REVELAN NUEVAS PISTAS SOBRE LA VERDADERA IDENTIDAD DE LA MONA LISA DE DA VINCI.

80 % de las personas que visitan el Louvre, en París, buscan a La Gioconda. Sin embargo, podría ser que la identidad de la Mona Lisa sea realmente otra.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; por favor cliquea donde se encuentre escrito en “azul”. Muchas gracias.

En promedio, 30 mil personas van al Louvre con la única intención de ver la Mona Lisa. Independientemente de cuál sea su identidad verdadera, a la gente le intriga la sonrisa de la obra de Da Vinci. Sin importar su calidad estética, o que quizá es una de las piezas menos logradas del maestro renacentista, 80 % de los visitantes están ahí para ver el cuadro, según una investigación del museo parisino de 2019.

Con la pandemia, las cifras cambiaron. Aunque no existe un estudio más reciente al respecto, la tendencia era que, de la población que visitaba el museo en aquel entonces, 6 de cada 10 personas estaban ahí por primera vez. Y tenían ese único objetivo: ver La Gioconda, de Da Vinci.

Sin saberlo, quienes pasan los ojos sobre la pintura —a veces, a metros de distancia, porque es imposible verla de cerca entre la multitud— podrían no estar viendo a La ‘Gioconda’ como tal. Ésta es la razón.

De esposa de un comerciante a marquesa italiana.

Fotografía: Chesnot / Getty Images

Carla Glori es historiadora del arte de la Universidad de Turín, al norte de Italia. Durante toda su vida, se ha dedicado a analizar las obras de maestros renacentistas, como Da Vinci. Si bien es cierto que no es la primera en preguntarse quién es realmente la Mona Lisa, desarrolló una teoría sobre su identidad verdadera a partir del paisaje que tiene detrás de sí.

Hasta ahora, la suposición más aceptada es que la mujer en la pintura es la esposa de un comerciante acaudalado, contemporáneo de Leonardo:

«La Mona Lisa, supone ser el retrato de boda de Lisa Gherardini, esposa de Il Giocondo», explica la historiadora del arte argentina Noel Rondina. De ahí que se le conozca como ‘Gioconda’.

Sin embargo, Glori no está de acuerdo con esta suposición histórica. Por el contrario, de acuerdo con un análisis que publicó recientemente en ResearchGate, la especialista italiana asegura que la identidad de la Mona Lisa es otra. En lugar de representar a la esposa de un comerciante exitoso del Renacimiento, Leonardo le hizo un retrato a Bianca Giovanna Sforza.

De espaldas al castillo de Malaspina dal Verme.

Fotografía: Marc Piasecki / Getty Images

Glori sugiere esta nueva identidad de la Mona Lisa a partir del paisaje. Según ella, hubo una época en la que Da Vinci se mudó a la provincia de Bobbio, al norte de Italia. Aproximadamente al mismo tiempo, empezó a pintar La Gioconda. En un espacio de tres años —que le tomó terminarla—, vivió ahí con el amparo de la familia Sforza, al mando de Galeazzo Sanseverino, marqués de la región.

«[La especialista] afirma que el pequeño viaducto que Leonardo pintó en el paisaje a la izquierda de su modelo es el Puente Jorobado de Bobbio, que salva el cauce del río Trebia, afluente del Po, frente a esta localidad», según documenta National Geographic Historia.

De hecho, según esta teoría, la mujer retratada por Da Vinci podría estar dándole la espalda al castillo de Malaspina dal Verme, donde vivían los marqueses en la época. A partir de esta información, Glori piensa que lo más probable es que la Mona Lisa no sea realmente la Gioconda —esposa de Il Giocondo—, sino la marquesa de Bobbio.

Glori sacó estas conclusiones a partir de análisis paleontológico del paisaje. En el estudio, la autora apunta que el fondo de la pintura se parece a ciertos elementos valle del Trebbia:

«ya que todo el valle se caracteriza por la presencia de cárcavas, montañas erosionadas por profundos surcos creados por una prolongada acción erosiva de las aguas meteóricas [de lluvia, nieve o ríos] sobre las rocas arcillosas».

Además, hay detalles en la obra que coinciden con el paisaje de la ciudad. El mismo puente que hay en Bobbio se aprecia sobre el hombro izquierdo de la mujer representada. Y lo que es más: Galeazzo Sanseverino fue mecenas de Leonardo en esa misma época. Siguiendo la pista a la biografía del autor, es razonable pensar que la Mona Lisa haya sido un encargo del noble italiano.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Renacimiento/Leonardo Da Vinci/Mona Lisa

El increíble coeficiente intelectual de Leonardo da Vinci

Además de ser un exitoso pintor, Leonardo da Vinci se destacó por su interés en la ciencia y la ingeniería. Su obra La Gioconda, es el cuadro más famoso de todo el mundo.

Leonardo da Vinci fue un destacado pintor cuyas obras se perpetuaron en el tiempo y es reconocido como uno de los más grandes artistas de todos los tiempos. No solamente fue un genio en la pintura, sino que también se destacaba como ingeniero e inventor.

El italiano, nacido el 15 de abril de 1452, descendía de una familia rica, ya que su padre, Messer Piero Fruosino di Antonio, era notario, canciller y embajador de la República de Florencia, mientras que su madre era una campesina local. Sus padres más tarde se distanciaron y fue su abuela paterna quien lo inició en las artes.

Desde niño fue un amante de la naturaleza, dibujaba caricaturas y practicaba la escritura especular en dialecto toscano. A los 17 años entró como aprendiz a uno de los talleres de arte más prestigiosos, el de Andrea del Verrocchio, donde se aproximó a otros artistas como Sandro Botticelli, Perugino y Domenico Ghirlandaio.

Después de un año limpiando los pinceles y otras pequeñas actividades propias de un aprendiz, Leonardo da Vinci tuvo la oportunidad de aprender técnicas artísticas como el dibujo, la pintura y la escultura sobre mármol y bronce. Allí también aprendió las bases de la química, de la metalurgia, del trabajo del cuero y del yeso, de la mecánica y de la carpintería.

LEONARDO DA VINCI COMENZÓ A PINTAR «LA ÚLTIMA CENA» A LOS 43 AÑOS. FUENTE: WIKIPEDIA.

Leonardo da Vinci: la llegada de La Gioconda y La Última Cena

Gracias a toda esta base de conocimiento y a su habilidad nata, comenzó a pintar grandes cuadras. Fue a los 43 años cuando comenzó con La Última Cena, trabajo que le llevó tres años y representa la última comida compartida por Jesús con sus discípulos, considerada una obra maestra en su concepción y caracterización. El cuadro se encuentra en Santa Maria delle Grazie, Milán, Italia.

A los 51 años comenzó a pintar La Gioconda, una obra que le tomó dos tiempos: de 1503 a 1506 y después de 1510 a 1515. Es considerada un retrato de Lisa Gherardini o, también conocida por su nombre de casada como, Monna Lisa del Giocondo, pero es un debate que sigue abierto ya que no hay documentación que lo respalde.

Actualmente se encuentra en el Museo del Louvre, París, y la fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino también en los misterios que la rodean respecto a su origen. Fue robada del museo en 1911 por el italiano Vincenzo Peruggia y fue recuperada un poco más de dos años después. La Gioconda es considerada como la obra de arte más famosa de la historia.

LA GIOCONDA ES EL CUADRO MÁS FAMOSO DE LA HISTORIA. FUENTE: WIKIPEDIA. 

El intelecto de Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci tenía un coeficiente intelectual de 180, que lo posiciona entre las personas más inteligentes de la historia, ya que por ejemplo el de Bill Gates es de 160.  Sus estudios en áreas como la ingeniería son tan impresionantes e innovadores como su obra artística.

Los historiadores consideran que las investigaciones que hizo sobre el vuelo de los pájaros o el movimiento del agua son sin duda muy destacables, incluso aprendió latín sin la ayuda de nadie. El pintor falleció a los 67 años en Amboise, Francia, y su legado fue una inspiración para las siguientes generaciones de artistas.

Reaparece una famosa copia de una obra de Da Vinci que había sido robada

Una réplica primaria de la famosa obra «Salvator Mundi» que fue realizada en 1503 en el taller de Leonardo da Vinci, fue encontrada recientemente en un departamento de la ciudad italiana de Nápoles luego de haber sido robada hace meses de una iglesia de esa ciudad.

Foto: The Guardian

Una réplica primaria de la famosa obra «Salvator Mundi» que fue realizada en 1503 en el taller de Leonardo da Vinci, fue encontrada recientemente en un departamento de la ciudad italiana de Nápoles luego de haber sido robada hace meses de una iglesia de esa ciudad.

La desaparición del cuadro del Museo Diocesano de Nápoles había pasado desapercibida debido a la pandemia que mantuvo cerrados los lugares públicos durante meses, informó la Fiscalía napolitana citada por la agencia de noticias Télam.

Se trata de una obra que presenta un motivo pictórico recurrente en el Renacimiento pero también de la época bizantina: Cristo tal como se lo caracteriza en el Evangelio de San Juan 4:14, en el pasaje que dice: «Y hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado a su hijo como el Salvador del mundo».

Si bien no se había registrado ninguna denuncia de robo, el cuadro había sido tomado del museo de la basílica de Santo Domingo Mayor, que forma parte de un famoso complejo monástico del centro histórico de Nápoles. «Nos pusimos en contacto con el responsable del recinto, que no estaba al tanto de la desaparición porque la habitación donde se conserva el cuadro no se había abierto en tres meses«, explicó a la prensa local el fiscal de Nápoles, Giovanni Melillo.

La obra fue encontrada en la parte superior de un armario, en la casa de un comerciante de 36 años, durante el allanamiento por una investigación de la que no se brindaron más detalles. «Es una gran satisfacción haber restituido un bien de tanta importancia para la ciudad de Nápoles», se limitó a decir el policía Alfredo Fabbrocino, quien dirigió el allanamiento.

La obra encontrada en Nápoles es un óleo sobre madera, atribuido a un artista de la escuela del gran maestro vinciano, cuando vivió nuevamente en Milán, al final de su vida, en el siglo XVI.

El cuadro original «Salvator Mundi», atribuido a Leonardo da Vinci en 2012, fue vendido en 2017 en una subasta por 450 millones de dólares, lo que lo convirtió en la obra de arte más cara del mundo. También fue motivo de controversia, ya que si bien en principio se supo que había sido adquirido por autoridades de los Emiratos Árabes Unidos para ser exhibido en el Museo Louvre-Abu Dhabi, hay sospechas que en realidad está en posesión del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman.

Confirman que nunca existió el mural perdido de Leonardo Da Vinci

Luego de siglos de debates y especulaciones, un grupo de historiadores del arte determinó que Leonardo Da Vinci nunca pintó el fresco «La batalla de Anghiari» en los muros del Palazzo Vecchio de Florencia.

Foto: ARTEHISTORIA.COM

Uno de los mayores misterios del Renacimiento fue resuelto. Luego de siglos de debates y especulaciones, un grupo de historiadores del arte determinó que Leonardo Da Vinci nunca pintó el fresco «La batalla de Anghiari» en los muros del Palazzo Vecchio de Florencia.

Para determinar esa conclusión, los expertos analizaron la decoración de la Sala de los Quinientos del Palazzo Vecchio, actual sede del ayuntamiento florentino, donde Leonardo debería haber realizado este fresco en 1503; sin embargo, quedó demostrado que el reconocido artista detuvo su trabajo en los bocetos o cartones que preparaba en el cercano convento de Santa María Novella, debido a unos problemas detectados en la pared.

«¿Dónde está la batalla? ¿Qué hizo Leonardo en la Sala Grande? Estos estudios apuntan que Leonardo jamás lo pintó. Perdemos una batalla pero ganamos un consenso científico», indicó Francesca Fiorani (Universidad de Virginia), una de las integrantes de este grupo de estudio.

COPIA DE «LA BATALLA DE ANGHIARI» REALIZADA POR PETER PAUL RUBENS EN 1603.

Los expertos concluyeron que el mural encargado a Da Vinci se quedó solo en una serie de bocetos y nunca fue plasmado en el palacio florentino, aunque durante años se haya creído que el mural estaba bajo las capas de pintura de un fresco realizado por Giorgio Vasari en 1565, publicó la agencia de noticias Efe.

La directora del departamento de Restauración de Murales del Opificio de las Piedras Duras de Florencia, Cecilia Frosinini, otra de las firmantes del estudio, explicó el principal motivo por el que persiste la creencia que Da Vinci sí pintó el famoso mural. Según la experta, la República de Florencia se quedó con los derechos de los dibujos preparatorios, ya que había desembolsado una importante suma de dinero, y enmarcó dicho boceto en una de las paredes del salón, lo que fue visto por varios visitantes durante algunos años y habría servido para la proliferación de algunas copias, como la de Peter Paul Rubens de 1603.

Imagen de portada: Youberelentless.com

FUENTE RESPONSABLE: Redacción Mdz on line. Argentina. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Historia/Renacimiento/Da Vinci/CI/Arte/Ciencia

El cuadro más caro del mundo. El precio y los secretos del Salvator Mundi.

CULTURA

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Gracias.

Cuando el comerciante de arte estadounidense Alexander Parish adquirió el Salvator Mundi (Cristo como salvador del mundo) en una casa de subastas de Nueva Orleans por 1.175 dólares (1.010 euros) en 2005, se hizo con lo que en el argot del arte se denomina un sleeper (durmiente), es decir, un término con el que se conocen las obras de arte atribuidas erróneamente y cuyo valor está infravalorado. 

La adquirió sin creer que fuera obra de Leonardo da Vinci, sino de sus discípulos, una opinión compartida en inicio por la prestigiosa conservadora Dianne Modestini, a quien su dueño le encomendó la restauración del cuadro.

La obra representa a un Jesucristo que da la bendición con la mano derecha mientras sostiene una esfera de cristal en su mano izquierda y parece que fue pintada alrededor de 1490, cuando Da Vinci se encontraba en Milán trabajando en su Última Cena. En el proceso de restauración, al retirar la pintura añadida en reparaciones anteriores, los trazos del labio superior del Cristo, «iguales que en la Gioconda», convencieron a Modestini de que el Salvator Mundi era un auténtico Da Vinci.

El cuadro Salvator Mundi, atribuido a Leonardo Da Vinci, antes de ser restaurado.

El cuadro Salvator Mundi, atribuido a Leonardo Da Vinci, antes de ser restaurado.

Salvator Mundi, una obra con polémica

La polémica estaba servida y en ese contexto, la National Gallery de Londres expuso el cuadro en 2011 y lo presentó como The Last Leonardo (‘El último Leonardo’). Toda una campaña de marketing que congregó a miles de personas. Algunas incluso llegaron a pagar 400 dólares (unos 344 euros) por una entrada para intentar descubrir el misterio con sus propios ojos.

Tras la National Gallery británica, el Museo del Louvre también ratificó la autenticidad del Da Vinci con motivo de su muestra de 2019 para conmemorar los 500 años de la muerte del artista, aunque finalmente la pieza no se exhibió.

Estatua de Leonardo Da Vinci en Florencia, Italia.

Estatua de Leonardo Da Vinci en Florencia, Italia.

En una subasta frenética de la sala Christies de Nueva York, el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed Bin Salman, decidió pagar 450 millones de dólares (unos 387 millones de euros al cambio, además de 40 en comisiones) por el cuadro. 

Con esta transacción, que supuso el mayor desembolso de la historia por un particular para hacerse con una obra de arte, el cuadro del artista italiano pasó a ser el primero del autor en pertenecer a una colección privada.

El retrato volvió a acaparar titulares a raíz de que que Annalisa di Maria, historiadora del arte e investigadora del Centro Unesco de Florencia, negaba la autoría de Leonardo. 

Para ello se basaba en un dibujo del propio artista descubierto por ella misma, en el que se mostraba «el verdadero rostro» del Salvator Mundi, que era muy diferente al del cuadro adquirido en la subasta. La polémica aparecía de nuevo.

¿Un Da Vinci falso?

Tras la revelación de Di Maria, que llegó acompañada por la emisión de un documental francés de 2018 titulado Da Vinci a subasta: la historia del Salvator Mundi, parecía que el cuadro salió del taller del prolífico artista, pero que no fue obra suya para desilusión de su dueño. 

El siguiente paso fue enviar la obra a París y someterla a un proceso de autenticación de cara a la exposición sobre el maestro renacentista prevista para celebrarse meses después en el Louvre de Abu Dabi. 

La investigación concluyó que no podía corroborarse al 100% la autoría de Leonardo. La respuesta por parte de Riad fue presionar a París para que «maquillase» la investigación y solicitó que en la exposición de Abu Dabi se exhibiesen la Gioconda y el Salvator Mundi juntos. 

A cambio, facilitaría al país «algunos negocios», tal y como queda reflejado en el documental. Una petición a la que se negó Macron.

Actualmente se desconoce la dirección exacta en la que se encuentra el polémico cuadro que se quiso usar como arma política, aunque, según se dice, está escondido en uno de los yates del príncipe.

Tras la investigación, Arabia Saudí presionó a París para exponer el Salvator Mundi junto a la Gioconda para blanquear la posible no autoría del cuadro.

Tras la investigación, Arabia Saudí presionó a París para exponer el Salvator Mundi junto a la Gioconda para blanquear la posible no autoría del cuadro.

Imagen de portada: Salvator Mundi, el cuadro más caro de la historia del arte, se vendió en 2017 por 450 millones de dólares. Si autoría a día de hoy es secreta.

FUENTE RESPONSABLE: Expansión. Cultura. Por Ores Lario. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Salvator Mundi/Da Vinci

El misterio del castillo de Chambord y su relación con Leonardo Da Vinci.

ARQUITECTURA RENACENTISTA

Son muchas las pistas que apuntan a que la construcción ubicada en el Centro-Valle del Loira fue diseñada por el maestro florentino, aunque no sea él a quien se le atribuya.

Si deseas profundizar sobre este tema; por favor cliquea donde esta escrito “en negrita”. Muchas gracias.

Año 1516, Francia. El gran Leonardo da Vinci se une a la corte del rey francés Francisco I, dejando atrás su famoso estudio de Roma. No le quedaban muchos años de vida, sin embargo se iba a involucrar en una tarea que acrecentaría todavía más su prestigio, adquiriendo el título del «primer pintor, ingeniero y arquitecto del rey». En aquellos momentos, su devoción a la corona francesa se vería materializada en la que estaría llamada a ser una de sus grandes obras: un castillo del tamaño de una ciudad elaborado a partir de técnicas arquitectónicas jamás conocidas. 

El rey Francisco I admiraba el Renacimiento italiano con todo su ser y, ansioso por emularlo y embellecer su nación, trajo a da Vinci hasta el castillo de Clos-Lucé, cerca de la ciudad medieval de Amboise. 

En dicha construcción, el polímata florentino pasaría los últimos tres años de su vida hasta su fallecimiento en 1519. De esta forma, encargó los planos arquitectónicos de la edificación soñada del rey francés en la población de Romorantin, muy cerca de donde se encuentra el actual castillo de Chambord, en el Centro-Valle del Loira. 

A pesar de la extraordinaria fama del castillo, la identidad del arquitecto de Chambord ha permanecido siendo un enigma Por todo ello, existe la creencia entre historiadores que, una vez fallecido el genio, usaron los planos para edificar dicho castillo, cuyas obras terminaron después de su muerte. Una exposición reciente que conmemora el 500 aniversario del castillo, llamada «De la utopía a la acción», explora la posibilidad de que Chambord fuera la última creación arquitectónica del maestro italiano, retomando el viejo debate de siglos.

«A pesar de la extraordinaria fama del castillo y el interés que ha despertado entre los historiadores a lo largo de los siglos, la identidad del arquitecto de Chambord ha seguido siendo un enigma», sostiene Virginie Berdal, investigadora de la fundación Patrimonio Nacional de Chambord, en unas declaraciones recogidas por la BBC.

«A partir de la década de 1490, Leonardo se estaba instruyendo a sí mismo para ser arquitecto e ingeniero», asegura Pascal Brioist, historiador científico de la Universidad de Tours y autor ‘The Audacity of Leonardo da Vinci’, el cual explora la conexión entre el genio florentino y el castillo del Valle del Loira

«Seis de sus dibujos muestran un proyecto para un palacio francés, que fue realizado antes de la edificación de Chambord», recalca en el medio británico.

Estas ilustraciones están recogidas en su Códice Atlántico, los cuales contienen imágenes de escaleras retorcidas, torres helicoidales y jardines elaborados. Diseños que se pueden encontrar en Chambord. 

¿Cuáles son los rasgos que más pistas ofrecen para pensar que fue autoría de da Vinci? La más clara sin duda es su inusual escalera de doble hélice, la cual permite que dos personas asciendan sin llegar a cruzarse, compuesta por dos rampas helicoidales que se retuercen como una hebra de ADN alrededor de un núcleo hueco. Este diseño de escalera nunca se había visto en Francia.

Del mismo modo, fuera el constructor original o no, la influencia de Leonardo en Chambord es innegable: sus fachadas ornamentales, sus interiores modulares o su estilo de cuadrícula ofrecen pistas certeras de que si no fue él su verdadero demiurgo, fue su mayor influencia a la hora de abordar su diseño.

Vista frontal de Chambord. (Wikipedia)

Más de un siglo después de que se finalizara su construcción, André Félibien, un historiador de la corte del rey Luis XIV se topó en 1681 con una maqueta de madera de un castillo, uno de los primeros usados para edificar Chambord, en un ático de la ciudad de Blois, tal y como narra la ‘BBC’. 

Dicho modelo guardaba una enorme similitud con los bocetos del Códice Atlántico, con planos de un molinete, una torre central en forma de cruz y estructuras helicoidales. 

Sin embargo, finalmente se descubrió que pertenecía a Domenico da Cortona, un arquitecto italiano conocido por el mote de «Boccador« y convocado a la corte francesa durante el reinado de Carlos VIII (1483-1498), a quien definitivamente se le atribuyó la creación de Chambord. También fue el cerebro detrás de la obra del castillo de Blois. 

Si alguna vez el lector tiene la oportunidad de hacer un viaje al interior de Francia, y más concretamente al Centro-Valle del Loira, no puede perderse esta megalomaníaca construcción de espíritu renacentista; sin duda, un deleite para la vista.

Imagen de portada: Castillo de Chambord visto desde arriba Gentileza de Wikipedia

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. Por E. Zamorano. Marzo 2020.

Sociedad y Cultura/Vinci/ADN

Identifican a 14 descendientes vivos de Leonardo da Vinci.

SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN

Si deseas profundizar sobre esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. 

Estos hallazgos posibilitan a los historiadores trazar el genoma de Da Vinci, con lo que pueden «explorar científicamente las raíces de su genio».

Un estudio del árbol genealógico de Leonardo da Vinci revela que hoy hay 14 personas vivas en Italia que descienden del genio del Renacimiento.

Alessandro Vezzosi, historiador del Museo Ideale Leonardo da Vinci de Italia, y Agnese Sabato, presidenta de la Asociación del Patrimonio de Leonardo da Vinci, encabezan una investigación para la que han rastreado la genealogía de da Vinci a lo largo de casi 700 años y 21 generaciones. 

Los han analizado desde 1331 hasta la actualidad, utilizando como punto de partida al tatarabuelo de da Vinci, Michele. Estos hallazgos posibilitan a los historiadores trazar el genoma de da Vinci, con lo que pueden «explorar científicamente las raíces de su genio» y otra serie de variables, como que era zurdo y gozaba de percepciones sensoriales únicas, tal y como han escrito los investigadores en su estudio, referido a su vez por NBC.

El artista, un visionario de la ciencia que, además, pintó ‘La última cena’ y ‘La Gioconda’, entre muchas otras obras, no tuvo hijos, pero sí 22 medio hermanos. 

Por otro lado, cabe destacar que el genio del Renacimiento nació fuera del matrimonio el 15 de abril de 1452. Vezzosi y Sabato se han servido de documentos históricos para localizar a los parientes vivos mediante una línea masculina ininterrumpida desde el padre de da Vinci, Ser Piero, y su medio hermano Domenico. Los investigadores señalan que los descendientes vivos tienen una edad comprendida entre el año y los 85 años.

Verificación de sus restos

Ahora, la dupla desea realizar análisis genéticos de los descendientes vivos para estudiar el cromosoma Y, que se transmite a los parientes masculinos, y «en el que se imprime el perfil indeleble de la identidad personal y familiar de Leonardo», señalan los investigadores. Estiman que, al ser una línea masculina ininterrumpida, el cromosoma Y no está alterado.

Estos hallazgos contribuirían además a la verificación de los restos de Da Vinci. Fallecido en 1519, se cree que está enterrado en Amboise (Francia). Sin embargo, la ubicación de los restos es desconocida. La información que arroja la investigación de Vezzosi y Sabato permitiría encontrar y secuenciar el ADN del artista renacentista.

Imagen de portada: Gentileza de iStock

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Julio 2021

Sociedad y Cultura/Genios virtuosos/Leonardo Da Vinci

El secreto escondido debajo de una pintura de Leonardo da Vinci.

Si deseas profundizar sobre esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. 

Las pinturas del genio florentino siguen despertando el interés de los expertos en Historia del Arte. Recientemente se ha descubierto un boceto borrado en ‘La virgen de las rocas’

RESUELTO OTRO MISTERIO

Leonardo da Vinci es, sin duda, una de las figuras más fascinantes que han existido en la historia. 

El genio florentino dejó para la posteridad cuadros que aún siguen llamando la atención de los hombres modernos, además de pintor fue anatomista (sus extraordinarios dibujos avalan su vena más médica), paleontólogo, botánico, escultor e incluso inventor (realizó esbozos de lo que serían predecesores del helicóptero, el reloj o el mortero). 

Los misterios que envuelven sus cuadros aún no se han desentrañado del todo. ‘La última cena’, por ejemplo, está plagado de pequeños mensajes que el pintor quiso dejar sin resolver para aquellos con suficiente ojo como para encontrarlos. ‘La Gioconda’, por su parte, sigue suscitando un enorme interés por su extraña sonrisa. Durante mucho tiempo se dudó de la identidad de la modelo, y diversas hipótesis sobre ella y su supuesto embarazo llaman aún la atención de los especialistas.

Secretos y misterios

Pero es otro cuadro el que recientemente ha sorprendido, ‘La Virgen de las rocas’. Como sucede con otras obras de Da Vinci, como la mencionada ‘Mona Lisa’, existen varias versiones con el mismo nombre y la misma temática de este cuadro, además de distintos bocetos. 

Las dos más famosas se encuentran en el Museo del Louvre y en la National Gallery de Londres. La pintura muestra a la Virgen junto al niño, Juan Bautista y un ángel. Una obra con un significado fuertemente religioso y de alabanza a María, que, sin embargo, no está exento de polémica. 

Gracias a una técnica llamada macro fluorescencia de rayos X se ha descubierto en la pintura el boceto de un niño Jesús con alas, borrado en el pasado.

Hace unos años, un equipo de expertos italianos en arte lograron descomponer la obra para analizarla hasta el más mínimo detalle.

Descubrieron así que se puede apreciar un perro con una correa entre las hojas y las rocas de la parte superior del cuadro, lo que, presuntamente, representaría para Leonardo la desobediencia y la acusación de corrupción del papado de la época.

Un cane dietro la Vergine delle Rocce? Sarebbe l’accusa di Leonardo contro la corruzione dei Papi http://dlvr.it/NWZJnP

No acaba ahí. Esa no es la primera señal de que ‘La Virgen de las Rocas’ esconde dibujos más antiguos de lo que podría haber sido una obra diferente.

«Fue como buscar una aguja en un pajar, la sensación de descubrir las alas y la cabeza del ángel (Jesus con alas) fue indescriptible» explicó en un comunicado Pier Luigi Dragotti, profesor del Departamento de Ingeniería Electrónica y Electrónica del Imperial College de Londres. 

La técnica funciona utilizando elementos químicos individuales en la pintura, lo que hace que brillen levemente en formas que un escáner sensible puede captar. Se ha utilizado durante más de una década, y el Jesús recién descubierto fue encontrado gracias a un nuevo algoritmo para interpretar los datos. Lo ha desarrollado Dragotti.

‘Los tres niños santos’ de Bernardino de Conti.

El elemento clave que ha sido útil para revelar los bocetos fue el zinc. 

El boceto original de Da Vinci debe haber usado una sustancia que lo contenía. No está claro por qué el pintor cubrió su bosquejo original, pero ‘La Virgen de las Rocas’ sirvió de inspiración para otro de los cuadros más enigmáticos de la Historia del Arte: ‘Los tres niños santos’, de Bernardino De Conti. 

En su obra, utilizó la figura de los niños de Leonardo, pero reemplazó a la Virgen por un tercer niño. Las hipótesis aseguran que ese tercer niño podría ser en realidad el apóstol Tomás, puesto que Tomás significa ‘gemelo’ en arameo (en la Biblia aparece denominado como ‘El mellizo’), y algunas teorías apuntaban a que quizá podría ser el hermano de Jesucristo. 

Según esas mismas teorías, el niño del centro de la pintura sería San Juan (el de mayor edad), el de la derecha sería Jesús y el de izquierda el gemelo Tomás.

Imagen de portada: La Virgen de las rocas. Leonardo Da Vinci. 

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Ada Nuño. Febrero 2020

Sociedad y Cultura/Genios virtuosos/Pintura/Leonardo Da Vinci/ Hallazgos

Los inventos más sorprendentes de Leonardo Da Vinci.

EL GENIO FLORENTINO

Su capacidad de observación no solo marcó su obra y le convirtió en una persona excepcional, sino que también le sirvió para patentar algunos objetos… curiosos.

Si deseas profundizar sobre esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. 

Si hubiera que establecer una lista de personajes más notables de la historia, es probable que Leonardo Da Vinci acudiera a la cabeza de más de uno. El genio florentino tuvo una vida digna de ser contada, y a día de hoy los misterios que la envolvieron y que dejó plasmados en muchos de sus cuadros, todavía siguen fascinando al hombre actual. 

El verdadero hombre del Renacimiento (pintor, arquitecto, paleontólogo, científico, escultor, escritor y la lista sigue) tuvo una mente y unas manos despiertas y aquello le llevó a teorizar, pensar en proyectos y llevarlos a cabo (en la mayoría de las ocasiones). 

Sus obras están envueltas por ese extraño halo misterioso, como si nos contaran un secreto que no sabemos discernir, y aunque ‘La Gioconda’ o ‘La última cena’ son probablemente los cuadros más famosos del mundo, solo se han conservado unos 20, que a pesar de ello han servido como legado para futuras generaciones. 

Admiraba la naturaleza, a los hombres y a los animales, y esa capacidad de observación no solo marcó su obra y le convirtió en una persona excepcional, sino que también le sirvió para inventar. 

Porque Da Vinci también fue un prolífico inventor. ¿Qué puede hacer, al fin y al cabo, un hombre con una mente adelantada por siglos a la de sus congéneres? Inventar.

Algunas cosas giratorias

Leonardo diseñó varios objetos relacionados con el arte de la guerra, más o menos fantasiosos. 

Un ejemplo de ello es el circum folgore: un cañón giratorio que permitía disparar en múltiples direcciones a la vez y se podía reorientar rápidamente.

Pero no solamente de disparar va el juego, Leonardo también diseñó un puente giratorio para Ludovico Sforza que podía ser transportado por los ejércitos y una grúa giratoria.

El cañón múltiple o giratorio. (Wikimedia commons)

El ornitóptero

Del griego ‘ornitos’ (pájaro) y ‘opteron’ (ala), se trata de un aerodino que obtiene el empuje para que sus alas batan de manera análoga, como las aves. 

La observación del vuelo de estos animales es lo que llevó a diseñar máquinas basadas en ello, aunque a la hora de la verdad estos artilugios son inoperantes debido a que la potencia de los músculos de las aves y su peso son favorables para que emprendan el vuelo, no siendo así en el caso humano.

Que el hombre pudiera alcanzar el cielo volando fue una de las máximas de Leonardo, que patentó bastantes prototipos de máquinas.

De cualquier forma, han quedado para la posteridad los proyectos realizados por Da Vinci hacia 1490 aproximadamente y, como curiosidad, son el transporte insignia de la Casa Atreides en ‘Dune’. Que el hombre pudiera alcanzar el cielo volando fue una de las máximas de Leonardo, que patentó bastantes prototipos de máquinas voladoras (y también un paracaídas).

El primer robot de la historia

Se trata de un autómata de forma humana diseñado alrededor del 1495, bajo (probablemente) el patrocinio de Ludovico Sforza. Es el primer ‘robot’ antropomorfo occidental, y lo construyó basándose en sus investigaciones de anatomía y en el canon de proporciones que le sirvieron para el Hombre de Vitruvio.

El robot estaba formado por un núcleo complejo de dispositivos mecánicos que probablemente eran impulsados ​​por humanos.

El robot en cuestión es un guerrero con armadura medieval germano-italiana, y los ‘robots’ que Juanelo Turriano creó para el emperador V en 1565 se asemejan bastante a él. Estaba formado por un núcleo complejo de dispositivos mecánicos que probablemente eran impulsados ​​por humanos. Da Vinci también construyó un león mecánico programable.

Un traje de buceo

Los primeros trajes de buceo fueron inventados por el genio florentino en 1485. En principio, estaban planteados para invadir naves enemigas.

Fuente: Pixabay

Era un poco excéntrico y daba un pelín de miedo, todo hay que decirlo: un amplio mono de cuero que cubría la cabeza, con dos cristales integrados para facilitar la visión y un equipo de respiración consistente en dos cañas de bambú atadas a ambos lados de la cabeza. Uno trabaja con lo que puede.

El gran órgano continuo

Leonardo tenía imaginación a raudales, y por ello mismo se le ocurrió un instrumento musical magnífico: un órgano musical que podría sonar ininterrumpidamente gracias a un mecanismo que proporcionaba aire a los tubos de manera continua. Quizá lo más sorprendente de todo es que en 2019 recrearon el invento del florentino, como homenaje por los 500 años de su muerte: se escuchó por primera vez en Milán. Se trata de un órgano musical que podría sonar ininterrumpidamente gracias a un mecanismo que proporcionaba aire a los tubos 

No es el único instrumento ideado por Leonardo, también diseñó la viola organista: un instrumento que utiliza ruedas giratorias para hacer vibrar las cuerdas individualmente (similar a como un violín produce sonidos), gracias a un teclado que realiza este movimiento al presionar sus teclas (similar a un órgano o piano). Su idea original era utilizar una o más ruedas, que giraban continuamente, cada una de ellas con un arco de enlace y perpendicular a las cuerdas del instrumento.

El vehículo de combate

La primera referencia a este extraño artefacto está en una carta a Ludovico Sforza, sobre 1483. «Diseñaré vehículos blindados seguros e inexpugnables que penetrarán en las líneas enemigas con su artillería, sin que ninguna compañía pueda detenerlos. La infantería podrá avanzar detrás, protegida de cualquier daño».

Boceto del carro de combate, que probablemente no llegó a construir. (Wikimedia commons)

Como sucedió con tantos otros inventos, aunque plasmó el diseño en un croquis no hay constancia de que llegara a construirlo debido a sus limitaciones técnicas. En 2010 el colectivo de ingenieros YT Engineer recreó el carro de combate de Leonardo a partir de los planos originales del erudito italiano.

Imagen de portada: Gentileza de iStock

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. El Confidencial. Por A.N. Febrero 2022.

Sociedad y Cultura/Genios Virtuosos/Leonardo Da Vinci

¿Una ilusión óptica alentada por el cerebro? 

Nuevas revelaciones sobre la sonrisa de La Gioconda.

Los investigadores analizaron la obra renacentista a partir de un programa digital de reconocimiento emocional.

Si deseas conocer mas sobre este tema; cliquea por favor donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

La sonrisa más icónica del mundo, la que aflora en los labios de La Gioconda -la célebre obra que el artista italiano Leonardo Da Vinci creó a principios del siglo XVI-, podría no ser un gesto de alegría o placer sino una ilusión óptica generada por el cerebro, según una investigación de la Universidad de Amsterdam que pretende poner fin a una incógnita que se ha agigantado a través del tiempo.

¿Está sonriendo la misteriosa mujer que año tras año magnetiza a las multitudes que se acercan al Museo del Louvre en París solo para saciar la curiosidad o el fetichismo que despierta su leyenda? Muchos críticos y especialistas en arte han intentado dilucidar este enigma, pero solo la ciencia parece más próxima a resolverlo, ahora con una revelación inquietante: la sonrisa de la dama retratada en el cuadro podría ser una ilusión alentada por el cerebro.

De acuerdo con un estudio encabezado por neurocientíficos de la Universidad de Amsterdam, la sonrisa de La Gioconda -o Mona Lisa pintada por da Vinci entre 1513 y 1519 existe, aunque no es perceptible a simple vista. Los expertos pudieron encontrar que la mujer de la pintura – Lisa Gherardini, esposa de Francesco Bartolomeo de Giocondo– muestra un 83% de felicidad en su rostro. Y también detectaron otras emociones: 9% de disgusto, 6% de temor y 2% de enfado.

Los investigadores analizaron la obra renacentista a partir de un programa digital de reconocimiento emocional que reproduce el ciclo de percepción del cerebro identificando cambios en las expresiones neutras de las personas e interpretándolos de acuerdo a las emociones que conoce. Una vez identificada la emoción, el cerebro crea una ilusión que ayuda a confirmar una interpretación, según consigna la BBC.

En el caso de La Gioconda, su sonrisa aparece oculta o apenas esbozada, pero aún así quien la contempla interpreta que ensaya una mueca de felicidad, acaso porque reúne otras características afines a la expresión de alegría, como el ensanchamiento de sus fosas nasales o la formación de arrugas debajo de los ojos. De ese modo, al advertir estos cambios a través de la visión, la mente emite un veredicto final, aún sin la necesidad de ver una sonrisa bien definida.

Una de las conclusiones del estudio es que el cerebro humano ha evolucionado para captar cualquier cambio en la expresión facial, por mínimo que sea. Así, el ser humano es superior a la máquina y logra detectar rasgos emocionales aunque se oculten bajo una expresión neutra, una habilidad social distintiva.

Desde el principio de su creación, los renacentistas quedaron sorprendidos por aquella cautivadora sonrisa pero fue recién en el siglo XIX que el poeta y dramaturgo Théophile Gautier empezó a plantear esta cuestión. Tiempo después, el psicoanalista austríaco Sigmund Freud conjeturaba que la mueca de felicidad era una reminiscencia de su madre, de la cual Da Vinci se separó tempranamente.

En paralelo a esta investigación, circula otro argumento original para justificar la percepción de la «tentativa» de sonrisa en la obra del creador renacentista: tras años de investigación científica, el científico desarrolló una técnica en la que construía expresiones sutiles gracias a la aplicación de finas capas de pigmento diluido.

Con esta técnica, conocida como sfumato, el pintor generó un rostro cuya sonrisa no era perceptible para la visión central, pero que emitía señales de reconocimiento capturadas a través de la visión periférica. Estas señales, por lo regular distribuidas en zonas borrosas de sus pinturas, también causan que el cerebro se enfoque en la cara de su objeto y no en el paisaje que figura en su fondo.

Da Vinci desarrolló esta técnica durante sus últimos años, a partir de 1513, y conservó la pintura hasta su muerte, como si fuera su laboratorio: a lo largo de los años experimentó nuevas formas de graduar las sombras, a veces con sus dedos, y así logró que su Gioconda sonriera de forma escurridiza. De alguna forma, la obra y su artífice envejecieron juntos. Hoy, al unísono, siguen intrigando al mundo.

Imagen de portada: Gentileza de TELAM

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito

Da Vinci/Mona Lisa/Genios virtuosos/Investigación/Historia

Los últimos días de Leonardo da Vinci

Uno de los genios del Renacimiento italiano pasó los tres últimos años de su vida en los valles del Loira bajo la protección de Francisco I de Francia tras un largo periodo de frustración pública

Una carta fechada en 1501 y dirigida a Isabel d’ Este, marquesa de Mantua y gran mecenas de las artes, dice lo siguiente sobre Leonardo da Vinci: En definitiva, sus experimentos matemáticos le han distraído tanto de la pintura que no puede padecer el pincel. 

En Mantua destacó por un retrato que le hizo a Isabel d´Este, pero en Venecia se presentó como ingeniero militar y en Florencia se dedicó a diversos proyectos urbanísticos. 

En esos años Leonardo atendía con desgana los encargos pictóricos. Y es que Leonardo da Vinci fue un gran artista del Renacimiento pero también un visionario de la ciencia. Aunque pese a su enorme dedicación, nunca consiguió llevar a buen término su propósito.

En 1513 se dirigió a Roma con la intención de trabajar para el papa León X, pero la figura en aquel entonces era Rafael, mientras que Leonardo era considerado un filósofo quimérico y un inestable extranjero. 

Experimentó un largo periodo de frustración pública hasta que en 1516 aceptó una invitación de Francisco I de Francia, quien le procuró en Cloux tranquilidad para los últimos años de su vida.

En verano se hospedó en una casa de campo cercana al castillo real de Amboise, donde asumió los títulos de pintor, arquitecto e ingeniero del rey. 

En la corte francesa se sintió valorado como pintor y también como filósofo. En la casa de campo de Cloux, hoy Clos Lucé, falleció el genio italiano a los 67 años de edad tras una larga enfermedad. Ocurrió el 2 de mayo de 1519. Su tumba está ubicada en la capilla de San Huberto, en el recinto del castillo de Amboise.

Un paseo por la obra de Leonardo da Vinci

El Palacio Real de Milán reunió más de 200 obras relacionadas con el maestro italiano procedentes de numerosos museos e instituciones de todo el mundo.

© GABINETTO DISEGNI E STAMPE DEGLI UFFIZI, FIRENZE / SKIRA GRANDI MOSTRE

1 / 5

«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Paisaje pintado por Leonardo da Vinci en agosto de 1473.

© MUSEI VATICANI, CITTÀ DEL VATICANO / SKIRA GRANDI MOSTRE

2 / 5

«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

San Jerónimo (c. 1485-1490), de Leonardo da Vinci.

© MUSÉE DU LOUVRE, PARIGI / SKIRA GRANDI MOSTRE

3 / 5

«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

San Juan Bautista (c. 1506-1515), de Leonardo da Vinci.

© MUSEO NAZIONALE DELLA SCIENZA E DELLA TECNOLOGIA LEONARDO DA VINCI, MILANO / SKIRA GRANDI MOSTRE

4 / 5

«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Carro automotor de 1953 basado en los diseños de Leonardo da Vinci.

© THE ROYAL COLLECTION / HM QUEEN ELIZABETH II / SKIRA GRANDI MOSTRE

5 / 5

«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Diluvio (c. 1517-1518), de Leonardo da Vinci.

Con motivo de la Exposición Internacional de Milán , que se celebró en mayo de 2015, se presentó la exposición Leonardo da Vinci 1452-1519. 

El dibujo del mundo, la más grande e importante dedicada a Leonardo que se ha realizado en Italia, según explicaban los organizadores de esta muestra extraordinaria, que se pudo visitar en el Palacio Real de Milán. 

Fruto de un intenso trabajo de cinco años, la exposición reunió más de 200 obras de numerosos museos e instituciones de todo el mundo, como las tres obras de Leonardo procedentes del Museo del Louvre y treinta dibujos procedentes de la Royal Collection de Isabel II de Inglaterra. 

La Pinacoteca Ambrosiana de Milán, muy ligada al artista, prestó el célebre Retrato de un músico y 38 dibujos del Códice Atlántico. Entre sus obras maestras también se pudieron admirar las siguientes: San Jerónimo, de la Pinacoteca Vaticana; Madonna Dreyfus, de la Galería Nacional de Arte de Washington; La scapigliata o Cabeza de muchacha, de la Galería Nacional de Parma; La belle ferronière, la pequeña Anunciación y San Juan Bautista, todas ellas del Museo del Louvre.

El Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología en Milán colaboró también con dos modelos históricos de máquinas realizados según los diseños de Leonardo: el carro automotor y un martinete para batir metales preciosos.

«SIN CONCESIONES A LA MITOGRAFÍA Y A LA BANALIZACIÓN»

Un dibujo paisajístico fechado en 1473, cuando Leonardo tenía 21 años, y un dibujo tardío de la serie de los diluvios, de 1517 ó 1518, abrían y cerraban respectivamente la exposición de forma simbólica. 

En esta última obra, un cataclismo provoca la caída de montañas con vórtices de polvo, humo y agua y muestra en Leonardo un cambio radical de concepción al afrontar la representación de la naturaleza y los fenómenos naturales, en palabras de Pietro C. Marani y Maria Teresa Fiorio, los comisarios de la muestra. 

Las dos obras ilustran el enorme camino recorrido, partiendo de la confianza en la naturaleza y la consciencia de poseer los instrumentos idóneos para su representación y concluyendo, casi cincuenta años después, en una visión catastrófica y pesimista en la que el hombre ya no tiene el control de los elementos naturales y está forzado a subyacer renunciando, casi, a ponerle remedio, añaden los historiadores.

La muestra propone una visión de la figura de Leonardo, como artista y científico de su tiempo, a través de doce secciones, sin concesiones a la mitografía y a la banalización, expresan los organizadores. Las dos secciones finales evidencian la influencia pictórica del gran maestro en la edad moderna y la formación de su mito, centrado en la Gioconda. 

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC – Redacción

HISTORIA DE LA OBRA MAESTRA DE LEONARDO

Mona Lisa, los enigmas de la obra maestra de leonardo da Vinci

Aunque la pintó por encargo, Leonardo da Vinci nunca se desprendió de su Gioconda. A menos que realizara más de una, como algunos historiadores han sugerido recientemente

1 / 10

Técnica innovadora

Leonardo usó la innovadora técnica del sfumato para pintar el famoso retrato. La expectación, pero también las incógnitas han acompañado a este cuadro único desde su creación. Arriba, la tabla y el marco colgados en el Louvre.

FOTO: F. Bohbot / RMN-Grand Palais

2 / 10

Una nueva localización

Desde 2005, La Gioconda cuelga del muro erigido especialmente para ella en la sala de La Gioconda (Salle des États), dedicada a la pintura italiana. Es indudable que la fama que poseía el retrato ya en el siglo XVI no es casual. La calidad de la obra radicaba, en palabras de Vasari, en su verismo, en su proximidad a la realidad y en su carácter mimético.

FOTO: Bridgeman / ACI

3 / 10

El maestro trabaja

En sus biografías de los más célebres artistas del Renacimiento, Giorgio Vasari colma de elogios a La Gioconda. Además explica, de forma muy literaria, cómo Leonardo da Vinci consiguió esbozar la mítica sonrisa de su obra en la modelo: «Por encargo de Francesco del Giocondo, Leonardo emprendió el retrato de Mona Lisa, su mujer […]. Mona Lisa era muy hermosa; mientras la retrataba, tenía gente cantando o tocando, y bufones que la hacían estar alegre, para rehuir esa melancolía que se suele dar en la pintura de retratos. Tenía un gesto tan agradable que resultaba, al verlo, algo más divino que humano, y se consideraba una obra maravillosa por no ser distinta a la realidad».

FOTO: AKG / Album

4 / 10

El artista anciano

Leonardo realizó este dibujo, considerado un autorretrato del artista, en su época en Milán, hacia 1512. Se conserva en la Biblioteca Real de Turín. Aproximadamente 10 años antes, hacia 1503, Leonardo comenzó el retrato de una dama florentina: Lisa Gherardini, esposa del mercader Francesco del Giocondo.

FOTO: Pietro Canali / Fototeca 9×12

5 / 10

La capital del Quattrocento

Florencia fue la cuna del Renacimiento, nacido de la mano de artistas como Leonardo o Brunelleschi, autor de la cúpula de Santa María del Fiore, en la imagen. A pesar de que la mayor parte de la catedral florentina es gótica, cuando Brunelleschi empezó a trabajar en la cúpula 124 años más tarde el arte gótico había sido superado por el Renacimiento. 

FOTO: M. Urtado / RMN-Grand Palais

6 / 10

Grietas del tiempo

Medio millón de craquelures, pequeñas grietas en la pintura, surcan el rostro de Mona Lisa. Sus colores se han oscurecido con el paso del tiempo y la aplicación de sucesivas capas de barniz.

FOTO: B. Jannsen / Alamy / ACI

7 / 10

Residencia francesa

Leonardo da Vinci pasó los tres últimos años de su vida en el castillo de Clos Lucé muy cerca de la residencia real de Amboise. Cuando entró al servicio de Francisco I de Francia llevó con él el retrato de la Mona Lisa, que fue adquirido por el monarca francés en 1518, pasando a formar parte de las colecciones reales francesas.

FOTO: Fine Art Images / Album

8 / 10

Isabel de Este. Dibujo realizado por Leonardo Da Vinci hacia 1500. Museo del Louvre, París.

¿Y si no era Lisa Gherardini?

A lo largo de los siglos, muchos autores han propuesto múltiples identidades para la mujer retratada por Da Vinci.

Algunos estudiosos han llegado a ver a la madre del artista  o a un hombre travestido –tal vez él mismo– detrás de la sonrisa más famosa de la historia de la pintura. Según estas hipótesis, alentadas por el análisis que Sigmund Freud hizo de Leonardo y su obra, el artista sublimar su sexualidad a través del arte, y ésta sería la razón por la que mantuvo el cuadro con él casi hasta su muerte.

Siguiendo el relato de Antonio de Beatis, que aseguraba que se trataba del retrato de una mujer florentina encargado por Juliano de Médicis, se ha buscado a una amante del noble, de origen aristocrático: Constanza d’Avalos, Isabel de Este, Caterina Sforza o Isabel de Aragón, entre otras. Sin embargo, ninguna de ellas era florentina y su condición social hace difícil que permanecieran en el anonimato.

FOTO: F. Vizzavona / RMN-Grand Palais

9 / 10

El copista trabaja

Las copias de La Gioconda han contribuido a aumentar su fama. Pero lo que disparó la fama de La Gioconda fue justamente ese robo, resuelto con el retorno triunfal de la obra al Louvre en 1914. La Mona Lisa se convirtió entonces en un auténtico icono popular. En la imagen, Louis Berou copia el cuadro en el salón Carré, en 1909.

FOTO: Museo del Prado

10 / 10

Reflectografia, imagen de La Gioconda del Prado obtenida por infrarrojos.

La gemela de La Gioconda en el Prado

La Mona Lisa del Prado aparece en los inventarios reales desde el siglo XVII y forma parte de los fondos del museo desde su inauguración, en 1819. Hasta 2012, se creía que era una más de las versiones del cuadro de Leonardo da Vinci. 

Pero ese año se dieron a conocer las conclusiones de los análisis realizados durante la restauración de la obra, que duró dos años. Se descubrió que el fondo negro que deslucía la tabla era un añadido posterior a 1750 y debajo se conservaba un paisaje idéntico del original, aunque inacabado

Ambos óleos presentan las mismas dimensiones de la figura e idénticas correcciones. Todo ello permitió concluir que la Mona Lisa de la pinacoteca madrileña es la réplica más temprana conservada del cuadro. De hecho, se cree que la realizó un destacado discípulo de Da Vinci, tal vez Francesco Melzi o Salaì, al mismo tiempo que el original y con la misma técnica usada por su maestro.

El retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, cuelga –custodiado bajo fuertes medidas de seguridad– en la sala 6 de la primera planta del ala Denon del parisino Museo del Louvre. Más conocido como Mona Lisa o La Gioconda, el óleo sobre tabla, de 77 por 53 centímetros de mano de Leonardo da Vinci, es difícil de observar, rodeado como siempre está por una multitud de turistas que, cámara en mano, atestan el espacio en busca de una instantánea de este icono de la historia del arte. 

La expectación, pero también las incógnitas, han acompañado a este cuadro único desde su creación. Hoy sabemos que hacia 1503 Leonardo comenzó el retrato de una dama florentina: Lisa Gherardini, esposa del mercader Francesco del Giocondo, que pudo encargar el cuadro con motivo del traslado de la familia a su nueva vivienda, o bien tras el alumbramiento de su segundo hijo, en 1502. 

En 2005 se dieron a conocer unas notas del florentino Agostino Vespucci en el margen de una obra de Cicerón conservada en la biblioteca de la Universidad de Heidelberg, fechadas en octubre de 1503. Además de criticar a Leonardo por dejar las obras sin terminar, Vespucci indicaba que el pintor se encontraba en esa fecha realizando un retrato «del busto de Lisa del Giocondo», con lo que parece zanjar el tema de la identidad de la mujer representada en el óleo del Louvre, fruto de debate durante siglos. A pesar de ello, son muchos los que han querido –y siguen queriendo– ver en la tabla mil y una identidades, sin descartar incluso un autorretrato del propio artista travestido.

UNA OBRA ESTREMECEDORA

La fama de la obra se propagó rápidamente a través de quienes pudieron verla en su taller. Así lo atestiguan las copias que se hicieron pronto de la pintura, empezando por el dibujo que realizó Rafael hacia 1504, conservado asimismo en el Louvre, y que parece que sirvió de base a su retrato de Maddalena Doni, fechado hacia 1506 y que presenta una gran conexión con La Gioconda en cuanto a pose y composición.

Según Vasari, «todo aquel que quisiera ver en qué medida puede el arte imitar a la Naturaleza lo podría comprender en la cabeza de La Gioconda».

Con todo, el mejor testimonio del impacto que causó la Mona Lisa entre los pintores del Renacimiento se encuentra en las Vidas de Giorgio Vasari, publicadas en 1550. 

Vasari, que también era un pintor destacado, se refirió así a la célebre pintura de Leonardo: «Todo aquel que quisiera ver en qué medida puede el arte imitar a la Naturaleza lo podría comprender en su cabeza [de La Gioconda], porque en ella se habían representado todos los detalles que se pueden pintar con sutileza. 

Los ojos tenían ese brillo y ese lustre que se pueden ver en los reales, y a su alrededor había esos rosáceos lívidos y los pelos que no se pueden realizar sin una gran sutileza. […]. La nariz, con todas esas aperturas rosáceas y tiernas, parecía de verdad. La boca, con toda la extensión de su hendidura unida por el rojo de los labios y lo encarnado del rostro, no parecía color sino carne real. En la fontanela de la garganta, si se miraba con atención, se veía latir el pulso. Y en verdad se puede decir que fue pintada de una forma que hace estremecerse y atemoriza a cualquier artista valioso».

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC – Por Jesús F. Pascual Molina