Covid: 4 extraños síntomas de los que quizás no hayas oído hablar.

Si lo deseas; por favor mira el siguiente enlace.

4 extraños síntomas del covid-19 de los que quizás no hayas oído hablar | BBC Mundo

Fiebre, pérdida de olfato y de gusto, tos, dolor de cabeza, moqueo nasal y dolor de garganta son signos de un posible contagio de coronavirus.

Se trata de los síntomas más conocidos, pero nuevos estudios confirman que no son los únicos.

En este video, te explicamos en qué consisten cuatro signos de covid de los que quizás no hayas oído hablar.

Estos raros efectos incluyen desde lesiones en la piel, hasta las llamadas «uñas covid», pasando por la pérdida de audición o acúfenos.

Son síntomas extraños, pero la buena noticia es que, según los expertos, tienden a desaparecer con el tiempo.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. 29 de junio 2022.

Pandemia de coronavirus/Medicina/Salud

 

La extraordinaria operación con la que unos médicos quemaron el tumor de un bebé en el útero para salvarle la vida.

«Escogimos ‘Ragnar’, el nombre de un guerrero incluso antes de saber que iba a tener que pasar por tanto», dice la periodista de 34 años Polyana Resende Brant, después de haber dado a luz a su primer hijo el 18 de mayo.

Al llegar al segundo trimestre de su embarazo, los exámenes comenzaron a dar indicios de la presencia de un tumor en la región del pecho del bebé. Era una condición rara, llamada secuestro pulmonar, en la que hay una masa que parece un pulmón, al cual le suministran sangre los vasos sanguíneos pero no tiene ninguna función específica.

«A pesar de que ese tumor no es maligno, es decir, no es un cáncer, estaba creciendo y comprimiendo los órganos del bebé, además de robar parte de la sangre del cuerpo y causar que se deposite agua en la región del pulmón», dice Danielle do Brasil, médica cirujana especializada en cirugía fetal en el Hospital Santa Lucía de Brasilia.

Allí recibió el caso luego de que Polyana hubiera buscado obstetras que se encargaran de casos de alto riesgo.

Cirugía fetal en la que un equipo médico brasilero quema un tumor dentro del vientre.

Los médicos le advirtieron a Polyana que si el embarazo continuaba sin ningún tipo de medidas quirúrgicas, su hijo no sobreviviría. Y aún si daba a luz de emergencia, Ragnar, quien apenas tenía 29 semanas de gestación, una edad considerada extremadamente prematura, podría morir también.

«Fue desesperante. Tenía que mantener la fe y buscar los mejores especialistas. Tenemos que valorar la ciencia y saber que puede ir de la mano de la fe. Es lo que mi esposo, quien estuvo a mi lado durante todos los procedimientos, y yo hicimos», dice la madre.

Polyana y Tiago

FUENTE DE LA IMAGEN – DANIELLE DO BRASIL

La madre y el bebé estuvieron bajo vigilancia médica después de los dos procedimientos para quemar el tumor.

Como lo explicó la cirujana Danielle do Brasil, que también es especialista en casos de alto riesgo en el King ‘s College de Londres, la literatura médica establece que para un caso como el de Ragnar había que cauterizar uno de los vasos que distribuía sangre al tumor.

«Así que, con una aguja gruesa que contiene fibra láser dentro, podemos cauterizar ese vaso, la masa muere y luego es absorbida por el cuerpo. La idea era también remover el fluido del pecho para ayudar que los pulmones se expandieran», explica.

Polyana buscó otras opiniones, pero luego de escuchar a distintos expertos, accedió a la cirugía.

«Habíamos quemado el vaso perfectamente, y todo el equipo estaba bastante satisfecho. Pero desafortunadamente, después de 10 días, el tiempo que usualmente esperamos para ver si la técnica ofrecía beneficios, encontramos que la circulación del tumor había tomado otro camino, haciendo que la masa volviera a crecer e incrementando el fluido en el pecho», dijo la médica.

Imágenes de la cirugía en la que los médicos quemaron el tumor de un feto dentro del vientre de su madre

FUENTE DE LA IMAGEN – DANIELLE DO BRASIL

En la izquierda, la médica recibe una aguja mientras le realizan un ultrasonido al feto para encontrar el tumor. En la derecha, Polyana, recibe la aguja que será utilizada para quemar el tumor.

El procedimiento sin precedentes

La cirujana dice que fue difícil compartir la noticia con los padres. «Ya habían oído de parte nuestra y de otros doctores que una segunda cirugía podría ser necesaria, pero las expectativas eran altas. Piensa en una pareja que imaginó durante una buena parte de su embarazo que su bebé podría morir».

«Pero de las dificultades nació la creatividad», dice Danielle do Brasil. El equipo decidió intentar no quemar un nuevo vaso sino que, mediante la misma técnica, destruir el tumor entero.

Polyana y su esposo aceptaron hacer el intento. «Hice todos los procedimientos con una sonrisa en la cara, tal como lo muestran las fotos, por tener la oportunidad para salvar a mi hijo. De alguna manera, cuando te conviertes en madre, nace una fuerza colosal».

La segunda intervención duró dos horas y media.

«Fue la más difícil de mi vida. En una cirugía fetal, no siempre sabemos los pasos de todo lo que va a ocurrir, no siempre tenemos claridad de lo que hay adentro. Tenía un objetivo móvil, que era el tumor, dentro de otro objetivo móvil, que era el líquido amniótico, y estaba tratando de alcanzar la masa con algo que no se podía mover: mi aguja», dice la cirujana, quien operó con la ayuda de la doctora Juliana Rezende, doctores residentes, el equipo de enfermeras y de anestesia.

Esta vez, el tumor no volvió a crecer, y Ragnar nació al término del embarazo, el 18 de mayo. La primera radiografía que se tomó luego de su nacimiento no mostró señales del tumor.

«En tres meses, haremos una tomografía de pecho, un examen más completo.

Nuestra expectativa es encontrar áreas con fibrosis debido a la cicatrización del tumor destruido. Y por supuesto que este bebé no necesite más cirugías», dice la médico.

Ahora, el equipo está recopilando los materiales de los procedimientos para enviar el reporte del caso a algunas revistas médicas para compartir la experiencia a la comunidad médica a nivel mundial.

Polyana y Ragnar

FUENTE DE LA IMAGEN – ARCHIVO PERSONAL. Ragnar nació el 18 de mayo, sin señales del tumor

Imagen de portada: ARCHIVO PERSONAL

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Brasil. Por Giulia Granchi. 24 de junio 2022.

Ciencia/Medicina/Salud/Salud de la Mujer/Tecnología

Qué pasa por la mente de una persona con catatonia, la condición que te deja el cuerpo inmóvil pero la mente activa.

De vez en cuando, como médico, me piden que vea en la emergencia de un hospital a un paciente que es completamente mudo.

Se sienta inmóvil, mirando alrededor de la habitación. Levanto su brazo y se queda en esa posición. Alguien le hace un análisis de sangre y ni siquiera reacciona. No ha comido ni bebido nada durante uno o dos días.

Las preguntas comienzan a acumularse en tu mente. ¿Qué le pasa? ¿Respondería ante otra persona? ¿Tiene una lesión cerebral? ¿Está fingiendo? Y, lo más difícil de todo, ¿cómo voy a saber qué le pasa si no puede decírmelo?

Soy psiquiatra e investigador especializado en una condición rara conocida como catatonia, una forma grave de enfermedad mental en la que las personas tienen problemas con el movimiento y el habla.

La catatonia puede durar desde unas pocas horas hasta semanas, meses o incluso años. Algunas personas tienen episodios recurrentes.

He hablado con médicos, enfermeras, académicos, pacientes y cuidadores sobre esta enfermedad. Y una de las preguntas que se hacen con mayor frecuencia es: ¿qué piensan las personas con catatonia? ¿Están siquiera pensando?

Cuando una persona apenas puede moverse o hablar, es fácil asumir que no está consciente.

Pero las investigaciones en los últimos años han demostrado que no es el caso. De hecho, es todo lo contrario.

Las personas con catatonia a menudo expresan una ansiedad intensa y afirman que se sienten abrumadas por sus sentimientos. No es que las personas con catatonia no tengan pensamientos, es posible que tengan demasiados.

Pero, ¿cuáles son estos pensamientos? ¿Qué puede suceder en la mente de una persona para llevarla a «congelarse»?

En un nuevo estudio, mis colegas y yo hemos tratado de arrojar algo de luz sobre estos interrogantes.

Cientos de pacientes

Al observar notas de casos de cientos de pacientes que sufrieron catatonia, descubrimos que algunos hablaron sobre su experiencia, ya sea en ese momento o después. Muchos otros no sabían o no recordaban qué había pasado.

Algunos pacientes dijeron haber experimentado un miedo abrumador. Aunque eran conscientes del dolor de permanecer rígidos durante tanto tiempo, eran incapaces de moverse.

Sin embargo, lo que encontramos más interesante fue el caso de aquellas personas que tenían, en cierto nivel, una explicación racional para la catatonia.

Ilustración de una joven con halucinaciones

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Algunos pacientes relatan haber sentido un miedo abrumador.

En las notas de un paciente puede leerse:

«Cuando lo vi estaba arrodillado con la frente en el suelo. Dijo que había adoptado esta posición para salvar su vida y pedía que lo viera un especialista en cuello… Seguía repitiendo que se le había caído la cabeza del cuello».

Si realmente crees que tu cabeza está en riesgo inminente de caerse, tal vez no sea tan mala idea apoyarla en el suelo.

Algunos pacientes dijeron oír voces que les indicaban hacer ciertas cosas. Las voces advirtieron a una persona que su cabeza explotaría si se movía, una razón bastante convincente para quedarse quieto.

Otro paciente pensó que Dios le estaba diciendo que no comiera ni bebiera.

Fingir la muerte

Una teoría señala que la catatonia es similar a la estrategia de algunos animales de fingir estar muertos.

Cuando se enfrentan a un depredador de tamaño o fuerza abrumadores, algunos animales se «congelan» para que su potencial atacante no los perciba.

Una paciente del estudio describió vívidamente haber visto una serpiente (que también le habló).

Una persona tomando la mano de otra persona

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La catatonia sigue siendo una condición misteriosa, a medio camino entre la neurología y la psiquiatría.

No podemos decir a partir de un solo ejemplo que estaba adoptando una defensa primitiva ante un depredador, pero ciertamente es una posibilidad.

La catatonia sigue siendo una condición misteriosa, a medio camino entre la neurología y la psiquiatría.

Comprendiendo mejor qué experimentan los pacientes, podemos al menos confortarlos y ofrecerles empatía.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes leer la versión original aquí.

Jonathan Rogers es investigador en la clínica psiquiátrica del Wellcome Trust en University College London, UCL.

Wellcome Trust Clinical Fellow in Psychiatry, UCL

Imagen de portada:GETTY IMAGES. «No es que las personas con catatonia no tengan pensamientos, es posible que tengan demasiados».

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation* Por Jonathan Rogers. Junio 2022.

Sociedad/Ciencia/Medicina/Salud/Salud Mental.

Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago y por qué no debemos ignorarlos.

Es la sexta causa más común de muerte por cáncer en todo el mundo y, sin embargo, muchas personas no se dan cuenta que sufren la enfermedad.

Y es que el cáncer de esófago no causa síntomas al inicio del padecimiento.

Esto fue lo que le ocurrió al exfutbolista escocés, Andy Goram, que se desempeñó como portero y jugó en varios clubes de Escocia e Inglaterra, y quien reveló recientemente que padece cáncer de esófago.

La noticia sacudió a sus seguidores cuando Goram, de 58 años, dijo que le habían dado unos seis meses de vida.

En una entrevista el exfutbolista explicó que se sintió enfermo por primera vez hace unas siete semanas cuando tenía problemas para comer y beber.

Pero ignoró la acidez estomacal que sufrió inicialmente después de no poder obtener una cita con su médico de cabecera.

Al igual que Goram, muchos pacientes tratados por cáncer de esófago han hablado de cómo esta enfermedad se presenta al principio sin síntomas, o con síntomas que suelen ser fácilmente ignorados.

«Lo ignoré como todos los demás»

Paul Sinclair, de Fife, Escocia, le dijo a la BBC que comenzó a experimentar lo que «se sentía como un gas en la parte inferior de la caja torácica» en septiembre de 2020. Sinclair tenía además la sensación de que había «comido demasiado de un solo bocado».

«Lo ignoré como todos los demás», cuenta. «Sentí que tenía gases. Estaba comiendo bien, no tenía dolor».

«Era solo una molestia debajo de mi caja torácica. Se prolongó durante aproximadamente una semana y media y luego pensé: ‘voy a ver a alguien sobre esto’.

«Fui al médico y me envió directamente a una endoscopia. Eso confirmó que tenía un tumor en la parte superior del estómago».

GETTY IMAGES. El exfutbolista escocés, Andy Goram, anunció que tenía cáncer de esófago y que solo tenía seis meses de vida.

Sinclair pasó por cuatro sesiones de quimioterapia durante un período de ocho semanas antes de un descanso de seis semanas.

Luego tuvo una operación de 11 horas, que también incluyó la extirpación del bazo. Posteriormente volvió a someterse a una «quimioterapia muy agresiva».

«Estuve muy enfermo con ambas sesiones de quimioterapia», explica. «La segunda fue peor porque ya estás débil después de la operación».

«A medida que te recuperas, tienes que empezar a aprender a comer de nuevo, a masticar bien los alimentos, a comer porciones pequeñas y muchas comidas a lo largo del día».

Ahora, tres años más tarde, Sinclair puede volver al gimnasio para hacer un entrenamiento ligero, pero las cosas nunca serán «totalmente normales».

«Tienes que mantenerte positivo y estar agradecido por cada día que te despiertas», asegura.

«Lo más importante es que no tuve síntomas particularmente serios, pero es muy necesario no ignorarlos y revisarte».

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¿Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago

El esófago es el tubo largo que lleva el alimento desde la garganta hasta el estómago. Los principales síntomas del cáncer son:

  • tener problemas para tragar (disfagia)
  • sentir o tener náuseas
  • acidez estomacal o reflujo
  • síntomas de indigestión, como eructar mucho

Otros síntomas incluyen:

  • una tos que no mejora
  • una voz ronca
  • pérdida de apetito o pérdida de peso sin tratar de perderlo
  • sentirse cansado o sin energía
  • dolor en la garganta o en la mitad del pecho, especialmente al tragar

Fuente: NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)

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GETTY IMAGES

El cáncer de esófago es descrito a menudo como «el asesino silencioso» porque se presenta al principio sin síntomas, o con síntomas que suelen ser fácilmente ignorados.

«Nunca te recuperas completamente»

Linda Moffat, que también vive en Escocia, se consideraba a sus 48 años una mujer en buena forma física, que montaba a caballo todos los días.

Pero en diciembre de 2014 comenzó a sentir «que la comida no bajaba, como si se me pegara», recordó. «Aumentaba el dolor y la comida se atoraba».

«Tenía que vomitar para desbloquearla. Pensé que era una úlcera. Creíamos que no iba a ser nada serio».

Después de un tiempo, cuenta que «se armó de valor para hablar con el médico» y le recetaron antiácidos. Pero los síntomas continuaron y la enviaron a una endoscopia.

Eso reveló un «tumor muy avanzado» en el esófago y este fue «el comienzo de un viaje muy largo y difícil», explica.

«Es un cáncer muy agresivo y la cirugía es realmente brutal: ocho horas en el quirófano», dijo. «Tienes quimioterapia antes y después. Debes aprender a comer de nuevo».

«Y tienes muchos problemas de vómitos, diarrea y dolor. Creo que nunca te recuperas por completo».

«Soy muy afortunada. Mi cáncer estaba muy avanzado y solo tenía un 20% de posibilidades de supervivencia», dice.

«Pero han pasado casi siete años y estoy muy feliz de estar viva y muy agradecida con todos los que me ayudaron a estar aquí».

«A menudo se llama a esta enfermedad ‘el asesino silencioso’ porque los síntomas varían mucho», agrega. «Solo rezas para que la gente vaya al médico lo suficientemente pronto».

«Cuanto antes mejor»

Caroline Geraghty, enfermera especialista de la organización Cancer Research UK, afirma que el riesgo de cáncer de esófago aumenta con «las cosas típicas», como fumar, beber alcohol y aumentar de peso, además de mascar tabaco.

«Pero tener un mayor riesgo no significa que definitivamente tendrás cáncer», apunta. «En la mayoría de las personas no se sabe por qué tienen cáncer de esófago».

Geraghty instó a cualquier persona que crea que puede tener síntomas a acudir a su médico de cabecera «para estar seguro».

«Como sabemos, cuanto antes se llega a un cáncer, mayores son las posibilidades que tienes», agregó.

Pero subraya que para la mayoría de los pacientes que sufren síntomas, estos no estarán relacionados con el cáncer.

«Podemos entender por qué algunos médicos de cabecera no envían directamente al paciente a una endoscopia para investigar; algunas personas solo necesitan antiácidos», señala.

«Pero habrá otras personas que tal vez requieran más rápidamente una investigación».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Junio 2022

Sociedad/Ciencia/Medicina/Salud/Cáncer

 

Jacques Monod, historia de un hombre feliz.

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El filósofo Albert Camus y el biólogo Jacques Monod coincidieron en muchas cosas: ganaron Nobel, formaron parte de la resistencia ante el nazismo, denunciaron los crímenes del totalitarismo soviético, y cultivaron una amistad y admiración mutua. Camus recibió el Nobel de Literatura en 1957; ocho años después, Monod, junto a otros dos colegas, se llevaría el de Medicina. Camus, que conocía a Arthur Koestler, George Orwell, André Malraux y Pablo Picasso y que tuvo como amigo (y luego como enemigo) a Jean-Paul Sartre, había dicho: «He conocido un único genio: Jacques Monod». En 1970, el científico publicó un libro apasionante que se convirtió rápidamente en best seller. Se trataba de una obra filosófica y científica llamada El azar y la necesidad, en donde señalaba la soledad radical del ser humano y su aparición absolutamente contingente en el universo. 

Comenzaba con una cita del ensayo El mito de Sísifo, de su amigo Albert Camus, quien había muerto años antes en un accidente automovilístico. Pocas veces la filosofía y la ciencia tuvieron dos representantes tan destacados y unidos entre sí.

Monod y Camus compartieron ideas respecto del valor de la libertad, pero además tuvieron a lo largo de sus intensas vidas la misma actitud de exponerse personalmente en su defensa. Se conocieron luego de la Segunda Guerra Mundial, en donde ambos jugaron un rol valiente y decisivo en la resistencia francesa al invasor nazi. Camus dirigió bajo anonimato el periódico clandestino Combat, mientras que Monod fue miembro activo de la Resistencia, al punto de llegar a ser jefe de las Fuerzas Francesas del Interior.

Monod, como muchos de los resistentes al nazismo, militó durante un tiempo en el Partido Comunista, cuya organización y valentía durante la ocupación hizo que creciera el prestigio de sus militantes. Sin embargo, a poco de iniciada la Guerra Fría, el científico comprendió que el sistema soviético —que los comunistas franceses defendían incondicionalmente— tenía, en su autoritarismo brutal, muchos puntos en común con el nazismo. 

Fue una discusión sobre procesos biológicos y no exclusivamente políticos, en definitiva, lo que hizo que el valiente Monod tomara partido abiertamente en la polémica y rompiera definitivamente con los comunistas. En la base hay dos concepciones sobre la herencia. Una es la atribuida a Jean-Baptiste Lamarck (1744-1829) llamada «herencia de caracteres adquiridos», que propone que caracteres alcanzados en la vida, como el estiramiento del cuello de las jirafas tratando de alcanzar la copa de los árboles para alimentarse, se transmiten a la descendencia. Por su parte, la esbozada por Charles Darwin y confirmada por los estudios del abate Gregor Mendel (1822-1824) propone que la herencia es invariante y proviene de ambos padres: las novedades (como el alargamiento del cuello de la jirafa) se producen por mutaciones aleatorias y permanecen en la descendencia por su valor adaptativo.

Durante la posguerra la ciencia occidental recobró el ímpetu interrumpido por la contienda y comenzó a discutir abiertamente las bases químicas de la vida, un proceso que desembocaría en 1953 en el descubrimiento de la estructura del ADN por parte de James Watson y Francis Crick. Mientras tanto, la ciencia soviética bajo Stalin se enredaba en sus límites ideológicos.

La colectivización de la agricultura llevada adelante por la Unión Soviética durante las décadas de los 20 y 30 había tenido resultados desastrosos. Luego de la guerra, cualquier charlatán con un plan promisorio iba a tener buena recepción en el régimen: ese rol lo jugó Trofim Lysenko, un ingeniero agrónomo que apostaba a la vieja idea lamarckiana de la herencia de los caracteres adquiridos.

Esta teoría era atractiva para el régimen comunista por varias razones. De ser cierta, podría significar la recuperación rápida de los cultivos, imperiosamente necesitados. Por otra parte, cerraba ideológicamente con la idea de promover activamente el cambio, más que esperar que estos vengan azarosamente por las mutaciones, tal como postulaba la genética mendeliana. Stalin apoyó abiertamente a Lysenko y puso en marcha las persecuciones de rigor a quienes se le oponían. A partir de ese momento, la genética mendeliana, basada en una reproducción discreta e invariable a menos que aparezcan mutaciones, fue considerada «burguesa y reaccionaria» y sus defensores dentro de la Unión Soviética despojados de sus trabajos y en muchos casos encarcelados.

Hoy, el juicio de la historia tiene sentencia. Las ideas de Lysenko fueron desastrosas cuando se aplicaron a los cultivos y la genética soviética sufrió un tremendo retraso comparativo con la ciencia occidental. 

Sin embargo, durante la posguerra, en Occidente, muchos de los compañeros de ruta del Partido Comunista defendían la ciencia soviética y acusaban de idealistas y burgueses a los genetistas que buscaban en la estructura química de los genes la llave para la comprensión de los procesos biológicos. La intervención de Monod con un artículo de más de veinte páginas publicado en agosto de 1948 en Combat (que ya no dirigía) fue decisiva para exponer el carácter ideologizado y no científico de la versión comunista del lamarckismo. La nota aparece en tapa con el título «La victoria de Lysenko no es de carácter científico». En el ensayo, Monod no solo demuele las invocaciones a la ciencia de la genética lysenkiana, sino que cuestiona todo el sistema soviético.

La repercusión de la nota y el enfoque abiertamente político de la misma cimentó la amistad entre Monod y Camus. El filósofo había comprendido la naturaleza esencialmente despótica del régimen comunista gracias, entre otras evidencias, a la amistad con el escritor húngaro Arthur Koestler, quien había roto con el partido mucho antes, durante las famosas purgas estalinistas de 1936 a 1938. A los dos, su firme posición les trajo problemas y enfrentamientos con sus pares, que ambos afrontaron con la resignación y tozudez de Sísifo.

Justamente Hungría fue protagonista central en los comienzos de la Guerra Fría. La ocupación soviética con tanques en 1956, ahogando los esbozos de una rebelión democrática, determinó la conducta de muchos intelectuales occidentales: o reconocían la naturaleza despótica y expansiva del régimen soviético o formaban parte del círculo de influencia de los partidos comunistas, justificando las acciones de la URSS y alentando el antiamericanismo.

Camus y Monod, cada uno a su manera, tomaron abiertamente parte en la resistencia al totalitarismo soviético. 

Albert Camus publicó en 1951 El hombre rebelde, un ensayo que luego de El mito de Sísifo y El extranjero, desafía a la condición absurda de la existencia eligiendo la libertad. Comenzaba diciendo: «¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no. Pero si niega, no renuncia: es también un hombre que dice sí, desde su primer movimiento». Recorriendo las diversas rebeldías que el ser humano protagoniza desde su nacimiento, el último tercio enfoca en lo que él consideraba los enemigos contemporáneos de la libertad: el marxismo y su realización práctica en la Unión Soviética. El libro fue recibido fríamente por sus anteriores camaradas de letras y recibió una crítica muy dura en Les Temps modernes, dirigida por su amigo Jean-Paul Sartre. El episodio terminó de romper una amistad que venía enfriándose por sus enfrentamientos políticos.

La polémica entre Camus y Sartre tendría un nuevo capítulo con la invasión rusa a Hungría. Mientras Camus, al repudiarla, señalaba al régimen soviético como el origen de los embates contra la libertad, Sartre la rechazaba como una anomalía, tratando de no terminar de romper relaciones con el régimen.

Monod, por su parte, tomó partido de una manera más arriesgada aún. En 1958, una científica húngara de origen rumano, Agnes Ullmann, pasó unas semanas haciendo una residencia en el Instituto Pasteur. Conociendo el pasado maqui de Monod, una vez entrada en confianza, y habiendo hecho conocer de primera mano las tribulaciones de vivir en una Hungría sometida por el dominio soviético, comenzaron a pensar juntos la posibilidad de idear un escape de su país. Monod, utilizando al mismo tiempo su experiencia de combatiente clandestino y el rigor del método científico, fue pergeñando distintos planes que por una razón u otra tuvieron que desecharse. Ellos incluyeron un viaje en bote, un compartimento secreto en un Fairlane, un escondite en un camión de mudanzas y, finalmente el exitoso: un escondite en una casa rodante que cruzaría la frontera con Austria. No solo Monod pensó cada detalle de los intentos de fuga, sino que se encargó de su financiamiento, aportando dinero y recaudando entre sus contactos.

Las comunicaciones entre Monod y Ullmann eran codificadas con la misma rigurosidad con que las proteínas estaban cifradas en el ADN (mecanismo que el propio Monod descubrió): así, en una comunicación de uno a otro, «extracción» se refería a la fuga, «H2O» a la fuga en bote, y los nombres de los interlocutores respondían a denominaciones de bacterias, Salmonela y Colibacilo. Ullmann y su marido llegaron sanos y salvos a París en 1960. Allí, la científica logró trabajar junto a Monod en el Instituto Pasteur. Murió a los noventa y un años en 2019. Buena parte de su actividad, más allá de sus reconocidos trabajos en microbiología, fue dedicada a realzar la memoria de su mentor y salvador, Jacques Monod.

Luego del descubrimiento del ADN como pilar de la herencia realizado en 1953 por Watson y Crick (Premio Nobel de Medicina en 1962), el misterio que quedaba para resolver era cómo a partir de esas unidades de nucleótidos que se replicaban se podía generar un organismo, de qué manera estas unidades de información desplegaban la serie de instrucciones que derivaban en la producción de proteínas. Gran parte de ese conocimiento fue realizada por Jacques Monod y su compañero François Jacob, (con igual pasado heroico en la resistencia contra los nazis). Juntos develaron el mecanismo de síntesis de proteínas y postularon la existencia del ARN mensajero: el que copia la información del ADN y la lleva hasta el sitio en que se producen las proteínas. El ARN mensajero es el que se utiliza actualmente en las vacunas contra el covid desarrolladas por Pfizer y Moderna. 

Monod alcanzó la consagración científica en 1965, cuando junto a Jacob y Lwoff fue galardonado con el premio Nobel de Medicina. Vivió sus días de gloria y reconocimiento sin la compañía de su amigo Albert Camus, quien había fallecido en la plenitud creadora en 1960, en un accidente automovilístico.

En 1970, Monod alcanzó su punto más alto como figura pública con el éxito de El azar y la necesidad. La cita de su amigo Camus que abría el libro, en el que desafiaba al absurdo de la existencia eligiendo ser libre, se aplicaba perfectamente tanto a uno como a otro, militantes incansables contra la esclavitud. Decía Camus en el final de El mito de Sísifo, citado en el comienzo de El azar y la necesidad:

En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierte en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando. Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. El también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada fragmento mineral de esta montaña llena de oscuridad, forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo feliz.

Monod murió seis años después de la aparición de su libro, en 1976, aquejado de una leucemia que le fue restando energías poco a poco. Fue combatiente, científico, luchador y pensador. La enorme dimensión de sus enemigos ideológicos nunca le hizo renunciar a sus convicciones. Luchó, con las armas de su inteligencia y su nobleza, contra los Estados más monstruosos y sangrientos del siglo XX. Mientras se enfrentaba a semejantes adversarios, cumplió con su tarea central, que era iluminar los mecanismos materiales gracias a los cuales se desarrolla la vida. Se trata de una vida tan plena de desafíos y realizaciones que no queda más que imaginarse a Jacques Monod feliz.

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FUENTE RESPONSABLE: Jot Down Contemporary Culture Magazine. Por Gustavo Noriega. Junio 2022

ADN/ARN/Biología/Ciencias/Filosofía/Genética/Medicina/U.Soviética 

 

 

 

«Ni se dan cuenta que les pasó algo»:qué es el infarto cerebral «silencioso»,cómo afecta la memoria y cómo prevenirlo.

Cuando una persona sufre un infarto cerebral -por una hemorragia, obstrucción o compresión de un vaso sanguíneo- las células que quedan desprovistas de oxígeno pueden morir.

Dependiendo de la región cerebral afectada, la persona puede perder el habla, algún movimiento y sensibilidad del cuerpo, o tener dificultades para recordar. Esos son los efectos dramáticos de lo que también se conoce como derrame cerebral.

Pero hay otro tipo de accidente cerebrovascular cuyos efectos son menos evidentes y más difíciles de diagnosticar, pues no muestran síntomas inmediatos.

Se le conoce como infarto lacunar o «silencioso», porque afecta regiones más pequeñas y menos funcionales del cerebro, que no se manifiestan igual que un ataque cerebral sintomático, pero que con el tiempo se pueden acumular y tener un impacto significativo a largo plazo en la memoria del paciente.

Según un estudio publicado en 2012 por la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, los infartos cerebrales silenciosos son más comunes que los infartos con síntomas. Los investigadores estiman que más de un tercio de las personas mayores de 70 años ha sufrido un infarto silencioso.

¿Qué sucede en un derrame cerebral?

Derrame es una manera general de referirse a un afección en el cerebro cuando no le llega suficiente oxígeno, ya sea por una hemorragia o una obstrucción. La terminología específica es infarto, ya sea hemorrágico o isquémico.

«Isquemia significa que no le está llegando suficiente oxígeno y el tejido cerebral muere», explicó a BBC Mundo Cristina Koppel, neuróloga del Hospital King’s College, Londres.

Imagen de resonancia magnética (IRM) del cerebro

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En un infarto cerebral típico se bloquean los vasos sanguíneos y las células mueren.

La gran mayoría son infartos típicos, cuando un émbolo o coágulo que se ha desplazado por las arterias obstruye los vasos sanguíneos e interrumpe el flujo sanguíneo.

«Hay que imaginarse el sistema de circulación en la cabeza como un árbol que tiene un tronco -una gran arteria- que se divide en ramas cada vez más pequeñas y tan diminutas que ni siquiera tenemos nombres para esos vasos sanguíneos», dice la doctora Koppel.

«El coágulo, que se puede haber formado en el corazón o en las arterias carótidas (arterias principales del cuello), se desplaza por ese sistema que se vuelve cada vez más estrecho, hasta que ya no puede pasar, bloqueando los vasos sanguíneos que alimentan partes del cerebro.

Sin esa irrigación de sangre rica en oxígeno, las células de esa región dejan de funcionar y pueden morir, generando una combinación de síntomas que pueden ir desde debilidad en parte de la cara, dificultades al hablar o caminar, y problemas de visión.

En Reino Unido, los médicos aconsejan tener presente la sigla FAST, que en inglés se refiere a cuatro palabras: cara, brazo, habla y hora. O sea, si un lado de la cara la tiene caída, el brazo está débil o tembloroso, se tiene dificultad con el habla… es hora de llamar la ambulancia.

«Si el paciente llega al hospital en un espacio de unas 4 horas y media, después de un escaneo para asegurar que no es un infarto hemorrágico, se le puede administrar un fármaco antitrombótico para disolver el coágulo y desbloquear la arteria», señala la neuróloga.

Todas estas habilidades perdidas durante un infarto típico reflejan las funciones que estaban controladas por la región afectada en el cerebro.

Hombre con parálisis de un lado de la cara

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Parálisis de un lado de la cara es uno de los síntomas de un infarto isquémico.

«Ni se dan cuenta que les pasó algo»

Pero hay un tipo de infarto cerebral que no se manifiesta de esta manera tan evidente, por que «no ocurre en la periferia, sino dentro del cerebro y afecta las regiones más profundas».

Se le llama infarto lacunar o silencioso, en cuyo caso, la interrupción de flujo sanguíneo destruye células en regiones del cerebro que no controlan funciones vitales, regiones «silenciosas».

El daño es tan pequeño que no generan síntomas obvios y sólo se pueden observar con una imagen por resonancia magnética (IRM) o una tomografía computarizada (escaneo TC).

«Se ven como un pequeño puntito», indica la doctora Koppel. «Muchas veces, cuando les preguntamos, los pacientes ni se dieron cuenta de que les pasó algo».

«Es porque ese infarto profundo no dio síntomas o fueron tan leves que el paciente ni va al hospital», agrega.

Un doctor y una doctora preparan a una paciente para una IRM.

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Un infarto cerebral silencioso sólo se puede confirmar con una imagen por resonancia magnética (IRM) o una tomografía computarizada (escaneo TC).

Aunque podrían haber sufrido alguna sutil deficiencia cognitiva temporal, la mayoría de las víctimas de este tipo de infarto silencioso no saben que lo sufrieron.

No obstante, por más pequeña que sea la lesión, «hay células muertas ahí, que afectan el cableado o las conexiones del cerebro».

Si se acumulan muchos de estos infarto, el escenario más común es que se afecten ciertas funciones del cerebro, lentitud cognitiva, torpeza al andar, falta de memoria y, como consecuencia la demencia vascular.

Problemas de memoria.

Aunque los efectos no sean inmediatamente obvios, un infarto cerebral silencioso puede interrumpir el flujo de sangre necesario para la memoria.

En un estudio publicado en la revista especializada Neurology, los investigadores estudiaron a 650 personas sin historial de demencia, buscando evidencia de interrupción del abastecimiento sanguíneo en los cerebros de los participantes a través de IRM.

En más de 170 de los participantes se encontraron pequeñas regiones de tejido muerto por falta de irrigación sanguínea al cerebro, aunque sólo 66 de ellos reportaron haber tenido síntomas de un infarto cerebral.

Todos los pacientes que habían sufrido estos infartos tenían dificultades con la memoria y procesos cognitivos. Estos problemas se dieron independientemente de otras formas de pérdida de memoria asociada con la edad.

Los investigadores concluyeron que a medida que se acumulan los daños causados por estos infartos silenciosos, es más difícil que el cerebro funcione normalmente.

Una flecha roja señala un pequeño daño cerebral en una imagen de resonancia magnética (IRM)

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Los daños de un infarto silencioso son pequeños, pero su acumulación tiene serias consecuencias para la memoria.

Debido a que las mujeres viven más, ellas son más vulnerables a sufrir infartos cerebrales. Los médicos recomiendan que se sometan a exámenes para evaluar los factores de riesgo de enfermedad cerebrovascular.

Prevención

La demencia vascular no se puede revertir. Como no es posible para todos hacer una IRM o escaneo TC, hay cosas que se pueden hacer para reducir los factores de riesgo.

El principal factor, dice la neuróloga Cristina Koppel, es la hipertensión «y es lo primero, segundo y tercero que controlamos».

También se monitorea el colesterol, la diabetes, y se aconseja reducir el consumo de sal y no fumar.

«Se debe empezar un tratamiento con aspirina u otro anticoagulante como clopidogrel, que es un agente antiplaquetario que inhibe la formación de coágulos», señala Koppel.

A eso se le añaden recomendaciones para adoptar una dieta sana, hacer ejercicio rutinariamente y asistir disciplinadamente a los chequeos médicos.

«Con la edad hay que prestarle mayor atención», advierte la neuróloga. «A todos nos va a pasar en un grado u otro», señala.

Una pareja mayor caminando por un barrio suburbano

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Hay maneras de reducir el riesgo de infartos «silenciosos», como caminar a buen ritmo unos 30 minutos, cinco días a la semana.

Qué puedes hacer para evitar la pérdida de la memoria por infarto silencioso.

  • Controlar la hipertensión con chequeos regulares y tomar los fármacos que la reduzcan.
  • Limitar el consumo de sal a menos de 6 gramos al día.
  • Mantener bajos los niveles de colesterol LDL.
  • No fumar.
  • Controlar el peso y mantener el índice de masa corporal entre 19 y 25.
  • Consumir por lo menos 200 gramos de fruta y 300 gramos de vegetales al día.
  • Hacer deporte o caminar a buen ritmo durante 30 minutos, cinco días a la semana.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Las mujeres son más vulnerables a sufrir infartos cerebrales -porque viven más- con consecuencias para la memoria y procesos cognitivos.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo.

Sociedad/Medicina/Salud

Virginidad, el mito del himen roto que persiste en pleno siglo XXI pese a no tener base en la ciencia.

La virginidad es una farsa, dicen Ellen Støkken Dahl y Nina Dølvik Brochmann, y armadas con un aro de esos para jugar hula hula forrado con una delicada película de plástico transparente, se proponen explicárselo a su audiencia.

Brochmann lo sostiene y Dahl lo rompe de un poderoso manotazo.

La escena, representada durante una conferencia TED en Oslo por estas dos médicas y escritoras noruegas, ilustra de forma contundente una idea con la que la mayoría de nosotros hemos crecido: que la primera vez que una mujer tiene una relación sexual vaginal el himen se rompe y, como consecuencia, sangra. Y en ese momento se pierde la virginidad.

Si bien la charla de las autoras de «El libro de la vagina: todo lo que necesitas saber y que nunca te has atrevido a preguntar» tuvo lugar en 2017, y el hecho de que el himen no sufre un cambio tras el coito es un dato reconocido por las ciencias médicas desde hace más de 100 años, la idea de que esta parte del cuerpo femenino puede revelar su historia sexual sigue siendo prevalente en nuestra sociedad.

«En la cultura popular actual hay muchos ejemplos sobre el mito del himen: en la televisión, en libros. Todavía se cree que la mayoría de las mujeres sangran la primera vez que tienen una relación sexual y que es posible notar una diferencia entre las mujeres que son vírgenes y las que no lo son», le dice Dahl a BBC Mundo.

«Es muy práctico creer que la naturaleza nos ha dado una suerte de prueba de virginidad en el cuerpo femenino, si lo que quieres es controlar la sexualidad de las mujeres», añade.

Y aunque la OMS y la ONU consideran las pruebas de virginidad (que implican un examen vaginal para verificar si el himen está «intacto») como una violación a los derechos humanos y abogan por su prohibición, estas se siguen practicando en una veintena de países (incluidos Reino Unido y Estados Unidos), así como la himenoplastia, un procedimiento quirúrgico que ofrece «reparar el himen» pese a que este no queda roto.

Abierto, elástico y con un agujero

¿Cómo es entonces realmente el himen y qué le sucede exactamente después de la primera relación sexual?

Diagrama del himen

Lejos de ser una delicada membrana que cubre la entrada de la vagina, «el himen es más parecido a una coleta para el pelo (como las que se ven en la foto de más abajo) o una goma elástica», indica Brochmann en el video de TED que tiene millones de visualizaciones.

Su forma, en líneas generales, es como de la de una rosquilla o medialuna, con una gran agujero en el medio. Es además una estructura hiperelástica capaz de acomodar al pene sin sufrir daños.

«La mayoría de los hímenes son trocitos de carne —carúnculas himeneales— bien distintos en cada mujer. Pueden ser dos, tres trozos más grandotes, o cuatro o cinco trozos más pequeños, como pequeñas lenguitas o pétalos, del mismo color que la mucosa de la vagina», le explica a BBC Mundo Marta Torrón, fisioterapetuta del suelo pélvico y experta en fisiosexología, que dedica gran parte de su tiempo a la divulgación.

«Por eso, porque son del mismo color (y porque no estamos acostumbradas a mirarnos la vulva y la vagina), las mujeres no saben que esos trocitos son su himen, y que lo tendrán toda la vida», añade.

Banda para el pelo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.Dahl compara al himen con una banda elástica recubierta de tela.

Es decir, «el himen no es una membrana cerrada que se rompa y desaparezca (tras la penetración). En la mayoría —en el 99% de los casos— el himen está abierto y eso es lo normal».

En caso de que no lo estuviera, estaríamos frente a un «himen imperforado, algo que se considera una malformación, y que necesita de una intervención, ya que así no podrá salir el flujo ni la menstruación y por supuesto, no podrá tener coito», señala Torrón.

Su apariencia puede ser tan variada como lo puede ser la del clítoris, la vulva o cualquier otra parte del cuerpo de una mujer.

Fundamentalmente, nada hay en su aspecto que revele un antes y un después del coito, como de tanto repetirse hemos llegado a creer. Por lo tanto, no existe ningún procedimiento médico que permita determinar si una mujer ha tenido sexo vaginal o no.

«En todos estos años he visto a miles de mujeres, miles de vaginas. En la mayoría de los casos, tú no puedes saber si han tenido coito o no», enfatiza Torrón.

Un estudio que data de 1906, por ejemplo, reveló que el himen de una trabajadora sexual no había sufrido cambios, manteniendo un aspecto similar al de una joven que no había tenido relaciones sexuales.

Otro más reciente, llevado a cabo en 2004, observó que de 36 jóvenes embarazadas 34 conservaban su himen intacto.

En resumen, el himen puede permanecer tal y como es no solo después de la penetración, sino también incluso durante todo el embarazo.

Himen como sello de virginidad

Sin una base científica, la virginidad se muestra como una construcción social, un concepto profundamente arraigado desde hace siglos en muchas culturas para controlar el placer y la sexualidad de las mujeres, coinciden las expertas consultadas por BBC Mundo.

Dibujo de Vesalius

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Vesalius escribió que no todas mujeres vírgenes tenían himen.

No obstante, no fue sino hasta el siglo XVI cuando se estableció por primera vez una conexión entre la idea de la virginidad y una parte específica del cuerpo femenino.

El vínculo del himen «con la virtud florece en las fantasías de los hombres a lo largo de la historia hasta el siglo XVI, cuando el famoso anatomista flamenco Andreas Vesalius descubrió unos restos de carne alrededor de la abertura vaginal durante la disección de los cadáveres de dos mujeres vírgenes», explica Eugenia Tognotti, profesora de Historia de la Medicina de la Universidad de Sassari, en Italia.

«Vesalius escribió en su libro de anatomía humana (que contiene una de las descripciones más tempranas de la anatomía del himen casi correcta), que no todas las mujeres vírgenes tenían himen», le dice Tognotti a BBC Mundo.

Sin embargo, más tarde, añadió que el «llamado himen ‘intacto’ puede ser una ‘prueba de virginidad'», continúa la historiadora.

Con esta última aseveración, «sin saberlo, Vesalius le dio al himen el significado simbólico que se volvería dominante durante los siguientes cinco siglos, pese a los avances en el conocimiento de la anatomía femenina que demuestran que el himen, como muchas otras partes del cuerpo, varía enormemente en forma y tamaño».

Sangre en las sábanas

Otras de las ideas que prima en el imaginario popular es la del sangrado.

La sábana con gotas de sangre —o el pañuelo teñido de rojo en otras culturas, como la gitana— en la noche de bodas, constituye una prueba del honor preservado de la mujer.

Sábanas con sangre

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La mayoría de las mujeres no sangra tras la primera relación sexual.

Para empezar, «la gran mayoría de las mujeres no sangra en esta situación y muchas se sienten culpables o raras. ‘¿Por qué no he sangrado?’, se preguntan. ‘Pues porque tu cuerpo es normal, lo conoces y has entendido cuando tener coito’, le diría», comenta Torrón.

«Sin saber cómo funciona su cuerpo, el coito puede dañar la mucosa (la piel interna de la vagina) y por eso se sangra, pero no porque se rompa el himen», aclara la experta y añade que, con la excitación, la «vagina se hace larga y ancha».

Y en el caso de que el himen —un tejido además con poca vascularización— sufra una pequeña laceración, «este tiende a recuperarse rápidamente, como cualquier otra mucosa del cuerpo», explica Dahl.

¿Y qué hay de cierto en la idea de que el himen puede romperse por andar en bicicleta, practicar algún deporte brusco o por la inserción de una tampón?

«Por andar en bicicleta definitivamente no, porque (el himen) es una estructura que está dentro de la vagina. A menos que manejes la bicicleta con el asiento dentro de la vagina, eso sería muy difícil», dice Dahl bromeando.

«La idea de que andar en bicicleta, bailar o montar a caballo puede llegar a cambiar tu anatomía interna yo la encuentro absurda», agrega.

Lo mismo afirma la fisio sexóloga española. «No hay nada de cierto en esto. Nada. Como no tenemos ni idea de la realidad del cuerpo, intentamos dar explicaciones a por qué no hay sangrado».

«La explicación real es que tu himen y tu vagina son elásticos»

Acabar con el mito

Para Torrón, es importante divulgar esta información sobre el himen, que pesa «no solo en las personas religiosas», para borrarla del pensamiento colectivo.

Mujer en el hospital

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En muchos países aún se realizan pruebas de virgnidad, pese a que la OMS y la ONU las condenan por ser una violación a los derechos humanos.

Pero además del impacto que pueda tener sobre la salud y el bienestar sexual de las mujeres, es crucial erradicar estas nociones falsas por la influencia que tienen en el campo de la medicina forense, dice.

«Cuando llega una mujer que dice que ha sido abusada y que ha habido penetración, le valoran la vagina y si el himen está íntegro, si no ven lesiones, dudan de ella», explica.

Dahl considera que, información aparte, es importante dejar de preocuparnos de si una mujer es virgen o no.

«Porque el problema es la idea de que una mujer tenga que ser virgen y están utilizando un malentendido biológico para construir sus argumentos».

«Por eso, el proyecto más importante que tenemos por delante es dejar de pensar que las mujeres deberían ser vírgenes».

Imagen de portada: Gentileza de TED TALK.Ellen Støkken Dahl (derecha) y Nina Dølvik Brochmann (izquierda), desmienten el mito de la virginidad durante una charla TED utilizando un aro de hula hula para representar la idea del himen que muchos aún tienen en su mente.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Laura Plitt. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Sexo/Ciencia/Medicina/Salud/Salud de la Mujer

Así es como la sangre del cangrejo herradura ha logrado salvar millones de vidas.

¿Qué es lo que se puede hacer cuando se tiene más de 450 millones de años viviendo como especie? Definitivamente eso es mucho tiempo, tanto que tu cuerpo podría adaptarse a muchos cambios y, en el proceso, podrías llegar a aprender algunos trucos para vivir. 

Bueno, ese es el caso del cangrejo herradura, una especie que ha adaptado su «sangre” (hemolinfa) a tal grado de tener múltiples propiedades antibacterianas.

Quizá el aspecto más característico a simple vista de la sangre de estos cangrejos, es su tonalidad azul, la cual es producida por una proteína llamada hemocianina, una variante a la hemoglobina presente en los mamíferos y que, a diferencia de esta, cuenta con dos átomos de cobre en lugar de hierro. Entonces, cuando el cobre se une al oxígeno, emite una tonalidad azul. 

Sin embargo, esta no es la razón por la que la sangre de los cangrejos herradura tiene un valor considerable para la industria farmacéutica.

Cuando tu cuerpo entra en contacto con agentes infecciosos o partículas extrañas, tu sistema inmunológico trata de combatirlos, a partir de mecanismos bien precisos, y mediante la acción de células especializadas conocidas como leucocitos (glóbulos blancos). 

En los invertebrados, esta acción la ejercen ciertas células llamadas amebocitos, y los cangrejos herradura del Atlántico (Limulus polyphemus) los han desarrollado hasta un punto de refinamiento tal que tienen un enorme valor médico.

Un cangrejo herradura en una playa de Stone Harbor, Nueva Jersey. 

Cuando la sangre de cangrejo herradura interactúa con endotoxinas, las cuales pueden ser producidas por muchos tipos de bacterias, los amebocitos se coagulan y forman una masa sólida, en una proceso que tarda 45 minutos, no dos días como ocurre con los equivalentes en mamíferos.

A partir de este proceso, se puede utilizar su sangre para detectar contaminantes bacterianos letales que pudieran estar presentes en fármacos diseñados para entrar en el torrente sanguíneo humano, así como para probar equipos médicos y vacunas antes de su uso, sin el cual muchas más personas morirían a causa de infecciones.

Los científicos encontraron la forma de utilizar el lisado de amebocitos para probar medicamentos y vacunas, y en 1977 la FDA aprobó el listado de cangrejo para este uso. 

Desafortunadamente, la sobreexplotación en América del Norte ha llevado a una disminución en las poblaciones de esta especie. Una manera de evitar que disminuya la población se basa en utilizar solo el 30% de la sangre de cada cangrejo, y después devolverlos al océano.

Se espera que en un futuro no muy lejano, los nuevos avances en la ciencia médica logren sustituir el empleo del cangrejo en las pruebas farmacológicas.

Imagen de portada: Gentileza FOTOGRAFÍA DE JOEL SARTORE, NATGEO

FUENTE RESPONSABLE: Enseñame de ciencia. Abril 2022

Sociedad/Ciencia/Medicina/Salud

Los científicos han descubierto cómo los edulcorantes afectan al hígado.

Los edulcorantes, que se distinguen específicamente como edulcorantes no nutritivos (ENN), hoy en día son ampliamente consumidos como sustitutos del azúcar presumiblemente saludables puesto que estos brindan un sabor dulce con ninguna o pocas calorías. 

Actualmente un gran número de estos compuestos están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) como seguros para su consumo por el humano, sin embargo, diversos estudios han determinado una relación potencial entre estos y algunos efectos negativos en la salud de las personas.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”.

Un estudio nuevo presentado en “Experimental Biology” que es un evento anual de cinco sociedades que reúne a científicos de distintas instituciones para conocer las últimas investigaciones en anatomía, bioquímica, patología, farmacología, fisiología y biología molecular, determinó que dos edulcorantes son capaces de afectar la expresión e interrumpir la función de una proteína que utiliza el hígado para realizar su principal función que es la desintoxicación del organismo de sustancias que son ajenas a él.

La proteína que fue evaluada se conoce como glucoproteína P (PGP) la cual se distingue como una proteína transportadora cuya función vital para el organismo es sacar de las células sustancias potencialmente tóxicas como compuestos derivados de ciertos fármacos, jugando un papel indispensable en la desintoxicación del hígado.

El estudio utilizó a los edulcorantes sucralosa y acesulfamo de potasio para su evaluación en un modelo de células de hígado para determinar tanto la expresión como la función de la proteína PGP. 

Los resultados arrojaron evidencia de que los dos sustitutos fueron capaces de alterar la expresión normal de la proteína tanto en exposición crónica como aguda, además de demostrar que eran capaces de afectar la función de PGP ante exposiciones con concentraciones por debajo de las aceptadas al demostrar que las moléculas de estos sustitutos son sustrato y a la vez inhibidor de la proteína PGP.

Cuando nosotros consumimos ciertos tipos de fármacos, estos cumplen sus funciones terapéuticas y es necesario ser excretados del organismo ya que, finalmente, son componentes que no forman parte normal del sistema. 

El órgano principal que actúa para esto es el hígado con un montón de proteínas que le ayudan a su cometido, entre ellas está la PGP que como ya se mencionó, actúa como una bomba excretora de sustancias nocivas para cada célula.

En este sentido, los edulcorantes aquí mencionados son capaces de desplazar la función normal de PGP al orillarla a dedicarse con mayor afinidad a realizar esta función excretora con las moléculas de tales sustitutos, lo que finalmente sugiere un riesgo para la salud en los consumidores de este tipo de compuestos sobre todo cuando están bajo tratamiento con medicamentos que se reporta utilizan el mecanismo de PGP para su eliminación, de tal modo que sus metabolitos tóxicos podrían acumularse y provocar daños en el organismo.

Finalmente se debe reconocer que esto es una relación sugerida encontrada en ensayos in vitro que aún debe evaluarse en otros modelos biológicos, como los humanos, para determinar con mayor seguridad este efecto.

Puede encontrar el reporte en: “Experimental Biology”

Imagen de portada: Gentileza de Enseñame de ciencia.

FUENTE RESPONSABLE: Enseñame de Ciencia. Por Aura Ramirez. Abril 2022.

Sociedad/Medicina/Salud/Ciencia/Investigación

Científicos logran rejuvenecer 30 años las células de la piel de una mujer con la tecnología de la oveja Dolly.

Investigadores han logrado rejuvenecer las células de la piel de una mujer de 53 años para que sean equivalentes a las de una mujer de 23 años.

Los científicos, de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, creen que pueden hacer lo mismo con otros tejidos del cuerpo.

El objetivo final es desarrollar tratamientos para enfermedades relacionadas con la edad, como la diabetes, patologías cardíacas y trastornos neurológicos.

La tecnología se basa en las técnicas utilizadas para crear a Dolly, la oveja clonada hace más de 25 años.

El jefe del equipo, el profesor Wolf Reik, del Instituto Babraham en Cambridge, le dijo a la BBC que esperaba que la técnica pudiera usarse para mantener a las personas más saludables por más tiempo a medida que envejecen.

«Hemos estado soñando con este tipo de cosas. Muchas enfermedades comunes empeoran con la edad y pensar en ayudar a las personas de esta manera es super emocionante», dijo.

Sin embargo, el profesor Reich enfatizó que el trabajo, que se publicó en la revista eLife, se encontraba en una etapa muy temprana.

Dijo que había varios problemas científicos que superar antes de que pudiera salir de su laboratorio y entrar en la clínica. Pero aseguró que demostrar por primera vez que el rejuvenecimiento celular es posible es un paso fundamental.

Siguiendo los pasos de «Dolly»

Dolly la oveja

La oveja Dolly fue creada para buscar soluciones al envejecimiento.

Los orígenes de la técnica se remontan a la década de 1990, cuando los investigadores del Instituto Roslin, en las afueras de Edimburgo, desarrollaron un método para convertir una célula adulta de la glándula mamaria extraída de una oveja en un embrión.

Condujo a la creación de Dolly, la oveja clonada.

El objetivo del equipo de Roslin no era crear clones de ovejas ni de humanos, sino utilizar la técnica para crear las llamadas células madre embrionarias humanas.

Estas, esperaban, podrían convertirse en tejidos específicos, como músculos, cartílagos y células nerviosas para reemplazar partes del cuerpo desgastadas.

La técnica Dolly fue simplificada en 2006 por el profesor Shinya Yamanaka, entonces en la Universidad de Kyoto.

El nuevo método, llamado IPS, consistía en añadir productos químicos a las células adultas durante unos 50 días.

Esto resultó en cambios genéticos que convirtieron las células adultas en células madre.

Tanto en la técnica de Dolly como en la IPS, las células madre creadas deben volver a crecer en las células y tejidos que el paciente requiera.

Esto ha resultado difícil y, a pesar de décadas de esfuerzos, el uso de células madre para tratar enfermedades actualmente es extremadamente limitado.

Un nuevo método

Jeringas

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El equipo del profesor Reik utilizó la técnica IPS en células de piel de 53 años. Pero acortaron el baño químico de 50 días a alrededor de 12.

El doctor Dilgeet Gill se sorprendió al descubrir que las células no se habían convertido en células madre embrionarias, sino que se habían rejuvenecido hasta asemejarse a las de alguien de 23 años de edad.

«Recuerdo el día que recibí los resultados y no podía creer que algunas de las células fueran 30 años más jóvenes de lo que se suponía que eran. ¡Fue un día muy emocionante!», aseguró.

La técnica no se puede trasladar inmediatamente a la clínica porque el método IPS aumenta el riesgo de cánceres.

Pero el profesor Reik confía en que ahora que se sabe que es posible rejuvenecer las células, su equipo podrá encontrar un método alternativo más seguro.

«El objetivo a largo plazo es extender el período de salud humana, en lugar de la duración de la vida, para que las personas puedan envejecer de una manera más saludable», dijo.

Los usos

Un disco de Petri

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El profesor Reik dice que algunas de las primeras aplicaciones podrían ser desarrollar medicamentos para rejuvenecer la piel en personas mayores en partes del cuerpo donde se han cortado o quemado, como una forma de acelerar la curación.

Los investigadores han demostrado que esto es posible en principio al mostrar que sus células de piel rejuvenecidas se mueven más rápidamente en experimentos que simulan una herida.

El siguiente paso es ver si la tecnología funcionará en otros tejidos como los músculos, el hígado y las células sanguíneas.

La profesora Melanie Welham, presidenta ejecutiva del Consejo de Investigación de Biotecnología y Ciencias Biológicas de Reino Unido, que financió en parte la investigación que condujo a la oveja Dolly, le dijo a la BBC que los beneficios clínicos de la tecnología, estancados durante mucho tiempo, pueden no estar tan lejos.

«Si enfoques similares o nuevas terapias pudieran rejuvenecer las células inmunitarias, que sabemos que se vuelven menos sensibles a medida que envejecemos, entonces en el futuro podría ser posible aumentar la respuesta de las personas a la vacunación, así como su capacidad para combatir infecciones».

En búsqueda de la «fuente de la juventud»

Tubos de ensayo

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La gran pregunta es si los esfuerzos de investigación en esta área conducirán a un método de regeneración de todo el cuerpo, un elixir de la juventud o una píldora antienvejecimiento.

El profesor Reik dijo que esta idea no era del todo descabellada.

«La técnica se ha aplicado a ratones genéticamente modificados y hay algunos signos de rejuvenecimiento. Un estudio mostró signos de un páncreas rejuvenecido, lo que es interesante por su potencial para combatir la diabetes».

Pero el profesor Robin Lovell-Badge, del Instituto Crick de Londres, cree que los obstáculos son considerables.

Tampoco cree que sea un proceso trivial trasladar el proceso de rejuvenecimiento a otros tipos de tejido o, de hecho, a una píldora antienvejecimiento.

«Si encuentras otros químicos que hagan lo mismo, eso sería bueno, pero pueden ser igual de malos. Por lo tanto, es ambicioso pensar que encontrará estos productos químicos fácilmente y que serán más seguros.

«También es muy posible que otros tipos de células requieran condiciones diferentes que pueden ser difíciles de controlar. Y si pudieras hacerlo con todo el cuerpo de manera segura, falta tanto tiempo que creo que es pura especulación».

Imagen de portada: Fátima Santos.Esta célula magnificada es de una mujer de 52 años. Sin embargo, se comporta como la célula de una mujer de 23.

FUENTE RESPONSABLE: Pallab Ghosh, Corresponsal de Ciencia, BBC News.

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