Qué dice la ciencia de las personas con psicopatía (y por qué tienen poco que ver con lo que muestran las series policíacas).

En cualquier día, millones de estadounidenses (como tantos otros millones en el mundo) se acomodan a ver sus programas policiacos preferidos. Ya sea «FBI» en CBS, «Dexter», «Mindhunter» en Netflix, «Killing Eve» en la BBC, repeticiones de «La ley y el orden», o cantidades de otros shows parecidos, atraen una gran audiencia con sus vívidos retratos de villanos cuyos comportamientos son desconcertantemente crueles. Me confieso: soy parte de esa audiencia. Hasta mis estudiantes se burlan de la cantidad de crimen que yo -una investigadora que analiza el comportamiento criminal- veo por televisión.

Justifico mis horas dedicadas a la TV como trabajo, que provee material para mis clases universitarias y para mis seminarios sobre la naturaleza de la mente criminal. Pero también estoy cautivada por los personajes de estos dramas, a pesar de -o debido a- lo poco realistas que tantos son.

Uno de los tipos de personalidad más comunes de los programas policíacos en TV es el de psicópata: la persona que comete asesinatos brutales, actúa irresponsablemente y se muestra gélidamente impávida ante los agentes de la ley: aunque los programas son obviamente ficción, sus tramas se han vuelto referencias culturales familiares.

Los televidentes ven al agente Hotchner en «Mentes Criminales» tildar a cualquier personaje que sea alarmantemente violento como «alguien con psicopatía». Escuchan al doctor Huang en «La ley y el orden: Unidad de Víctimas Especiales» referirse a un delincuente juvenil que atacó a una joven niña como «un adolescente con psicopatía» de quien sugiere que es incapaz de responder a tratamiento.

Estas interpretaciones dejan a la audiencia bajo la impresión de que los individuos con psicopatía son descontroladamente malvados, incapaces de sentir emociones e incorregibles. Sin embargo, extensas investigaciones, incluyendo años de trabajo en mi propio laboratorio, demuestran que las concepciones sensacionalistas de la psicopatía que está en el centro de esas narrativas son contraproducentes y sencillamente equivocadas.

¿Qué es en verdad la psicopatía?

La psicopatía está clasificada por los psicólogos como un desorden de la personalidad definido como una combinación de encanto, emociones superficiales, ausencia de arrepentimiento o remordimiento, impulsividad y criminalidad. Más o menos 1% de la población en general cumple con esos criterios de diagnóstico de la psicopatía, una prevalencia que es casi el doble de la esquizofrenia. La causas exactas de la psicopatía no se han identificado, pero la mayoría de expertos concluyen que tanto la genética como el entorno son factores contribuyentes.

La psicopatía impone un alto costo a individuos y la sociedad en su totalidad. Las personas con psicopatía cometen entre dos y tres veces más crímenes en total que otras que se inmiscuyen en comportamiento antisocial y representan aproximadamente 25% de la población reclusa. También cometen nuevos crímenes tras ser liberadas de la cárcel o supervisión a una tasa más alta que otros tipos de delincuentes.

Un recluso con traje naranja y número de reo en una celda

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El 25% de la población carcelaria es de personas con manifestación de psicopatía.

Mis colegas y yo encontramos que las personas con psicopatía tienden a consumir sustancias narcóticas a menor edad y prueban más tipos de narcóticos que otros. Además hay evidencia de que la gente con psicopatía tiende a no responder bien a las estrategias terapéuticas convencionales.

La realidad es significativamente más sutil y alentadora que las lúgubres historias en los medios de comunicación. Contrario a la mayoría de las interpretaciones, la psicopatía no es sinónimo de violencia. Es verdad que los individuos con psicopatía son más propensos a cometer crímenes violentos que los que no tienen ese desorden, pero el comportamiento violento no es un requerimiento para un diagnóstico de psicopatía.

Algunos investigadores sostienen que ciertas características clave de la psicopatía están presentes en individuos que no manifiestan comportamiento violento pero que tienden a demostrar comportamiento impulsivo y riesgoso, se aprovechan de otros y muestran poca preocupación por las consecuencias de sus acciones. Esas características pueden ser observadas en políticos, ejecutivos de empresa y financistas.

Lo que la ciencia dice de la psicopatía

Muchos programas policíacos, así como las noticias tradicionales, asocian la psicopatía con la falta de emoción, particularmente de temor o remordimiento.

Ya sea que un personaje esté calmadamente parado al lado de un cuerpo sin vida o esté dando la clásica «mirada psicópata», los televidentes están acostumbrados a ver personas con psicopatía como casi robots. 

La creencia que las personas con psicopatía no tienen emociones está generalizada, no solo entre la gente común sino entre los psicólogos también.

Robert Mitchum y Gregory Peck en "El cabo del miedo"

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Aunque los psicópatas son más propensos a cometer crímenes violentos, la violencia no es sinónimo de la psicopatía.

Aquí hay un elemento de verdad: un número considerable de estudios encontraron que individuos con psicopatía exhiben una habilidad reducida de procesar emociones y reconocer las emociones de otros. Pero mis colegas y yo hemos encontrado evidencia de que individuos con psicopatía sí pueden identificar y experimentar emociones bajo circunstancias apropiadas.

En mi laboratorio, estamos realizando experimentos que revelan una compleja relación entre la psicopatía y las emociones. En un estudio, examinamos el supuesto temor de individuos con psicopatía con una simple prueba. En una pantalla, le mostramos a un grupo de participantes la letra «n» y cajas de colores. El ver una caja roja significaba que el participante podría recibir un shock eléctrico; las cajas verdes significaban que no. De manera que el color de la caja señalaba una amenaza.

Cabe anotar que los shocks no eran dañinos, solo un poco incómodos, y este estudio estuvo aprobado por las juntas de revisión para la protección de sujetos humanos. 

En algunas de las pruebas pedimos a los participantes que nos dijeran el color de la caja (forzándolos a concentrarse en la amenaza). En otras pruebas, les pedimos que nos dijeran si la letra era mayúscula o minúscula (forzándolos a concentrarse en lo que no era una amenaza), aunque les seguíamos mostrando la caja.

Pudimos ver que los individuos con psicopatía manifestaban respuestas de temor basadas en sus reacciones psicológicas y cerebrales cuando tenían que concentrarse en la amenaza de recibir un shock. 

Sin embargo, manifestaban un déficit de reacción de temor cuando debían especificar si la letra era mayúscula o minúscula y la caja era una tarea secundaria.

Evidentemente, los individuos con psicopatía son capaces de sentir emoción; simplemente tienen una respuesta emocional mitigada cuando su atención está dirigida hacia otra cosa. Esta es una versión extrema del tipo de procesamiento que hacemos todos. 

En las tomas de decisiones rutinarias, rara vez nos concentramos en emociones explícitas. Más bien, usamos la información emocional como detalle de trasfondo para informar nuestras decisiones. 

La implicación es que los individuos con psicopatía tienen una especie de miopía mental: la emociones están ahí, pero pueden quedar ignoradas si llegan interferir con el alcance de una meta.

Albert Finney interpretando un psicópata en la película "Al caer la noche"

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Según los experimentos realizados, las personas con psicopatía tienen una respuesta emocional mitigada cuando su atención está dirigida hacia otra cosa.

Muchos estudios han demostrado que individuos con psicopatía son excelentes usando la información y regulando su comportamiento si es directamente relevante a sus objetivos; por ejemplo, pueden actuar encantadoramente e ignorar las emociones para engañar a alguien. Pero cuando la información está más allá de su foco inmediato de atención, suelen desplegar comportamiento impulsivo (como abandonar un trabajo antes de tener uno nuevo) y tomar de decisiones indignantes (como buscar publicidad por un crimen mientras son buscados por la policía).

Tienen dificultad procesando las emociones, pero contrario a los personajes de televisión comunes, no son inherentemente de sangre fría. La imagen del asesino impávido se basa en un concepto científico caduco sobre la psicopatía. En cambio, parece que las personas con psicopatía pueden tener acceso a las emociones -solo que las información emocional queda sofocada por la concentración en el objetivo.

Todos pueden cambiar

Una de las falacias más dañinas sobre la psicopatía -en la ficción, en las noticias y algunos antiguos documentos científicos- es que es una condición permanente, invariable. Esta idea refuerza el persuasivo tropo del bien contra el mal, pero los más recientes estudios cuentan una historia diferente.

Los rasgos de psicopatía disminuyen de forma natural con el tiempo en muchas personas jóvenes, desde finales de la adolescencia hasta la adultez. Samuel Hawes, un psicólogo de la Universidad Internacional de Florida, y sus colaboradores siguieron a más de 1.000 individuos desde la niñez hasta la adultez, midiendo repetidamente sus rasgos de psicopatía. Aunque un grupo pequeño mostró altos niveles persistentes de psicopatía, más de la mitad de los niños que al principio tenían altos niveles de esos rasgos tendieron a bajarlos con el tiempo y luego no los manifestaban en la avanzada adolescencia.

Con la intervención adecuada, las perspectivas de mejora son mayores. Estamos encontrando que jóvenes con rasgos de psicopatía y adultos con psicopatía pueden cambiar y responder a tratamientos que están modificados para sus necesidades. Varios estudios han documentado la efectividad de tratamientos específicos diseñados para ayudar a los jóvenes a poder identificar y responder a las emociones. Intervenciones en la crianza de los niños que se concentran en aumentar el calor emocional del cuidador y la ayuda a jóvenes para que identifiquen sus emociones parecen reducir los síntomas y el comportamiento problemático.

Adolescentes en una sesión de terapia

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Con la intervención adecuada los rasgos de psicopatía de jóvenes pueden disminuir y desaparecer.

En una serie de experimentos, hemos investigado videojuegos diseñados para entrenar los cerebros de individuos con psicopatía ayudándoles a mejorar la manera en que integran la información. Por ejemplo, le mostramos a un grupo de participantes una cara y les instruimos a que respondan en base a las emociones que ven y la dirección en que miran los ojos, enseñándoles a que integren todos los rasgos de la cara.

O jugamos un juego en el que le mostramos a los participantes una serie de cartas para ver si detectan cuando variamos las reglas, cambiando qué cartas son las ganadoras o perdedoras. A los participantes no se les dice cuándo sucederá el cambio, así que deben aprender a prestar atención a los sutiles cambios contextuales a medida que juegan. Nuestros datos preliminares muestran que ejercicios de laboratorio como estos pueden cambiar los cerebros y el comportamiento en el mundo real de individuos con psicopatía.

Dichos estudios abren la posibilidad de reducir el daño social y personal causado por la psicopatía. Creo que la sociedad necesita rechazar los mitos que los individuos con psicopatía son fundamentalmente violentos, insensibles e incapaces de cambiar.

El comportamiento de individuos con psicopatía es fascinante; tanto es así que no necesita ser adornado para crear tramas dramáticos. Deberíamos esforzarnos más para ayudar a los individuos con psicopatía para que puedan percibir más información de su entorno y usar más de su experiencia emocional. La cultura popular puede ayudar en lugar de poner trabas a esas metas.

Imagen de portada: El psicópata de la TV es una persona que comete asesinatos brutales, actúa irresponsablemente y se muestra gélidamente impávida.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Arielle Baskin- Sommers.*Arielle Baskin-Sommers es profesora asistente de Psicología de la Universidad de Yale. 

Salud Mental/Medios de comunicación/Ciencia/Televisión/Salud/ Leyes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La increíble historia de WT Stead, el periodista que compró una niña para cambiar una ley y murió en el Titanic.

JUSTINE TRICKETT / BRITISH LIBRARY. En el medio de una exhibición que explora 500 años de periodismo en Reino Unido se destaca, entre antiguos diarios y modernos monitores, el uniforme de un preso.

El ropaje, tan marrón y tan gastado como algunas de las portadas de los periódicos exhibidas en la muestra «Breaking the News» de la Biblioteca Británica, está acompañado por un pequeño recuadro intitulado «Editor pasa tiempo en prisión, uniforme de W.T. Stead, 1885».

«Tenemos mucho material histórico, diarios, cartas, anotaciones; pero pensé que esta historia, tan vívida, tan emocionante, merecía un objeto un poco más inusual. Y queríamos ilustrar que a veces los periodistas cruzan la línea en la búsqueda de una buena investigación», le dice a BBC Mundo Tamara Tubb, curadora de esta sección de la exhibición.

«El uniforme es una pista muy visual de que Stead transgredió fronteras legales, tuvo que ir a prisión, pero fue por una buena razón. Él no sufrió consecuencias profesionales o públicas por su accionar, incluso en la cárcel las autoridades lo dejaron continuar editando el periódico, y recibió muchísimo apoyo en forma de cartas del público», añade.

¿Pero qué hizo William Thomas Stead en 1885? Pues le compró a una menor de edad a su madre (presuntamente por 5 libras) y para reconstruir lo que una víctima de tráfico sexual hubiera sufrido, una partera la sometió a un examen para certificar su virginidad y él y otras personas la llevaron a un burdel drogada con cloroformo.

Uno de los escándalos periodísticos más grandes de la época victoriana acababa de comenzar….

Londres y Babilonia

Todo el proceso fue contado en una serie de entregas en el periódico The Pall Mall Gazette con el nombre de The Maiden Tribute of Modern Babylon (El tributo a la doncella de la Babilonia moderna) con el objetivo de que la opinión pública conociera los estragos que provocaba el tráfico sexual de menores en los barrios más pobres de la capital del Imperio.

«No me falta la esperanza de que se pueda poner algún freno a este vasto tributo de doncellas, involuntario o no, que los vicios de los ricos cobran cada noche en Londres sobre las necesidades de los pobres», escribió Stead el 6 de julio de 1885 en su primer artículo.

WT Stead

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. WT Stead nació en 1849 en el norte de Inglaterra.

«Su campaña en contra de la prostitución infantil tenía varios objetivos, uno era la corrupción política de hombres muy respetables que iban a zonas muy pobres de Londres para abusar de mujeres jóvenes, y para hacer más difícil esta explotación sexual intentó que el gobierno elevara a 16 años la edad del consentimiento (sexual)», le dice a BBC Mundo el historiador de la Universidad de Sheffield Martin Conboy.

Las víctimas, como el mismo Stead escribe, eran «huérfanas, hijas de padres borrachos, hijas de prostitutas, chicas cuyos amigos están lejos» y no tenían ninguna posibilidad de denunciar a sus abusadores, como le dijo al periodista un oficial de policía entrevistado en el reportaje:

«¿A quién va a acusar? No sabe el nombre de su agresor. Puede que ni siquiera sea capaz de reconocerlo si se lo encuentra en la calle. Incluso si lo hiciera, ¿quién le creería? Una mujer que ha perdido su castidad es siempre un testigo desacreditado. El hecho de que esté en una casa de mala fama podría ser considerado como prueba de su consentimiento. El guardián de la casa y todos los sirvientes jurarían que ella consintió».

Por eso la edad de consentimiento, que hasta ese momento era de 13 años, se volvió fundamental. Y el escándalo provocado por sus artículos logró que el Parlamento la elevara a los 16 años.

«El gobierno en ese momento respondió que siempre había estado dispuesto a hacerlo, pero eso es muy sospechoso, porque de repente, meses después de la aparición de estos artículos, con el periodista en prisión, la ley cambia, como por arte de magia», señala Conboy.

Exhibición de la Biblioteca Británica.

FUENTE DE LA IMAGEN – JUSTINE TRICKETT / BRITISH LIBRARY

La exhibición de la Biblioteca Británica explora 500 años de periodismo británico, desde la publicación en 1513 de un informe sobre la batalla de Flodden.

Stead fue a la cárcel por tres meses bajo los cargos de secuestro. La joven comprada para su reportaje, Eliza Armstrong, de 13 años, quedó bajo la custodia del Ejército de Salvación. Bramwell Booth, representante de esta organización caritativa, también fue llevado a juicio por haber participado de su secuestro, pero fue absuelto de todos los cargos. Rebecca Jarrett, La antigua dueña de un burdel que ayudó a comprar a Eliza, fue condenada a seis meses de prisión.

Pero aunque conservó el uniforme de preso de por vida y quiso que en su epitafio la lápida indicara que él había escrito The Maiden Tribute of Modern Babylon, Stead recibió duras críticas tras la publicación de este reportaje, incluyendo la de uno de los intelectuales más importantes de su época.

Entrevistas

Como explica Conboy, Stead es un representante de ese nuevo periodismo de masas que nació en el siglo XIX, caracterizado por la constante búsqueda de llamar la atención de esa masa de gente que compraba el periódico camino al trabajo por la mañana y de regreso a la casa por la tarde.

Nacido en un pueblo muy pequeño de la región de Northumberland, cerca de Escocia, de un padre que era ministro de una congregación religiosa y una madre activista a favor de causas sociales, este joven verá al periodismo -en palabras de Conboy- «como una extensión de estas profundas y heredadas creencias religiosas».

Su labor frente a un diario provincial, el Northern Eco, atrajo la atención de los editores en Londres y en 1880 se muda al The Pall Mall Gazette, donde llevaría adelante una labor que revolucionaría no solo a ese diario sino al periodismo en general, a partir de la inclusión de ilustraciones, subtítulos y, sobre todo, entrevistas.

«Hoy parece algo obvio que uno tenga que entrevistar para escribir una noticia, pero en esa época del periodismo británico no era tan común, el periodista averiguaba cosas y las escribía. Él introdujo estas entrevistas a profundidad a personajes importantes, como el general (Charles George) Gordon, una suerte de héroe nacional que moriría en Sudán», señala Conboy, autor de Journalism in Britain: A Historical Introduction (Una introducción histórica al periodismo británico), entre otros libros.

Uniforme de WT Stead en la exhibición de la Biblioteca Británica.

FUENTE DE LA IMAGEN – JUSTINE TRICKETT / BRITISH LIBRARY

El uniforme ha estado bajo la custodia de la organización del Ejército de Salvación que lo ha prestado a la Biblioteca Británica para la exhibición.

En esto coincide Gretchen Soderlund, profesora en Historia de los Medios de la Universidad de Oregon, para quién Stead es más influyente en la historia del periodismo que otras figuras más conocidas en el mundo de los medios anglosajones como William Rundolf Hearst o Joseph Pulitzer.

«Él fue uno de los primeros periodistas en usar la entrevista, una herramienta que hoy consideramos esencial en el método periodístico, pero en su tiempo él tuvo que demostrar que eran útiles y creíbles, como los documentos y las evidencias», dice la autora del libro Sex Trafficking, Scandal, and the Transformation of Journalism, 1885-1917 (Tráfico sexual, escándalo y la transformación del periodismo, 1885-1917).

Pero a Soderlund lo que más le atrae de Stead es su relación con el periodismo sensacionalista:

«Yo lo considero el gran teórico del sensacionalismo y un maestro de su práctica, porque él no solo lo utilizó de forma muy estratégica sino que pensó y escribió sobre qué era el sensacionalismo y por qué era importante para el periodismo».

El sensacionalismo era importante para llamar la atención de los compradores de los diarios, pero también era clave para un hombre con una agenda moral como la de Stead para cambiar la realidad, y no sólo contarla.

Y eso fue lo que ocurrió con su campaña contra la prostitución infantil, aunque no todos estuvieran de acuerdo con sus métodos.

George Bernard Shaw

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Para Bernard Shaw, el periodista WT Stead se excedió de una forma imperdonable en la historia de la niña Armstrong.

Uno de sus principales detractores, como lo indica J.W. Robertson Scott en su libro The Life and Death of a Newspaper (Vida y muerte del diario), fue el dramaturgo y crítico cultural George Bernard Shaw, quien se sintió indignado al descubrir que el periodista, para demostrar el terrible destino de cientos de jóvenes sin recursos, había sometido a una de esas jóvenes a una situación tan traumática.

«Nadie volvió a confiar en él después de descubrir que el caso de Eliza Armstrong en el Maiden Tribute era un montaje, y que él mismo lo había montado. Todos pensamos que si un hombre merecía seis meses de prisión, Stead lo merecía por haber traicionado nuestra confianza en él», dijo Shaw.

Pero no es tan cierto que nadie volvió confiar en Stead, aunque lo que pasó con este periodista después de salir de prisión sigue siendo objeto de diversas interpretaciones, incluso hoy.

Periodismo y activismo

«Desafortunadamente para él, desde ese momento su carrera comenzó a declinar. Se mantuvo unos años más en el periódico pero luego se fue, relativamente joven. Y más allá de su notoriedad nunca fue la misma persona. Se volvió alguien, como diríamos, famoso por ser famoso. Cuando debería estar viviendo sus mejores años como editor, termina editando una publicación mensual (The Review of Reviews) desesperado por regresar a las noticias del día a día», dice Martin Conboy.

«Más allá de que siempre estuvo muy orgulloso de lo que había logrado, él efectivamente pagó por una jovencita, la secuestró, para sedarla puso un pañuelo con cloroformo en su boca, y cuando ella despertó se puso a gritar. Imagine que usted le hace eso ahora a una niña de 13 años, imagino que no podría trabajar nunca más para la BBC», añade el historiador.

Le pregunto a Convoy si a Stead le ocurrió como a Truman Capote, quien llegó a la cima de su carrera con «A sangre fría», el reportaje del asesinato de una familia en una zona rural de Estados Unidos que publicó en 1966 (curiosamente, tanto a lo que a Stead hacía como lo que Capote hizo después se lo llamó -en cada una de sus épocas- con el mismo nombre: «nuevo periodismo»).

«Creo que hay un paralelismo. Si tú produces algo tan innovador, tan brillante, luego vendrán las sospechas sobre tus motivaciones, y eso le pasó a los dos. Es la sospecha detrás de todo buen periodismo de investigación. La gente se pregunta si transformaste eso en algo tan sensacional para llamar la atención sobre ti mismo. Y no hay forma de probar o desestimar esa sospecha. Más allá de no volverlo a hacer».

WT Stead

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Stead escribió un libro sobre Chicago: If Christ Came to Chicago!: A Plea for the Union of All Who Love in the Service of All Who Suffer (Si Cristo viniera a Chicago: Un alegato por la unión de todos los que aman al servicio de todos los que sufren).

Pero Gretchen Soderlund piensa que Stead no se hubiera visto a sí mismo bajo ese lente.

«Stead fue una figura que cambió el periodismo en muchos continentes, porque esa historia viajó por todo el mundo. Hubo campañas para incrementar la edad de consentimiento sexual a lo largo de todo el Imperio británico. Hubo campañas en contra del tráfico sexual en EE.UU. Incluso si su estatus como periodista pudo haber declinado, su reputación en estos círculos puritanos globales se elevó».

«Viajó a EE.UU., escribió un libro sobre Chicago y siguió ejerciendo como periodista en esta publicación mensual. No lo imagino viéndose a sí mismo como alguien en decadencia», concluye Soderlund.

Tamara Tubb en la exhibición

Tamara Tubb en la exhibición de la Biblioteca Británica.

Para Tamara Tubb, todo es cuestión de personalidad, y la de Stead era la personalidad de alguien inquieto que necesitaba nuevos desafíos.

«Él estaba siempre explorando nuevas oportunidades y trabajando en áreas distintas; así que quizás se sintió satisfecho con lo logrado en Londres y luego siguió adelante, se mudó a Chicago por un tiempo y luego se involucró con otros movimientos como la causa pacifista y escribió -aunque quizás no de la misma manera (que en el diario)- en contra del gobierno británico en la Guerra de los Boers, que siguen siendo temas importantes».

Espíritus y trasatlánticos

Otro de estos temas importantes que fascinaba a Stead, como a Arthur Connan Doyle -autor de Sherlock Holmes- y a muchos otros de su época, era el espiritismo: la posibilidad de contactarse con los muertos.

«Para esa sociedad, cuando uno se moría, uno se dirigía -físicamente- a otro lugar. Al Paraíso. O a otro destino. Y la gente pensaba, ‘si está en otro lado, por qué no puedo hablar con él o con ella’. Esto tras mil años de un folclor que hablaba de fantasmas, de apariciones», recuerda Conboy.

Como registra Owen Mulpetre en una página web que resume el legado de la vida de Stead, en 1891 el periodista publicó en Review of Reviews el texto Real Ghost Stories (Historias reales de fantasmas) y un año después More Ghost Stories (Más historias de fantasmas), aunque su pasión por estos temas venía desde sus días en el Northern Eco.

«Yo creo que la aproximación a estos fenómenos de hombres como Stead o Connan Doyle, cuando uno lee literatura sobre espiritismo en esos años, es científica. Es una época donde la gente experimenta con ondas de radio, con imágenes fotográficas. Hay un montón de cosas extrañas y escalofriantes dando vueltas», concluye Conboy.

WT Stead

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La foto de Stead en el extremo superior de las noticias sobre los muertos en el Titanic.

Para Soderlund, «él creía en el espiritismo, como muchos otros victorianos, así como en la posibilidad de tener visiones del futuro. Y se veía a sí mismo como una suerte de figura profética».

Entre tantas profecías y tantas visiones, se dice que Stead predijo que tendría una muerte violenta, e intuyó que sería en el mar, lo cual ocurrió el 15 de abril de 1912 cuando se hundió con el barco en el que viajaba: el infame Titanic.

«De una forma o de otra predijo su muerte en uno de estos cruceros trasatlánticos. Pero la idea de que estos cruceros podían ser peligrosos y que algún día se podía producir un accidente flotaba en el ambiente. Su idea no vino de la nada. Pero es algo interesante, así como la historia de que mientras el Titanic se hundía él permanecía sentado, en calma, como aceptando su destino», dice Soderlund.

Curiosamente, en la exhibición de la Biblioteca Británica, justo detrás del uniforme de preso de WT Stead, hay un ejemplar de la noticia del hundimiento del Titanic publicada en The Westminster Gazette.

El diario británico anuncia que no hay muertos en el accidente ya que todos los pasajeros han sido rescatados (en realidad, unas 1.500 personas perdieron la vida, entre ellas Stead).

Ese error garrafal también es parte de los 500 años de historia del periodismo británico.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. WT Stead nació en 1849 en el norte de Inglaterra.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Matías Zibell. Junio 2022

Reino Unido/Libertad de Prensa/Periodismo/Medios de Comunicación

 

 

Los diluvios volverán a la Tierra, según un estudio en ‘Nature’.

Según la revista científica, cambiará el ciclo hidrológico y las precipitaciones pasarían de ser estables a ser cortas pero muy intensas, separadas por periodos secos de días.

Si deseas conocer mas este tema; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.  

La prestigiosa revista ‘Nature’ acaba de publicar un estudio sobre cómo serán en el futuro las lluvias. Cómo serán en los próximos años, ya que el cambio climático está aumentando el calor en los océanos y aumenta también la probabilidad de que las tormentas se intensifiquen con más frecuencia y rapidez.

Este nuevo fenómeno está siendo investigado por los científicos de la NASA, quienes han creado una misión especial para 2027 llamada INCUS (Investigation of Convective Updrafts) para estudiar las tormentas extremas y su relación con el calentamiento global, formando parte del Programa Earth Venture.

Qué va a buscar la misión

«Cada una de nuestras misiones científicas de la Tierra se elige cuidadosamente para agregar a una sólida cartera de investigaciones sobre el planeta en el que vivimos», dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la agencia en Washington. «INCUS llena un nicho importante para ayudarnos a comprender el clima extremo y su impacto en los modelos climáticos, todo lo cual sirve para proporcionar información crucial necesaria para mitigar los efectos del clima en nuestras comunidades».

Qué son las tormentas convectivas

INCUS tiene como objetivo abordar directamente por qué las tormentas convectivas, las fuertes precipitaciones y las nubes ocurren exactamente cuándo y dónde se forman. Las tormentas comienzan con un rápido aumento de vapor de agua y aire que crean nubes altísimas preparadas para producir lluvia, granizo e iluminación.

Cuanto mayor es la masa de vapor de agua y aire que se transporta hacia arriba en la atmósfera, mayor es el riesgo de condiciones meteorológicas extremas. Este transporte vertical de aire y vapor de agua, conocido como flujo de masa convectivo (CMF), sigue siendo una de las grandes incógnitas en el tiempo y el clima.

Así, se pasaría de unas lluvias estables a ser cortas pero de mayor intensidad, generando » flujos de precipitación locales fuertemente mejorados, un aumento sustancial de la cobertura de nubes y un parámetro de retroalimentación climática transitoriamente positivo». Esto es, varios días sin lluvias para después, casi de repente, producirse lluvias masivas o diluvios que arrojarían grandes cantidades de agua.

Las mediciones sistemáticas de CMF en toda la gama de condiciones mejorarían la representación de la intensidad de las tormentas y limitarían la retroalimentación de nubes altas, que pueden agregar incertidumbre, en los modelos meteorológicos y climáticos.

La investigadora principal de INCUS es Susan van den Heever de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins. La misión contará con el apoyo de varios centros de la NASA, incluido el Laboratorio de propulsión a chorro en el sur de California, el Centro de vuelo espacial Goddard en Greenbelt, Maryland, el Centro de vuelo espacial Marshall en Huntsville, Alabama, con componentes clave del sistema satelital que proporcionará Blue Canyon Technologies, y Tendeg LLC, ambos en Colorado. La misión costará aproximadamente 177 millones de dólares, sin incluir los costos de lanzamiento. La NASA seleccionará un proveedor de lanzamiento en el futuro.

Imagen de portada: Gentileza de AS Actualidad

FUENTE RESPONSABLE: AS Actualidad. Por Laura Martín Sanjuan

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