¿Sirve la estimulación cognitiva en la vejez?

En el transcurso del proceso de envejecimiento acontecen una serie de transformaciones que se traducen en la manifestación de déficits en algunas funciones cognitivas, los cuales interfieren en la realización de las actividades de la vida diaria.

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Las funciones cognitivas hacen referencia a las actividades mentales que realiza la persona al relacionarse con el ambiente que la rodea. Estas funciones son las responsables de los procesos de adaptación, resolución de problemas e interacción social que poseen todos los seres humanos, debido a que constituyen la base de la capacidad para planificar, evaluar las posibles consecuencias de las acciones e implementar estrategias adecuadas. 

El declive de las funciones cognitivas no se produce de manera homogénea en todos los individuos, tampoco en una misma persona todos sus órganos o funciones envejecen al mismo tiempo. Además, los cambios pueden estar sometidos a percepciones subjetivas tanto de la persona que los manifiesta, como de los familiares o del propio evaluador, por lo que puede haber individuos que se encuentren seriamente preocupados por las alteraciones en la memoria o la dificultad repentina para realizar algunas tareas, mientras que otros no los valoren adecuadamente.

Entre las alteraciones que se producen en el envejecimiento es posible mencionar:

  • Déficit en la memoria reciente, lo que dificulta la evocación o el recuerdo de hechos recientes, produciendo olvidos frecuentes. También se observan limitaciones en la memoria de trabajo, es decir, la habilidad de retener la información mientras se procesan otras tareas, y en la memoria episódica, la cual permite el almacenamiento y recuperación de información contextualizada en parámetros temporo-espaciales.
  • Enlentecimiento en el procesamiento de la información y en la emisión de respuestas que hace que la persona tarde más tiempo en realizar actividades que antes hacía sin dificultad. La ansiedad, el estado de ánimo negativo o la preocupación ante las pérdidas de las funciones cognitivas pueden agravar esta situación.
  • La inteligencia se mantiene estable en la vejez, pero puede aparecer un enlentecimiento en el tiempo de respuesta y en la capacidad de resolución de problemas, así como dificultades para pensar y concentrarse, pérdida de interés por algunas actividades y fatiga o falta de energía mental.
  • El lenguaje se mantiene conservado, no obstante la capacidad para iniciar y mantener una conversación puede estar disminuida.
  • La capacidad de cálculo, es decir, el proceso que permite leer, escribir, comprender los números y realizar cálculos aritméticos, presenta limitaciones.
  • Disminución de la atención dividida o en la capacidad para centrarse en múltiples tareas simultáneamente, lo que produce mayor distractibilidad, falta de persistencia, dificultades en la abstracción y mayor vulnerabilidad a la interferencia. En los casos más graves, las dificultades en la atención pueden derivar en desorientación temporo-espacial.
  • Reducción de la función inhibitoria que permite anular los estímulos internos o externos para mantener la concentración en la tarea.
  • Limitaciones en la capacidad para realizar determinados movimientos en diferentes regiones del cuerpo.
  • Alteraciones en las funciones sensoriales, es decir, en los órganos de los sentidos, principalmente en la visión y la audición.
  • Alteraciones en las funciones ejecutivas frontales, que permiten controlar los cambios en el ambiente, prevenirlos y lograr la adaptación. Además, contribuyen a la conducta socialmente adaptada y al despliegue de las habilidades de autocuidado.
  • Alteraciones emocionales provocadas por la dificultad para adaptarse a los cambios y las pérdidas que acontecen en la vejez. Por otra parte, los rasgos de personalidad ansiosos y depresivos inciden negativamente en los cambios en las funciones cognitivas que se producen durante la vejez. La falta de estímulos por parte del contexto también puede provocar que las funciones cognitivas reduzcan su desempeño.

La estimulación cognitiva es el conjunto de técnicas y estrategias que tienen como propósito mejorar el rendimiento y la eficacia de las funciones cognitivas del adulto mayor

La clave para mantener una mente activa consiste en prevenir los déficits y aumentar su potencial. Por lo cual, la estimulación cognitiva busca potenciar aquellas funciones que presentan un déficit mediante mecanismos que promueven la plasticidad cerebral, también actúa sobre las habilidades que se encuentran preservadas, a través de programas y actividades destinados a su mejora, permitiendo a la persona mayor conservar sus capacidades de la mejor manera posible.

En este sentido, se enseña a la persona a reutilizar habilidades instauradas y a recurrir a recursos externos en caso necesario para mantener durante más tiempo las funciones conservadas, retrasando su posible declive. Es decir, la estimulación cognitiva se basa en la plasticidad y en la reserva cerebral para mejorar el rendimiento de las habilidades mentales a partir de ejercicios y técnicas organizadas sistemáticamente.

En este punto, cabe destacar la diferencia entre el entrenamiento y la rehabilitación cognitiva. El primero hace referencia al conjunto de técnicas que se dirigen a estimular y mantener el funcionamiento cognitivo, así como a aumentar al máximo su rendimiento al actuar sobre las habilidades que se encuentran conservadas. Por el contrario, la rehabilitación cognitiva consiste en las actividades que tienen por objetivo recuperar la capacidad cognitiva de la persona, actuando sobre aquellas funciones alteradas debido a una afección médica o patología mental.

En todos los casos en que la propia persona o sus familiares cercanos comienzan a notar cambios bruscos en las funciones cognitivas, la conducta o las emociones, lo recomendable es acudir a un centro especializado donde se establezca un plan de tratamiento adaptado a las necesidades del paciente. Sin embargo, existen diversos ejercicios de estimulación cognitiva que pueden realizarse a diario en el hogar:

  • Ayudar al adulto mayor a ubicarse en tiempo y espacio. Preguntar por la fecha, día de la semana, mes y año. Compartir recuerdos a través de fotografías.
  • Realizar ejercicios de lectura y escritura.
  • Realizar ejercicios de cálculo aritmético.
  • Reconocer sonidos y música.
  • Identificar objetos y formas mediante el tacto.
  • Copiar dibujos, realizar manualidades o artes plásticas.
  • Participar en juegos de mesa, como el ajedrez, las damas o el dominó.
  • Memorizar refranes.
  • Ordenar frases.
  • Buscar palabras en una sopa de letras o en un texto.
  • Realizar ejercicios de repetición.
  • Armar un puzzle.

El objetivo de estas actividades es trabajar sobre aquellas habilidades que se encuentran alteradas debido a una enfermedad, trastorno o al paso de los años, así como sobre aquellas que se encuentran conservadas y pueden mejorar su funcionamiento a partir del entrenamiento.

Los adultos mayores presentan un riesgo elevado de padecer alguna afección que repercuta en su funcionamiento cognitivo. Cuando las condiciones ambientales resultan poco estimulantes, este riesgo se ve incrementado. La soledad, el aislamiento y escaso apoyo social percibido juegan un rol fundamental en el surgimiento de estas alteraciones, por este motivo, es necesario que las actividades sociales y recreativas se mantengan preservadas durante la vejez, adaptándolas a los intereses, habilidades y limitaciones de la persona mayor. 

Para finalizar, las intervenciones deben estar dirigidas a promover la adaptación del adulto mayor a los cambios ambientales y a las pérdidas naturales que se producen en esta etapa de la vida, proporcionando estrategias compensatorias que ayuden a mantener la competencia social.

En síntesis, algunos beneficios de la estimulación cognitiva son:

  • Proporciona un ambiente estimulante y desafiante que propicia el razonamiento y la motricidad.
  • Preserva las funciones cognitivas, como la memoria, atención, orientación, el mayor tiempo posible.
  • Mejora el funcionamiento cognitivo de las habilidades que se encuentran alteradas.
  • Reduce el proceso de deterioro provocado por enfermedades neurodegenerativas.
  • Mejora la plasticidad neuronal.
  • Incrementa la autoestima y los sentimientos de autoeficacia.
  • Promueve la autonomía e independencia en la realización de las actividades de la vida diaria.
  • Evita la desconexión con el entorno.
  • Disminuye síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Mejora la calidad de vida de la persona y de su familia.
  • Optimiza las interacciones sociales y los vínculos interpersonales.

Imagen de portada: Gentileza de Cottonbro en Pexels

FUENTE DE PORTADA: mds On line. Terapia Neurocognitiva. Por Milagros Ferreyra y Martín Gabriel Jozami Nassif; miembros de Terapia Neurocognitiva.

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Cerebro/Conciencia/Memoria/Terapia neurocognitiva.

Estos son los graves efectos para la memoria que produce fumar.

Dejar el tabaco puede contribuir a la adquisición de hábitos saludables.

La memoria es un proceso psicológico que sirve para codificar información, almacenarla en el cerebro y recuperarla cuando la persona requiera. Existen diferentes tipos de memoria humana, entre los que se encuentra la que es a largo plazo, a corto y la llamada fotográfica.

Desde el momento del nacimiento, el cerebro humano recibe información para ser almacenada. Cómo caminar, cómo hablar y cada etapa de enseñanza es exitosa gracias a la memoria. Esta es la función cerebral que participa en todos los aprendizajes de los individuos. Cuando el ser humano conoce cómo hacer algo, debe buscar en su cerebro la información que obtuvo en una primera vez para poder realizarlo de nuevo.

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Es común que el envejecimiento implique cierto grado de problemas de memoria, así como una ligera disminución de otras habilidades de razonamiento, según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Sin embargo, hay una diferencia entre los cambios normales en la memoria y la pérdida de memoria asociada a malos hábitos, como el cigarrillo.

El portal Neurología.com afirma que, según un estudio publicado recientemente en la revista Archives of Internal Medicine (Archivos de Medicina Interna, en español), fumar no solo daña la memoria, sino que puede afectar directamente la capacidad del razonamiento deductivo.

La investigación se realizó durante 17 años con personas que rondaban los 35 y 55 años. Más tarde, en pruebas relacionadas con la memoria, aquellos que fumaban obtuvieron peores resultados que los demás.

Así mismo, fueron poco destacados en pruebas de razonamiento deductivo, vocabulario y fluidez.

Ese mismo estudio afirma que quienes dejan el tabaco pueden llegar a adquirir hábitos saludables con facilidad como beber menos, más actividad física y comer más fruta y verdura.

¿Qué alimentos necesita el cerebro para mejorar la memoria y la concentración? | Videos Semana

Alimentos para mejorar la memoria

La psiquiatra nutricional y miembro de la facultad de Medicina de Harvard, Uma Naidoo, habló con CNBC Make It y le enumeró varios alimentos que ayudan a mejorar la memoria, como, por ejemplo, el chocolate extra amargo.

El chocolate extraamargo está lleno de antioxidantes y flavonoides de cacao que ayudan a preservar la salud de las células cerebrales […] También contiene fibra para ayudar a reducir la inflamación del cerebro y prevenir el deterioro cognitivo”, le dijo la especialista el medio.

También señaló que las bayas son buenas para la memoria, pues tienen antioxidantes, fitonutrientes, fibra, vitaminas y minerales.

Además, recomendó consumir cúrcuma pues sus compuestos “llamados curcuminoides (la curcumina, la demetoxicurcumina y la bisdemetoxicurcumina), le otorgan grandes propiedades medicinales a esta especia. Sus aceites volátiles (turmerone, atlantone y zingiberene), proteínas, resinas y azúcares también contribuyen a la sanación”.

Sobre la misma línea, la especialista dijo que las hojas verdes también son buenas para la memoria, ya que “las verduras de hoja son un alimento básico en las dietas saludables para el cerebro porque contienen ácido fólico, que es una vitamina B que apoya el desarrollo neurológico y la función de los neurotransmisores”. Las hojas que recomendó Naidoo son: rúcula, dientes de león, espinacas, acelga y berro.

Finalmente recomendó, los alimentos fermentados como el chucrut, el miso, el kombucha, el kéfir y el yogur, ya que consumir estos alimentos mejora la función cognitiva.

Añadido a la anterior, se recomienda un estilo de vida saludable que involucre el ejercicio y una dieta equilibrada asignada por un especialista.

Imagen de portada: La memoria en aquellos que fuman es menos destacada que la de las personas que no poseen este hábito. – Foto: Getty Images

FUENTE RESPONSABLE: Semana. Diciembre 2021

Sociedad/Salud/Cerebro/Memoria/Hábitos saludables

¿Cómo se crea la memoria muscular?

Se habla de memoria, porque los músculos logran ‘recordar’ los ejercicios y el beneficio de estos.

A medida que pasa el tiempo las personas que tenían una disciplina deportiva o que cumplían con una rutina en el gimnasio y ya no lo pueden hacer, ven cómo sus cuerpos pierden masa muscular, fuerza y tonificación. Para que esto no pase de manera tan agresiva es importante desarrollar las memoria muscular para que el cuerpo recupere su forma de manera rápida al retomar el ejercicio.

Años atrás se pensaba que con el pasar del los años, a esto sumarle dejar de hacer una rutina de ejercicio y caer en el sedentarismo, los músculos se atrofiaban y era imposible que recuperaran su tonicidad, elasticidad y propiedades para que fueran los de antes. En la actualidad y gracias a diferentes estudios y métodos, se ha logrado llegar a desarrollar la memoria muscular, la cual hace que los músculos se recuperen pronto y vuelvan a estar como antes.

La memoria muscular no es más allá que la capacidad que tiene el cuerpo en repetir movimientos que ya había hecho y que simplemente hace que se obtengan los mismos resultados, pero de manera más rápida. Esto se da porque el organismo recuerda que estaba habituado a tal esfuerzo y así entonces logra su objetivo.

Se habla de memoria, porque los músculos logran ‘recordar’ los ejercicios y hasta el crecimiento de ellos mismos. Así lo afirma Robert Seaborne, uno de los investigadores de este tema en la Universidad de Keele (Reino Unido).

Este tipo de condición se presenta más frecuentemente en esas personas que fueron atletas o abandonaron una disciplina deportiva temporalmente. En ellas es más fácil que su forma física vuelva a ser como la de antes, ya que han practicado o realizado múltiples ejercicios a lo largo de su vida.

Para poder establecer que la memoria muscular se desarrolle, la persona debe tener en cuenta que también es importante hacer un acompañamiento con una dieta adecuada para el desarrollo y crecimiento del músculo.

Crecimiento y desarrollo muscular

Desarrollar músculo y tonificar es el propósito de muchos hombres y mujeres que se someten a rigurosas jornadas de ejercicio para tonificar. Sin embargo, la principal preocupación de quienes lo intentan es ganar grasa abdominal durante el proceso, motivo por el que es importante saber qué productos alimenticios son propicios para lograrlo, así como qué ejercicios ayudan a tener más músculo sin correr el riesgo de “engordar”.

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De acuerdo a lo reseñado en el portal Business Insider, verse ‘tonificado’ significa tener músculo y suficiente grasa corporal para ver la definición. Por ese motivo, es importante tener en cuenta que desarrollar músculo es un proceso que lleva mucho más tiempo que ganar grasa y que, por lo tanto, para ver los resultados se requiere un poco de paciencia.

  • Consumir proteínas: una dieta pobre en proteínas puede significar la pérdida de masa muscular, por lo que, si se realiza ejercicio y no se consumen, se producirá el efecto contrario en el cuerpo.
  • Consumir carbohidratos: antes y después de un entrenamiento hay que consumir carbohidratos pues, además de aportar energía, ayudarán al mantenimiento de los músculos. A pesar de ello, no se deben consumir en exceso y se recomienda consultar a un experto para saber cuáles son los indicados para el proceso.
  • Consumir grasas saludables: estas juegan un papel importante en el interior del organismo pues garantizan el buen funcionamiento hormonal.

Ejercicios para definir los músculos.

El club deportivo médico Bodytech señala varios ejercicios para tonificar áreas específicas del cuerpo:

  • GAP: este método de entrenamiento está enfocado en tres áreas del cuerpo: glúteos, abdomen y pierna. Suele realizarse tanto en clases grupales como individuales. Aunque es una gran alternativa para tonificar y fortalecer el cuerpo, se debe combinar con otros ejercicios para mejorar la postura y el equilibrio.
  • Planchas: la posición es con el cuerpo boca abajo, como si se fuera a hacer una flexión de pecho. Para apoyarse se utilizan los dedos de los pies contra el piso y los brazos con las maños empuñadas. La cabeza debe estar alineada con la espalda. Se mantiene esta posición durante veinte segundos y, gradualmente, se puede ir aumentando el tiempo. Este ejercicio ayuda a tonificar el abdomen y mejorar el equilibrio.
  • Sentadillas: este ejercicio es uno de los más conocidos, pero algunas personas no lo hacen de la manera correcta, por lo que los resultados no son exitosos. Los pies deben estar al mismo ancho de los hombros y ubicados hacia afuera, 15 grados. La cadera debe ir hacia atrás, como si se fuera a sentar. Es muy importante que la espalda esté recta, para evitar dolores. Bodytech destaca que con este ejercicio se fortalecen los glúteos, los muslos y los músculos de la espalda.

Estas recomendaciones básicas para la tonificación y el desarrollo de músculos en el cuerpo, es importante para activar la memoria muscular en los cuerpos y poder así logras metas más rápido que lo habitual.

Imagen de portada: Gentileza de Getty Images/iStockphoto

Este tipo de condición se presenta más frecuentemente en esas personas que fueron atletas o abandonaron una disciplina deportiva temporalmente. 

FUENTE RESPONSABLE: Semana. 

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Síntomas de la pérdida de memoria de corto plazo a los que debes mantenerte alerta.

A pesar de que la lista de síntomas puede ser aún más extensa, existen algunos determinados y comunes a los que debes prestarle atención.

Nos dirigimos a algún lugar de nuestra casa pero en medio del camino nos olvidamos qué estábamos buscando, o dónde. No recordar algo llega a ser molesto pero es algo que le ocurre a la mayoría en mayor o menor medida.

Aún así, en ocasiones, algunas personas llegan a notar lapsus o lagunas más frecuentes o extensas. Esto puede suceder en la memoria a largo plazo o la memoria a corto plazo, y dependiendo de cada caso, presenta distintas causas relativas a cada síntoma.

Se denomina como amnesia anterógrada a la memoria a corto plazo, se la llama así debido a que la persona que la padece no puede incorporar nuevos hechos y eventos como recuerdos. 

Sin embargo, el problema no radica en la memoria inmediata sino que se encuentra en los recuerdos a largo plazo, ya que estos nuevos hechos y eventos no pasan a formar parte de esos recuerdos.

A continuación le explicaremos cuáles son los síntomas de la pérdida de memoria a corto plazo y lo que necesita saber para mantenerse alerta y agrupar información útil para el médico de cabecera que realice la revisión o tratamiento deseado.

Olvidar ‘pequeñeces’

La pérdida de memoria requiere exámenes físicos pero también valoración psicológica. Foto: Shutterstock

El síntoma de deterioro cognitivo se manifiesta de muy diversas maneras, por ejemplo la evidencia de no recordar hechos recientes, olvidar tomar medicamentos, olvidar citas o compromisos.

Cumplir con compromisos recientes puede ser complicado, así como llevar una organización efectiva. En personas sanas que han sufrido un trauma o lesión, esto no tiene por qué ir más allá, pero en personas con inicio de alguna enfermedad neurodegenerativa, esto irá a peor, dificultando el mantenimiento de una vida independiente.

Desorientación en lo desconocido

GETTY IMAGES

Pánico o miedo inexplicable al andar en lugares desconocidos. El hecho de encontrarse fuera de entornos conocidos puede hacer que la persona se desoriente y los síntomas generales empeoren.

Complicación para encontrar y seleccionar las palabras adecuadas

Existen problemas para poder dar con las palabras que queremos expresar o bien para combinarlas correctamente. Durante la conversación suelen hacerse pausas frecuentes para buscar la palabra correcta. En ocasiones, se utilizan palabras incorrectas, que no son apropiadas para la oración que se quiere expresar, por lo que se dice algo sin sentido. Cuando esto sucede, aumenta la ansiedad y el aislamiento.

Cambios de humor repentinos

(Archivo)

Pueden tener lugar debido a que la persona, aunque no encuentra una razón objetiva para estar de mal humor, nota que algo no está bien. Es difícil que la persona se de cuenta de que ha cambiado de humor.

La misma pregunta

(Archivo)

Es frecuente que se realicen las mismas preguntas repetidas veces, dado que se han podido olvidar conversaciones recientes. Del mismo modo, se pueden relatar recuerdos de la memoria a largo plazo más de una vez, al no recordar haberlo hecho.

Sin embargo, el presentar alguno de estos síntomas no es suficiente para detectar alguna enfermedad cognitiva. Lo más recomendable es acudir a un médico especialista para la especificación correcta del caso. (I)

 

Cinco fáciles ejercicios para fortalecer tu memoria.

Quizás no pensabas que estos ejercicios podrían ayudar a tu memoria, pero son tan idóneos como armar una sopa de letras.

Ejercitar tu memoria es tan necesario como ejercitar tu cuerpo. Foto: Pexels

En algunas ocasiones nos damos cuenta que no podemos recordar cosas tan simples como lo que estábamos yendo a ver a una esquina de nuestra casa, o el número de teléfono que pensábamos que teníamos memorizado.

Sin embargo, existen algunos ejercicios con los que podrás solucionar fácilmente parte del problema y además trabajar tu memoria para el día a día. A continuación, te contaremos algunos de ellos.

Vístete con los ojos cerrados

Guayaquil, junio 25 de 2021.- Venta en pandemia. Etafashion. Foto Carlos Barros / El Universo. Foto: Carlos Barros

Esto, aunque no lo creas, también te puede ayudar a mejorar tu memoria. Vístete con los ojos cerrados.

Eso sí, tendrás que tener en cuenta que esto puede retrasar el procedimiento así que, si te vas a trabajar, tendrás que tomarte algo más de tiempo.

Cambia el reloj de mano y fortalece tu memoria

Foto: JOSEP LAGO

Si cambias el reloj de la mano en la que habitualmente lo usas tendrás que ejercitar tu memoria para recordar dónde está.

Ejercita tu paladar

Estimular tu paladar también puede resultar un buen ejercicio para tu memoria. Podrás ejercitar tanto en compañía de tu pareja como con tus amigos.

Lo mejor es que lo hagas probando cosas que sepas que sí te van a gustar. Así te aseguramos una experiencia agradable.

Camina en distintas direcciones

Shutterstock / Anansing

En espacios que conozcas, aprovecha para caminar hacia delante y hacia atrás, alternando las direcciones.

Checa la hora de forma diferente

Para mirar la hora de un modo diferente tendrás que seguir estos pasos:

  • Coloca un reloj ante un espejo y podrás ver la hora al revés.
  • Si dejas el reloj y el espejo en un lugar por el que habitualmente pasas para ver la hora, verás que tu cerebro te sorprende.

Camina hacia tu destino por otro camino

Los especialistas sugieren caminar a paso ligero sobre todo para aquellas personas que desean regresar o adaptarse a la actividad física regular. Foto: Shutterstock

Cambia el trayecto que habitualmente haces para ir al trabajo o parapor las compras del supermercado. No solo será algo positivo para tu cerebro, también es algo que debes hacer por seguridad para que nadie pueda conocer tus rutinas diarias. (I)

Imagen de portada: Gentileza de Pexels

FUENTE RESPONSABLE: El Universo La Revista.

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Memoria semántica: ¿de qué se trata y cómo puede mejorarla?

Salud

Existen varios tipos de memoria y cada una presenta una función particular.

La memoria puede ser definida como la capacidad que tiene el cerebro para retener información y recuperarla de manera voluntaria, tales como hechos, ideas, relaciones entre conceptos, sensaciones, entre otros eventos que ocurrieron en el pasado, reseña CogniFit, empresa líder en el entrenamiento cognitivo de precisión a través de dispositivos digitales.

“Aunque el hipocampo es la estructura cerebral más relacionada con la memoria, no podemos localizar los recuerdos en un punto concreto del cerebro, sino que está implicada una gran cantidad de áreas cerebrales. Además, esta capacidad es una de las funciones cognitivas más comúnmente afectadas con la edad”, agrega.

Es de mencionar que existen varios tipos de memoria y cada una presenta una función particular. La memoria semántica, por ejemplo, es la que permite darle sentido al mundo que rodea a cada individuo. Además, cuando se junta con la memoria episódica, conforman la memoria declarativa, reseña el portal especializado en bienestar y salud, MejorConSalud.

Partiendo del hecho de que la memoria semántica es la encargada de darle significado al entorno de cada persona, es preciso mencionar que se trata de una especie de pirámide de conceptos que están a disposición de cada uno. 

Un ejemplo de ello es que cuando una persona va a responder a una pregunta, lo hace mediante el uso de los conceptos que conoce.

Como bien es sabido, los nuevos conocimientos se aprenden conforme las personas van avanzando en edad y ese cúmulo de información adquirida es la que va conformando la pirámide de conceptos semánticos. 

Así las cosas, la memoria semántica evoca los nombres de objetos que se usan con frecuencia.

MejorConSalud deja en claro que este tipo de memoria “no se encarga de almacenar conocimientos profundos respecto a los conceptos”, sino que ”ayuda a identificar y a diferenciar unas cosas de otras”. 

De hecho, cita un ejemplo bastante claro: cuando una persona está en un examen y sabe que una de las respuestas es la correcta, pero no sabe por qué lo es y no tiene un argumento de fondo para sustentar, lo sabe mediante la memoria semántica.

Se trata de una memoria que está dedicada a los conceptos, sin seguir un orden estructurado y los recuerdos llegan mediante las asociaciones. Caso muy diferente al que ocurre con la memoria episódica, que opera siguiendo el hilo narrativo de la vida de cada individuo.

Hay una serie de recomendaciones que hace el portal especializado en bienestar y salud para potenciar la memoria semántica de cada individuo. La constancia es un factor clave para obtener buenos resultados.

Clasificar los conceptos

Es de recordar que la memoria semántica es un tipo de memoria piramidal, la cual puede ser potenciada mediante la clasificación de la información. “Dicho de otro modo, le asignamos diferentes categorías a los conceptos que aprendemos. Al implementar este método será más sencillo evocar los conceptos cuando los necesitemos”, reseña MejorConSalud.

Nombrar las categorías

Una vez se haya cumplido con el paso anterior, es decir, cuando ya se hayan clasificado los conceptos que se quieren recordar, luego se debe establecer cuál es la categoría a la que pertenecen, especificando cada una de las categorías. 

De este modo, se va a ir reduciendo el espectro de cada concepto. Por ejemplo: la categoría de manejo abarca los carros automáticos y sincrónicos.

Se trata de una memoria que está dedicada a los conceptos, sin seguir un orden estructurado y los recuerdos llegan mediante las asociaciones. – Foto: Getty Images

Hacer un listado de conceptos

La categorización puede resultar un proceso no tan sencillo para todas las personas, por lo que se recomienda realizar listados con los conceptos que se van incorporando. “Escribir ayuda a ordenar la pirámide de información. Los listados también son útiles para establecer las maneras de aplicar el conocimiento”, reseña el portal.

Practicar ajedrez

Un deporte que también es considerado como una ciencia, es el ajedrez. Quizás no sea el juego más fácil de aprender a jugar, valga la redundancia, pero ha demostrado ser muy benéfico para estimular todos los procesos cognitivos. La memoria semántica se ve beneficiada cuando las personas aprenden y practican ajedrez. 

Aprender un nuevo idioma

Aprender un nuevo idioma está en la lista de proyectos o de cosas por hacer de millones de personas en el mundo y, además de abrir un sinnúmero de puertas en el campo profesional, también es muy bueno para la memoria semántica. 

Para aprender una nueva lengua es necesario tener el dominio de diferentes conceptos de forma estructurada, por lo que con cada significado o cada regla nueva que se aprende, la memoria semántica se ejercita.

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Imagen: Gentileza de SEMANA Salud

FUENTE: SEMANA –

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