Quién es María Asunción Aramburuzabala, la mujer más rica de México.

María Asunción Aramburuzabala es una de las pocas mujeres que participan en el Consejo Mexicano de Negocios.

La mujer más rica de México asegura que nunca tuvo vocación de ser empresaria, sino que una promesa realizada a su padre antes de morir le obligó a formarse en un mundo de negocios que le era casi completamente desconocido.

Hoy, sin embargo, María Asunción Aramburuzabala puede presumir a sus 59 años de una fortuna de US$6.180 millones, lo que según Forbes la sitúa en el quinto puesto de su lista de millonarios de México y como la tercera mujer más rica de América Latina (solo por detrás de la chilena Iris Fontbana y la brasileña Lucia Maggi).

Heredera de la empresa líder de cerveza en México y fabricante de la mundialmente conocida Corona, Grupo Modelo, Aramburuzabala supo multiplicar después esa fortuna familiar gracias a inversiones en el campo inmobiliario, tecnológico, bancario o de telecomunicaciones, entre otros.

«Esa diversificación en sus diferentes negocios y el seguir buscando nuevas áreas en las que invertir su capital han hecho que su fortuna se haya mantenido más constante en los últimos años, porque ha sabido adaptarse para innovar en sus inversiones», opina Roberto Arteaga, editor adjunto de Forbes México.

‘Mariasun’, como la conocen sus personas cercanas, fue también la primera mujer en ingresar en el consejo de administración de la Bolsa Mexicana de Valores y tiene en su currículum el haber participado en los consejos de algunas de las empresas más influyentes de México.

Poco aficionada a prodigarse en medios de comunicación -BBC Mundo solicitó una entrevista con la empresaria pero no obtuvo respuesta-, Aramburuzabala participó el año pasado en el podcast Cracks donde habló sobre sus claves para el éxito, de los orígenes humildes de su familia, de cómo aprendió a moverse en un mundo dominado por hombres y de sus planes de futuro.

«Destacaría de ella su enfoque y determinación. Aunque en la entrevista es muy sencilla, amable y abierta, no puedes dejar de percibir su gran fuerza. Debe ser muy retador ser su oponente en cualquier situación», recuerda de aquella conversación Oso Trava, emprendedor, asesor en desarrollo de negocios y conductor del podcast.

El imperio familiar de la cerveza

El origen cervecero de la fortuna de Aramburuzabala comienza en el pequeño municipio vasco de Eskoriatza, en el norte de España. En una familia numerosa y muy humilde nació su abuelo Félix, quien se dedicaba a transportar piedras en carretas de bueyes para ser usadas en construcciones.

María Asunción Aramburuzabala

Foto: Getty

Lista de millonarios de México 2022

  • Carlos Slim:
  • US$81.240 millones
  • Germán Larrea:US$30.850 millones
  • Ricardo Salinas:US$12.450 millones
  • Familia Baillères:US$6.650 millones
  • M.A. Aramburuzabala:US$6.180 millones

Fuente: Forbes

Como tantos otros, a inicios del siglo pasado decidió viajar a América en busca de oportunidades. En México comenzó en el negocio de la levadura y, tras conocer al entonces presidente de Grupo Modelo, se acabó convirtiendo en su socio y en uno de los principales impulsores de la compañía.

De su familia y esos orígenes humildes, Aramburuzabala asegura que aprendió «la honestidad, la disciplina y el trabajar largas jornadas de trabajo».

Tras la muerte de su abuelo, fue el padre de María Asunción, Pablo Aramburuzabala, quien heredó su parte de la empresa. Cuando este fallece víctima de un cáncer terminal, es a ella a quien le toca tomar las riendas con solo 32 años por petición expresa de su padre.

Cerveza Corona

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Aramburuzabala fue una de las herederas del grupo fabricante de la cerveza Corona.

«(Él) estaba ya muy, muy grave, y esa promesa que yo le hice de cuidar a la familia… fue algo que a mí me determinó. Es algo que cargo todavía con ello (aunque) lo haría sin esa promesa (…). He sido como el guardián y el hombre de la familia», reconoció en su entrevista del año pasado.

Recuerda sus inicios como una etapa muy difícil. Tras casarse con el empresario Paulo Patricio Zapata a la edad de 19 años, Aramburuzabala estudió la carrera de contaduría pública y tuvo a sus dos hijos.

Pero cuando fallece su padre, lo cierto es que la hoy empresaria se dedicaba a las labores del hogar y resume con una sola frase su situación en aquel momento: «Yo fui de la cocina a la oficina (…). No fue que yo tuviera vocación de ser empresaria, sino que fue más bien enfrentar la necesidad».

Años de aprendizaje

Asegura que, en ese momento, empresarios y banqueros cercanos intentaron aprovecharse de la familia y sacar beneficio de su inexperiencia en el sector. Pero su madre y su única hermana confiaron en ella para ponerse al frente de los negocios.

«Les dije: ‘Tengo que aprender, pero sí les digo que yo no me voy a aprovechar de ustedes’. No es que me escogieran porque fuera muy buena, la verdad que tampoco había mejor… o sea, era yo la opción», admitió quien pasó a ocupar el cargo de vicepresidenta de Grupo Modelo.

Después conocería a Carlos Slim, el hombre más rico de México, y de quien dice que sí recibió ayuda y recomendaciones. «Él tiene todo para aprender porque es una persona inteligentísima (…). Es una persona que no se le va nada, que está en todo, que conoce todas sus inversiones… Es impresionante el control que tiene», destacó.

Carlos Slim

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Aramburuzabala asegura que Carlos Slim fue uno de los primeros grandes empresarios en prestarle apoyo.

Aramburuzabala, quien se define a sí misma como «una mujer de carácter» e «increíblemente dura» consigo misma, se impuso para tomar entonces su lugar en los negocios y fundó la firma de inversiones Tresalia, en alusión a «tres aliadas» (su madre, su hermana y ella) para diversificar sus operaciones.

Consciente de su falta de criterio para saber dónde invertir en aquel entonces, optó por rodearse de abogados y asesores en quienes no delegaba al 100%. «Yo iba (con ellos) y me sentaba en todas y cada una de las reuniones que había. Y pues así aprendí», reveló.

Según Arteaga, de Forbes México, el gran acierto de Aramburuzabala es «saber escuchar» y contar con expertos a quien «poder cuestionar al máximo» para entender el futuro de los negocios. «Su gran crédito no solo fue administrar una fortuna heredada, sino mantenerse por sus constantes inversiones», le dice a BBC Mundo.

Pero en 2013, Grupo Modelo fue vendida a la multinacional belgo-brasileña AB InBev. Y aunque la mayoría de directivos decidió desvincularse por completo de la compañía, ella optó por permanecer como accionista.

«Soy una gente medio sentimental en el sentido de que las raíces me pueden (…). Es mi DNA y yo creo que es algo que nunca voy a dejar», dijo, a la vez que se definió como «chelera (cervecera) y tequilera».

Una mujer en un entorno machista

Sobre el camino recorrido hasta convertirse una de las pocas mujeres en ocupar tan alto cargo, Aramburuzabala reconoce que no fue nada fácil desembarcar en la directiva del negocio familiar.

«No hay ningún negocio más machista que la cerveza. Y mi papá va y tiene dos mujeres (hijas)», recordó. Su madre, en cambio, las animó siempre a que creyeran en sus posibilidades. «Despierten. Aquí ustedes se tienen que preparar, porque aquí no hay hombres en la familia y ustedes van a tener que enfrentar su terreno», les decía a ella y su hermana.

Y aunque en sus inicios como empresaria reconoce que la participación de las mujeres en los negocios era casi «nula», hoy ve satisfecha cómo participan más en la vida política y en puestos de poder en las empresas.

María Asunción Aramburuzabala

FUENTE DE LA IMAGEN – YOUTUBE / OSO TRAVA

Aramburuzabala fue entrevistada el año pasado en el podcast Cracks que recibe a empresarios y personalidades para conocer sus claves para el éxito.

«Nosotras mismas nos decimos muchas veces que no se va a poder. Tenemos que romper ese paradigma de aquí no puede haber mujeres (…). Tenemos que aventarnos (lanzarnos) y hacerlo», opinó, a la vez que apostó por más diversidad en las juntas directivas. «Se traen otras visiones y la conversación se enriquece».

Rosalía Lara, editora de Inteligencia de la revista Expansión en cuya lista de ‘Las 100 mujeres más poderosas de los negocios’ aparece Aramburuzabala en el segundo puesto, destaca cómo en México sigue siendo común que los hombres sean quienes hereden los negocios y las mujeres se centren en temas filantrópicos.

«Ese no fue el caso de Aramburuzabala, que fue más allá al participar como consejera en otras compañías, lo que no es para menos. México ocupa el último lugar de América Latina en el número de mujeres en los consejos de administración de las empresas que cotizan en Bolsa con apenas un 7,7%, según un estudio realizado por Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER)», le dice a BBC Mundo.

De su relación con AMLO a los Pandora Papers

En los últimos tiempos, diversos medios publicaron la intención de Aramburuzabala de dejar México tras aumentar sus inversiones inmobiliarias en EE.UU. y Europa mientras vendía operaciones que tenía en su país, como hizo el año pasado con el gigante tecnológico Kio Networks dedicado a los centros de datos.

Detrás de esa decisión, aseguran algunos analistas, estaría -además del impacto de la pandemia- su mala relación con el actual gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, al contrario de la que mantenía con presidentes anteriores.

«Ella ha sabido aprovechar sus relaciones políticas. Recordemos que en 2005 se casó con el entonces embajador de EE.UU. en México (Tony Garza, su segundo marido). 

Fueron años muy fructíferos para ella en los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, cuando sus negocios fueron beneficiarios de muchas licitaciones públicas, sobre todo en tecnologías de la información», afirma Darío Celis, analista económico y financiero.

AMLO junto a empresarios

FUENTE DE LA IMAGEN – GOBIERNO DE MÉXICO

AMLO ha tenido desencuentros públicos (y, en ocasiones, posteriores acercamientos) con empresarios e inversores en México por el supuesto trato de favor que recibían en gobiernos pasados.

Pero muchos de esos contratos, asegura el experto en entrevista con BBC Mundo, no se renovaron cuando López Obrador llegó al poder y Aramburuzabala empezó a sentir «un clima adverso» para sus negocios.

Pero Aramburuzabala niega que esto sea cierto. «Este rumor de que yo me iba de México, que porque el gobierno me trataba mal… (…). Hay que inventar una historia de horror, la verdad es que no hay nada de malo», respondió.

«Es difícil a veces que la gente entienda que vendas tu negocio, porque si lo haces es porque algo pasó y te fue mal. No, ese es nuestro negocio: invertir, crecerlo y después venderlo para tener un profit (beneficio). Y otra vez empiezas un nuevo ciclo», justificó sobre su venta de inversiones en México.

Evolución de la fortuna de María Asunción Aramburuzabala en la última década. .  .

«A mí me lo desmintió algunas veces», responde Celis. «La pregunta es ¿por qué emprende sus nuevos negocios fuera de México? Kio era un gran negocio que no tenía por qué vender. El problema es que ella consideró que México no es un lugar propicio para invertir en este momento con este gobierno, así que decidió hacerlo en el extranjero e irse por un rato», opina.

No es el único tema polémico que le ha salpicado en los últimos años. El año pasado, la investigación sobre los Pandora Papers incluyó su nombre entre la lista de empresarios y políticos que supuestamente movieron fortunas a paraísos fiscales. Aramburuzabala no se pronunció en público sobre esto.

En 2019, la firma de bienes raíces que dirige, Abilia, le ocasionó otro gran quebradero de cabeza. Aquel año despidió a buena parte de los directivos de la inmobiliaria tras descubrir que habían cometido un supuesto enorme fraude financiero en la empresa. Esta situación le afectó tanto que Aramburuzabala reconoció que tuvo que retirarse durante año y medio debido al estrés.

Reinventarse en el futuro

Cuando piensa en cuál ha sido su inversión favorita, Aramburuzabala señala a las escuelas Aliat. «Cuando educas a una persona, le cambias la vida. Es algo super llenador y es algo que ningún otro negocio te da: factor humano», dijo.

De hecho, asegura que si realizó algunas de sus inversiones es porque sentía que eran necesarias para el crecimiento y desarrollo de los mexicanos. «Yo veía las acciones en la Bolsa Mexicana de Valores y decía: ‘¿Cómo es posible que México no tenga una empresa de tecnología pura, que no haya una de educación?'».

María Asunción Aramburuzabala

FUENTE DE LA IMAGEN – AFP

Separada de su segundo marido desde 2010 y amante de la fotografía, los animales y el buceo, alguna de sus prioridades profesionales pasa por el campo de las Fintech (empresas que usan la tecnología para brindar servicios financieros) y, aunque de momento no participa en el área de criptomonedas, cree que se tiene que «poner mucho más las pilas» al respecto.

Entre sus objetivos está el preparar la transición de sus negocios a la siguiente etapa de liderazgo -en los que su hijo Pablo ya está implicado- y el reinventarse. «A mí siempre me ha gustado lo que hago, pero me gustaría pensar en algo distinto», dijo.

«¿A lo mejor volver a estudiar? No sé, algo de agricultor o algo así… No tiene que ser de negocio, te puedes reinventar en tantas cosas…».

Imagen de portada: María Asunción Aramburuzabala. Por Cuartoscuro.com

FUENTE RESPONSABLE: Marcos González Díaz; Corresponsal de BBC News Mundo en México. 27 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/México/Negocios/Empresas/Mujeres.

 

 

 

 

 

«La yakuza se convirtió en mi familia»: la artista que se adentró en el inframundo de la mafia japonesa para retratar a sus mujeres.

«Mi amiga y yo estábamos desoladas porque habíamos roto con nuestras parejas. Bebimos mucho vino y dijimos, ‘vámonos lejos, a Japón’, aunque podría haber sido cualquier otro sitio», explica a BBC Mundo la fotógrafa Chloé Jafé (Lyon, 1984).

Chloé Jafé

FUENTE DE LA IMAGEN – JULIE COUSTAROT. Chloé Jafé.

El viaje de un mes la llevó de la indiferencia total a la fascinación por la cultura japonesa.

Decidió repetir: «en mi segundo viaje pensé, ‘la próxima vez me quedo. Sentía que tenía algo que hacer aquí, aunque no sabía qué».

Al impregnarse de contenidos nipones, desde antiguas películas de samuráis hasta series, novelas y cómics, comenzó a sentir atracción por el inframundo del crimen organizado que en Japón encarna la yakuza.

«De algún modo, es sexy», afirma.

Mujeres en un mundo de hombres

Dividida en grupos o sindicatos como la mafia italiana, la yakuza opera todo tipo de negocios delictivos, desde apuestas, drogas y prostitución hasta usura, redes de extorsión y crímenes de guante blanco.

Su nombre procede de los números 8, 9, 3 (pronunciados en japonés ya, ku, sa), que componen la peor jugada de cartas posible, por lo que sus miembros lo consideran despectivo y prefieren las denominaciones gokudo («el camino extremo») o ninkyo dantai («organización honorable o caballerosa»).

Aunque su origen se remonta al siglo XVII, la yakuza vivió su esplendor en la segunda mitad del XX, cuando el hampa floreció al calor del vertiginoso desarrollo económico del país tras la II Guerra Mundial.

Un grupo de mafiosos en Tokio en 1960, la época dorada de la yakuza.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Un grupo de mafiosos en Tokio en 1960, la época dorada de la yakuza.

Sin embargo, la modernización de la sociedad japonesa y la persecución policial han diezmado a la yakuza, cuyos más de 200.000 miembros a principios de la década de 1960 quedaron en poco más de 12.000 el año pasado, según estimaciones de las fuerzas de seguridad.

Y todos ellos tienen algo en común: son hombres.

«Vi que no había mujeres y me preguntaba por qué. ‘Seguro que debe haber mujeres’, pensé, solo que no se habla de ello».

Chloé Jafé descubrió «Yakuza Moon», la novela autobiográfica de Shoko Tendo que relata su difícil adolescencia como hija de un gánster japonés.

«Me sentí muy cercana a esa realidad y me dije: ‘este es mi trabajo, tengo que encontrarme con esas mujeres y hacer algo visual juntas'».

Al acabar el libro decidió comprar otro billete a Japón, esta vez para quedarse y retratar a las mujeres de la yakuza.

Un encuentro decisivo

A principios de 2013 se instaló en Tokio sin contactos ni conocimientos de japonés, un idioma de aprendizaje difícil, entre otras cosas porque su redacción combina tres alfabetos completamente distintos.

«Era mi proyecto y yo soy muy testaruda. No sabía cómo, pero tenía que hacerlo. Sabía que no iba a ocurrir pronto, pero era feliz de dedicarme a ello sin contar los días».

Pasaron dos años hasta que, ya con un nivel aceptable de japonés, consiguió un empleo de anfitriona.

Las anfitrionas o kyabajo («chicas de cabaret») entretienen a clientes de clubs nocturnos, por lo general hombres de mediana edad o mayores, a los que dan conversación, cantan temas de karaoke, sirven bebidas y encienden cigarrillos.

Club de anfitrionas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los clubs de anfitrionas y anfitriones movían unos US$1.740 millones anuales en los años previos a la pandemia.

Chloé las define como «una especie de geishas modernas».

«Me involucré por completo con esas mujeres. Algunas tenían un novio o un padre en la yakuza, y además esos clubs suelen estar dirigidos por esa mafia. Fue un buen punto de partida para meterme en ese mundo», recuerda.

Sin embargo, su oportunidad definitiva llegó de día, en plena calle y por casualidad durante el festival sintoísta Sanja Matsuri del tradicional barrio tokiota de Asakusa.

El festival Sanja Matsuri en Tokio

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El festival Sanja Matsuri es uno de los escasos eventos públicos donde los miembros de la yakuza exhiben en público sus tatuajes en Japón.

«Sin saber cómo, acabé en la calle de un jefe de la yakuza. Estaba sentada y él apareció vestido con un kimono y dos guardaespaldas. Yo no sabía quién era, aunque parecía importante».

Era un oyabun o capo de la mafia japonesa.

Él la invitó a su mesa y ella guardó su número de teléfono con la excusa de enviarle las fotos del festival.

«Le envié las fotos y lo invité a cenar unos días después. Para él fue una sorpresa y yo, sinceramente, estaba aterrada».

Dentro de la yakuza

Rompiendo con la tradición japonesa que reserva toda iniciativa al varón, ella eligió el restaurante («cerca de una estación de policía y una boca de metro, por si tocaba correr») y allí lo encontró con sus guardaespaldas.

Aunque ya hablaba un japonés decente, prefirió confesarle sus intenciones en una nota de papel: «Soy una fotógrafa francesa y quiero tomar imágenes de mujeres en la mafia de su país, de forma respetuosa y tomando el tiempo necesario, para lo cual necesito su ayuda».

La respuesta fue positiva: «Me dijo, ‘mira, puedo presentarte a gente desde Hokkaido hasta Okinawa'».

Es decir, de norte a sur en la alargada geografía de Japón.

Aunque la artista primero tuvo que ganarse la confianza del jefe y su entorno.

Mujer japonesa tatuada

FUENTE DE LA IMAGEN – CHLOÉ JAFÉ

Yumi, una de las guardaespaldas del jefe, ayudó a Chloé a ganarse la confianza de la familia y la organización. Se hicieron amigas y la artista la retrató en varias ocasiones.

«Él jugó conmigo por un tiempo. Vio que era joven y bonita, y pensaba si podría usarme para algo o no, comprobar cuáles eran mis intenciones… en definitiva, ponerme a prueba».

Poco a poco, comenzaron a invitarla a eventos y reuniones de la yakuza.

«Me recogían sus guardaespaldas y no sabía dónde nos íbamos a encontrar, era como una película. Por un tiempo le preguntaba cosas pero no me respondía. Había momentos tensos».

La esposa del oyabun, que al principio desconfiaba de ella, acabó acogiéndola y la invitó a pasar la festividad de año nuevo con su familia.

Un allegado presenta sus respetos al oyabun y su esposa en el día de Año Nuevo.

FUENTE DE LA IMAGEN – CHLOÉ JAFÉ. Un allegado presenta sus respetos al oyabun y su esposa en el día de Año Nuevo.

Conoció a la esposa de otro jefe, a la que tomó las primeras fotos del proyecto, y expandió sus contactos en la yakuza con nuevas mujeres a las que retratar.

«Esto es horrible, pero… sospecho que algunas personas que quizá no hubieran querido ser fotografiadas tuvieron que posar para mí, porque yo era amiga del jefe», confiesa.

A las primeras sesiones en Tokio siguieron muchas otras en diversos lugares de Japón, como Osaka y el archipiélago subtropical de Okinawa.

Precisamente en Okinawa, donde el inframundo criminal prosperó en el siglo XX en torno a la mayor base aérea de EE.UU. en la región, se desarrolla una de las series de la trilogía de Chloé Jafé, «Okinawa mon amour», que muestra el lado más lúgubre y marginal de las islas.

Los tatuajes

La lente de la artista concede especial protagonismo a los tatuajes de las mujeres de la yakuza.

«La mafia japonesa es interesante porque está muy vinculada a la cultura tradicional japonesa, como en el caso de los tatuajes, que están relacionados con la mitología. Es casi una mafia cultural», afirma.

Jun, una mujer de la yakuza en Osaka, posa de espaldas sobre su kimono.

FUENTE DE LA IMAGEN – CHLOÉ JAFÉ. Jun, de Osaka, posa de espaldas sobre su kimono.

Y, pese a que hoy no es raro ver a gente con un dragón o una serpiente sobre la piel en cualquier lugar del mundo, en Japón la cultura de los tatuajes y su percepción es completamente diferente.

«Allí los tatuajes no están hechos para mostrarlos», explica Chloé.

Anna, otra de las mujeres de la yakuza retratadas por Chloé, en un baño tradicional japonés en Takamatsu, al sureste de Tokio.

FUENTE DE LA IMAGEN – CHLOÉ JAFÉ. Anna, otra de las mujeres de la yakuza retratadas por Chloé, en un baño tradicional japonés en Takamatsu, al sureste de Tokio.

La sociedad japonesa repudia los tatuajes al relacionarlos con el crimen y la marginalidad, hasta el punto de que está prohibido exhibirlos en piscinas y ciertos lugares públicos.

Para la yakuza simbolizan la lealtad al grupo y también la resistencia al dolor, ya que se suelen hacer con el método tradicional de palo de madera y agujas, más lento y punzante.

La devoción como modo de vida

La primera serie de la trilogía se llama «Te doy mi vida», en referencia a la devoción que las mujeres de la yakuza profesan hacia los hombres.

«Saben que esos hombres no son las personas correctas y que si se juntan con ellos quedan apartadas de la sociedad para siempre, porque nadie quiere tener nada que ver con la mafia en Japón. Aun así, se involucran con ellos porque se enamoran».

Pareja abrazada con tatuajes

FUENTE DE LA IMAGEN – CHLOÉ JAFÉ. «Cuando hice esta foto en 2016 pensé que era la imagen que estaba buscando, que había llegado al punto de intimidad que buscaba y quizá el proyecto ya estaba completo» – Chloé Jafé.

Y, si bien no son oficialmente miembros, las mujeres tienen sus propios roles, especialmente en los niveles altos de la yakuza.

«Cuando te casas con un capo debes cuidar de los miembros de la mafia, conocer sus datos personales, sus historias y estar al tanto de todo, porque si le pasa algo a tu marido tienes que asumir su papel hasta que venga el siguiente jefe».

Según su experiencia, la esposa de un oyabun «es la primera ministra de la mafia pero haciéndolo todo en la sombra, siempre por detrás».

Además, la yakuza es un camino de difícil vuelta atrás, especialmente para ellas.

«Las mujeres que se divorcian de los yakuza están en una posición difícil, porque nunca pueden salir de verdad. Dejan de tener el apoyo de la mafia pero al mismo tiempo es casi imposible reconstruir su vida y reinsertarse en la sociedad japonesa. Nunca pueden dejar el inframundo», asegura la fotógrafa.

Muchas de ellas también se ocupan de administrar los clubs de anfitrionas, las cuentas y otros negocios legales e ilegales operados por la mafia nipona.

Completado su proyecto, Chloé Jafé regresó a Francia a finales de 2019.

Y siente que, tras casi siete años inmersa en los sótanos de la sociedad japonesa, ya no es la misma de antes.

«Pasé mucho tiempo con ellos y ya nunca podría ser una extranjera más en Japón. Me siento parte de ellos. Me sentía parte del grupo, quería honrar al jefe y su esposa. Me acogieron como si fuera su propia hija, así que se convirtieron en mi familia en Japón».

Imagen de portada: CHLOÉ JAFÉ. Todo comenzó una noche de borrachera hace 15 años en un bar de París.

FUENTE RESPONSABLE: Atahualpa Amerise; BBC News Mundo. 14 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Japón/Yakuza/Mujeres.

 

Cinco libros para explorar el universo de la literatura feminista.

La lectura siempre ha sido una herramienta clave para construir el pensamiento y forjar nuestro mundo interno. En esta nota, cinco títulos, de autoras argentinas e internacionales, sobre mujeres poderosas y valientes.

Si deseas profundizar esta entrada; cliquea por favor donde este escrito en color “azul”.

El fin de semana es un buen momento para desconectarse de las pantallas y volver a un viejo amor: el libro. Por eso, en esta nota te recomendamos cinco libros escritos por mujeres para disfrutar en tu tiempo libre.

Los libros de Sosa Villada, Woolf, Moore, Vivas y Atwood tienen algo en común: sus personajes. Todas las historias están atravesadas por mujeres fuertes que luchan contra las adversidades de los tiempos que corren.

Las malas

En Las malas, su autora Camila Sosa Villada narra una autobiografía novelada donde se visibiliza una denuncia histórica: la marginalidad y el abandono social-estatal hacia las travestis. A su vez, aborda cómo el refugio en la prostitución es la única salida laboral posible. 

La historia transcurre en Córdoba, cuando una joven Camila, oriunda de Mina Clavero, se muda a la capital para estudiar Comunicación Social. En medio, todo se desconfigura y ella encuentra su verdadera pasión: la actuación. Si bien la premisa suena esperanzadora, antes Camila debe atravesar la parada obligatoria de la prostitución.

En poco más de 200 páginas, nos muestra por un lado la crueldad del discurso transodiante; mientras por otro lado, nos enfrenta con la humanización de la protagonista: sus deseos, amores, sueños, incertidumbres, y miedos.

Camila es escritora y actriz trans. Nació en La Falda, Córdoba, en 1982. Estudió comunicación social y teatro. Cuando tenía 14 años comenzó a travestirse. Años más tarde, mientras estudiaba trabajó como mucama, prostituta y vendedora ambulante. Además, realizaba shows de canto en bares y eventos. 

Un cuarto propio

El ensayo Un cuarto propio, de Virginia Woolf, invita a reflexionar sobre el rol de las mujeres en el mundo de la literatura y en la sociedad en general. La autora manifiesta que para escribir una novela una mujer tiene que tener un cuarto propio y comida caliente; en resumen, tener una vida independiente. 

Lejos de ir contra los hombres, Un cuarto propio ya en 1929 ponía sobre la mesa temas debatidos hasta la actualidad. La dependencia económica de la mujer con respecto al hombre, su rol de cuidadora y la figura de la mujer como musa inspiradora del artista son los ejes de su discusión.

El ensayo es el resultado de unas conferencias que dictó Woolf para estudiantes femeninas. Su lectura invita a reflexionar sobre la desigualdad de género y, si bien se publicó hace casi cien años, su contenido aún tiene vigencia.

“Nuestro cuerpo es nuestra patria”, asegura Camila en Las malas.

Crédito: Antonella Cavallone


Woolf nació en Londres, en 1882. Fue una escritora británica, considerada una exponente del modernismo. Además, se convirtió en una referente del feminismo internacional. En marzo de 1941 se suicidó lanzándose al Río Ouse, tras batallar con una larga depresión.

No es lugar para mujeres

El lugar de la mujer también es el eje de No es lugar para mujeres. Allí su autora, Wendy Moore, cuenta la historia del primer hospital de Londres coordinado únicamente por mujeres durante la Gran Guerra (1914-1918). Moore es periodista y autora de cuatro libros sobre historia médica y social.

El libro recorre la historia de las doctoras británicas Flora Murray y Louisa Garrett Anderson. Ellas lo dejaron todo cuando estalló la primera guerra mundial para trasladarse a Francia. Allí, a pesar de que en su país las mujeres no podían atender hombres, crearon dos pequeños hospitales militares.

Sus capacidades médicas resultaron ser tan impresionantes que, en 1915, el Ministerio de la Guerra les pidió que regresaran a Londres y pusieran en marcha un nuevo hospital militar. 

De vuelta en su país natal, las protagonistas crearon y dirigieron un sanatorio de 573 camas cuyo personal estaba formado exclusivamente por mujeres: médicas, cirujanas y enfermeras.

Sin embargo, cuando la guerra estaba acabando y apareció la epidemia de la gripe española, el hospital cerró sus puertas. De este modo, Flora, Louisa y todas las mujeres de su equipo fueron de nuevo marginadas a la hora de ejercer su profesión: se les volvió a decir que aquel no era lugar para mujeres.

Mamá desobediente

Si del rol de la mujer se trata, otro núcleo discutido por los feminismos es la maternidad. Mamá desobediente es un libro de Esther Vivas para aquellas personas que son madres, que no lo son, que buscan serlo o que no tienen el deseo. En poco más de 300 páginas, apunta a contribuir al debate sobre la maternidad desde una perspectiva feminista. 

El libro está dividido en tres partes principales: primero, Maternidad en disputa; luego, Mi parto es mío; por último, La teta es la leche. En cada capítulo, Vivas combina las experiencias en primera persona con una investigación teórica al respecto. 

Esther Vivas nació en 1975. Es periodista, socióloga y autora de libros y publicaciones vinculadas a los movimientos sociales, el consumo responsable y las maternidades. 

De acuerdo a una encuesta realizada por la plataforma BuscaLibre, en promedio las argentinas leen alrededor de 5 libros al año. Crédito: Pinterest


En su abordaje teórico de la maternidad, la autora expone la contradicción de que la sociedad se emocione ante la idea de la infancia y la juventud, pero ponga trabas económicas para la crianza.

Los espacios para lactancia y las guarderías son reclamos provenientes de las sufragistas y aún hoy están presentes en las discusiones sobre crianza y maternidad. Asimismo, nos habla de la diferencia entre las licencias por ma-paternidades y la rigidez laboral que no concibe a la niñez en la lógica mercantil.

El cuento de la criada

El cuento de la criada, o su nombre original The Handmaid´s Tale, es una novela de la escritora canadiense Margaret Atwood publicada en 1985. En el libro predomina la crítica social desde la mirada de la ciencia ficción y el futurismo.

La autora describe una sociedad distópica, hipotética y también indeseable. La trama narra la vida y el sufrimiento de una mujer llamada Offred. Dicho nombre ya nos da la pauta de su lugar en el mundo: ella no tiene nombre, ella es “Of Fred”, es decir de Fred.

Desde ese punto de partida la autora nos empieza a mostrar el rol que cumplen las mujeres en este mundo, donde son propiedad de sus maridos y dejan de ser seres humanos. Al no tener nombre, Offred puede ser cualquier mujer que hayamos conocido en nuestra vida.

Atwood es escritora, crítica literaria y profesora canadiense. Además de El cuento de la criada, es autora de la novela basada en hechos reales Alias Grace. Dentro de su activismo político es miembro de Amnistía Internacional.

Imagen de portada: Margaret Atwood, Esther Vivas, Camila Sosa Villada, Wendy Moore y Virginia Woolf. Cinco representantes de un universo literario marcado por mujeres fuertes y luchadoras. Crédito: Nota al Pie

FUENTE RESPONSABLE: Nota al pie. Por Karen Cuesta. 3 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/Mujeres

 

 

Mujeres del alma, las pioneras del psicoanálisis.

  • Las pioneras del psicoanálisis marcaron el tono de una redefinición de los debates en torno al sexo y al género que luego se desplegarán a lo largo de los siglos XX y XXI. Ninguna de las militancias actuales habría podido existir sin el arrojo de estas primeras psicoanalistas: pacientes en análisis, fueron discípulas críticas hasta afirmar su autonomía de pensamiento. El libro de Isabelle Mons -editado por Fundación Medifé- las rescata. El texto completo se puede bajar de manera gratuita en el link que figura de bajo de la nota.

Este libro surgió del siguiente hecho de la realidad: a ojos del público, el psicoanálisis sigue siendo un asunto de hombres. Las controversias que en su tiempo rodearon –y todavía rodean hoy– a la figura de Sigmund Freud también ponen en peligro la aventura de sus discípulos, involucrados, empero, en un proyecto noble y ambicioso: inaugurar la comprensión del psiquismo. Ahora bien, las mujeres también practicaron el psicoanálisis, y rastrear la historia de ellas abre las puertas a otro universo: la mirada que plantearon sobre el diagnóstico del siglo xx es novedosa; sus escritos, singulares, y sus vidas, únicas.

La tapa de Mujeres del alma

En aquel mes de septiembre de 1920, en La Haya, se reúne un elenco soñado: Anna Freud, Melanie Klein, Sabina Spielrein, Helene Deutsch, Eugénie Sokolnicka, Karen Horney y Hermine von Hug-Hellmuth están sentadas entre los participantes del VI Congreso de la Asociación Internacional de Psicoanálisis. Europa está saliendo de la guerra, y los psicoanalistas holandeses reciben cálidamente a todos sus homólogos, afectados por el conflicto bélico. Las mujeres esparcidas entre las filas del mundillo psicoanalítico comienzan a formar un grupo de reflexión, aunque no todavía una unidad de pensamiento.

Sus reticentes colaboradores tienen la sorpresa de verlas subir al estrado y la curiosidad de oír a algunas de ellas, cuya reputación ya han tejido los rumores. Sabina Spielrein, por ejemplo, habría mantenido un tormentoso romance con Carl Gustav Jung, el discípulo rebelde que lideró la dolorosa escisión del movimiento en septiembre de 1913. Frágil, pero con determinación, ella realiza una presentación sobre “La génesis de las palabras infantiles Papá y Mamá”. El padre del psicoanálisis y sus asociados toman conocimiento entonces de una nueva temática. Hermine von Hug-Hellmuth y Helene Deutsch, que habían viajado juntas en tren, discurren sobre el asunto frente a Anna Freud, quien a los veinticinco años observa a sus mayores, de quienes será la heredera contestataria.

Desde el “escándalo” surgido en torno a los Tres ensayos sobre la teoría sexual en 1905, Freud concede que una nueva interpretación del niño representa un avance necesario, máxime porque el tema está ligado al de la femineidad. Conocemos las cavilaciones del pensamiento freudiano a la hora de tratar la pregunta “¿Qué quiere la mujer?”, que su autor habría planteado a Marie Bonaparte. Es un formidable desafío otorgar un lugar a quienes creen poder sacar provecho de su experiencia de mujeres y de madres. Sin adentrarse en una querella de géneros, bien cabe constatar que la especificidad femenina inaugura otro campo de análisis.

El reconocimiento de aquellas pioneras en la escena internacional recién comienza. En los pupitres universitarios es donde sus colegas, escépticos, aprenden a contar con ellas. Doctora en medicina, Helene Deutsch propone, un día de otoño de 1920, la disertación “De la psicología de la desconfianza”, que se articula en torno al estudio clínico de cuatro casos.

La cálida recepción de la asamblea es tal que la oradora se emociona y se retira a llorar de alegría en el parque aledaño. El resumen de su intervención será incluido en las Minutas del Congreso, después de un artículo de Karl Abraham, fundador del Instituto Psicoanalítico de Berlín y, a partir de 1907, fiel como ninguno entre el círculo íntimo de Freud, desde la formación de la Sociedad Psicológica de los Miércoles en 1902. La primera mujer que se incorporó allí fue Margarethe Hilferding, en 1910. Diez años bastaron para que sus colegas femeninas se sintieran investidas de una misión nueva en ese congreso de La Haya: participar en la gran aventura del psicoanálisis.

La palabra aparece por primera vez en 1896, en “La herencia y la etiología de las neurosis” de Freud, antes de ser reutilizada en el libro inaugural del psicoanálisis, La interpretación de los sueños. El año 1900 acompaña el inicio de un nuevo siglo y, con él, la lenta ascensión de esas teóricas del sueño que, en la vida, preparan el terreno para la libertad de las mujeres.

Era hora de que el saber médico les abriera las puertas: Lou Andreas-Salomé, Sabina Spielrein y Tatiana Rosenthal no se conocieron en la Universidad de Zúrich; sin embargo, a finales del siglo xix, si alguien quería estudiar medicina, debía ir a Suiza. En 1900, le toca a Viena admitir a las estudiantes. Para esa fecha, hacía ya tres años que Emma Eckstein era psicoanalista. Paciente y profesional, partidaria de la teoría freudiana, será quien inaugurará la larga serie de mujeres que van a explorar la parte ignota del ser humano: el alma.

El psicoanálisis es femenino desde sus comienzos, y esto no se sabe tanto como correspondería. Antes de los estudios individuales sobre la vida y la obra de esas pioneras a menudo desconocidas, Élisabeth Roudinesco dio una conferencia en la Universidad de Columbia el 13 de octubre de 1997 sobre “Las primeras mujeres psicoanalistas”, que fue publicada al año siguiente. La Asociación Internacional de Historia del Psicoanálisis le sigue los pasos, en el marco de su VII Congreso en Londres, en julio de 1998, sobre “El rol de las mujeres en la historia del psicoanálisis. Ideas, prácticas e instituciones.”

La investigación francesa se inscribe a continuación del insoslayable libro de Lisa Appignanesi y John Forrester, Las mujeres de Freud, publicado en Londres en 1992, que coloca a la mujer como fuente de inspiración y sostén de Freud al inicio de la gran era del psicoanálisis, evocando a las figuras concluyentes de su familia, sus pacientes, sus colaboradoras y su temática de estudio, finalmente renovada en torno a la cuestión de lo femenino.

En 1991, Janet Sayers, compatriota de ambos, ya había escrito el hermoso volumen Mothering Psychoanalysis, centrado en Helene Deutsch, Karen Horney, Anna Freud y Melanie Klein. En 1992, la psicóloga Elke Mühlleitner publica un estudio de suma relevancia para todos los historiadores del psicoanálisis: Léxico biográfico del psicoanálisis: los miembros de la Sociedad Psicológica del Miércoles y de la Asociación Psicoanalítica de Viena de 1902 a 1938. Desde entonces, Alemania ha avanzado en su investigación sobre el rol fundador de las mujeres en el psicoanálisis.

Nuestra aproximación no es sociológica ni científica, tampoco encierra una preocupación por la exhaustividad. En cambio, el rigor y el placer sí fueron preciados consejeros a la hora de resolver el dilema, a veces corneliano, que suponía elegir entre las numerosas actrices del psicoanálisis del siglo xx.

El rigor fue impuesto por una ley: para ser pionera, debía haber innovado y descubierto una materia oculta a la espera de ser explorada. Lou Andreas-Salomé veía en Freud al inventor de un nuevo lenguaje que conjugaba la síntesis del científico con el coraje del hombre dispuesto a enfrentar lo irracional. Las mujeres también abrieron la vía a una interpretación del logos derivado de esa nueva lectura de lo humano.

Todas ellas se encontraron en la encrucijada entre los nuevos campos por conquistar: el inconsciente, la mujer, el niño, el amor, el erotismo. Catorce mujeres desglosaron entonces los variados colores de sus existencias a discreción de una paleta de teorías nuevas que a menudo revisaron. Dado que a veces carecemos de fuentes, los capítulos que narran sus vidas no son de igual extensión.

Pero cada una de ellas halla un lugar legítimo en la reconstitución del rompecabezas psicoanalítico. La escritura no puede obedecer a una ley que excluya el placer. Cada mujer es un mundo: cómo no sentirse invitado a seguir estas trayectorias, sabiendo que al final nos espera un encuentro. Un rostro, una sensibilidad, un compromiso.

Freud se pregunta, además de cuál es la naturaleza, cuál es el “querer” de la mujer. Si lo femenino estaba identificado con lo materno, también remitía a lo masculino. De ahí la importancia de escuchar lo que la mujer tenía para decir. ¿Estaría ella en condiciones de aportar aquello que obstaculizaba la mirada del hombre? El círculo freudiano se ve obligado a recurrir a la construcción del análisis vivido en clave femenina.

La teoría freudiana de la femineidad se esboza con el tema del narcisismo femenino en 1914 y recién es completada en 1931 y 1932, a partir de las conferencias de Freud sobre La sexualidad femenina y La femineidad. Perplejo ante “el enigma de la femineidad”, Freud remite al orden de los poetas a todo aquel que quiera comprender a la mujer. Las pioneras van a entablar un diálogo con sus homólogos masculinos y a convocar a la luz del inconsciente los temas universales de la vida.

Apoyarán las tesis freudianas para aportarles poco a poco el reajuste conceptual necesario de cara a la modernidad del siglo xx. ¿Qué más lógico que, ante todo, rendir homenaje a las “númenes rusas” –Lou Andreas-Salomé, Sabina Spielrein, Tatiana Rosenthal–, cuyo encanto no supone olvidar que sus destinos se realizaron a costa de consecutivas rupturas con su tierra y que sus escritos aventuraron con fuerza a la mujer por la vía del progreso?

A las primeras “partidarias en lucha” –Emma Eckstein y Margarethe Hilferding– les hizo falta un terreno de aprendizaje del psicoanálisis. “Las de las sombras” no por ello se quedan atrás: en apariencia eclipsadas, Emma Jung y Anna Freud son las mujeres “de al lado”, indispensables para el hombre al que acompañan, sea este padre o esposo. Había que encontrar a una abogada de las “voces de la infancia”, y cuatro candidatas se presentaron al timón, comprometidas, sorprendentes, vindicativas y por demás visionarias: Hermine von Hug-Hellmuth, Melanie Klein, Sophie Morgenstern y Françoise Dolto. “Conquistadoras” al mismo nivel que Eugénie Sokolnicka, Marie Bonaparte y Helene Deutsch, todas ellas merecen ser conocidas en igual grado. Sus itinerarios de mujeres y la agudeza de sus miradas clínicas nos invitan a atravesar un siglo que finalmente sigue próximo, por cuanto los desafíos conflictivos inherentes a los géneros, las culturas y las sensibilidades no han terminado de interpelarnos acerca del alma del mañana.

El libro está disponible online en 

https://www.fundacionmedife.com.ar/mujeres-del-alma

para descarga gratuita como EBook (formato EPUB, Mobi) y PDF.

Imagen de portada: Anne Freud

FUENTE RESPONSABLE: elDiarioAR. Por Isabelle Mons. 18 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Psicología/Mujeres

¿Quién es Rania, la hermosa reina de Jordania que vive lejos de la prensa y sumida en el dolor?

Conocida como una de las reinas más jóvenes del mundo. Enfrentó la muerte de su padre, las internas de sus hermanos y es una gran activista por los derechos de los niños explotados y de las mujeres en su país. Su historia.

Se dice que la reina Rania está devastada. «Mi querido padre, que descanses en paz», escribió en las redes sociales, publicando una foto de recuerdo del Dr. Faisal Al-Yasin. Miles de fanáticos ya han expresado sus condolencias en la publicación. La muerte del padre de Rania es el próximo trago amargo para la familia real jordana. Un clan que no ha descansado en los últimos meses.

Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania 20220811

En abril, el rey Abdullah tuvo que ser operado en Alemania de una hernia discal. Hace unos días, el hombre de 60 años también anunció la ruptura definitiva con su medio hermano. Después de un supuesto intento de golpe de Estado, el príncipe Hamzah fue puesto bajo arresto domiciliario. Se dice que el hombre de 42 años cayó en la «locura» de querer proteger a su país. «He tratado de ser muy paciente con mi hermano durante los últimos años y contenerme. A menudo he aceptado su comportamiento con la esperanza de que algún día crezca y yo tenga un hermano para proteger a nuestra gente y nuestro país. Tuve mucha paciencia, pero él seguía decepcionandome», se lee en un comunicado oficial.

El príncipe Hamzah está ahora bajo vigilancia las 24 horas. Después de esta crisis, la reina Rania ahora tiene que lidiar con la muerte de su padre.

Quién es la Reina de Jordania

Rania de Jordania fue la Reina más joven del mundo (y muchos dirán que la más bella), nació en Kuwait y allí permaneció hasta que completó sus estudios de segunda enseñanza. Su familia, jordana de origen palestino, quería que su hija conociera la situación de su país, de su cultura, de sus gentes. Por eso, Rania no se marchó a Estados Unidos o Gran Bretaña, como tantas otras jóvenes árabes de buena familia, sino que completó sus estudios superiores en la Universidad Americana de El Cairo.

Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania 20220811

Con la licenciatura en Administración de Empresas por esta Universidad, la bellísima Rania trabajó en el sector de la banca y de la alta tecnología hasta el momento de contraer matrimonio con el príncipe Abdalá ben Huseín. El 10 de junio de, fecha del enlace, Abdalá no era príncipe heredero, sino su tío, el príncipe Hasan. Sin embargo, cuando el rey Huseín se sintió morir nombró a su primogénito príncipe heredero, título que había perdido en 1965 en favor de su tío.

Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania 20220811

Así, tras la sentida muerte del rey de los jordanos, el 7 de febrero de 1999, su hijo Abdalá juró como soberano ante las dos cámaras del Parlamento. El 9 de junio fue coronado rey de Jordania, bajo el título de rey Abdalá II. En el mismo acto, el rey concedió a su esposa la Medalla de Huseín ben Alí. Tres meses antes había emitido un real decreto por el que se concedía a su esposa el título de Reina. Y, además, la más joven del mundo.

Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania 20220811

Desde esta posición, y a pesar de que para Rania la educación de sus cuatro hijos (Huseín, Imán, Salma y Hashem) es prioritaria, esta mujer emprendedora se ha convertido en la mejor embajadora de las mujeres del mundo árabe. Con una excepcional valentía, ligada siempre a una gran inteligencia, la reina hachemita ha sacado en los foros internacionales algunos temas tabúes en su país, tales como la explotación infantil o la situación de la mujer.

Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania 20220811

Su espíritu solidario -que la hace presidir organizaciones benéficas como la Fundación Río de Jordania (fundada por ella en 1995 para ayudar a los más desfavorecidos de su país) o la Sociedad Jordana de Donación de Órganos- ha sido alabado en los más diversos foros internacionales. Porque sabe que en cada una de sus actuaciones, como cuando habló para el pueblo estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre, miles de ojos están posados en ella. Y su imagen externa, de una exquisita elegancia, no es más que la exteriorización del tesoro que guarda dentro: inteligencia y gran corazón.

Imagen de portada: Rania Al-Abdullah, Reina de Jordania | AGENCIAS AFP, BLOOMBERG, Y SHUTTERSTOCK

FUENTE RESPONSABLE: Perfil. Por Karin Silvina Hiebaum* Analista en Relaciones Exteriores. Licenciada en Psicología. Magister en Comunicación Social. Vocera austriaca del Parlamento Europeo por Austria..11 de agosto 2022

Sociedad y Cultura/Jordania/Reino/Mujeres/Infancia

Afganistán: cómo se vive en Kabul y otras zonas del país un año después del regreso de los talibanes al poder.

Cuando llegas al aeropuerto internacional de Kabul, lo primero que notas son las mujeres, vestidas con pañuelos marrones y capas negras, sellando pasaportes.

La pista de aterrizaje, que hace un año fue escenario de una marea de personas en pánico desesperadas por escapar, ahora es mucho más tranquila y limpia. Filas de banderas blancas de los talibanes ondean en la brisa del verano: se han pintado vallas publicitarias de los viejos rostros famosos.

¿Qué hay más allá de esta puerta de entrada a un país que fue trastornado por una rápida toma de poder por parte de los talibanes?

Dejar el trabajo a los hombres

Los mensajes son sorprendentes, por decir lo menos.

«Quieren que le dé mi trabajo a mi hermano», escribe una mujer en una plataforma de mensajería.

«Nos ganamos nuestros puestos con nuestra experiencia y educación. Si aceptamos esto significa que nos hemos traicionado a nosotras mismas», declara otra.

Estoy sentada con algunos antiguos altos funcionarios del Ministerio de Finanzas que comparten sus mensajes.

Forman parte de un grupo de más de 60 mujeres, muchas de la Dirección de Ingresos de Afganistán, que se unieron después de que se les ordenara irse a casa en agosto pasado.

Funcionarias públicas en Afganistán

FUENTE DE LA IMAGEN – JACK GARLAND

Los talibanes dijeron a las funcionarias públicas que enviaran los CV de sus familiares varones que pudieran postularse para sus puestos de trabajo.

Aseguran que los funcionarios talibanes les dijeron: «Envíen los resúmenes curriculares de sus familiares varones que puedan postularse para sus trabajos».

«Este es mi trabajo», insiste una mujer que, como todas las mujeres de este grupo, pide ansiosa que se oculte su identidad. «Luché con mucha dificultad durante más de 17 años para conseguir este trabajo y terminar mi maestría. Ahora estamos de vuelta a cero».

En una llamada telefónica desde fuera de Afganistán, se nos une Amina Ahmady, quien fue directora general de este despacho.

Se las arregló para irse, pero esa tampoco es una salida.

«Estamos perdiendo nuestra identidad», lamenta. «El único lugar donde podemos guardarlo es en nuestro propio país».

El título de su grupo, «Mujeres líderes de Afganistán», les da fuerza. Lo que quieren es su trabajo.

Fueron las mujeres quienes aprovecharon los nuevos espacios de educación y oportunidades laborales durante dos décadas de compromiso internacional que terminaron con el régimen talibán.

Los funcionarios talibanes dicen que las mujeres siguen trabajando. Quienes lo hacen son principalmente personal médico, educadoras y trabajadoras de seguridad, incluso en el aeropuerto, en espacios frecuentados por mujeres.

Los talibanes también enfatizan que las mujeres, que alguna vez ocuparon alrededor de una cuarta parte de los empleos del gobierno, todavía reciben un pago, aunque una pequeña fracción de su salario.

Una exfuncionaria me cuenta cómo un guardia talibán la paró en la calle y criticó su velo islámico, o hiyab, aunque iba completamente cubierta.

«Tienes problemas más importantes que resolver que el hiyab», replicó, otro momento de la determinación de las mujeres de luchar por sus derechos dentro del islam.

El riesgo de hambruna

La escena parece idílica. Gavillas de trigo dorado brillan bajo el sol de verano en las remotas tierras altas centrales de Afganistán. Se puede escuchar un suave mugido de vacas.

Noor Mohammad, de 18 años, y Ahmad, de 25 años, siguen blandiendo sus hoces para limpiar un trozo de grano restante.

Un campo de trigo en Ghor

FUENTE DE LA IMAGEN – JACK GARLAND. A medida que se agotan los trabajos, los jóvenes se dedican a trabajos como la cosecha, que paga el equivalente a US$2 por día.

«Este año hay mucho menos trigo debido a la sequía», comenta Noor, con el sudor y la suciedad en su joven rostro. «Pero es el único trabajo que pude encontrar».

Un campo cosechado se extiende en la distancia detrás de nosotros. Han sido 10 días de trabajo agotador por parte de dos hombres en la flor de su vida por el equivalente a US$2 por día.

«Estaba estudiando ingeniería eléctrica pero tuve que abandonar la carrera para mantener a mi familia», explica. Su arrepentimiento es palpable.

La historia de Ahmad es igual de dolorosa. «Vendí mi moto para ir a Irán pero no encontraba trabajo», explica.

El empleo temporal en el vecino Irán solía ser una respuesta para los habitantes de una de las provincias más pobres de Afganistán. Pero el trabajo también ha disminuido en Irán.

«Damos la bienvenida a nuestros hermanos talibanes», dice Noor. «Pero necesitamos un gobierno que nos dé oportunidades».

Más temprano ese día, nos sentamos alrededor de una mesa de pino brillante con el gabinete provincial de Ghor, hombres con turbantes ubicados junto al gobernador talibán Ahmad Shah Din Dost, quien fue vicegobernador en la sombra durante la guerra.

«Todos estos problemas me entristecen», dice al enumerar la pobreza, las malas carreteras, la falta de acceso a los hospitales y las escuelas que no funcionan correctamente.

El final de la guerra significa que más agencias de ayuda ahora están trabajando aquí, incluso en distritos que antes estaban fuera de los límites. A principios de este año, se detectaron condiciones de hambruna en dos de los distritos más distantes de Ghor.

Pero la guerra no ha terminado para el gobernador Din Dost. Dice que fue encarcelado y torturado por las fuerzas estadounidenses. «No nos den más dolor», asevera. «No necesitamos ayuda de Occidente».

«¿Por qué Occidente siempre interfiere?», pregunta. «No cuestionamos cómo tratan a sus mujeres y hombres».

Gobernador talibán Ahmad Shah Din Dost

FUENTE DE LA IMAGEN – JACK GARLAND. El gobernador talibán Ahmad Shah Din Dost.

En los días siguientes, visitamos una escuela y una clínica de desnutrición, acompañados por miembros de su equipo.

«Afganistán necesita atención», dice Abdul Satar Mafaq, joven director de salud con educación universitaria de los talibanes, quien parece ser más pragmático. «Tenemos que salvar la vida de las personas y no es necesario que involucre la política».

Recuerdo lo que me dijo Noor Mohammad en el campo de trigo. «La pobreza y el hambre también es una lucha y es más grande que los tiroteos».

El cierre de escuelas para niñas

Sohaila, de 18 años, está emocionada.

La sigo por unas escaleras oscuras hasta el sótano del mercado exclusivo para mujeres de Herat, la antigua ciudad occidental conocida desde hace mucho tiempo por su cultura más abierta, su ciencia y su creatividad.

Es el primer día que abre este bazar: los talibanes lo cerraron el año pasado, y estuvo clausurado por la pandemia de covid-19 el año anterior.

Nos asomamos a través de la fachada de cristal de la tienda de ropa de su familia, que aún no está lista. Una fila de máquinas de coser se encuentra en la esquina, globos de corazones rojos cuelgan del techo.

Un mercado exclusivo para mujeres en Herat

FUENTE DE LA IMAGEN – JACK GARLAND. Un mercado exclusivo para mujeres en Herat.

«Hace una década, mi hermana abrió esta tienda cuando tenía 18 años», me dice Sohaila, compartiendo una historia resumida de la costura de su madre y abuela de vestidos tradicionales kuchi con estampados brillantes.

Su hermana también había abierto un club de internet y un restaurante.

Las instalaciones están mal iluminadas, pero en esta penumbra hay un rayo de luz para las mujeres que han pasado demasiado tiempo sentadas en casa.

Sohaila tiene otra historia para compartir.

«Los talibanes han cerrado las escuelas secundarias», comenta con naturalidad sobre algo que tiene enormes consecuencias para las adolescentes ambiciosas como ella.

La mayoría de las escuelas secundarias están cerradas por orden de los principales clérigos ultraconservadores de los talibanes, a pesar de que muchos afganos, incluidos miembros talibanes, han pedido que se vuelvan a abrir.

«Estoy en el grado 12. Si no me gradúo, no puedo ir a la universidad».

Le pregunto si puede ser la Sohaila que quiere ser en Afganistán. «Por supuesto», declara con confianza. «Es mi país y no quiero ir a otro».

Pero un año sin escuela debe haber sido duro. «No soy solo yo, son todas las chicas de Afganistán», comenta estoicamente.

«Es un triste recuerdo», asegura.

Sohaila

FUENTE DE LA IMAGEN – JACK GARLAND

Los talibanes cerraron escuelas para niñas en Afganistán proyectando un futuro incierto para muchas jóvenes como Sohaila.

Su voz se apaga mientras rompe a llorar.

«Yo era la mejor estudiante».

Imagen de portada:JACK GARLAND. Los talibanes tomaron el poder en Afganistán en agosto de 2021.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo.Por Lyse Doucet, Kabul. Hace 8 horas.

Afganistán/Pobreza/Mujeres

 

 

 

 

Las mujeres que necesitan un certificado de virginidad para casarse.

En Irán, la virginidad antes del matrimonio es muy importante para muchas jóvenes y sus familias. Así, en ocasiones los hombres pueden solicitar un certificado de virginidad, una práctica que, según la Organización Mundial de la Salud, está en contra de los derechos humanos.

Pero durante el último año, la campaña de oposición a esta costumbre ha estado sumando cada vez más adeptos.

«Tu me engañaste para casarte conmigo. Tú no eres virgen. Nadie se casaría contigo si supieran la verdad».

Esto fue lo que dijo el marido de Maryam después de que tuvieron relaciones sexuales por primera vez.

Ella trató de convencerlo de que, a pesar de no haber sangrado tras la penetración, nunca antes había tenido relaciones. Pero él no le creyó y le exigió que consiguiera un certificado de virginidad.

Este reclamo no es inusual en Irán. Después de comprometerse, muchas mujeres van al médico para que certifique que no han «perdido la virginidad».

Sin embargo, la OMS ha sido clara al remarcar que la virginidad no tiene ningún fundamento científico.

El certificado que le dieron a Maryam decía que su himen era del tipo elástico, lo que significa que tal vez no sangre después de una relación.

«Él hirió mi orgullo. No había hecho nada malo, pero él me seguía insultando. No lo pude soportar, por eso intenté quitarme la vida con una sobredosis de pastillas», relata.

Pero pudo sobrevivir después de que la llevaron al hospital.

«Nunca me voy a olvidar de esos días tan duros. Perdí como 20 kilos».

Acabar con la práctica

La historia de Maryam es la realidad la de muchas mujeres en Irán. Permanecer virgen antes de la boda sigue siendo crucial para muchas aspirantes al matrimonio y sus familias. Es un valor que está incrustado en los sectores más conservadores de la cultura.

Pero recientemente las cosas han empezado a cambiar. Mujeres y hombres alrededor del país han comenzado a hacer campaña para acabar con los certificados de virginidad.

El pasado mes de noviembre, una petición hecha por internet alcanzó las 25.000 firmas en menos de un mes. Fue la primera vez que los exámenes para certificar la virginidad recibieron un rechazo abierto por parte de miles de personas en Irán.

«Es una violación de la privacidad y es humillante», dijo Neda.

Cuando ella tenía 17 años y era estudiante en Teherán, tuvo relaciones sexuales por primera vez.

«Entré en pánico. Me asustaba el hecho de saber qué pasaría cuando mi familia se enterara».

Una mujer que vende algunas de sus pertenencias (ordenador portátil, joyas y espectáculos) a un hombre que le entrega algo de dinero en efectivo.

FUENTE DE LA IMAGEN – MANUELLA BONOMI. Las mujeres se ven obligadas a pagar un alto precio por una sociedad conservadora.

Así que decidió reconstruir su himen.

Técnicamente, este procedimiento no es ilegal, pero tiene implicaciones sociales peligrosas, por lo que hay hospitales que se niegan a realizarlo.

Por lo que Neda tuvo que buscar una clínica privada, hacerlo en secreto y pagar una fuerte suma de dinero.

«Me gasté todos mis ahorros, vendí mi portátil, mi celular, mis joyas», recuerda.

Además, tuvo que firmar un documento en el que asumía toda la responsabilidad si algo salía mal.

Una partera fue la encargada de realizar el procedimiento quirúrgico. Tomó cerca de 40 minutos.

Pero a Neda le tomó luego varias semanas recuperarse. «Tenía mucho dolor. No podía mover las piernas», recordó.

Ella le escondió todo a sus padres.

«Me sentí muy sola. Pero pensé que el miedo a que se enterarán me ayudaría a tolerar el dolor».

Al final, todo aquello no sirvió de mucho. Un año después ella conoció a alguien con quien quería casarse. Tuvieron relaciones íntimas, pero ella no sangró. El procedimiento, que de por sí es muy cuestionado, había fallado.

«Mi novio me acusó de tratar de engañarlo para casarme con él. Me dijo que era una mentirosa y me dejó».

Presión de la familia

Aunque la OMS ha señalado que los exámenes para determinar la virginidad son antiéticos y carecen de soporte científico, todavía se llevan a cabo en distintos países, como Indonesia, Irak y Turquía.

La Organización Médica de Irán afirma que solo realiza este tipo de exámenes bajo circunstancias específicas, como casos judiciales y acusaciones de violación.

Sin embargo, la mayoría de las solicitudes para estas prácticas sigue viniendo de parejas que están planeando casarse. Las mujeres acuden entonces a cínicas privadas, a menudo acompañadas de sus madres.

Entonces una ginecóloga o una partera realizan el exámen y expiden un certificado. Este incluye el nombre completo de la mujer, el nombre de su padre, su documento de identidad y algunas veces, una foto.

El certificado describe el estado del himen e incluye la frase: «Esta mujer parece ser virgen».

Un ginecólogo que examina a una mujer para determinar si aún es virgen. Dos mujeres mayores (madres) observan al fondo.

FUENTE DE LA IMAGEN – MANUELLA BONOMI

La mayoría de las solicitudes de certificados de virginidad aún provienen de parejas que planean casarse.

En las familias más conservadoras, el documento lo firman dos testigos, normalmente las madres.

La doctora Fariba ha expedido certificados por años. Ella admite que es una práctica humillante, pero cree a la vez que está ayudando a muchas mujeres.

«Ellas están bajo mucha presión por parte de sus familias. Algunas veces miento para ayudar a la pareja. Si ellos ya han tenido sexo y quieren casarse, le diré a las familias que esa mujer es virgen», relata.

Pero para muchos hombres, casarse con una mujer virgen parece ser fundamental.

«Si una mujer pierde su virginidad antes de casarse, no puedo creer que es alguien confiable. Ella podría abandonar a su marido por otro hombre», dice Ali, un electricista de 34 años que vive en Shiraz.

Aunque él reconoce que ha tenido relaciones con 10 mujeres. «No me pude resistir», dice.

Ali acepta que hay un doble estándar en la sociedad iraní, pero señala que no hay razones para romper las tradiciones.

«Las normas sociales aceptan que los hombres tengan más libertades que las mujeres», señala.

Las opiniones de Ali son compartidas por muchos otros, especialmente en las zonas rurales y más conservadoras de Irán.

Por esa razón, y a pesar de las movilizaciones en contra de este tipo de exámenes, pocos ven probable que se apruebe una ley que los prohiba.

Esperanza en el futuro

Cuatro años después de intentar quitarse la vida y de vivir con un esposo abusivo, Maryam finalmente pudo divorciarse a través de los tribunales.

Se quedó soltera hace apenas unas semanas.

«Va a ser muy difícil volver a confiar en un hombre. No puedo verme casándome en un futuro cercano», señala.

Junto con decenas de miles de otras mujeres, ella también firmó una de las crecientes peticiones en línea para poner fin a la emisión de certificados de virginidad.

Aunque no espera que nada cambie pronto, tal vez ni siquiera durante su vida, sí cree que algún día las mujeres obtendrán más derechos dentro de su país.

«Estoy segura que sucederá algún día. Espero que en el futuro ninguna niña tenga que pasar por lo que yo pasé».

Todos los nombres fueron cambiados.

Imagen de portada: Ilustración gentileza de Manuella Bonomi

FUENTE RESPONSABLE: Firouzeh Akbarian & Sofia Bettiza. BBC World Service. 12 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Irán/Derechos de la Mujer/Mujeres

 

 

El lado oscuro de Hitchcock 

Alfred, el torturador de mujeres. 

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea donde se encuentre escrito en color “azul”. Muchas gracias.

Ingrid Bergman, Grace Kelly, Tippi Hedren… Hitchcock sentía por sus divas una inquietante combinación de amor y odio. Algunas sufrieron torturas físicas, psicológicas y hasta acoso sexual. Repasamos el lado más oscuro del genio del cine de suspenso.

Hace 42 años que murió este director de cine inglés gordo y mofletudo le hubiera encantado tener la pinta y el encanto de Cary Grant, al que dirigió en muchas ocasiones. Él tampoco se propuso, desde que era joven, formar parte de los dioses del Olimpo. Pero consiguió a ser el más inteligente y profesional de la clase, a realizar su difícil trabajo mejor que nadie, a perfeccionar el arte de contar historias con una cámara hasta límites sublimes.

Cuenta uno de sus biógrafos que en su agonía el hombre gordo repitió más de una vez la palabra “soledad”, aunque estaba casado, la guionista Alma Reville. Con la única mujer con la que se casó.

Siempre le gustó el alcohol y en sus últimos años este fue su compañero más habitual. Y, cómo no, le volvían loco las señoras rubias, hermosas, sofisticadas y elegantes. Que, lógicamente, estaban liadas con otros, no con la foca mofletuda. Con alguna, como Grace Kelly, estableció una complicidad que incluía el voyerismo.

Su mujer,Alma Reville, era bajita, pelirroja y poco agraciada que nada tenía que ver con el paradigma de mujer que aparece en sus filmes. A Truffaut le diría: «Creo que las mujeres más interesantes, sexualmente hablando, son las británicas. El sexo no debe ostentarse. Una mujer inglesa, con su aspecto de institutriz, es capaz de montar en un taxi con usted y, ante su sorpresa, desabrocharle la bragueta».

La parte de su biografía más escabrosa

Peter Ackroyd sostiene en una biografía del cineasta que Hitchcock y Reville que nunca tuvieron intimidad conyugal. De hecho, apunta el biógrafo, Patricia Hitchcock, la única hija del cineasta, fue fruto de la única relación sexual en el matrimonio. Y aún más, que Hitchcock siempre fue un homosexual reprimido y que la muy masculina Reville tuvo un papel muy diferente al de una esposa al uso, a pesar de que estuvieron juntos durante más de medio siglo.

La férrea educación católica en la que vivió desde joven le hizo desarrollar un buen número de depravaciones, algunas tan inofensivas como el narcisismo de aparecer en ‘cameos’ en sus películas y otras más turbias como la tortura psicológica a la que sometió a las actrices de sus películas.

El caso más evidente es el de Vértigo. De entre los muertos’ (1958), casi un ensayo en torno a Freud con traumas, regresiones y obsesiones, donde James Stewart se empeña en transformar a una pelirroja Kim Novak en la amante rubia que un día tuvo y perdió. Con Novak no se cebó especialmente, pero sí con otras muchas. Su obsesión por Grace Kelly quedó patente en ‘Crimen perfecto’ (1954). Antes de una escena importante, le gustaba acercarse y contarle al oído historias procaces. Hizo repetir la escena en la que ella era atacada por un hombre escondido en las cortinas, una y otra vez. Hasta cinco días se deleitó en la tortura sadomasoquista hasta que ella no pudo con tanto golpe y magulladura.

En su libro ‘El lado oscuro del genio’, Donald Spoto sostiene que Hitchcock nunca le perdonó a Kelly que abandonase el cine para convertirse en princesa de Mónaco y que en la escena de la ducha de ‘Psicosis’ (1960) Janet Leight era realmente una nueva Grace Kelly con la que descargó su furia en forma de cuchilladas. Más gasolina para Freud.

Pero fue con Tippi Hedren con quien Hitchcock acabaría llevando al límite su obsesión enfermiza hacia las mujeres. Tras descubrirla en un anuncio de televisión, el director inglés se encaprichó de ella y dirigió con ella dos películas: Los pájaros (1963) y Marnie, la ladrona (1964).

Ella nunca se dejó intimidar ni cedió a los intentos de aproximación del genio y él se vengó sometiéndola al ataque de aves reales y boicoteando su carrera una vez que ella abandonó el estudio de un portazo al grito de «¡Puto cerdo gordo!».

Antes había prohibido a Rod Taylor y Sean Connery, sus compañeros de reparto en ambas películas que la tocasen. Tres años tardó Hedren en volver a conseguir un papel. En sus memorias, publicadas hace un lustro, la actriz no le dedica buenas palabras: «Mi misión ha sido demostrar que, aunque puede que Hitchcock arruinara mi carrera, nunca permití que arruinara mi vida».

Cuenta el excelente guionista y muy divertido y malicioso escritor William Goldman que el cine de Hitchcock fue grande hasta que Truffaut y otros cultivados espíritus le convencieron de la enorme trascendencia y coherencia de su obra, de poseer un universo a la altura de los artistas más intocables.

Hitchcock inicialmente mostró cierto escepticismo hacia tanto justificado halago, pero como era humano, le fue encantando que los más inteligentes le consideraran el rey. Según el perverso Goldman, a partir de ahí, Hitchcock hizo películas pensando en la opinión de los críticos. Para unos es cierto esto y para muchos no, pero no deja de ser un detalle de esa personalidad atormentada del genio inglés.

Imagen de portada: Alfred Hitchcock

FUENTE RESPONSABLE: La Mirada norte. Por Betty G.S. 30 de abril 2020

Sociedad y Cultura/Cinematografía/Mujeres/El lado oscuro de Alfred Hitchcock.

Yang Huiyan, la mujer más rica de Asia que ha perdido la mitad de su fortuna en un año (y qué dice de la economía de China).

Su fortuna ha sido durante años el centro de titulares, comentarios y cálculos más allá de China.

Y es que Yang Huiyan, de solo 41 años, no es solo la mujer con mayor fortuna de ese país, sino también la más rica de toda Asia.

Desde que heredó un imperio inmobiliario de su padre hace más de una década, su riqueza no había dejado de aumentar. Pero las cosas han cambiado en 2022: en el último año, ha sufrido una verdadera debacle.

Según cálculos del índice Bloomberg de multimillonarios, Yang vio caer su patrimonio neto en más de un 52% en el último año.

En 2021, Bloomberg estimaba la fortuna de la empresaria en unos US$33.900 millones, que cayeron a unos US$16.100 millones en las estimaciones de julio pasado.

Los analistas económicos lo han visto no solo como una señal poco halagüeña del estado del mercado de bienes raíces en China, sino también como una alerta importante sobre el futuro de la segunda economía más grande del mundo.

Y es que el sector inmobiliario del país ha presentado serios problemas con la caída de los precios de la vivienda, la disminución de la demanda de compradores y una crisis de incumplimiento de la deuda que ha afectado a algunos grandes desarrolladores desde el 2020.

La situación ha llegado a tal punto que incluso algunos bancos se han quedado sin efectivo, lo que ha provocado protestas en algunas ciudades del país asiático.

Y si bien Yang sigue siendo la mujer más rica de Asia, su posición ha comenzado a tambalearse.

Según Bloomberg, es seguida por la empresaria de fibras químicas Fan Hongwei, quien tiene un patrimonio valorado también en cerca de US$16.000 millones.

Pero ¿quién es Yang Huiyan y cómo logró una de las mayores fortunas del mundo?

La heredera

Nacida en 1981 en Shun Tak, un distrito de la ciudad de Foshan, en la provincia de Cantón, en el sur de China, Yang es hija del que fuera uno de los hombres más ricos del país asiático: Yang Guoqiang.

Criada dentro de una de las familias más poderosas de China, tuvo educación de excelencia y fue enviada a Estados Unidos durante su juventud. Se graduó en 2003 de una licenciatura en Artes y Ciencias en la Universidad Estatal de Ohio.

Tras su regreso a China, heredó de su padre en 2007 la mayoría de las acciones de Country Garden Holdings, el desarrollador inmobiliario más grande por ventas de China.

Fundada en 1992 en Cantón, Country Garden Holdings se volvió un éxito tras su salida a bolsa en Hong Kong y recaudó alrededor de US$1.600 millones, casi lo mismo que Google tras su entrada en bolsa en 2004 en Estados Unidos.

Country Garden Holdings, el desarrollador inmobiliario más grande por ventas de China.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Country Garden Holdings es el desarrollador inmobiliario más grande por ventas de China.

Aunque es conocida por estar fuera del ojo público y llevar una vida discreta, Yang es el centro de numerosos titulares, tanto dentro como fuera de China.

Uno de los casos más sonados ocurrió en 2018, cuando la filtración de unos documentos legales conocidos como «Los papeles de Chipre», mostraron que había obtenido la ciudadanía chipriota en 2018, pese a que China no reconoce la doble nacionalidad.

Los problemas

Estudiosos del mercado chino han descrito a Yang como una mujer creativa y con ojo para los negocios.

En junio del año pasado, el International Hospitality Institute la reconoció en su ranking de las personas más poderosas en el sector mundial de la hostelería.

Sin embargo, su negocio ya comenzaba a mostrar para entonces síntomas de debilidad.

Y es que la situación del mercado de bienes raíces en el país se ha tornado más complicada desde 2020 , no solo por la pandemia de coronavirus, sino también porque las autoridades chinas trataron de poner freno al endeudamiento excesivo en el sector inmobiliario.

china

FUENTE DE LA IMAGEN – AFP. China vive una crisis en el mercado de bienes raíces.

Esto dejó a grandes constructoras expuestas a una batalla por hacer los pagos y las obligó a renegociar con sus acreedores.

La crisis se agravó cuando Evergrande, la empresa inmobiliaria más endeudada de China, dejó de pagar sus bonos en dólares a finales de 2021 tras meses de problemas de liquidez.

A raíz de eso y en lo que va de año, varios otros desarrolladores importantes, incluidos Kaisa y Shimao Group, también han buscado protección de los acreedores.

La crisis se complicó en las últimas semanas, luego de que se reportara una «huelga de compradores», luego de que miles de personas dejaran de pagar sus hipotecas por adelantado por las demoras que han tenido los comienzos de los obras para la construcción de las viviendas.

Todo esto ha llevado a que Country Garden, que se mantuvo a flote en los primeros tiempos de pandemia, enfrente también problema de liquidez, al punto que en julio pasado tuvo que vender acciones con un descuento de casi el 13% para recaudar fondos.

Y la situación a largo plazo no parece prometedora para Yang, su fortuna y la firma que representa.

En un informe en julio pasado, la agencia de calificación de riesgo S & P estimó que las ventas de propiedades en China podrían caer en un tercio este año debido a las huelgas hipotecarias.

Mientras, Capital Economics, una empresa de investigación económica independiente con sede en Londres, pronosticó que «sin ventas, muchos más desarrolladores colapsarán, lo que es una amenaza financiera y económica» para China.

Imagen de portada:ALAMY. Yang Huiyan (en el centro) es la mujer más rica de Asia.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 4 horas.

Sociedad/China/Finanzas Personales/Mujeres/Economía

 

Cómo nació el mito erótico de Brigitte Bardot, la mujer que “jamás se sintió hermosa”.

Era una mujer hermosa, natural y sexy que revolucionó el mundo con su supuesta liberación sexual. Polémica hasta nuestros días y con una visión un tanto distorsionada de sí misma y tan famosa que para reconocerla sólo hace falta ver sus iniciales.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea donde se encuentre escrito en color “azul”. Muchas gracias.

Brigitte Bardot sufrió de ambliopía cuando era pequeña. Un padecimiento que consiste en la reducción de la visión de un ojo, ocasionado, según este artículo, por un desarrollo visual anormal durante la primera infancia, y que afectó el ojo izquierdo de la actriz.

A manera de metáfora, esta quizá sea una buena manera de ilustrar la percepción que la sex symbol y cantante francesa tuvo de sí misma cuando llegó a su juventud: no veía su belleza, a pesar de que estaba tan claramente ahí.

Tenía todo el carácter y la apariencia para convertirse en un ícono, como un diamante en bruto, pero ella no alcanzaba a percibirlo.

“Jamás me sentí hermosa. Justo ahora empiezo a darme cuenta de esa célebre belleza que originó mi éxito”, escribió en un libro que publicó a los 83 años de edad. “Eso viene de la ortodoncia que que debí soportar durante mi infancia, que hacía juego con mis enormes anteojos y mi peinado horrible”.

Brigitte Bardot nació en 1934 en un barrio adinerado de París, en donde vivió con una hermana, su madre y su padre, quien era dueño de una fábrica.

Era tanto el rechazo a su apariencia, que a los 10 u 11 años, Brigitte asumió su fealdad: “Puede resultar sorprendente, pero no tengo confianza en mí. Todo me aterroriza. Cuando entro en contacto con el mundo exterior, tengo miedo de no poder hacerme entender, de no lograr transmitir el mensaje que deseo”, escribió.

Si la inseguridad persistía, ¿cómo fue que surgió el mito erótico de Brigitte Bardot?, ¿qué pasos tuvo que dar la pequeña niña francesa para adentrarse en el modelaje y dar el salto al cine?.

Había que ”construir” a BB, como también se le conoce, en el imaginario del público, aunque la magia también estaría en conseguir que se mostrara humana, vulnerable y natural en pantalla: la epítome de la belleza francesa que persiste hasta nuestros días.

Los inicios de Brigitte

Brigitte está considerada como un mito erótico y sex-symbol de los años 1950 y 1960. Su gran belleza y sensualidad natural comenzaron a mostrarse en la adolescencia, etapa en la que apareció por primera vez en el cine. Fotos: @MarkGil52562719

Brigitte está considerada como un mito erótico y sex-symbol de los años 1950 y 1960. Su gran belleza y sensualidad natural comenzaron a mostrarse en la adolescencia, etapa en la que apareció por primera vez en el cine. Fotos: @MarkGil52562719

Bardot surgió como un mito erótico desde los años 50 a los años 60. Comenzó su carrera como modelo y logró protagonizar algunas de las revistas más importantes de la moda francesa. Ente ellas, Elle, cuya portada muestra un primer plano de la joven en diciembre del 56, o la portada de la revista Squire, en donde posó con una toalla rosa cubriéndole el torso, el pelo enmarañado y el característico maquillaje sobrecargado en los párpados.

Practicó danza cuando era una niña y pensaba seguir preparándose en la materia. Sin embargo, más por influencia de su madre que por decisión propia, dio el giro hacia el modelaje y, en consecuencia, al cine.

Durante los primeros años de la década de los 50 conoció a Roger Vadim, un joven bohemio de quien se enamoró cuando tenía tan sólo 15 años, él 21, y cuya relación tuvo una historia de amor un tanto peligrosa, según la revista Squire

Aparentemente, los papás de ella prohibieron la relación y eso les valió un intento de suicidio de Brigitte, quien, sobre el amor y la pasión, expresa:

Brigitte contrajo matrimonio con el realizador de cine Roger Vadim en 1952. Fue el primero de sus cuatro esposos. Mandatory Credit: Photo by Sunday Dispatch/ANL/Shutterstock (9000413a)

“El fervor controla mi vida y en primer lugar los sentimientos. El amor como tal no sirve para nada si no es pasional. Es por eso que, con frecuencia fui infiel. En cada relación, cuando el presente era un poco tibio, volvía a buscar otros amores. Siempre busqué la pasión”, escribió en sus memorias.

Bajo esa lógica vivió todos sus romances y enlaces matrimoniales y el primero, con el realizador cinematográfico Roger Vadim, no sería la excepción.

Contrajeron matrimonio apenas alcanzó la mayoría de edad, aunque se divorciaron al poco tiempo. De su relación quedó la película que la lanzó al estrellato: Y Dios creó a la mujer (1957). La cinta que revolucionó el canon de belleza de la época, sacudió a la sociedad francesa y el conservadurismo en sus cimientos y que fue dirigida por Vadim y protagonizada por Brigitte.

Et Dieu… créa la femme

Brigitte apareció en pantalla en el papel más salvaje que se había retratado de las mujeres en el cine francés de la época: bailando de un lado hacia otro, o prácticamente saltando, al ritmo de un mambo. Y no paró ahí, el personaje decidió subirse a la mesa y seguir el baile.

Tenía 22 años y ya había logrado una de las escenas más eróticas del cine.

La sociedad francesa se escandalizó inmediatamente. En la mayoría de las películas podía observarse un perfil de actrices muy distinto al de ella. Recatadas, mesuradas, con ropa de alta moda y cientos de prendas sobre sus delgados cuerpos. 

Bardot, en cambio, se deshizo de los guantes, de los sombreros y los brasieres. Salió a cuadro con unos jeans a los tobillos y el cabello suelto.

Brigitte Bardot también emprendió una exitosa carrera como cantante. Desde 1963 hasta 1970 lanzó cinco álbumes.

El argumento de la película también era distinto: en el cine francés de finales de los 50 no había protagonistas que vivieran su sexualidad libremente, según se explica en un artículo publicado por la revista Paragraph.

En la historia del cine, la película puede considerarse como parte, o incluso precursora, de la Nueva Ola francesa. “Bardot como actriz principal hace un dramático contaste con con las estrellas femeninas francesas que ya estaban establecidas y que tenían la mayoría de los papeles en ese entonces, como Martine Carol”, se lee en la pieza.

Lo que la distinguía, además, era su particular manera de actuar, que muchos criticaron y consideraron que se debía a que no “tenía talento”. Aunque algunos proponen que se trató de una estrategia actoral para hacerla parecer naif y natural.

A poco tiempo de su estreno, Simone de Beauvoir escribió un artículo sobre el papel del personaje de BB en la sexualidad femenina.

Las críticas se la comieron viva por la manera que apareció en pantalla. Por esta razón, la feminista y filósofa francesa Simone de Bouvoir defendió el nuevo modelo de sexualidad que propuso BB, aunque después reformuló su postura.

La filósofa aseguró en un ensayo titulado El síndrome de Brigitte Bardot y Lolita que el escándalo se debía a que el público masculino no estaba listo para ver a las mujeres vivir su sexualidad a la par que ellos.

“BB no intenta escandalizar. No tiene ningún reclamo que hacer: está más consiente de sus derechos que de sus tareas. Sigue sus inclinaciones, come cuando tiene hambre y hace el amor con la misma simplicidad, sin ceremonia alguna”, escribió la famosa escritora de la obra cumbre El segundo sexo.

La figura de Brigitte Bardot abonó a la ola de “liberación sexual” que caracterizó a la década de los 60.

“El deseo y el placer parecen más convincentes para ella que los preceptos y las convencionalidades. No critica a nadie. Hace lo que se le place y eso es lo que molesta”, escribió.

La figura de Brigitte Bardot, si bien impondría otro tipo de cánones sobre el cuerpo femenino, al menos habría roto con el molde que regía en aquel entonces y abonó a la ola de “liberación sexual” que caracterizó a la década de los 60.

Después de múltiples películas y el fenómeno que suscitó en la época moderna, BB anunció su retiro en 1974. Tenía poco más de 40 años de edad.

Desde entonces se dedicó a la promoción de los derechos de los animales y creó la fundación Brigitte Bardot en 1986.

Actualmente, la actriz tiene casi 90 años y divide su tiempo entre su natal Francia e Italia, de donde fue originaria su madre. Mandatory Credit: Photo by Christian Alminana/Shutterstock (496974e) BRIGITTE BARDOT AT THE AWARD EVENING. SAINT TROPEZ TV FESTIVAL, FRANCE – 18 SEP 2004

Aunque anunció su retiro al público, la polémica ha perseguido a BB desde aquella película que le ganó la fama mundial. Incluso, esa misma película fue censurada en los Estados Unidos y en países como España no se estrenó hasta años después, cuando ya era todo un fenómeno.

La polémica también alcanzó al sex symbol por “incitar al odio racial”, que le ha valido cinco multas hasta el momento, y por su postura en pro de la ultraderecha en su país.

Sin embargo, sobre su vida en el ojo público, Brigitte ha confesado que se arrepiente y que le gustaría regresar al anonimato, al mismo tiempo que vive su vejez a los casi 90 años.

Actualmente, Brigitte continúa ocasionado polémica por comentarios presuntamente racistas y, en últimas fechas, a favor del Coronavirus: «Somos muchos en la Tierra», opinó. Mandatory Credit: Photo by Jack Pictures/Shutterstock (297603b) Brigitte Bardot BRIGITTE BARDOT SAVES «WOOFIE» THE DOG FROM BEING PUT DOWN.

“Fui considerada como una de las grandes estrellas mundiales y, sin embargo, no soy nada. Siempre tuve esa lucidez (…) Mi sueño es es regresar el anonimato completo. Me siento prisionera de mí misma. Es cierto que la mayoría de la gente ha dejado de pertenecerse, verdaderamente”, escribió.

Finalmente, la niña que no veía en sí misma ni la más mínima pizca de belleza revolucionó a todo un país con una hermosura feroz que hasta el momento era desconocida. Fue imitada por las grandes figuras del cine y las mujeres ordinarias por igual: Dios creó a la mujer, y la llamó Brigitte Bardot.

Imagen de portada: Fotos: @NotableHistory / @HGACinema / @LizardoGramcko / @MarkGil52562719 /

FUENTE RESPONSABLE: Infobae. Por Natalia Ruiz. 24 de octubre 2021

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