Daniel Barenboim, 80 años de un músico que ha puesto a pensar al mundo.

Pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo, pensador y activista por la paz. No cabe duda de que Daniel Barenboim, por calidad y cantidad, es un caso excepcional en la historia de la cultura.

Daniel Barenboim, en el Teatro Colón de Buenos Aires.

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Daniel Barenboim es una de las grandes figuras de la música del siglo XX y lo que lleva corrido del XXI, cumple 80 años el próximo 15 de noviembre. Nació en Buenos Aires, hijo de Enrique Barenboim y Aída Schuster, ambos destacados pianista rusos que habían migrado a Argentina. Cuando Barenboim cumplió 10 años la familia se trasladó a Israel y desde 1954 puede decirse que es ciudadano del mundo, pues su actividad musical como estudiante y sobre todo como intérprete lo ha llevado infinidad de veces a todos los continentes. Su nombre es sinónimo de pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo y pensador. En varias ocasiones ha estado en el centro de la tormenta por emitir sus opiniones acerca del conflicto entre Israel y Palestina, y también por haber ejecutado óperas de Richard Wagner (incluso en el Festival de Bayreuth) y haberlo presentado en Israel, donde se le acusó de fascista y pro-nazi. Además, junto con el pensador palestino Edouard Said creó a West-Eastern Divan Orchestra, que reúne músicos de Israel, Palestina y otras naciones árabes, lo cual también le ha generado críticas en los dos bandos, hasta el punto de que la sede de la orquesta está en Sevilla, España.

La trayectoria y los grandes aportes de Barenboim como pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo, pensador y gestor cultural es tan rica y variada que lo más sensato es compartir aquí el link de su página oficial y el de la Fundación Barenboim-Said.

Para hablar de la trayectoria de Barenboim, CAMBIO contactó a David Feferbaum, miembro de la comunidad judía de Colombia, para conocer no solo su opinión del músico sino también del personaje que ha estado sometido a críticas por sus opiniones acerca del conflicto entre Israel y Palestina. Ingeniero químico de profesión, David Feferbaum es un compositor de música electrónica, melómano y estudioso de la historia de la música, además de haber sido gestor cultural y colaborador de la Radiodifusora Nacional de Colombia (hoy Radio Nacional), donde presentó una muy recordada serie sobre la historia de la música del siglo XX.

David Feferbaum, en una presentación con su sintetizador análogo.

CAMBIO: ¿Cuáles aspectos destaca de la carrera como músico de Daniel Barenboim?

David Feferbaum: La respuesta no es fácil. Barenboim ha estado actuando por más de 70 años. Desde 1950 hasta 2022, cuando anuncia su “retiro por ahora”, ha sido uno de los pianistas y directores de orquesta de mayor relevancia en el entorno internacional. Actividades a las que habría que agregar la de “pensador” de la música (hay quienes lo califican como filósofo), a través de sus numerosas charlas y publicaciones; y la de “docente”, con sus clases magistrales, muchas en los medios masivos, y sus ciclos de programas, como los de 1970 para conmemorar el bicentenario de Beethoven. Sin omitir su significativo aporte a la causa del entendimiento. Cualquiera de estas actividades le asegura a un artista una posición en el devenir musical.

CAMBIO: En su concepto, ¿cuál es el verdadero fuerte de Barenboim? ¿Pianista? ¿Director de orquesta? ¿Sus aportes como gestor cultural y sus posiciones en favor de la paz y el entendimiento?

D. F.: De alguna manera, mi respuesta anterior tiene implícita la de este punto. Hay artistas cuya actividad es difícil de cuantificar. La actividad de Barenboim como pianista sería la de un profesional totalmente dedicado a ello, sin ninguna otra línea complementaria o paralela, aunque sea usual que los intérpretes integren la docencia a su rutina. Sin embargo, su actividad como director de orquesta es igualmente comparable, si no más intensa que la de muchos directores dedicados exclusivamente a ello. Y, en su caso, se suma que también ha sido un importantísimo gestor cultural, un gran docente y un entusiasta promotor del entendimiento y la paz, todo dentro de la vivencia musical. Como dijo alguien al comentar su retiro, “Barenboim es y fue la música, ese es su fuerte”.

CAMBIO: ¿Cómo hizo un músico que nació en Argentina y se trasladó en 1952 a la aún naciente Israel para destacarse en un medio tan competido como la práctica musical en Europa?

D. F.: En el caso de la música, salvo contadas excepciones, el hecho irrefutable es que la calidad, la profundidad y la novedad se imponen y llevan al reconocimiento. A partir de la Segunda Guerra, la “globalización” de los artistas se hizo realidad, mucho antes que los acuerdos de comercio. El desarrollo de innumerables concursos ha facilitado la identificación de grandes talentos. Hacia los años 50, todavía en Argentina, cuando el niño Barenboim comienza a ser reconocido por figuras como Rubinstein o Arrau, o cuando a los 11 años lo audicionan y lo guían maestros como Fürtwangler o Markevitch hace que, antes de cumplir los 20, ya fuera un solicitado pianista y director y que, para 1967, la Orquesta Inglesa de Cámara lo invitara a dirigir una serie de conciertos que lo lanzan a un estrellato que consolidará con todas las grandes orquestas del mundo.

CAMBIO: Usted, como miembro de la comunidad judía en Colombia, ¿cómo ve las posturas que ha adoptado Barenboim con respecto al conflicto entre Israel y Palestina?

D. F.: El conflicto entre Israel y Palestina es muy complejo y la postura de Barenboim al respecto no solo es interesante sino importante. Llama la atención su postura de que, palabras más, palabras menos, “olvidemos los políticos mientras cada uno de nosotros pueda hacer su mayor esfuerzo para apoyar y promover la paz entre los dos pueblos”. Resultado de ello su propuesta de crear, en asocio con el académico palestino Edward Said, la Orquesta West-Eastern Divan, que convoca a músicos de ambas partes y otras nacionalidades como una alternativa de integración.

Daniel Barenboim.

CAMBIO: ¿Cómo analiza usted el hecho de que Barenboim haya llevado a Israel la música de Wagner?

D. F.: Sí, este, como otros aspectos de la cultura alemana asociados con el nazismo, llevan a la pregunta de cómo son aceptados en Israel. En el caso de Wagner, muchos judíos que por razones emocionales muy válidas asocian su música con el nazismo y, en consecuencia, con el Holocausto, encuentran muy difícil su audición. Sin embargo, en mi opinión, Wagner fue usado por el nazismo como un medio musical para demostrar la “supremacía aria”, al tiempo que vetaba y perseguía toda la creación de músicos judíos que, para esos años, había consolidado en buena parte la música germana como líder del desarrollo. Tal es el caso Arnold Schoenberg, el mayor revolucionario de la música, cuyas innovaciones, él mismo decía, le aseguraban la supremacía a la música germana por otros mil años, lo que hasta ahora es válido.

Wagner no es responsable de que su música hubiera sido utilizada como leitmotiv del Nacional Socialismo, aunque sus descendientes sí se aseguraron de ser miembros activos del mismo y gozar de los beneficios que ello les reportaba. Al fin de cuentas y pese a que, humanamente hablando, no es que Wagner fuera un personaje de admirar, su obra no deja de ser una de las manifestaciones más sublimes de la historia de la música. Y es por ello que lo alcanzado por Barenboim, al lograr interpretarlo en Israel merece mi admiración. Su música no podía estar ausente en el repertorio de un país tan musical.

CAMBIO: Como músico, pero también como ciudadano, ¿usted cómo ve el proyecto de la orquesta West-Eastern Divan?

D. F.: Crear, desarrollar y posicionar una orquesta es de por sí un desafío enorme. Y Divan se ha consolidado ya como una orquesta importante dentro del medio. Que su objetivo sea promover el entendimiento entre israelíes y palestinos, además de músicos de otras nacionalidades a través de la expresión musical, es admirable. No obstante, el proyecto ha tenido oposición de uno y otro lado, al punto de que su sede está en Sevilla, España. El propio Barenboim la define: “Diván no es una historia de amor, tampoco una historia de paz. Muy halagadoramente se ha descrito como un proyecto de paz. No lo es. No va a traer paz, así toque bien o no tan bien. Diván fue concebida como un proyecto contra la ignorancia. (…) Estoy tratando de crear una plataforma donde las dos partes puedan estar en desacuerdo sin recurrir a cuchillos”.

La orquesta, que se ha presentado internacionalmente con rotundos éxitos e incluso nos visitó aquí en Bogotá hace unos años, ha tenido compromisos tan serios como el de tocar las nueve sinfonías de Beethoven en los famosísimos Proms de Londres. Creo que es un esfuerzo maravilloso y no tengo palabras para manifestar mi admiración. En 2015 el éxito de la West-Eastern Divan llevó a la fundación de la Academia Barenboim-Said en Berlín, que ofrece diplomas en música y humanidades, pensada especialmente para estudiantes del Medio Oriente.

CAMBIO: ¿Cuál podría ser el legado de Barenboim, en vista de que a comienzos de año anunció su retiro de la música por cuestiones de salud?

D. F.: Lo resumió la revista Gramophone, cuando en octubre de 2022 —al reanudar la adjudicación de los premios anuales, suspendidos desde tres años antes por causa de la pandemia— le otorgó a Daniel Barenboim el Lifetime Achievement Award en reconocimiento a su extraordinario legado como pianista, director de orquesta y de ópera, además de sus escritos y su ejercicio docente. Fue en este evento donde anunció su retiro por razones de salud, aunque dejó entreabierta una pequeña puerta. Algunos optimistas confiamos en que pueda darse su regreso activo a la música.

A raíz de este retiro Simon Rattle, el notable director, lo describió como «la personificación del logro de una vida… No puedo pensar en ningún músico clásico que no haya sido influido, inspirado o no haya aprendido de Daniel durante todos estos años, como músico o como filósofo, por el extraordinario trabajo que ha realizado con la Orquesta Divan [Oeste-Este]. Por supuesto, uno de los más grandes músicos de nuestro tiempo, tanto como pianista como director”.

Imagen de portada:Daniel Barenboim

FUENTE RESPONSABLE: Cambio Colombia. Por Eduardo Arias. 13 de noviembre 2022.

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Bob Dylan sobre Elvis Costello & The Attractions: «Eran mejor banda que cualquiera de sus contemporáneos».

En su venidero libro The Philosophy of Modern Song el músico habla maravillas de su colega.

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Bob Dylan ya lleva más de 60 años de carrera y, por ende, es una voz más que autorizada para dar cátedra sobre lo que merece la pena ser escuchado. Por esa misma razón, en su venidero libro The Philosophy of Modern Song el músico decidió analizar 66 canciones a través de las décadas y explicó por qué fueron fundamentales en la historia de la música. Una de ellas fue «Pump It Up» de Elvis Costello & The Attractions, a quien admiraba y sobre quien escribió varias palabras de adulación.

En un extracto del libro publicado por The Times (via Far Out Magazine), Dylan no hace otra cosa que expresar buenas palabras para Costello y compañía. «Elvis Costello y los Attractions eran mejor banda que cualquiera de sus contemporáneos. Mejores por años luz. El propio Elvis era una figura única. Gafas con montura de cuerno, extravagante e intenso. El único cantante-guitarrista de la banda«, escribe el músico de 81 años.

Foto: Facebook de Elvis Costello

Sobre la apariencia y la forma de componer del británico, Dylan dice: «No podías decir que no te recordaba a Buddy Holly. Al menos en lo superficial. Elvis tenía a Harold Lloyd en su ADN también. En el momento que compuso ‘Pump It Up’, obviamente había estado escuchando demasiado a Springsteen. Pero también tenía una fuerte dosis de ‘Subterranean Homesick Blues’«.

Finalmente, y haciendo hincapié en la canción que seleccionó, el autor de «Mr. Tambourine Man» concluye: «‘Pump It Up’ es una melodía casi a tiempo muerto con una retórica poderosa y, con todo ello, Elvis no exudaba más que beligerancia de alto nivel. Era beligerante en todos los sentidos. Hasta en la mirada. Típico inglés o irlandés, no importaba la miseria en la que viviera, siempre aparecía con traje y corbata«.

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Elvis Costello & The Attractions – Pump It Up

Imagen de portada: Bob Dylan. Facebook de Bob Dylan.

FUENTE RESPONSABLE: INDIE HOY. Por Lucas Santomero. 10 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Bandas/Bob Dylan

 

 

Azucena Maizani: una pionera del tango.

A 120 años de su nacimiento.

Junto a Rosita Quiroga, Azucena Maizani marcó el rumbo de las muchas cancionistas que surgieron a comienzos de la década del veinte, iniciando la participación definitiva de la mujer en el tango.Durante años se presentó vestida con trajes masculinos tal como puede observarse en la primera película argentina totalmente sonora «Tango» o bien, con atuendos criollos de gaucho. Esta imagen «agresiva» para una mujer, contrastaba con la realidad de su tiempo.

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Azucena Maizani, «Milonga del 900», película “¡Tango!”, 1933.

Romántica, sentimental, revolucionaria. Nació en la ciudad de Buenos Aires el 17 de noviembre de 1902 y a los cinco años de edad se fue con unos parientes a vivir a la isla Martín García, por motivos económicos. 

Cuenta Francisco Canaro en sus Memorias que una noche en la Boite Pigalle se le acercó una mujer joven ofreciéndose para cantar. Comenta que era una «morocha de espléndida juventud» y con gusto le ofreció que realizara un pequeño ensayo en el intervalo, sin saber siquiera su nombre la presentó como Azabache y cantó dos canciones.  Otra de las anécdotas míticas de la época dice que en una fiesta familiar a la que habría ido con Delia Rodríguez, que en ese momento era una exitosa cantante, se encontraba Enrique Pedro Delfino acompañando en el piano a todo concurrente que se animara a cantar. Lo hizo Maizani y tal impresión causó en el pianista que la presentó al empresario teatral Pascual Carcavallo que a su vez la escuchó y la contrató. Debutó en el teatro Nacional el 27 de julio de 1923 en el sainete «A mí no me hablen de penas» de Alberto Vacarezza; no tenía letra, solamente cantaba el tango Padre nuestro compuesto especialmente para ella por Enrique Pedro Delfino y Vacarezza acompañada por la orquesta de Salvador Merino y lo hizo con tanto éxito que la noche del estreno el público lo hizo repetir cinco veces.

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AZUCENA MAIZANI – PADRE NUESTRO – TANGO – (AUDIO RADIAL )

Una idea de su consagración la da el hecho de que en su debut teatral le habían pagado doscientos pesos por mes y en la radio comenzó a ganar la misma suma pero por cada presentación.

En 1925 trabajó en el teatro San Martín en la compañía encabezada por Héctor y Camila Quiroga estrenando dos tangos que luego se popularizaron: Silbando y Organito de la tarde. Siguió en 1926 en el mismo teatro con Elías Alippi y en el teatro Hipodrome ubicado en Corrientes y Carlos Pellegrini. Durante 1927 actuó en el teatro Porteño, y algunos de sus éxitos fueron las interpretaciones de Pato, Amigazo y Esta noche me emborracho.

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Esta noche me emborracho

En 1931 viaja a Europa para realizar una memorable gira que termina durando dos años. Sin embargo, a su regreso se encuentra con una panorama distinto (gracias a su misma siembra): ya había muchas mujeres destacadas en la escena tanguera. Allí estaban Libertad Lamarque, Ada Falcón, Adhelma Falcón, Tania, Mercedes Simone y Dorita Davis. De todos modos, rápidamente recuperó su popularidad y en 1933 actuó en Tango, el primer largometraje argentino con sonido óptico. Su presencia ahí es inolvidable y estelar.

En 1936 fue contratada para actuar en radio con un sueldo de 5 mil pesos (un dato simpático era que un diputado nacional ganaba 3 mil pesos).​ En marzo de ese año estalló un escándalo cuando se suicidó pegándose un tiro Rodolfo José María Caffaro, que se iniciaba como cantor con el seudónimo de Ricardo Colombres y mantenía sin ocultamientos una relación sentimental con Maizani. 

En 1937 realizó una extensa gira por América que incluyó México y New York. En esta última ciudad actuó en radio, grabó discos e intervino en el rodaje de la película «Di que me quieres» acompañada musicalmente por Terig Tucci. 

En la década de 1940 comienza su decadencia pero no opaca su trascendencia y la brillantez e importancia de su carrera.

Azucena Maizani – Lejos de Mi Tierra

Azucena Maizani – Deci Que Si (1931)

NUESTRA CITA – AZUCENA MAIZANI

AZUCENA MAIZANI – «Milionga del 900»

Azucena Maizani «Tango mio´´ (1939)

AZUCENA MAIZANI – EN ESTA SOLEDAD – TANGO

Azucena Maizani – Pero yo sé

Imagen de portada: Azucena Maizani

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. 17 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Tango/Tango Argentino

 

 

 

The Beatles: La canción que compuso George Harrison el día que abandonó la banda.

El tema vio la luz en All Things Must Pass, su tercer LP en solitario. 

La separación de los Beatles fue uno de los momentos más impactantes para la industria musical y todos los fanáticos de los Fab Four. Ya es sabido por todos que la decisión de dividir sus caminos no fue tomada de un día para el otro, sino que fue el resultado de un proceso de diversos enfrentamientos y desacuerdos que culminaron en el triste desenlace. Durante las últimas semanas de vida del conjunto, los tires y aflojes eran moneda corriente y George Harrison llegó a salirse del grupo en alguna oportunidad, decisión que, lejos de verla como una tragedia, le sirvió para escribir una nueva canción.

Según recuerda Far Out Magazine, el mismo día en el que el guitarrista llegó a su punto máximo de tolerancia para con sus compañeros y decidió abandonar The Beatles, llegó a su casa de Surrey y “promulgó la última respuesta a sus opresores socios al alcanzar su guitarra y escribir uno de sus temas más preciados, ‘Wah-Wah’”. Aunque el track fue nombrado en parte como una referencia al pedal de efectos de la guitarra, más tarde su creador admitió en su biografía que a través de la canción él les estaba diciendo «me están dando un maldito dolor de cabeza» a sus compañeros de banda.

Harrison eventualmente regresaría a la sesión de grabación de Let It Be, el último disco del cuarteto, pero las relaciones dentro del conjunto ya estaban tan desgastadas que los Fab Four tomaron caminos separados. Meses después, George lanzaría All Things Must Pass, su tercer LP en solitario y el primero tras su divorcio artístico de sus excompañeros, en el cual incluyó el tema que les había dedicado.

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Wah-Wah (Remastered 2014) 

Imagen de portada: George Harrison. Foto: © Apple Corps Ltd / Facebook de The Beatles.

FUENTE RESPONSABLE: INDIE HOY. Por Maximiliano Rivarola. 15 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/George Harrison/The Beatles.

Julian Lennon sobre “Hey Jude” de The Bealtes: “Es un oscuro recordatorio del pasado”

Al hijo del legendario artista, la canción le recuerda al abandono de su padre.

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El hijo de John Lennon, Julian, se ha sincerado sobre cómo “Hey Jude”, emblemático hit de The Beatles, se ha convertido en “un oscuro recordatorio” de una de las partes más traumáticas de su infancia. (vía NME)

El contexto es realmente importante para entender esta canción: Paul McCartney se la compuso a Julian en 1968, poco después de que su padre se separarse de su madre, Cynthia, abandonando el músico su unidad familiar.

Ahora, Lennon reconoce que está “agradecido” a McCartney por componerle la canción en aquel momento tan difícil. Sin embargo, le sigue recordando a esta triste y oscura etapa.

«Aunque estoy muy agradecido por el apoyo de Paul al haber escrito esa canción, mucha gente no se da cuenta de que también fue un oscuro recordatorio de lo que realmente ocurrió», dijo.

Sobre su madre, Lennon afirma: «Ella era el todo y el fin de la vida para mí. Todo se trataba de cuidarla y todavía se trata de hacerla sentir orgullosa».

Lennon, de vuelta a la vida

Hace algunos meses, Paul McCartney hizo varios “duetos” con John Lennon gracias a una tecnología creada por Peter Jackson, director de ‘El Señor de los Anillos’, mientras trabajaba en el documental ‘Get Back’.

En aquellos shows, tanto de su gira americana como de su participación en Glastonbury, McCartney tocó “I’ve Got a Feeling” junto a los tracks de voz aislados de su difunto compañero.

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Paul McCartney – I’ve Got a Feeling (feat. John Lennon) (Glastonbury 2022)

“Tengo una cosita especial aquí», dijo McCartney al presentar el tema. «Un día, Peter Jackson me llama y me dice que puede coger las voces de John y aislarlas para que puedas tocar en directo con John en la gira. Me dijo: ‘¿Te apetece?'».

Ahora, Julian Lennon afirma que, al ver la actuación por primera vez, se quedó en shock, pero también admite que le ha acabado gustando:

«Lo vi en YouTube, y me quedé como si fuera: ‘Errrr… no sé si me siento cómodo con eso » ‘, dijo Julian añadiendo: «Me impactó». Por suerte, con el tiempo, se acostumbró y hasta le llegó a gustar ver a su padre “volviendo a la vida”.

Imagen de portada: Julian Lennon (Youtube.com)

FUENTE RESPONSABLE: Rock FM. 10 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/The Beatles/Julian Lennon/John Lennon/Paul McCartney.

 

 

 

 

Revolver: la reedición expandida de uno de los mejores discos de la historia.

El disco que dividió en un antes y un después la producción de The Beatles llegó al público en un soñado relanzamiento con una remasterización milagrosa, tomas alternativas y jugosos datos de producción probando que la banda sigue vigente, aún décadas después de su final.

 En 1966 John Lennon estaba influenciado por lecturas que lo acercaron a la meditación trascendental y filosofía de oriente. Ese tránsito fue el germen de «Tomorrow Never Knows», esa pieza psicodélica que se considera el punto más alto en la ascendente curva de maravillas que ofrece el disco Revolver. Fue la primera canción pop en evitar los cambios formales de acordes y la primera canción de los Beatles en apartarse de una estructura en el marco del esquema clásico de la rima.   

La anécdota que sigue forma parte de esas historias que exigen a gritos transformarse en un relato ficcionalizado. Debería ser parte de una película. O de una serie, claro. Cuando la canción estuvo lista, Paul quiso que Bob Dylan la escuchara. El grupo ya había absorbido la influencia del extraño abordaje del folk que hacía el músico americano y algo de eso reflejaron en el disco anterior, Rubber Soul. 

McCartney se acercó a Dylan y, con un vinilo bajo el brazo, le pidió que prestara atención a su flamante producción artística. Cuando sonaron los primeros acordes, el parco Bob mantuvo unos segundos la mirada fija sobre el reproductor y, finalmente, dijo lacónico: «Ah, entendí: ya no quieren ser agradables». Y se retiró de la sala. Evidentemente ese sonido era una grieta artística en la historia de la banda. 

 

Todo Revolver lo es. Por eso su veneración absoluta en el catálogo, no solo del grupo, sino en la historia del pop mundial. Esos cuatro jóvenes ya no se conformaban con ser los artífices de hits como Love Me Do o Eight Days a Week. Querían más. Y los sonidos soul de Motown y los experimentos psicodélicos parecían la ruta adecuada a transitar. Y las drogas, claro. Muchas drogas.

La reedición

Al igual que con los álbumes Sgt. Pepper’s, White Album y Abbey Road, la salida al mercado de este Revolver Super Deluxe presenta una exégesis de cada canción en los ensayos mezclas completas en mono, estéreo renovado y Dolby Atmos.

Lo primero para señalar al público interesado es que esta obra ya está disponible desde el viernes 28 de octubre en todas las plataformas para escucha digital.

En el formato físico, la salida oficial es una caja de 5 CDs con un libro explicativo (casi una enciclopedia, un documento imprescindible) acerca de la historia del disco, el proceso de producción y el análisis de cada canción y toma. También está la edición en físico en vinilo.

Más allá de todo, son 63 audios (entre canciones y ensayos y demos) para el disfrute y el aprendizaje. Y también disponibles de manera digital si uno no quiere excederse en gastos.

Uno de los mayores atractivos de esta presentación son las tomas descartadas (los outtakes) que conforman un reflejo de cómo los músicos quebraron los límites respecto del mismo género musical que ellos habían forjado; es una demostración de cómo siempre fueron por más. 

 

Observar esas primeras versiones  de «Eleanor Rigby», con el aprendizaje de McCartney en el acompañamiento orquestal o la maravillosa aplicación del sitar de Harrison en «Love You To» o el juego coral de John Lennon y McCartney interpretando «And Your Bird Can Sing» es sumergirse en un documental. Y la palabra no es azarosa porque, de alguna manera, el estreno de Get Back, el descomunal trabajo de Peter Jackson con las cintas originales de la película Let It Be, nos brindó un abordaje diferente a todas estas obras (sí, todas) A Revolver y a las otras ediciones de lujo antes mencionadas.

Porque entre las tomas y grabaciones hay pruebas de ensayo. Y se escucha a los cuatro fantásticos, reír e intercambiar ideas. Es un espacio de disfrute creativo. De joven arrogancia (tenían menos de 25 años). Y, ahora, gracias a Peter Jackson, podemos transportarnos mentalmente a esos estudios de grabación y entender la contribución de cada uno a la creación colectiva. 

 

Cuando el disco salió a la venta, Los Beatles venían de editar dos álbumes al año, más giras y películas. Fue el punto final de un huracán de tres años de trabajo sin parar y el salto a la madurez artística definitiva, que había tenido un preludio el año anterior con el fabuloso Rubber Soul.

Un ejemplo de la riqueza que se puede encontrar en este arcón de tesoros son las versiones de «Eleanor Rigby» (toma 2) y «Yellow Submarine» (la construcción de la canción). La primera cuenta con un preludio que se denomina «Speech Before Take Two» (diálogo antes de la toma) en el cual se puede escuchar a George Martin explicando el arreglo de cuerdas a Paul McCartney y su aplicación barroca en la canción. Le consulta a Paul si el cuarteto debe usar vibrato o no y hace escuchar algunos ejemplos.

En Submarino Amarillo, directamente, se puede escuchar a Lennon componiendo en fragmentos la emblemática pieza. Una preciosura.

Un testimonio de época

«Es el disco que expande la mayor diversidad y virtuosismo. Si Sgt. Pepper es un álbum conceptual, éste [Revolver] es un álbum conceptual acerca de no tener concepto, una ilustración puerta a puerta de una banda en medio de un cambio vertiginoso: Evolutivo [NdeA: En inglés, «Evolver», lo que permite el juego de palabras]».

La frase pertenece al músico e investigador Questlove y forma parte de su análisis para el libro, la enciclopedia que acompaña la edición de lujo de Revolver. Questlove es el líder de The Roots, la banda que noche a noche acompaña a Jimmy Fallon en su Late Night. Pero también es un obsesivo estudiante de la historia de la música, lo que lo llevó a investigar y, finalmente, dirigir ese notable documental: The Summer of Soul (disponible en Star+) acerca del famoso recital de 1969 en Harlem, fiesta de la música negra, el «Woodstock Afroamericano». La reflexión de Questlove acerca de Revolver da en lo justo: es una obra parte aguas pero que capta perfectamente el viento de la época.

Tanto es así que para el diseño de portada del disco, Los Beatles convocaron a un viejo amigo de los años de Hamburgo: Klaus Voormann. El artista realizó una combinación de dibujos en la línea del pintor inglés Aubrey Beardsley con fotografías en blanco y negro generando un collage, una suerte de monte Rushmore moderno y, definitivamente, una de las mejores portadas de la historia.

Para finalizar y tratar de entender lo que significó Revolver para la cultura popular de la década del sesenta, viene bien recordar aquel capítulo de la serie Mad Men. Lady Lazarus es el octavo episodio de la quinta temporada y cuenta, entre otras cosas, con el pago récord en derechos por una obra musical. Fue un cuarto de millón de dólares lo que tuvo que pagar la producción para poder usar Tomorrow Never Knows, la canción a la que nos referimos en el inicio de esta nota.

La serie pinta una de las mejores escenas que se hayan realizado acerca del espíritu de la década del sesenta y el quiebre generacional.

Don Draper llega agobiado a su departamento, el genio publicitario no entiende los cambios a su alrededor. Megan, su esposa, le obsequia Revolver, el «último disco de The Beatles» y le sugiere escuchar esa canción. Sí, Tomorrow Never Knows. Draper no soporta esa capa psicodélica, de guitarras eléctricas, sitars y loops. La transformación o, como señaló Questlove, la evolución, había llegado.

Imagen de portada: The Beatles

FUENTE RESPONSABLE: El Economista. Por Pablo Manzotti. 31 de octubre 2022.

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«Bad Bunny le ha abierto los ojos a mucha gente sobre lo que pasa en Puerto Rico»: el profesor que ofrecerá un curso sobre el cantante en California.

El profesor Nathian Rodríguez, de la Universidad Estatal de San Diego en California, dice que ha recibido mensajes de «todos lados» desde que la institución anunció que ofrecería un curso sobre la estrella boricua Bad Bunny.

Personas de Puerto Rico, Ciudad de México y hasta de Perú le han escrito preguntando cómo pueden tomar la clase, si se ofrecerá en línea o si deben trasladarse al campus.

Expertos en medios y latinidad, como él, le han expresado su interés en colaborar durante el proceso de enseñanza.

La euforia por el curso, que comenzará en 2023 y estará disponible para los estudiantes graduados de la Escuela de Periodismo y Medios, es una muestra más de que el cantautor de 28 años es una de las figuras más influyentes del pop global, afirma Rodriguez.

El doctor en estudios sobre medios y de ascendencia mexicana insiste en que Benito Martínez Ocasio, quien fue el artista más escuchado en Spotify en 2020 y 2021, y que además lidera el tour más lucrativo de 2022, puede enseñarle a sus alumnos sobre temas tan diversos como el mercado musical y teorías sobre masculinidad.

«Los estudiantes serán capaces de entender, en tiempo real, el contenido que actualmente consumen de este artista», comenta el educador, quien llegó a la institución californiana en 2016.

Mientras, agrega que «son muchas las razones por las que Bad Bunny es una figura cultural importante, que nos hacen querer analizarlo desde una perspectiva mediática».

Imagen del profesor Nathien Rodríguez

FUENTE DE LA IMAGEN – WEB DEL PROFESOR NATHIEN RODRÍGUEZ

El profesor Nathian Rodríguez trabaja desde 2016 en la Universidad Estatal de San Diego. Tiene un doctorado en estudios sobre medios.

En entrevista con BBC Mundo, Rodriguez cuenta cuál será el contenido del curso.

Pero, además, el científico social profundiza en el porqué la Universidad de San Diego decidió abrir el seminario y sobre por qué este astro de la música urbana puede ayudarnos a entender el mundo que nos rodea.

¿Puede explicarnos de qué trata el curso?

El curso, que solo estará disponible a nivel graduado y comenzará en enero, estará enfocado en medios, porque fue preparado por la escuela de periodismo.

Analizaremos la manera en que Bad Bunny ha usado los medios para hablar sobre temas sociopolíticos y cultura, pero también hablaremos de representación y latinidad. Discutiremos asuntos que ocurren en Puerto Rico, como el colonialismo y el desplazamiento de su población.

Pero Bad Bunny es mucho más. Él también aboga por las personas LGBTIQ+. Así que podemos analizar asuntos sobre masculinidad. Un buen ejemplo que nos podría servir es la canción y el video «Yo perreo sola». Y el hecho de que besó a un bailarín durante los MTV Music Awards.

Igualmente hablaremos de mercantilización. Su persona es utilizada para vender Cheetos, Crocs, Adidas. Estuvo en la lucha libre, vende ropa y otro tipo de mercancía. Lo usaremos como un arquetipo cultural para ver cómo las empresas mercantilizan la latinidad.

Imagen de Bad Bunny

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

¿Podría explicarnos el concepto mercantilización y cómo se relaciona con Bad Bunny?

La mercantilización ocurre cuando las grandes empresas neoliberales, especialmente de alcance global, crean «instituciones» para hacer dinero.

Un ejemplo es cómo Bad Bunny, un artista de reguetón y trap latino, fue usado en una película de Brad Pitt en la que se le dio poco tiempo en pantalla, pero hizo que se vendieran muchos boletos del filme entre las audiencias latinas.

Bad Bunny no tuvo un rol predominante en la compañía de lucha libre WWE, estuvo peleando contra otro luchador por poco tiempo, pero aún así el programa obtuvo muchísima audiencia latina.

Así que analizaremos cómo la imagen de Bad Bunny se usa para que estas producciones ganen una audiencia latina.

Es el mejor ejemplo para mostrar que no solo hay poder adquisitivo en la comunidad latina, sino también para ver hacia dónde se está yendo su poder de compra.

¿Qué representa Bad Bunny para la comunidad latina?

Las personas que hablan español, y de países latinoamericanos, ven en Bad Bunny a alguien como ellos. Escuchan a alguien que habla español en un espacio anglosajón. Ven MTV, escuchan el español y piensan: «esta persona sueña como yo».

Bad Bunny en concierto

FUENTE DE LA IMAGEN – GOOGLE

Pero representa distintos niveles de latinidad.

Es auténtico, se pinta las uñas, se viste como quiere. Cuando es entrevistado en inglés contesta en español. Tiene acento y no le importa.

Es quien es y canta sobre lo que quiere. Pienso que quien lo ve, entiende que no hay una sola forma de ser latino.

¿Y cuál diría usted que es su impacto en la comunidad no latina?

Es muy difícil hablar por personas que no entiendo. Más ahora que vivimos en un país (EE.UU.) tan dividido. Pero puedo decirte que Bad Bunny está en todos lados y no por nada está vendiendo conciertos. Y que muchos de los que van a sus shows no hablan español.

Muchos van a sus espectáculos porque disfrutan de su música, de ser parte de su atmósfera. Pero imagino que hay quienes aún intentan entender por qué es tan popular, por qué está en todos lados.

De lo aprendido en este curso, ¿qué podrán levarse al escenario laboral los estudiantes?

Además del curso de Bad Bunny, yo he impartido una clase sobre Selena para estudiantes subgraduados por los pasados dos años. La ofreceré también en primavera. Es sobre la identidad mexicoamericana y la frontera.

Los estudiantes se llevan de estos cursos una idea de quiénes realmente son. Espero que se lleven lo mismo de la clase de Bad Bunny.

Como la clase de Bad Bunny es una a nivel graduado, los estudiantes ya han estudiado teoría y pueden hacer investigación. Así que espero que tengan un entendimiento profundo y crítico sobre la latinidad, sobre cómo los medios de EE.UU. son usados para entender el sur global.

Bad Bunny en el Met Gala de 2022.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Hay mucha gente que ha criticado a Bad Bunny y a los exponentes de la música urbana porque sus letras en ocasiones podrían categorizarse como machistas, misóginas y homofóbicas. ¿Qué opina sobre esto?

El curso no será una misa alrededor de Bad Bunny. No somos una iglesia, no estamos aquí para alabarlo o para decir que es perfecto y que todo lo que hace se debe exaltar.

Tendremos una oportunidad para examinar sus letras, para analizar su música, también el reguetón en general.

Cuando te digo que hablaremos sobre masculinidad, me refiero a todo lo que se relaciona con este concepto. Masculinidad tóxica, objetivación, sexualización y homofobia. Todo eso es parte de la cultura machista. Bad Bunny ha contribuido a esto.

Pero también ha hecho cosas positivas. Seremos críticos con lo bueno y lo malo.

¿Gracias a Bad Bunny hay una nueva forma de entender a Puerto Rico?

Muchas personas que no son de la isla conocen poco sobre Puerto Rico. En EE.UU. muchos ciudadanos no saben que la isla es parte del país.

Bad Bunny en concierto

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Lo que escuchamos todo el tiempo es que es un lugar al que llegan huracanes, un sitio tropical para ir a vacacionar.

Lo que ha hecho Bad Bunny es abrirle los ojos a mucha gente sobre lo que está pasando ahí. Sobre las injusticias en relación a la red eléctrica, el desplazamiento y lo relacionado a los recursos naturales como las playas.

Pero también muestra la belleza de la gente, la idea de que los puertorriqueños no solo están sufriendo, sino que están orgullosos de sí mismos. Que están allá afuera en el mundo haciendo cosas grandes.

Algunos pensarán que es malo para Puerto Rico, porque canta sobre «perrear», pero la realidad es que les está dando a los puertorriqueños una oportunidad para amplificar sus voces.

Los puertorriqueños siempre han tenido voz, pero él les está dando un escenario, una plataforma.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Para el profesor Nathian Rodríguez, analizar la figura de Bad Bunny le permitirá a sus estudiantes entender asuntos tan diversos como masculinidad y mercantilización.

FUENTE RESPONSABLE: Ronald Ávila-Claudio. BBC News Mundo. 7 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Arte/EE.UU./Puerto Rico/Música/Educación.

 

La artista que para Robert Plant es “la reina de la música hermosa”

Conocé qué cantautora se llevó todos los elogios del ex vocalista de Led Zeppelin.

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Robert Plant es uno de los cantantes más importantes y respetados de todos los tiempos, por lo que recibir un elogio de su parte no es poca cosa. Según recuerda Far Out Magazine, en una entrevista con el programa de la BBC Radio 2, Tracks Of My Years, el legendario vocalista británico se sentó a conversar con el conductor Ken Bruce sobre aquellas canciones y artistas que marcaron su vida y allí catalogó a una colega como “la reina de la música hermosa”.

Plant mencionó a “Amelia”, el track de Joni Mitchell que se desprende de Hejira, el octavo disco de estudio de la cantautora editado en noviembre de 1976, y se deshizo en elogios para con su colega canadiense. “Ella es la reina de toda esa hermosa música que se escribió en esa época desde finales de los 60 en adelante“, dijo efusivamente sobre Mitchell. “Su catálogo es increíble y sus conciertos eran realmente hermosos, increíblemente conmovedores. Toda la escena musical de Laurel Canyon en Sunset Boulevard fue algo realmente especial”.

Aunque Joni no hacía exactamente el mismo género de música que Plant y Led Zeppelin, no caben dudas de que sus creaciones tuvieron un fuerte efecto en el arte de sus colegas, especialmente entre los álbumes Song to a Seagull y For the Roses. Según Far Out Magazine, “aunque el blues y el hard rock fueron los géneros que eligieron, el folk comenzó a aparecer en los temas de Plant y compañía lentamente en torno a Led Zeppelin III. De hecho, cuando se separaron en 1980, casi un tercio de su catálogo eran canciones acústicas, lo que contribuyó al desdén de la banda por ser encerrados dentro del género del heavy metal”.

Pincha en el siguiente link para escuchar a Joni Mitchell. Muchas gracias.

Amelia

Imagen de portada: Robert Plant

FUENTE RESPONSABLE: INDIEHOY. Por Maximiliano Rivarola. 1 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Robert Plant/Joni Mitchell

 

 

 

 

 

 

A 60 años del lanzamiento de “Love Me Do”, el puntapié inicial de la beatlemanía.

Su primer single, compuesto por John Lennon y Paul McCartney, se transformó en el kilómetro cero de un fenómeno que cambió el siglo XX. Los Beatles registraron tres versiones de la canción con tres bateristas distintos.

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El 5 de octubre de 1962, Los Beatles, que ya se había establecido como el grupo más popular en su Liverpool natal pero que aún gozaba de escasa popularidad en el resto del Reino Unido, hacía un tímido debut en las bateas, al lanzar “Love Me Do”, su primer single, que presentaba en la cara B “Ps. I Love You”, ambas compuestas por John Lennon y Paul McCartney.

La canción, que cuenta con la curiosidad de haber sido grabada y publicada en distintos momentos por tres bateristas distintos, no logró superar el puesto 17 en los rankings nacionales, sin embargo posibilitó que el cuarteto comenzara a ser difundido en radios y dejó señales de la revolución sonora que la banda provocaría, apenas unos meses más tarde.

La versión de este primer single, grabada con Ringo Starr en la batería el 4 de septiembre de ese año, no había conformado al productor George Martin, quien decidió hacer un nuevo intento días después con un sesionista llamado Andy White en los parches.

Un error hizo que la cinta descartada fuera la que terminara en la cara A del primer sencillo de Los Beatles; lo cual fue subsanado meses después al incluir la versión con el ignoto White en “Please, Please Me”, primer larga duración del grupo.

En tanto, circulan algunos rumores que afirman que Brian Epstein, el mánager de la banda, encargó de antemano 100 mil copias para vender en su prestigiosa cadena de disquerías, a sabiendas que era el número necesario para ingresar al top 20 de los rankings nacionales.

“Love Me Do” era un tema cuya parte central había sido compuesta por Paul y que se completó cuando John aportó ideas para el puente musical; y que fue interpretado por el grupo en la sesión de prueba para EMI ante George Martin, cuando la banda aún contaba en la batería con Pete Best.

El hecho de que Los Beatles registraran esa canción en su sesión de prueba marca la determinación que tenía el grupo de contar con material propio, algo inusual en las bandas de entonces que interpretaban temas escritos por compositores profesionales.

Es historia conocida que George Martin vio algo Los Beatles como para ficharlo para la compañía pero advirtió a Epstein que para aspirar a tener algún tipo de éxito debía contar con un baterista más idóneo.

Cuando a principios de septiembre, John, Paul y George Harrison se presentaron con Ringo como nuevo baterista, el productor accedió a regañadientes a grabar porque ya había planeado contar con un sesionista profesional.

Tras la prueba, Martin no quedó conforme con el golpe del bombo y percibió que esa falta de precisión hacía que el resto del grupo no sonara tan seguro. Por ese motivo, organizó una nueva sesión para 11 de septiembre con Andy White en la batería y, como para no relegarlo del todo, le encargó a Ringo que sumara una pandereta.

Esta versión es la que finalmente puede escucharse en el larga duración “Please, Please Me”, que efectivamente muestra al grupo más sólido, tanto en las voces como en el diálogo entre el bajo y la batería. Allí también desaparecieron las palmas añadidas en el registro que fue a parar por error al single. Por su parte, la prueba con Pete Best se editó en la serie “Anthology”, de los años ’90.

En el plano musical, aún dentro de su sencillez de apenas tres acordes de los más utilizados, “Love Me Do” presentaba algunas curiosidades que darían indicios de la inquietud artística de Los Beatles, la cual tuvo un fiel intérprete material en George Martin.

Así destaca el uso de la armónica, un elemento tradicional en el blues, que iniciaría una larga tradición en la banda en cuanto a la inclusión de distintos instrumentos y sonidos, y no limitarse a la formación de dos guitarras, bajo y batería. En sus primeros años, la armónica sería una especie de muletilla para el grupo.

Pincha el link si deseas escuchar la canción. Muchas gracias.

Love me Do-The Beatles ‘ 62

Otra curiosidad es el trabajo en las armonías vocales, con distancias de quintas entre John y Paul, cuando lo común era que la combinación de voces fuera con terceras. Además de dejar afuera a la nota que marca si se está en presencia de una tonalidad mayor o menor, lo cual da un carácter indefinido, también deja libre el espacio para invitar al oyente a sumar su voz, una particularidad señalada por Charly García en las charlas mantenidas con los periodistas Daniel Riera y Fernando Sánchez, publicadas en el libro “García. 15 años de entrevistas con Charly (1992-2007)”.

Aunque todas estas cuestiones no fueron explícitas en un primer momento por la crítica, la realidad es que la canción sonaba diferente a los éxitos de la época cuando se entremezclaba en la programación de Radio Luxemburgo, la primera emisora que prestó atención a la banda de Liverpool.

El single tuvo un moderado éxito al momento de su lanzamiento, lo cual no debería sorprender debido a que el grupo aún no gozaba de gran popularidad en el resto del país. Lo curioso es que muchas integrantes del séquito de fieles fans que día a día abarrotaban desde hacía un largo tiempo The Cavern, el reducto de Liverpool en donde actuaba habitualmente, tampoco compraron el disco para evitar que la banda alcanzara fama nacional y se mudara a Londres, lo cual indefectiblemente ocurriría más adelante.

Por supuesto que este primer testimonio oficial de Los Beatles sí sería vendido de manera masiva varios meses después, cuando el grupo finalmente se consagró a nivel nacional, traspasó las fronteras y cambió para siempre la historia de la música pop.

Imagen de portada: The Beatles

FUENTE RESPONSABLE: Tiempo Argentino. Por Hernani Natale. 4 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/The Beatles/60° Aniversario

 

Entre los surcos del tiempo.

Cristales rotos

Los ecos que resuenan en toda Europa tras la victoria del neofascismo en Italia traen a colación el recuerdo de Robert Desnos, el poeta que nació en París a la vez que el siglo XX y que comenzó a escribir en la adolescencia bajo el influjo de los simbolistas y Apollinaire. Tenía apenas veinte años cuando André Breton lo incorporó a las filas surrealistas, de las que lo expulsaría unos años más tarde, después de que a Desnos se le ocurriera hacer buenas migas con Bataille, en una de esas trifulcas que tanto abundan y tanto animan el pintoresco mundo de las letras. 

La ruptura entre los antiguos amigos coincidió con una implicación creciente de Desnos en los aspectos políticos: había estallado la bolsa en Nueva York, se daban por amortizados los felices años veinte y la década de 1930 entraba dispuesta a demostrar que la humanidad es muy capaz de idiotizarse hasta el extremo de perseverar alegremente en su autodestrucción. Hacía Mussolini de las suyas a ambos lados de los Apeninos, arrancaba Hitler sus delirios criminales en Italia y comenzó a desangrarse España tras un golpe militar sin que las potencias democráticas del viejo continente alcanzaran a darse por aludidas hasta que fue ya demasiado tarde. 

Desnos se alistó en la Resistencia francesa en cuanto las armas sustituyeron a la diplomacia y consiguió salir más o menos indemne hasta que la Gestapo lo arrestó el 22 de febrero de 1944 —la historia traza a veces simetrías macabras: también en un 22 de febrero, pero de 1939, falleció Antonio Machado en Collioure— y lo forzó a un triste peregrinar por campos de concentración: Auschwitz, Buchenwald, Flossenbürg y, finalmente, Theresienstadt. 

No tuvo mala suerte: llegó a ver el campo liberado, pero murió de tifus pocos días más tarde y terminó recibiendo sepultura en el cementerio de Montparnasse de su ciudad natal. 

Al ir a amortajarlo, encontraron entre los bolsillos de su vestimenta un poema manuscrito —igual que había sucedido unos años atrás con el cadáver de Machado, para incidir en el paralelismo— que al parecer había dedicado a su mujer cuando ya sabía que su vida estaba a punto de extinguirse y no le quedaba otro consuelo que el de refugiarse en el recuerdo de su amor: «Soñé tanto contigo, / caminé tanto, hablé tanto, / amé tanto tu sombra / que ya nada me queda de ti. / Sólo me queda ser sombra entre las sombras, / ser cien veces más sombra que la sombra, / ser la sombra que regresará y regresará / a tu vida plena de sol.» 

Termino de leer esos versos desesperados y me encuentro con unas declaraciones en las que la primera ministra italiana anuncia el advenimiento de una nueva época tras su abrumador triunfo en las urnas; y deseo que, por una vez, los espejos con los que se entretiene jugando la historia tengan los cristales rotos.

Recomponer un olvido

Hace unos años, la editorial Hoja de Lata, que comandan Laura Sandoval y Daniel Álvarez Prendes desde un piso del barrio gijonés del Natahoyo, comenzó a reivindicar la obra de Luisa Carnés, hasta entonces una absoluta desconocida para la mayoría de los lectores, confinado como estaba su nombre en las investigaciones académicas que de vez en cuando se llevaban a cabo en torno a las mujeres que habían escrito algo en España durante la primera mitad del siglo pasado. 

Comenzó el rescate con Tea Rooms, que muchos consideran su mejor libro —una novela-reportaje en la que cuenta las condiciones en que se desarrollaba el trabajo de las mujeres en la década de 1930, alumbrada a partir de su propia experiencia como camarera en un salón de té—, continuó con Trece cuentos y ha tenido hasta ahora su último capítulo con la recuperación de un breve ensayo sobre Rosalía de Castro que Carnés escribió al término de la Guerra Civil, cuando ya se había exiliado en México. 

Fue una iniciativa osada que, poco a poco, recogió frutos: el nombre de Luisa Carnés volvió a aparecer en las páginas de los periódicos, emergió en las mesas de novedades de las librerías y salió al encuentro de un público que la resarció del olvido en el que se la había mantenido durante tres cuartos de siglo. 

Otras editoriales se sumaron a tan loable misión. Renacimiento —que ya en 2014 había sacado a la luz De Barcelona a la Bretaña francesa, una crónica de su salida de España a raíz de la derrota republicana— recuperó en 2017 la novela El eslabón perdido, en la que Carnés trataba el conflicto entre los exiliados españoles y sus descendientes, y Espuela de Plata dio nueva vida en 2018 y 2019 a sus cuentos completos y a Natacha, que al igual que Tea Rooms bebe de las experiencias laborales de la autora, en este caso en un taller textil. 

Con todo, la mejor noticia para la memoria de Luisa Carnés llega ahora que el BOE propone Tea Rooms como lectura recomendada para la asignatura de Lengua Española y Literatura en el segundo curso del bachillerato. Es un resarcimiento necesario y también un homenaje silencioso a quienes, a lo largo de estos años últimos, se han empecinado en conseguir que el recuerdo de Luisa Carnés no se extraviara entre los surcos del tiempo.

La genialidad y el esfuerzo

Cualquier persona que alguna vez haya escrito algo con una intención, vamos a decir, artística, aunque sólo lo fuera vagamente —me refiero a una novela, un ensayo, un poema, una canción— sabe bien el tiempo que lleva, las dudas que surgen en el camino, la frustración inevitable que nace de la certeza de que aquello que finalmente concretamos no se corresponde exactamente con la idea que teníamos en la cabeza. 

Es esta última una cuestión que sólo se solventa, siquiera parcialmente, cuando la obra en cuestión recibe el aplauso o la connivencia de sus receptores, y es entonces cuando el creador ve reforzada su autoestima y puede sentir la tentación de afianzar su propio ego por dos vías: la de destacar el sufrimiento que padeció durante el proceso, lo mucho que le costó dar forma a eso que al fin llega a nuestros ojos u oídos, o la radicalmente opuesta, que consiste en asegurar o fingir que aquello que tanto placer o compañía o consuelo ofrece a quienes lo degustan surgió de una manera casi espontánea, lo que no dejaría de evidenciar la genialidad de quien lo ha urdido. 

Cuentan que Bob Dylan y Leonard Cohen se sentaron una tarde a tomar café en una terraza de París. En un momento dado, Dylan preguntó a Cohen cuánto tiempo le había llevado escribir su canción «Hallelujah», que en aquellos momentos —no fue instantáneo, había pasado inadvertida cuando se publicó en el disco Various Positions y tuvieron que transcurrir algunos años para que se convirtiera en una de sus composiciones emblemáticas— había calado hondo y estaba conociendo nuevas versiones elaboradas por músicos de muy distintos géneros que la llevaban hacia sus territorios respectivos —entre ellos, John Cale o Jeff Buckley, también Enrique Morente y Lagartija Nick en su fascinante Omega—. 

«Un par de años», respondió Cohen; pero en realidad mentía: le había llevado alrededor de siete, pero el ego o el pudor le impidieron reconocer la verdad. Se quedaron en silencio y, al cabo de un rato, Cohen se sintió obligado a corresponder al interés bienintencionado de su colega y le preguntó cuánto había tardado él en terminar «Just Like a Woman», que era —y es— uno de sus himnos ineludibles desde que la dio a conocer en el álbum Blonde on Blonde, de 1966. 

La respuesta de Dylan fue inmediata: «Quince minutos», informó satisfecho. Después, terminaron sus cafés.

Imagen de portada: Gentileza de Zenda

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Apuntes, Libros y Cía. Por Miguel Barrero. Editor: Arturo Pérez-Reverte. 4 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/Música/Bob Dylan/Leonard Cohen/Luisa Carnés.