El mas entrañable de nuestros pintores populares.

Molina Campos: del más querido de nuestros pintores

Se cumplen, en agosto que comienza, los 130 años del nacimiento del entrañable retratista de nuestros paisanos. En su vida y obra el rol de una mendocina fue fundamental.

Florencio Molina Campos, hoy es unánimemente reconocido. Sin embargo, en vida, pese a que su popularidad se ampliaba gracias al inmenso suceso que tuvieron los almanaques que Alpargatas editó durante 12 años (de 1931 a 1936 y luego a partir de 1940) la crítica y los “entendidos” le daban la espalda.

Como en su momento le sucedió a José Hernández con su Martín Fierro, su temática fue despreciada con el mote de costumbrista, como resabio de la barbarie.  Su humor fue malinterpretado. Durante mucho tiempo fue un mero ilustrador, al margen de los ámbitos de la “verdadera pintura”.

Nació en Buenos Aires el 21 de agosto de 1891, en el seno de una familia tradicional, formada por nueve hermanos y no tantos recursos. Estudió en los colegios La Salle, El Salvador y Nacional Buenos Aires y sus vacaciones transcurrían en la estancia materna de “Los Ángeles”, en el partido del Tuyú, (hoy Gral. Madariaga). Allí aprendió a querer y a conocer profundamente a los hombres de campo y a enamorarse de los paisajes pampeanos que infinitas veces llevará a sus obras.

En 1905, la familia arrienda “La Matilde”, en Chajarí, Entre Ríos, que Florencio frecuenta hasta la muerte de su padre acaecida dos años después. A principios de la década del veinte, se casa con Hortensia Palacios Avellaneda. En 1921 nace su única hija Hortensia Molina “Pelusa”; pero su matrimonio llega a su término en 1924. Pelusa, a su tiempo será madre de Gonzalo Giménez Molina, único nieto de nuestro artista.

En 1926 realiza su primera exposición en la Sociedad Rural de Palermo con gran éxito. El presidente de la nación el doctor Marcelo T. de Alvear visita la misma y lo nombra profesor de dibujo del Colegio Nacional de Avellaneda, donde por 18 años dictó clases.

Córdova Iturburu aseveró que sus estampas, suscitaron un singular interés entre el público: “Aquello era algo nuevo, inusitado. Lo inesperado era que el artista veía al gaucho como el gaucho se veía a sí mismo… los mira con los ojos con que se miran ellos y los considera con su mismo espíritu entre burlón y afectuoso. Su risa es bondadosa. Es risa de comprensión y cariño”. 

En 1931 aparece el primer almanaque de “Alpargatas” que recibe una inmediata y masiva aceptación en los ámbitos rurales. A partir de entonces Molina Campos pintó los originales (144 en total) de lo que se constituyó en la primera pinacoteca popular argentina.  Cerca de 18 millones de láminas fueron editadas, coleccionadas y a menudo enmarcadas en ranchos, pulperías y almacenes de nuestra campaña.

En la década del cuarenta, con una beca de la Comisión Nacional de Cultura, Florencio ya casado con la mendocina María Elvira Ponce Aguirre, viaja a los Estados Unidos. Allá firma un convenio con una fábrica d e implementos agrícolas de Minneapolis para hacer los originales de sus almanaques y Walter Disney lo contrató como asesor para la producción de dos películas.

Por aquel entonces ilustra el “Fausto”de Estanislao del Campo. En los cincuenta repite sus viajes a los Estados Unidos. Visita Alemania, y expone regularmente en Buenos Aires, primero en Witcomb y luego en Galería Argentina. En 1959 a poco de cerrar una exitosísima muestra en esta última, falleció en el Instituto del Diagnóstico de Buenos Aires.

Hoy, a 130 años de su nacimiento, Florencio Molina Campos es unánimemente reconocido. A los valores artísticos de sus obras se suman el humor y la originalidad de su lenguaje. Sus pinturas son un testimonio iconográfico invalorable de nuestra tradición campera (que lamentablemente poco a poco va desapareciendo).

El mercado lo ha empezado a justipreciar. Sus obras han sido disputadas por coleccionistas de distintos continentes.

El Museo Las Lilas de San Antonio de Areco, en la Provincia de Buenos Aires, presenta buena parte de los originales de los Almanaques de Alpargatas y el sitio oficial contiene a su vez un vasto catálogo fácilmente abordable por todos.

Sumamos nosotros también en este aniversario del natalicio del entrañable Florencio nuestro recuerdo a uno de los grandes pilares del arte de los argentinos y seguramente el más querido de todos.

La mendocina enamorada de Florencio Molina Campos

Fue en Mar del Plata, donde Elvirita, una mendocina de larga alcurnia, conoció a Florencio. Corría el año 1927 y tras una exitosa primera muestra en la Exposición Rural de Palermo, el artista, que por entonces se presentaba como “caricaturista” fue invitado por la galería Witcomb a exponer en su espacio en la antigua Rambla de la playa Bristol.

Elvirita, de 24 años, veraneaba con unas amigas. Curioseando entraron a la galería mientras Florencio Molina Campos disponía la colgada de las 34 obras que había llevado. Cambiaron de elogios y quedaron en reencontrarse en la inauguración de la exposición al día siguiente.

Según contaba Elvirita, Florencio le presentó entonces a Marcelo T. de Alvear que también había sido invitado junto con su esposa Regina Pacini. De la charla resultó que el Presidente de la Nación había estudiado abogacía con el Dr. César Ponce, su padre. Solía recordar también que una de sus bisabuelas, alumna de las maestras que trajo Sarmiento de Estados Unidos había bordado la Bandera que San Martín portó en el cruce de los Andes.

Siempre sonriente, de maneras sencillas y amables fue Elvirita una enamorada continua de Don Florencio y su obra. A su muerte le dedicó un poema que transcribimos:

“YO SERÉ LA GUARDIANA”

Yo seré la guardiana

de tu pampa y de tus cielos.

De tus humildes ranchos

Bañados por la lluvia, por la luna o por el sol.

Regarán de lágrimas

Tus montes de espinillos,

y muy, muy dentro del mío,

tendré tu corazón.

……

Yo seré la guardiana

de esa riqueza inmensa

que cuidaré mientras viva,

con razón y sin razón.

Y en un abrazo tierno

de infinita dulzura,

Estrechare por siempre

tu pampa hecha canción.

Fallecida Elvirita, la Fundación Molina Campos que ella inspirará, el único nieto del artista y el Museo de Areco tutelan la obra de Don Florencio.

Algunas de las tantas obras de Florencio Molina Campos (Gentileza Mendoza Online)

FUENTE: Mendoza Online – Pintura – Campo -Por CARLOS MARÍA PINASCO

Un cocodrilo en los Andes: encontraron fósiles del que convivió con los dinosaurios

Científicos argentinos y chilenos hallaron los restos de una especie no conocida hasta ahora de reptil, ancestro de los cocodrilos modernos, que habitó la Patagonia hace unos 148 millones de años. Tenía apenas 70 centímetros de largo.

Una especie no conocida hasta ahora de reptil prehistórico, ancestro de los cocodrilos modernos, que habitó la Patagonia hace unos 148 millones de años junto a los dinosaurios, se identificó a partir de restos extraídos en la cordillera de los Andes, en la región de Aysén, por científicos chilenos y argentinos.

Bautizado como burke suchus mallingrandensis, su hallazgo se publicó recientemente en la revista Scientific Reports del grupo Nature. Este animal prehistórico tenía el tamaño de un lagarto y no supera los 70 centímetros de largo. Caminaba en cuatro patas, las cuales poseían una postura intermedia entre aquella vertical de los antepasados de los cocodrilos y la de los cocodrilos vivientes, que se proyectan más hacia afuera. Su cuello, lomo y cola estaban cubiertos por una doble hilera de placas óseas de función protectora, superpuestas de modo similar a un tejado.

“A pesar de que sus mandíbulas y dientes no han quedado preservados, las relaciones de parentesco del burke suchus llevan a suponer que era un depredador de animales pequeños, probablemente invertebrados, que capturan a orillas de las lagunas donde vivía”, indicó Fernando Novas Investigador del Conicet y jefe del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (La Cev) del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”.

“Burke Suchus nos habla de los orígenes de los cocodrilos modernos y cómo, ya hace 150 millones de años, comenzaron a modificar su anatomía, adoptando un modo de vida anfibio”, explicó Federico Agnolín, investigador del Conicet y de la Fundación Azara, quien encontró los restos fósiles.

“Tuvimos la fortuna de contar con gran parte del cráneo de este animal. Esta es la parte más importante para estudiar los cocodrilos, pues nos muestra muchos rasgos que nos ayudan a saber si se trataba o no de una nueva especie, y con qué otros cocodrilos está relacionada” mencionó Agnolín. La estructura del cráneo revela que el burke suchus, al igual que sus parientes actuales, poseía una solapa carnosa que al cerrase protegía al oído cuando el animal se sumergía en el agua.

Los geólogos Manuel Suárez, Jean-Baptiste Gressier y Rita de la Cruz concluyeron que el ambiente en que convivieron cocodrilos y dinosaurios era cercano a volcanes activos y conos aluviales vecinos a un mar de fines del Jurásico”. El burke suchus formaba parte de una fauna de reptiles que incluía, además del silesaurus, de tres metros de largo, a grandes dinosaurios de cuello largo, parientes del diplodocus y de los enormes titanosaurios herbívoros.

Su nombre significa “el cocodrilo de Burke procedente de Mallín Grande” y es un homenaje al estadounidense Coleman Burke (1941-2020), amante de la Patagonia y apasionado por la paleontología, quien tuvo un rol fundamental en las diversas actividades del Cev.

El origen de los cocodrilos

Los cocodrilos aparecieron a comienzos del período Jurásico, casi a la par que los primeros dinosaurios. En pocos millones de años invadieron el medio marino convirtiéndose en grandes depredadores de peces y de otras criaturas acuáticas. Los mares cálidos y poco profundos del Jurásico sirvieron a estos cocodrilos acuáticos como vías de dispersión, distribuyendose por vastas áreas del planeta. América del Sur es famosa por la riqueza en restos de cocodrilos marinos de gran tamaño, documentados por cráneos y esqueletos articulados y muy completos, los cuales han sido excavados en rocas jurásicas al pie de los Andes, tanto en Chile como en Argentina.

“Es todavía escaso el conocimiento del que disponemos –a nivel mundial– sobre aquellos cocodrilos que correteaban entre las patas de los dinosaurios”, afirma el investigador Fernando Novas. “Los cocodrilos jurásicos que habitaban tierra firme no superan el tamaño de un gato doméstico y, a diferencia de sus temibles primos marinos, su dieta se basaba en pequeños invertebrados. Nada conocíamos en Sudamérica de esos diminutos cocodrilos habitantes de charcos y lagunas, hasta que dimos con los restos del burke suchus”, señala el paleontólogo.

Hallazgos paleontológicos en Aysén

En cercanías de Mallín Grande, Aysén, existe un formidable yacimiento fosilífero de reptiles jurásicos con una antigüedad aproximada de 148 millones de años y con difícil acceso para los exploradores. Al rememorar el momento del descubrimiento del burke suchus mallingrandensis Marcelo Isasi, técnico del Cev recordó: “El primer día de prospección fue realmente inolvidable. Después de subir con los caballos y atravesar grandes extensiones de hielo donde los animales se hundían de golpe hasta la panza, nos pusimos a buscar fósiles en los asomos rocosos. Estábamos muy entusiasmados, ya que en un área de no más de 100 metros de largo dimos con varios esqueletos articulados de chile saurus. De repente Federico Agnolín, investigador del Cev y de la Fundación Azara, gritó: «¡Encontré un cocodrilo!», y todos salimos corriendo hacia él. Cuando llegamos vimos que se trataba de diminutos huesos expuestos en la superficie de la roca”.

El hallazgo del esqueleto del cocodrilo fue seguido de una sorpresa aún mayor cuando el mismo Agnolin, excavando con maza y cinceles alrededor del fósil, quebró un fragmento de roca y vio la parte posterior de un cráneo muy bien preservado.

Durante aquella expedición, la geóloga Rita de la Cruz tenía la esperanza de descubrir un dinosaurio diferente del ya conocido chile saurus, y no imaginó que la gran novedad sería aportada, esta vez, por un cocodrilo. “No sabía la trascendencia que esto podía tener. Pero Federico estaba muy emocionado y como buen paleontólogo, sabía que su descubrimiento era muy importante. Ahora, varios años después, por fin, el cocodrilo sale a luz y brilla por sí mismo, alumbrando aún más el conocimiento de la fauna de fines del Jurásico”.

Una vez extraídos los bloques de roca conteniendo los fósiles, se los envolvió adecuadamente para su transporte. Fue clave la habilidad y destreza de los baqueanos para trasladar a buen resguardo los ejemplares fósiles que los paleontólogos colectaron en lo alto de la montaña. Una vez terminada la travesía, los bloques de roca fueron transportados a Santiago de Chile, y luego de contar con los permisos necesarios, pudieron ser transportados al Museo de Buenos Aires para su preparación y estudio.

El trabajo publicado en Nature sobre burke suchus estuvo encabezado por Fernando Novas y Manuel Suárez, y contó con la participación de Rita de la Cruz, Federico Agnolín, Sebastián Rozadilla, Gabriel Lío, Marcelo Isasi y David Rubilar. Este nuevo descubrimiento reafirma la importancia que tiene el sur del continente sudamericano en temas evolutivos y biológicos a nivel mundial.

FUENTE: elciudadanoweb.com

Qué son las “flores de hielo” que aparecieron en la Antártida

Especialistas explicaron cómo se produce el fenómeno

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la República Argentina, dio a conocer imágenes de lo que parece ser un campo de flores congeladas en la Antártida. El fenómeno se registró el jueves de la semana pasada en la Base San Martín.

Las autoridades explicaron que, en rigor, se trata de un fenómeno que se produce por la evaporación del agua. “Este fenómeno ocurre cuando se originan pequeñas fisuras en el hielo marino, por las cuales se evapora agua que se congela rápidamente al encontrarse con aire muy frío”, detallaron los expertos del SMN.

Asimismo, detallaron que se deben producir determinadas condiciones para que ocurra este fenómeno: “Para que el agua cambie de estado de vapor a sólido, se requiere también viento escaso y sal dentro de hielo poroso, que es lo que desencadenará el proceso de cristalización para crear esa especie de ‘jardín congelado'”, contaron a través de las redes sociales.

FUENTE: Página 12 – Servicio Meteorológico Nacional- Antartida Argentina

Paleontólogo encontró 70 huevos de dinosaurios.

Juan Porfiri, de General Acha, intervino activamente en el hallazgo. Los 73 ejemplares encontrados son de ave y con una antigüedad de 85 millones de años del período cretácico.

Un “Sitio de Nidificación” con más de 70 huevos de dinosaurios fue hallado dentro del campus de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), en Neuquén, durante un monitoreo realizado por el Museo de Ciencias Naturales debido a la futura construcción de nuevos edificios en ese lugar.

huevos dino 2

Así lo confirmaron especialistas de esa casa de estudios y señalaron que los huevos fueron rescatados en un área protegida de la universidad por ser considerado un “sitio único” en el mundo por la riqueza paleontológica que contiene.

El paleontólogo Juan Porfiri, pampeano, explicó que decidieron “realizar un monitoreo de un sector del campus de la universidad dónde se van a ejecutar nuevas construcciones en un yacimiento de fósiles muy rico donde hemos encontrados serpientes y cocodrilos y donde creemos que hay mucho más por rescatar”.

huevos dino 1

“Nosotros propusimos antes de que comenzaran las obras, al haber riesgo paleontológico, hacer el monitoreo en ese sector donde años anteriores habíamos trabajado y encontrado fósiles”, indicó Porfiri, oriundo de General Acha.

También explicó que “cuando limpiaron el lugar se encontraron con un área de nidificación que tiene muchos huevos de los cuales hemos rescatado hasta el momento 73 y siguen apareciendo”.

Porfiri precisó a la agencia oficial Télam que lo que hallaron “es un sitio de nidificación que tiene 12 metros de largo por 5 de ancho”.

Sobre la base de antecedentes de este tipo de huevos que se han estudiado, el científico explicó que los hallados en la universidad son de ave y con una antigüedad de 85 millones de años del período cretácico.

El paleontólogo especificó que “tienen aproximadamente 5 centímetros de punta a punta en forma elíptica, con una cáscara sumamente lisa a diferencia de otros huevos de dinosaurios que han aparecido en la ciudad de Neuquén que son rugosos, redondos y de mayor tamaño”.

La formación geológica del hallazgo se denomina “Bajo de la Carpa” y “hace 85 millones de años era un lugar con dunas y pequeñas lagunas con un clima semiárido”, detalló Porfiri.

En las próximas semanas continuarán las tareas de rescate, aunque muchos de los materiales encontrados están en el sitio y otros se han colectado y ya fueron incorporados a la colección del Museo.

Porfiri destacó que “hay varios estudios hechos sobre estos huevos de aves, pero siempre hay nuevos aportes a través de estudios tafonómicos que se están haciendo para conocer bien por qué están depositados, qué forma de depositación tienen y, a su vez, avanzar en algún otro tipo de investigaciones”.

“El yacimiento paleontológico de todo el campus universitario es sumamente importante porque siempre aparecen materiales fósiles, incluso muchos de los que han aparecido son nuevas especies de cocodrilos, reptiles, aves y que han sido los primeros grupos de nuevas familias de dinosaurios que se han encontrado en el mundo”, explicó.

Puso como ejemplo fósiles hallados de cocodrilos “Notosuquios”, o los “Alvarezsauridos”, una familia de dinosaurios que aparecen en el campus de la universidad por primera vez y después empiezan a aparecer parientes de estos en Mongolia, en Canadá y en otras partes del mundo”.

“El campus de la universidad es conocido mundialmente y justamente por la riqueza paleontológica que tiene, lo transforma en algo único, y por eso es tan importante seguir poniendo en valor todo esto”.

“Quienes trabajan en paleontología de cualquier lugar del mundo, conocen a la universidad por su riqueza”, dijo.

Del proyecto de investigación participan estudiantes de la carrera de Geología de la UNCo que han formado parte de otras iniciativas con el Museo de Ciencias Naturales y la Secretaría de Políticas Universitarias.

“Son voluntariados universitarios con especialización en paleontología y hoy se ven ante esta oportunidad de trabajar en este proyecto”, comentó Porfiri.

El equipo de trabajo lo coordinan los paleontólogos Juan Porfiri y Domenica dos Santos y lo integran los estudiantes avanzados de geología de la universidad, Darío López, Macarena Martínez, Martín Gasparini y Santiago Sánchez.

FUENTE: El Diario de la Pampa- Provincia de la Pampa – República Argentina –

 

Hallan el fósil de un vampiro gigante en Argentina.

Arqueólogos argentinos encontraron restos de un murciélago vampiro gigante que vivió hace unos 100 mil años. El hallazgo fue hecho cerca de la localidad bonaerense de Miramar.

En concreto se trata de la rama mandibular que fue recuperada del interior de una madriguera de un perezoso gigante, en sedimentos que datan del Pleistoceno.

El fósil pertenecía a un ejemplar de la especie Desmodus draculae, que fue encontrada por primera vez en Venezuela en 1988. Su nombre hace referencia al fantasmal personaje de ficción creado por el escritor irlandés Bram Stoker.

Estos ejemplares vivieron durante el Cuaternario de América y tenían un tamaño 30% más grande que el vampiro común (Desmodus rotundus).

Los vampiros son mamíferos que solo viven en América y son conocidos por alimentarse de la sangre de otros animales.

“Son la única familia de murciélagos en el mundo que despierta curiosidad a partir de las leyendas de las Transilvania y su espeluznante conde Drácula. Pero en realidad son animales pacíficos que se alimentan de sangre de animales, y a veces de humanos, por unos breves minutos sin generar molestias, tal es así, que sus falsas víctimas ni lo presienten”, explicó Mariano Magnussen, del Laboratorio Paleontológico del Museo de Ciencias Naturales de Miramar e investigador de la Fundación Azara, donde se resguarda el nuevo espécimen.

Sin embargo, el especialista alertó de que la mordedura de uno de estos murciélagos puede transmitir rabia u otras enfermedades si están infectados.

Según el Museo de Ciencias Naturales de Miramar, otro detalle importante del descubrimiento de esta mandíbula, es que ofrece datos paleoambientales y paleoclimáticos para el Pleistoceno superior, pues su pariente más directo, el vampiro común (Desmodus rotundus) actualmente se encuentra a 400 kilómetros al norte de la ubicación del vampiro miramarense. Por lo tanto, las condiciones ambientales del sitio del arroyo La Ballenera habrían sido diferentes a las de hoy.

El Desmodus draculae fue el último de los grandes mamíferos voladores y se extinguió durante la época colonial, en 1820 aproximadamente. Se estima que la causa fue la llamada Pequeña Era de Hielo, un período frío que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX.

FUENTE: SPUTNIK MUNDO-

Vergüenza propia y ajena…

Los políticos y sus asociados inmobiliarios -toda corrupción en formato legal.

La demolición de casas y edificios de valor patrimonial sigue siendo un tema pendiente y una sorpresa para vecinos que ven de la noche a la mañana cómo cambia la fisonomía barrial.

Marina Gambier

LA NACION

Así nomás, de la noche a la mañana, en los primeros días de abril amaneció en ruinas la casa de Morelos 435, en Caballito.

Quienes habían denunciado su estado de abandono -y a la topadora a punto de pasarle por encima- encontraron efectivamente los escombros de la vivienda de estilo Art Nouveau proyectada a principios del siglo pasado por el arquitecto italiano Jacobo Storti, autor de otras residenciales en Buenos Aires y Santa Fe.

No vivía nadie allí, pero cada tanto alguien se daba una vuelta, comentaban los vecinos, preocupados por el destino del predio. Entre otros inmuebles “desaparecidos” en 2020 y lo que va de 2021 figuran los edificios militares de la calle Clay, en Palermo, incluida la Sastrería Militar donde en breve levantarán un conjunto de torres.

También rondan las máquinas cerca de otra casona de dos plantas ubicada en la calle Virrey del Pino, legalmente desamparada como tantos inmuebles y parcelas históricas de la ciudad.

Un catálogo patrimonial incompleto

Nada nuevo. Dentro del territorio porteño existen cerca de 140.000 edificaciones anteriores a 1941 de las cuales solo unas 18.000 son consideradas de valor patrimonial, aunque menos de 3000 cuentan con protección legal específica.

La mayoría se concentra en las comunas 1 y 2, pero en el resto de los barrios de Buenos Aires hay miles esperando alguna clase de piedad.

La ley 2548, y su continuación la 3056, protegía los inmuebles anteriores a 1941 y establecía procedimientos para catalogarlos.

Extrañamente esa ley tenía fecha de vencimiento el 31 de diciembre de 2011, lo que entonces hubiera allanado el camino a los desarrolladores inmobiliarios para solicitar demoliciones.

Basta de Demoler junto con la Fundación Ciudad y SOS Caballito presentó entonces un amparo alertando la urgencia de evitarlas” recuerda María Carmen Arias Usandivaras, presidenta de la ONG.

“En diciembre de 2011 la justicia dictó la ley 2548, y su continuación la 3056, protegía los inmuebles anteriores a 1941 y establecía procedimientos para catalogarlos.

El gobierno se vio obligado a contratar a la FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA) para realizar el trabajo”.

Sin embargo, ese catálogo nunca se completó.

Como resultado de una primera revisión el CAAP consideró que 18.195 inmuebles merecían sobrevivir en el paisaje urbano, es decir, apenas el 13 % de lo estimado en los registros catastrales, y entre los que seguramente quedó afuera la casa del arquitecto Storti.

En marzo último Basta de Demoler elevó un pedido de informes a las autoridades de la Dirección General de Interpretación Urbanística (Dgiur) y a la Legislatura local sobre el paradero de la documentación relevada por la FADU, y el de las propiedades que quedaron fuera del paraguas.

“Por eso decimos que el resto de los inmuebles se encuentra en un limbo patrimonial, en riesgo de obtener permiso de demolición y de que el CAAP uno a uno los vaya autorizando por no estar catalogados o, al menos, evaluados.

Esto motivó el encendido de alarma. Día a día se otorgan permisos de demolición para estos inmuebles sin evaluar, e incluso para los que fueron descatalogados luego de que el CAAP, en segunda oportunidad, los clasificara sin oportunidad, los clasificara sin valores que resguardar”.

Según la organización, en su momento las reuniones de evaluación eran semanales y la suerte de las propiedades era decidida a través de fotografías por una mayoría de arquitectos no necesariamente autorizados.

“Hasta desestimaron cientos de edificios en una sola reunión.

Solo por ello debiera ser auditado.

El CAAP continúa activo y no es posible asistir a las reuniones como oyente.

Las resoluciones se conocen cuando se publican en el Boletín Oficial“, aclara Arias Usandivaras.

Por otra parte, agrega, la cifra revisada no concuerda con la que originalmente figuraba publicada en la Web oficial: 16.831 inmuebles.

“El gobierno nos contestó el 31 de marzo pasado que entre los años 2008 y 2014 solamente se enviaron 3131 y se catalogaron 2016 propiedades. El resto no se trató.

Pedimos que se realice una auditoría al CAAP y a la Dgiur ya que, a pesar de las irregularidades documentadas por vecinos, ONG’s y por los fallos de la Justicia, vemos la discrecionalidad y falta de transparencia con la que se está modificando la escala e identidad de Buenos Aires para siempre”.

Marina Gambier
Fuente: La Nación

Una disciplina poco conocida. Personajes. Final.

Que te permitió este deporte desde lo social?

-Siempre fui muy solitaria, nómade y desapegada de lo social. Pero con la apnea mi mundo se enriqueció, porque conocí a personas increíbles.
No me refiero a la magnitud de lo que hacen, sino a la pasión con la que hacen. No todos apneístas.
También deportistas de otros ámbitos, artistas, fotógrafos subacuáticos, documentalistas, gente común haciendo cosas extraordinarias
 
Personas que antes solo podía ver en un documental, por ejemplo, de pronto se convirtieron en una amistad, en una charla, en un abrazo, en un rival deportivo, hasta en alumnos de mis cursos.

Todos me inspiran a seguir creyendo que es posible, sin perder la esencia y humanidad.

¿El no respirar bajo el agua requiere más sufrimiento o alegría?

-No lo mido en términos de sufrimiento o alegría sino como la posibilidad de vivir algo único.

Tiene su cuota de estrés: por más que sea un disfrute personal, es una exigencia antinatural. Por eso es necesario encontrar la armonía, prepararse gradualmente, no improvisar, tener objetivos claros.

Aprendí a convivir con ratos de paz y otros de lucha interna.

Lo que me atrae es el agua, esa soledad y silencio abismal, el sentirme rodeada de esa inmensidad líquida que me impregna los sentidos.

De hecho, en competencias mundiales de piscina he sido la única con malla, en vez de un neopreno que ayuda a deslizar más, con lo cual podría haber hecho más metros.

Pero en ese momento tenía la convicción de que el logro tenía que ser así, del modo más natural, y sintiendo el agua en la piel.

¿Qué se siente al salir del agua y volver a respirar?

-Alivio, la sangre vuelve a su curso normal, pero también aparece una inmediata nostalgia que me hace querer volver.

Y si es competencia, la cabeza tiene que estar atenta a reglas.

Después hay tiempo para pensar en lo que sea: en mi caso, mi familia.

Pero lo más difícil es el antes: ahí es donde se pone a prueba la templanza. La apnea es un deporte atípico, donde necesitamos bajar las pulsaciones.

La apnea es un deporte atípico, donde necesitamos bajar las pulsaciones cardíacas, evitar la descarga de adrenalina y tener mucho autocontrol.

Para que te des una idea: en la apnea deportiva no tenemos un “en sus marcas, listos, ya”.

El día anterior nos dan el orden de partida, que es lo que se llama “official top”.

Tres minutos antes, ya podemos ingresar a nuestro espacio de competencia y el juez empieza un conteo regresivo.

Cuando llega al 0, que es el top oficial, inicia otro conteo de 30 segundos, que es la ventana de tiempo en que podemos sumergirnos y empezar nuestra apnea. Por eso, es mucho más que “aguantar la respiración”.

-¿Hasta dónde querés llegar?

Ahora que comencé a competir en apnea en profundidad, quiero seguir descendiendo más profundo en otros mares y cruzarme con animales en su estado natural, libres ellos y libres yo, en apnea. Ya lo hice con lobos marinos, delfines, ballenas y pingüinos y fue inolvidable.

También me gustaría hacer apnea bajo hielo y sin neopreno, que es mi máximo sueño.

Hacerlo en algún sitio de nuestro sur argentino, mostrarle al mundo que aquí también queremos intentarlo, porque hay una tendencia a hacerlo en regiones frías de Europa.

Tengo la voluntad para entrenar e intentarlo, pero la logística es muy costosa y debería tener un equipo humano muy completo.

Bueno, menos mal que no sos friolenta…

-¡¿Qué?! Soy el ser más friolento del mundo.

Fuente: Periódico Clarín. Revista Viva
Entrevista: Alejandro Duchini

Disciplina poco conocida. Personajes.

Fue cuarta y octava en los dos mundiales en los que participó y medalla de oro en un Panamericano de Apnea Indoor. “Esa vez, en una competencia en Puerto Madryn, me sumergí en un mar frío y cada vez más oscuro”, cuenta. Y ganó.

Su hermana Eloísa, profesora de educación física y psicopedagoga, es su entrenadora. “Sólo nosotras sabemos por lo que pasamos para crecer en este deporte”, dice Ludmila al recordar obstáculos.

“Nunca me quedé de brazos cruzados, aprendí a autogestionarme. Buscar patrocinios fue una maratón aparte que muchas veces me hizo llegar desgastada a competencias o hasta a llorar bajo el agua en los entrenamientos. Pero eso hizo todo más valioso. Permanecer a pesar de eso, es mi mayor logro.”

-¿Cuál sentís que es tu lugar como referente de un deporte poco difundido?

-Es que para mí la apnea no es sólo un deporte: el día que deje de competir, seguiré eligiendo ese lugar subacuático que espero disfrutar hasta que sea viejita, porque no puedo vivir sin eso. Y, por otro lado, necesito humanizar lo deportivo, quitarle el exitismo y que no se reduzca solo al asombro ante un número, porque sino la cosa se vuelve muy vacía.

De hecho, además de competir y ser entrenadora, varias veces mostraste un lado estético con la apnea.

-En el arte encontré ese sentido que señalaba. Tuve la oportunidad de protagonizar el cortometraje Turn On, grabado en aguas rionegrinas, frías (8°C), sin uso de neopreno ni protección térmica en la cabeza. Incluso con escenas desnuda cerca de lobos marinos.

Las sesiones duraban media hora con apneas breves, en exhalación y a cierta profundidad, con el riesgo de hipotermia. Tardaba horas en recuperarme. Nadie imagina lo que mi cuerpo toleró en esos días. Yo aún no entiendo cómo lo hice. Sentía que el cerebro se congelaba y que el cráneo me iba a explotar. Pero lo decidimos así para dar un mensaje implícito acerca del respeto y el cuidado de nuestro entorno, y a la vez reflejar una actitud proactiva sobre ello.


Pero lo decidimos así para dar un mensaje implícito acerca del respeto y el cuidado de nuestro entorno, y a la vez reflejar una interacción natural, despojada de comodidades, como metáfora del momento en que decidimos afrontar miedos, bucear en ellos, encontrarnos con nuestras limitaciones y superarlas. Y todo lo hicimos a pulmón: un equipo de cuatro personas integrado por Laura Babahekian (directora y camarógrafa), Tony y Marcos Brochado (logística y seguridad) y yo.

-¿Cómo manejás la mente para que los miedos y demás pensamientos negativos no te jueguen en contra mientras te sumergís?

-El miedo es primitivo y necesario: lo hagamos como deporte o juego, nuestro cerebro solo interpreta que es una situación de supervivencia y actúa en consecuencia. Pero no manejo la mente, ni anulo pensamientos negativos ni miedos: los ordeno, aprendí a transitarlos si aparecen.

Lo que nos puede jugar en contra no son los pensamientos en sí, sino las reacciones fisiológicas que pueden generar: hasta un recuerdo bonito nos puede alterar la fase calma de la apnea, por eso el estado ideal sería conectarnos con el aquí y ahora.

El mejor entrenamiento para la mente es ir a la pileta y hacer, hacer a pesar de cualquier circunstancia.

No ponerla en un lugar ideal, sino todo lo contrario: atravesar ese remolino de emociones también es parte del juego.

Siempre hay una vocecita que me dice “huí” y otra: “hoy te convertís en héroe”, y las dos son necesarias.

Es una tríada mental-física-fisiológica en la que el todo es más que la suma de las partes. Y siempre voluntad, constancia y decisión.

:Me gustaría hacer apnea bajo hielo y sin neopreno, que es mi máximo sueño.Ludmila Brzozowski, campeona de apnea deportiva”

Mundo aparte

-¿Cuál es tu concepto del tiempo bajo el agua?

-Lo mejor y más difícil es olvidarse del tiempo. Aprendí a no ser esclava del reloj y a vivir mi propio tiempo, medirlo por las reacciones de mi cuerpo.

De tanto hacerlo pasar por la misma huella, ya sé cuánto tiempo aproximado llevo bajo el agua sin ver el reloj.

Su hermana Eloísa, profesora de educación física y psicopedagoga, es su entrenadora. “Sólo nosotras sabemos por lo que pasamos para crecer en este deporte”, dice Ludmila al recordar obstáculos.

“Nunca me quedé de brazos cruzados, aprendí a autogestionarme.

Buscar patrocinios fue una maratón aparte que muchas veces me hizo llegar desgastada a competencias o hasta a llorar bajo el agua en los entrenamientos.

Pero eso hizo todo más valioso. Permanecer a pesar de eso, es mi mayor logro.”

-¿Cuál sentís que es tu lugar como referente de un deporte poco difundido?

-Es que para mí la apnea no es sólo un deporte: el día que deje de competir, seguiré eligiendo ese lugar subacuático que espero disfrutar hasta que sea viejita, porque no puedo vivir sin eso.

Y, por otro lado, necesito humanizar lo deportivo, quitarle el exitismo y que no se reduzca solo al asombro ante un número, porque sino la cosa se vuelve muy vacía.

De hecho, además de competir y ser entrenadora, varias veces mostraste un lado estético con la apnea.

-En el arte encontré ese sentido que señalaba. Tuve la oportunidad de protagonizar el cortometraje Turn On, grabado en aguas rionegrinas, frías (8°C), sin uso de neopreno ni protección térmica en la cabeza. Incluso con escenas desnuda cerca de lobos marinos.

Las sesiones duraban media hora con apneas breves, en exhalación y a cierta profundidad, con el riesgo de hipotermia.

Tardaba horas en recuperarme. Nadie imagina lo que mi cuerpo toleró en esos días.

Yo aún no entiendo cómo lo hice. Sentía que el cerebro se congelaba y que el cráneo me iba a explotar.

Disciplina poco conocida. Personajes.

La campeona que puede estar más de 5 minutos sin respirar

Ludmila Brzozowski tiene varios récords en apnea deportiva. Lo disfruto, pero es una exigencia antinatural,

“No se trata sólo de aguantar mucho tiempo bajo el agua. No es el tiempo lo que cuenta. Es la sensación de formar parte del agua.

Bajo el agua, el tiempo es otra cosa”, dice Ludmila Brzozowski. Representante argentina en apnea deportiva. Récord argentino en apnea estática. A sus 4 años, y sin saber nadar, se escapaba a la pileta grande del club de Río Colorado, la ciudad de Río Negro en que nació hace 43 años, y se movía por el borde interno para llegar a la parte honda. Todavía se acuerda de ese momento que la llevó a sumergirse luego por piletas y mares del mundo.

“El agua me llamaba”, le dice a Viva desde su casa en Bahía Blanca, donde reside y entrena. La franja divisoria de color rojo la fascinaba. Aquella delgada línea que separaba la parte baja de la piscina de la profunda. Y ella siempre iba a la profunda.

“Nunca le tuve miedo al agua sino al bañero”, se ríe al recordar los enojos de los guardavidas al descubrirla tan chiquita y tan corajuda. Un sábado, uno de ellos, Franklin Urrutia, empezó a darle clases de natación.

A los 5 años participaba de competencias preinfantiles en las que el premio era un helado conogol. A los 10 nadó 25 metros sin respirar, en subacuático, la prueba en la que –años después– se convirtió en campeona panamericana.

“La infancia es la pileta. La pileta, jugar en la calle y la biblioteca”, recuerda, porque también le daba a la lectura de libros de su casa, que compartía con tres hermanas, un hermano y sus padres.

También escribe: coqueteó con el periodismo pero el agua pudo más. En 2012 se enteró de que la apnea era un deporte y en 2013 compitió por primera vez. Dos años después participó en un Mundial de la especialidad, en Francia.

Hay que ver las imágenes que le hizo la fotógrafa Laura Babahekian. Bajo el agua su cara es puro éxtasis. A veces, sin ropa, se sumerge y se deja llevar por las sensaciones: el
el agua como caricia. Otras con una malla o con traje de neopreno: el agua como caricia. Un estado zen que sólo allí encuentra y con el que le puede ganar al frío más frío del agua.

“Siempre encontré algo mágico en ese fluir liviana y libre. Algo que hoy sigo sintiendo y que me conecta con aquella nena que aprendió a intentar.” Y luego: “Cuando llego a la pileta o al mar, me transformo. Emergen las fortalezas que no imaginaba tener, y me vuelvo permeable a ese mundo de sensaciones que sólo habito en mis apneas”.

En qué consiste, concretamente, la apnea deportiva?

-En contener la respiración bajo el agua y alcanzar el mayor tiempo, profundidad o distancia posible en un respiro. Hay distintas pruebas deportivas. También soy instructora de apnea, doy cursos y talleres, y en ese ámbito vi a personas vencer miedos en el agua, superarse y descubrir fortalezas en su interior más profundo.

Porque la apnea se trata de eso: del proceso y no de los minutos o metros sin respirar.

“Buscar patrocinios fue una maratón aparte que muchas veces me hizo llegar desgastada a competencias o hasta a llorar bajo el agua en los entrenamientos.Ludmila Brzozowski, campeona en apena deportiva”

Logros increíbles

Ludmila tiene cuatro récords panamericanos, dos sudamericanos y quince argentinos entre las tres pruebas en piscina. También cuenta con un reciente récord argentino en apnea en profundidad (en el mar), en la prueba más difícil y genuina conocida como “peso constante sin aletas”: descenso y ascenso en estilo pecho, sin agarrarse de la cuerda ni usar patas de rana. Así descendió 40 metros. Sólo brazadas y patadas.

Para alcanzar esos logros hizo cosas tan extravagantes como nadar bajo el agua 142 metros en una piscina o permanecer cinco minutos y medio sin respirar.
Continuará…

Fuente: Periódico Clarín. Revista Viva
Entrevista: Alejandro Duchini

El genio verde…

21 04 21 Argentina. Paisajimo. Turismo

Éste aporte, quedó reflejado en su libro Les Fôrets naturelles de la République Argentine (1913), el cual escribió en base a sus numerosas expediciones científicas a lo largo y ancho del país.

Thays fue una persona ejemplar, trabajó para la humanidad sin distinción alguna. Su pensamiento y compromiso con la sociedad y las generaciones futuras, quedan plasmados y sintetizados en la siguiente cita célebre de Carlos:

«El hombre, sobre todo el que trabaja, necesita distracción y ¿acaso hay alguna cosa más sana, más noble, más verdadera, cuando se sabe apreciarla, que la contemplación de los árboles, de las hermosas flores, cuando son cuando son dispuestas con gusto?

El espíritu entonces descansa, las penas se olvidan monentánamente por lo menos, y el aspecto de lo bello, de lo puro, produce un efecto inmediato sobre el corazón.

El hombre vuelve enseguida ora al trabajo, ora en su familia, bajo el imperio de disposiciones más favorables que las que hubiera tenido sin esos momentos de contemplación encantadora».

Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires

Carlos Thays llegó a Argentina en 1889, contratado por un año, para diseñar y ejecutar la construcción del Parque Sarmiento en la ciudad de Córdoba. Originalmente su estadía en el país no iba a ir más allá de ese plazo, pero en Buenos Aires el intendente Francisco Bollini lo retuvo para hacerle una propuesta.

La obra del gran paisajista la continuó su hijo, quien siguió la especial y maravillosa obra de crear espacios verdes, junto a la arquitectura con resabios de la románica, china o francesa.