“Esplendor», un poemario creado con jirones de vida

Diego Fleischer, novelista y guionista santafesino radicado en Buenos Aires, volvió a su ciudad natal para presentar su primer libro de poesía. Dividido en tres partes, que dialogan entre sí, recorre 30 años de vida que van desde la adolescencia y el despertar sexual, hasta los aprendizajes de la madurez.

Aunque escribe poesía desde hace décadas, el santafesino Diego Fleischer recién publicó su primer poemario, “Esplendor”, con más de 40 años de edad. No sólo porque se focalizó en su labor como escritor de novelas, obras de teatro y guiones para cine y televisión. Sino porque recién en esta etapa de su vida adulta encontró la coyuntura que le permitió enfrentar, sin evasivas, ese material que construyó a lo largo del tiempo. Una tarea ardua, si se considera que las poesías de Fleischer están construidas, para usar una metáfora lo más categórica posible, con jirones de vida.

“Esplendor” es una historia con resonancias atemporales sobre los vínculos y el autodescubrimiento. Foto: Jorge Anichini.

“Esplendor” es una historia con resonancias atemporales sobre los vínculos y el autodescubrimiento. El retrato de una vida contemporánea que se hace universal a partir de su hondura y su apelación constante a experiencias que son comunes a todos los seres humanos. Cualquier lector se puede sentir hermanado con Diego si decide asumir el trabajo (no exento de incomodidades, como siempre ocurre con la buena literatura) de adentrarse en sus textos.

La propia estructura del libro es una primera interpelación al lector, ya que no hay una lógica de linealidad. Todo gira en el sentido contrario a las agujas del reloj: empieza en 2021 y llega, en tres ciclos, hasta 1989. De hecho, las primeras páginas del libro se estructuran sobre el Tercer Ciclo, titulado “La corrección del alma”, que abarca desde el 2021 hasta el 2001. El Segundo Ciclo va del año 2000 a 1999 y el Primer Ciclo, de 1998 a 1989. En cada uno de ellos, Diego intenta a través de las palabras dejar un registro, por momentos más fresco, en otros más denso, de vivencias y sensaciones.

La propia estructura del libro es una primera interpelación al lector, ya que no hay una lógica de linealidad. Foto: Jorge Anichini

La presentación santafesina de “Esplendor”, se produjo en el Teatro de la Abadía, en el norte de la ciudad. En ese espacio, el autor no estuvo solo: un grupo de actores, actrices y músicos (Silvina Gómez, Lucía Cueto, Adriana Rodríguez, Laura Aguzín, Iván Rojas, Octavio Bassó, Miguel Pascual, Gabriela Peirano y Victor Malvicino) dirigidos por el anfitrión, Walter Alemandi, le pusieron voz y cuerpo a sus poesías. En medio de lo cual el propio autor brindó ante el público presente detalles del proceso creativo a través del cual se gestó el libro. Y como, junto a “Esplendor”, nació también la editorial Gombos, cuyo nombre rinde homenaje al abuelo de Diego que luchó durante la 1ª Guerra Mundial para el imperio austrohúngaro y escribía poesía en la trinchera.

Palabras liberadoras

En los textos elaborados por Diego hay amor: “Es indispensable el amor para que la fruta humana fermente y se haga vino, para que uno brinde a otro lo que el dinero no protege”. Hay soledad: “Todos, en miles de noches, cada noche, aunque hagan pista y representaciones, aprenden que están solos y que la única salida es comprender su soledad y todas las miles otras”. Y miedos: “Es entonces la verdad de nuestra especie: humanos desabrigados de pasión, insolentes hedonistas detestables de tantos Dragones en un solo, y recién nacido, corazón. Te quiero lejos, lejos, tan lejos que no me pidas. Quizás en otra vida podremos amarnos. Esta noche te llamo Terror”.

Los artistas que se sumaron a la puesta en escena. Foto: Jorge Anichini


Hay ausencia: “Esta mañana no vuelan recuerdos, sólo se escucha la baba eterna de la especie humana en solitaria esfera. Y en mí, la dicción de la ausencia”. Memoria: “Para perforar tu persistente recuerdo derramo minutos al amanecer, arqueo la diferencia de los mares corporales en la tibia leche de las olas del tiempo y soy la corriente de tu espumosa sal, abandonado por el cuero del viento”. Desesperación: “¡Encontrarme un fondo para no ahogarme en el foso! No soñar, no, dejar volar el sueño a otro sueño. Escribir y amar cada verso”.

La presentación fue en el Teatro de la Abadía. Foto: Jorge Anichini

La presentación fue en el Teatro de la Abadía. Foto: Jorge Anichini


Pero la búsqueda en esos terrenos sinuosos también tiene algo emancipador, de plantarle cara a la angustia existencial. En “Esplendor”, subyace la idea de que la palabra es sanadora. Cómo escribió alguna vez la poeta Alejandra Pizarnik: “Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa”.

Imagen de portada: Actores y actrices le dieron voz y cuerpo a los textos de Diego, en una cálida puesta en escena. Foto: Gentileza Jorge Anichini

FUENTE RESPONSABLE: El Litoral. Argentina. Por Juan Ignacio Novak. 26 de septiembre 2022.

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Fernando Noy sobre Alejandra Pizarnik: «Escribía como si respirara” 

El escritor y actor recuerda a la poeta

Cuando a finales de los años 60 descubrí Extracción de la Piedra de Locura dedicado por Alejandra Pizarnik con su número telefónico y la breve frase: «Para vos, desde un jardín maléfico» en letra de jeroglífico garabateado por un niño rebelde, la llamé desde un teléfono público. 

Atendió aquella voz misteriosa y crispada con esa especie de falta de aliento como si fueran coros de una blusera medieval. 

Cuando dedujo que lo estaba haciendo sin intermediario alguno, sólo o nada menos que por la evidente fascinación ante su estremecedora poesía, pareció alegrarse con una sonrisa ronca y de inmediato concertamos nuestra cita.

Soy un alma nocturna, comentó, antes de cortar abruptamente, como después comprobé, era su costumbre.

Ya he contado infinidad de veces lo imprevistamente hilarante de aquel primer encuentro en que luego de saludarnos le comenté que me recordaba a mi Rolling Stone favorito Brian Jones y ella, de inmediato, retrucó que yo me asemejaba a una prostituta alemana. 

El juego había comenzado. Alejandra, muy lejos de la imagen trágica que habitualmente se le adjudica, en realidad era todo lo contrario. Como un niño andrógino perdido en el bosque, jugaba sin cesar en medio de esa vida que había catalogado como «un transcurrir de fiesta delirante». 

Podíamos pasar dos o tres noches sin dormir, ella arremetiendo con diversos textos que a la vez escribía finalmente refugiada por completo en el lenguaje. Además de corregir obsesivamente títulos finales como El Infierno Musical, Los poseídos entre Lilas, la saga neobarroca y delirante de Hilda La Polígrafa editada después con el título La Bucanera de Pernambuco.

Los originales del palimpsesto sobre un libro terrible y al mismo tiempo fascinante de Valentine Penrose editado con el mismo título La Condesa Sangrienta, además de sus diarios, correo interminable. Escribía como si respirara.

Alejandra es toda su poesía y dentro de ella vibra cada día mas viva, latiendo en dimensiones donde el olvido resultaría imposible e incluso la propia muerte como noción de tal, también ha muerto. 

Cincuenta años serían apenas el prólogo a su devenir tan presente que le concede el rango de poeta inmortal, renaciendo como un fénix, desde el cual nos continuará fascinando; esta vez sin otro punto final que no sean los ojos de quienes, en éxtasis, volvemos a releerla: “No importa si cuando llama el amor yo estoy muerta. Vendré. Siempre vendré si alguna vez llama el amor”.

Imagen de portada: Alejandra Pizarnik

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Fernando Noy. 25 de septiembre 2022.

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Jorge Luis Borges un escritor que creó con idénticas notas, sonidos nuevos.

“La inspiración es como la cosecha. Hay que sembrar primero”.

Año 1906. Ubiquémonos en un colegio primario de la ciudad de Buenos Aires. Un aula de segundo grado con treinta alumnos.

La maestra en ese tercer día de clase, les dijo a los chicos:

-Escriban lo que quieran. Un cuento, un relato de viaje, o un hecho familiar. Tienen media hora para hacerlo. Pasado ese tiempo, recogeré las hojas.

Al día siguiente preguntó al curso:

-¿Quién de Uds. es Jorge Luis Borges?

-Yo Srta., respondió tímidamente un niño de finas facciones.

-Te felicito. Serás escritor. Y no se equivocaba, por cierto.

Ya estaba perfilado esa especie de mago que lograría -privilegio de pocos- hace volar sus sueños.

Borges tenía 15 años cuando con su familia, compuesta por su padre, Jorge Guillermo, abogado y profesor, su madre Leonor Acevedo y su hermana Norah, dos años menor que él, se radicaron en Ginebra, Suiza.

Allí se recibió de bachiller. Contaba Con solo 17 años y ya sabía inglés, francés y alemán.

Tenía 22 años cuando regresó a Buenos Aires.

Al poco tiempo fundó la revista “Proa”.

En ella escribió: “Regresamos a Buenos Aires en el barco “Reina Victoria Eugenia” en marzo de 1921.

Fue para mi una sorpresa, después de vivir en varias y hermosas ciudades de Europa, con tantos recuerdos de Ginebra, de Lisboa, de Zurich, o de la andaluza Córdoba, encontrar que mi ciudad natal había crecido tanto y era ahora enorme, con una población heterogénea y extendiéndose hacia el poniente, hacia la pampa”.

Es que su regreso era algo más que un retorno.

Para Borges, era un descubrimiento y deslumbrado por ese “descubrimiento” dos años después publicó su primer libro.

Eran poemas. Lo tituló “Fervor de Buenos Aires”.

Como no pudo conseguir ningún editor ¡Que paradoja!. No?. Entonces, de su patrimonio editó 100 ejemplares de los no pudo vender casi ninguno salvo 6 o 7 a algunos parientes generosos, la mayor parte, lo regala.

Después conoció a Bioy Casares, que solo tenía 17 años. Borges ya tenía 31. Ase es que llevaba 14 años.

Los unió la afinidad y también el talento. Y siguió publicando. Escribió en total 12 libros de poemas; otros tantos de ensayos y también libros de ficción.

Desde su primer libro; “Fervor de Buenos Aires” –que ya mencioné- teniendo 24 jóvenes años, hasta su ultimo libro también de poemas con sus ya gastados 86 años. Fueron 62 años escribiendo libros y dando conferencias. Se casó. Se separó 3 años después.

Ya hacía 10 que había muerto su madre, Leonor Acevedo, un gran sostén espiritual… y físico.

Entro en su vida María Kodama. El 22 de abril de 1986, 50 días antes de morir se casó, esta vez con María Kodama.

Borges falleció de un enfisema pulmonar, dice la prensa europea. De cáncer de hígado, manifiestó su apoderado. Pero eso no es lo importante. Lo que importa es que con su ceguera señaló caminos y que creó con las mismas notas, sonidos nuevos. Además supo como pocos, permutar sus emociones, en palabras.Solía manifestar que cuando escribía no podía comprender que hubiese felicidad sin escribir. Como gran escritor que era, no solo escribía. También participaba. Expresaba que un libro también se escribe con el corazón,

Su voz, con el devenir del tiempo, se fue transformando en un susurro. Y así también escribía.

Y un aforismo para Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (que así se llamaba).

“Los grandes libros sobrepasaron sus escritores..”

Imagen de portada: Jorge Luis Borges (Archivo Borges)

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito. Argentina. Por José Narosky. 22 de septiembre 2022.

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Las frases más destacadas de Ernesto Sabato, a 11 años de su muerte.

El novelista argentino se destacó por su visión existencialista plasmada en sus obras y personajes; a lo largo de su trayectoria sobresalen algunos dichos que vale la pena repasar.

El último 30 de abril se cumplio un nuevo aniversario de la muerte del escritor Ernesto Sabato, nacido el 24 de junio de 1911 en Rojas, Buenos Aires y destacado referente de las novelas, los ensayos, la pintura y la física, que logró ser el segundo argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes en 1984, luego de Jorge Luis Borges.

Sábato es considerado uno de los escritores más importantes de la literatura argentina, cuya extensa carrera marcó generaciones. Su forma de construir ideas y valores a la hora de crear sus personajes y escenarios lo han destacado de otros escritores.

Sabato fue presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Publicó el Informe Sabato, donde realizó la famosa expresión de Nunca Más. Su trabajo en esta comisión tuvo como principal objetivo juzgar a las Juntas militares de la dictadura instaurada entre 1976 y 1983.

Las obras de Sábato comprenden tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador. Asimismo realizó ensayos entre los que destacan Uno y el Universo, Hombres y engranajes, El escritor y sus fantasmas.

Ernesto Sabato falleció en Santos Lugares, el 30 de abril de 2011, debido a una neumonía. Se llevó a cabo un velatorio en el Club Defensores de Santos Lugares, ubicado frente a su domicilio.

Luego de su muerte recibió un homenaje junto a Adolfo Bioy Casares en la sala Jorge Luis Borges, de la Feria del Libro en la edición coincidente con su fallecimiento.

Las mejores frases de Ernesto Sabato

  • “Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.”
  • “Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.”
  • “Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?”.
  • “La frase ‘todo tiempo pasado fue mejor’ no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que -felizmente- la gente las echa en el olvido.”
  • “Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte”.
  • “Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables”.
  • “El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”.
  • “Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa”.
  • “A cada hora el poder del mundo se concentra y se globaliza. La masificación ha hecho estragos, ya es difícil encontrar originalidad en las personas y un idéntico proceso se cumple en los pueblos, es la llamada globalización”.
  • “Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza.”
  • “¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena”.
  • “Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el Universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el Universo se derrumbe, estará preocupada por su hogar”.
  • “Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.”
  • “¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad”.

Imagen de portada: Ernesto Sabato

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Lifestyle. 30 de abril 2022.

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Poesía, feminismos y música en el primer día de la Feria del Libro.

Se presentarán los libros «La rama» de la poeta neuquina Macky Corbalán y «Decididas» de María Florencia Freijo.

La primera jornada de la novena edición de la Feria Internacional del Libro, que desarrollará en el Parque Central en inmediaciones del Museo Nacional de Bellas Artes, presentará diversas actividades como presentaciones de libros y shows musicales.

En el Auditorio Finzi a las 18 la editorial Espacio Hudson y la Fundación Oscar Sarhan para la Cultura presentarán «La rama», la obra póstuma de la poeta Macky Corbalán, fallecida en septiembre de 2014. Hablarán sobre la obra Cristian Aliaga, Cristina Cid, Raul Mansilla, Tomás Watkins y Paola, hermana de Macky.

Nacida en Cutral Co en 1963, Corbalán se definió como poeta, lesbiana y feminista, y luchó por los derechos de la mujer y por el derecho universal para que cada quien decida sobre su propio cuerpo.

«La rama» está compuesto de quince poemas que su autora preparó en los meses previos a su muerte y es el segundo libro publicado en forma póstuma. El anterior fue «Conversaciones en la noche del amor», editado en 2017.

“No me preocupa que me lean o me difundan. Me preocupa que la poesía esté presente en la vida de la gente, de una manera como la gente decida. A mí no me importa mi nombre personal, me importa esta parte de poesía que a mí me ha tocado”, explicó alguna vez la poeta que tendrá su homenaje en la feria ya que uno de los auditorios lleva su nombre.

A las 19, en el mismo espacio, la escritora María Florencia Freijo se referirá a su libro Decididas: amor, sexo y dinero publicado por Planeta. Licenciada en Ciencias Políticas y especializada en perspectiva de género, en este libro analiza los temas problemáticos en los que se enfrentan las mujeres y propone herramientas hacia un futuro más igualitario y justo para todas.

En el Auditorio Macky Corbalán se presentará Gisselle Avignone con su libro «Cuentos en red» y a las 19 Ramiro Eleazar Lorenzo se referirá a su obra literaria titulada «Las 7 Consciencias». Una hora después, la actriz, dramaturga, profesora y directora de teatro neuquina Ely Navarro hablará sobre su primera novela “Entre mares y amares, Océanos de luz”. En el libro el lector podrá encontrar algunas autorreferencias porque, como explicó su autora, «lo que le pasa a Lucía en la novela tiene que ver con lo que me pasó a mí también en el post covid y se hace planteos como nos hemos hecho todos y todas en este tiempo”.

Desde las 19.30 habrá espectáculos musicales en el escenario principal en el que se presentarán el reconocido guitarrista neuquino Rafo Grin, Sureña Jazz Band y Fuego Sagrado.

Imagen de portada: María Freijo

FUENTE RESPONSABLE: LM Neuquén. Argentina. 15 de septiembre 2022.

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Samanta Schweblin, seleccionada para el National Book Awards.

Por su libro de cuentos «Siete casas vacías»

La escritora argentina comparte la “long list” o lista larga de la National Book Foundation estadounidense, en la categoría de Literatura Traducida, con otros nueve autores extranjeros.

A menos de una semana de haber obtenido el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2022, la escritora argentina Samanta Schweblin quedó seleccionada para la lista larga del National Book Awards de Estados Unidos en la categoría Literatura Traducida por su libro de cuentos Siete casas vacías, junto a la ecuatoriana Mónica Ojeda y a la Premio Nobel polaca Olga Tockarzuk, entre otros nominados. 

«Solía ser algo impensable. Pero acá estamos con @MonaOjedaF en la longlist del NATIONAL BOOK AWARDS en EEUU!!!», publicó la multipremiada escritora argentina, cuya obra se caracteriza por ficciones de atmósfera enrarecida y perturbadora.

La obra de Schweblin, traducida por Megan McDowell, comparte la “long list” o lista larga de la National Book Foundation estadounidense, en la categoría de Literatura Traducida, con otros nueve autores extranjeros entre los que se encuentra Ojeda, por su novela Mandíbula, y Tockarzuk, quien ya había sido finalista de literatura traducida en 2018 y preseleccionada en 2019, por el premio que otorga esta entidad.

Los diez títulos fueron escritos originalmente en nueve idiomas diferentes: alemán, árabe, danés, español, francés, japonés, noruego, persa y polaco.

El galardón, iniciado en 1950, reconoce obras literarias publicadas en editoriales estadounidenses durante el año anterior al de su concesión.

Imagen de portada: Samanta Schweblin (por Adrián Pérez)

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. 16 de septiembre 2022.

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Las mejores frases de Adolfo Bioy Casares, a 108 años de su nacimiento.

El escritor argentino es considerado como uno de los mayores referentes de la literatura de habla hispana; en un nuevo aniversario de su nacimiento, un recuerdo de sus mejores frases.

Si deseas profundizar esta entrada; cliquea por favor donde este escrito en color “azul”.

El 15 de septiembre de 1914 nació Adolfo Bioy Casares, en el barrio de Recoleta. Autor de novelas, cuentos y ensayos, recibió grandes reconocimientos por su carrera y pudo trabajar junto a Jorge Luis Borges. Hijo de una familia con buena posición económica, estudió las carreras de Derecho y Filosofía y Letras, abandonando ambas. A temprana edad dominaba a la perfección el inglés y el francés.

Desde joven se encontró interesado en la literatura, siendo sus primeras publicaciones obras como “17 disparos contra el porvenir”, “Caos” y “La nueva tormenta”. Con el incentivo de su madre, comenzó a asistir a las reuniones organizadas por Victoria Ocampo en Villa Ocampo, donde en 1932 conoció a Borges.

En 1940 se casó con Silvina Ocampo, hermana de Victoria. Un año más tarde publicó “La invención de Morel”. Este primer escrito fue una de sus obras más relevantes de toda su carrera, siendo galardonada con el Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Durante su carrera, publicó la Antología poética Argentina, participó en revistas literarias, escribió cuentos y creó la revista Destiempo. Entre sus obras más destacadas se encuentran “El sueño de los héroes”, “El diario de la guerra del cerdo”, “Dormir al sol”, “La trama celeste” y “Memorias”.

Adolfo Bioy Casares falleció a sus 84 años, el 8 de marzo de 1999. En sus últimos años sufrió la pérdida de su esposa e hija.

Su trabajo con Jorge Luis Borges

Casares y Borges entablaron una amistad inmediatamente. Compartían gustos personales y literarios, lo que los llevó a colaborar en diversos escritos. En muchas ocasiones, utilizaban seudónimos como C.I. Lynch, B. Suárez Lynch y el más conocido de todos, H. Bustos Domecq.

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, fotografiados en el verano de 1942 en Mar del Plata

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, fotografiados en el verano de 1942 en Mar del Plata.

Entre 1942 y 1977, juntos publicaron obras como “Seis problemas para don Isidro Parodi”, “Dos fantasías memorables”, “Un modelo para la muerte”, “Crónicas de Bustos Domecq” y “Nuevos cuentos de Bustos Domecq”.

Las mejores frases de Bioy Casares

● “Escribir es agregar un cuarto a la casa de la vida”.

● “Mi desvelo fue siempre persuadir a la mujer de que no la engaño. A esta no podré persuadir jamás de que no la quiero”.

● “Llega un momento en la vida en que, haga uno lo que haga, solamente aburre. Queda entonces una manera de recuperar el prestigio: morir”.

● “Hay tanta gente que escribe para lucirse… Yo empecé así y fracasé hasta el día en que olvidé esas pretensiones”.

● “Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros”.

● “La vida es una partida de ajedrez y nunca sabe uno a ciencia cierta cuándo está ganando o perdiendo”.

● “Yo quería arremeter contra la vanidad, porque había descubierto que es incompatible con la dicha”.

● “El miedo lo vuelve a uno supersticioso”.

● “La vida es difícil. Para estar en paz con uno mismo hay que decir la verdad. Para estar en paz con el prójimo hay que mentir”.

● “El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez”.

● “La adolescencia fue para mí una verdadera iniciación en derrotas”.

● “El mismo lobo tiene momentos de debilidad, en que se pone del lado del cordero y piensa: ‘Ojalá que huya’”.

● “El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí”.

● “La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura”.

Imagen de portada: En un nuevo aniversario del nacimiento de Adolfo Bioy Casares, sus mejores frases para recordarlo. Archivo

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Argentina. 15 de septiembre 2022.

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Cincuenta años sin Pizarnik: el legado de una autora fundamental en la literatura argentina.

HOMENAJES

«No quiero ir/nada más/que hasta el fondo» escribió Alejandra Pizarnik antes de morirse en 1972 y ahora, que se cumplen cincuenta años de su muerte, su legado tan multiplicado y profundo en la literatura argentina sigue su marcha ardiente. Quien fuera traducida a tantísimas lenguas, se vistiera de varón y amara febrilmente a las mujeres, fue una «feminista visceral siempre al acecho» según palabras de su amigo Fernando Noy. Junto a Alicia Genovese, ambos poetas, reconstruyen la vida y la obra de una escritora fundamental.  

La poesía y la influencia de Alejandra Pizarnik no paran de crecer. Su obra es conocida y admirada en todo el mundo y ha sido traducida en innumerables idiomas. Investigadores de distintos puntos del planeta se ocupan de indagar sus textos y decenas de autores la citan como musa indiscutida. Es que su equipaje “es el ojo de la cerradura hacia dentro, un prisma para volver a componer la descomposición de la luz en una semilla de fuego, un documento de identificación con los rostros de sus rostros inasibles y un telescopio al revés para completar la órbita del sueño”, al decir de Olga Orozco.

El poeta, actor y performer Fernando Noy fue uno de los amigos de la poeta Alejandra Pizarnik, de quien el próximo 25 de septiembre se cumplen cincuenta años de su muerte. Alicia Genovese es una de las poetas argentinas contemporáneas más destacadas, conocedora de la obra de la autora de Árbol de Diana y La Condesa Sangrienta. Ambos se refieren acá a la vida y la obra de esta suerte de meteorito con luz propia, que fue la enigmática Pizarnik según palabras de su amiga Ivonne Bordelois, de esos que aparecen a veces en las hermosas noches del sur, en este mes de homenajes a su persona y a su obra.

Pizarnik fue traducida a más de 40 idiomas

Versos que se llevan adentro

Cuenta Genovese, recién llegada de Toay, La Pampa, donde fue entrevistada en la Casa Museo Olga Orozco, durante el Poesía Pampa Fest, que la lectura de los textos de Alejandra empezó “cuando tenía unos diecinueve años, había comenzado a asistir al Taller Mario Jorge De Lellis y recuerdo que con Irene Gruss nos pasábamos fotocopias de sus poemas, comentábamos lo que leíamos, todavía no habían aparecido sus obras completas. Conseguí en (librería) Hernández, como quien encuentra una rareza, El infierno musical y en una librería de viejo de la calle Corrientes La condesa sangrienta. Su poesía tuvo un impacto fundamental entonces. Eran épocas agitadas políticamente y de una u otra manera se sentía la exigencia de que la poesía tenía que hacerse en un camino acorde a esos tiempos de mucha esperanza en cambios profundos, de militancia y discusiones”. Sin embargo, la lectura de Pizarnik le dio a Genovese “otra llave para la poesía, una que me abría la intimidad, la brevedad lírica que puede resonar infinitamente, esos versos que se llevan adonde vayas y reaparecen en diferentes momentos adquiriendo otro sentido o ampliando el que tenían”

Para las poetas de los 80 la poesía de Pizarnik fue una influencia inevitable. “Recuerdo a una poeta amiga que me decía que después de publicar uno de sus libros en una reseña la asociaban con Pizarnik, pero que ella en ese momento no la había leído. Mi opinión era que, aunque no la hubiese leído directamente, estaba tan presente en la poesía que circulaba escrita por mujeres especialmente, que creo que se absorbía un modo Pizarnik a través de otras producciones. Era como una textura epocal, como la cultura de determinado momento histórico. Eso poco a poco fue decantando”.

Palabra por palabra

Su enorme gravitación entre las poetas mujeres fue, entre otras cosas, “porque muchas veíamos en ella un modelo de escritora, de poeta mujer, no había tantos modelos femeninos con una voz tan poderosa, capaz de ejercer su fascinación, su invitación a escribir en serio, a buscar las palabras del poema hurgando sin cesar, tanto como fuese necesario. Toda la noche hago la noche, toda la noche escribo. Palabra por palabra yo hago la noche, dice en un poema. Ahí hay algo además del mundo oscuro, poco visible, en el que se sitúan sus poemas para decir, hay una imagen de escritora entregada a la búsqueda de su escritura. A través de Alejandra Pizarnik voy encontrando luego a Olga Orozco, a Susana Thénon”.

Su poesía siguió siendo importante a principios de los noventa. Hay que tener en cuenta que póstumamente se habían conocido los Textos de sombra y últimos poemas, en los 80, que incluían textos desconocidos como La bucanera de Pernambuco, textos que se desfasaban de ese centro lírico. Luego aparecen sus Obras completas en 1990, que también revelan las incursiones de Pizarnik en ese otro tipo de textos y de lenguaje. Pero además empiezan a circular fragmentariamente sus diarios, su biografía, y ha sido contradictorio que a pesar de ampliarse la lectura con esos textos inéditos que la muestran irónica y mordaz, se siguió alimentando con algo de morbo esa visión de la poeta suicida que contribuyó a distorsionar su lectura. Una lectura psicoanalítica de segunda mano, muy berreta”, considera Genovese.

“Me parece que esa textura Pizarnik tal como aparecía en otras épocas, ya no se lee en las nuevas producciones poéticas, ha desaparecido, ya no es tan evidente. No obstante creo que sigue siendo una poeta muy leída, su obra sigue siendo una puerta de entrada a la poesía para muchos lectores”.

La condesa sangrienta, un relato publicado por primera vez en la revista Testigo en 1966, relata la leyenda de Erzsébet Báthory, condesa húngara medieval conocida por haber cometido más de 630 asesinatos.

Poesía contra el miedo y el silencio

En tu ensayo «En busca de una genealogía: Storni y Pizarnik» decís que su poesía puede percibirse contra el miedo, contra la sed, contra el silencio que no es nota musical; construida para vivir, no para morir…

–Ella explícitamente enuncia que escribe en contra de eso, por ejemplo, contra el miedo: Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración. En otro poema dice también que va a ocultarse en el lenguaje y la razón es el miedo. La verdad es que entiendo todo aquello que sobre su poesía se señala en relación con la presencia de la muerte, su constante referencia, su fascinación con la muerte, con lo que se pierde. Pero la búsqueda de la palabra poética en Pizarnik implica un despliegue de acciones como el de las lecturas de otros y otras, implica tomas de posición fuerte respecto de autores y autoras, que no tienen nada que ver con un suicida o con la escritura de una persona perturbada, perseguida por una pulsión de muerte que escribe catártica mente, que poca relación establece con el hacer de la literatura. Se suma a lo anterior en Pizarnik su manera de corregir desplegando las páginas como si fueran dibujos o cuadros, su autocrítica, esos indicadores que la convierten en una verdadera escritora que conoce su oficio como trabajo y se dedica a él. Pero sobre todo, alguien que entabla una lucha cuerpo a cuerpo con el lenguaje para lograr el poema, me refiero a ese apoyarse en el deseo de la palabra, en el deseo de transmitir el éxtasis de su cuerpo al poema y que la palabra contenga las ceremonias del vivir. No es una poesía para morir, definitivamente.

Poco antes de ir a uno de los últimos ensayos de «La ópera del linyera», de Daniel Melingo, donde actúa, mientras cocina unas verduras salteadas, Noy recuerda la magia del primer encuentro con Alejandra. “Por casualidad encontré un libro de ella, nada menos que Extracción de la Piedra de Locura. Lo leí de inmediato sin poder detenerme. Tenía en la dedicatoria su número de teléfono y al día siguiente la llamé. Atendió con su voz de blusera apocopada. Nos citamos al día siguiente. Tenía que llamarla desde un teléfono público desde El Cisne, un bar cercano de su casa, porque no había portero eléctrico. Lo hice. Mientras la esperaba vi salir una pareja de ancianos, luego al portero y detrás un joven muy hermoso con jeans y anteojos negros. Era ella. Nos saludamos felices como si fuera en realidad un reencuentro. Mientras subíamos en el ascensor hasta el piso 7 me atreví a hacerle una broma: ‘Te confundí con Brian Jones, mi Rolling Stone favorito’. Ella de inmediato, siguiendo el ritmo, arremetió con otro chiste : ‘y yo a vos, con una prostituta alemana’. A plena carcajada entramos. El humor descabellado fue nuestro primer contacto”.

¿Te mostraba sus escritos? ¿Tenía una escucha disponible a las observaciones ajenas?

–Sí, claro que me leía y alcanzaba sus poemas que iban a editarse con el título de El infierno Musical. Además, estaba obsesionada con La Condesa Sangrienta, de Valentine Penrose, libro que había descubierto en París y del que finalmente iba a publicar un palimpsesto con el mismo título. Escribía sin cesar. Había colocado un pizarrón en la pared para no perder alguna idea o metáfora que se le apareciera y a veces incluso dibujaba con tizas de colores. Pasábamos por lo menos dos días sin dormir. Se veía el placer inmenso con que lo hacía. Siempre era fulgurante. Estaba como en éxtasis o trance alucinado del que no quería salir. La noche era su reino favorito, del que había escrito: la magistral sapiencia de lo oscuro.

Para Noy, hablar de Alejandra, “echado en mi sillón como Olga Orozco, me deja en un éxtasis extraño, no puedo creer que haya pasado medio siglo. Ayer es mañana siempre con ella”.

Después de obtener en 1965 el Primer Premio Municipal de Poesía, compartido con el exquisito poeta y narrador Juan José Hernández, la poeta decidió mudarse de la casa materna. “Julio Cortázar colaboró en este asunto; algo que después de algún modo le retribuye pasándole a máquina su monumental Rayuela”, cuenta Noy. El departamento queda en calle Montevideo casi esquina Charcas. En la entrada, a ambos lados, hay un par de largos espejos que se multiplican hasta el infinito. Allí nos quedábamos como ante un caleidoscopio, alucinados ante el infinito. Eran sólo dos ambientes, pero al estar adentro sentías cierta extraña inmensidad inusitada. Cuando hace poco le colocaron en la entrada una placa y posamos para las fotos de ocasión al tocar el mismo picaporte sentí una descarga como ráfaga y volví a ver los espejos muy conmocionado”.

¿La imaginás participando de la última oleada feminista?

–Yo creo que el pañuelo verde estaba ya en el fulgor de sus ojos tan expresivos y dilatados por las anfetaminas. En su inconformismo y perpetua rebeldía ante todo lo instituido, bien podía ser una especie de singular Lilith pre adánica e impar pero, como muchos han señalado en varias oportunidades, sobrevivía inmersa en un puro y legítimo feminismo visceral siempre al acecho. Dentro de ese tan poderoso universo conectado con la más pura poética estaba su definitiva militancia. Escribía como si respirara. Era su propia rehén que por medio del poema encontraba aquello que definía como: la libertad absoluta y el terror que asumirla acaba provocando. Sobre todo, en esos tiempos donde según sus propias palabras: nada rima con nada. Alejandra transmutaba su propia identidad: digo yo…pero me refiero al alba luminosa o Hablo como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer humana, sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque.

Poco antes de partir por propio designio publicó en el suplemento literario del diario La Nación aquel poema que nadie leyó como evidente despedida. Culminaba diciendo: la que no supo morirse de amor y por eso nada aprendió…Ella está triste porque no está. También, muy poco antes, había expresado: He de morir al pie de la letra que afirma que morir es soñar.

Con Fernando Noy, circa 1969

Nada rima con nada

Alejandra, dentro de sí misma, había matado el concepto de muerte como tal, señala su amigo. Por algo, medio siglo después se percibe siempre viva en su/nuestra obra o herencia poética, cada vez más fulgurante. En el tiempo final de su corta existencia Alejandra se torna temida y al mismo tiempo cada vez más admirada. Descubro que encuentra refugio en la propia escritura (la soledad es no poder decirla) donde surgen destellos imprevisibles (colores enemigos se unen en la tragedia); desde la saga irónico delirante de La Bucanera de Pernambuco al fervor siniestro por La Condesa Sangrienta, que la fascina y hechiza por completo. Escribe hasta la extenuación en su transcurrir de fiesta delirante sin soslayar un diario personal, tanto correo interminable y por último aquella carta desaparecida con la cual se despide de Silvina Ocampo, su gran amor imposible”.

Desde sus textos, la voz poética de Pizarnik traza una topografía de ausencias y silencios, desiertos precariamente poblados que repentinamente por obra de la escritura pueden aureolarse”, escribió Genovese en su libro La doble voz, de 1998.

Agenda de homenajes

En el marco de los diversos homenajes que se le tributan a Pizarnik por el medio siglo de su desaparición física, el Centro Cultural Borges invita a la presentación del libro Alejandra Pizarnik. Biografía de un mito, de Cristina Piña y Patricia Venti, de editorial Lumen. La actriz Fabiana Rey leerá fragmentos de su obra; Cristina Piña e Ivonne Bordelois comentarán el libro y la dimensión de su literatura. Será el 21 de este mes, en Viamonte 525, CABA, con entrada gratuita.

En la Biblioteca de la Provincia de Córdoba, también habrá una agenda de actividades como tributo pizarnikiano. Será el 26 y 27 de este mes y estarán Fernando Noy, presentando su antología, Enjambre poético (El Brote Editora), Gri Poe, Flor López y Leandro Manuel Calle, entre otros.

La Fundación Pro Arte Córdoba convoca por su parte a la Octava Edición del Concurso Nacional de Literatura en homenaje a la escritora, destinada a distinguir el género poesía. Para mayor información, se puede consultar el sitio web proartecordoba.org

Imagen de portada: Alejandra Pizarnik (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Laura Haimovichi. 9 de septiembre 2022.

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Poesía, música y artes visuales en El Cairo: presentan el libro Esplendor.

El sábado 17 de septiembre a las 20, el guionista y novelista santafesino Diego Fleischer presenta su primer libro de poemas con una performance experimental a cargo de artistas locales que interpretarán algunos de sus poemas, entre ellos los actores Claudia Schujman y Miguel Bosco.

Con una performance experimental que combina música y artes visuales, el sábado 17 de septiembre el guionista y novelista santafesino Diego Fleischer presentará su primer libro de poemas, Esplendor. La cita es a las 20 en la sala de El Cairo, en el marco del 13 aniversario del cine público rosarino. Actuarán Claudia Schujman y Miguel Bosco.

Esplendor es el primer libro de poesía de Fleischer, que reúne escritos de su adolescencia a fines de los 80, cuando ser homosexual aún se mantenía en secreto. Hay imágenes litoraleñas y de la noche porteña.

Esplendor es, además, la piedra fundacional de la editorial Gombos, inspirada en el poeta Gombos, soldado de la I Guerra Mundial que escribía poemas en la trinchera y es abuelo del autor.

Durante la presentación del sábado, Schujman y Bosco interpretarán varios de los poemas de Esplendor –ya disponible en librerías– con música en vivo ejecutada por Melisa Camiscia en vientos y Fermín Suárez en cuerdas, y visuales proyectadas por Hernán Roperto, bajo la dirección artística del propio Fleischer.

Imagen de portada: Diego Fleischer

FUENTE RESPONSABLE: Rosario 3. Provincia de Santa Fe. Argentina. 7 de septiembre 2022.

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Jorge Luis Borges: Los 5 importantes escritores internacionales a los que más inspiró.

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El nombre de Jorge Luis Borges ha dado la vuelta no solo a la Argentina, sino al mundo, tanto por sus magníficos libros como por las traducciones, ensayos y poemas que se hicieron bajo su nombre. No es de extrañarse que haya influenciado a múltiples artistas literarios alrededor del globo, muchos de altísimo renombre, como Michel Foucault o Umberto Eco.

En conmemoración al aniversario de los 123 años de su nacimiento, en esta nota reunimos a 5 autores internacionales que han sido inspirados por la palabra de Borges, y que a su paso nos han dejado maravillas del mundo de la escritura y la literatura.

Cómo Borges publicó el primer cuento de Julio Cortázar

Nacido en Bélgica e hijo de padres argentinos, Julio Cortázar ha representado a la literatura hispana y argentina gran parte de su vida, intercalando con sus trabajos realizados alrededor del mundo, principalmente en Francia.

La anécdota de cómo Cortázar logró publicar su primer texto se le atribuye a Borges, ya que a la semana de que le llevara el manuscrito del cuento «Casa tomada», le dijo: “voy a decirle dos cosas: una, que el cuento está en la imprenta, y dentro de unos días tendremos las pruebas; y otra, que ya le he encargado las ilustraciones a mi hermana Norah”, comentó el autor de «El Aleph» en un extracto del libro de Fernando Sorrentino Siete conversaciones con Jorge Luis Borges sobre el acontecimiento ocurrido en París que, en sus propias palabras, lo enorgullecía.

Cortázar ha explicado sus razones para considerar a Borges como alguien cercano a quien admirar: 

“En principio soy -y creo que lo soy cada vez más- muy severo, muy riguroso frente a las palabras. Eso se lo debo a Borges. Mis lecturas de los cuentos y de los ensayos de Borges, me mostraron un lenguaje del que yo no tenía idea”.

“El humor de Borges, por ejemplo, me gusta mucho porque, es de directa raíz anglosajona con estructura que lo vuelve perfectamente argentino y latinoamericano(…) En ese sentido yo encuentro una gran afinidad de mi propio humor con el de Borges.”

Michel Foucault: Cómo Borges inspiró su libro Las palabras y las cosas

El reconocido psicólogo, filósofo, sociólogo e historiador francés, autor de textos como «Vigilar y Castigar» Michael Foucault ha reconocido la influencia que el escritor argentino tuvo en él.

 “Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo, todo lo familiar al pensamiento -al nuestro: al que tiene nuestra edad y nuestra geografía-, trastornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y lo Otro” escribió Foucault en el prefacio de «Las palabras y las cosas», haciendo alusión al cuento «El idioma analítico de John Wilkins» de Borges.

Foucault analiza así al orden de las cosas mediante la clasificación de animales realizada por el argentino que se encuentra en ese texto, y es a partir del mismo que razona y reflexiona sobre la idea del Orden, sus categorías y agrega opiniones personales sobre lo que significó para él lo leído.

“Este texto de Borges me ha hecho reír durante mucho tiempo, no sin un malestar cierto y difícil de vencer. Quizá porque entre sus surcos nació la sospecha de que hay un desorden peor que el de lo incongruente y el acercamiento de lo que no se conviene”.

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges.

El personaje de un libro de Umberto Eco inspirado en Borges

El semiólogo, filósofo y escritor italiano ha expresado su fascinación por Jorge Luis Borges y textos como «La busca de Averroes» o «Ficciones», cuya publicación en Italia lo dejó maravillado y hasta incluso se lo leía a sus amigos. 

Además, en uno de sus libros más importantes, «El nombre de la rosa», se hace referencia a él, ya que el personaje del viejo monje, que curiosamente se llamaba Jorge de Burgos, también tomaba ciertas características del escritor argentino: “Me gustaba la idea de tener un bibliotecario ciego, y le puse casi el mismo nombre de Borges, como también puse en la novela los nombres de otros amigos. Son homenajes”

Por otro lado, ha resaltado cualidades de escritura que definen la forma de concebir sus obras, como su genialidad para inventar lenguas ficticias: “Borges confiesa haber leído sólo la entrada de Wilkins en la Enciclopedia Británica. Poquísimo. Y se mete a inventar por su cuenta y comprende exactamente cuál era el problema de Wilkins. En ese sentido Borges era extraordinario: en una palabra, inventaba todo, inventaba la realidad”.

El embajador de Borges en Turquía: Orhan Pamuk 

Borges ha sido de influencia incluso en zonas tan lejanas como Turquía, siendo este premio nobel de literatura el mejor ejemplo. Orhan Pamuk ha expresado su amor y respeto hacia la escritura latinoamericana, teniendo un gran aprecio hacia el autor de «La biblioteca de Babel», por el cuál, dato de color, visitó Buenos Aires y se fue un poco decepcionado ya que en su opinión, no era como lo imaginaba al leer a Borges.

Le ayudó a expandir sus horizontes artísticos (“me enseñó el posmodernismo y me dio una nueva visión de la metafísica de la literatura”; “Cuando yo leí a Borges, que es esencialmente ensayista, intelectual y un gran cuentista, pensé en liberarme de escribir como Balzac o Dickens») .

Por otro lado, también le hizo reflexionar sobre la literatura en su país natal: “aprendí, en un periodo de mi vida en que volví a «descubrir» la cultura tradicional turca, a utilizarla en otros contextos con un aspecto laico, posmoderno y experimental pero sin perder su espíritu”, cosas que se ven reflejadas en su relato «El libro negro», que deja el realismo tradicional y combina lo fantástico con lo detectivesco, cortesía del estilo de Jorge Luis Borges.

Intervista Rai a Jorge Luis Borges 1977, Roma

El importante hecho que convirtió a Salman Rushdie en escritor gracias a Borges

El escritor británico de origen indio Salman Rushdie ha manifestado su amor por Borges que en sus palabras, germinó luego de un breve pero importante hecho: “Al leer Ficciones en una de las librerías de Cambridge, abrió unas puertas mágicas en mi mente y pude visitar lugares adonde no pensaba que fuera posible ir y que, finalmente, me acercaron a la literatura (…) Borges fue una de mis mayores y más tempranas influencias”.

Según Rushdie, “Era una voz única, distinta, poderosa y sorprendente, que es lo que queremos de nuestros escritores. Queremos que sean ellos mismos y no los sirvientes de alguien más”.

Además, y en paralelo con Pamuk, también se ha movilizado hasta nuestra tierra gracias a su respeto por el argentino: «Me emocionó singularmente conocer la biblioteca personal de Borges, no tuve la suerte de conocerlo personalmente pero el segundo gran placer es conocer sus libros».

Imagen de portada: Jorge Luis Borges (Télam)

FUENTE RESPONSABLE: Perfil. Argentina. Por Luciano Decima Jurado. 29 de agosto 2022.

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