“Pacto de silencio” en el exclusivo refugio alemán de los oligarcas rusos.

-Si esta editorial no se encuentra “salpicada” por información falsa o malintencionada; podría decirse que como la historia del mundo lo ha relatado desde el Génesis, de acuerdo al lugar del observador el que  con sus creencias y/o ideologias, observa nuevamente como el poder economico aplasta sin reticencia  alguna la consciencia colectiva de las sociedades.-

El concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern está presionando al gobierno federal para que incaute o congele activos de los multimillonarios con vínculos con el Kremlin.

ROTTACH-EGERN, Alemania.– Recostadas entre picos nevados a apenas una hora al sur de Múnich, las aldeas que rodean el lago alpino de Tegernsee han sido el patio de recreo de los superricos desde hace siglos, desde los reyes bávaros y los zares rusos, hasta los jerarcas nazis y las estrellas pop.

Todos ellos llegaron seducidos no solo por los paisajes prístinos, sino también por ese amigable aire de discreción que en los últimos años también convirtió las orillas del Tegernsee en un destino favorito de los oligarcas rusos.

“Este valle ha sido el escondite no solo de los ricos, sino de los turbios. Es una larga tradición de este lugar”, dice Martin Calsow, autor de novelas policiales, que vive en Tegernsee y allí hace transcurrir muchas de sus historias. “Vivimos de ellos y son la fuente de nuestra riqueza a cambio de que nadie lo sepa, y así todos contentos. Es como un pacto de silencio.”

Pero la guerra de Rusia en Ucrania y las sanciones en respuesta que pesan sobre las élites rusas— han encrespado las plácidas aguas del Tegernsee y deformado su reflejo con una incómoda pregunta: ¿es correcto seguir haciendo la vista gorda sobre el origen de la riqueza de quienes fueron recibidos en la región?

Quien no está dispuesto a hacerlo en Thomas Tomaschek, concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern, donde tienen su refugio lacustre algunos de los más encumbrados oligarcas rusos.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022. LAETITITA VANCON – NYTNS

Tomaschek está haciendo lo que por estos lugares definitivamente no se estila: desafiar la autocomplacencia local y presionar al gobierno federal para que incaute o congele activos, una tarea nada fácil dado el blindaje financiero que ya es parte constitutiva de la vida de los superricos, como los Lamborghinis color flúo que hacen picar a toda velocidad por los caminos de montaña.

“Acá hay un problema moral con estos oligarcas”, dice Tomaschek. “Muchos me dicen que no hagas olas, que no es problema nuestro. Bueno, yo creo que sí es problema nuestro”.

Tomaschek le apunta a uno en particular, el magnate uzbeco Alisher Usmanov, estrecho aliado de Vladimir Putin, que hizo su fortuna a través de operaciones mineras y metalúrgicas y tiene tres villas sobre el lago.

Cerca de ahí, sobre las laderas también hay una extensa propiedad vinculada a Ivan Shabalov, magnate ruso de los oleoductos. Sobre Shabalov no han recaído sanciones, pero algunos cuestionan el origen de su fortuna, ya que su empresa trabaja con el gigante energético Gazprom, controlado por el Kremlin.

Los escrúpulos de los vecinos del Tegernsee reflejan un examen de conciencia más amplio a nivel nacional. La decisión de dejar en suspenso la puesta en funcionamiento del oleoducto Nord Stream 2 entre Alemania y Rusia es una admisión tácita del fracaso del “cambio a través del comercio” que impulsaron durante años los políticos y los empresarios de Occidente para moderar las tendencias del Kremlin.

Pero las discusiones en Tegernsee muestran que, a pesar del cambio de postura del gobierno, algunos beneficiarios locales de esos vínculos con la élite de Moscú tienen la intención de esperar a que pase la agitación actual para volver calladitos a sus negocios de siempre.

Usmanov, que según los vecinos venía al menos tres veces al año, se encontraba en Tegernsee cuando fue agregado a la lista de sanciones de la Unión Europea, en febrero.

Sin embargo, su jet privado pudo despegar de Múnich varias horas después. Las autoridades del aeropuerto le dijeron a los medios de comunicación locales que el avión estaba registrado a nombre de una compañía de Isla de Man, no a nombre del propio Usmanov, y que ninguno de los pasajeros había usado pasaportes rusos.

Eso demuestra que las autoridades se durmieron”, dice Tomaschek.

ARCHIVO – El presidente ruso Vladimir Putin, a la izquierda, posa el 26 de enero de 2017 para una foto con el fundador de USM Holdings, el empresario Alisher Usmanov, durante una ceremonia de entrega de premios en el Kremlin de Moscú, Rusia. (Alexei Druzhinin/Sputnik, Kremlin Pool Photo vía AP, Archivo)

Ante las consultas del diario The New York Times, el equipo de prensa de Usmanov respondió que las propiedades en cuestión fueron transferidas a un fideicomiso hace años y de manera “totalmente transparente y legal”. Agregaron, además, que Usmanov no tuvo nada que ver con la crisis de Ucrania, y que no es cercano a Putin.

“Reclamar la expropiación de una propiedad legalmente adquirida por otra persona es nihilismo legal absoluto”, respondió con dureza el equipo de prensa y señaló que Rottach-Egern ocupa “un lugar especial en el corazón del señor Usmanov”.

Tomaschek no está de acuerdo y compara negativamente la respuesta de Alemania con la de Italia, donde con relativa rapidez las autoridades implementaron leyes antimafia para identificar y confiscar los yates y villas de los oligarcas rusos.

En las últimas semanas, Alemania ha intentado reforzar su marco legal con el impulso de un nuevo grupo de trabajo. Pero los resultados podrían demorar meses y dar tiempo al movimiento u ocultación de activos.

A fines de marzo, Tomaschek organizó una protesta frente a las villas de Usmanov. Se presentaron unos 300 manifestantes, una verdadera sorpresa para el somnoliento distrito bávaro.

“En Tegernsee no se protesta. Cuesta mucho, realmente mucho movilizar a alguien”, dice Josef Bogner, propietario del Voitlhof, un exclusivo restaurante de gastronomía bávara de Rottach-Egern.

“Tiene algo que ver con estas montañas, que imponen una visión del mundo estrecha”, agregó.

De hecho, hasta el alcalde de Rottach-Egern trató de disuadir a Tomaschek de organizar la protesta, y la calificó “cacería de brujas”, frase que luego repitió en televisión. La idea tampoco cayó bien entre otros concejales colegas de Tomaschek, uno de los cuales trabajó como arquitecto para Usmanov.

Tomaschek dice que desde entonces recibe regularmente emails de odio y llamadas telefónicas amenazantes, y que lo han acusado de “agitador” y “cerdo nazi”.

Lo mismo lo está pasando a Christina Häussinger, editora del Tegernseer Stimme, un periódico local. Hace unas semanas, mientras recorría las calles para levantar el testimonio de los lugareños, muchos se negaron. “Usted quiere avergonzarnos”, se quejó un hombre. “No nos traiga problemas.”

El periódico de Häussinger investiga regularmente las propiedades de los oligarcas y otros vecinos superricos.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

“Acá vivimos en un idilio, y lo que quiere la mayoría de la gente es reconfirmarlo, y no que se lo cuestione”, dice la periodista.

Uno de esos lectores que no aprecia sus artículos es Andreas Kitzerow, un artesano local que participa en las obras de renovación de las villas de Usmanov.

“Me indigna totalmente. Usmanov siempre ha sido discreto y por lo que sé, no está involucrado de ninguna manera con la guerra”, dice Kitzerow. “Piensan que pueden hacerle esto solo porque conoce a Putin o porque es ruso. No hay que juzgar así a la gente.”

Y debido a las sanciones, dice Kitzerow, ahora el oligarca no puede pagar la cifra de casi 1 millón de dólares que le debe a él y a otros trabajadores por las obras en sus mansiones.

Algunos residentes dicen que los críticos como Häussinger son una mayoría silenciosa ignorada por los políticos y empresarios que se siguen beneficiando mientras el aumento de los precios en la región expulsa a los habitantes tradicionales.

Así que la guerra en Ucrania se prolonga y las fastuosas villas a orillas del Tegernsee siguen con los postigos cerrados y sin que nadie se atreva a tocarlas. Y algunos temen que el impulso para tomar medidas empiece a flaquear, porque es lo que quiere la élite local.

Tomaschek, por ejemplo, no tienen planes de hacer otra protesta. “Ya enviamos el mensaje”, dice. “Hicimos lo que se puso, ahora debe intervenir el Estado.”

Imagen de portada: Una mansión que se cree que pertenece al oligarca ruso Alisher Usmanov, en Rottach-Eggern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

FUENTE RESPONSABLE: La Nación (f: The New York Times) Por Erika Soloman.Traducción de Jaime Arrambide. Mayo 2022

Sociedad/Alemania/Guerra Rusia-Ucrania/Poder económico/Pensamiento Critico

Enseñar Filosofía a los adolescentes no tiene ninguna lógica.

EL ERIZO Y EL ZORRO

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor adonde está escrito en “negrita”.

Quien no tiene plena conciencia de la muerte o no ha sufrido las frustraciones del amor, el sexo y la amistad no puede ni remotamente comprender esta disciplina.

En el mes de marzo, el Gobierno aprobó un nuevo currículo escolar para la Educación Secundaria que, aunque no eliminaba la asignatura de Filosofía, sí modificaba su presencia en el plan de estudios (aquí mi colega Héctor García Barnés explicó exactamente cómo). 

Desde entonces, cosa extraña, hemos discutido con insistencia sobre el valor de la filosofía y la necesidad de enseñarla a los adolescentes. Y me ha sorprendido encontrarme a la defensiva: pese a ser lector de filosofía y estar convencido del inmenso valor que tienen las humanidades para intentar entender el mundo y llevar una buena vida, no tengo nada clara la importancia de que a los 14 o 15 años reciban clases sobre Platón o el imperativo categórico. 

Uno de los principales argumentos en favor de enseñar filosofía a los jóvenes es que esta nos ayuda a ser “ciudadanos críticos”. Conocer la historia del pensamiento nos daría herramientas para criticar ideas ampliamente compartidas, nos permitiría escoger con libertad lo que pensamos y cómo lo pensamos y nos convertiría en seres autónomos. Son cosas que suenan muy bien, pero es dudoso que una asignatura de Filosofía sirva para eso.

Platón ante la Academia de Atenas. (Milos Bicanski/Getty Images)

En realidad, muchos de quienes sostienen estos argumentos ven en la filosofía un medio para transmitir sus posiciones a sus discípulos, no para invitarlos a abandonarlas (aunque, sin duda, hay innumerables buenos maestros que no se ajustan a esta descripción). Un filósofo cristiano puede ser un profesor brillante y ecuánime, aunque difícilmente pretenderá transmitir a sus alumnos las razones para abandonar el cristianismo. 

El llamado “pensamiento crítico” —vinculado a la izquierda universitaria y a la filosofía de las últimas décadas que pone en cuestión los lugares comunes de la sociedad occidental— es muy crítico con todo lo que le parece de derechas, neoconservador o capitalista, pero no parece tener una particular capacidad para criticarse a sí mismo o poner en duda sus postulados. Es hasta divertido ver cómo ahora una parte de la derecha política defiende la enseñanza de la filosofía como forma de justificar el mundo en el que vivimos y sus injusticias. Y recordemos que, en todo caso, una parte muy importante de la tradición filosófica occidental la han conformado defensores de la dictadura, no del pluralismo. Con todas las singularidades propias del momento histórico en el que vivieron, Platón, Nietzsche, Heidegger o Sartre fueron, en buena medida, teóricos del autoritarismo o de la tiranía. 

Una parte muy importante de la tradición filosófica occidental la han conformado defensores de la dictadura, no del pluralismo.

¿Acaso la filosofía no sirve para saber criticar el mundo y escoger nuestras ideas y forma de vida, encontrarle un sentido a la existencia y la convivencia en sociedad? Por supuesto que sí. Pero no a los 14 o los 15 años. A esa edad, quizá pueda transmitir a los jóvenes la curiosidad o las ganas de saber, y eso ya sería algo maravilloso. 

Pero quien no tiene plena conciencia de la muerte, quien no se ha enfrentado a importantes dilemas morales en su vida personal o profesional, quien no entiende el carácter con frecuencia trágico de la política o no ha sufrido las frustraciones del amor, el sexo y la amistad no puede ni remotamente comprender la filosofía. 

La filosofía es la disciplina de las humanidades más intrínsecamente adulta. A pesar de los esfuerzos de sus meritorios profesores, me temo que, en plena adolescencia, las grandes construcciones filosóficas de Aristóteles o Hegel tienen el mismo atractivo que los cuentos de Borges: el de unas fascinantes elaboraciones fantásticas con poco o ningún contacto con el mundo real.

Una disciplina para adultos

Lo que me lleva al siguiente argumento: la filosofía occidental es difícil. En primer lugar, está la distancia temporal: es complicado entender a alguien que pensaba o escribía según las convenciones de hace 2.500, 1.000 o 200 años, e incluso los escritores “claros” del pasado nos resultan arduos en el presente. 

Por si eso fuera poco, parece que los filósofos han buscado a propósito el uso de un lenguaje, unos conceptos y unos argumentos que dificulten la comprensión. 

Esto no es privativo de esa disciplina: otras, como la teología, el derecho o la economía, han creado retóricas cuyo fin es dejar fuera de la conversación a quien no las domina. 

Sea como sea, es absurdo pensar que un estudiante pueda entender a Wittgenstein o a Kant, que es lo que mi buen profesor de Filosofía intentaba con nosotros en tiempos de BUP y COU. Lógicamente, no lo consiguió. Y déjenme decirles que sigo sin entender el ‘Tratado lógico-filosófico’ y que no tengo energía para enfrentarme a la ‘ Crítica de la razón pura

Una de las mejores defensas que conozco de la filosofía y de su enseñanza a los jóvenes es el ensayo ‘Filosofía para legos’, de Bertrand Russell, uno de los filósofos más claros y transparentes del siglo XX. Solo tiene un problema: ningún lego se molestaría en leerlo o, si lo hiciera, no estoy seguro de que entendiera las explicaciones de Russell sobre la relación de esta disciplina con la ciencia y la religión, y su fina distinción entre la “comprensión teórica de la estructura del mundo” y “el descubrimiento y la transmisión de la mejor forma de vida posible”.

Una de las mejores defensas que conozco de la filosofía y de su enseñanza a los jóvenes es el ensayo ‘Filosofía para legos’, de Bertrand Russell.

Es posible que mis argumentos parezcan una crítica a la filosofía (de eso trata la filosofía en todo caso, ¿no?). 

Sin embargo, son más bien una defensa de su postergación, del mismo modo que pienso que no pasa nada por retrasar la lectura de ciertos clásicos de la literatura hasta el momento en que uno pueda entenderlos. 

O, dicho de otro modo, lo que defiendo es el placer de comprender: la alegría que sientes cuando entiendes algo complejo que antes desconocías, o cuando encuentras a otra persona que se hace las mismas preguntas que tú y, además, tiene respuestas que entiendes. 

Sin eso, créanme, no hay conocimiento, ni mucho menos filosofía. Y, me temo, que eso es algo que solo puedes hacer y sentir cuando eres adulto.

Ojalá encontremos la manera de incentivarlo desde la adolescencia. Pero me parece una aspiración un tanto ilusoria, fruto de que nos gusta considerar la filosofía más como un bien absoluto que como una tradición que estemos dispuestos a conocer y estudiar y cuestionar de verdad. 

Ahora bien, si es usted un adulto, no me venga con excusas: lea los filósofos que entienda —¿Montaigne, Camus, Voltaire, Arendt, Berlin, Shklar?—, tómese muy en serio sus enseñanzas y, a menos que ese sea su trabajo, o tenga una vocación admirable, pase completamente de los demás sin remordimientos.

Imagen de portada: El pensador’, de Rodin, en el New Museum Barberini de Potsdam el pasado enero. (Michele Tantussi/Getty Images).

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Ramón González Férriz. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Filosofía/Pensamiento critico

 

 

 

Péndulo utilitario

Noche
como tantas
en qué
me sumerjo
dentro de los
suburbios
de la misteriosa
ciudad,
acá si
es donde
se respira
en compañía
de esos olores,
que definen
la pobreza
más descarnada.

Pero
para la
inmensa
mayoria,
ese es 
un lugar
que prefiere
evitar,
porque
resulta incómodo
hacer visibles
a los
que nada tienen.

Los medios
distraen
y el vulgo 
compra
según
su conciencia,
porque
ello ayuda
a pensar
en un mundo
irreal mediatizado
que sólo
es un invento.

Sobre ellos
y en su miseria,
se posa
la mirada
cínica cómo
mero estigma,
para decirles
en silente
discurso,
de que no
solo no
son iguales,
sino que jamás
lo serán.

Son solo
una masa
espectral,
realidad
vergonzante,
que ee convierte
en juguete
de la puja
de los
que tienen
la sartén
por el mango
y el mango,
también.

Prisioneros
aunque
no inocentes
se saben,
pero se entregan
dócilmente
a aquellos
imbeciles de turno,
porque cruje
el estómago,
y la dignidad
no evita
el hambre..

De sus
necesidades,
seguirán
les promesas
una y otra vez,
que se repetirán
en toda
blasfema
y futura elección.

La rueda
seguirá girando
pero siempre
se detendrá,
solo del lado
de la banca.

Qué significa leer de forma crítica los clásicos literarios.

Cuando traemos al aula una obra de literatura española de cualquier época, lo primero que debemos tener en cuenta es que cada texto responde a un sistema de pensamiento y reproduce o cuestiona los modos imperantes de ver el mundo y de vivir en sociedad de la época. Estos modos de ver el mundo están sujetos a cuestiones de canon, a preceptos estéticos de escuelas literarias y a contextos socioculturales sin los cuales las obras literarias no podrían comprenderse ni apreciarse en su justa valía.

Para profundizar sobre esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. 

Leer de forma crítica es cuestionar la aportación ideológica de cada obra en su momento de escritura, las razones por las que una determinada estética va asociada a esos modos de pensar y cómo influyó en la educación de generaciones la repercusión que los productos literarios (sus tramas y personajes) tuvieron en la sociedad contemporánea y en su avance.

Un ejemplo práctico

Un ejemplo de ese planteamiento es el acercamiento a los temas, los rasgos estéticos y los modelos de personajes presentes en la literatura española del siglo XVIII, a partir del análisis de una comedia neoclásica ilustrada con perspectiva de género. Este acercamiento no solo despierta el interés del alumnado, sino que promueve su pensamiento crítico.

Sirva de modelo la comedia de buenas costumbres La familia a la moda de la autora malagueña María Rosa Gálvez.

Ya la vida de esta poeta y dramaturga ilustrada tiene elementos suficientes para captar nuestra atención. Hija adoptiva de una influyente familia andaluza, casada en un matrimonio lleno de sinsabores y separada de un marido que dilapidó la fortuna familiar, sospechosa de ser la amante de Manuel Godoy y cuestionada por ello, Gálvez ejemplifica a una mujer fuerte que se dedicó con convicción a su escasa pero valiosa producción literaria.

La trama de esta comedia gira en torno al problema con el que se encuentra doña Guiomar, la protagonista, cuando llega a casa de su hermano don Canuto, avisada por su administrador de la ruina en la que se halla la familia. Durante unas pocas horas, esta mujer debe enfrentarse a un hermano frívolo, un sobrino maleducado, una cuñada casquivana, y unos criados insolentes, así como a un marqués embaucador y a un maestro trapichero empleado en la casa. Todos ellos, gente sin oficio ni beneficio preocupada solo de vivir ociosamente y ocupar un puesto acomodado en la sociedad pudiente.

Doña Guiomar, viuda rica que suscita interés a su familia exclusivamente porque cuentan con ser sus herederos, trama una sencillísima pero astuta argucia para poner a cada uno en su lugar, devolviendo el orden a esa casa.

Material adicional

La lectura de esta comedia se enriquece con la lectura del drama El egoísta, de la misma autora, y el sainete Las mujeres solas de María de Cabañas.

También resulta de enorme valor incorporar testimonios aparecidos en la prensa de la época, o discursos ensayísticos publicados por reconocidos pensadores como Feijoo, Jovellanos, Cabarrús, Clavijo y Fajardo, Josefa Amar y Borbón, etc., que participaron en una polémica en torno al universo femenino.

Una polémica candente en toda Europa en ese siglo, con argumentos a favor y en contra de la promoción social de las mujeres, de su capacidad intelectual o de su inferioridad respecto a los hombres, así como la cuestión de la educación femenina.

Reflexión sobre estereotipos y conflictos

La familia a la moda sirve para enseñar los principales rasgos de la comedia neoclásica de buenas costumbres: respeto de las tres unidades (acción, tiempo y lugar), verosimilitud, decoro, justo medio, diálogos con gran carga ideológica, inicio de las obras ya en el desenlace de las acciones, pocos personajes en escena, valores socio-morales, finalidad didáctica, etc.

Pero además ayuda a presentar los diversos estereotipos de género masculino y femenino y de clase social más frecuentes en el teatro de la época, y a definir claramente los roles concebidos bajo la óptica del momento.

Junto con los otros textos aludidos, puede sorprender la presencia de conflictos que hoy están de plena actualidad: desde la violencia doméstica (de padres a hijos y de maridos a esposas, con ejemplos extremos tanto de abusos de autoridad como físicos), hasta la vigencia de los matrimonios concertados, pasando por la preocupación por la formación de las mujeres para la maternidad–embarazo, lactancia y crianza de los hijos, así como su responsabilidad en la educación moral de los hijos y las hijas, su capacidad intelectual, su subordinación al hombre, y su función social.

De Kant al despotismo ilustrado

Este enfoque centrado en el universo femenino permite al mismo tiempo un análisis completo de las características, funciones y expectativas a las que se enfrentaban los hombres. El análisis de ambas identidades genéricas constata el objetivo didáctico moral y de instrucción pública que se espera de la literatura en esa etapa. También, el modelo de ciudadanos y de sociedad al que aspiraban los ilustrados.

Por ejemplo, la relación de sumisión de Inés respecto a su madre –quien ejerce una autoridad abusiva sobre ella con el único fin de robarle su pretendiente–, permite comentar tanto el tema de los matrimonios concertados como la figura de los cortejos, pero también la cuestión del correcto entendimiento del tema del respeto a la autoridad, ya planteado por Kant, o el alcance del concepto de despotismo ilustrado.

Relación con la actualidad

Algunas de estas cuestiones no están nada alejadas de la actualidad, si tenemos presentes noticias como las referidas a la situación de las mujeres en Afganistán o la práctica vigente de matrimonios concertados en determinadas culturas, como la hindú o la pakistaní, que tienen lugar incluso en España.

Acercarnos a esos testimonios literarios y ensayísticos, y proponer en el aula que el alumnado los analice desde planteamientos de género, no solo ayuda a conocer y comprender la literatura y la sociedad españolas del siglo XVIII sino también a revisar los movimientos ideológicos actuales con un pensamiento crítico.

Imagen de portada: Gentileza de Museo del Prado. Baile en máscara (Luis Paret y Alcázar, 1767), representación de un festejo celebrado quizá en el Teatro del Príncipe de Madrid.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Rigor académico; estilo periodístico. Enero 2022. Por Maribel Martínez López.Profesora Titular de Literatura Española, Universidad de La Rioja.

Sociedad y Cultura/Literatura/Teatro/Perspectiva de género/ Ilustración/Pensamiento crítico/Crítica literaria.

 

Investigación BBC | «Las reclutan en los patios de las escuelas»: las niñas rumanas traficadas como esclavas sexuales en Reino Unido.

Muchas jóvenes no tienen otra opción que aceptar los términos de sus traficantes.

Por fuera, con su chimenea y ladrillos rojos, parece una casa como cualquier otra. Pero cuando la policía entra por la fuerza a esta residencia en la ciudad de Birmingham, en el centro-oeste de Inglaterra, nada en ella se asemeja a una típica vivienda familiar.

En medio de habitaciones semivacías, amuebladas pobremente con un colchón y unos cuantos trastos viejos, los agentes se encuentran con cuatro jóvenes rumanas en ropa interior, que se defienden apenas con monosílabos en un inglés precario.

Juguetes sexuales, artículos de belleza, cigarrillos, drogas y condones pueden verse desperdigados por cada uno de los ambientes.

Aunque ellas lo niegan, la policía sospecha que son víctimas de tráfico sexual de menores.

Casa que se utiliza como burdel en Reino Unido

Las casas que se usan como burdeles tienen poco más que un colchón y algún mobiliario viejo.

Dado que el trabajo sexual es legal en Reino Unido, después de llevárselas para interrogarlas en un entorno seguro, a las fuerzas de seguridad no les queda más remedio que devolverlas al sitio en el que las encontraron.

La escena es alarmante, pero tristemente familiar: en distintos rincones del país, mujeres y niñas son retenidas como esclavas y vendidas para que mantengan relaciones sexuales.

De todas las presuntas víctimas de tráfico sexual en Reino Unido en 2021, había más jóvenes procedentes de Rumania que de ningún otro lugar en el mundo.

Jean Mackenzie, periodista de la BBC, viajó hasta ese país del sureste europeo para entender cómo acaban estas niñas en el negocio del tráfico y la prostitución, y por qué son tan renuentes a aceptar ayuda de la policía cuando tratan de rescatarlas en Reino Unido.

Desamor

«Las reclutan en los patios de las escuelas», le explica a la BBC Iana Matei, quien dirige el único refugio del país para niñas que han sido víctimas del tráfico sexual.

Iana Matei

Iana Matei dirige el único refugio en el país para niñas víctimas de la trata.

El año pasado, en Rumania, se registraron 429 víctimas de tráfico sexual, según fuentes del gobierno. La mitad eran niñas.

«Los reclutadores van a los patios de las escuelas y les dicen: ‘Eres hermosa, inteligente, quiero casarme contigo’. Y ellas quieren creerlo. Les lavan el cerebro».

Es lo que se conoce como la táctica del lover boy (joven amante): las convencen de que están enamorados de ellas, que quieren un futuro juntos y al poco tiempo las inician en el camino de las drogas, el alcohol y la prostitución.

«Tengo aquí una niña (Daniella*, de 13 años) que está desesperada por volver junto a su ‘amante’ de 52 años».

«Cuando se escapa, le dice a la policía que se quiere ir con él. ‘Lo amo’, les dice», cuenta Matei, quien cree que el tráfico no es como muchos piensan solo consecuencia de la pobreza, sino de la falta de amor.

«Si el amante le dice te quiero y al día siguiente le pega para que vaya a trabajar a la calle, ¿qué importa? Les han pegado tantas veces, las han humillado tanto. Han pasado por todo lo que se te pueda ocurrir, pero nunca se encontraron con un ‘te quiero'», señala Matei.

Destaca que las niñas reclutadas son cada vez más jóvenes, de 12 o incluso 10 años. Cuando llegan a Reino Unido, con 18, explica, «esa es a única vida que conocen».

48 horas de vida

A Elena, sus traficantes en Reino Unido la abandonaron cuando la dieron por muerta, después de que sufriera una hemorragia y no parara de sangrar.

Niñas traficadas

Muchas jóvenes intentan ahora rehacer sus vidas.

Cuando la policía la encontró en una departamento en el condado de West Midlands, en el centro-oeste del país, la trasladaron inmediatamente al hospital.

Los médicos creen que no le quedaban más de 48 horas de vida. La habían golpeado, cortado, estaba desnutrida, con quemaduras.

Ahora, recuperada, cuenta que no tuvo otra opción que aceptar ser traficada. «(Mi traficante) me amenazó con lastimar a mi hijo y matar a mi madre», contó la joven, que tuvo que abandonar a su niño de un año.

Al llegar, dice, la ubicaron en una casa con otras jóvenes. «Éramos tres chicas. Tenía que acostarme con varios hombres todos los días».

«Eran entre 10 y 20. A veces ganaba unos US$1.300 y le entregaba todo el dinero».

En internet, lejos de la mirada pública

A Elena, al igual que a muchas otras jóvenes, la obligaban a ofrecer sus servicios en internet, en páginas que son legales.

Ward dice que como la búsqueda de clientes se hace a través de internet, a la policía le resulta muy difícil encontrar a las jóvenes.

«(Esta actividad) se trasladó de los burdeles a internet» le explica a la BBC Colin Ward, inspector de la Policía del Gran Mánchester, un condado del noroeste de Inglaterra.

«Ahora están un casa normal, en una calle cualquiera».

Como por consecuencia no tienen que salir a las calles por clientes, y así para la policía es mucho más difícil identificarlas.

«No sabemos a dónde ir a buscarlas», añade Ward, quien asegura que el negocio del tráfico sexual en Reino Unido es boyante y que no tienen clara su verdadera dimensión.

Desconfianza

Casi la totalidad de las jóvenes rumanas no se muestran dispuestas a tomar la ayuda que les ofrece la policía británica. Ward cree que eso se debe probablemente a la experiencia que tienen con la policía en su propio país.

«Trabajo en esto desde hace 14 años, y probablemente puedo contar con los dedos de una mano cuántas dijeron sí, soy víctima, necesito ayuda. Simplemente no ocurre», cuenta.

En parte se debe a que el trabajo de los traficantes con las niñas comienzan en muchos casos cuando estas apenas tienen 10 años, por eso muchas no se dan cuenta de que están siendo explotadas.

Niña traficada junto a la periodista de la BBC

Andrea no fue traficada una sino dos veces.

Pero sobre todo es la falta de acción de la policía rumana lo que genera en ellas una desconfianza profunda, como pudo comprobar la periodista de la BBC Jean Mackenzie cuando conversó con los padres de Andrea*, una niña traficada no una sino dos veces.

«Cuando fui a la policía me dijeron que no había nada que pudiesen hacer, que no tenían personal para buscarla», recuerda su madre.

Fue ella la que acabó rescatando a su propia hija haciendose pasar por un traficante de drogas y llegando a un acuerdo con el hombre que la retenía.

La policía le dijo a la BBC que investigó el caso de Andrea y lo derivó a una unidad especializada.

No obstante, no es la única historia en que los padres reportan que la policía hace la vista gorda.

Cosmin Andreica, presidente del sindicato de la policía en Rumania, reconoce que cada vez es mayor el número de jóvenes traficadas en Rumania.

«El sistema está sobrepasado», afirma.

Madre de Andrea

La madre de Andrea logró rescatar por sus propios medios a su hija la primera vez que fue traficada.

«Tenemos más de 100 casos de desapariciones por día en un condado, y solo tenemos entre uno y cinco policías que investigan este tipo de casos. Es imposible investigar».

Pero no es solo eso, el problema es que como los traficantes emplean la táctica del «amante joven» para atraer a las niñas, aprovechan para explotar un vacío legal: cuando una menor se va voluntariamente, la policía no puede tratar la situación como un delito.

«Al Estado de Rumania no le importa la vida de los niños. Esa es la conclusión», dice Andreica.

Entretanto en Reino Unido, pese a los esfuerzos de la policía, los resultados están lejos de ser óptimos, que la mayoría de los casos no llegan a los tribunales.

Refugio en Rumania

Según cifras oficiales, de las 6.000 víctimas de tráfico sexual identificadas en el país entre abril de 2018 y diciembre de 2020, solo 95 casos llegaron a los tribunales.

Para Matei, la única manera de generar un cambio es hacer que este delito se castigue con penas más altas.

«El tráfico es crimen organizado. Tal y como funciona ahora, la ganancia es alta y el riesgo es bajo», dice.

«Pero si revertimos la ecuación, encarcelas a los traficantes por un largo tiempo y confiscas todo lo que tienen, ya no va a ser tan fácil. Lo van a pensar dos veces (antes de hacerlo)».

*Los nombres en en esta historia han sido cambiado para proteger la identidad de las víctimas.

Imagen de portada: BBC News Mundo

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 11 febrero 2022

Sociedad/Rumania/Reino Unido/Prostitución infantil/Trata de menores

El poder del dinero pone dudas sobre la credibilidad de un país y sobre otras gentilezas que subyacen bajo la superficie…

El histórico puente que desmantelarán en los Países Bajos para que pase el superyate de Jeff Bezos.

El puente, conocido como De Hef por los locales, tiene una larga historia que data de 1877.

La ciudad holandesa de Róterdam desmantelará un histórico puente para permitir el paso de un superyate construido para el fundador de Amazon, Jeff Bezos.

Esta lujosa nave está siendo diseñada por la firma neerlandesa Oceanco.

La embarcación mide unos 127 metros de largo y es demasiado alta como para poder pasar a través del puente Koningshoeven, uno de los símbolos de la ciudad.

El desmantelamiento fue confirmado por un portavoz del ayuntamiento de la ciudad y Bezos pagará la factura de la operación.

FUENTE DE LA IMAGEN,REUTERS. El Y721.

¿Por qué causa polémica?

Los medios de comunicación en los Países Bajos reportaron el martes que la sección media del puente, conocido localmente como De Hef, será temporalmente retirada para permitir la navegación del yate de 40 metros de alto.

Dicho movimiento ha generado controversia porque este puente de acero tiene una larga historia y es un monumento nacional.

Entre 2014 y 2017 quedó en desuso debido a una gran renovación. 

Funcionarios de la ciudad dijeron entonces que no volvería a desmantelarse.

Esta medida fue criticada por el político local Stephan Lewis, quien dijo en Twitter que «derribar nuestro hermoso monumento nacional va demasiado lejos».

El ayuntamiento de la ciudad declaró que los empleos creados en la construcción de la embarcación impulsaron el plan y prometió que el puente sería reconstruido en su forma actual, según recogió la agencia de noticias AFP.

Jeff Bezos – FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Es la única ruta hacia el mar», dijo el vocero del ayuntamiento.

El líder del proyecto de la autoridad local de Róterdam, Marcel Walravens, replicó esta postura y afirmó que no sería práctico terminar la construcción del yate en otro lugar.

En declaraciones al sitio de noticias Rijnmond, Walravens insistió en que este proyecto es «muy importante» desde el punto de vista económico y mencionó la reputación de Róterdam como «la capital marítima de Europa».

El puerto de Róterdam es el mayor de Europa y uno de los más grandes del mundo.

«La construcción naval y la actividad dentro de ese sector son un pilar importante del municipio», agregó Walravens.

El líder del proyecto le dijo a un periódico local que probablemente se llevará a cabo en el verano boreal. Los funcionarios esperan que la sección pueda ser retirada y reemplazada dentro de un par de semanas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Róterdam es el puerto principal de Europa y uno de los más grandes del mundo.

¿Cómo es el superyate de Bezos?

Los detalles de este lujoso yate que está diseñando Oceanco se conocieron por primera vez el año pasado.

Esta firma mantiene cierto secretismo sobre sus clientes, pero una biografía de Bloomberg sobre Jeff Bezos en 2021 parecía confirmar los rumores de que el creador de Amazon sería el dueño de la nave.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pasar tiempo en superyates suele ser una práctica habitual entre las personas con más recursos.

Conocido como Y721, el buque será el más grande de su tipo en el mundo, según la compañía Boat International. Se rumorea que cuenta con muchas características de lujo con un «yate de apoyo» que lo acompaña con una plataforma de aterrizaje para helicópteros.

Forbes estima que el fundador de Amazon tiene un patrimonio de más de US$175.000 millones y actualmente lo ubica entre los tres hombres más ricos del mundo.

Además de ser un gigante en la industria del comercio electrónico, Bezos también es propietario del periódico The Washington Post y de la compañía espacial Blue Origin.

Imagen de portada: Gentileza de AFP

FUENTE RESPONSABLE. Redacción BBC News Mundo. Febrero 2022

Sociedad y Cultura/Holanda/Soberania/Amazon/Tecnología/Europa/Pensamiento crítico/El poder del dinero

Julio Cortázar y el exilio cultural.

“Yo estoy en el exilio, pero en cambio en mi país hay 26 millones de exiliados en relación a nosotros”, entrevista (fragmento) de Viviana Marcela Iriart, Revista Semana, Caracas, septiembre 1979.

“Lo que para mí es y ha sido traumático, es un fenómeno en el que no todo el mundo piensa, y en el caso de un artista exiliado es fundamental. 

Es lo que yo llamaría un exilio cultural: es terrible cuando te das cuenta de que en tu propio país hay una barrera de censura que significa, por ejemplo, que no puedo publicar más libros en Argentina, entonces el darme cuenta -y esto me asusta- estoy en el exilio, pero en cambio en mi país hay 26 millones de exiliados en relación con nosotros. 

Estoy separado de mis lectores, pero mis lectores están separados de mí: mi último libro de cuentos en Argentina no pudo publicarse porque hubo dos historias que enojaron a la Junta. Y esto no es solo un asunto personal. Asunto: hay 150 magníficos escritores uruguayos, chilenos y argentinos que no pueden ser publicados en nuestro país.

En Chile, a partir del 11 de septiembre de 1973, una generación joven fue tomada por la Junta y matriculada en escuelas fascistas dirigidas por militares. 

Han pasado seis años y han vivido la edad crítica (entre 12 y 18 años) bajo ese régimen, miles y miles de niños y niñas chilenas que, en este momento, creen en la Junta, creen en el estado de seguridad nacional, creen que todos de nosotros somos traidores. Creen que Chile es un país injustamente agredido y amenazado. 

No es culpa de ellos, pobres, porque en seis años se han convertido en lo mismo que hizo Hitler con las Juventudes Hitlerianas, o Mussolini con las «balillas». Bueno, eso es para mí una de las cosas más aterradoras, y no podemos hacer nada, intelectualmente. Porque aquí te puedo decir esto, pero en Argentina nadie escuchará, nadie lo leerá, puedes publicarlo pero a menos que alguien lo lleve en el bolsillo, nadie puede leerlo allí. «

FUENTE:

© Viviana Marcela Iriart

Caracas, September 1979.

Published in November 1979

Semana magazine, Caracas

Photo: Eduardo Gamondés

Translation:©Julio Emilio Moliné

Iain McGilchrist: “No entendemos de dónde provienen la felicidad y la plenitud”

Graduado en letras, el psiquiatra escocés acaba de publicar un libro en el que aborda una filosofía de lo cotidiano para vivir mejor; “nuestra crisis espiritual es tan grande como la física”, dice, en alusión a la pandemia

La formación de Iain McGilchrist es peculiar. Su abordaje, también. Y encima vive en el extremo noroccidental de Escocia, en la isla de Skye, rodeado de whisky. Tan rodeado del “agua de la vida” que mora en la histórica y legendaria Talisker House. Los amantes del whisky sabrán de qué les hablo.

Graduado con honores en Letras de Oxford, McGilchrist viró hacia la medicina. Psiquiatra, dirigió hospitales y desarrolló investigaciones neurocientíficas, mientras escribía en sus ratos libres. Y un día, tres décadas después de empezar a darle forma, terminó El maestro y su emisario, en el que abordó cómo los dos hemisferios del cerebro afectan nuestras vidas, para bien y para mal. Su libro causó sensación.

Ahora, a los 68 años, McGilchrist lanza The Matter with Things, adentrándose en la filosofía de nuestras vidas cotidianas, buscando respuestas a las preguntas que nos agobian desde siempre (y más en estos tiempos). “Tenemos una crisis espiritual que es tan grande como la crisis física”, afirma, y no cree que el flagelo del Covid19 nos lleve a mejorar. “Tan pronto como la pandemia lo permita, muchos volverán a ser egoístas e infelices”, lamenta.

De rostro bonachón, tono amable y mente brillante, McGilchrist no aspira a ver cambios sustanciales, ni a nivel global, ni personal: Pero tampoco es ese el objetivo, aclara. “No se nos pide que solucionemos todos los problemas; solo que nos comportemos de una manera verdaderamente humana”.

Y en ese “verdaderamente” está la clave, que plantea con una pregunta: “¿Qué me permitirá decir, cuando todo termine, ‘bueno, hice mi mejor esfuerzo’?”.

–¿Por qué este libro, The Matter with Things, y por qué ahora?

–Desde mi adolescencia sentí que había algo muy mal en la forma en que generalmente hemos estado pensando en el mundo moderno de Occidente. Comencé a sentirlo de manera intuitiva y solo más tarde descubrí que había muchos filósofos que estarían de acuerdo conmigo, porque no supe sobre ellos en la escuela. El mundo no es algo meramente material y mecanicista, algo que está ahí fuera, ajeno a nosotros. Pero solemos ver las cosas de ese modo. Lo mismo ocurre con las obras de arte o con la naturaleza, que tomamos como algo que nos rodea, cuando en realidad somos en relación con ella. Sin embargo, me tomó treinta años de estudios e investigaciones del cerebro poder articular mis ideas.

–¿A qué conclusiones arribó?

–Encontré que hay muchas diferencias entre los dos hemisferios del cerebro que no se han investigado. Son dos formas completas de percibir el mundo: uno se enfoca en lo que podemos tomar y usar, y eso es lo que priorizamos; el otro ve el panorama completo y lo que sucede en otros lugares. Ahora, usted podrá preguntarse por qué es esto relevante. La respuesta es porque nos ayuda a comprender mejor qué es un ser humano, qué es el mundo y cuál es nuestra relación adecuada con el universo. Debemos comprender que todo está interconectado. No somos solo un cerebro que funcionaría mejor si no tuviera que lidiar con un cuerpo. ¡Al contrario! Somos un cuerpo y la mente está ahí para comprender y ayudar a ese cuerpo, mirando de otro modo la forma en que abordamos las respuestas a las cosas. Sin embargo, hemos conspirado para despreciar nuestras reflexiones no instruidas sobre las intuiciones de la vida, los juicios que formamos por experiencia.

«Deberíamos cultivar hábitos de reflexión, de meditación, de sumergirnos en las grandes obras de la música y la poesía»

–¿Cómo es eso?

–Todo tipo de personas inteligentes han aportado pruebas de que podemos estar equivocados, demostrando aquí o allá que nuestra intuición está equivocada. Eso es muy divertido, sí, como lo son los libros que aportan giros inesperados. O como las ilusiones ópticas. Sin embargo, tras observar una ilusión óptica, nunca escuché a alguien decir: “Bueno, de ahora en adelante, voy a cerrar los ojos y vivir mi vida a ciegas porque no puedo confiar en ellos”. No. Nuestras intuiciones son absolutamente vitales y nos alertan que destruir el mundo, violarlo y saquearlo es malo. Sin embargo, el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro ve el mundo de otro modo: “Sé todas las respuestas. Entiendo cómo funciona”. En otras palabras, lo que los griegos llamaban “arrogancia”. Creer que lo sabemos todo, cuando las investigaciones psicológicas demuestran que las personas que saben muy poco piensan que lo saben todo y las personas que saben mucho piensan que no saben nada. Pero así vivimos, en un mundo que cree que “sabemos cómo hacernos inmortales. Podemos tener todo lo que queremos”.

–¿A qué se debe eso?

–Se debe a que no entendemos de dónde proviene la felicidad, de dónde proviene la plenitud. Asumo que debemos vivir en una conexión amorosa con el mundo, sin buscar manipularlo y hacer dinero con él.

–¿La pandemia global ha reforzado o, por el contrario, modificado de alguna manera sus puntos de vista, sus ideas o su proceso de escritura?

–Puedo decir que no, aunque pensé al principio de la pandemia que podría salir algo bueno de todo esto, que la gente vería que hay valor en una sociedad que no está impulsada por maníacos consumiendo todo el tiempo y que la gente comenzaría a calmarse, a moverse más despacio, pensando más detenidamente, leyendo más y contribuyendo menos a la destrucción del mundo.

–¿Y ahora?

–Ahora no sé si es algo que hayamos aprendido. Creo que tan pronto como se pueda, muchos volverán a ser egoístas e infelices. Basta con ver lo que ocurre en Gran Bretaña, donde se alienta a despreciar una cultura que tardó mil o dos mil años en crecer, haciendo afirmaciones locas como que no existe el cuerpo de una mujer o de un hombre. Leemos cosas estúpidas, todos los días, en el periódico. Resultaría divertido si no fuera tan triste, como muestran las investigaciones desarrolladas durante décadas. Cuanto más nos hemos enriquecido, menos satisfechos estamos. Y, por el contrario, las personas de países menos occidentalizados son más felices y saludables, con sociedades en las que uno tiene el deber de participar. Porque la sociedad nos hace lo que somos y nosotros, a cambio, ayudamos a mejorar esa sociedad.

«No hay nada de lo que podamos estar más seguros que de la existencia del tiempo. Nada tendría sentido sin su existencia. No habría nada. Por tanto, el tiempo no es nuestro enemigo»

–¿Puede ahondar en esa idea?

–Debemos dejar de hacer las cosas que resultan tan destructivas para nosotros, para nuestras comunidades y para el mundo. Se lo digo de otro modo: cuando la gente acude a mí como psiquiatra, no me corresponde a mí darle las supuestas respuestas, porque sería un error. Lo único que puedo decir es: “Me dices que estás haciendo esto y aquello y que no está funcionando. Bueno, dejemos de hacerlo, y pensemos y escuchemos un poco, y veamos si hay algo a lo que podamos responder”. Es casi una idea espiritual. Si siempre estamos recibiendo información y estímulos, y tratamos de hacer cien cosas a la vez, en realidad es muy probable que hagamos las cien cosas mal. Necesitamos, por tanto, crear un espacio en el que podamos concentrarnos.

–¿Qué lecciones aprendió a lo largo de este proceso de escritura de diez años?

–Escribir mi primer libro me tomó 25 años porque mientras estudiaba y escribía tenía un trabajo muy demandante y a tiempo completo, además de que me resultó muy difícil en ese primer libro expresar ciertas cosas porque nuestro lenguaje no nos equipa con lo que necesitaba decir. ¡Tuve que intentar explicarle a la gente por qué a veces es mejor no hacer que hacer! ¡A veces es mejor no saber sobre algunas de las cosas que son más valiosas, como el amor, el arte, el sexo, la poesía o la música! Son cosas que no se pueden expresar con palabras. Así que pasé mucho tiempo meditando al respecto hasta que llegué a la conclusión de que no podía escribir ese libro. De hecho, fui a terapia por ese primer libro [risas]. Pero al final, en el proceso de tener que explicar cosas que son difíciles de expresar, comencé a entenderlo mejor. Al escribir este nuevo libro, partí de tres lugares para comprender la respuesta a la pregunta sobre quiénes somos. La neurología, la filosofía y la física. La buena noticia es que a medida que avanzaba, los tres ejes se unieron. Fue maravilloso.

«Me considero un pesimista esperanzado, porque hubo muchas ocasiones en la historia en las que debimos haber pensado que era el final de todo. Pero no fue así»

–Deme un ejemplo.

–La cuestión del tiempo. Mucha gente piensa que si llegas a cierto nivel de percepción espiritual, compruebas que el tiempo realmente no existe. Pero estoy convencido de lo contrario. No hay nada de lo que podamos estar más seguros que de la existencia del tiempo. Nada tendría sentido sin su existencia. No habría nada. Por tanto, el tiempo no es nuestro enemigo. Es lo que hace posible todo lo que valoramos. Y no sería mejor si todo siguiera en un eterno presente. Eso nos lleva a otra idea: no podemos desesperarnos por cómo se encuentra el mundo. Por supuesto que resultará muy difícil corregir sus problemas, pero me considero un pesimista esperanzado, porque hubo muchas ocasiones en la historia en las que debimos haber pensado que era el final de todo. Pero no fue así. Continuamos. Y tampoco se nos pide que solucionemos todos los problemas. Solo que nos comportemos de una manera verdaderamente humana, realizándose, comprendiendo que todas las cosas importantes de la vida, como el amor o el arte, no se pueden medir y son casi infinitas, aunque puedan parecer muy pequeñas a nuestros ojos. Intentemos pensar en la vida como un regalo. En mi caso, no sé cuánto tiempo me queda, pero he tenido muchas cosas buenas en mi vida. Y si mañana sigo vivo, es el regalo de otro día.

–¿Por qué debería leer este libro algún lector argentino o latinoamericano?

–La forma en que plantea su pregunta sugiere que no es suficiente que sean humanos [risas]. Habiendo dicho eso, sé que están sufriendo ciertas cosas muy específicas. Afrontan dictaduras bastante desagradables, ya sea de nombre o de hecho, se están destruyendo las selvas tropicales y ciertas formas de vida de los indígenas nunca podrán recuperarse, perdiendo una enorme sabiduría y belleza porque cierta gente quiere ganar dinero y expoliar sus recursos. Tenemos que detener eso. Pero también es cierto que en su hemisferio hay tradiciones espirituales vivas, la gente parece más cercana al equilibrio entre cabeza y corazón, al menos mejor que nosotros, los británicos. En cualquier caso, unos y otros tenemos una crisis espiritual tan grande como la crisis física. Tenemos que abordar la mente y el cuerpo juntos, usándolos sabiamente, como lo hicieron los griegos y los romanos y los mejores filósofos del Renacimiento.

–¿Cuáles son las preguntas que deberíamos habernos hecho hace mucho tiempo? ¿Cuáles son las preguntas que deberíamos hacernos ahora?

–Las de siempre: ¿qué es un ser humano? ¿Qué es este cosmos, este mundo en el que vivimos? Son, sin duda, las cuestiones más importantes. ¿Somos tan inteligentes como para pensar que no hay nada divino aquí? Creo que es un gran error haber perdido el aspecto divino del cosmos porque, al final del día, las civilizaciones florecen cuando las tradiciones, los rituales, los conjuntos de valores, están ahí. En cuanto al aquí y ahora, debemos preguntarnos a dónde pertenecemos. ¿Cuáles son las cosas que me llaman más urgentemente? ¿Cuáles son las cosas que realmente quiero? ¿Qué me permitirá decir, cuando todo termine, “bueno, hice mi mejor esfuerzo”? Esa no es una pregunta que mucha gente se haga. Prefieren preguntarse cómo pueden ganar más dinero o cómo pueden encontrar otra mujer u otro hombre. En mi caso, una de las personas que me han inspirado fue Alexandr Solzhenitsyn. Cuando era adolescente lo escuché pronunciar su discurso de aceptación del Premio Nobel, y nunca me había emocionado tanto con algo hasta entonces. Era un hombre religioso y yo no lo soy, pero sé al menos que es una tontería rechazar la creencia sin más. Tenemos que escuchar y mirar con nuevos ojos y nuevos oídos. Deberíamos cultivar hábitos de reflexión, de meditación, de sumergirnos en grandes obras de música, de poesía. Ahí es cuando surgirán las respuestas. Como dijo el gran psicólogo William James: “Nuestro conocimiento es una gota, nuestra ignorancia es un océano”. Abrámonos.

–¿Hay alguna pregunta que no le hice y que le gustaría abordar?

–Muchas [Risas]. Mire, sé que mi libro es vergonzosamente ambicioso. He tratado de armar una filosofía, en el sentido griego de amor a la sabiduría. Y no digo que sea sabio, sino que amo la idea de la sabiduría. En lugar de tratar de parecer inteligente e intercambiar duelos lógicos con otros pensadores, intenté pensar en las cosas profundas.

-La última: ¿qué libros o películas o música sugiere para distraerse o, acaso, aprovechar el tiempo?

– Si no conoce las primeras películas de Andrei Tarkovski, míralas. Son, en mi opinión, las películas más profundas que jamás se hayan hecho. Merecen la calificación de “shakespeare anas”; en particular, Andrei Rubliov y Solaris. En cuanto a los libros, lo más gratificante es la poesía. Y la música es una fuente indescriptible de alegría para mí, quizás más grande que cualquier otra cosa en el mundo. Me encanta la música de cámara de Mozart y de Beethoven, pero también la música coral, sobre todo del Renacimiento; en particular la de Cristóbal de Morales, que es increíblemente nutritiva. Desafío a cualquiera a que lo escuche y no sienta que su alma se nutre.

Ian McGilchrist acaba de publicar The Matter with Things- Erlend Berge/www.erlendberge.no

UN HOMBRE QUE INTEGRA LOS SABERES

PERFIL: Iain McGilchrist

▪ Nacido en 1953, Iain McGilchrist estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford, donde completó su licenciatura y maestría con honores e impartió clases como profesor. Luego decidió dar un giro a su vida y estudiar medicina

▪ Psiquiatra, investigador clínico en neurología en las universidades de Oxford y John Hopkins, dirigió varios hospitales y se convirtió en investigador del Real Colegio de Psiquiatras y de la Real Sociedad de las Artes, ambas del Reino Unido

▪ Es miembro del Royal College of Psychiatrists de Gran Bretaña y miembro del All Souls College, Oxford.

▪ Escribió, entre otros libros, The Master and His Emissary y The Matter with Things: Our Brains, Our Delusions and the Unmaking of the World, recién publicado.

Imagen de portada: Ian McGilchrist-Erlend Berge/www.erlendberge.no

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Por Hugo Alconada Mon. Diciembre 2021

EL JUICIO CONTRA LA PRIMERA NOVELA LÉSBICA EN INGLATERRA.

En 1926, después de publicar su novela Adam ‘s Breed, que se convertiría en un éxito de ventas y le reportaría multitud de premios, la escritora Marguerite Radclyffe Hall estaba en lo más alto de su carrera literaria. 

La autora llevaba tiempo dándole vueltas a la idea escribir una novela sobre lo que entonces se llamaba inversión sexual y todo parecía indicar que ahora que tenía una reputación que le garantizaba llegar a un mayor número de lectores era el momento. 

Así mismo era consciente de que el escándalo que se produciría podría echar a perder todo lo que había conseguido hasta la fecha, pero si conseguía poner fin al silencio que había en torno al tema de la homosexualidad, lo trataba como algo natural y generaba un sentimiento más tolerante hacia él, entonces el riesgo habría merecido la pena.

   Durante los dos siguientes años Hall estuvo trabajando en lo que sería

La novela trata sobre una mujer de la alta sociedad inglesa cuya homosexualidad –en la novela se le llama en todo momento inversión sexual– es evidente desde su juventud más temprana; la protagonista se enamora de otra mujer a quien conoce mientras trabaja como conductora de ambulancias durante la Primera Guerra Mundial, demostrando que las lesbianas podían desempeñar labores valiosísimas dentro de la sociedad. 

La felicidad de la pareja, sin embargo, se ve afectada por el rechazo social y el aislamiento que producen en aquellos que las rodean.

Hall vestida a la manera masculina.

 En las décadas de 1970 y 1980 hubo autores que consideraron que El pozo de la soledad tenía un importante componente autobiográfico y que la relación que se muestra en la novela podía ser paralela a la que mantuvo la escritora con la escultora Una Troubridge, pero lo cierto es que Hall guarda pocas semejanzas con la protagonista del libro, más allá de que ambas pertenecieran a una clase social acomodada y que vistieran como hombres, con pantalones, chaquetas entalladas y pelo corto. 

Antes bien, podría pensarse que lo que hizo Hall para crear a su personaje fue combinar distintas características de algunas de sus amantes de juventud.

   Después de varios rechazos editoriales, Hall envió el manuscrito de la novela a Jonathan Cape, quien, aunque receloso, aceptó a publicarlo convencido del potencial comercial que tenía el libro. 

Eso sí, lo hizo bajo el compromiso de no cambiar ni una sola coma del original. La primera tirada, de 1.500 ejemplares, fue discreta para evitar sensacionalismos y se vendió a un precio elevado para que solo la compraran aquellos que estaban verdaderamente interesados en el libro. 

Las primeras opiniones no se hicieron esperar y fueron bastante variadas, sin que ninguna de ellas llegara a poner el grito en el cielo. Algunos críticos la consideraron excesivamente moralista, otros alabaron su sinceridad, y también los hubo que mostraron empatía con el tema. Para Leonard Woolf, marido de Virginia Woolf, estaba mal estructurada y muy descuidada en cuanto a su estilo.

Artículo contra Hall publicado en Sunday Express

   El escándalo estalló cuando el libro cayó en manos de uno de los editores del diario Sunday Express, James Douglas, férreo cristiano, moralista y defensor de la clásica masculinidad, famoso por sus polémicos editoriales sobre el voto femenino o sobre la novela moderna. 

Un mes después de su publicación, Douglas orquestó una campaña de desprestigio del libro, apoyado por otros periódicos, soltando perlas como que «la inversión sexual y la perversión» eran ya demasiado visibles, que una novela como esa hacía que la sociedad necesitara «limpiarse a sí misma de la lepra de esos leprosos» o que los invertidos estaban malditos por decisión propia pero había que evitar que otros fueran corrompidos por su propaganda, especialmente los niños. 

De ahí que escribiera: «Preferiría darle a un niño o a una niña saludable una botella de ácido prúsico antes que esta novela. El veneno mata el cuerpo, pero el veneno moral mata el alma». Al mismo tiempo pedía que el Ministerio del Interior tomara cartas en el asunto.

Las palabras de Douglas dejaron indiferente a Hall, pero Cape, su editor, en un ataque de pánico, envió una copia de la novela al Ministerio del Interior pidiéndole su opinión y ofreciéndose a retirarla en caso de que lo consideraran oportuno. 

La respuesta del Ministro del Interior, el conservador William Joynson-Hicks, no se hizo esperar: El pozo de la soledad se consideraba «gravemente perjudicial para el interés público» y si no se retiraba de forma voluntaria se iniciarían acciones legales. 

Pero aunque Cape interrumpió la publicación, vendió los derechos de la novela a Pegasus Press, un editorial de lengua inglesa en Francia que imprimió el libro en París y lo mandó de vuelta a Londres. 

Todo el proceso no hizo sino aumentar las expectativas del público y cuando reapareció se vendió todavía con más rapidez. Cuando el Ministerio del Interior se enteró ordenó incautar los libros y citó judicialmente a Cape para que explicara por qué no se habían destruido los libros.

   Una parte de la prensa empezó a ponerse entonces de parte de Hall y en contra de James Douglas y del Sunday Express. 

Los intelectuales y escritores también comenzaron a movilizarse. H. G. Wells y George Bernard Shaw publicaron un artículo en el que se criticaba la actuación del Ministerio del Interior. Leonard Woolf y E. M. Forster planearon hacer una carta de protesta que iría firmada por autores como Shaw, T. S. Eliot, Arnold Bennet o Virginia Woolf, sin embargo, Hall se opuso a la redacción inicial porque no únicamente se hacía referencia a la polémica y a la libertad de expresión y no se hablaba por ninguna parte del mérito artístico y de la genialidad del libro –ideas con las que Leonard no estaba de acuerdo–. 

Finalmente la carta quedó reducido e un pequeño texto, firmado por Foster y por Virginia Woolf, en el que se lamentaba el tremendo mal que la censura hacia en los escritores.

   Muchos de los testigos que la defensa llamó para testificar se negaron. 

El novelista Evelyn Waugh alegó que no se había leído el libro y Bernad Shaw dijo que él era demasiado inmoral como para ser un buen testigo. 

El día del juicio se presentaron cuarenta testigos, incluyendo a Virginia Woolf, a Forster y algunas otras personalidades. De todos modos, no se les escuchó, ni a ellos ni a nadie, porque el tribunal consideró que debía tomar la decisión sin oír ninguna opinión. 

El abogado de la defensa, en un primer momento, trató de quitar hierro al libro, pero Hall se enfadó con este argumento porque ninguneaba la intención original de la novela y finalmente la estrategia se enfocó a resaltar que el libro no tenía una intención obscena sino que trataba sensibilizar sobre una cuestión social. 

La sentencia final alegaba que el mérito literario era irrelevante y que la novela era obscena e inmoral, así que se dio la orden de que fuera destruida. La apelación, que incluía un testimonio de Ruyard Kipling que tampoco fue escuchado, fue inútil.

Radclyffe Hall con Sir W. Arbuthnot Lane en 1932

   Poco después Cape vendió los derechos a una editorial estadounidense y se produjo un proceso similar al que tuvo la novela en Inglaterra. 

En un juicio en el que declararon autores como Hemingway, Upton Sinclair o John Dos Passos, la defensa argumentó el antecedente de Mademoiselle de Maupin de Théophile Gautier, que describía una relación lésbica de forma más explicita que El pozo de la soledad y que fue absuelta en 1922. 

Con más razón, la novela de Hall debía ser liberada de todos los cargos, puesto que su tono era más serio y su compromiso contra la intolerancia y la incomprensión más firme que el de Gautier. En Inglaterra el libro no volvería a ser reimpreso hasta 1949, seis años después de la muerte de su autora.

   Lo curioso es que en el mismo año en que fue publicado El pozo de la soledad, se publicaron otras tres novelas de temática lésbica en Inglaterra y ninguna de ellas sufrió ningún tipo de censura: El hotel de Elizabeth Bowen, Orlando de Virginia Woolf, y Mujeres extraordinarias de Compton Mackenzie. 

Esta última estuvo en el punto de mira, pero se descartó porque el libro carecía de la seriedad de la novela de Hall –para desgracia de su autor, que imaginaba que la publicidad producida por un escándalo aumentaría las ventas–. Además habría que añadir una última novela lésbica ese mismo año, El almanaque de las mujeres de la norteamericana Djuna Barnes, que contenía un personaje basado en Radclyffe Hall, pasajes que de alguna manera podían ser una respuesta a El pozo de la soledad y un contenido sexual mucho más explícito. 

Barnes no tuvo ningún problema porque su libro fue publicado exclusivamente en Francia.

   Quizá a Leonard Woolf no le faltara razón en sus juicios sobre la novela de Hall. 

Tal vez el tratamiento que se hace de la homosexualidad no es el que cabría esperar en nuestros días; el concepto de inversión sexual implica la inversión de rol, por lo que se acaba definiendo el lesbianismo en términos de masculinidad –lo que se refleja en su vestimenta o en sus costumbres–. En ese sentido casi habría que hablar de transgénero. 

Acaso Hall, que era devota católica, le dio a toda su historia un enfoque extrañamente religioso. Puede que el libro haya perdido actualidad y que ni siquiera nos quede un mínimo de calidad literaria para sostenerlo. Sea como fuere, El pozo de la soledad convirtió la homosexualidad en un tema más común. 

Y toda la polémica que las autoridades generación alrededor de la prohibición del libro no hizo sino darle aún más bombo a la cuestión. Pasado el tiempo, el Ministerio del Interior reconoció este hecho en una nota: «Es notorio que el proceso contra El pozo de la soledad dio como resultado una publicidad sobre el lesbianismo infinitamente mejor que la que se hubiera hecho si el libro no hubiese sido procesado». 

De ahí que, y esto también hay que agradecérselo al libro de Hall, fueran mucho más comedidos censurado libros posteriores de temática lésbica.

Imagen de portada: Radclyffe Hall leyendo la prensa (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: La piedra de Sísifo. Gabinete de curiosidades. Agosto 2017.

Sociedad y Cultura/Literatura/El Pozo de la Soledad/ Escandalo/ Homosexualidad/Inversión Sexual/Leonard Woolf/ Lesbianismo/ Radclyffe Hall/Transgenero/Virginia Woolf

La producción desmedida de carne cobra miles de vidas al año por contaminación del aire.

El 80 % de las muertes por contaminación del aire están relacionadas a la producción de lácteos, huevos y carne para el consumo humano, según un estudio.

Si deseas profundizar en esta entrada; por favor cliquea donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Tráfico. Quema de combustibles fósiles. Emisiones por parte de fábricas de diversas industrias. En la actualidad, una de las causas de muerte principales en Estados Unidos está relacionada con la contaminación del aire, que incide directamente en la salud de las personas. Un nuevo estudio revela que la producción de carne también está ligada a esta problemática global.

Más allá de una dieta poco equilibrada.

Foto: Getty Images

Cerca de 17 mil muertes anuales en Estados Unidos están vinculadas con el aire contaminado de cultivo y crianza de alimentos. De todas ellas, un alarmante 80 % son causadas por la producción de carne, lácteos y huevos.

El resto de los fallecimientos están relacionados con los productos derivados de los animales que los seres humanos no ingieren, como el cuero o la lana.

Según Nina Domingo, autora principal del estudio que se publicó en Proceedings of the National Academia of Sciences, la problemática sanitaria va mucho más allá de lo que nos llevamos a la boca:

«PASAMOS MUCHO TIEMPO PENSANDO EN CÓMO LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS AFECTAN NUESTRA SALUD, PERO LOS ALIMENTOS QUE COMEMOS TAMBIÉN AFECTAN A OTRAS PERSONAS».

De acuerdo con la investigación, la producción de carne en el mundo contribuye a que la calidad del aire sea letal. Particularmente para la crianza y transportación de ciertos alimentos, cuya huella de carbono ha incidido en la contaminación de la tierra, el agua y el aire durante más de diez años.

No sólo eso: el estudio es enfático en que nos concentramos demasiado en las consecuencias a futuro de la emergencia climática global, descuidando las que ya se viven en la actualidad. 

Además de contaminar el aire, la industria cárnica genera de manera indirecta asma, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Combustibles, fertilizantes y otros factores tóxicos.

Foto: Getty Images

El estudio ha generado revuelo entre los grupos de la industria cárnica. Por ejemplo, la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne desestimó los resultados, considerando que la investigación está «basada en suposiciones erróneas y plagada de lagunas de datos«. Sin embargo, los autores revisaron la información a detalle en colaboración con Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, quienes confirmaron la veracidad de los datos.

Para analizar el impacto de este tipo de alimentos en la salud del ambiente y de los seres humanos, los científicos analizaron qué se necesita para producirlos. Fertilizantes para los cultivos, labrar la tierra y la quema de combustibles fósiles se encuentran entre los factores más dañinos, de acuerdo con Jason Hill, ingeniero de biosistemas de la Universidad de Minnesota:

“GRAN PARTE DE NUESTRA AGRICULTURA ESTÁ IMPULSADA POR LA GANADERÍA. NO SOLO POR LOS ANIMALES EN SÍ, SINO A LO QUE SE NECESITA PARA ALIMENTARLOS ”, DICE HILL.

Cuando los autores investigaron el número aproximado de muertes por producción de carne roja, descubrieron que los productos de res por sí solos causan 4 mil fallecimientos al año, ligados a la contaminación del aire. En términos del sector porcino y lácteo, la cifra se eleva dramáticamente a 9 mil 100 casos anuales, lo que corresponde a más del doble.

En contraste, los decesos por producción de vegetales contribuyen a 100 muertes. A pesar de que el estudio intentó no caer en nociones preconcebidas, resultó notable que el grueso de la mortalidad se encuentra entre unos cuantos grupos de alimentos. Y aún más específicamente, en la producción irresponsable que se emplea para obtenerlos.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC en Español. Por Andrea Fisher. Mayo 2021.

Sociedad y Cultura/Ecología/Cambio Climático/Carnes/Industria

Medio Ambiente/Salud/Muertes.