Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 2/2

¿Y qué otro tipo de consecuencias dejará esta pandemia a nivel político y económico?

Vamos a estar peor. Vamos a perder vidas, ingresos, un retroceso en la globalización, más tensiones en las relaciones políticas entre países, malestar social.

No veo qué puede mejorar. Es un desastre gigantesco. No hay voluntad de cooperación entre Estados Unidos y China y otros líderes nacionalistas como Vladimir Putin en Rusia, como Narendra Modi en India o Jair Bolsonaro en Brasil. Los países más grandes tienen líderes que no están interesados en colaborar. Eso me deja bastante pesimista sobre lo que viene después de la pandemia.

¿Ve algún efecto positivo de la pandemia?

No veo ninguno. Lo único que podría ser de alguna manera positivo, es que reconsideremos nuestro enfoque hacia el sistema de salud, especialmente en los países ricos porque en los países ricos el sistema de salud ha sido un gigantesco fracaso, basta con mirar Estados Unidos.

¿Qué es lo que más le preocupa sobre las políticas que ha llevado adelante el gobierno de Donald Trump en estos años en la Casa Blanca, cuál será su mayor legado?

Uno de sus legados será la relación entre EE. UU. y China. Esa relación no va a regresar a lo que era antes, incluso si Trump perdiera las elecciones en noviembre.

La relación entre EE. UU. y China ha sido envenenada y eso va más allá de Trump y del Partido Republicano.

En su último libro «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», usted se refiere al «capitalismo de la gente», ¿de qué se trata exactamente?

Hay distintos tipos de capitalismo. Uno es el que conocemos como capitalismo liberal meritocrático, donde el ejemplo es EE. UU. y el otro es el capitalismo político, donde el ejemplo es China. En el caso de China el concepto es bastante similar a lo que otros llaman capitalismo de Estado.

En los sistemas capitalistas hay una gran concentración de los ingresos provenientes del capital. Y los que concentran el capital tienden a dominar el proceso político.

Branko Milanovic

FUENTE DE LA IMAGEN – MICHAEL SPILOTRO

Milanovic es partidario de avanzar hacia el «capitalismo de la gente».

Una de las maneras de desconcentrar es permitir a los inversionistas más pequeños un mayor acceso a las ventajas que tienen actualmente frente a los grandes inversionistas. Por ejemplo, que los trabajadores tengan participación accionaria.

Tenemos el concepto de «property owning democracy» (democracia de propietarios), que se podría llamar «capitalismo de la gente».

Es el capitalismo donde gran parte del capital pertenece a muchas personas, es decir, menos concentración del capital que la que tenemos ahora.

Y en ese contexto, ¿cómo ve el futuro del capitalismo?

Creo que deberíamos movernos hacia ese tipo de capitalismo. Y ese tipo de capitalismo requiere seguir varios pasos, como mejorar el sistema impositivo, especialmente el impuesto a la herencia para nivelar la cancha de juego, para que sea más pareja.

Lo otro es la educación. Si tienes buenas escuelas públicas y la educación es gratuita para todos, también creas igualdad de oportunidades. Y lo otro es el financiamiento público de las campañas electorales.

Sabemos que las cosas no son blanco o negro. Pero si tuviera que definirse políticamente en los términos que existen actualmente, ¿dónde se ubicaría?

Como usted dice no es blanco o negro y además la terminología es engañosa. Si realmente me tuviera que definir, diría que soy un socialdemócrata.

Ahora bien, los socialdemócratas aceptan el capitalismo, pero plantean que si no se hacen correcciones, llegaríamos a niveles insostenibles de desigualdad. Pero incluso esto de la socialdemocracia es una simplificación.

Si miramos la evolución de la desigualdad de ingresos en las últimas décadas a nivel global, ¿ha aumentado o ha disminuido?

En el último par de décadas la desigualdad ha caído, principalmente por el ascenso de países más pobres como China, India, Vietnam, Indonesia y otros.

Este fuerte impulso en la nivelación del ingreso se explica simplemente porque países grandes como China e India han crecido más. Eso provee una gran fuerza compensatoria.

¿No es eso una señal de que el capitalismo puede funcionar?

Sí, es una señal. Podemos decir que sin globalización China e India no habrían sido capaces de crecer al nivel que lo han hecho.

Esa reducción en la desigualdad global es, hasta cierto punto, compensada con el aumento de la desigualdad al interior de esos países.

Xi Jinping y Donald Trump

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Milanovic dice que hay una masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente y un aumento de la desigualdad dentro de los países.

Tienes dos fuerzas que se enfrentan. La masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente, y por el otro lado, el aumento de la desigualdad dentro de los países.

Pero esta fuerza compensatoria no es lo suficientemente grande para afectar la convergencia. Por eso la desigualdad global ha disminuido.

Algunos economistas dicen que si en general una persona promedio dice que vive mejor que sus padres, eso es suficiente para demostrar que el sistema funciona bien. Es decir, no es tan importante reducir la desigualdad, si finalmente con el paso del tiempo vas a progresar respecto a tu origen…

Ciertamente la gente en China está mejor ahora que hace 20 o 40 años atrás. Eso no significa que la desigualdad no sea importante. Quienes utilizan esos argumentos no ven los efectos negativos de la desigualdad.

Si tienes alta desigualdad por un tiempo largo, estratificas la sociedad entre los que tienen acceso a ciertas cosas y los que no. Eso va contra la igualdad de oportunidades.

Incluso si miras China, que ha crecido tanto, aún tienes problemas de desigualdad muy profundos.

Sobre la movilidad social en Estados Unidos, ¿qué ha pasado con el «sueño americano»?, ¿aún sigue vivo?

Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió.

El sueño americano se sustenta en la idea de que no importa donde hayas nacido, tendrás las mismas oportunidades que el resto.

Un hombre sostiene un cartel

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«Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió», dice Milanovic.

Lo cierto es que nunca hemos tenido datos empíricos del siglo XIX o de principios del siglo XX. No estoy seguro si empíricamente ese sueño fue alguna vez real, aunque se aceptó como si fuera real.

Ahora que tenemos acceso a datos, podemos comparar el perfil de los padres en relación al de sus hijos, en cuanto a educación e ingresos. Lo que encontramos es que en EE. UU. hay una relativa pequeña movilidad social.

Hay movilidad, obviamente, pero es mucho menor que en los países socialdemócratas del norte de Europa.

Creo que la idea del «sueño americano» es una percepción sobre algo que ocurrió en el pasado, que puede o no puede ser verdad. No lo sabemos.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

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EE.UU./Negocios/Protestas en Chile/Finanzas/China/Muerte de George

Floyd.

Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 1/2

Branko Milanovic tiene una extensa trayectoria analizando la desigualdad económica y el desarrollo en el mundo.

Fue economista líder del Departamento de Investigación del Banco Mundial por casi 20 años, además de analista y académico en centros de estudio y universidades en EE. UU. y Europa.

A sus 66 años, el serbio-estadounidense es profesor en la City University of New York (CUNY) e investigador senior del Stone Center on Socio-economic Inequality.

Entre sus libros más recientes están «Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization» y «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», publicado a fines del año pasado.

En diálogo con BBC Mundo analiza los efectos de la pandemia de coronavirus, la evolución del capitalismo, el estallido social en Chile, el «sueño americano» y la muerte de George Floyd.

Esta entrevista fue editada con fines de concisión y claridad.

Línea

¿Cuál es su análisis sobre el estallido social en Chile a fines del año pasado?, ¿qué revela sobre el país sudamericano?

Chile ha tenido un éxito indiscutible en su tasa de crecimiento económico. En las últimas décadas se ha vuelto más rico, ingresó a la OCDE y es percibido internacionalmente como un país más eficiente, menos corrupto que otros y con una sociedad moderna, al punto de ser considerado el «poster boy» del éxito del neoliberalismo.

Incluso se le reconoce por su democracia, después de que dejara atrás la mala época del gobierno militar de Augusto Pinochet.

Protestas.

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La crisis en Chile se desató después de que el gobierno anunciara el alza de los precios del pasaje de metro en octubre de 2019.

Sin embargo, de lo que no se escribe tanto en el exterior, es que muchas de las características sistémicas del país quedaron establecidas en la Constitución aprobada en la época de Pinochet.

Muchos servicios sociales fueron privatizados, como por ejemplo, el sistema de pensiones. Al principio fue considerado un gran éxito, hasta que la gente se dio cuenta de que los resultados no eran lo que se esperaba. Esa es una de las razones que explica por qué la gente está tan molesta.

Lo mismo pasa con la educación, la salud y los extremadamente altos niveles de desigualdad que hay en el país. Chile es uno de los países más desiguales en América Latina.

Y además de la desigualdad de ingresos, tiene una alta desigualdad en la distribución de la riqueza. Entonces con las protestas apareció la cara oculta del país.

Pero los indicadores sociales han mejorado en las últimas décadas. El país, por ejemplo, ha reducido la pobreza y mejorado levemente la desigualdad…

Chile ha experimentado una reducción de la desigualdad en los últimos años, eso es así. Pero la desigualdad en Chile está lejos de los niveles que tienen países más desarrollados.

Los países de la OCDE tienen un promedio un Índice de Gini -que mide la desigualdad- cercano al 35. Chile tiene un Gini mayor que el de Estados Unidos, Uruguay o Argentina.

Las protestas han mostrado que mucha gente fue dejada fuera del desarrollo, incluyendo a la población indígena.

Los más ricos de Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia.

No niego que el crecimiento económico ha sido alto, pero a veces nos olvidamos que el crecimiento económico es un número promedio y eso no significa que los problemas han desaparecido.

Durante las protestas en Chile hubo denuncias sobre abuso policial. Hoy vemos una ola de protestas en Estados Unidos por la muerte del afroamericano George Floyd cuando estaba bajo custodia policial. ¿Qué dice este hecho sobre el país?

Dice muchas cosas negativas que ya conocíamos sobre el racismo sistemático en este país. Pero creo que va más allá porque estamos muy sumergidos en el presente.

Desde que comenzó el movimiento por los derechos civiles, hace más de medio siglo, hemos tenido muy pocas transformaciones en cuanto al ingreso de los afroamericanos.

Manifestación por la muerte de George Floyd.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

Las protestas tras la muerte de Floyd se extendieron a cerca de 50 ciudades en EE. UU. y en algunas capitales europeas.

Es un fracaso sustancial que en todo este tiempo no hubiera ninguna mejora. Eso no significa que no haya cada vez más afroamericanos en distintas posiciones, pero es lo que el filósofo Cornel West llama «black faces in high places»(caras negras en lugares destacados).

Figuras como Martin Luther King y más tarde Jesse Jackson tuvieron que ser tomados en cuenta, para conseguir votos. Pero ahora no veo eso. No hay una institución política que esté al nivel de lo que existía antes.

Esto hace que la voz de los afroamericanos sea más débil. La voz de un individuo, dos o tres, no es la voz de una asociación política.

Esta ola de protestas que ha recorrido el país y se ha expandido incluso fuera de Estados Unidos es algo que no habíamos visto en mucho tiempo…

Es verdad, pero creo que la razón de eso se relaciona con la insatisfacción de mucha gente con Donald Trump, primero con su cortejo hacia los supremacistas blancos y luego por esta muerte bajo custodia policial.

Las razones que están detrás de este estallido en particular se relacionan con los efectos de la pandemia, el alto desempleo, la comprensión de que a la clase media y a los más jóvenes no les ha ido tan bien.

Lo que vemos es la punta del iceberg que precipitó el descontento y los disturbios. Las razones son más profundas y se remontan a varias décadas.

Sobre la pandemia de covid-19, ¿qué efectos puede tener sobre la globalización?

Creo que la pandemia está afectando la globalización de manera negativa. Provocará cambios en la cadenas globales de producción, dado que la gente ha tomado más conciencia sobre los efectos de un shock, que en este caso fue un shock de salud, pero que también puede ser un shock político, como hemos visto el deterioro de las relaciones entre EE. UU. y China. Si tienes inversiones, tienes un problema.

Manifestantes protestan frente a un camión de los carabineros.

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Con piedras y palos, los manifestantes se enfrentaron a los carabineros.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

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Floyd.

Madre Teresa de Calcuta: las luces y sombras de una vida dedicada a los más pobres.

Es una de las personalidades más conocidas del siglo XX. A lo largo de su vida, la Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) obtuvo honores como el Premio Nobel de la Paz en 1979 y también fue canonizada en un proceso relativamente rápido.

El papa Francisco la canonizó el 4 de septiembre de 2016, hace exactamente cinco años, menos de dos décadas después de su muerte.

Pero la biografía de esta monja incluye muchos momentos controvertidos.

La Madre Teresa de Calcuta era una mujer de etnia albanesa nacida en la actual Macedonia del Norte, cuyo nombre civil era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu.

Fundó la congregación Misioneras de la Caridad y dedicó su misión al servicio de los llamados «más pobres entre los pobres», «los intocables», los últimos en la jerarquía social de la sociedad india.

Hoy hay unas 4.500 seguidoras de la Madre Teresa que trabajan en 130 países.

Algunos biógrafos crearon polémica al señalar su fundamentalismo y cuestionar el origen de parte del dinero recaudado por su institución.

También se ha discutido mucho acerca de la calidad de la atención brindada a los pobres e incluso un sobre su fe, en base a diarios en los que la monja afirmó no sentir la presencia de Dios.

«En la Iglesia católica, cuánto más se entrega una persona a los demás, más importante es a los ojos del mundo. Así fue con San Francisco de Asís o con Sor Dulce y también Santa Teresa de Calcuta, que vivió para ayudar a los más pobres en la India», dice fray Rogério Lima, asistente eclesiástico de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

«La entrega radical de la Madre Teresa ganó fama, llamó la atención de todo el mundo», continúa.

Ni por US$1 millón

«Sus actitudes y pensamientos han cambiado la forma de pensar de muchas personas. Nadie puede mantener el corazón indiferente al recordar el episodio en el que la Madre Teresa, cuando escuchó a alguien decir que no cuidaría de un moribundo por un millón de dólares, respondió diciendo que ella por un millón de dólares tampoco lo haría, que lo haría por amor».

Para Lima, «el tema de la caridad define su misión, que es cristiana ante todo».

El papa Juan Pablo II con la Madre Teresa

FUENTE DE LA IMAGEN – EPALa Madre Teresa era una amiga cercana del papa Juan Pablo II.

«Su legado caritativo es visible y reconocido incluso por personas y regímenes que no profesan la doctrina cristiana y no aceptan a la Iglesia católica», recuerda.

«Su trabajo no estuvo marcado por el proselitismo. Logró ir a países comunistas y otros países con distintos credos y formas políticas. Muchas veces su trabajo la llevó a países donde el catolicismo no podía entrar y ella entró. Estaba en diálogo con todos. Recibió el Premio Nobel de la Paz por este gran humanismo».

El complemento (Calcuta) a su nombre religioso (Teresa) hace referencia a la ciudad india, capital del estado de Bengala Occidental.

En la década de los 50, la Madre Teresa fundó su congregación y en ella se encuentra actualmente la sede mundial de la institución religiosa, que cuenta con 4.500 miembros repartidos en más de 130 países de todo el mundo.

«Era una monja católica profesa, que vivía en una nación cuyas principales religiones son el hinduismo y el islam, con solo un 2,3% de cristianos. Estaba preocupada por los que no tenían a nadie», dice el asistente eclesiástico.

«Mucha de la gente que acogía no profesaban su religión, pero lo importante era acogerlos», comenta el investigador y estudioso de la vida de los santos José Luís Lira, fundador de la Academia Brasileña de Hagiología y profesor de la Universidad Estatal de Vale do Acaraú, en Ceará.

Presidente Reagan homenageando Madre Teresa.

FUENTE DE LA IMAGEN –  CASA BLANCA/DOMÍNIO PÚBLICOEn 1985, el entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, rindió homenaje a la Madre Teresa.

«En todo esto ella era católica-cristiana. Su congregación vivía de la caridad».

Lira cree que fueron estos factores los que «contribuyeron a las controversias».

«Pero para mí, ella era y es santa. Es un modelo de amor al prójimo y de caridad, y veo altruismo total en sus acciones y en las de sus ‘hijas’, las monjas que continúan con su trabajo», agrega.

El dinero

A medida que el trabajo con los pobres atrajo la atención del mundo, comenzaron a llegar más y más donaciones a la causa de la Madre Teresa.

La fuente de parte de ese dinero es un talón de Aquiles en la reputación de la congregación.

En su libro ‘The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice’, el periodista y escritor británico Christopher Eric Hitchens (1949-2011) presentó a la madre como una oportunista, que se movía entre una élite conservadora y que había presentado la difícil situación de los indios pobres de una forma hábil para que engordara las arcas de su congregación.

En el apéndice de la reimpresión de 2003 de su obra, cuando informó de su participación como ponente en el proceso de canonización de la monja, el periodista dijo que «no era de mi incumbencia lo que la Iglesia decidiera sobre sus santos, sino que la palabra ‘santa’ tenía un significado secular comprensible para todos y estaba dispuesto a argumentar que la candidata no merecía ese adjetivo en absoluto».

«Cuando me preguntaron si sabía algo de su trabajo entre los pobres, respondí que había caminado con ella por Calcuta y que había llegado a la conclusión de que no era tan amiga de los pobres como amiga de la pobreza. 

Elogió la pobreza, la enfermedad y el sufrimiento como regalos de arriba, y le dijo a la gente que aceptara estos regalos con alegría», escribió.

Madre Teresa en Calcuta

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGESLa Madre Teresa trabajó con los desahuciados y los destituidos en Calcuta durante casi medio siglo.

«Se opuso vehementemente a la única política que ha aliviado la pobreza en todas las naciones, que es empoderar a las mujeres y asegurar su control sobre su propia fertilidad», continuó.

Hitchens afirmó que la famosa institución fundada por la Madre Teresa en Calcuta «en realidad no era más que un hospital primitivo, un lugar donde la gente moriría, un lugar donde la atención médica era escasa, casi inexistente».

Por otro lado, subrayó que cuando ella lo necesitaba, volaba «en primera clase a una clínica privada en California».

«Las grandes sumas de dinero recaudadas se gastaron principalmente en la construcción de conventos en su honor», señaló.

Proximidad a los dictadores haitianos

«Se hizo amiga de varios ladrones ricos y explotadores, desde Charles Lincoln, de Lincoln Savings & Loans, hasta la repulsiva dinastía Duvalier de Haití, aceptando generosas donaciones de ambos que, de hecho, habían sido robadas a los pobres», dijo.

Su proximidad a los dictadores haitianos François Duvalier (1907-1971), Papa Doc y Jean-Claude Duvalier (1951-2014), Baby Doc, benefactores de sus proyectos, es una de las páginas más problemáticas de su biografía.

Para ilustrar su punto, Hitchens citó que la Madre Teresa recibió «dinero sucio»del abogado, banquero y promotor inmobiliario Charles Keating (1923-2014), arrestado en 1991 en Estados Unidos por fraude.

«La Madre Teresa le escribió al juez en el caso alegando que Keating era un buen hombre. Definitivamente era bueno para ella: le había prestado su jet privado y le había donado US$1,4 millones», dijo el periodista.

Hitchens dictaminó además que, «a pesar de las vastas sumas de dinero recaudadas por la orden religiosa, nunca se ha hecho público ningún libro de cuentas de las Misioneras de la Caridad».

Foto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

FUENTE DE LA IMAGEN –  ARCHIVO FUNDACIÓN ACNFoto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

Agregó que no estaba acusando a la Madre Teresa de apropiarse del dinero para sus propios fines, sino que el dinero se gastó «en predicar el fundamentalismo católico en los países pobres, como ella misma parece haber afirmado repetidamente».

El profesor de la Universidade Presbiteriana Mackenzie, el historiador, filósofo y teólogo Gerson Leite de Moraes coincide en que el origen del dinero para las obras de la monja es algo recurrente en el cuestionamiento de su santidad, como personaje histórico.

«Parece que la organización [que fundó] no estaba muy preocupada por eso. Siempre y cuando llegara el dinero», dice.

Un refugio para morir

«También hay polémica porque ella no manejó bien estos recursos, porque las condiciones de vida de las personas y las condiciones sanitarias de las instituciones [a cargo de la congregación] eran muy malas», agrega.

«Pero todo esto convierte a la Madre Teresa quizás en un símbolo del tipo de santidad que la Iglesia quiere resaltar hoy en día: una santidad que no es de una persona con una vida perfecta, sino de una persona de carne y hueso, que vive en el mundo real, con sus dudas, idiosincrasias y preguntas», dice Leite de Moraes.

Filipe Domingues, quien siguió de cerca el proceso de canonización de la monja en 2016, recuerda que esta fue una característica del trabajo de la Madre Teresa.

«Hizo cosas muy pequeñas y muy sencillas, pero de una manera extraordinaria, porque lo hizo con mucho amor», señala.

«Ella acogió a esas personas, las últimas entre las últimas de la sociedad, los intocables, dentro de un país ya pobre. Eran personas que lo necesitaban. Todo lo que recibían ya era más de lo que tenían», explica.

«Y la Madre Teresa llevó a estas personas a un albergue y se quedó con estas personas, les dio algo de dignidad para morir. No era un súper hospital, pero ella puso a la gente y cuidó a estas personas hasta que murieron. Su trabajo no tenía milagros o curas. Dio la bienvenida a esas personas en el momento más frágil, que es el final de la vida».

Congregación religiosa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGESHace 5 años, el 4 de septiembre de 2016, fue canonizada por el papa Francisco.

«Se sintieron acogidos, abrazados, incluidos físicamente».

Domingues recuerda que la propia monja enfatizó que nunca tuvo la intención de crear un hospital, sino de brindar un lugar para que la gente muera con dignidad, una cama para morir en paz.

Vivía en una gran oscuridad

En 2003, el sacerdote canadiense Brian Kolodiejchuk publicó el libro ‘Madre Teresa: Ven, sé mi luz’, basado en cartas y notas de la propia monja.

La obra termina exponiendo una faceta inesperada de una santa: el momento en el que se cuestiona su propia fe en Dios.

«Dejó en claro [en sus diarios] que quizás la mayor parte de su vida no sintió la presencia de Dios. 

Oraba, hacía todo con gran disciplina y diligencia, pero vivía en una gran oscuridad. Oraba y no sentía nada a cambio. No se sintió amada por Dios y, para ella, fue un gran dolor «, señala Domingues. «El cielo estaba oscuro, dijo».

Foto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

FUENTE DE LA IMAGEN –  ARCHIVO FUNDACIÓN ACNLa propia monja recalcó que nunca tuvo la intención de crear un hospital, sino de brindar un lugar para que la gente muera con dignidad.

«La Madre Teresa experimentó lo que en el cristianismo llamamos la ‘noche oscura'», explica el hagiógrafo Lira.

«Grandes santos y místicos tuvieron esta experiencia, que es una especie de falta de fe. Allí se puede ver que Santa Teresa cuestionó a su Dios ante la inhumanidad que presenció».

Para el teólogo Moraes, este camino acaba por traer aún más humanidad al personaje.

Haciendo públicas las dudas que tenía la monja, «ese momento en que la fe da un giro», incluso «con frases impactantes, diciendo que Dios no existe realmente, que busca pero que nadie le responde, que no tiene fe».

«Un santo no es una persona perfecta», añade Domingues. «Sino una persona cuya trayectoria vital tiene sentido desde el punto de vista de la fe, las obras, las virtudes».

«La Iglesia la considera importante porque ha dado un verdadero testimonio a los cristianos», dice el padre Bogaz.

Una imagen de la Madre Teresa de Calcuta

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Hay muchas órdenes que atienden a los pobres y a los enfermos, pero que tienen grandes estructuras. Ella se convirtió en una servidora de estos pueblos más pobres, vivió la pobreza que profesan los religiosos de manera radical».

«La santidad de la Madre Teresa es intocable, ya que vivió en la sencillez y la pobreza hasta el final de su vida», añade.

«Vivió pobre, entre los pobres. Sólo los que viven entre los pobres pueden entender la lógica de esta solidaridad, bastante diferente a los gobernantes lejanos o los periodistas que solo buscan la curiosidad de los hechos».

Y advierte: «No se cuestiona su santidad, pero todos los que se dedican a la misión de servir a los más vulnerables deben tener cuidado de no ser explotados por gobiernos y poderosos que utilizan estas situaciones para lavar su imagen y perpetuarse en el poder».

FUENTE:

  • Edison Veiga
  • Desde Eslovenia para BBC News Brasil

 

La cosa esta dificil

Sigo gastando las suelas de tanto andar
golpeando de puerta en puerta para tratar
vanamente hasta ahora de conseguir una changa,
para que en la mesa no falte el plato de comida,
no comprenden qué limosna no quiero, solo trabajar
en lo que necesiten para mis manos rudas poder usar.

Solo observo caras llenas de temor que con un no
cierran la puerta murmurando vaya a saber que,
creyendo que estoy mendigando o soy un hombre
vagabundeando que quiere vivir con el menor esfuerzo.

El día avanza y pienso en mi familia, en la mesa
donde falta lo más elemental, en el frío que padecen.
parece que escuchara las toses súbitas de los niños
cuando a la madrugada se juntan para abrigarse,
es feo no tener dinero para comprar una garrafa
como tampoco energía porque me la han cortado.

No puedo ni debo volver con mis manos vacías
se ha hecho más que duro por esta pandemia,
desde que perdí el empleo en aquella fábrica,
a tipos como yo todos lo miran con desconfianza
será quizás por la traza de mi ropa desgastada
o solo por la portación de cara como dicen acá,
pero en ninguno de esta zona de gente rica
he encontrado un mínimo de misericordia,
y seguramente los domingos no faltan a la misa
creyendo que así borrarán los pecados de la semana.

Me paro en la mitad de una calle de ese barrio pituco 
viene un auto de alta gama y le levantó la mano
para que se detenga -A ver Ud … .si Ud. deténgase!-
me acerco a la ventanilla es un hombre maduro
lo tomo del saco y le pido que me de su billetera,
por el terror en su cara me hace mas fácil la cosa,
la tomo y corro…corro…sin parar ni mirar hacia atrás,
jamás hice algo así y no me lo perdonaré nunca
pero sé que hoy llegaré a casa sin las manos vacías,
y en la mesa mi familia me regalara sonrisas.

Changa: Trabajo ocasional
Garrafa: Garrafa de gas envasado
Pituco:  Perteneciente a una clase social alta

Seguimos sumando pobres…

Para la UCA, sin la asistencia del Estado la pobreza habría alcanzado el 52% en 2020

El informe aclara que el golpe sanitario y económico de la pandemia se combinó con 3 años de suba en los números de pobreza.

Postales que duelen. El 42% está por debajo de la línea de pobreza. CEDOC.

La Universidad Católica Argentina (UCA) publicó un estudio sobre el impacto del COVID-19 en el país y sostuvo que sin la asistencia del Estado Nacional, la pobreza habría trepado al 52% de la población y la indigencia al 25%. Las conclusiones muestran los duros resultados económicos de la pandemia en el país.

Los datos del estudio «Efectos de la pandemia Covid-19 sobre la dinámica del bienestar de la Argentina urbana» son contundentes respecto a cómo habrían escalado los números de la pobreza y la indigencia si el estado no hubiera inyectado recursos económicos en la población más desfavorecida.

Sin la asistencia social, más de la mitad de la población argentina habría alcanzado el 52% de la pobreza y un cuarto de los habitantes a nivel país habría caído en la indigencia.

El estudio confirma que los registros de la pobreza tuvieron un ascenso por tercer año consecutivo, contabilizando los números del 2018 (33,6%), 2019 (39,8%) y 2020 (44,7%). Esto grafica una suba de pobreza por ingresos de casi 11 puntos porcentuales en tres años. 

Los números finales que la UCA  seleccionó para obtener estas conclusiones llegan hasta octubre del 2020, y por ello representan diferencias con los porcentajes presentados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que llegaron al 42% como balance final del año pasado.

En ese marco, la llegada de la ayuda social alcanzó al 55,4% de la población en términos generales, un nivel de asistencialismo superior a la mitad de los habitantes. Sin embargo, al segmentar las estadísticas en los sectores de escasos ingresos económicos, el impacto alcanza al 79,7% de la población en situación de pobreza.

Coyuntura crítica para la pobreza en Argentina

El estudio consignó que la situación de pobreza está atravesada por un contexto socioeconómico crítico en el país, y apunta a dos características específicas. Por un lado, las vicisitudes de casi una década de estancamiento seguido por recesión, previos al advenimiento de la pandemia. En simultáneo, el estudio habla del retroceso abrupto de los ingresos de los hogares en el marco de la crisis sanitaria y las medidas de aislamiento social preventivo dispuesta. La tan mencionada pobreza estructural.

«La situación económica de los últimos años llevó los niveles de pobreza multidimensional a los puntos más altos de la década en 2018 y posteriormente en 2019. En 2020, como consecuencia de la crisis producto de la pandemia esta tendencia se profundizó alcanzando al 42% de la población», explica el estudio.

Luego, desarrolla de qué manera la pandemia aceleró las deshilachadas condiciones económicas de los sectores con menores ingresos de Argentina. «Esta evolución se explica por el fuerte impacto que tuvieron las medidas restrictivas sobre una economía con la trayectoria estancada y recesiva de los últimos años. Los efectos sobre el mercado de trabajo impactaron fuertemente en el ingreso de los hogares, particularmente de los más vulnerables en términos de sus inserciones laborales, llevando al incremento de la inseguridad alimentaria severa respecto a 2019», explicaron los especialistas.

Pero otra de las conclusiones que establece el trabajo es de qué manera la pandemia afectó a sectores medios y medios altos, que vieron afectados sus ingresos por problemáticas como la pérdida de empleo. «Hogares de estratos mejor posicionados también perdieron empleos registrados, vieron suspendidas o finalizadas sus actividades por cuenta propia perdiendo vínculo con la seguridad social», explicaron.

Las esquirlas de la pandemia también afectaron la escolaridad, una discusión que forma parte aún hoy de la agenda política y mediática argentina. «Por otra parte, las medidas de aislamiento también impactaron sobre los niveles de asistencia escolar, interrumpiendo la tendencia descendente del déficit de asistencia escolar en niños y adolescentes al incrementar el porcentaje de hogares que contaban con un al menos un niño o adolescente sin vínculo alguno con instituciones educativas formales», explicaron desde la UCA.

La presentación del estudio se llevará a cabo en el día de hoy en el seminario académico «Pobreza Multidimensional y desigualdades sociales en la Argentina urbana 2010-2020. Desafíos teórico-metodológicos para su medición bajo el escenario Covid-19». Podrá verse en vivo en  www.uca.edu.ar/odsavivo.

En latinoamérica; el COVID sumergió en la pobreza a 22 millones de personas.

GI/FL