Humanidad ampliada: un mundo moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo.

Guillermo Oliveto, especialista en el análisis y la comprensión de las conductas humanas, escribió “Humanidad Ampliada”, un libro publicado en octubre de 2022 por Editorial Planeta.

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El libro “Humanidad Ampliada” fue escrito por Guillermo Oliveto y pensado junto a Almatrends, porque les parecía que “era necesario entender cómo se reconfiguraría el futuro de la sociedad contemporánea después del shock 2020/2021, una instancia límite a nivel global de la que tanto la tecnología como el consumo salieron potenciados.”

Big Data, Algoritmos, Burbujas, Cámaras de Eco, Fake News, Inteligencia Artificial, Hábitat Viral y Hábitat Emocional (ambos desarrollados por Sil Almada), Caverna Digital, Clase Media, Hipertrofia del deseo, Sociedad de la Decepción, Hipercomplejidad, El consumo como ansiolítico, Utopías, Distopías, y Retrotopía, Sensatez, Esperanza Realista y el Buen Vivir, son algunos de los conceptos que se presentan en un ensayo que invita, sobre todo, a pensar.

Durante la pandemia, mientras la mayoría de la sociedad temía por su día a día, Guillermo y Sil Almada, fundadora de Almatrends Lab, supieron correrse de la escena y mirar desde afuera qué es lo que estaba sucediendo. Pensador del futuro, siempre creyó que la normalidad tal como la conocíamos regresaría pronto. Aunque con algunos ajustes, la vida cotidiana se parecería mucho más a la que teníamos de lo que en ese momento podía suponerse. Algo que en general la sociedad veía como lejano, impensable y hasta imposible.

«No me considero predictor del futuro, pero si un pensador del mismo. Trabajo para analizarlo y proyectarlo. Es muy importante tomar perspectiva de los fenómenos y analizar cómo sigue la película.»

Guillermo Oliveto, analista y pensador de las conductas humanas, ensayista.

Pero antes de comenzar a analizar el futuro y las distintas versiones del mundo pos pandémico que podemos leer en su libro, tuvo que comprender el presente que estábamos atravesando y también el pasado; porque el ensayista explica que: “lo que viene no se puede pensar, si no se comprende lo que ocurrió.”

Guillermo cuenta que entendió que lo que se estaba viviendo en la pandemia era un “momento limite inédito y una instancia de reflexión”. Es por eso que, a partir de un proceso introspectivo, logró ubicarse en el lugar de un pensador humanista, para desde esa mirada entender los hechos.

Además, para poder definir los futuros posibles que desarrolla en su texto, se apoyó en las tendencias globales del laboratorio “Almatrends”. Todas sus hipótesis se nutren de múltiples fuentes de información, así como de la generación de data y research propios. Están por ello, basadas en evidencias.

¿Por qué el nombre “Humanidad Ampliada”?

El libro plantea un mundo marcado y moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo, y explica cómo las personas se comportan frente a ellas, específicamente durante y post shock pandémico. El autor enfatiza: “el titulo plantea que estas dos fuerzas, la tecnología y el consumo, amplían la condición humana pero el desafío es que no la desvirtúen.”

Adictivos o reacios

El autor explica que no sirve demasiado criticar el rápido avance de la tecnología y tampoco del consumo, porque “igualmente van a suceder y no vamos a modificar nada”. Sí es importante saber a qué decir que si y a qué decir que no, desarrolla Guillermo en su texto. Agrega que en muchos aspectos son las personas, de manera individual, quienes tienen la responsabilidad de poner sus propios límites y saber cuáles son las alertas.

Más allá de esto, él, en su libro, intenta alejarse de esta dicotomía que suele estar presente en el común de la sociedad (tecnología sí o no, consumo sí o no), para concentrarse en un debate más complejo, que explique el funcionamiento de estas dos fuerzas y el comportamiento humano frente a ellas.

El mundo post pandemia

Sin duda, Guillermo explica que sin el shock que atravesó al mundo hace dos años atrás, la evolución tanto de la tecnología como del consumo, hubiese sido más lenta. Aclara que: “iba a ocurrir igualmente, pero al ser más lento, definitivamente no estaríamos viviendo hoy la Revancha de la Vida que domina las conductas de aquellos que tienen la capacidad económica para concretar sus deseos: desde volver a viajar, hasta llenar la cancha o agotar en horas los tickets de los recitales.”

Guillermo señala que “después de tanto malestar, el bienestar no tiene precio” y por eso en una parte de la sociedad se está viviendo una especie de “años locos”. Cita como ejemplo el último verano europeo, que fue uno de los más caros de la historia y en simultáneo un boom. Del mismo modo lo que ocurre a nivel local con los bares, restaurantes y los inéditos 10 River de Coldplay.

El grueso del libro es muy útil para reflexionar sobre los futuros posibles e intentar responder una pregunta que atraviesa todo el ensayo de punta a punta: ¿Vamos bien o vamos mal?. Guillermo explica que, entre los estudiosos del tema, había dos hipótesis sobre el comportamiento de la sociedad post pandemia: la primera era que se volverían más austeros por el temor a enfrentar otro momento límite sin ahorros y la segunda era que salieran más gastadores por haber tomado conciencia de la finitud. “Yo considero que por lo menos hasta el día de hoy, está absolutamente comprobado que la opción ganadora fue la segunda”, concluye Guillermo.

Para Guillermo, la frase que resume su libro es: “Para una humanidad ampliada es necesario tener una mentalidad ampliada”

Se pregunta (y nos desafía a preguntarnos): ¿Aquellos que critican a la tecnología, están dispuestos a dejar pasar la posibilidad de que la Inteligencia Artificial permita detectar enfermedades de forma prematura y así mejorar y extender la calidad de vida? ¿Y los que se rasgan las vestiduras frente a la sociedad de consumidores acaso contemplan que el consumo es el 70% del Producto Bruto Mundial y por ende el principal motor del empleo? ¿Los que quieren volver al pasado recuerdan que hace apenas 2 siglos el 90% de la población global era pobre y analfabeta?

Estos provocadores interrogantes, entre muchos otros, llevan al lector por un camino de reflexión que dista de ser lineal y que se atreve a lidiar con un mundo que ha dejado de ser complejo para volverse ahora hipercomplejo.

La tecnología y el consumo amplían la condición humana contemporánea, la potencian, la expanden y la llevan hacia posibilidades desconocidas en los 200.000 años de historia del homo sapiens.

¿Estamos analizando con profundidad hacia donde nos dirigimos? Humanidad Ampliada, fue pensado y escrito como un nuevo aporte de este autor, al proceso de pensamiento que los futuros posibles traen como oportunidades y también cómo desafíos. ¿Vamos bien o vamos mal? 

Imagen de portada: Contenido LAB “Humanidad ampliada”

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Lifestyle.16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Pandemia de Coronavirus/Humanidad/Post pandemia/Tecnología/Economía/Psicología/Consumo.

Cómo la covid puede causar muertes prematuras años después.

En el hemisferio norte nos acercamos a los meses de invierno y sufrir catarros y enfermedades respiratorias será algo habitual. De hecho, los datos en Oceanía indican que la ola de gripe puede ser especialmente agresiva en 2022-2023.

A ello hay que sumarle que lo más probable es que venga unida a otra ola de covid-19 con las variantes actuales, más eficientes. Por eso la OMS ya ha avisado para que se tomen medidas en Europa y se refuerce la atención primaria. Lo vamos a necesitar.

Más allá de los habituales síntomas respiratorios (que pueden ir desde un catarro hasta una neumonía mortal), conviene prestar atención a otro hecho preocupante: el SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios puede desencadenar síntomas cardiovasculares.

De hecho, el conocimiento que tenemos de las secuelas de otras pandemias indica que estos síntomas pueden afectar a la esperanza de vida provocando muertes prematuras desde meses a años después.

Tras la gripe de 1918, la literatura científica de la época describió casos extraños de niebla mental y fatiga crónica, dos de los síntomas asociados hoy en día con la covid-19. Pero además de los síntomas habituales de la gripe, la de 1918 dejó una secuela muy preocupante y con efectos retardados: una ola de infartos que sacudió el mundo entre 1940 y 1959.

Esa ola era extraña, aparentemente inexplicable, pero hoy en día ya sabemos que estaba asociada a la previa pandemia de gripe. El virus había dejado una bomba de efecto retardado en algunos supervivientes.

Enfermeras con mascarillas durante la pandemia de la gripe en 1918

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Una ola de infartos entre 1940 y 1959 se puede rastrear a las secuelas de la pandemia de la gripe en 1918.

Esta ola de enfermedades cardiovasculares afectó especialmente a hombres, igual que la propia pandemia de gripe y ahora la de covid-19. Como posible explicación se ha propuesto que la respuesta inmunitaria inusual en hombres entre 20 y 40 años en 1918 podría haber condicionado a los supervivientes a sufrir una mayor mortalidad a edad adulta.

Pero es más, la exposición prenatal al virus de la gripe de 1918 se ha asociado a una mayor posibilidad de sufrir enfermedad cardiovascular a partir de los 60 años.

Estudios posteriores han demostrado que la infección por el virus de la gripe aumenta el desarrollo de las placas ateroscleróticas y, por tanto, la posibilidad de sufrir infartos. El daño en el endotelio vascular acelera la formación de placas y, por tanto, el riesgo de sufrir infartos.

Infección con SARS-CoV-2 y enfermedad cardiovascular

Pasados los primeros meses de pandemia ya se comenzaron a recoger datos que indicaban un aumento de daño cardiovascular tras la infección con SARS-CoV-2. Las complicaciones más frecuentes eran fallo cardiaco, daño en el miocardio, arritmias y síndrome coronario agudo.

Ilustración de los efectos del coronavirus sobre el corazón

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La inflamación vascular por infección de covid se acelera en pacientes predispuestos a esa condición.

Para explicar estos síntomas se barajan dos posibilidades y ambas se basan en evidencias consistentes:

  • Una respuesta inmunitaria desequilibrada frente a la infección vírica causa un proceso inflamatorio que provoca daños vasculares. La inflamación, cuyo máximo exponente es la tormenta de citoquinas, provocaría vasculitis, o inflamación vascular. Así, en personas que ya presentan inicio de enfermedad cardiovascular, esta inflamación aceleraría el proceso.
  • El SARS-CoV-2 se introduce en las células utilizando la proteína ACE2, muy presente en las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos. Esta proteína es esencial para el funcionamiento del sistema cardiovascular, regulando la presión sanguínea, el control de electrolitos, la reparación de los vasos y la inflamación.
  • Aumento de abortos en mujeres que sufren covid-19
Una mujer en una cama de hospital reacciona con tristeza a la evaluación de un médico que mira una ecografía

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Además de causar abortos espontáneos, la infección de covid puede causar daños a los órganos del feto.

Como el SARS-Cov-2 afecta al endotelio, es muy posible que provoque daños irreparables en tejidos altamente vascularizados, entre ellos la placenta.

Esto explica el aumento de abortos producidos en mujeres que han sufrido covid-19. De hecho, los perfiles de daño vascular en mujeres embarazadas con covid-19 son similares a los encontrados en casos de preeclampsia, un desequilibrio de la presión arterial que causa daño vascular y abortos.

Además, otros estudios han demostrado que en embarazos tempranos el virus puede causar daños en los órganos del feto asociados con un proceso inflamatorio generalizado.

¿Vacunas y miocarditis? No hay evidencias

Una mujer con una camiseta que lee: "No vacuna tóxica" durante una protesta en Barcelona, España

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Aunque hay movimientos en muchos países contra las vacunas de covid, no hay evidencia de que generen daño cardiovascular.

El efecto de la proteína S sobre el endotelio se ha relacionado con un posible daño vascular causado por las vacunas basadas en mRNA. En estas vacunas, el mRNA que contienen genera esta proteína en los tejidos para que el sistema inmunitario la reconozca y se active contra ella. Pero este daño no ha podido ser demostrado.

Aunque se intenta alarmar sobre las miocarditis asociadas con las vacunas, los datos científicos no avalan ese miedo. Una reciente publicación en JAMA ha demostrado que de unos 192,5 millones de vacunados en EE.UU, tan solo 8,4 personas por millón presentaron síntomas de miocarditis, de ellas tan solo 92 personas necesitaron tratamientos más específicos que los antiinflamatorios habituales y ninguna de ellas murió.

No hay motivo para tanto alarmismo. Los síntomas de miocarditis informados unos días posteriores a la vacunación son leves y probablemente indican una respuesta inflamatoria algo más agresiva en estas personas, pero no un daño directo de la proteína S.

De hecho los niveles de proteína S en la sangre tras la vacunación son muy bajos y su efecto sobre el endotelio es transitorio desapareciendo en pocos días.

Prevención del daño vascular, una razón más para vacunarse

Una mujer recibe una vacuna

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La vacuna sigue siendo una prevención efectiva contra futuros problemas.

Con todos los datos acumulados hasta el momento y los precedentes de anteriores pandemias, podemos concluir que la covid-19, al igual que otras infecciones respiratorias agudas, puede empeorar enfermedades cardiovasculares y reducir la esperanza de vida bien por acelerar el daño vascular o bien por generar nuevos daños. Estos daños pueden acabar provocando muerte incluso meses o años después de la infección.

Afortunadamente, la vacunación ha demostrado ser efectiva contra estos efectos al igual que contra la covid-19. El fundamento es simple: si el virus no puede llegar a la sangre, no puede afectar al sistema cardiovascular.

Una razón más para no dejar que el coronavirus nos infecte sin estar preparados. La vacunación salva vidas, incluso años después.

*Guillermo López Lluch es catedrático e investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo e investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunológicos y antioxidantes de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla. Su artículo fue publicado en The Conversation cuya versión original puedes leer aquí.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. La enfermedad cardiovascular por covid se puede manifestar años después y causar la muerte.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation* Guillermo López Lluch. 19 de octubre 2022.

Sociedad/Salud/Post Pandemia de Coronavirus/Riesgos.

En el aumento de la desigualdad se puede ver el futuro.

Las raíces económicas del avance de la derecha y la ultraderecha

De la traumática crisis global de la pandemia no emergió un mundo mejor. Por el contrario, en estos años hubo una aceleración de tendencias previas de concentración de riquezas y ampliación de las desigualdades. Este proceso provoca el crecimiento de la derecha y la ultraderecha, expresión de la insatisfacción y deterioro de la calidad de vida de grupos sociales frágiles, en especial el de los jóvenes.

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El anuncio de la Organización Mundial de la Salud de que la pandemia está por terminar y el símbolo de que en Argentina ya no es obligatorio el uso de barbijos invitan a evaluar el saldo económico, social y político de esta crisis global.

Es evidente que después de esta debacle traumática que atravesó a los países no emergió un mundo mejor, como el pensamiento mágico imaginó en los primeros meses de la irrupción de un virus desconocido que provocaba miles de muertes a diario. Por el contrario, hubo una aceleración de tendencias previas de concentración de riquezas y ampliación de las desigualdades.

Este proceso tiene su reflejo en el espacio político con el crecimiento de la derecha y la ultraderecha, expresión del descontento y deterioro de la calidad de vida de grupos sociales frágiles.

Las élites siempre se han identificado con las corrientes conservadoras y excluyentes, incluso con vertientes violentas, pero ahora la ampliación de ese universo hacia otros sectores socioeconómicos tiene su origen, fundamentalmente, en la profundización de la desigualdad y la insatisfacción por la ausencia de expectativas de un futuro aliviado. Esta crisis global ha castigado con más intensidad en términos económicos, sanitarios, educativos y de seguridad personal a una porción amplia de la población.

La crisis ha castigado con más intensidad en términos económicos, de salud, educativos y de seguridad personal a amplios grupos vulnerables.

Discurso de odio clasista

De esta manera se puede comprender la naturalización de discursos de odio clasista en ámbitos públicos y mediáticos, que en otros momentos eran políticamente incorrectos manifestarlos porque había una mayoría que los rechazaba.

En las democracias occidentales, las derechas y sus derivadas ultra (libertarios) avanzan montadas en una desigualdad creciente de un sistema neoliberal que no da respuestas a las necesidades básicas de las mayorías desplazadas, en especial a los jóvenes.

En Europa, cada una de las últimas elecciones refleja esta dinámica, y en América latina Brasil es una referencia ineludible en este sentido.

Después de cuatro años desastrosos en casi todos los ámbitos de la administración pública y la vida social, Jair Bolsonaro mantiene el apoyo de poco más de un tercio del electorado.

Lo mismo sucede en Argentina con la alianza macrista-radical luego de transitar la experiencia de un gobierno con resultados pésimos y, pese a ello, retiene la adhesión política de un porcentaje importante de la población prometiendo sus dirigentes que van a hacer lo mismo, peor y con más violencia.

El desafío entonces es múltiple porque no es solamente impulsar políticas públicas eficientes que ofrezcan expectativas de mejoras materiales, sino que también se requiere de una estrategia efectiva para neutralizar la acción del dispositivo mediático y política que crece y se beneficia de un sistema económico que profundiza la desigualdad.

Las derechas y sus derivadas ultra (libertarios) avanzan montadas en una desigualdad creciente del sistema neoliberal.

Descontento social pese al crecimiento económico

El punto de partida en Argentina de la insatisfacción socioeconómica de un sector amplio de la población, en especial por la pérdida de un horizonte de progreso, puede ser motivo de controversia.

Pero no hay muchas dudas para quienes respetan la rigurosidad de las evidencias de que el actual período de deterioro general comenzó en el gobierno de Macri, al provocar una brutal transferencia de ingresos con una primera gran devaluación y medidas posteriores que ahondaron la desorganización familiar con tarifazos y aumento del desempleo.

La pandemia, pese al diseño de una red económica de protección de emergencia, no permitió comenzar a ordenar el cuadro social. Y la estrategia de recuperación post pandemia no está alterando esta tendencia.

Por ese motivo existen variables macroeconómicas positivas, como las del crecimiento económico, expansión industrial y reducción de la desocupación, pero sin alterar las bases de la desigualdad, que se agudizan por la elevada inflación, la consiguiente insuficiencia de los ingresos de los hogares y el creciente endeudamiento familiar.

El Indec informó que 2 de 3 empleos creados son precarios en el segundo trimestre de este año, alcanzando el 37,8 por ciento del total, el porcentaje más elevado desde fines de 2008. Imagen: EFE.

Claroscuros del universo laboral

Las recientes cifras del mundo laboral local muestran esta situación crítica: descendió el desempleo hasta el 6,7 por ciento en el segundo trimestre de este año, el nivel más bajo de los últimos siete años, con tasas record de empleo y actividad.

Pero estas cifras positivas están acompañadas de una mayor informalidad laboral (2 de 3 empleos creados son precarios, alcanzando el 37,8 por ciento del total, el porcentaje más elevado desde fines de 2008) y retribuciones al empleo por debajo de la línea de pobreza.

Además, la trayectoria salarial al interior del universo de trabajadores refleja una marcada heterogeneidad, siendo el empleo asalariado formal el que puede, en la mayoría de las actividades, empatar la evolución de la inflación, sin poder todavía recuperar la pérdida del período 2015-2019. Mientras, el ingreso promedio del empleo informal se ubica varios escalones por debajo de los aumentos de precios.

Un porcentaje importante de hogares entonces no puede sostener niveles mínimos de ingresos para una vida cotidiana desahogada con todos sus miembros adultos trabajando, lo que impulsa el pluriempleo. De hecho, según el último informe del Indec, en los últimos doce meses el indicador de las personas que declararon estar sobreocupadas aumentó de 26,9 a 27,4 por ciento, equivalente a medio millón de trabajadores más en esas condiciones laborales.

Así se va consolidando un escenario de desigualdad que va construyendo sentido respecto a la falta de respuesta que brinda el actual sistema económico y político a la mayoría de la población, que deriva en que una parte de ella rechace las propuestas tradicionales de promesa de que el crecimiento económico general redundará en desarrollo personal y familiar.

La pandemia ha causado un drástico aumento de la pobreza en todo el mundo. Imagen: Bernardino Avila.

El escenario mundial de la desigualdad

El informe de la ONG Oxfam «Cómo la Covid 19 ha provocado una explosión de las desigualdades» ofrece una precisa radiografía del estado de situación mundial para entender las actuales tendencias políticas globales –y también local- de la radicalización hacia la derecha de sectores populares.

Uno de los datos más impactantes de este reporte indica que la riqueza de una pequeña élite mundial formada por 2755 milmillonarios ha crecido más durante la pandemia que en los últimos 14 años juntos.

Se trata del mayor incremento anual jamás registrado y se ha dado en todos los continentes. Este aumento es el resultado del fuerte aumento de los precios de los mercados de valores (el retroceso en este año apenas reduce en el margen las ganancias acumuladas), el apogeo de las entidades no reguladas y el auge del poder de los monopolios (en especial, las tecnológicas, como Amazon, Google, Facebook) y la privatización, junto a la erosión de las normativas, las alícuotas impositivas a las personas físicas y las empresas, los derechos laborales y los salarios. 

Elon Musk, dueño de Tesla y ahora de Twitter, es el hombre más rico del mundo. Imagen: AFP.

Las cuatro clave de un mundo con ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres

La investigación de Oxfam ofrece cuatro frentes de evaluación acerca de la creciente desigualdad que está provocando un incremento de la protesta social por el descontento de la población, en especial entre los jóvenes.

1. Se estima que las desigualdades contribuyen actualmente a la muerte de cerca de 21.300 personas al día; dicho de otra manera, a la muerte de una persona cada cuatro segundos. Se trata de una estimación conservadora de las muertes ocasionadas por el hambre, por la falta de acceso a servicios de salud y los efectos del cambio climático en países pobres, y por la violencia de género, arraigada en sistemas económicos patriarcales y sexistas, a la que se enfrentan las mujeres. Millones de personas aún estarían vivas si hubieran recibido a tiempo una vacuna contra la Covid-19. Pero se les negó esa oportunidad, mientras las grandes empresas farmacéuticas continúan conservando el monopolio de estas tecnologías.

2. Las desigualdades afectan de forma desproporcionada a la mayor parte de las personas que viven en situación de pobreza, las mujeres y las niñas, y las personas racializadas y en situación de exclusión. La pandemia ha causado un drástico aumento de la pobreza en todo el mundo. En algunos países, las personas en mayor situación de pobreza tienen casi cuatro veces más probabilidades de perder la vida por la Covid-19 que las más ricas. Al respecto, Oxfam entrega una cifra escandalosa: 252 personas poseen más riqueza que los mil millones de mujeres y niñas de África, América latina y el Caribe.

3. La concentración extrema de dinero, poder e influencia en manos de unos pocos tiene efectos perjudiciales para el resto de la humanidad por las consecuencias del calentamiento global. Los países ricos son responsables del 92 por ciento del exceso de emisiones de carbono. El 1 por ciento más rico duplican las emisiones de carbono de la mitad más pobre de la población mundial.

4. El crecimiento descomunal de la riqueza de los milmillonarios no es indicativo de una economía sana, sino consecuencia de un sistema económico nocivo. Oxfam afirma que las desigualdades extremas son una forma de violencia económica en la que las decisiones legislativas y políticas a nivel sistémico y estructural, diseñadas para favorecer a las personas más ricas y poderosas, perjudican directamente a la amplia mayoría de la población mundial y, especialmente, a las personas más pobres.

El huevo de la serpiente transmite la idea de que la crisis económica y social, el miedo generalizado y la indiferencia ante la injusticia siembran la semilla de lo que vendrá.

Billonarios

A medida que la pandemia se extendía por el mundo, los bancos centrales inyectaban billones de dólares en las economías de los países para mantener a flote la economía mundial. Buena parte de este estímulo económico ha ido a parar a los mercados financieros, y de ahí al patrimonio neto de los milmillonarios.

Desde el inicio de la pandemia, los gobiernos han inyectado 16 billones de dólares en la economía global, lo que ha contribuido ampliamente a que la riqueza de los milmillonarios se incrementara en cinco billones de dólares, al pasar de 8,6 a 13,8 billones de dólares.

La riqueza actual de las personas extremadamente ricas y el ritmo al que están acumulando riqueza no tienen precedente en la historia de la humanidad. Oxfam afirma que en Estados Unidos la concentración de riqueza en manos de las élites sobrepasa el punto máximo de la Edad Dorada de finales del siglo XIX.

En el último año, apunta esta ONG, se ha visto a milmillonarios viajar al espacio cuando gran parte de la población mundial se enfrentaba a sufrimientos y aumento de la pobreza. Por caso, Elon Musk, dueño de Tesla y ahora de Twitter, ha recibido miles de millones de dólares en subvenciones públicas, mientras infringe la legislación laboral y socava los esfuerzos de los trabajadores y trabajadoras para organizarse sindicalmente. El mismo comportamiento reaccionario se observa en Jeff Bezos, dueño de Amazon, quien compite con Musk por ser el hombre más rico del mundo.

El descontento social

Hablar sobre desigualdad se ha puesto de moda entre dirigentes políticos y empresariales mundiales. Sin embargo, las medidas para dar respuesta a la gravísima crisis de desigualdad son insuficientes.

El huevo de la serpiente transmite la idea de que la crisis económica y social, el miedo generalizado y la indiferencia ante la injusticia siembran la semilla de lo que vendrá.

En concreto, lo que está viniendo es una corriente política y social de derecha y ultraderecha que no dará respuesta a la desigualdad, sino que la profundizará, aunque sí está ocupando el espacio de canalización del descontento social de un sector de la población vulnerable.

De este modo, sin recibir respuesta del sistema a las expectativas de mejoras en las condiciones de vida, una porción importante de estos grupos sociales terminan legitimando políticos y políticas que van en contra de sus propios intereses al abrazar a la derecha económica. 

 

Imagen de portada: La pandemia ha acelerado las tendencias existentes de concentración de la riqueza y desigualdad económica. Foto : Bernardino Avila.

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Alfredo Zaiat

Sociedad/Política/Ultraderecha/Concentración de riqueza/Desigualdad social/Pobreza/Morbilidad/Post Pandemia de Coronavirus.