El lado salvaje de Janis Joplin en la Copacabana de 1970 en estas raras fotografías.

«Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver» es la premonitoria frase que dijo James Dean y que pudo aplicarse después a un buen puñado de talentosos iconos que nos destrozaron el corazón el día que decidieron dejarnos su legado a una edad demasiado temprana.

Amy Winehouse, Kurt Cobain, Jim Morrison y Jimi Hendrix forman parte del triste Club de los 27, cuyos componentes tienen en común ser genios y genias que marcaron un antes y un después en la cultura pop con sus aportaciones artísticas y, sobre todo, haber muerto a los 27 años.

La salvaje y carismática Janis Joplin también es integrante de este desafortunado grupo. Nacida en Texas en 1943, se convirtió en uno de los referentes del rock y el blues a nivel mundial por el desgarro, la ira y la pasión con las que escupía sus canciones.

Su garganta y su voz heridas no solo eran el producto de un talento inconmensurable, eran también la consecuencia de una vida llena de excesos y tristeza. Heroinómana, bisexual o alcohólica fueron adjetivos que definieron a la estrella durante su corta vida.

Considerada por la crítica especializada como una de las mejores y más influyentes artistas de todos los tiempos y la primera mujer estrella del rock and roll, sus discos se encuentran entre los más vendidos de la historia de la industria musical.

Entre los escandalosos episodios que Joplin protagonizó, se encuentra ese en el que la revista brasileña Trip publicó por primera vez las fotos perdidas de Janis en topless en Copacabana, Río de Janeiro, en el verano de 1970.

Prácticamente desconocida en Brasil, la cantante aterrizó en Río de Janeiro para divertirse durante el carnaval, tomar el sol y alejarse de la heroína, que por entonces era difícil de encontrar en América del Sur.

La deseada redención no funcionó bien, ya que Janis bebía como una loca, tenía sexo en la playa, cantaba en burdeles y estuvo a punto de ir a la cárcel en varias ocasiones.

Era difícil dejar atrás un pasado lleno de whisky, hierba, anfetaminas, ácido, tabaco, vodka, cocaína, metadona, heroína y cualquier cosa que la hiciera perder la cabeza y desarrollar su creatividad.

Su personalidad arrolladora, a menudo contrastaba con un discurso que revelaba vulnerabilidad y sufrimiento. Solía ​​rasgarse la ropa en el escenario y contaba que, después de «hacer el amor” con mil personas en un espectáculo, volvía a su habitación a dormir sola.

Las imágenes de Joplin en Brasil son del fotógrafo Ricky Ferreira, que en su momento, declaró: «Ella sabía que era un genio. Podía estar drogada, pero era consciente de su papel como artista, sabía que era maravillosa. Pero tenía un lado depresivo, baja autoestima.

Fue rechazada en Port Arthur, Texas, donde nació, porque solo salía con músicos, la mayoría negros. Era frágil, vivía angustiada y deprimida. Tuvo momentos felices en los que reía como una niña pequeña, pero tuvo una vida dura».

Ocho meses después de llegar a Río de Janeiro y que su esencia salvaje fuera capturada en este reportaje, Janis falleció y no solo entró en ese club que ya hemos mencionado anteriormente, entró en nuestras almas conectando con ese perdedor y esa perdedora que siente absoluta devoción por ella y su manera de entender lo jodida que es la existencia traduciéndola a música inolvidable.

Imagen de portada: Janis Joplin

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Luiki Alonso. 8 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Cultura Pop/Psicología/Excesos

 

Qué es la «dictadura de la felicidad» y cómo podemos liberarnos de ella.

Fue en uno de esos momentos oscuros en que las cosas parecen no ir nada bien, cuando el psicólogo español, David Salinas, pensó en que estaba cansado de la imposición social de tener que estar siempre bien, especialmente cuando gran parte de su trabajo se relaciona con el bienestar de las personas.

Y de ahí surgió la idea de escribir el libro «La dictadura de la felicidad», que lo llevó a decir: «¡Soy infeliz… y me alegro!».

A primera vista, uno podría descartar de plano leerse un libro que defiende la tesis de que es bueno «alegrarse de ser un infeliz», o de estar contento por tener una vida desgraciada.

Claramente, advierte el autor, el libro no va de eso. Lo que critica es la «imposición» de tener que «ser felices» a como dé lugar, en el contexto de una creciente industria de la felicidad que se ha potenciado a través de una avalancha de libros de autoayuda con recetas para alcanzar ese supuesto bienestar permanente.

Harto de tener que «ser feliz», una construcción mental que, a su juicio, es falsa, dado que la felicidad no es un objetivo a alcanzar, sino más bien, un estado impermanente, Salinas, de 42 años, recorre en esta entrevista lo que ha sido su experiencia trabajando en su consulta en Málaga, España, y aborda los principales mitos sobre la idea de felicidad.

Y sí, él cree que desbancando esos mitos, es posible gozar más de la vida.

Línea

Usted es un profesional que trabaja en la vertiente de la terapia cognitivo-conductual. ¿Por qué tomó ese camino y no eligió otra de las escuelas que existen dentro de la psicología para tratar a sus pacientes?

Porque es un tipo de terapia que se centra más en el pasado, como podría ser el psicoanálisis. Yo intento ser ecléctico y me parece que lo que hacen otras escuelas de terapia también es muy valioso.

Pero a veces las personas vienen a terapia buscando recursos, soluciones, ayuda a través de herramientas que le permitan enfrentar mejor el día a día.

Con ese enfoque terapéutico también ha escrito su libro, «La dictadura de la felicidad». ¿Qué es esa dictadura?

Cada uno puede entender la dictadura de la felicidad como una cosa distinta. Yo la entiendo como una imposición social, cultural, a través de la cual, parece que siempre hay que estar bien y que no se les permite a las personas estar mal.

Mujer sonriendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Y no es solo eso, no solo se trata de que hay que estar bien siempre, sino que siempre hay que estar buscando la felicidad, y junto con eso, siempre hay que estar buscando un estímulo que nos de felicidad.

Entonces, las personas se sienten muy presionadas y, paradójicamente, cuando una persona se siente presionada, no se siente feliz. Parece que vivimos en un mundo donde no está permitido sentirse mal. Si te sientes mal, parece que has fracasado como individuo.

Pero si lo miramos desde otro lado, hay una necesidad constante de las personas por sentirse mejor, como una aspiración humana casi universal, es decir, no solo responde a una imposición externa. De hecho antes de hacer esta entrevista un colega me decía: ¡Oh no, otro autor que me va a decir que está bien ser infeliz, basta ya, yo sí quiero ser feliz!

Sí, he recibido críticas como esa, pero sobre todo me ha pasado lo opuesto. Personas que dicen, «deja ya de decirme lo que tengo que hacer para sentirme feliz».

Vivimos un hartazgo de mensajes positivos, de literatura que te dice qué hay que hacer para sentirse feliz. Y lo que se ha logrado con esto es que las personas pongan demasiado el foco en sí mismas y en la búsqueda de su bienestar.

Pero al poner el foco en ti misma, también te vas dando cuenta de tus carencias, de tus limitaciones, de tus complejos, de tus traumas, y es que no podemos ser perfectos. Es normal tener todo eso. Por supuesto que yo también quiero ser feliz, pero quiero ser feliz desde la consciencia de que no voy a alcanzar una felicidad absoluta, ni una felicidad que sea permanente porque eso no existe.

Nos han vendido el mensaje de que sigues un determinado guión de vida, si sigues mis consejos, vas a alcanzar una felicidad que va a ser eterna.

Usted dice que nos imponen esta idea de la felicidad. ¿Quiénes nos la impone?

La felicidad se ha convertido en un negocio. Libros, conferencias, congresos, que ven la felicidad como un negocio. Y creo que no está del todo mal que pase eso porque igual que se venden otras cosas menos importantes, ¿por qué no vender felicidad?.

El punto es que no hay que engañar a la gente, no hay que venderle a las personas un modelo de vida idealista que sea irreal. Le puedes decir a las personas que está bien hacer cosas para sentirse bien y para aprender a crecer personalmente, pero no todo se basa en la felicidad.

David Salinas

FUENTE DE LA IMAGEN – DAVID SALINAS. «Yo estoy convencido que para ser felices, tenemos que aprender a ser infelices», dice Salinas.

Yo estoy convencido que para ser felices, tenemos que aprender a ser infelices, tenemos que aprender a movernos en los pantanos de la infelicidad. No todo es bonito ni tan sencillo, pero no pasa nada.

Si te permites estar mal, si te permites la frustración, si te permites la incertidumbre, vas a poder transitar por esos pantanos de la infelicidad y alcanzar estados de felicidad. Es que la felicidad es eso, es un estado.

Usted dice que hay momentos en que se alegra de ser infeliz. Esa frase podría parecer un contrasentido…

Eso se me vino a la cabeza en un momento de crisis en mi vida, porque los psicólogos también tenemos nuestras crisis como todo el mundo, en un momento en que no lo estaba pasando bien.

Fue en ese momento cuando pensé: ¡Soy infeliz… y me alegro!, y la verdad es que me sentí muy bien, porque lo me estaba diciendo realmente es que mi estado de ánimo no construye mi identidad.

Tendemos a construir nuestra identidad en función de las cosas que nos pasan y de cómo nos hacen sentir. Entonces, si estoy triste, resulta que soy un desgraciado. Si fracaso, resulta que soy un perdedor. Eso es totalmente nocivo.

Ilustración de un cerebro

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Yo puedo fracasar y eso no significa que soy un fracasado y por supuesto que puedo sentirme mal, y no significa que sea un desgraciado. Simplemente son momentos o etapas de la vida y podemos pasar por ellas.

Para mí la felicidad es un estado y, como estado, es transitorio. Es un estado subjetivo de ánimo en el que la persona se siente más o menos feliz según la evaluación que está haciendo de su vida en ese momento. Por eso la felicidad no es algo inmutable y es importante tener en cuenta eso. Que yo me sienta infeliz en un momento, no me hace un desgraciado. Me hace un humano y como humano también siento infelicidad.

Pero al final del día los pacientes llegan a su consulta buscando bienestar, buscando sentirse más felices,¿qué hace usted en su consulta?

Depende de cada caso. Yo trabajo sobre todo con problemas de ansiedad y depresión, pero bueno, hay gente que me llega porque se siente mal y se quiere sentir mejor. Uno de los mantras que mejor me funciona con mis pacientes es que se permitan estar mal.

A veces tenemos problemas de estrés y le cogemos miedo al miedo, no nos permitimos sentir las emociones. Estar nervioso, por ejemplo, es normal, porque tienes que enfrentar retos en tu vida cotidiana y te pones nervioso. Lo mismo pasa con la tristeza, le cogemos mucha rabia a la tristeza, como si sentirse triste fuese algo de personas deprimidas, cuando es algo humano.

Pero cuando las personas aceptan que tienen derecho a sentirse mal y que sentirse mal es humano, no es necesariamente una patología, ¿qué tipo de recursos utilizas para que se sientan mejor?

Es que depende mucho de la persona, es muy importante, por ejemplo, el tema de estar activo, de hacer ejercicio, de moverse, porque a veces nos metemos mucho dentro de la mente y hay que salir afuera, darnos cuenta que también tenemos cuerpo y que es muy importante mover el cuerpo por el impacto que tiene sobre el sistema nervioso.

Lo otro es socializar, hablar, estar con otras personas, también es muy importante. Y dependiendo del caso, también enseño técnicas de relajación, mindfulness, a poner la atención plena en el momento presente.

Y así como es importante dejar espacio para sentirse mal, también es importante generar emociones como la alegría y buscar recursos que nos ayuden a sentirnos más alegres.

Mujer sonriendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Yo también intento ayudar a la gente a sentirse más feliz, pero lo hago desde la perspectiva de preguntarse qué te puede ayudar a sentirte mejor y qué puedes hacer para lidiar con lo que te hace sentir peor.

Para hablar de felicidad hay que hablar de infelicidad también, es decir, qué hacemos con el lado oscuro de la vida.

Creo que al darle tanta importancia a la felicidad, al poner la felicidad en un altar, estamos generando mucha frustración y mucho sentimiento de culpa. Yo le digo a mis pacientes que se quiten de la cabeza la idea de que la felicidad es un objetivo que hay que alcanzar, porque no funciona de esa manera.

Imagen de portada: El psicólogo español, David Salinas, desafía ideas como «si estoy triste, resulta que soy un desgraciado. Si fracaso, resulta que soy un perdedor».

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. 14 de septiembre 2022.

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Mujeres del alma, las pioneras del psicoanálisis.

  • Las pioneras del psicoanálisis marcaron el tono de una redefinición de los debates en torno al sexo y al género que luego se desplegarán a lo largo de los siglos XX y XXI. Ninguna de las militancias actuales habría podido existir sin el arrojo de estas primeras psicoanalistas: pacientes en análisis, fueron discípulas críticas hasta afirmar su autonomía de pensamiento. El libro de Isabelle Mons -editado por Fundación Medifé- las rescata. El texto completo se puede bajar de manera gratuita en el link que figura de bajo de la nota.

Este libro surgió del siguiente hecho de la realidad: a ojos del público, el psicoanálisis sigue siendo un asunto de hombres. Las controversias que en su tiempo rodearon –y todavía rodean hoy– a la figura de Sigmund Freud también ponen en peligro la aventura de sus discípulos, involucrados, empero, en un proyecto noble y ambicioso: inaugurar la comprensión del psiquismo. Ahora bien, las mujeres también practicaron el psicoanálisis, y rastrear la historia de ellas abre las puertas a otro universo: la mirada que plantearon sobre el diagnóstico del siglo xx es novedosa; sus escritos, singulares, y sus vidas, únicas.

La tapa de Mujeres del alma

En aquel mes de septiembre de 1920, en La Haya, se reúne un elenco soñado: Anna Freud, Melanie Klein, Sabina Spielrein, Helene Deutsch, Eugénie Sokolnicka, Karen Horney y Hermine von Hug-Hellmuth están sentadas entre los participantes del VI Congreso de la Asociación Internacional de Psicoanálisis. Europa está saliendo de la guerra, y los psicoanalistas holandeses reciben cálidamente a todos sus homólogos, afectados por el conflicto bélico. Las mujeres esparcidas entre las filas del mundillo psicoanalítico comienzan a formar un grupo de reflexión, aunque no todavía una unidad de pensamiento.

Sus reticentes colaboradores tienen la sorpresa de verlas subir al estrado y la curiosidad de oír a algunas de ellas, cuya reputación ya han tejido los rumores. Sabina Spielrein, por ejemplo, habría mantenido un tormentoso romance con Carl Gustav Jung, el discípulo rebelde que lideró la dolorosa escisión del movimiento en septiembre de 1913. Frágil, pero con determinación, ella realiza una presentación sobre “La génesis de las palabras infantiles Papá y Mamá”. El padre del psicoanálisis y sus asociados toman conocimiento entonces de una nueva temática. Hermine von Hug-Hellmuth y Helene Deutsch, que habían viajado juntas en tren, discurren sobre el asunto frente a Anna Freud, quien a los veinticinco años observa a sus mayores, de quienes será la heredera contestataria.

Desde el “escándalo” surgido en torno a los Tres ensayos sobre la teoría sexual en 1905, Freud concede que una nueva interpretación del niño representa un avance necesario, máxime porque el tema está ligado al de la femineidad. Conocemos las cavilaciones del pensamiento freudiano a la hora de tratar la pregunta “¿Qué quiere la mujer?”, que su autor habría planteado a Marie Bonaparte. Es un formidable desafío otorgar un lugar a quienes creen poder sacar provecho de su experiencia de mujeres y de madres. Sin adentrarse en una querella de géneros, bien cabe constatar que la especificidad femenina inaugura otro campo de análisis.

El reconocimiento de aquellas pioneras en la escena internacional recién comienza. En los pupitres universitarios es donde sus colegas, escépticos, aprenden a contar con ellas. Doctora en medicina, Helene Deutsch propone, un día de otoño de 1920, la disertación “De la psicología de la desconfianza”, que se articula en torno al estudio clínico de cuatro casos.

La cálida recepción de la asamblea es tal que la oradora se emociona y se retira a llorar de alegría en el parque aledaño. El resumen de su intervención será incluido en las Minutas del Congreso, después de un artículo de Karl Abraham, fundador del Instituto Psicoanalítico de Berlín y, a partir de 1907, fiel como ninguno entre el círculo íntimo de Freud, desde la formación de la Sociedad Psicológica de los Miércoles en 1902. La primera mujer que se incorporó allí fue Margarethe Hilferding, en 1910. Diez años bastaron para que sus colegas femeninas se sintieran investidas de una misión nueva en ese congreso de La Haya: participar en la gran aventura del psicoanálisis.

La palabra aparece por primera vez en 1896, en “La herencia y la etiología de las neurosis” de Freud, antes de ser reutilizada en el libro inaugural del psicoanálisis, La interpretación de los sueños. El año 1900 acompaña el inicio de un nuevo siglo y, con él, la lenta ascensión de esas teóricas del sueño que, en la vida, preparan el terreno para la libertad de las mujeres.

Era hora de que el saber médico les abriera las puertas: Lou Andreas-Salomé, Sabina Spielrein y Tatiana Rosenthal no se conocieron en la Universidad de Zúrich; sin embargo, a finales del siglo xix, si alguien quería estudiar medicina, debía ir a Suiza. En 1900, le toca a Viena admitir a las estudiantes. Para esa fecha, hacía ya tres años que Emma Eckstein era psicoanalista. Paciente y profesional, partidaria de la teoría freudiana, será quien inaugurará la larga serie de mujeres que van a explorar la parte ignota del ser humano: el alma.

El psicoanálisis es femenino desde sus comienzos, y esto no se sabe tanto como correspondería. Antes de los estudios individuales sobre la vida y la obra de esas pioneras a menudo desconocidas, Élisabeth Roudinesco dio una conferencia en la Universidad de Columbia el 13 de octubre de 1997 sobre “Las primeras mujeres psicoanalistas”, que fue publicada al año siguiente. La Asociación Internacional de Historia del Psicoanálisis le sigue los pasos, en el marco de su VII Congreso en Londres, en julio de 1998, sobre “El rol de las mujeres en la historia del psicoanálisis. Ideas, prácticas e instituciones.”

La investigación francesa se inscribe a continuación del insoslayable libro de Lisa Appignanesi y John Forrester, Las mujeres de Freud, publicado en Londres en 1992, que coloca a la mujer como fuente de inspiración y sostén de Freud al inicio de la gran era del psicoanálisis, evocando a las figuras concluyentes de su familia, sus pacientes, sus colaboradoras y su temática de estudio, finalmente renovada en torno a la cuestión de lo femenino.

En 1991, Janet Sayers, compatriota de ambos, ya había escrito el hermoso volumen Mothering Psychoanalysis, centrado en Helene Deutsch, Karen Horney, Anna Freud y Melanie Klein. En 1992, la psicóloga Elke Mühlleitner publica un estudio de suma relevancia para todos los historiadores del psicoanálisis: Léxico biográfico del psicoanálisis: los miembros de la Sociedad Psicológica del Miércoles y de la Asociación Psicoanalítica de Viena de 1902 a 1938. Desde entonces, Alemania ha avanzado en su investigación sobre el rol fundador de las mujeres en el psicoanálisis.

Nuestra aproximación no es sociológica ni científica, tampoco encierra una preocupación por la exhaustividad. En cambio, el rigor y el placer sí fueron preciados consejeros a la hora de resolver el dilema, a veces corneliano, que suponía elegir entre las numerosas actrices del psicoanálisis del siglo xx.

El rigor fue impuesto por una ley: para ser pionera, debía haber innovado y descubierto una materia oculta a la espera de ser explorada. Lou Andreas-Salomé veía en Freud al inventor de un nuevo lenguaje que conjugaba la síntesis del científico con el coraje del hombre dispuesto a enfrentar lo irracional. Las mujeres también abrieron la vía a una interpretación del logos derivado de esa nueva lectura de lo humano.

Todas ellas se encontraron en la encrucijada entre los nuevos campos por conquistar: el inconsciente, la mujer, el niño, el amor, el erotismo. Catorce mujeres desglosaron entonces los variados colores de sus existencias a discreción de una paleta de teorías nuevas que a menudo revisaron. Dado que a veces carecemos de fuentes, los capítulos que narran sus vidas no son de igual extensión.

Pero cada una de ellas halla un lugar legítimo en la reconstitución del rompecabezas psicoanalítico. La escritura no puede obedecer a una ley que excluya el placer. Cada mujer es un mundo: cómo no sentirse invitado a seguir estas trayectorias, sabiendo que al final nos espera un encuentro. Un rostro, una sensibilidad, un compromiso.

Freud se pregunta, además de cuál es la naturaleza, cuál es el “querer” de la mujer. Si lo femenino estaba identificado con lo materno, también remitía a lo masculino. De ahí la importancia de escuchar lo que la mujer tenía para decir. ¿Estaría ella en condiciones de aportar aquello que obstaculizaba la mirada del hombre? El círculo freudiano se ve obligado a recurrir a la construcción del análisis vivido en clave femenina.

La teoría freudiana de la femineidad se esboza con el tema del narcisismo femenino en 1914 y recién es completada en 1931 y 1932, a partir de las conferencias de Freud sobre La sexualidad femenina y La femineidad. Perplejo ante “el enigma de la femineidad”, Freud remite al orden de los poetas a todo aquel que quiera comprender a la mujer. Las pioneras van a entablar un diálogo con sus homólogos masculinos y a convocar a la luz del inconsciente los temas universales de la vida.

Apoyarán las tesis freudianas para aportarles poco a poco el reajuste conceptual necesario de cara a la modernidad del siglo xx. ¿Qué más lógico que, ante todo, rendir homenaje a las “númenes rusas” –Lou Andreas-Salomé, Sabina Spielrein, Tatiana Rosenthal–, cuyo encanto no supone olvidar que sus destinos se realizaron a costa de consecutivas rupturas con su tierra y que sus escritos aventuraron con fuerza a la mujer por la vía del progreso?

A las primeras “partidarias en lucha” –Emma Eckstein y Margarethe Hilferding– les hizo falta un terreno de aprendizaje del psicoanálisis. “Las de las sombras” no por ello se quedan atrás: en apariencia eclipsadas, Emma Jung y Anna Freud son las mujeres “de al lado”, indispensables para el hombre al que acompañan, sea este padre o esposo. Había que encontrar a una abogada de las “voces de la infancia”, y cuatro candidatas se presentaron al timón, comprometidas, sorprendentes, vindicativas y por demás visionarias: Hermine von Hug-Hellmuth, Melanie Klein, Sophie Morgenstern y Françoise Dolto. “Conquistadoras” al mismo nivel que Eugénie Sokolnicka, Marie Bonaparte y Helene Deutsch, todas ellas merecen ser conocidas en igual grado. Sus itinerarios de mujeres y la agudeza de sus miradas clínicas nos invitan a atravesar un siglo que finalmente sigue próximo, por cuanto los desafíos conflictivos inherentes a los géneros, las culturas y las sensibilidades no han terminado de interpelarnos acerca del alma del mañana.

El libro está disponible online en 

https://www.fundacionmedife.com.ar/mujeres-del-alma

para descarga gratuita como EBook (formato EPUB, Mobi) y PDF.

Imagen de portada: Anne Freud

FUENTE RESPONSABLE: elDiarioAR. Por Isabelle Mons. 18 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Psicología/Mujeres

Curiosidades de la soledad.

La soledad es una moneda de dos caras. La queremos, pero también podemos llegar a evitarla intensamente. Puede ser un motivador cuando la buscamos, pero también cuando la queremos evitar.

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La soledad es una condición que tiene un significado diferente para cada persona. Algunos la aman y otros la detestan. En medio están quienes piensan que hay momentos para estar solos y otros en los que se disfruta de la compañía. También hay que repetir, como tantas otras veces, que una cosa es estar solo y otra, sentirse solo.

De hecho, una de las curiosidades de la soledad es precisamente el hecho de que esta no depende del número de amigos, sino de la calidad de los vínculos. Eso lo saben muy bien las personas famosas o con poder, que siempre están rodeadas de gente con las que mantienen relaciones de interés.

El ser humano es sociable por naturaleza, pero ese grado de sociabilidad varía mucho, dependiendo de cada persona y de las circunstancias. Incluso hay personas que viven como ermitaños sin que esto signifique que hayan perdido su “naturaleza”. Veamos algunas curiosidades acerca de la soledad.

“El hombre solitario es una bestia o un dios”.

-Aristóteles-

La soledad elegida y disfrutada es una señal de madurez emocional.

¿Quién se siente más solo?

Una de las curiosidades de la soledad es que hay muchos estereotipos en torno a ella. Casi todo el mundo piensa que quienes se sienten más solos son los adultos mayores. Sin embargo, se llevó a cabo una investigación que lleva por título “Experimento sobre la soledad”. Los resultados fueron muy interesantes.

Aunque no se trató de un estudio científico como tal, lo cierto es que surgió un dato que resultó sorprendente para todos: los jóvenes se sienten más solos que los ancianos. En el estudio encontraron que solo el 25 % de las personas mayores de 75 años dijeron sentirse solas. En cambio, se sentía solo el 40 % de los jóvenes entre los 16 y los 24 años.

Incluso cuando se les preguntó a los participantes de todas las edades cuándo se habían sentido más solos en su vida, la mayoría respondieron que durante la juventud. Quizás esto se deba a que ese paso de la adolescencia a la juventud adulta coincide con un proceso de individuación en el que, por lo general, se renuncia a los vínculos familiares. Esto puede experimentarse como una gran soledad.

La cara negativa de la soledad

La soledad daña y genera sufrimiento cuando no es elegida; cuando la persona llega a esa situación en contra del propio deseo. Un estudio llevado a cabo en 2011 encontró que la soledad no elegida hace que el organismo se comporte como si estuviera siendo amenazado. Aumenta la presión arterial y hace que se activen las respuestas al estrés físico y psicológico.

El mismo estudio indica que la soledad incrementa el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Así mismo, disminuiría la eficiencia del sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de infección. De hecho, las vacunas han mostrado una eficacia menor contra la gripe en personas que experimentaban una soledad no deseada.

Otra investigación señala que la soledad crónica incrementa hasta en un 14 % el riesgo de muerte prematura. Incluso se ha comparado el efecto de esta situación con el del consumo prolongado de tabaco. Y otro detalle curioso: las personas que se sienten solas perciben con más intensidad el frío.

La soledad no elegida tiene efectos tanto físicos como psicológicos.

Otras curiosidades de la soledad

Un aspecto positivo de la soledad es que se ha detectado que las personas en esta condición suelen ser más empáticas que los demás. Tienen una gran capacidad para comprender el sufrimiento de otras personas y experimentan una solidaridad natural con quienes sufren. Así que suelen ser mucho mejores amigos que quienes son más sociables.

Y aunque la soledad tiene mala prensa, lo cierto es que el 41 % de las personas piensan que esta condición tiene varios aspectos positivos, como lo indica el primer estudio que citamos. Uno de esos elementos positivos es que facilita la introspección y permite una mayor conexión con uno mismo. De igual manera, las personas solitarias están más preparadas para establecer vínculos significativos con los demás, si tienen la oportunidad.

Los datos disponibles indican que las personas que eligen estar solas son más coherentes en la toma de decisiones, más tranquilas y saben marcar mejor los límites con los demás. Así mismo, juzgan menos a los otros y son más leales. La soledad elegida es para muchos un sinónimo de libertad y de autonomía.

Imagen de portada: iStock

FUENTE RESPONSABLE: La Mente es Maravillosa.

Sociedad y Cultura/Soledad/Psicología/Salud

 

 

El Freud argentino de la música.

Un recorrido psicoanalítico por las canciones del Indio Solari.

La poesía del Indio es un planeta acerca de las pasiones de la subjetividad. La lírica en sus canciones transita entre lo que el Indio puede captar del Otro y de cómo se hace eco de esa voz.

 “Formidables guerreros en jeep

  los titanes del orden viril”

Nuestro amo juega al esclavo.

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Los redondos y sus letras forman una parte importante de mi vida. Me encontré con ellos en la adolescencia, en el mismo momento en que leía La interpretación de los sueños de Freud. En este ensayo preferí no volcarme a los libros biográficos de la banda ni de especialistas, solo voy a recurrir a una pequeña entrevista radial, ya que aposté a abordar este escrito a partir de mi interpretación personal que en definitiva no busca la verdad última.                                                           

Los redondos y lo que representa la figura de su líder, el Indio Solari, como fenómenos lo podemos entender dentro de una filiación transgeneracional: va de padres –y sus sustitutos– a hijos, es decir, que se transmite de generación en generación. Es por ello que en los recitales del Indio, como así también, de los últimos que dieron los redondos, vimos a gente muy joven, esos chicos recibieron esa herencia de un mayor y por eso estaban ahí. Ellos escucharon hablar de la Misa Ricotera, y querían celebrar la aparición de su Mesías. Y es por eso que también rompen lo generacional ya que en su misa están todos hermanados en una fraternidad musical.

A nivel político generan un efecto sorprendente a pesar de la conocida inclinación política de Solari que, sin embargo, logra burlar la grieta. ¿Quién no se maravilló ante la frase «el lujo es vulgaridad»? ¿Quién no gritó y cantó «no lo soñé»?

El Indio Solari es un tejedor de metáforas que no teme hacerle trampas al lenguaje, hay que poseer una agudeza y que la misma sea sancionada por el Otro, que en definitiva es el destinatario, tal como sucede en el chiste según Freud. Los cientos de grafitis con frases ricoteras del Indio dan cuenta de una amplia sanción confirmatoria de la agudeza del poeta.

Es tan simple así no podés elegir

En entrevista radial con Mario Pergolini le contaba cómo entiende la composición lírica de sus canciones: «La gente cree que la lírica tiene que ser filosófica o reflexiva y en realidad es un pensamiento rítmico. Y debe ser tomado oracular mente… trabajar de esa manera resuena en la gente». Lo cual me recuerda a una entrevista al psicoanalista Jacques Lacan, realizada por Paolo Caruso en 1969, en donde plantea: “Saber esto, saber leer un texto y comprender lo que quiere decir, darse cuenta de qué ‘modo’ está escrito (en sentido musical), en qué registro, implica muchas otras cosas, y sobre todo, penetrar en la lógica interna del texto en cuestión”. Uno de los propósitos de este ensayo es penetrar en la lógica interna de sus canciones.

Pero retomemos la entrevista a Solari. Podría hacer una equivalencia con las interpretaciones en un tratamiento analítico, ya que las mismas no consisten en decir cosas ingeniosas, sino saber captar el pensamiento rítmico de un paciente. Que sea oracular es cómo funcionan algunas interpretaciones en un análisis: es decir, como un enigma que queda resonando en el sujeto ya que tiene que ver con él aunque no sepa muy bien cómo.

No se entiende el menú, pero la salsa abunda

De ahí que nos podamos preguntar ¿de qué hablan las canciones de los redondos que resuenan en la gente? 

Y con esto quiero volver al punto anterior, cuando hablé de la composición poética, ya que mucho se plantea acerca del misterio que encierran sus letras. Considero que la lírica en sus canciones transita entre lo que el Indio puede captar del Otro (social y del lenguaje), y de cómo se hace eco de esa voz, expresada mediante versos, como lo canta en “Vencedores vencidos”: “Me voy corriendo a ver qué / escribe en mi pared / la tribu de mi calle…/ la banda de mi calle… / ¡la tribu de mi calle!”.

Ahora bien, ¿qué tópicos abordan sus canciones? Las letras hablan de las tramas fundamentales de la humanidad: el amor, el trabajo, el tiempo, la muerte, el dolor, del narcisismo y, por sobre todo, de su caída. Como así también hablan del deseo, de la violencia, de las traiciones. En definitiva, la poesía del Indio es un planeta acerca de las pasiones de la subjetividad, en las cuales hay mucha sopa. Ahora les propongo sorber en ellas.

¡Es hora de levantarse querido! ¿Dormiste bien?

Sin embargo, una de las tramas más importantes que canta el Indio Solari y que muerde el nervio del alma humana son los temas relativos al sueño y a las fallas del mismo. 

Es por eso que el Indio Solari es nuestro Freud argentino de la música, ya que a partir de hablar de los sueños y de lo que los mismos provocan consiguió sus primeros éxitos: recordemos que en el primer disco de los Redondos llamado “Gulp”, su canción más difundida fue La bestia pop que en su letra expresa: “Mi héroe es la gran bestia pop / que enciende en sueños la vigilia / que antes que cuente diez / dormirá”. Si nos detenemos en la letra del pogo más grande del mundo –que propongo leerla de una forma no literal: ya que entona “No lo soñe”– habla de esas imágenes –material fundamental en la producción de los sueños– que pueden volverse siniestras como lo son las pesadillas nocturnas. Al comienzo de su letra nos dice “En este film velado en blanca noche”, y ¿qué es el sueño sino un film velado?

El Indio logró que podamos gritar y cantarle a los sueños y sus fallas –las pesadillas– a aquellas imágenes siniestras, al momento en el que el sueño se presenta en su carácter más traumático para un sujeto. Y este aspecto que remarco tiene mucho que ver con la terapéutica del psicoanálisis, ya que tanto para Freud, como Lacan, el sueño en su aspecto más real tiene como función principal la de despertar. Es decir que, contrario al sentido común, en el cual pensamos que la vigilia es la “realidad”, el psicoanálisis plantea que es en los sueños donde encontramos –y en forma más descarnada en las pesadillas– lo real del deseo, por eso generan angustia por lo que presentifica.

Precisamente “despertamos”, en las pesadillas, cuando nos acercamos a ese real del deseo que es lo que nos genera angustia. En definitiva “despertamos” para seguir durmiendo con los ojos abiertos en la vigilia. Mientras que, muy por el contrario, un psicoanalista apunta a otro despertar de ese sujeto que se la pasa durmiendo con respecto a su deseo cuando está en vigilia. 

El despertar en un análisis es en función del deseo. Parafraseando una canción de los redondos, podría formular que la labor de un analista apunta a: “¡Es hora de levantarse querido! ¿dormiste bien?”.

El tic no alcanza a tac

Me gustaría pasar ahora a otro punto fundamental y es la cuestión del tiempo. Para el psicoanálisis, el mismo no sigue la lógica del reloj, es decir, no es el tiempo cronológico sino que toma otros carriles. De ahí que Lacan pueda formular que la “represión viene del futuro” no del pasado. Por eso el Indio, que también es lacaniano en sus composiciones, pudo cantar El futuro llegó hace rato. Justamente para plantear que el futuro es bien cercano a nosotros y no tiene que ver con las ilusiones y espejismos que constantemente nos formulamos sobre lo que vendrá.

Por otro lado, el tiempo también aparece en las letras de los redondos con una coloración afectiva, se presenta teñido de manera vertiginosa o maníaca, como así también de modo triste y melancólico. En “Ya nadie va a escuchar tu remera” habla del tiempo vertiginoso: «esto es efímero… el tic no alcanza a tac», expresa. Como así también nos canta del tiempo que se hace lento y largo. Hablo del tema “Espejismos” que indica: «la tierra gira hoy menos veloz…» y si prestamos atención a toda la melodía que acompaña nos da esta sensación de lentitud, de pesadez.

Hay mucha chispa aún en tu cerebro loco

Ahora vayamos a otra temática muy importante, me refiero a ese lugar que en la segunda tópica Sigmund Freud denominó el Yo, sede del ego y del narcisismo.

La segunda tópica es una cartografía del psiquismo expuesta por Freud en 1923. La misma consiste en pensar el aparato psíquico a partir de tres instancias: Yo, Ello y Superyó. El Yo como lo referido a la conciencia y al narcisismo; el Ello donde se alojan las pulsiones y deseos inconscientes; el Superyó como una instancia moral paradojal. Una de las cuestiones más subversivas que presenta Freud es que el Yo es el principal vasallo, un simple esclavo en su propia casa, para decirlo bajo la lírica ricotera: “soñás la hoguera donde siempre sos la leña”.

En sus letras los redondos transmiten el desconocimiento que esta Instancia psíquica asume cuando se cree que es dueña y señora de sus acciones, cuando se cree que es el ombligo del mundo: “Venía rápido, muy rápido y se le soltó un patín a él, que era rey de esta jungla”. Las canciones ricoteras más bien nos exponen el estallido y la caída estrepitosa de los narcisismos inflados exponiendo su farsa.

En la canción Juguetes perdidos, introduce una pasión fundamental del Yo, con una perfecta y exquisita descripción: «cuanto más alto trepa el monito así es la vida el culo más se le ve». Esa imagen es maravillosa y sintetiza un punto trascendental de la vida: cuanto más arriba nos encontramos a nivel profesional, laboral, etc, más se acrecienta –por nuestros pares– a convertirnos en objeto de la crítica.

Por último, el Superyó como sede de lo moral paradojal, aquella instancia que martiriza la subjetividad mediante pensamientos que producen culpa y castigo, es decir pensamientos que se tornan una obligación bajo el yugo de la moralidad dictaminando un deber-ser. En clave de las letras ricoteras lo resumiría como: “Todo lo que está en mi nube es nada más que tu sermón fatal”.

Donde hay dolor, habrá canciones

Pasemos ahora a otro tópico que también es un contenido imprescindible para cualquier reflexión seria sobre el alma humana. Me refiero al dolor. En la lírica de Solari, lo encontramos metaforizado infinidad de veces. En este punto me pregunto, ¿hay alguna banda o solista de trayectoria que haya ‘trabajado’ tanto este particular asunto? Pero para no extenderme me voy a detener en apenas dos locuciones que se encuentran en sus temas. 

En “El infierno está encantador” dice la canción «¿puede alguien decirme: me voy a comer tu dolor». Y este aspecto es fundamental para la clínica que practica el psicoanálisis y cómo entiende los padecimientos subjetivos. Ya que si algo enseña el psicoanálisis sobre el dolor es que en ese lugar experimentamos nuestra posición paradojal con el placer, es decir que gozamos en el dolor: en términos ricoteros diríamos “Salando las heridas”. Lo cual conlleva a que sea imposible de empatizar, por más que el dolor sea similar de un sujeto a otro. El duelo, por ejemplo, es un dolor intransmisible. Nadie puede comer el dolor del otro, es un imposible de empatizar. Sin embargo, esto no implica que la tarea de un psicoanalista sea desatenderlo, muy por el contrario. Su abordaje se realiza desde lo más singular del sujeto doloso. En ese sentido la clínica del psicoanálisis es una terapéutica que no es como las demás, analizarse es contrario a la maquinaria capitalista, para la cual todos los sujetos son iguales, meros consumidores de la producción en masa (Onambólicos asteroides).

Profundicemos este aspecto de la terapéutica analítica, valiéndonos una vez más de la poética de Solari. Y es que un tratamiento analítico no es sin angustia, es decir, atravesar la experiencia de un análisis implica una cuota de sufrimiento considerable, para abandonar precisamente una posición de goce. En definitiva, dicho en la lírica ricotera: “Cuando enfermas con tanta gana, cerras las filas del dolor”.

Vivir, solo cuesta vida

Ahora me interesa centrarme en las dos pulsiones fundamentales del alma humana, es decir la de vida y muerte, como las denominó Sigmund Freud. Una de las enseñanzas clave de esta conceptualización es comprender que siempre se presenta una con la otra, es lo que el creador del psicoanálisis denominó mezcla pulsional. Cuando creemos que realizamos cualquier “actividad humana” que es solo pulsión de vida, por abajo se cuela la de muerte.

Y para abordar tan trascendental aspecto me gustaría detenerme en una canción de la cual se hicieron miles de grafitis en paredes, lírica que habla de la muerte, pero de un modo muy indirecto, que en definitiva como en la poesía, es el modo más eficaz. En Ropa sucia encontramos una metáfora maravillosa: «vivir solo cuesta vida». En principio aparece como esas definiciones circulares, es como un pleonasmo. Vivir se paga con vida, solo cuesta vida. Pero esto que parece una pavada sin embargo encierra un conocimiento muy grande. ¿Con qué moneda se paga por el desgaste de la vida? Precisamente con vida. Conclusión: tenemos menos vida, es decir estamos más cerca de la muerte.

Demos una vuelta más sobre esta frase. Todo sujeto de algún modo “sabe” que vivir cuesta vida. Solo que lo reprime, sino ¿cómo sería posible que pasemos tanto tiempo frente a una pantalla perdiendo el tiempo en cuestiones inútiles e inservibles? Precisamente el neurótico necesita reprimir para no enfrentarse a ese punto angustiante: “La vida sin problema es matar el tiempo a lo bobo”. Y en este sentido un tratamiento analítico sirve para que los sujetos no malgasten su tiempo en sandeces de las cuales luego se quejan y se reprochan. Un psicoanálisis sirve para evitar esa represión y conectarlo con su deseo, el análisis conduce a los sujetos, como dice el Indio en otra canción, para ser el fuego y bailar en las llamas. Esa llama el psicoanálisis la nombra deseo. Para que las actividades de la vida no sean rutinarias y automáticas, precisamente hay que condimentarlas con la sal de la vida, que es lo que denominamos deseo. Vivir solo cuesta vida en tanto hay un deseo en juego en lo que vivimos, eso es otra manera de pensar qué quiere decir la frase de esta canción que resuena en un montón de sujetos.

Para estar en Dios hay que bailar de amor

Dejé para el final uno de los tópicos que también el Indio aborda en sus canciones y es la cuestión del amor. De ahí que nos podamos preguntar ¿si sometemos sus versos al filtro de la deconstrucción contemporánea, acaso su lírica envejeció bien? Resolvamoslo con sus canciones.

Es el Indio quien entona lo que hoy llamamos ghosting con esos versos que dicen: “No calentás la misma cama por dos noches / me reclamaba y no la quise oír”. Como así también construye estos que plantea: “Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa”, ya que en el campo del amor, “el maldito amor que tanto miedo da”, precisamente un varón para ‘tomar coraje’ muchas veces recurre a sustancias: “sobrio no te puedo ni hablar / estoy perdido sin mi estupidez”. Y además, es el mismo que canta “si no hay amor / que no haya nada entonces”, planteando una visión del amor –al igual que en el psicoanálisis– que no es edulcorada, sino más bien que incluye sus componentes oscuros y dolorosos: “Quiero morder el tallo de su rosa, / aunque me clave sus uñas espinas”, como así también “Disculpa mis actos de hampón / Siempre hay quilombito en un cielo de dos”.

Si bien ni machirulo ni varón deconstruido quizás sean términos que excedan la edad de un setentón, ya que el frontman de los Redondos no deja de ser un varón de otra época, pero, sin embargo, se supo situar en el campo del amor de un modo diferente al convencional o a lo que se esperaba de él como varón. En ese sentido se puede entender el nombre de la canción “Yo no me caí del cielo”, es decir a esta expresión me gusta pensarla como que el Indio es hijo de una época, de un tiempo en el cual no se las trataba muy bien a las mujeres en el campo amoroso y por eso mismo le canta a una a la cual le dice “Nena, no quiero perderte” y más adelante “hay mucho vino malicioso / y poco vino del mejor”. Como así también en “La hija del fletero”, cuando canta “siempre fui menos que mi reputación”. Sí, al fin al cabo ¿qué hombre no es menos que la reputación que se hacen de él?

“Empiezo por el final / Terminaré en el principio” habla del planeta de tópicos que la lírica del Indio aborda en sus canciones, con lo cual resulta difícil concentrar en uno a un artista que se convirtió en autor por la importancia de su obra, pero hay un fantasma de juventud que atraviesa sus composiciones y es el amor ligado a su posición viril. Entonces, teniendo en cuenta la pregunta que hice al inicio de este apartado, ¿no fue acaso el amor un modo de salirse de la masculinidad hegemónica? ¿Quién es el Indio Solari, sino aquel compositor que nos vino a cantar con el rostro gustoso, sin máscaras que tape el mohín de tu desdén, con los puños en alto deseando al final, hacer la revolución con una canción de amor?.

Imagen de portada: Gentileza de Federico Matías Barreña

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Gabriel Artaza Saade*Gabriel Artaza Saade es psicoanalista y escritor. . 21 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Argentina/Música/Psicología/El indio Solari y los redondos.

 

 

 

Seis estrategias de inteligencia emocional para mejorar tus relaciones interpersonales.

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¿Alguna vez te has sentido tan abrumado por tus emociones que dijiste o hiciste algo de lo que te arrepentiste después? Probablemente todos hayamos pasado al menos alguna vez por esa situación, y sí, se siente terrible haber hecho sentir mal a alguien más por las emociones que en ese momento te rebasaban que por un verdadero deseo de hacerlo. Pero no es el fin del mundo, porque puedes aprender a manejar mejor tus emociones al fortalecer tu inteligencia emocional, para que la próxima vez puedas actuar de una manera más sensata y menos impulsiva.

La inteligencia emocional es un concepto que se ha vuelto cada vez más relevante porque, además de estar relacionada con un mayor bienestar personal, está vinculada con una mayor satisfacción en las relaciones personales, así como con un mejor desempeño laboral y una mayor capacidad para manejar el estrés.

La inteligencia emocional consiste en la capacidad de reconocer y regular tus propias emociones, al tiempo que empatizas con los demás y te mantienes consciente de tus reacciones ante los detonantes de esas emociones. Por otro lado, también te ayuda a desenvolverte mejor en tus relaciones de todo tipo y a resolver los conflictos de manera más efectiva, sin que las emociones te rebasen.

Los siguientes consejos te ayudarán a aumentar tu inteligencia emocional y, como consecuencia, a mejorar tus relaciones en todos los ámbitos. 

1. Conócete a ti mismo

La base de la inteligencia emocional está en la autoconciencia y el autoconocimiento, ya que tener una comprensión profunda de ti mismo te permite tener una percepción más clara de cómo te ven los demás. Para aumentar tu autoconciencia, reflexiona sobre todo lo que te hace ser quien eres, como tus fortalezas y áreas de oportunidad, los desencadenantes de tus emociones, tus valores, etc. Y ten presente que esto no es algo que vas a aprender de la noche a la mañana, sino que el autoconocimiento es un aprendizaje constante, por lo que debes practicar este tipo de reflexiones con regularidad. 

2. Mantente abierto a opiniones diversas y críticas constructivas

Muchas personas se molestan cuando se les hacen ver sus errores o cuando se les externa algún tipo de crítica. Las personas emocionalmente inteligentes, en cambio, son receptivas a escuchar las críticas y considerar los comentarios de los demás, siempre y cuando estos les aporten algo para mejorar

Por otro lado, los puntos de vista diversos y opuestos suelen ser motivo de disputa, molestia y distanciamiento. Para ser emocionalmente inteligente, aunque puedes o no estar de acuerdo con los demás, escuchar sus comentarios te puede ayudar a ampliar tu panorama y ver las cosas desde diferentes perspectivas; además, te vuelves más tolerante ante quienes piensan distinto a ti. 

3. Identifica lo que sientes 

Trata de identificar lo que sientes en distintos momentos a lo largo del día, sobre todo cuando percibas que empiezas a experimentar una emoción fuerte. Por ejemplo, si alguien hace o dice algo que te enoja, reflexiona qué es exactamente lo que estás sintiendo y qué fue lo que te molestó de su acción o sus palabras. 

Esto te ayudará a tener muy bien identificadas tus emociones, sus detonantes y las reacciones que provocan en ti, para poder manejarlas de mejor manera y evitar reacciones impulsivas. Así podrás comprender mejor tus emociones y usarlas a tu favor al tomar decisiones sobre cómo interactuar con los demás.

4. Respira profundamente

Cuando experimentas emociones intensas, como la ira, estas ocasionan reacciones físicas debido a la liberación de la hormona del estrés, que prepara a tu cuerpo para responder a una amenaza. Las emociones están relacionadas con reacciones químicas del organismo en las que los vasos sanguíneos se contraen, la respiración se vuelve más superficial y el ritmo cardíaco se acelera.

Si logras calmar esa reacción de tu cuerpo ante el estrés causado por una emoción intensa, el componente emocional se mitiga también. Cuando te sientas tenso, molesto o irritado, respira lenta y profundamente, concentrándote en dejar que el aire entre y salga de tu cuerpo. Después de unos minutos, es probable que sientas que tu mente se ha calmado y tu corazón se ha tranquilizado, lo cual te ayudará a lidiar mejor con las emociones intensas en tus relaciones diarias.

5. Procura ser más empático

Las personas emocionalmente inteligentes tienen la habilidad de ponerse en el lugar de los demás. Por lo tanto, trata de ver las cosas no sólo desde tu perspectiva, sino también desde el punto de vista de los otros individuos involucrados en una determinada situación. Esto te ayudará a comprender mejor a quienes te rodean y te permitirá conectarte con ellos de manera más efectiva, e incluso puedes aprender algo sobre ti mismo en el proceso.

6. Practica la escucha activa ante los conflictos

Muchas veces, cuando se da un conflicto o desacuerdo, las personas se programan sólo para responder y atacar, pero rara vez para escuchar al otro y tratar de comprender su perspectiva. O bien, están quienes, para evitar la discusión, se tragan sus emociones y no dicen nada o se van, o terminan por darle la razón al otro aunque por dentro estén en total desacuerdo.

Abordar los conflictos desde la inteligencia emocional significa discutir de manera más efectiva al abordar los problemas de frente, de una manera asertiva, respetuosa y sin estar a la defensiva. Al escuchar con empatía a la otra persona, también crearás el espacio para tener en cuenta tus propios pensamientos y sentimientos. Escuchar también fomenta la asertividad, ya que ayuda a drenar situaciones tensas de cualquier toxicidad innecesaria.

Imagen de portada: Gentileza de harmonia.la

FUENTE RESPONSABLE: harmonia.la Por Sandra Nieto. 17 de julio 2022

Sociedad y Cultura/Inteligencia emocional/Psicología/Relaciones interpersonales/Salud

La estrategia mental que puede transformar los sueños en realidad.

¿Con qué frecuencia te encuentras inmerso en una fantasía, imaginando lo grandiosa que hubiese sido tu vida de haber entrenado para una maratón, aprendido un nuevo idioma, fundado una startup o escrito una novela?

Es natural soñar sobre lo que ansiamos.

Pero contrario a lo que indican las corrientes del pensamiento positivista, visualizar un futuro brillante no lo hace más probable.

En su lugar, la investigación psicológica muestra que debemos emprender planes pragmáticos para cumplir objetivos en lugar de andar soñando despiertos.

Esto implica comparar nuestros anhelos con la realidad, identificar obstáculos y encontrar la mejor forma de evadirlos.

Los psicólogos llaman a este proceso «contraste mental».

Sus investigaciones muestran que la mayoría de personas fracasan a la hora de establecer estrategias en sus vidas diarias.

Las buenas intenciones se quedan en meros pensamientos positivos y nunca se alcanzan esos sueños.

Mujer pensativa mirando por una ventana.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La mayoría de personas fracasan a la hora de establecer estrategias para lograr objetivos.

Aprender a contrastar de forma efectiva puede mejorar nuestras habilidades para la resolución de problemas, nuestra motivación y nuestro autocontrol.

Esto puede traer grandes beneficios a nuestra vida personal y profesional.

La teoría de la realización de la fantasía.

Gabriele Oettingen, profesora de Psicología de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos, ha liderado buena parte de la investigación en este campo, a la que ella llama «La teoría de la realización de la fantasía».

Su interés comenzó con algunos estudios en 1990 que revelaron que el pensamiento positivista por sí solo puede ser sorprendentemente contraproducente.

Oettingen se percató de que mientras más personas fantaseaban sobre perder peso, menos probable se volvía su objetivo.

Por otro lado, los estudiantes que soñaban con el éxito académico tendían a sacar peores notas.

Las emociones que las fantasías despiertan pueden hacer sentir que se han cumplido los objetivos.

Así lo comprobó Oettingen con los participantes del estudio, quienes al fantasear con sus metas se esforzaban menos para alcanzarlas.

A comienzos de los 2000, la experta investigó si con una simple revisión de la realidad podía revertir esta tendencia.

Trabajando con colegas en Alemania, reclutó a 55 niños que estudiaban inglés.

Estudiantes en sus mesas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los estudiantes que son conscientes de los retos y desafíos sacaron mejores notas que los que simplemente fantaseaban con el éxito académico.

A algunos se les pidió escribir sobre los beneficios de dominar el idioma, una «fantasía positiva».

La tarea asignada a otros fue hacer la lista de los obstáculos para lograr ese mismo objetivo; esto es, una «realidad negativa».

Y el trabajo de un tercer grupo fue combinar ambas cuestiones: analizar una fantasía positiva junto con una realidad negativa, una estrategia que se conoce como de «contraste mental».

Oettingen concluyó que los niños que realizaron la actividad de contraste mental progresaron mucho más en los tres meses siguientes.

Mente y temple

Estos hallazgos inspiraron numerosos estudios en los años siguientes. Juntos, suponen una muestra muy completa sobre la versatilidad y valor del contraste mental.

Ahora sabemos que sus beneficios incluyen un mejor rendimiento académico, una mejora de la dieta, el hacer más ejercicio y reducir el consumo de alcohol.

Hombre ejercitándose en el salón de una casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Realizar el contraste mental puede incrementar la frecuencia con la que se hacen ejercicios.

En 2019, Oettingen descubrió que el contraste mental también puede llevar a ganar las competencias de bailes de salón, ya que quienes lo hacen se comprometen a entrenar durante más horas.

Y en una investigación publicada a comienzos de año, los expertos afirmaron que también puede mejorar las relaciones sociales, ayudando a que los individuos superen sus frustraciones y desacuerdos.

«El contraste mental está ahora muy bien investigado. Se ha demostrado que es muy útil para que las personas consigan sus metas en el deporte o los negocios, por ejemplo», explica Katja Friederichs, psicóloga de la Universidad de Trier, en Alemania.

En todos los casos, la técnica parece reforzar la determinación y la capacidad resolutiva de las personas.

«Para cumplir la mayoría de los deseos, hay que esforzarse en superar un obstáculo. El contraste mental ayuda a las personas a hacer eso», coincide A. Timur Sevincer, de la Universidad de Hamburgo, también en Alemania.

Sevincer ha investigado recientemente si las personas utilizan el contraste mental de forma espontánea a diario.

En un experimento, pidió a los participantes que escribieran un deseo personal importante y luego analizaran sus respuestas buscando indicios de fantasías positivas y revisión de la realidad.

Sus resultados mostraron que solo entre el 10% y 25% de los participantes usaban espontáneamente esta estrategia para perseguir sus sueños.

La mayoría se recreó en las fantasías positivas o se desanimó con los retos que debía afrontar.

Teniendo esto en cuenta, son muchos los que se podrían beneficiar de la técnica del contraste mental.

Esta forma de pensar parece ser bastante efectiva cuando se combina con las «intenciones de implementar».

Esto implica, básicamente, el encontrar los obstáculos y planear una forma concreta de superarlos.

Puede parecer obvio, pero es un paso simple que se les escapa a muchas personas.

En un estudio publicado a comienzos de año, la psicóloga social Elizabeth Mutter de la Universidad de Nueva York examinó el uso de esta técnica aplicada a dejar de fumar.

Hombre fumando.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El contraste mental también dio sus frutos para aquellos que intentan dejar de fumar.

Un participante, por ejemplo, identificó que, en su caso, el estrés le hacía echar mano del hábito, por lo que decidieron que fuera a pasear en lugar de encender un cigarrillo.

Con su estudio, Mutter descubrió que aquellos que tenían una mayor dependencia del tabaco eran los que más se beneficiaron de la aplicación del contraste mental y las intenciones de implementación.

El hallazgo coincide con la investigación de Friederichs, al demostrar que el contraste mental resulta especialmente beneficioso para aquellos que cuentan con un menor autocontrol.

Mutter opina que la técnica, al ser tan simple, puede ser una herramienta muy útil en programas de salud pública.

«Se puede aprender en 10 minutos, sin que suponga ningún coste económico».

Músculos mentales

Si quieres intentar ponerlo en práctica, debes pensar en un deseo, imaginar cuál será el resultado de cumplirlo, identificar el obstáculo en el camino y planificar cómo superarlo.

Si sigues estos pasos recurrentemente, con el tiempo se convertirán en un hábito mental que aplicarás antes de empezar a divagar sobre fantasías poco productivas.

Sevincer, por ejemplo, lo usa regularmente cuando busca trabajo.

«Antes de las entrevistas, fantaseo con lo genial que será mi presentación. Entonces doy un paso atrás y me pongo a pensar en los inconvenientes».

Hombre después de nadar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Ponerse metas pequeñas es una buena forma de fortalecer el músculo del contraste mental.

Friederichs también ha incorporado esta técnica a su vida.

Le proporciona autocontrol a la hora de escribir artículos científicos de divulgación, incluso si tiene que hacerlo en un día caluroso de verano, cuando todos sus amigos han ido a nadar.

La investigadora describe el autocontrol como un «músculo emocional» que hay que desarrollar y que hay que probar con objetivos pequeños antes de aplicarlo a los grandes retos de vida.

«Si comienzas con cosas pequeñas, haces crecer el músculo y, en cuestión de tiempo, los grandes desafíos serán realizables».

Imagen de portada:GETTY IMAGES. El pensamiento positivista no nos acerca a nuestros sueños como muchos pueden pensar.

FUENTE RESPONSABLE: BBC Work Life por David Robson.

Sociedad y Cultura/Psicología/Objetivos/Contraste mental.

Por qué contar cuentos e historias es tan importante.

ESCUCHA SIEMPRE

Se ha demostrado que aquellos jóvenes que escuchan las anécdotas de sus familiares más mayores tienen menos niveles de estrés y mayores propósitos en la vida.

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Es algo que hacen todas las culturas de la Tierra cuando los más pequeños se van a dormir: con la idea de que puedan abrazar el sueño mejor y más felices, les cuentan un cuento. Generalmente estas historias, popularizadas muchas de ellas por los hermanos Grimm o Charles Perrault, tienen un componente moralizante que ayuda a que los niños aprendan a discernir entre lo que está bien o mal o sobre los peligros que entraña la vida. 

Y, por supuesto, también se entretienen. Pero a veces, las historias que se cuentan no tienen por qué ser sobre lobos escondidos en bosques o niñas con manzanas rojas. Suelen decirnos que escuchemos las historias de nuestros familiares (padres y abuelos, especialmente) antes de que sea tarde. Y es que escuchar historias, según señalan algunos psicólogos, es fundamental para construir una vida con sentido, lo cual crea una sensación duradera de bienestar. 

Por ejemplo, la psicóloga Emily Esfahani Smith asegura que, para crear dicha vida con sentido, se necesitan cuatro pilares: pertenencia, propósito, trascendencia y narración. El sentido de pertenencia se consigue a través del amor por los demás y el sentirse amado. El propósito se relaciona con lo que se logra en la vida. La trascendencia, con el momento. Se ha escrito sobre ellos en muchas ocasiones en libros de filosofía, psicología o autoayuda durante años, informa Psychology Today‘.

Creamos historias que explican quiénes somos y cómo llegamos a ser así (en una palabra, la identidad narrativa).

Pero, ¿y contar historias? ¿Por qué es tan importante? Según Smith (que se centra en las historias que contamos sobre nosotros mismos), cómo creamos dichas historias que explican quiénes somos y cómo llegamos a ser así (en una palabra, la identidad narrativa) entreteje nuestras diversas experiencias de vida en una historia coherente, que no solo vincula las experiencias en cadenas temporales y causales, sino que crea significado a través de la expresión de valores e ideales. 

Algo interesante: una investigación del Laboratorio de Narrativas Familiares indica que las historias familiares, es decir las historias de nuestros padres y abuelos, pueden ser especialmente efectivas para proporcionar modelos de cómo vivir una vida significativa. Los adolescentes y adultos jóvenes que conocen más historias y relatos más coherentes y detallados sobre el crecimiento de sus padres y su historia familiar muestran niveles más altos de autoestima, menos ansiedad y, sí, también niveles más altos de significado y propósito en la vida.

Los adolescentes y adultos jóvenes que conocen más historias sobre el crecimiento de sus padres y su historia familiar muestran niveles más altos de autoestima y menos ansiedad.

Las historias nos ayudan a entender la experiencia humana y dar sentido a los eventos sinsentido. Las familiares, concretamente, pueden ser especialmente importantes porque los adolescentes y adultos jóvenes se identifican con sus familiares. Incluso aunque no se lleven bien, han compartido una vida, por lo que los adolescentes que escuchan historias sobre desafíos y obstáculos aprenden que la vida no se trata siempre de buenos momentos, sino de luchar y superar las adversidades. 

Al fin y al cabo son, significado y conexión. Y al contar nuestras historias, ayudamos a otros a crear significado en sus vidas. Y empieza en la familia. La narración familiar, incluso de las experiencias mundanas de nuestras vidas, teje vidas de conexión, significado y propósito. La felicidad puede ir y venir, pero las historias viven para siempre. Así que escucha antes de que sea demasiado tarde, escucha siempre.

Imagen de portada: Istock

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. 15 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Relaciones parentales/Psicología/ Bienestar

34 frases de grandes psicólogos para reflexionar sobre la vida.

Reunimos las mejores frases de grandes psicólogos para que indagues sobre la vida, el amor, el éxito o la felicidad.

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A lo largo de la historia de la psicología han destacado personajes que han pasado a la posteridad de la humanidad. Lo han hecho por sus ideas, sus aportes en el campo y su genialidad con respecto al contexto de sus obras. Hoy reunimos las mejores frases de grandes psicólogos para que navegues por los pensamientos de las mentes más brillantes de esta ciencia social.

Las frases que hemos elegido se refieren tanto a su teoría como a la vida en general. Navegarás por su ideas con respecto a la vida, la muerte o el éxito. Esperamos que te sirvan para renovar tu interés por ellos y te acerques a escudriñar las tesis de sus obras.

Las mejores frases de psicólogos

En este listado hemos tenido en cuenta principalmente a los pensadores del siglo XX, aquellos recopilados por la American Psychological Association como los más importantes en cuanto a la trascendencia de sus obras. Veamos qué pensaban en torno a la vida en general.

1. “No podemos cambiar nada hasta que lo aceptemos. La condena no libera, oprime”. (Carl Jung)

La aceptación es el primer paso para operar cualquier fenómeno de cambio.

Retrato de Carl Gustav Jung

Carl Jung introdujo términos como “arquetipo”, “introvertido” y “extrovertido”.

2. “La buena vida es un proceso, no un estado del ser. Es una dirección, no un destino”. (Carl Rogers)

Y no es algo que llega por arte de magia, requiere de esfuerzo, disciplina y mucha dedicación. Las cosas buenas solo pueden llegar cuando convergen estos ingredientes. 

3. “Las únicas personas normales son las que no conoces muy bien”. (Alfred Adler)

Todos deberíamos redefinir nuestro concepto de normalidad, ya que está construido sobre ideas ajenas a la realidad.

4. “Es más fácil actuar con una nueva forma de sentir que sentirse a sí mismo con una nueva forma de actuar”. (Harry Stack Sullivan)

Sullivan fue un psiquiatra estadounidense que continúo las ideas de Freud desde una perspectiva más empírica. En contraste con otros psicoanalistas escribió poco, aunque algunas de sus obras referentes son La teoría interpersonal de la psiquiatría (1953) y La esquizofrenia como proceso humano (1962).

5. “Las creencias de las personas en sus habilidades tiene un efecto profundo en esas habilidades”. (Albert Bandura)

Más de lo que cualquier persona podría imaginar.

6. “El amor inmaduro dice: Te amo porque te necesito. El amor maduro dice: Te necesito porque te amo“. (Erich Fromm)

La concepción del amor está idealizado en la mayoría de las personas.

7. “Parece que lo necesario es no temer a los errores, zambullirse, hacer lo mejor que se pueda, con la esperanza de aprender lo suficiente de los errores para corregirlos eventualmente”. (Abraham Maslow)

El error y el fracaso son dos limitantes que te detendrán en tu camino hacia el éxito. Lo serán en la medida en que crees que así lo son.

8. “Nada en la vida es tan importante como crees que es mientras piensas en ello”. (Daniel Kahneman)

A menudo, nos zambullimos en problemas que creamos nosotros mismos. En el fondo, muchos de ellos son en realidad menos graves de lo que pensamos.

9.  “La acción puede no siempre atraer la felicidad, pero no hay felicidad sin acción”. (William James)

La felicidad es junto al éxito y el amor una de las grandes ambiciones de la vida de un hombre. En estas palabras puede encontrarse el secreto para conseguirla.

10. “La gente ve la violencia como moral, no inmoral: en todo el mundo y a lo largo de la historia más personas han sido asesinadas más para impartir justicia que para satisfacer la codicia”. (Steven Pinker)

Porque la guerra en esencia un problema moral, al menos la mayoría de las veces.

11. “Un hombre con convicción es un hombre difícil de cambiar. Dile que no estás de acuerdo y se va”. (Leon Festinger)

Leon Festinger es uno de los pensadores más importantes del siglo XX. No podíamos dejarlo por fuera de nuestras frases de grandes psicólogos.

12. “Cuanto más te conoces a ti mismo, más paciencia tienes para lo que ves en los demás”. (Erik Erikson)

Un hombre que no se conoce a sí mismo es un hombre que tiene media batalla perdida en la vida.

13. “Ninguna relación importante sobrevive si la confianza se pierde por completo”. (Paul Ekman)

De manera que la confianza es uno de los pilares de una relación exitosa. Te invitamos a indagar en las maneras de detectar el engaño según Paul Ekman.

14. “La inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”. (Jean Piaget)

En la práctica existe una diferencia clara entre la información, la inteligencia y la sabiduría. Dado que Jean Piaget es uno de las mentes más prodigiosas del siglo XX, no podíamos omitirlo en nuestra selección de frases de grandes psicólogos.

15. “Es más probable que actúes en función se los sentimientos que de sentirte a ti mismo en acción”. (Jerome Bruner)

Jerome Bruner es uno de los psicólogos más importantes en el estudio cognitivo. Libros como El estudio del pensamiento (1956) son un clásico de referencia.

16. “El autocontrol es crucial para la consecución exitosa de objetivos a largo plazo. Es igualmente esencial para desarrollar el autocontrol y la empatía necesarios para construir relaciones afectivas de apoyo mutuo”. (Walter Mischel)

Sin autocontrol del comportamiento y las emociones es muy difícil que puedes conducirte por una vida estable y con bienestar.

17. “La auténtica felicidad se deriva de elevar el listón de uno mismo, no de evaluarse a sí mismo frente a los demás”. (Martin Seligman)

A menudo las personas se concentran en hacer esto ultimo que en enfocarse en lo primero. No te pierdas el circuito de la esperanza de Seligman.

18. “La convicción ferviente es un sustituto peligroso de una mente abierta”. (Elizabeth Loftus)

Elizabeth Loftus es una psicóloga cognitiva que ha indagado sobre la categoría de la memoria. Es una de las autoras de referencia en este campo en la actualidad.

19. “Ser completamente honesto con uno mismo es un buen ejercicio”. (Sigmund Freud)

Por supuesto, nuestras frases de grandes psicólogos estaría incompleta sin recoger palabras del Sigmund Freud. Sin duda alguna uno de los pensadores cuyas ideas desbordaron el campo de la psicología.

Freud

En sus inicios, Freud utilizada la hipnosis como terapia.

20. “Mientras experimentas no te conformes con la superficie de las cosas”. (Iván Pávlov)

Otro de los psicólogos más importantes del siglo XIX-XX que no podía faltar en nuestra selección.

21. “A través de los demás nos convertimos a nosotros mismos”. (Lev Vygotsky)

A menudo no pensamos la influencia que tienen los demás y el contexto donde crecimos en quiénes somos. La teoría sociocultural de Vygotsky explora todas estas categorías.

22. “La forma en que se lleva a cabo el refuerzo positivo es la más importante que la cantidad”. (Skinner)

No podíamos hacer una lista de frases de grandes psicólogos sin aludir al padre con conductismo.

23. “En ninguna parte más verdaderamente que en sus capacidades mentales es el hombre parte de la naturaleza”. (Edward Thorndike)

Los aportes de Edwar Thorndike ayudaron a consolidar lo que hoy conocemos como psicología educativa. De acuerdo con los investigadores, Thorndike es el noveno psicólogo más citado del siglo XX.

24. “Para el hombre que solo tiene un martillo todo lo que encuentra comienza a parecerse a un clavo”. (Abraham Maslow)

Todo lo que hará entonces es intentar golpearlo. Lo hará de forma monótona y repetitiva hasta el fin.

25. “El amor recibido y el amor dado constituyen la mejor forma de terapia”. (Gordon W. Allport)

O al menos son una alternativa sólida frente al aislamiento social o completo. Explora sobre los rasgos de la personalidad de Allport.

26. “Comprender la motivación humana debería ser algo bueno. Debería ayudarnos a descubrir lo que realmente queremos para evitar perseguir arcoíris que no son para nosotros”. (David McClelland)

En especial en nuestros días, en los que la publicidad y los estándares sociales nos invitan a perseguir más arcoíris que nunca antes en la historia. Lee sobre la teoría de las necesidades de McClelland.

27. “Si la verdad contradice creencias profundamente arraigadas es una lástima”. (Hans Eysenck)

Esto puede ser un obstáculo para alcanzar la verdad, en especial cuando el sujeto no cede un milímetro debido a los prejuicios.

28. “Los hombres se construyen, no nacen”. (John B. Watson)

Una de las mejores frases de grandes psicólogos que debes tener presente siempre. Si quieres explorar más sobre el pensamiento conductual, te invitamos a leer la biografía de John Watson.

29. “Un individuo exitoso generalmente establece su próximo objetivo un poco, pero no demasiado, por encima de su último logro”. (Kurt Lewin)

Esta es la clave para continuar en ascenso y alcanzar lo que consideras prosperidad o bienestar.

30. “Creo que una de las mayores fuentes de conflicto internacional y miseria humana radica en última instancia en nuestra subjetividad prevaleciente”. (Clark Hull)

En especial en nuestra época actual, una en la que la subjetividad ha alcanzado su máximo esplendor. No te pierdas todo sobre el conductismo deductivo de Clark Hull.

31. “La alegría y la serenidad no están ligadas servilmente a nuestra fisiología. Somos colaboradores en la generación de nuestros pensamientos y emociones”. (Jerome Kagan)

Colaboradores directos, si nos permites la apreciación. Kagan es un autor capital en la psicología del desarrollo.

32. “Las últimas soluciones a los problemas son racionales; el proceso de encontrarlos no lo es”. (J. P. Guilford)

Porque cada solución ha de ser racional o directamente no lo es. La razón es la máxima expresión del sujeto, aunque muchas veces para encontrarla hay que transitar por caminos que nos llevan a alejarnos de ella.

33. “La inteligencia puede tomarse como una causa necesaria, pero no suficiente, del avance moral”. (Lawrence Kohlberg)

Puesto que la moral demanda una serie de variables para poderse implementar, casi siempre al margen del aspecto religioso. Indaga más al respecto en nuestra entrada sobre el desarrollo moral de Kohlberg.

34. “Las soluciones requieren pensar en una serie de pasos o etapas interrelacionados, analizar una serie de reglas en cada punto y siempre tener en cuenta las conclusiones alcanzadas en puntos anteriores”. (Harold Kelley)

Finalizamos nuestra selección de frases de grandes psicólogos con estas palabras de Harold Kelley. Te dan pistas sobre cómo encontrarle la solución a tus problemas.

¿Qué te ha parecido esta lista de frases célebres de grandes psicólogos? Estamos conscientes que una selección justa debería incluir un centenar de ellas, pero que al menos estas sirvan como abreboca para que te acerques de nuevo y estudies las teorías de los padres de la psicología.

Imagen de portada: Gentileza de La Mente es Maravillosa.

FUENTE RESPONSABLE: La Mente es Maravillosa.Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas. Escrito por Josberth Johan Benitez Colmenares. 7 de julio 2022.

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Curiosidades de Carl Jung.

Carl Jung es sinónimo de singularidad y de misterio. Enfrentó con inteligencia a los positivistas de su tiempo y no tuvo miedo de acudir al mito y a elementos del ocultismo para plantear su teoría. Contaremos algunos datos curiosos sobre él.

Si deseas profundizar  en esta más que interesante entrada; cliquea por favor donde se encuentre escrito en “azul” , como asimismo pincha en los link de los videos de las entrevistas realizadas al Profesor Carl Jung.Muchas gracias.

Carl Jung es una de las figuras más interesantes de la historia de la psicología. Sus audaces teorías han tenido más impacto en la filosofía y en el arte que en la psicología misma o en la psiquiatría. Aun así, también hay conceptos suyos que dejaron una impronta decisiva en las ciencias de la mente.

Una de las curiosidades de Carl Jung está en su forma de escribir. Parece como si hubiera escrito para sí mismo, sin la más mínima intención de ser comprendido por otros. Por eso, muchos piensan que varias de sus obras no tenían la intención de ofrecer un discurso coherente, sino que eran el fruto de una mente curiosa que ahondaba en una y otra idea, sin mayor pretensión.

“Los grandes talentos son los más encantadores y con frecuencia los frutos más peligrosos en el árbol de la humanidad. Cuelgan en las ramas más delgadas y fáciles de quebrar”.

-Carl Jung-

La vida de Carl Jung tuvo muchos altos y bajos. Momentos de gran brillo y también épocas de oscuridad. Se le recuerda mucho por su sonada ruptura con Sigmund Freud. También por haber combinado muchos elementos místicos con su propia práctica analítica. Este psicoanalista suizo fue eso y mucho más.

Carl Jung – El Mundo Interior – Documental Completo

Datos curiosos de Carl Jung

Comencemos por decir que Carl Jung tuvo un hermano mayor que murió poco después de nacer, por lo que sus padres lo amaron mucho. Tanto su abuelo como su bisabuelo habían sido prestigiosos médicos alemanes. Su padre era filólogo, pero abandonó su profesión para convertirse en clérigo. Al final de su vida, poco después de que Jung comenzara a estudiar medicina, llevó sus prédicas a un hospital psiquiátrico.

La madre de Carl Jung era catalogada como una mujer con personalidad disociativa, esto es, alguien que no siempre preservaba el principio de realidad. Por otro lado, el padre le enseñó latín al pequeño Carl cuando tenía tan solo 6 años. Esto le permitió adentrarse y fascinarse con la literatura antigua.

Estudió interno en un colegio y allí fue víctima de los celos de sus compañeros. De esa época datan sus famosos desmayos: cada vez que enfrentaba una fuerte presión social se desmayaba. Era tranquilo y reservado. Prácticamente, no tenía amigos, pero nunca se aburría. Su curiosidad intelectual era insaciable.

Más curiosidades de Jung

En la casa de Carl Jung se hacían sesiones espiritistas con frecuencia. Él mismo presenció un hecho que le causó gran interés: una mesa de nogal se partió por la mitad de repente, ante varios testigos. Este y otros hechos lo motivaron a indagar sobre los llamados “fenómenos ocultos”. Toda su vida mantuvo un pie en la “parapsicología”.

Jung se casó con Emma Rauschenbach y permaneció a su lado hasta que ella murió. Tuvieron cinco hijos. Una de ellas, Agatha, se convirtió en médium. Lo cierto es que Carl no fue un esposo ejemplar y también dejó ciertas dudas como analista. Su romance con una de sus pacientes, Sabina Spielrein-Scheftel, fue la comidilla de su círculo durante varios años.

Uno de los datos más curiosos de la vida de Carl Jung se dio al momento de su muerte. Ocurrió cuando él tenía 85 años, durante una tarde tranquila en el poblado de Küsnacht, Suiza. Justo al momento de morir, un rayo partió el árbol donde él solía descansar. Así mismo, su amigo Lawrence Van der Post, quien lejos de allí tomaba una siesta, soñó que Carl estaba en un camino y se despedía diciendo “nos veremos”.

Entrevista a Carl Gustav Jung (1957)

Una experiencia cercana a la muerte

Carl Jung tuvo una experiencia cercana a la muerte en 1944. Ocurrió después de que se fracturó el peroné cuando estaba patinando en el hielo. Al momento de realizarle la cirugía, presentó un paro cardiaco y, según sus palabras, estuvo “a punto de cruzar el umbral”.

Según lo cuenta el propio Jung en su autobiografía, de un momento a otro se vio a sí mismo flotando sobre Ceilán (Sri Lanka). Pudo observarlo todo desde lo alto e incluso percibió la forma esférica de la Tierra. Lo definió como “lo más grandioso y fascinante que he experimentado”.

También tuvo la sensación de reencontrarse con su esencia y la certeza de que iba a acceder a un mayor nivel de comprensión. De repente, vio su cuerpo y a su médico, que tenía la apariencia del dios de la medicina. Le dijo que no era su momento y que debía regresar.

Jung sintió una profunda decepción, que coincidió con su “retorno a la vida”. De seguro, esto nutrió el ya místico y complejo mundo de Carl Jung.

Imagen de portada: Archivo

FUENTE RESPONSABLE: La Mente es Maravillosa. Por Edith Sánchez. 2 de julio 2022

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