«Bad Bunny le ha abierto los ojos a mucha gente sobre lo que pasa en Puerto Rico»: el profesor que ofrecerá un curso sobre el cantante en California.

El profesor Nathian Rodríguez, de la Universidad Estatal de San Diego en California, dice que ha recibido mensajes de «todos lados» desde que la institución anunció que ofrecería un curso sobre la estrella boricua Bad Bunny.

Personas de Puerto Rico, Ciudad de México y hasta de Perú le han escrito preguntando cómo pueden tomar la clase, si se ofrecerá en línea o si deben trasladarse al campus.

Expertos en medios y latinidad, como él, le han expresado su interés en colaborar durante el proceso de enseñanza.

La euforia por el curso, que comenzará en 2023 y estará disponible para los estudiantes graduados de la Escuela de Periodismo y Medios, es una muestra más de que el cantautor de 28 años es una de las figuras más influyentes del pop global, afirma Rodriguez.

El doctor en estudios sobre medios y de ascendencia mexicana insiste en que Benito Martínez Ocasio, quien fue el artista más escuchado en Spotify en 2020 y 2021, y que además lidera el tour más lucrativo de 2022, puede enseñarle a sus alumnos sobre temas tan diversos como el mercado musical y teorías sobre masculinidad.

«Los estudiantes serán capaces de entender, en tiempo real, el contenido que actualmente consumen de este artista», comenta el educador, quien llegó a la institución californiana en 2016.

Mientras, agrega que «son muchas las razones por las que Bad Bunny es una figura cultural importante, que nos hacen querer analizarlo desde una perspectiva mediática».

Imagen del profesor Nathien Rodríguez

FUENTE DE LA IMAGEN – WEB DEL PROFESOR NATHIEN RODRÍGUEZ

El profesor Nathian Rodríguez trabaja desde 2016 en la Universidad Estatal de San Diego. Tiene un doctorado en estudios sobre medios.

En entrevista con BBC Mundo, Rodriguez cuenta cuál será el contenido del curso.

Pero, además, el científico social profundiza en el porqué la Universidad de San Diego decidió abrir el seminario y sobre por qué este astro de la música urbana puede ayudarnos a entender el mundo que nos rodea.

¿Puede explicarnos de qué trata el curso?

El curso, que solo estará disponible a nivel graduado y comenzará en enero, estará enfocado en medios, porque fue preparado por la escuela de periodismo.

Analizaremos la manera en que Bad Bunny ha usado los medios para hablar sobre temas sociopolíticos y cultura, pero también hablaremos de representación y latinidad. Discutiremos asuntos que ocurren en Puerto Rico, como el colonialismo y el desplazamiento de su población.

Pero Bad Bunny es mucho más. Él también aboga por las personas LGBTIQ+. Así que podemos analizar asuntos sobre masculinidad. Un buen ejemplo que nos podría servir es la canción y el video «Yo perreo sola». Y el hecho de que besó a un bailarín durante los MTV Music Awards.

Igualmente hablaremos de mercantilización. Su persona es utilizada para vender Cheetos, Crocs, Adidas. Estuvo en la lucha libre, vende ropa y otro tipo de mercancía. Lo usaremos como un arquetipo cultural para ver cómo las empresas mercantilizan la latinidad.

Imagen de Bad Bunny

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

¿Podría explicarnos el concepto mercantilización y cómo se relaciona con Bad Bunny?

La mercantilización ocurre cuando las grandes empresas neoliberales, especialmente de alcance global, crean «instituciones» para hacer dinero.

Un ejemplo es cómo Bad Bunny, un artista de reguetón y trap latino, fue usado en una película de Brad Pitt en la que se le dio poco tiempo en pantalla, pero hizo que se vendieran muchos boletos del filme entre las audiencias latinas.

Bad Bunny no tuvo un rol predominante en la compañía de lucha libre WWE, estuvo peleando contra otro luchador por poco tiempo, pero aún así el programa obtuvo muchísima audiencia latina.

Así que analizaremos cómo la imagen de Bad Bunny se usa para que estas producciones ganen una audiencia latina.

Es el mejor ejemplo para mostrar que no solo hay poder adquisitivo en la comunidad latina, sino también para ver hacia dónde se está yendo su poder de compra.

¿Qué representa Bad Bunny para la comunidad latina?

Las personas que hablan español, y de países latinoamericanos, ven en Bad Bunny a alguien como ellos. Escuchan a alguien que habla español en un espacio anglosajón. Ven MTV, escuchan el español y piensan: «esta persona sueña como yo».

Bad Bunny en concierto

FUENTE DE LA IMAGEN – GOOGLE

Pero representa distintos niveles de latinidad.

Es auténtico, se pinta las uñas, se viste como quiere. Cuando es entrevistado en inglés contesta en español. Tiene acento y no le importa.

Es quien es y canta sobre lo que quiere. Pienso que quien lo ve, entiende que no hay una sola forma de ser latino.

¿Y cuál diría usted que es su impacto en la comunidad no latina?

Es muy difícil hablar por personas que no entiendo. Más ahora que vivimos en un país (EE.UU.) tan dividido. Pero puedo decirte que Bad Bunny está en todos lados y no por nada está vendiendo conciertos. Y que muchos de los que van a sus shows no hablan español.

Muchos van a sus espectáculos porque disfrutan de su música, de ser parte de su atmósfera. Pero imagino que hay quienes aún intentan entender por qué es tan popular, por qué está en todos lados.

De lo aprendido en este curso, ¿qué podrán levarse al escenario laboral los estudiantes?

Además del curso de Bad Bunny, yo he impartido una clase sobre Selena para estudiantes subgraduados por los pasados dos años. La ofreceré también en primavera. Es sobre la identidad mexicoamericana y la frontera.

Los estudiantes se llevan de estos cursos una idea de quiénes realmente son. Espero que se lleven lo mismo de la clase de Bad Bunny.

Como la clase de Bad Bunny es una a nivel graduado, los estudiantes ya han estudiado teoría y pueden hacer investigación. Así que espero que tengan un entendimiento profundo y crítico sobre la latinidad, sobre cómo los medios de EE.UU. son usados para entender el sur global.

Bad Bunny en el Met Gala de 2022.

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Hay mucha gente que ha criticado a Bad Bunny y a los exponentes de la música urbana porque sus letras en ocasiones podrían categorizarse como machistas, misóginas y homofóbicas. ¿Qué opina sobre esto?

El curso no será una misa alrededor de Bad Bunny. No somos una iglesia, no estamos aquí para alabarlo o para decir que es perfecto y que todo lo que hace se debe exaltar.

Tendremos una oportunidad para examinar sus letras, para analizar su música, también el reguetón en general.

Cuando te digo que hablaremos sobre masculinidad, me refiero a todo lo que se relaciona con este concepto. Masculinidad tóxica, objetivación, sexualización y homofobia. Todo eso es parte de la cultura machista. Bad Bunny ha contribuido a esto.

Pero también ha hecho cosas positivas. Seremos críticos con lo bueno y lo malo.

¿Gracias a Bad Bunny hay una nueva forma de entender a Puerto Rico?

Muchas personas que no son de la isla conocen poco sobre Puerto Rico. En EE.UU. muchos ciudadanos no saben que la isla es parte del país.

Bad Bunny en concierto

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Lo que escuchamos todo el tiempo es que es un lugar al que llegan huracanes, un sitio tropical para ir a vacacionar.

Lo que ha hecho Bad Bunny es abrirle los ojos a mucha gente sobre lo que está pasando ahí. Sobre las injusticias en relación a la red eléctrica, el desplazamiento y lo relacionado a los recursos naturales como las playas.

Pero también muestra la belleza de la gente, la idea de que los puertorriqueños no solo están sufriendo, sino que están orgullosos de sí mismos. Que están allá afuera en el mundo haciendo cosas grandes.

Algunos pensarán que es malo para Puerto Rico, porque canta sobre «perrear», pero la realidad es que les está dando a los puertorriqueños una oportunidad para amplificar sus voces.

Los puertorriqueños siempre han tenido voz, pero él les está dando un escenario, una plataforma.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Para el profesor Nathian Rodríguez, analizar la figura de Bad Bunny le permitirá a sus estudiantes entender asuntos tan diversos como masculinidad y mercantilización.

FUENTE RESPONSABLE: Ronald Ávila-Claudio. BBC News Mundo. 7 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Arte/EE.UU./Puerto Rico/Música/Educación.

 

El Canal de la Mona, el peligroso pasaje del Caribe en el que cada año mueren decenas de migrantes tratando de llegar a EE.UU.

Lejos de tierra firme, cuando sus ojos «solo veían cielo y agua», se arrepintió de emprender la travesía. Irisbel Herrera pensó que iba a morir en aquel bote de madera azotado por las olas.

Han pasado casi dos décadas, pero la mujer aún recuerda con lucidez lo que vivió cuando cruzó el Canal de la Mona, un pequeño estrecho de mar que separa a la República Dominicana de Puerto Rico.

«El viaje fue angustioso. Fue algo desesperante. Pensaba: ‘Dios mío, qué hice. Salí para ayudar a mi familia y quizás no los vuelva a ver jamás'», dice desde la sala de su casa en Río Piedras, un barrio de San Juan, la capital borincana.

Tiene 40 años y es de nacionalidad dominicana. Es una de las miles de personas que, para llegar al territorio estadounidense, han atravesado de forma irregular el pasaje que se extiende unos 112 kilómetros.

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En lo que va de año, en este tramo han muerto o desaparecido 71 personas, número que supera a los 65 fallecimientos que se registraron en todo el 2021, según la Organización Internacional para las Migraciones.

Las cifras nunca serán exactas, por lo complicado que es para las autoridades interceptar los viajes. Pero las historias que sí son públicas suelen ser desgarradoras.

El 12 de mayo, por ejemplo, zozobró una barcaza en la que viajaban unos 75 migrantes. La Guardia Costera de EE.UU. rescató a 38 personas con vida y 11 cadáveres.

Todas las personas fallecidas eran mujeres de nacionalidad haitiana.

Quienes sobreviven, como Irisbel, quedan marcados para siempre por el peligroso trayecto.

Y es que aun para los navegantes más experimentados, el Canal de la Mona, con sus particularidades, resulta un tramo de extremo peligro.

Migrantes detenidos por la Guardia Costera de EE.UU. en el Canal de la Mona. Están en un bote de madera junto a otra embarcación que pertenece al cuerpo militar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. De acuerdo con el capitán Gregory Magee, de la Guardia Costera de EE.UU., es común que los   botes de migrantes estén sobrecargados cuando cruzan el Canal de la Mona.

«Es peligroso. Es donde se unen el Océano Atlántico y el Mar Caribe y tienes una interacción de corrientes», dice Gregory Magee, un capitán de la Guardia Costera de EE.UU. que dirige la oficina de esa rama militar en Puerto Rico.

Lo asegura porque él también ha recorrido el canal, aunque con embarcaciones de primer orden y equipos tecnológicos especializados.

El Canal de la Mona (desde los ojos de Irisbel)

Cuando Irisbel decidió cruzar el Canal de la Mona tenía 21 años. Vivía en Higüey, un municipio en el este de República Dominicana, cerca de la turística ciudad de Punta Cana.

Era 2001 y ella, una madre soltera con dos hijos, trabajaba en una fábrica de costura.

Su salario mensual, 2.000 pesos dominicanos (US$40), se escurría entre sus manos como agua: pañales, comida, renta…

«Mi vida era bien difícil», afirma. «Entonces surgió una oportunidad. Un muchacho del barrio me dice: ‘vamos para Puerto Rico'».

Irisbel Herrera

FUENTE DE LA IMAGEN – IRISBEL HERRERA. Irisbel Herrera cruzó el Canal de la Mona hace dos décadas. Recién en 2021 recibió su estatus migratorio permanente y reside en Puerto Rico.

Consiguió 6.000 pesos dominicanos prestados (el salario de tres meses), cifra que, para aquel momento, «representaba un mundo», dice.

Luego de reunir el dinero, llegó hasta Cabeza de Toro, una zona boscosa (también al este de dominicana). Desde allí zarparía junto con su hermana en una yola (bote de madera) hacia Puerto Rico.

«Para empezar, no era como que la yola estaba cerca [de la orilla] y te subías. Teníamos que tirarnos desde un precipicio de unos cuatro pisos sobre el mar, nadar y entonces subirte a la yola», cuenta.

«Cuando yo me tiré, apareció la Marina [de República Dominicana]. Arrestaron a mi hermana y desde arriba me tirotearon. Yo me agarré de la cola del barco, no me despegué nunca. Perdí tres uñas. Luego, los pocos que había en el bote me ayudaron a subir», sostiene.

El barco estaba «hecho a mano», con su madera pintada de azul y blanco, y dos motores. Otras 11 personas también cruzaron.

Imagen aérea de migrantes siendo rescatados en el Canal de la Mona.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. El 12 de mayo de 2022 una embarcación con cerca de 75 migrantes zozobró en el Canal de la Mona. 11 mujeres de nacionalidad haitiana murieron en el incidente.

Una vez en el canal, cuenta, el viento golpeaba con fuerza. «Las olas subían y bajaban, y hacían caer la yola».

«Viene agua de todos lados, si no se vira la yola es porque la embarcación es buena».

La parte más difícil del trayecto, que duró un día y medio, fue cuando se acercaron a la isla Desecheo, un cayo al norte del Canal de la Mona, ​​ubicado 21 km al oeste de Puerto Rico.

La isla Desecheo, ubicada a 19 kilómetros de la costa del pueblo de Rincón, en Puerto Rico, también es parte del Canal de la Mona.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La isla Desecheo, ubicada a 19 kilómetros de la costa del pueblo de Rincón, en Puerto Rico, también es parte del Canal de la Mona.

Es justo ahí uno de los puntos en donde confluyen las aguas del mar Caribe y el océano Atlántico. En esta zona murieron las 11 migrantes haitianas a principios de mayo de este año.

«Cuando ves las luces de Puerto Rico, aún te falta cruzar Desecheo», afirma Irisbel durante una videollamada con BBC Mundo. «[En esta área] no sabes para dónde va a coger la yola. Ahí todo el mundo entra en pánico. La mayoría de los viajes se pierden en Desecheo».

Justó allí el agua comenzó a entrar en la embarcación. «Sientes que es el último adiós», asegura.

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La yola llegó a la orilla porque todos hicieron un esfuerzo tremendo para sacar el agua mientras recorrían el último tramo. Cuando Irisbel desembarcó, el canal le mostró nuevamente cuán traicionero puede ser.

«Me bajé por el frente de la yola, y una ola la golpeó, y la yola me pasó por encima. Las hélices del motor me cortaron».

Nadó ensangrentada y llegó a tierra firme casi inconsciente.

Los peligros

Los vientos alisios, las corrientes, la falta de equipo y el desconocimiento sobre navegación hacen que el Canal de la Mona sea un lugar «impredecible» para los migrantes, afirma el capitán Gregory Magee.

«Algunos migrantes, mientras están navegando, pueden mirar y decir: ‘bueno, está tranquilo en este momento’. Pero no saben si va a cambiar o si en realidad podría estar difícil en alta mar. No pueden ver eso hasta que realmente están expuestos», explica.

Bote de madera con ropa y artículos de migrantes luego de ser detenido por la Guardia Costera de EE.UU.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU.. Las débiles yolas, muchas veces de madera y construidas a mano, aumentan el peligro para los migrantes en el Canal de la Mona, un lugar descrito por las autoridades como «incierto» para navegar.

A esto se suman múltiples factores, como viajar sin chalecos salvavidas, radares o teléfonos celulares. También es un factor la sobrecarga de las débiles yolas, que aveces transportan a decenas de personas.

«Algunos contrabandistas de personas están más preocupados por evitar a las autoridades que por tomar rutas seguras», sostiene Magee.

Además de las características del canal, las personas que se lanzan en esta travesía sufren de muchos otros peligros, dice, por su parte, Romelinda Grullón, directora del Centro de la Mujer Dominicana en Puerto Rico.

La organización que dirige, que ofrece ayuda legal y psicológica a los migrantes, sobre todo a mujeres, ha atendido decenas de casos de personas que han sido abusados física y sexualmente durante el trayecto.

El capitán de la Guardia Costera de EE.UU. Gregory Magee

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU.. El capitán de la Guardia Costera de EE.UU. Gregory Magee, quien dirige la oficina de esa rama militar en Puerto Rico.

También a quienes quedan traumados por la ansiedad y estrés que les causa el viaje.

«Muchas de esas mujeres esperan en los campos antes de tomar una embarcación. Dentro de ese lapso de tiempo, que pueden ser varios días, algunas son violadas. Y cuando están en la embarcación, mientras más días pasan en alta mar, tienen más probabilidades de ser abusadas», señala Grullón, cuya entidad lleva 19 años ofreciendo servicios en Puerto Rico.

Hay quienes también han visto, agrega, cómo algunas personas son lanzadas por la borda mientras recorren el canal, por razones tan diversas como estar nerviosas en altamar o porque «les llegó su menstruación».

Estas dificultades no han hecho que los migrantes desistan de realizar el viaje. Durante la pandemia se registró un aumento en la cantidad de personas que cruzaron el canal.

La isla de Mona, ubicada en el centro del Canal de la Mona, está a 75 millas al suroeste de la ciudad boricua de Mayagüez

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La isla de Mona, ubicada en el centro del Canal de la Mona, está a 75 millas al suroeste de la ciudad boricua de Mayagüez.

De acuerdo con la Guardia Costera, en 2020 llegaron a Puerto Rico a través del pasaje 1.122 personas, mientras que en 2019 la cifra fue de 1.041.

En 2021 el número se redujo a 707. Las nacionalidades más comunes son dominicanos y haitianos, pero también hubo venezolanos, cubanos, turcos y brasileños.

Un trauma después del trauma

Muchos migrantes ven sus sueños desvanecerse cuando tocan tierra estadounidense, continúa Romelinda Grullón.

Mientras enfrentan la burocracia gubernamental para conseguir un estatus permanente, deben trabajar de forma irregular, muchas veces en condiciones inseguras, por poca paga y sin prestaciones sociales.

También enfrentan discriminación y son, una vez más, propensos a abusos que temen denunciar por miedo a ser deportados.

Irisbel Herrera

FUENTE DE LA IMAGEN – IRISBEL HERRERA. Irisbel, luego de llegar ensangrentada a una playa de Aguadilla, un municipio al oeste de Puerto Rico, comenzó a trabajar de forma irregular, de ordinario en restaurantes, para enviar dinero a los dos hijos que había dejado en República Dominicana.

En el territorio estadounidense, afirma, sufrió abuso sexual y físico por parte de una pareja, con quien tuvo un tercer hijo.

«Me amenazaba para que no trabajara, algo que yo hacía por mis hijos. Me decía que si lo hacía, me enviaría a inmigración al trabajo», cuenta Irisbel, quien no esconde las lágrimas mientras habla.

En el Centro de la Mujer Dominicana recibió ayuda psicológica para trabajar sus traumas. Recibió también apoyo legal y recién en 2021 logró su residencia permanente.

Imagen aérea de una embarcación con migrantes en el Canal de la Mona

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. Mientras gestionaba sus documentos migratorios, uno de sus hijos en República Dominicana falleció y no pudo asistir a su funeral. Ahora su meta es lograr que la hija que le queda en ese país se mude a Puerto Rico.

Pese a la necesidad y las dificultades económicas, subirse a una yola y cruzar el Canal de la Mona «es algo que no se lo aconsejo a nadie», dice convencida.

Imagen de portada: GUARDIA COSTERA EEUU. El islote Monito en el Canal de la Mona cerca del cual muchas veces quedan varados los migrantes. Mide unos 5 kilómetros y es inaccesible por mar.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Ronald Ávila-Claudio. 29 de junio 2022.

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