Las voces

Han pasado
años,
muchos
para mi gusto,
pero aun
sigo oliendo,
cada cosa
que en casa,
estimulaba
mis sentidos.

El aromático
perfume
de las especias
del medio oriente,
que
en la cocina,
mi madre
esparcía
sobre
sus tradicionales
platos,
solo únicos
para alguna
de las
festividades
mas importantes
de cada año.

Entrelazados
el perfume
del jazmín,
con los capullos
del limonero,
unidos en
en el patio,
bajo un techo
de perlas moradas,
con que la vid
nos regalaba
su fruto
cada año.

El perfume
inconfundible
de los
guardapolvos
blancos,
lavados
y planchados
a mano,
impecables
que nos hacia
iguales
a todos
en la escuela,
fuera hijo
del doctor
o del almacenero.

Los olores
a familia
en tardes tranquilas,
de buenos mates
con amenas charlas,
la visita inesperada
de algún familiar
o amistad,
que ahí nomas
nos acompañaba.

Sin embargo,
cuando pretendo
recordar
los tonos
de las voces,
resulta casi
un imposible,
se han ido
perdiendo
o quizás
se esconden
esperando
mi llegada.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

El beso que nos unio…

Me enamore
de vos
cuando
bailábamos
aquella vieja
melodía
ciñendo
tu cintura.

Tu perfume
al acercarme
a tu cuello,
fue como oler
algo que
de tan
desconocido,
se mostraba
único y solo
incorporado
a tu cuerpo,
y me produjo
esa sensación
de quedarme
amarrado
a tu lado
de por vida.

En la
segunda canción
nuestros labios
se rozaron,.
un brillo
intenso
cruzo
nuestra miradas,
te colgaste
de mi cuello,
te acerque
nuevamente,
y nos fundimos
en un beso
de amor
inigualable.

Seguimos hoy
bailando
la misma melodía,
y al besarnos
sentimos
esa misma pasión
de aquel
nuestro
primer encuentro.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

¿Recuerdas?

Todo comenzó
cuando cruzamos
nuestras miradas,
así vi tus ojos
de hermoso
color miel,
que como espadas
atravesaron
mi corazón.

Tu boca perfecta
delineada
con unos labios
como pintados
para una donna,
inicio de por si
en mi, una derrota
silenciosa
porque crei
estar frente
a una Diosa,
en un mundo
tan poco amable.

Solo unas
palabras
bastaron
para darnos
cuenta,
ese era
el momento
que ambos
esperábamos,
llegado
por estar
en el lugar
y momento
indicado.

Desde ese instante
sin embargo
a nuestro
primer beso,
paso un tiempo,
por tu empeño
en hacerme ver
de que nadie
iria de paso
asi porque sí
por tu vida.

Ingenuo pretendí
acortar
la distancia,
pero te
mantuviste
firme en
ese, tu espacio
de lo que hoy
estoy agradecido,
todo se hizo
tan transparente
y fuerte,
que amarrados
ahora nos amamos
desde el alma,
aun cuando el tren
que nos lleva
al destino final
haga escala
en la estación
de la eternidad.

¿Será así?

Alguien
en voz alta
lanzó aquella
frase
memorable,
el amor verdadero
es solo
el amor imposible.

No puedo negarlo
ya que con ella
coincido plenamente
¿quien en algún
momento no amo
a alguien en quién
creyó encontrar
el amor verdadero,
sin poder lograrlo?

Porque
esa sensación
única y sublime,
no correspondida,
sin embargo
cada tanto,
no importa
el tiempo
que ha pasado,
vuelve a mi
en recuerdo
con aquel rostro
bello e inalterable
de su juventud.

Así almacena los recuerdos el cerebro, estudio.

Los resultados de un nuevo trabajo de investigación en 2022 muestran un importante hallazgo sobre el almacenamiento de recuerdos en el cerebro.

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El cerebro es un órgano imprescindible para el organismo, implicado en el aprendizaje y la memoria. Así, este órgano también cumple la misión de almacenar recuerdos.

No obstante, debido al envejecimiento, junto con otros factores el cerebro puede verse afectado, especialmente por el deterioro cognitivo asociado a la demencia.

Recientemente un grupo de investigadores ha desarrollado una nueva herramienta que permite obtener imágenes de astrocitos individuales en el cerebro de ratones despiertos. La gran noticia es que el nivel de detalle de estas imágenes no tiene precedentes.

En concreto, estos investigadores han podido demostrar por primera vez ‘in situ’ que los astrocitos provocan señales de calcio tan rápidas como la de las neuronas; con una duración inferior a 300 milisegundos.

Lo interesante de este trabajo de investigación publicado en la revista ‘Science Advances‘ es que los astrocitos juegan un papel clave en el cerebro durante el procesamiento de información y el almacenamiento de recuerdos.

Las conexiones del cerebro y los recuerdos

Hay que tener en cuenta que la forma en la que experimentamos el mundo se debe a complejas e intrincadas interacciones entre las neuronas del cerebro. Así, los resultados de esta prestigiosa investigación, muestran que los astrocitos, que son unas células no neuronales del cerebro, también participan de forma protagonista en el procesamiento de la información y probablemente en la memoria.

Almacenamiento de los recuerdos en el cerebro.

Un aspecto interesante de esta investigación liderada por profesionales de la Universidad de Posgrado del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST), en Japón, es que lograron una señalización en el interior de los astrocitos individuales con un nivel de detalle y velocidad nunca visto anteriormente en el cerebro de ratones despiertos.

Al respecto, el primer autor de la investigación, el doctor Leonidas Georgiou, explica que «si estas implicaciones son ciertas, transformarán fundamentalmente nuestra forma de pensar sobre la neurociencia y el funcionamiento del cerebro».

Los astrocitos, un elemento clave

Los astrocitos son un elemento cerebral que hasta el momento no habían recibido tanta atención como las neuronas. En este sentido, se creía que tan solo se trataba de células auxiliares que suministraban nutrientes a las neuronas y eliminaban sus residuos.

«Pero en los últimos años ha habido cada vez más pruebas de que los astrocitos pueden escuchar los mensajes químicos que se envían entre las neuronas en las sinapsis, y pueden responder con sus propias señales, proporcionando una capa adicional de complejidad a la forma en que nuestro cerebro recibe y responde a la información», explica el doctor Leónidas Georgiou.

Superalimento cacahuete memoria y cerebro

Como conclusión, los autores de esta importante investigación cuyos resultados han visto la luz en 2022, señalan que «todavía no sabemos cómo se almacenan los recuerdos en el cerebro, pero es increíble pensar que podría implicar a los astrocitos. Es probable que sea demasiado bueno para ser cierto, pero es una hipótesis apasionante que hay que seguir».

Hábitos para mejorar la memoria y la salud del cerebro

La memoria guarda una relación estrecha con los recuerdos en la memoria, aunque realmente no significan lo mismo. Así, a medida que envejecemos es habitual que se produzca un deterioro cognitivo en el cerebro, lo cual puede conllevar a pérdidas de memoria de forma más regular.

Sin embargo, existen diferentes hábitos que dependen de nosotros mismos, los cuales pueden ayudar a frenar o retrasar la pérdida de memoria. Igualmente, estos hábitos también son especialmente beneficiosos para la salud del cerebro en su conjunto.

Así, diferentes estudios y trabajos de investigación destacan la realización de ejercicio físico de forma regular, llevar a cabo una alimentación saludable y equilibrada, y descansar bien, como tres hábitos claves para la salud de la memoria.

Beneficios del deporte en la salud cerebral

Está demostrado que la realización de ejercicio físico con regularidad aporta beneficios a la salud del cerebro y la memoria. Sin ir más lejos, un reciente trabajo de investigación realizado por neurocientíficos de la Universidad de Ginebra (Suiza) demuestra que una sesión de 15 minutos de ejercicio físico intenso ayuda a mejorar la memoria.

Beneficios del deporte para la salud del cerebro

Además, de estos beneficios para la memoria, cuando una persona realiza ejercicio físico, de diferente intensidad; una vez finalizado sienten inmediatamente bienestar físico y psicológico. Esta sensación agradable es originada por los endocannabinoides, que se tratan de unas pequeñas moléculas originadas en el cuerpo durante la realización de ejercicio físico.

Imagen de portada: Gentileza de TodoDisca

FUENTE RESPONSABLE: TodoDisca. Por Alejandro Perdigones en Salud. Febrero 2022.

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Don Julián

El olor
a humedad
y a rancio
se huele
desde lejos
de la vieja
casona,
que fuera
por años
la vivienda
del
viejo Don Julian,
lugar
de encuentros
que
cuando niños
al caer
cada tarde,
nos reuníamos
allí siempre
creando historias
de espíritus
y fantasmas,
hasta
que un día
un anima
blanca
como
luna llena,
se presentó
ante nosotros,
moviendo
sus largos
brazos
en forma
frenética,
como si
quisiera
hacernos
suyos,
nos
quedamos
tiesos
solo por
un momento,
al caer
la sábana
con la
que se había
cubierto
Don Julian.

Vivía solo
con su perro,
un mastín
napolitano,
al que llamaba
Rocco,
para
Don Julián
nuestra
llegada,
era esa
bocanada
de compañía
que necesitaba,
nos daba
chocolate
en invierno,
agua con limón
en verano,
era viudo
con tres hijos,
que rara vez
lo visitaban.

Era feliz
al vernos,
parecía
uno de
nosotros,
siempre
nos decía,
que eramos
sus más
fieles amigos,
obvio después
de Rocco,
al dejarlo
participar
en nuestros juegos y
locas historias.

Hasta que
un día
al llegar,
la puerta reja
de la entrada,
lucia un grueso
candado,
golpeamos
nuestras manos
sin resultados,
apareció un vecino
que ya nos conocía,
para decirnos
que sus hijos
sin consultarle,
lo habían
internado
en un geriátrico.

Nosotros
púberes
le dijimos
cual era
la razón,
si Don Julián
era un roble,
sin dolencia
alguna,
el vecino
nos miró,
luego tosió
como
si le costara
hablar,
pero al final
nos dijo
que a los hijos
les interesaba
la vieja casona,
para un negocio
que les habían
ofrecido,
nos miramos
«el polaco», Tati y yo
y por lo bajo
solo dijimos,
lo encerraron,
le robaron
no la casa,
sino algo peor
la libertad y su vida
al bueno de Julián.

Esa fue creo
la primera
lección
de vida
que
aprendimos,
cuídate
de tus mas
cercanos,
que ante el
primer
descuido,
pueden
llegar
a fagocitar
hasta tu vida,
cuando te ven
solo
y autosuficiente.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Si pudiera…

Si pudiera
retroceder
modificando
la hoja
de ruta
de esta
vida caminada,
la cambiaría
hacia aquella
inolvidable
muchacha
adolescente
que realmente
me amaba,
a quien
le arrebate
en ese altillo
luminoso
de su casa,
su tesoro
más guardado,
aquella la que
sin dobleces
ni exigencias
me aceptaba
tal como yo era,
con un millón
de imperfecciones,
escasas virtudes.

Aún cuando
ya nos
habíamos
despedido,
fue tan
generosa
tratando
de evitar
que
cometiera
el error,
que me
llevó luego
a un colapso
sin retorno.

No se porque
ahora pienso
en ella,
la soledad
quizás,
que será
de su vida,
será feliz
como lo fue
aún en
aquel tiempo
mezquino
que le di,
cuando
en mis brazos
trémula
me entrego
su corazón y
hasta su alma.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Hoy te recordé especialmente ¿Cómo están por ahí, hermano?

No he escrito sobre él desde que partió; pero hoy se cumplen 21 años de su ida de vacaciones, a ese lugar encantado de praderas verdes y un cielo azul intenso, al que no visita jamás nube alguna.

Mi hermano Carlos; quince años casi de diferencia de edad, el mayor de los cuatro.

Será porqué hoy la memoria larga que es la que más perdura en el tiempo, me hizo recordar a aquel 21 de octubre cerca de las 22 de la noche -casualidad o causalidad-; de festejo de cumpleaños de quien fuera mi esposa cuando sonó el timbre del teléfono fijo -todavía existían; no como hoy que los fijos han casi desaparecido dando paso a estos demonios aparatitos portátiles.

Me llamaron para informarme que había fallecido. Era algo previsible que ocurriera; porque internado en la unidad de cardiología del Hospital Alvarez, su estado era más que crítico.


Ya había tenido alguna que otra internación anterior, en las que antes de irme a mi trabajo, pasaba para asear y afeitarlo. No me sorprendí, porque al margen del dolor genuino de su pérdida; al mismo tiempo pensé que era lo mejor que podía sucederle.


¿Por qué, me preguntaran? Porque ya no era el Carlos, conocido por todos. Estaba en su mundo y permanecía en silencio. La medicación había hecho estragos en su mente. Iba a visitarlo, como para alegrarlo y conversar con él; para terminar siendo solo un monologuista.


A veces, he hablado con su hijo Carlos, comentándole que con seguridad los médicos psiquiatras le pifiaron en el diagnóstico y lo medicaron pésimo.


Mi hermano enfermó por primera vez muy joven; era hiperquinético, no tenía problemas en levantarse a las 4 o 4:30 de la mañana para preparar sus cosas y comenzar su negocio independiente de repartir con su camioneta, productos alimenticios en todo el radio de la ciudad de Buenos Aires.

Fumador compulsivo como lo fuera mi padre; ello tampoco ayudó a su calidad de vida.


Pasajes de su infancia y adolescencia que quizás lo atormentaban, más el estrés al límite al que se enfrentaba cada día, hicieron el resto.
Pero antes de enfermarse; era un ser alegre, conversador a quien el chiste le salía naturalmente para hacer reír a quienes lo rodeaban.


Fue bondadoso y demasiado generoso con mucha gente, que no lo merecía. Velaba más por los de afuera, que por los de adentro.
Quizás vuelvo a reiterar, por lo que vivió desde muy joven. Un excelso jugador de billar a tres bandas; era su único entretenimiento fuera del trabajo.


Pero se y lo siento así, que desde hace 21 años está muy feliz de encontrarse donde está, con la paz y armonía que debió sentir cuando se encontró con el viejo. Y ni que hablar de mamá, la que siempre caminaba por la calle Cesar Díaz hasta donde vivía, para visitarlo porque era su preocupación constante.


A mamá la recibieron dos años después, hasta que finalmente el año pasado llegó mi querida hermana Alicia.
Seguramente ahora los cuatro deben pasarla juntos, juntando todos los recuerdos- miles- y hablando de ellos en ese lugar celestial, en el que visitarán y serán visitados, por todos los seres queridos que han partido.

Para todos ellos; que en paz descansen eternamente en los brazos de Dios.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

No es la soledad…es la vida.

Soledad infinita
que ya pesa
un poco más
que ayer
y menos
que mañana,
sobre
las espaldas
exhaustas
por haber vivido
de pie
equivocado
o no,
pero jamás
de rodillas.

Orgullo, no
no es orgullo,
es lo que uno
mamo de chico,
ejemplos de vidas
sin dobleces
ni trampa alguna.

No conseguiré
el cielo fácilmente
porque me equivoqué
fiero algunas veces,
he pedido perdón
a aquellos que lastime
por esos impulsos
que uno no los sujeta.
 
Pero no me quejo
vida bien vivida,
con momentos
únicos e
inolvidables,
mi único amor,
mis hijos, mis nietos
y también
de los otros
las pérdidas
algunas que aún
duelen en el Alma,
y que uno guarda
para cuando
se acerque
el camino
del reencuentro.

Como cantaba
la «negra» Sosa,
gracias a la vida
que me ha dado tanto.