La nueva parte del cuerpo hallada por un grupo de científicos (y para qué sirve).

Pon tus dedos en la parte posterior de tus mejillas y aprieta los dientes. Notarás que un músculo se tensa en relieve.

Ese es el músculo masetero, el más prominente de los músculos de la mandíbula.

Los libros de anatomía tradicionalmente han descrito al masetero como un músculo compuesto por dos capas: una superficial y otra profunda.

Pero ahora, un grupo de investigadores en Suiza dice haber descubierto una sección de los músculos de la mandíbula que hasta ahora había pasado desapercibida.

Su hallazgo consiste en que describieron una tercera capa aún más profunda del músculo masetero.

El músculo masetero es el más prominente de los músculos de la mandíbula.

«Aunque generalmente se asume que la investigación anatómica en los últimos 100 años no ha dejado piedra sin remover, nuestro hallazgo es casi como si los zoólogos descubrieran una nueva especie de vertebrado», dijo en un comunicado Jens Christoph Türp, coautor del estudio y profesor en el Centro Universitario de Medicina Dental de Basel.

Capa profunda

Para lograr este descubrimiento, los investigadores estudiaron la estructura de la musculatura de la mandíbula, imágenes tomográficas, secciones de tejido de personas muertas que donaron sus cuerpos a la ciencia y datos de resonancia magnética de una persona viva.

La S corresponde a la capa superficial del masetero. La D a la capa profunda. Y la C a la coronoide, la tercera capa aún más profunda recién descubierta.

De esta manera, identificaron esta tercera capa profunda, asociada al proceso muscular de la mandíbula inferior.

A ese proceso muscular se le llama «coronoide», por eso los autores de la investigación proponen que a esta nueva capa se le llame Musculus masseter pars coronoidea.

Szilvia Mezey, coautora del estudio, explica que aunque anteriormente ya se había descrito al músculo masetero con tres capas, la literatura existente no es clara y a veces es contradictoria.

El masetero a veces se describe con una sola capa, a veces con dos y cuando se ha descrito con tres capas, se ha visto como una variación particular, dice la experta.

Mujer

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

«Queríamos ver a qué se debía esa inconsistencia», le dice a BBC Mundo Mezey, quien trabaja en el Departamento de Biomedicina en la Universidad de Basel.

«Con nuestra investigación nos dimos cuenta de que no era solo una variación, sino que era consistente, estaba constantemente ahí».

 

¿Qué función tiene?

Según Mezey, esta nueva capa tiene una función claramente distinta a las otras dos capas del masetero.

Odontóloga

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

La primera capa se encarga de elevar la mandíbula, la segunda ayuda a que no se se vaya ni hacia atrás ni hacia adelante; y la tercera ayuda a retractar la mandíbula, estabilizarla y cerrarla.

Para la experta, este hallazgo resulta importante para odontólogos y cirujanos, ya que indica que el masetero está formado y se comporta de una manera distinta a lo que hasta ahora se había pensado.

Además, dice la especialista, su investigación demuestra que no tenemos el cuerpo humano completamente mapeado y que nos falta mucho por conocer.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021

Cuerpo humano/Ciencia/Investigación médica/Salud

Ómicron: 5 buenas noticias para acabar el año.

La pandemia no ha terminado, y no sabemos cómo ni cuándo terminará. El nivel de incertidumbre sigue siendo muy alto.

Todavía hay muchas cosas que no sabemos de ómicron y predecir cómo evolucionará el virus es muy arriesgado.

No podemos descartar que incluso la situación empeore, pero también podemos encontrar algunas buenas noticias que nos permiten seguir siendo moderadamente optimistas.

1. La infección por ómicron supone un menor riesgo individual de hospitalización y fallecimiento.

Cada vez hay más evidencias de que la infección por esta variante supone un menor riesgo de hospitalización. Los primeros análisis que llegan de Sudáfrica sugieren un riesgo reducido de hospitalización entre las personas infectadas con ómicron en comparación con las infectadas con otras variantes, en el mismo período de tiempo.

Además, una vez hospitalizadas, las personas infectadas con ómicron tenían un riesgo reducido de enfermedad grave en comparación con las personas infectadas por delta. Es probable que parte de esta reducción se deba a una alta inmunidad de la población.

En otros países empieza también a ser ilustrativo el desacoplamiento entre infectados por ómicron y el número de pacientes que entran en UCI y fallecen por covid-19, aunque todavía sea difícil determinar si la nueva variante es menos virulenta o si es efecto de la inmunidad de la población (infecciones previas y vacunación), o por ambas cosas a la vez. En Sudáfrica se notifica un 65 % menos de hospitalizaciones; en Escocia, un 60 %; y en Inglaterra, un 40 %.

Un reciente informe del Imperial College de Londres concluye que las personas que contraen ómicron tienen una menor probabilidad de necesitar atención hospitalaria en comparación con la variante delta.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, en su informe de evaluación de riesgos para la variante, ya califica de «riesgo relativo moderado» la posibilidad de hospitalización por ómicron, comparado con delta (aunque admite que todavía no hay datos sobre la gravedad una vez en el hospital o la mortalidad).

2. En algunos países los casos caen en picada.

En Noruega, Holanda, Bélgica, Alemania, Sudáfrica o Austria ya ha comenzado a disminuir el número de casos. Es posible que en varios de estos países se mezclen el efecto de delta y ómicron. Algunos, además, llevaban varias semanas con restricciones.

Variantes del coronavirus

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

Pero si nos fijamos en Sudáfrica, donde el efecto de ómicron parece más evidente, el aumento ha sido explosivo y exponencial y la caída también parece ser muy rápida. Algunos sugieren unas cuatro-cinco semanas de subida hasta llegar al máximo y otro tanto de bajada.

Quizá esta sea la mejor noticia. Aunque la posibilidad individual de hospitalización sea menor, un muro vertical de casos es tremendamente peligroso para el sistema sanitario y lo puede llevar al colapso. Por eso, la caída en picado de casos es una muy buena noticia.

3. Las vacunas protegen frente a ómicron.

Las personas con dos dosis permanecen protegidas frente a la hospitalización, aunque hayan perdido parte de la protección frente a la infección.

Probablemente esto es debido a que la mayoría de las vacunas proporcionan una respuesta celular que no se ve afectada por esta variante. También hay datos que demuestran que una tercera dosis de las vacunas ARN mensajero tienen una potente capacidad neutralizante contra ómicron.

Además, ya se están desarrollando nuevas vacunas universales frente al SARS-CoV-2 y todas sus variantes, incluida ómicron.

Vacuna

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

4. Hay fármacos eficaces contra ómicron. 

La revista Science presenta en su portada al medicamento Paxlovid, un nuevo antiviral oral, inhibidor de la proteasa viral, con una capacidad de disminuir el riesgo de covid-19 grave en más de un 90 %. Este antiviral ya ha sido aprobado por la FDA.

El Paxlovid es un inhibidor de una de las proteasas del SARS-CoV-2, la denominada 3CL. El tratamiento se combina con otro inhibidor de las proteasas, el ritonavir, que ha sido empleado contra el VIH.

Como la variante ómicron no presenta mutaciones en esas proteínas que son la diana de Paxlovid, es muy probable que este fármaco sea igualmente eficaz con la nueva variante en la vida real. Al menos, según ha informado la empresa Pfizer, los ensayos in vitro así lo demuestran.

Pero todavía hay más. El anticuerpo monoclonal Sotrovimab, de la empresa GSK, también parece que es eficaz contra ómicron. Se trata de un anticuerpo que se une a una zona concreta (epítopo) en el SARS-CoV-2 compartida con el SARS-CoV-1 (el virus que causa el SARS), lo que indica que ese epítopo está muy conservado. Esto dificulta que se desarrollen resistencias en las nuevas variantes.

Laboratorio

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

El Remdesivir, un inhibidor de la ARN polimerasa viral, es otro antiviral que en pacientes no hospitalizados con síntomas covid-19 resultó en un 87 % menos de riesgo de hospitalización o muerte que el placebo. 

Gilead, el fabricante de Remdesivir, ha llevado a cabo un análisis de la información genética de ómicron y no ha encontrado mutaciones que afecten a la diana de este fármaco, por lo que es muy probable que este antiviral siga siendo activo contra esta variante.

Hasta la fecha, la actividad antiviral de Remdesivir ha sido confirmada in vitro contra todas las otras variantes del SARS-CoV-2, incluyendo alfa, beta, gamma, delta y épsilon.

5. Ómicron infecta menos las células pulmonares.

Al menos en modelos celulares y en hámsteres. Es verdad que no tenemos el dato en humanos, pero existen varios trabajos preliminares que sugieren que la variante ómicron se multiplica peor en células pulmonares, lo cual podría ser indicativo de su menor virulencia (aunque habría que comprobar qué ocurre en otros órganos).

Trabajadoras de la salud.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

Todavía la situación es muy delicada, sobre todo por el explosivo aumento de casos que están llevando al sistema sanitario al colapso. Si antes 1 de cada 100 casos acababa en el hospital, ahora, gracias a las vacunas, son 1 de cada 1.000, pero si aumenta de manera exponencial el número de casos, las hospitalizaciones también aumentarán y colapsará el sistema, como ya estamos viendo. Por eso tenemos que ser muy cautos.

De todas formas, estas noticias, aunque preliminares, son buenas noticias y nos permiten seguir siendo optimistas. 2020 fue el año del virus, 2021 el de las vacunas de ARN mensajero y ojalá 2022 el comienzo del fin de la pandemia.

*Ignacio López-Goñi es catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, España.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: THE CONVERSATION. Por Ignacio López-Goñi. Diciembre 2021.

Pandemia de coronavirus/Ciencia/Salud/Variante Ómicron/Vacunas contra el coronavirus.

 

 

 

Covid de larga duración: «Tengo que elegir entre caminar y hablar»

Jasmine Hayer ha sido contactada por cientos de pacientes después de iniciar un blog en el que aborda el covid prolongado.

Son miles los afectados, pero no hay certeza de por qué algunas personas desarrollan el llamado covid de larga duración y otras no.

Tampoco se comprenden en su totalidad los mecanismos por los cuales una infección del coronavirus conducen al covid prolongado.

Ese contexto hace difícil calcular cuántos casos existen en todo el mundo.

«Las estimaciones varían sobre cuán frecuente es el Covid prolongado, pero aproximadamente una cuarta parte de las personas con Covid-19 tienen síntomas persistentes 4 a 5 semanas después de dar positivo en la prueba, con alrededor 1 de cada 10 experimentando síntomas después de 12 semanas», señala un informe* de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud.

La periodista de la BBC Charlie Jones obtuvo algunos testimonios desgarradores en Reino Unido, donde se estima que más de un millón de personas lo padecen.

Y es que muchos pacientes dicen que solo tuvieron una infección inicial leve, pero que terminó arruinando su salud, su vida social y sus finanzas.

Raya

Jasmine Hayer, de 32 años, vivía en Londres y se estaba preparando para ser profesora de yoga cuando contrajo el coronavirus en marzo pasado.

A veces se siente como si fuera una persona diferente, dice, hablando lenta y cuidadosamente desde la casa de sus padres en Bedfordshire, en el este de Inglaterra.

Se mudó allí el verano pasado cuando se dio cuenta de que ni siquiera podía hacer la cama sin perder el aliento.

«Esta enfermedad es tan desconcertante y nadie sabe realmente cómo tratarla. Honestamente, no sé si alguna vez recuperaré por completo mi salud, pero nunca dejaré de intentarlo», indica.

Actualmente se encuentra de licencia pagada por enfermedad, pero está desesperada por volver a trabajar.

Siente como si le hubiesen arrebatado su vida, lo mismo que experimentan «tantos otros con covid de larga duración», dice. «Hemos tenido una gran crisis de identidad».

Jasmine Hayer

FUENTE DE LA IMAGEN – JASMINE HAYER

Jasmine se estaba preparando para ser profesora de yoga antes de que contrajera el virus.

«Necesito reinventarme. Ni siquiera puedo levantar el brazo izquierdo, mucho menos ser profesora de yoga, lo cual es desgarrador».

Durante nueve meses, los médicos dijeron que la ansiedad era la causa de sus síntomas, que incluían presión en el pecho, dolor en el corazón, dificultad para respirar, fatiga y palpitaciones.

Pero sabía que estaban equivocados y desarrolló su propio rastreador de síntomas que la ayudó a darse cuenta de que sus desencadenantes eran: inclinarse, caminar y hablar, con un impacto retardado en sus pulmones.

Su salud sólo comenzó a mejorar cuando comenzó un tratamiento en una clínica para 130 pacientes con covid prolongado severo, en el Hospital Royal Brompton, en Londres.

Los médicos encontraron múltiples problemas de salud. Una prueba de transferencia de gas mostró que los niveles de oxígeno en sus pulmones eran del 53%, lo mismo que un paciente con una enfermedad pulmonar, y le diagnosticaron inflamación cardíaca que le dijeron que no habían visto antes.

También encontraron pequeños coágulos de sangre en sus pulmones, que solo aparecieron en un examen especializado llamado gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión.

Desde que comenzó a tomar medicamentos anticoagulantes, los coágulos han desaparecido, pero todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

Jasmine Hayer

FUENTE DE LA IMAGEN – JASMINE HAYER

Jasmine se sintió desesperadamente sola después de que los doctores le dijeran que lo que estaba experimentando era ansiedad.

«Un medicamento antiinflamatorio llamado colchicina cambió significativamente mi recuperación, pero desgraciadamente volví a recaer. Ahora puedo caminar lentamente por cinco minutos una vez a la semana si tengo suerte, pero después me duele el pecho. Tengo que elegir entre usar mi voz y mover mi cuerpo. No puedo hacer ambas cosas en un día».

«Los médicos no saben por qué si tengo buenos niveles de oxígeno en mi cuerpo, no llega a mis pulmones, lo que podría ser un problema con mis vasos sanguíneos. Pero mis escáneres muestran que son normales, nunca antes habían visto esto».

Desde que comenzó un blog en el que cuenta su caso, ha sido contactada por cientos de personas con covid de larga duración que están desesperadas por ayuda.

«Muchos pacientes están siendo despachados porque sus médicos de cabecera y especialistas no han recibido suficiente orientación. No saben que los pacientes pueden tener micro coágulos de sangre, aunque los resultados de sus escáneres y análisis de sangre sean normales, como me pasa a mí».

Jasmine está siguiendo de cerca un estudio puesto en marcha en Alemania que encontró coágulos de sangre microscópicos en pacientes con covid de larga duración, lo que estaría privando de oxígeno a los tejidos.

Una técnica que limpia la sangre al eliminar las proteínas que forma la enfermedad ha ayudado a algunos pacientes allí.

jasmine Hayer

FUENTE DE LA IMAGEN – JASMINE HAYER

Jasmine todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

También es asesora de pacientes en el estudio de covid de larga duración más extenso del mundo hasta la fecha, cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Amitava Banerjee, profesor de Ciencia de Datos Clínicos de la University College London, está dirigiendo STIMULATE-ICP, un estudio de dos años en el que participarán 4.500 pacientes de seis clínicas de covid de larga duración.

Se probarán medicamentos existentes para determinar su eficacia, incluidos los antihistamínicos, como el tratamiento para la fiebre del heno, la loratadina. También se podrán a prueba fármacos anticoagulantes como rivaroxaban y el fármaco antiinflamatorio colchicina.

A Banerjee le preocupa que el número actual de infecciones provoque que más personas sufran de covid prolongado.

Muchos pacientes lo desarrollaron después de una infección leve, explica, por lo que no está seguro de que la variante ómicron pueda producir una enfermedad inicial menos grave.

«Sabemos que las personas que no fueron hospitalizadas con covid grave han seguido con sus vidas y se han visto más deterioradas y eso debería preocuparnos», dice.

Jasmine Hayer

FUENTE DE LA IMAGEN – JASMINE HAYER

A menudo le cuesta concentrarse porque su dolor en el pecho y en el corazón desencadena su trastorno de estrés postraumático.

Sin lugar a dudas, las vacunas ayudan a prevenir la muerte y la manifestación severa de la enfermedad, pero los científicos aún no saben si protegen contra el covid prolongado, indica.

Muchos jóvenes con covid prolongado no han podido regresar al trabajo, agrega, y esto ha tenido un impacto importante en su salud, bienestar y economía.

El cardiólogo considera que la mejor manera de prevenirlo es «en primer lugar, evitar infectarse y mantener baja la tasa de infección», lo que no se logrará con un enfoque exclusivo de vacunas, explica.

«Me encantaría ver más consideración, debate y reconocimiento del covid de larga duración por parte de quienes hacen nuestras políticas públicas», dice.

«Si solo se hacen mediciones de las muertes, se deja por fuera el impacto en las vidas de las personas. Deberíamos saberlo».

Se solicitó al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido una respuesta a los comentarios del profesor Banerjee.

«Al final de mis clases, me siento borracha»

Para Emily Miller, el covid de larga duración sigue siendo una experiencia aterradora y solitaria, sin el aporte de especialistas médicos que la apoyen.

Emily Miller

FUENTE DE LA IMAGEN – EMILY MILLER

Emily Miller contrajo covid-19 en octubre.

La joven de 21 años había regresado a la ciudad de Oxford cuando, en octubre, contrajo el coronavirus.

Había estado estudiando Industria de la Música en la ciudad de Brighton.

Miller creció en Oxford y se acostumbró a caminar a todas partes y disfrutar de los paseos al teatro.

Ahora sólo sale de casa para citas médicas y sus estudios.

«Al final de mis clases, me siento borracha y no puedo recordar lo que se ha dicho».

«No veo a mis amigos ni tengo una vida social. Mi vida ha cambiado por completo y también mi trayectoria profesional».

Después de una infección leve inicial, comenzó a experimentar migrañas, tinnitus, entumecimiento, dificultad para respirar, mareos, hemorragias nasales, dolor de pecho y náuseas.

Un análisis de sangre mostró que tenía un recuento bajo de glóbulos blancos y fue remitida a una clínica de covid de larga duración, que la ayudó con el manejo de la fatiga. Luego fue enviada a un neurólogo.

Emily cuenta que un médico de cabecera le dijo que los síntomas se debían a la ansiedad y que debía «ir a casa y ponerme en orden».

«Se me estaban acabando las opciones»

Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales. Su médico de cabecera sugirió recientemente que se trataba de un síndrome del intestino irritable relacionado con la ansiedad.

Emily Miller

FUENTE DE LA IMAGEN – EMILY MILLER

Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales.

«Me encantaría tener más exámenes e investigaciones para ver qué está causando esto, pero sigo chocando contra una pared de ladrillos», dice.

Además de su salud, sus mayores preocupaciones son financieras; tener con qué pagar la renta cada mes es una de ellas.

«Solicité un subsidio para estudiantes discapacitados, pero no reconocen el covid de larga duración como una discapacidad. Realmente espero que algún día se cuente», señala.

Siente que sus perspectivas laborales cuando se gradúe el próximo año son sombrías, y su sueño de trabajar para un sello discográfico está en suspenso.

Decidió crear una página de recaudación de fondos para mantenerse y costear sus intentos por conseguir una cura a través de tratamientos experimentales como la oxigenoterapia.

«No me gusta pedirle a otras personas que me apoyen (económicamente), pero sentí que se me estaban acabando las opciones».

Pérdida de peso, diabetes e hipertensión.

En una situación similar se encuentra Antony Loveless, quien recientemente tuvo que pedirle a su madre que le prestara unos US$1.300 para pagar su hipoteca.

Antony y Claire

FUENTE DE LA IMAGEN – ANTONY LOVELESS

Antony y su compañera Claire perdieron sus trabajos y pasaron la mayor parte de este año en la cama.

Tiene 54 años y se infectó con SARS Cov-2 en enero mientras trabajaba como investigador principal en el puerto de London Gateway.

Su compañera, Claire Hooper, de 52 años, que trabajaba como enfermera, también lo contrajo y, como él, sufre de covid prolongado.

Han pasado la mayor parte de este año en cama con dolor y fatiga incapacitantes, y ambos han sido despedidos de sus empleos.

Antony ha perdido 25 kilos, camina con un bastón y conduce un automóvil con placa de discapacidad.

Le han diagnosticado pérdida de glóbulos blancos y un trastorno autonómico llamado síndrome de taquicardia ortostática postural, que afecta su capacidad para regular la presión arterial.

Claire ha perdido 38 kilos y ahora tiene diabetes e hipertensión.

Ambos han sido dados de alta de una clínica de covid de larga duración, ya que les dijeron que estaban demasiado enfermos para comenzar la rehabilitación.

Usaron más de US$13.000 de sus ahorros solo para pagar su hipoteca y facturas. Recientemente, calificaron para ser cobijados por los beneficios del Estado.

«Teníamos un estilo de vida bueno, de clase media», dice Antony. «Pasamos de ganar alrededor de US$6.000 al mes a vivir con lo mínimo».

«¿Y nosotros?»

El ex fotógrafo de guerra y autor tiene que configurar recordatorios en su teléfono para ir a la cocina a comer, pero luego no puede recordar por qué está allí.

Antony Loveless

FUENTE DE LA IMAGEN – ANTONY LOVELESS

Antony Loveless trabajó como fotógrafo de guerra y autor.

«No había fumado en 37 años y olvidé que no fumaba y compré un paquete de cigarrillos el otro día», dice.

Se siente frustrado porque se recopilan estadísticas sobre personas con covid-19 que viven y mueren, pero «no de las personas en el medio».

«El gobierno nunca habla de covid de larga duración. O mueres o te recuperas, pero ¿y nosotros?»

Dice que las cosas se pusieron tan mal hace unos meses que junto a Claire consideraron terminar con sus vidas.

«Llegamos a un punto en el que no podíamos seguir con el dolor y la falta de calidad de vida. Nos habíamos quedado sin dinero y sin opciones y estábamos acostados en la cama, sin ni siquiera poder seguir una trama en la televisión».

Antony dice que se sienten como si los hubieran dejado flotando en el aire.

«Seguiremos viviendo y esperando mejorar, eso es todo lo que podemos hacer», asegura.

Raya

¿Qué es el covid de larga duración?

  • El covid prolongado cubre una amplia gama de síntomas que incluyen fatiga, tos, dolores de cabeza y musculares.
  • La mayoría de las personas que contraen el coronavirus se sienten mejor en unos pocos días o semanas, pero los síntomas pueden durar más, incluso después de una infección leve.
  • «Existe una creciente evidencia de que el virus puede causar daño directo a los órganos, pero también desencadenar una respuesta anormal, aumentando la coagulación de la sangre y la liberación de sustancias inflamatorias», señala el informe de la OMS y del Observatorio Europeo: *»In the wake of the pandemic. Preparing for Long COVID» (Como consecuencia de la pandemia: prepararse para un COVID prolongado).

Imagen de portada: Gentileza de Jasmine Hayer

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021

Sociedad/Ciencia/Salud/Variante Ómicron

Por qué decimos «talón de Aquiles» para denotar debilidad (y cuán acertado es anatómicamente).

Todos tenemos un talón de Aquiles, literal y figuradamente.

De hecho, en el primer caso, tenemos dos, que también se llaman tendones de Aquiles.

Son unas bandas resistentes de tejido fibroso que conectan los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Cuando los músculos de la pantorrilla se flexionan, el tendón de Aquiles tira del talón y ese es el movimiento que nos permite estar de puntillas al caminar, correr o saltar.

Y son los tendones más grandes y fuertes del cuerpo, lo cual es curioso pues usamos la expresión «talón de Aquiles» para aludir al punto débil de una persona o cosa.

Pero eso, como tanto más, se lo debemos a la maravillosa imaginación de los Antiguos Griegos.

Profecía amenazadora

Hay varias versiones de la historia de Aquiles, el más grande de todos los héroes griegos de la guerra de Troya, pero en todas las profecías marcan su vida, incluso antes de nacer.

Tetis, su madre, era una ninfa o diosa del mar de quien se habían enamorado Zeus, el rey de los dioses, y Poseidón, el dios del mar, quienes estaban haciendo hasta lo imposible para conquistarla.

Una versión cuenta que Tetis rechazó a los dos dioses y Zeus se enfureció tanto que decretó que jamás se casaría con uno.

Otra dice que Temis -la del ‘buen consejo’, la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres- y Prometeo -el Titán amigo de los mortales- sabían que era vital para la orden olímpica que ninguno de los dos se casara con Tetis.

¿La razón? Estaba escrito «que la diosa del mar tendría un hijo principesco, más fuerte que su padre, que empuñaría otra arma en su mano más poderosa que el rayo o el tridente irresistible».

En otras palabras, que el hijo que tuviera la ninfa llegaría a ser más magnífico que su padre, algo que no le alegraría a ninguno de los dos dioses del Olimpo.

Tetis y Zeus pintados por el artista ucraniano Anton Losenko (1737-1773)

GETTY IMAGES – Tetis y Zeus pintados por el artista ucraniano Anton Losenko (1737-1773).

Alertaron a los dioses justo a tiempo: Zeus estaba a punto de acostarse con Tetis cuando se enteró.

Y quedó tan preocupado que se aseguró de que Tetis se casara con un hombre mortal para que su hijo no pudiera nunca desafiar el poder divino.

El elegido fue Peleo, rey de los guerreros de renombre conocidos como mirmidones, quien, desde el punto de vista de los dioses, tenía varios puntos a su favor: era el hombre más piadoso del planeta; era lo suficientemente digno como para tener una esposa divina y, más importante aún, era un mortal, así que no podía engendrar un hijo inmortal.

Por magnífico que llegara a ser la criatura, su grandeza tendría fin.

Invulnerabilidad imperfecta

La única divinidad a la que no le alegró la decisión fue Tetis, quien no se resignaba a aceptar que algún día a su hijo sería tan cruelmente arrebatado por la despiadada Muerte, algo que a ella, por ser una diosa, no le ocurriría.

Así que hizo todo lo posible para evitarse el dolor más grande que puede sentir una madre, aquel de sobrevivir a su hijo.

Algunas narraciones cuentan que la diosa del mar intentó inmortalizar a Aquiles a través de un largo ritual de purificación que consistía en quemar poco a poco su mortalidad en el fuego todas las noches y ungir su cuerpo con ambrosía. Cuando estaba a punto de completar la tarea, Peleo la sorprendió y le horrorizó tanto verla poner a su hijo en el fuego que no quiso escuchar las explicaciones de su esposa.

Otra versión más amable señala que Tetis se llevó a Aquiles al río Estix, que marcaba el límite entre el mundo de los vivos y el de los muertos.

Tetis sumerge a Aquiles en el río Estix, una estatua en mármol del escultor británico neoclásico Thomas Banks, (1735-1805). Con agradecimiento al Museo V&A por permitir la fotografía.

FUENTE DE LA IMAGEN – JONATHAN CARDY

Tetis sumerge a Aquiles en el río Estix, una estatua en mármol del escultor británico Thomas Banks, (1735-1805). Con agradecimiento al Museo V & A por permitir la fotografía.

Para hacerlo invencible, invulnerable e inmortal, la diosa sumergió a su bebé en las aguas del río, cuyo nombre styx significa «estremecimiento» y expresa repugnancia por la muerte.

La única parte del cuerpo de Aquiles que permaneció vulnerable fue su talón, pues fue de ahí que Tetis lo sostuvo al bañarlo en las mágicas aguas.

Más profecías

Esa no fue la única precaución que tomaron los padres de Aquiles para evitar su muerte.

Se aseguraron de que lo educara nada menos que Quirón, «el más sabio y justo de todos los centauros», mentor de muchos de los grandes héroes de la mitología, como Jasón y Peleo, los argonautas, y Asclepio, el dios de la medicina y la curación.

Bajo su cuidado, Aquiles se alimentaba con una dieta que incluía entrañas de leones y cerdos salvajes, y médula de lobos, para fortalecerlo mientras que aprendía de cacería, así como de música y actividades intelectuales.

Además, según contaron algunos mitógrafos, cuando Peleo recibió un oráculo de que su hijo moriría luchando en Troya, lo escondió en la corte de Licomedes en Esciro, disfrazado de niña entre las numerosas hijas del rey, para evitar que se uniera a la batalla.

Aquiles y las hijas de Licomedes, pintado por Antonio Molinari circa 1680.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Aquiles y las hijas de Licomedes, pintado por Antonio Molinari circa 1680.

Sin embargo, el destino estaba escrito y otra profecía se ocupó de que se cumpliera.

Cuando el adivino Calcas le dijo a los griegos que no podrían ganar la guerra para rescatar a la secuestrada Helena de las manos del príncipe Paris de Troya sin la ayuda de Aquiles, lo buscaron y lo encontraron.

Como dictó el destino

Lo que siguió fue épico, como nos ha venido contando Homero desde el siglo VIII a.C.

Los 51 días del último año de la guerra que nos narra «La Ilíada» empiezan con una colérica disputa entre Agamenón «el Atrida, rey de hombres, y el divino Aquiles» y termina con el funeral de Héctor, el hijo mayor del rey Príamo y el héroe más célebre de Troya, a quien Aquiles había matado en un duelo y arrastrado por días amarrado de su carroza.

Pero si bien nos cuenta mucho sobre el heroísmo, la fuerza y ​​la camaradería de Aquiles, además su furia, Homero no menciona su muerte, aunque Héctor la predice con su último aliento y la «Odisea» habla de su funeral.

Y el gran escritor griego en ningún momento menciona su talón (entre otras, tampoco habla del caballo de Troya).

El relato de la muerte del gran héroe quedó en manos de otros poetas, quienes narraron, por ejemplo, que se enfrentó luego al rey etíope Memnón, quien había acudido a apoyar a los troyanos, y lo mató en la batalla.

Contaron además, que se enamoró de la reina de las Amazonas, Pentesilea, cuando sus miradas se cruzaron en el momento en el que su lanza la atravesó… demasiado tarde.

Estatua de Aquiles herido por una flecha en el talón, la única parte vulnerable de su cuerpo.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Estatua de Aquiles herido por una flecha en el talón, la única parte vulnerable de su cuerpo.

Y varios dijeron que Aquiles murió cuando una flecha, disparada por el príncipe troyano Paris, cuya fuga con la bella (y casada) Helena había desatado la guerra con los griegos, lo alcanzó.

En la que es quizás la historia más famosa de su fin, el héroe murió en el campo de batalla contra los troyanos.

En otra versión, estaba escalando las murallas de Troya y a punto de saquear la ciudad cuando ocurrió.

Otros relatos cuentan que Aquiles se había enamorado tanto de Polixena, la hija de Príamo, que aceptó desertar al bando troyano si el rey los dejaba casar. Así fue, pero cuando Aquiles fue al templo para ratificar el compromiso a los ojos de los dioses, París, escondido, le disparó.

Sin embargo la mayoría de las fuentes aseguran que fue el dios Apolo -quien apoyaba a los troyanos- el que guió la flecha hacia su punto vulnerable: el talón.

Sólo así logran vencer al guerrero que aparece en la primera línea de la «Ilíada», cuya ira pone en movimento toda la historia, ese semidiós, asesino, saqueador, malhumorado, temperamental, despiadado y cruel pero también aquel que es siempre el más rápido, más agudo, más grande, más brillante, más importante y más hermoso que otros hombres.

Pero aunque su madre, siendo inmortal, probablemente siga llorando su muerte, Aquiles lleva vivo en la memoria colectiva unos 28 siglos…

Imagen de portada:  GETTY IMAGES – Aquiles, el personaje central y guerrero más grande de la Ilíada de Homero.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Dalia Ventura. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/Salud/Grecia

Científicos descubrieron que un medicamento en desarrollo para tratar Alzheimer es también eficaz para la ELA.

Por favor profundiza esta entrada; cliqueando donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

El fármaco desarrollado por una universidad japonesa ya demostró ser eficaz contra un tipo de esclerosis lateral amiotrófica. Investigadores buscan avanzar hacia las pruebas humanas.

La Universidad Yamagata, ubicada en Japón, anunció este viernes que sus investigadores descubrieron que un medicamento desarrollado para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer también es eficaz para tratar la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), más comúnmente conocida como enfermedad de Lou Gehrig.

Según informó la institución, el fármaco identificado sería capaz de frenar la aglomeración anormal de proteínas que causa la enfermedad neurodegenerativa progresiva. Con un tratamiento efectivo, la debilitación de músculos que deja a los pacientes con ELA sin la capacidad de caminar, hablar, comer y, finalmente, respirar, podría evitarse.

Mientras existen medicamentos ideados para ralentizar el avance de la enfermedad, aún no se conoce de ninguno que trabaje en detenerla. De acuerdo con el director del centro de investigación sobre ELA del Hospital Nacional de Yamagata, Takeo Kato, el nuevo medicamento en desarrollo será el primero de su tipo en trabajar sobre la proteína acumulada en el cerebro y la médula espinal para detener de manera definitiva la ELA.

La enfermedad mortal se caracteriza por la agregación de proteínas ubiquitinadas en las neuronas motoras afectadas, acción que deriva en la debilitación de la musculatura de los pacientes. Bajo el nuevo medicamento, el equipo de investigación japonés ya logró frenar la agregación de proteínas en ratones con ELA cultivada en laboratorio al administrar el fármaco candidato.

La universidad proyecta comenzar con pruebas humanas en 2024.

Mientras los resultados preliminares son significantes, la investigación recién comienza. Los ratones utilizados en el ensayo padecían de ELA familiar o hereditaria, el tipo menos común. Por ende, el siguiente paso en el desarrollo del medicamento será llevar a cabo experimentos en ratones con la ELA esporádica o no hereditaria, la más frecuente. El equipo de investigación tiene como objetivo iniciar ensayos clínicos con pacientes humanos en 2024.

Los investigadores continuarán trabajando en el medicamento que, esperan, podrá asistir a las aproximadamente 10,000 personas en Japón que sufren de ELA. Según Mitsubishi Tanabe Pharma Corp, cada año se diagnostican entre 1,000 y 2,000 personas con la enfermedad en el país asiático, mientras que la enfermedad afecta a 5 de cada 100.000 personas en todo el mundo.

Se cree que la enfermedad de Alzheimer, la causa más común de demencia, es causada por depósitos de un fragmento de proteína llamado beta-amiloide y fibras retorcidas de otra proteína llamada tau que se acumulan en el cerebro, según la Asociación de Alzheimer. Gracias a sus similitudes, los científicos de la institución japonesa esperan poder aplicar lo aprendido en el medicamento para ELA en futuras investigaciones sobre el Alzheimer.

Imagen de portada: Gentileza de Crónica

FUENTE RESPONSABLE: Crónica. Argentina.

Sociedad/Salud/Salud Mental/Alzheimer/ELA/Ciencia/Japón

 

 

 

¿Sirve la estimulación cognitiva en la vejez?

En el transcurso del proceso de envejecimiento acontecen una serie de transformaciones que se traducen en la manifestación de déficits en algunas funciones cognitivas, los cuales interfieren en la realización de las actividades de la vida diaria.

Si deseas profundizar en esta entrada; por favor cliquea donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Las funciones cognitivas hacen referencia a las actividades mentales que realiza la persona al relacionarse con el ambiente que la rodea. Estas funciones son las responsables de los procesos de adaptación, resolución de problemas e interacción social que poseen todos los seres humanos, debido a que constituyen la base de la capacidad para planificar, evaluar las posibles consecuencias de las acciones e implementar estrategias adecuadas. 

El declive de las funciones cognitivas no se produce de manera homogénea en todos los individuos, tampoco en una misma persona todos sus órganos o funciones envejecen al mismo tiempo. Además, los cambios pueden estar sometidos a percepciones subjetivas tanto de la persona que los manifiesta, como de los familiares o del propio evaluador, por lo que puede haber individuos que se encuentren seriamente preocupados por las alteraciones en la memoria o la dificultad repentina para realizar algunas tareas, mientras que otros no los valoren adecuadamente.

Entre las alteraciones que se producen en el envejecimiento es posible mencionar:

  • Déficit en la memoria reciente, lo que dificulta la evocación o el recuerdo de hechos recientes, produciendo olvidos frecuentes. También se observan limitaciones en la memoria de trabajo, es decir, la habilidad de retener la información mientras se procesan otras tareas, y en la memoria episódica, la cual permite el almacenamiento y recuperación de información contextualizada en parámetros temporo-espaciales.
  • Enlentecimiento en el procesamiento de la información y en la emisión de respuestas que hace que la persona tarde más tiempo en realizar actividades que antes hacía sin dificultad. La ansiedad, el estado de ánimo negativo o la preocupación ante las pérdidas de las funciones cognitivas pueden agravar esta situación.
  • La inteligencia se mantiene estable en la vejez, pero puede aparecer un enlentecimiento en el tiempo de respuesta y en la capacidad de resolución de problemas, así como dificultades para pensar y concentrarse, pérdida de interés por algunas actividades y fatiga o falta de energía mental.
  • El lenguaje se mantiene conservado, no obstante la capacidad para iniciar y mantener una conversación puede estar disminuida.
  • La capacidad de cálculo, es decir, el proceso que permite leer, escribir, comprender los números y realizar cálculos aritméticos, presenta limitaciones.
  • Disminución de la atención dividida o en la capacidad para centrarse en múltiples tareas simultáneamente, lo que produce mayor distractibilidad, falta de persistencia, dificultades en la abstracción y mayor vulnerabilidad a la interferencia. En los casos más graves, las dificultades en la atención pueden derivar en desorientación temporo-espacial.
  • Reducción de la función inhibitoria que permite anular los estímulos internos o externos para mantener la concentración en la tarea.
  • Limitaciones en la capacidad para realizar determinados movimientos en diferentes regiones del cuerpo.
  • Alteraciones en las funciones sensoriales, es decir, en los órganos de los sentidos, principalmente en la visión y la audición.
  • Alteraciones en las funciones ejecutivas frontales, que permiten controlar los cambios en el ambiente, prevenirlos y lograr la adaptación. Además, contribuyen a la conducta socialmente adaptada y al despliegue de las habilidades de autocuidado.
  • Alteraciones emocionales provocadas por la dificultad para adaptarse a los cambios y las pérdidas que acontecen en la vejez. Por otra parte, los rasgos de personalidad ansiosos y depresivos inciden negativamente en los cambios en las funciones cognitivas que se producen durante la vejez. La falta de estímulos por parte del contexto también puede provocar que las funciones cognitivas reduzcan su desempeño.

La estimulación cognitiva es el conjunto de técnicas y estrategias que tienen como propósito mejorar el rendimiento y la eficacia de las funciones cognitivas del adulto mayor

La clave para mantener una mente activa consiste en prevenir los déficits y aumentar su potencial. Por lo cual, la estimulación cognitiva busca potenciar aquellas funciones que presentan un déficit mediante mecanismos que promueven la plasticidad cerebral, también actúa sobre las habilidades que se encuentran preservadas, a través de programas y actividades destinados a su mejora, permitiendo a la persona mayor conservar sus capacidades de la mejor manera posible.

En este sentido, se enseña a la persona a reutilizar habilidades instauradas y a recurrir a recursos externos en caso necesario para mantener durante más tiempo las funciones conservadas, retrasando su posible declive. Es decir, la estimulación cognitiva se basa en la plasticidad y en la reserva cerebral para mejorar el rendimiento de las habilidades mentales a partir de ejercicios y técnicas organizadas sistemáticamente.

En este punto, cabe destacar la diferencia entre el entrenamiento y la rehabilitación cognitiva. El primero hace referencia al conjunto de técnicas que se dirigen a estimular y mantener el funcionamiento cognitivo, así como a aumentar al máximo su rendimiento al actuar sobre las habilidades que se encuentran conservadas. Por el contrario, la rehabilitación cognitiva consiste en las actividades que tienen por objetivo recuperar la capacidad cognitiva de la persona, actuando sobre aquellas funciones alteradas debido a una afección médica o patología mental.

En todos los casos en que la propia persona o sus familiares cercanos comienzan a notar cambios bruscos en las funciones cognitivas, la conducta o las emociones, lo recomendable es acudir a un centro especializado donde se establezca un plan de tratamiento adaptado a las necesidades del paciente. Sin embargo, existen diversos ejercicios de estimulación cognitiva que pueden realizarse a diario en el hogar:

  • Ayudar al adulto mayor a ubicarse en tiempo y espacio. Preguntar por la fecha, día de la semana, mes y año. Compartir recuerdos a través de fotografías.
  • Realizar ejercicios de lectura y escritura.
  • Realizar ejercicios de cálculo aritmético.
  • Reconocer sonidos y música.
  • Identificar objetos y formas mediante el tacto.
  • Copiar dibujos, realizar manualidades o artes plásticas.
  • Participar en juegos de mesa, como el ajedrez, las damas o el dominó.
  • Memorizar refranes.
  • Ordenar frases.
  • Buscar palabras en una sopa de letras o en un texto.
  • Realizar ejercicios de repetición.
  • Armar un puzzle.

El objetivo de estas actividades es trabajar sobre aquellas habilidades que se encuentran alteradas debido a una enfermedad, trastorno o al paso de los años, así como sobre aquellas que se encuentran conservadas y pueden mejorar su funcionamiento a partir del entrenamiento.

Los adultos mayores presentan un riesgo elevado de padecer alguna afección que repercuta en su funcionamiento cognitivo. Cuando las condiciones ambientales resultan poco estimulantes, este riesgo se ve incrementado. La soledad, el aislamiento y escaso apoyo social percibido juegan un rol fundamental en el surgimiento de estas alteraciones, por este motivo, es necesario que las actividades sociales y recreativas se mantengan preservadas durante la vejez, adaptándolas a los intereses, habilidades y limitaciones de la persona mayor. 

Para finalizar, las intervenciones deben estar dirigidas a promover la adaptación del adulto mayor a los cambios ambientales y a las pérdidas naturales que se producen en esta etapa de la vida, proporcionando estrategias compensatorias que ayuden a mantener la competencia social.

En síntesis, algunos beneficios de la estimulación cognitiva son:

  • Proporciona un ambiente estimulante y desafiante que propicia el razonamiento y la motricidad.
  • Preserva las funciones cognitivas, como la memoria, atención, orientación, el mayor tiempo posible.
  • Mejora el funcionamiento cognitivo de las habilidades que se encuentran alteradas.
  • Reduce el proceso de deterioro provocado por enfermedades neurodegenerativas.
  • Mejora la plasticidad neuronal.
  • Incrementa la autoestima y los sentimientos de autoeficacia.
  • Promueve la autonomía e independencia en la realización de las actividades de la vida diaria.
  • Evita la desconexión con el entorno.
  • Disminuye síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Mejora la calidad de vida de la persona y de su familia.
  • Optimiza las interacciones sociales y los vínculos interpersonales.

Imagen de portada: Gentileza de Cottonbro en Pexels

FUENTE DE PORTADA: mds On line. Terapia Neurocognitiva. Por Milagros Ferreyra y Martín Gabriel Jozami Nassif; miembros de Terapia Neurocognitiva.

Sociedad y Cultura/Adultos mayores/

Cerebro/Conciencia/Memoria/Terapia neurocognitiva.

La producción desmedida de carne cobra miles de vidas al año por contaminación del aire.

El 80 % de las muertes por contaminación del aire están relacionadas a la producción de lácteos, huevos y carne para el consumo humano, según un estudio.

Si deseas profundizar en esta entrada; por favor cliquea donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Tráfico. Quema de combustibles fósiles. Emisiones por parte de fábricas de diversas industrias. En la actualidad, una de las causas de muerte principales en Estados Unidos está relacionada con la contaminación del aire, que incide directamente en la salud de las personas. Un nuevo estudio revela que la producción de carne también está ligada a esta problemática global.

Más allá de una dieta poco equilibrada.

Foto: Getty Images

Cerca de 17 mil muertes anuales en Estados Unidos están vinculadas con el aire contaminado de cultivo y crianza de alimentos. De todas ellas, un alarmante 80 % son causadas por la producción de carne, lácteos y huevos.

El resto de los fallecimientos están relacionados con los productos derivados de los animales que los seres humanos no ingieren, como el cuero o la lana.

Según Nina Domingo, autora principal del estudio que se publicó en Proceedings of the National Academia of Sciences, la problemática sanitaria va mucho más allá de lo que nos llevamos a la boca:

«PASAMOS MUCHO TIEMPO PENSANDO EN CÓMO LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS AFECTAN NUESTRA SALUD, PERO LOS ALIMENTOS QUE COMEMOS TAMBIÉN AFECTAN A OTRAS PERSONAS».

De acuerdo con la investigación, la producción de carne en el mundo contribuye a que la calidad del aire sea letal. Particularmente para la crianza y transportación de ciertos alimentos, cuya huella de carbono ha incidido en la contaminación de la tierra, el agua y el aire durante más de diez años.

No sólo eso: el estudio es enfático en que nos concentramos demasiado en las consecuencias a futuro de la emergencia climática global, descuidando las que ya se viven en la actualidad. 

Además de contaminar el aire, la industria cárnica genera de manera indirecta asma, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Combustibles, fertilizantes y otros factores tóxicos.

Foto: Getty Images

El estudio ha generado revuelo entre los grupos de la industria cárnica. Por ejemplo, la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne desestimó los resultados, considerando que la investigación está «basada en suposiciones erróneas y plagada de lagunas de datos«. Sin embargo, los autores revisaron la información a detalle en colaboración con Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, quienes confirmaron la veracidad de los datos.

Para analizar el impacto de este tipo de alimentos en la salud del ambiente y de los seres humanos, los científicos analizaron qué se necesita para producirlos. Fertilizantes para los cultivos, labrar la tierra y la quema de combustibles fósiles se encuentran entre los factores más dañinos, de acuerdo con Jason Hill, ingeniero de biosistemas de la Universidad de Minnesota:

“GRAN PARTE DE NUESTRA AGRICULTURA ESTÁ IMPULSADA POR LA GANADERÍA. NO SOLO POR LOS ANIMALES EN SÍ, SINO A LO QUE SE NECESITA PARA ALIMENTARLOS ”, DICE HILL.

Cuando los autores investigaron el número aproximado de muertes por producción de carne roja, descubrieron que los productos de res por sí solos causan 4 mil fallecimientos al año, ligados a la contaminación del aire. En términos del sector porcino y lácteo, la cifra se eleva dramáticamente a 9 mil 100 casos anuales, lo que corresponde a más del doble.

En contraste, los decesos por producción de vegetales contribuyen a 100 muertes. A pesar de que el estudio intentó no caer en nociones preconcebidas, resultó notable que el grueso de la mortalidad se encuentra entre unos cuantos grupos de alimentos. Y aún más específicamente, en la producción irresponsable que se emplea para obtenerlos.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC en Español. Por Andrea Fisher. Mayo 2021.

Sociedad y Cultura/Ecología/Cambio Climático/Carnes/Industria

Medio Ambiente/Salud/Muertes.

 

Covid: «Cuando las personas no tienen inmunidad son fábricas de variantes»

La detección de la variante ómicron en Sudáfrica a fines de noviembre supuso la aparición de nuevas incógnitas con respecto a la pandemia para el mundo entero.

Esto ocurre, además, en tiempos en que una mitad del mundo está vacunado, e incluso dando dosis de refuerzo, y otra mitad está con bajas o muy bajas tasas de inoculación.

El médico John Swartzberg, profesor emérito de la cátedra de enfermedades infecciosas y vacunación de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.), entiende que no haber logrado una vacunación masiva a nivel planetario, ya sea por falta de acceso a las dosis en algunos países como por el rechazo a las inyecciones contra la covid en otros, genera miles de millones de fábricas virales una por cada uno de esos individuos.

Serán ellos quienes producirán la próxima variante del coronavirus.

Swartzberg cree que, además, que el hemisferio norte puede padecer en las próximas semanas lo que él denomina una «tridemia», es decir, tres pandemias a la vez, y cree que la variante que aparezca en el mundo tras ómicron será la que transformará al SARS-CoV-2 de una pandemia a una endemia.

Este es un resumen de la entrevista que Swartzberg mantuvo con BBC Mundo.

GETTY IMAGES

¿Cómo analiza el curso de la pandemia a tres semanas de la detección de ómicron en Sudáfrica?

Tengo una imagen bastante clara de las posibilidades para las próximas seis u ocho semanas y estoy muy preocupado por los tiempos potencialmente difíciles, más difíciles que los que estamos atravesando ahora.

En EE.UU. y en gran parte del mundo vemos en este momento un resurgimiento de delta. La pandemia de delta no ha desaparecido a pesar de que las noticias hablan mucho sobre ómicron. Todavía estamos en medio de una pandemia por la variante delta que está causando una morbilidad y mortalidad significativas, y luego, superpuesto a eso, está ómicron.

Ómicron en EE.UU. era el 0,7% de los casos hace una semana y ahora es de 2,8%, cuatro veces más. Si esto continúa así veremos a ómicron como la variante dominante en EE.UU. a principios de enero, mientras todavía estamos lidiando con la delta. A esto se le llama doble pandemia.

Pero mi preocupación es que no solo vamos a tener una doble pandemia, sino que vamos a tener una tridemia: ómicron más delta más influenza.

El año pasado tuvimos poco contagio de influenza, tanto en el hemisferio norte como en el sur, pero este año es posible que sea promedio. En un año promedio tenemos algunos cientos de miles de hospitalizaciones y entre 25.000 y 35.000 muertes en exceso en EE.UU.

Si se suman ómicron, delta e influenza al mismo tiempo en estos meses de diciembre, enero y febrero, realmente podríamos estar en un lugar muy difícil en las próximas ocho o diez semanas en EE.UU.

¿Cree que la gente ahora está más relajada respecto a las medidas no farmacológicas contra el covid y por eso volverá la influenza?

Si me hubieras preguntado antes de ómicron, la respuesta habría sido «sí». 

Hubo un gran brote de influenza el mes pasado en la Universidad de Michigan y también en la Universidad de Wisconsin. Eso ocurrió porque la gente estaba más relajada, y la influenza se propaga de la misma manera que el covid.

Pero si me preguntas ahora, cuando la gente está preocupada por ómicron e irán a buscar su vacuna de refuerzo o se vacunarán por primera vez debido a ese miedo, espero que eso también impulse a la gente a vacunarse contra la influenza y a tener mayores cuidados.

Así que no estoy seguro de poder decir que la gente está más relajada en este momento. Diré que, sin duda, ómicron llegó en una mala época del año, porque el clima frío (en el invierno boreal) lleva a la gente a estar en lugares cerrados y eso es peligroso. Además, es temporada de fiestas, cuando la gente suele viajar y reunirse para celebrar. Es el momento perfecto desde la perspectiva de ómicron, pero es un muy mal momento para nosotros.

Porcentaje de infectados con cada variante, según el país. Información de los casos detectados en las últimas dos semanas. Gráfico que muestra el porcentaje de infectados con cada variante según el país. Los datos corresponden al 13 de diciembre de 2021, salvo en los casos de Austria, Brasil, Ghana, Hong Kong, Irlanda, Japón, Malasia, Maldivas y Nigeria, que son al 29 de noviembre de 2021. Los restantes países del mundo no fueron incluidos por no tener cifras actualizadas del porcentaje de infectados con ómicron..

El 46% de los habitantes del mundo recibieron la pauta completa de la vacuna contra la covid. ¿Cuál es el riesgo de que haya personas que aún no se han vacunado?

Cuando las personas que no tienen inmunidad contra este virus se infectan se convierten en fábricas virales; producen miles de millones de partículas virales. Y si las personas son fábricas virales se convierten en fábricas de variantes, porque algunas de esos miles de millones serán una variante.

La mayoría de las variantes no tienen éxito, pero alguna lo tendrá. Ese es claramente el problema que tenemos. No tenemos suficientes personas con inmunidad, lo que permite que el virus siga encontrando hogar en seres humanos que funcionen como sus fábricas virales para producir más partículas virales, y eso significa más variantes.

La única forma de romper ese ciclo es vacunar a los seres humanos en una tasa mucho más alta que la que tenemos hoy en todo el mundo. De nada sirve que EE.UU. vacune a toda su población si el resto del mundo no está vacunado. El virus no reconoce nacionalidades. Simplemente buscará y encontrará seres humanos para infectar. Donde sea que estén, allí irá; en EE.UU, en Sudamérica, en África o donde sea.

¿Qué se puede esperar de una futura variante? ¿Debería ser menos dañina que ómicron?

En general, un virus respiratorio hace que estornude y tosa pero no me hace sentir muy mal, porque si tengo fiebre alta, dolores terribles en el cuerpo y no puedo levantarme de la cama, no podre contagiar a otros. Si los síntomas son mínimos pero solo produce tos y estornudos, igual voy a trabajar y hago cosas con otras personas. Eso propaga el virus y es su escenario ideal.

Si con ómicron el coronavirus evolucionó hacia un virus menos grave, esa evolución puede continuar y volverse más benigno. Sería algo muy bueno.

¿Es entonces ómicron el preludio de que la pandemia se transformará en endemia?

Puede ser. Dependerá de cuán benigna sea la enfermedad que causa. No es fácil ver más allá de dos meses, pero una posibilidad es que ómicron sea tan transmisible que infecte a casi todo el planeta. Y si no se convierte en una enfermedad realmente grave podría volverse endémica.

Pero mi suposición es que ómicron será primero reemplazada por otra variante, que será más apta para convertirse en una infección endémica. De todas formas este virus, el SARS-CoV-2, tiene muchos trucos bajo la manga, sigue mostrando estos trucos y sigue sorprendiéndonos. No tengo idea de cuánto tiempo tomará, pero sé que llegaremos allí.

¿Hasta cuándo cree que se deben contabilizar los casos, las hospitalizaciones y las muertes por covid?

Mientras siga siendo una enfermedad grave y amenace la capacidad de nuestros sistemas de salud, debemos vigilarlo muy de cerca con esos tres parámetros. Una vez que se convierte en una enfermedad mucho más benigna, no amenace la capacidad de nuestros hospitales y tengamos muchas menos muertes, podremos relajarnos.

Algunos antivacunas afirman que la vacunación no tiene sentido porque los vacunados también se enferman y transmiten la enfermedad. ¿Qué dice al respecto?

Vaya a cualquier hospital ahora mismo o vaya a una UCI y vea quién está hospitalizado con covid. Hay entre 10 y 15 pacientes no vacunados por cada vacunado. 

Es cierto que las personas pueden contraer la infección a pesar de haberse vacunado y sí, estamos viendo más infecciones en vacunados con ómicron de las que vimos con delta (y vimos más con delta que con alfa). Todo eso es muy cierto. Pero esas infecciones en vacunados son mucho menos graves y en general no llevan a las personas al hospital.

Hace 13 o 14 meses hablábamos de que las vacunas necesitarían un 50% de eficacia contra el contagio para ser aprobadas por la OMS. Algunas mostraron un 95% de eficacia, lo que superó con creces nuestras expectativas. Y no solo eso. También prevenían la transmisión, así que estaban haciendo mucho más de lo que esperábamos, y todos pensaron: «¡Vaya, esto es genial! Esto es lo que podemos esperar de las vacunas».

Francamente, esa era una expectativa no realista y ha sido decepcionante que las vacunas no prevengan las infecciones como nos gustaría. Sin embargo, afortunadamente nos protegen contra la hospitalización y la muerte.

Algunas personas recibieron dos inyecciones, pero ya no quieren una tercera.

Esta es una pandemia que está evolucionando, y nuestro conocimiento sobre cómo funcionan mejor las vacunas y cómo usarlas mejor aún está en evolución. El hecho de que ahora necesitemos una tercera dosis es una realidad. Y puede que necesitemos otra en seis meses o en un año, en dos o en diez. Nadie tiene la respuesta en este momento.

De todas formas, creo que hay una muy buena posibilidad de que no necesitemos otra durante un buen tiempo después de la tercera. Lo que la gente tiene que asumir es que «es lo que es». Después de un tiempo de haber recibido las dos dosis, la inmunidad disminuye y necesitamos una tercera inyección para mantenernos con vida y mantener con vida a nuestros seres queridos. Así que póntela. 

Es probable que no necesitemos una cuarta dosis, pero es una posibilidad, y si así fuera tendremos que recibir una cuarta dosis. Eso es lo que tenemos que hacer cuando estamos en medio de una pandemia.

Hay pocas letras restantes del alfabeto griego para nombrar variantes de covid. ¿Cree que se llegará al final del alfabeto?

No, no agotaremos el alfabeto griego porque tengo suficiente confianza en nuestra ciencia y en mis semejantes, hombres y mujeres, de que encontraremos una manera de salir de esta pandemia. Con esto quiero decir que confío en que se conseguirá vacunar a suficientes personas como para frenar la aparición de nuevas variantes.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Felipe Llambías. Diciembre 2021.

Pandemia de coronavirus/Salud/Gripe/Variante Omicron/Vacunas contra el coronavirus.

 

 

 

 

 

Happycondríacos: «Debemos salir de todo este discurso de la felicidad y para ello debemos dejar de obsesionarnos con ella».

La felicidad se ha vuelto «egoísta», se ha convertido en un «negocio», en «un producto de consumo».

Así lo cree el psicólogo Edgar Cabanas, quien también cuestiona «la aparente legitimidad científica de la psicología positiva».

Por eso, le dice a BBC Mundo, al aproximarse a investigaciones y literatura sobre la felicidad, hay que hacerlo con «cierto escepticismo y mirada crítica».

Junto a la socióloga Eva Illouz escribió el libro «Happycracia: cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas».

Con este término, buscan analizar el impacto del «discurso de la felicidad» en la sociedad.

Y es que cuestionan muchas ideas que «la industria de la felicidad», que mueve sumas millonarias de dinero, ha popularizado.

Algunas, señalan, llegan a generar «culpa» y frustración, como sugerir que la felicidad es una elección o la frase «Si quieres, puedes».

Cabanas reivindica la alegría, especialmente la que es compartida, «frente al discurso individualista de la felicidad».

A continuación la entrevista con el doctor en Psicología, profesor e investigador en la Universidad Camilo José Cela y en el Centro de Historia de las Emociones del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín.

Raya

¿Por qué es «una buena noticia», como dijo en una charla TEDx, que «de la felicidad también se sale»?

Creo que es importante que se salga porque uno de los problemas principales que tiene todo este discurso de la felicidad es que se ha convertido en una obsesión, casi a veces como una especie de adicción a una promesa que nos hacen los gurús, la literatura o los coaches de la felicidad, de una mejor vida, más plena, en la que estemos más desarrollados. Sin embargo, esa es una promesa trampa.

La promesa de que podemos ser felices o tener una buena vida siguiendo una serie de recetas y pasos aparentemente muy sencillos y que además sólo dependen única y exclusivamente de nosotros es muy atractiva, pero ficticia, que nos hace estar constantemente preocupados y obsesionados con nosotros mismos, con nuestros pensamientos y emociones.

Edgar Cabanas

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA: EDGAR CABANAS

Cabanas es investigador y profesor de Psicología.

Esa felicidad en realidad nunca llega. Es una meta que nunca se llega a cumplir, es una meta insaciable porque es un proceso sin fin y eso nos embarca en la trampa y nos deja como adictos a tratar de consumir estos productos.

Una persona, por ejemplo, que compra un libro de autoayuda para autorrealizarse o para ser feliz, no compra sólo uno, compra el siguiente y el siguiente. Si en realidad tuvieran esas claves de la felicidad que dicen tener, con leer un libro de esos bastaría para ser feliz ¿no? Y sin embargo no es así.

Nos embarcamos en este consumo constante y, en ese sentido, hay que salir de ese bucle y eso es lo que quería remarcar, que tenemos que ser conscientes de que es una trampa.

Usted señala que la idea de que ser felices está en nuestras manos puede llevar a sentimientos de culpa y sufrimiento para quienes no nos sentimos felices. ¿Cómo influye eso en nuestra salud mental?

De forma bastante negativa.

Cuando se dice que ser feliz depende únicamente de uno mismo es una promesa atractiva ya que sólo tú eres necesario para llevar una buena vida, para alcanzar tu potencial, para sentirte bien. Sin embargo, no es así.

Es curioso que en ninguna definición de felicidad a lo largo de la historia, de la filosofía, se eliminara por completo el papel de las circunstancias a la hora de definir cuando uno se siente bien.

En esta idea contemporánea de felicidad prácticamente todos esos componentes están reducidos a su mínima expresión, cuando no es que están fuera de la ecuación completamente.

De hecho, una de las cuestiones que se popularizó mucho, aunque no tiene ninguna validez, es esa famosa fórmula de la felicidad que dice que el 50% de la felicidad depende de los genes, el 40% de la voluntad de uno y sólo un 10% de las circunstancias.

Mujer siendo señalada

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Es decir, un 90% de la felicidad se define como dependiente de uno mismo y no de todo lo que es circunstancial, que en realidad es todo, la vida entera: es el salario, la clase social, la cultura en la que se vive, la familia que se tiene, el apoyo con el que se cuenta… todo eso es solo un 10% y eso es curioso.

Generalmente, en esta idea de felicidad se dice que depende de uno mismo porque al fin y al cabo está convertida en un producto de consumo y, ¿qué te puede ofrecer un gurú si no te puede ofrecer cambiar tu familia, un mejor trabajo, mejores circunstancias, mejores relaciones sociales o un aumento de salario? 

Te va a brindar guías o consejos que son dependientes de uno mismo.

Aunque esta promesa es bastante atractiva, el mensaje perverso es el de la culpabilidad absoluta porque cuando uno no consigue ser feliz o no consigue estar bien, que en la mayoría de los casos es el resultado, porque esa felicidad prometida nunca se consigue, uno se empieza a sentir mal por no ser feliz y culpable porque se le ha dicho que es el único del que depende su felicidad.

Uno se queda sin alternativa porque uno es el único responsable. Entonces esto genera sensación de frustración, de culpabilidad por el fracaso, pero en un principio atrae porque pareciera que te empodera.»Depende de ti, sólo de ti», dicen. Pero es que no es tan sencillo.

Eliminar el papel de las circunstancias ni es verdad, ni es realista, ni en última instancia es bueno porque juega en contra de esas personas a la hora de tratar de sentirse mejor.

¿En qué momento, como sociedad y como individuos, nos empezamos a obsesionar con la felicidad?

Desde hace relativamente poco. No siempre fue así.

Toda esta cultura de que la felicidad depende de uno mismo, que se asocia a la literatura de autoayuda, a mercaderes de la felicidad, personas en principio especializadas en dar consejos para hacer que la gente sea más auténtica, se conozca mejor a sí misma, descubra su potencial y lo desarrolle al máximo, es una tradición que viene de los años 50 y 60, y viene creciendo en Estados Unidos.

Fuera de Estados Unidos ha sido un discurso generalmente muy minoritario, que sólo se ha extendido a partir del año 2000, cuando se fundó lo que se conoce como la psicología positiva, que pretendía hacer ciencia de todo este discurso, que siempre ha estado muy ligado a la cultura popular de Norteamérica.

Mujer pintándose una sonrisa

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El mercado de la autoayuda también se ha ido extendiendo globalmente. En el año 2000 hubo un consumo de literatura de autoayuda mucho menor que el actual y, según los datos, no ha parado de crecer.

Es un mercado que además no se ha resentido con ninguna de las crisis. La crisis financiera del 2008 fue un acicate para que este mercado surgiera, así como también conceptos que ya todos conocemos. Resiliencia y mindfulness, que se globalizaron a través de la literatura de la autoayuda, la ciencia del bienestar, de los coaches.

Se ha hecho cada vez más frecuente el bombardeo constante en redes sociales, medios de comunicación, revistas de salud, de noticias al respecto o consejos.

En esa búsqueda por tratar de ser felices, también hay un gran temor al dolor o a la tristeza, por eso quizás es que nos obsesionamos con la felicidad. ¿Es así?

Sí. En realidad, en cuanto más hemos hecho énfasis en que la felicidad es lo más importante en la vida. Incluso a veces se ha dicho que es lo único importante que hay en la vida, como si fuese la única meta y, además, como si tuviéramos claro qué es la felicidad.

Podemos debatir si es o no lo más importante, pero para eso tenemos que saber qué es, porque si no, no nos vamos a poner de acuerdo y una de las curiosidades es que en realidad nadie sabe definir qué es la felicidad.

Si dependiera de uno, única y exclusivamente ¿cómo sabe un gurú de la felicidad qué es lo que yo necesito para ser feliz, si su felicidad no coincide con la mía o yo no puedo entender la tuya, o nadie puede entender la mía. 

¿Cómo nos podemos poner de acuerdo si es algo muy individual?

Y si no es tan individual, eso va en contra del discurso que hace énfasis en que la felicidad es cosa de uno. También tendríamos que ser capaces de definirla al menos para saber cómo hablar de ella o estudiarla.

Mujer en una balanza con un carita feliz y otra triste

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

La ciencia de la felicidad habla de ella, pero no sabemos qué es porque no la ha definido.

Detrás de esto hay una estigmatización progresiva de lo que se han denominado emociones negativas. Yo he insistido muchas veces en que no hay emociones negativas ni emociones positivas. Esto es una clasificación errónea. Las emociones nunca son positivas ni negativas, sino que su negatividad o su positividad dependen del contexto y de la función que lleve a cabo cada emoción en cada momento determinado.

Por ejemplo, nosotros podemos tener ansiedad y esa ansiedad puede generarnos mucho sufrimiento, pero hay cierta ansiedad que es buena: cuando nos enfrentamos a una competición deportiva o a un examen. Es una ansiedad facilitadora y por lo tanto es buena, tiene un papel.

Se ha dicho que es malo enfadarse, que es una emoción negativa. El enfado es una reacción que puede ser muy negativa cuando no está justificada, cuando desemboca en acciones violentas o abusos. Pero es positiva cuando, por ejemplo, se trata de luchar contra una injusticia y nos hace movilizarnos para cambiar lo que está mal. En ese caso, el enfado es bueno.

Uno puede decir que tener una imagen optimista del mundo siempre es bueno, pero no.

A veces el optimismo nos sirve para tener cierto nivel de expectativa y motivarnos a hacer cosas, pero otras veces nos produce una sensación equivocada sobre nuestras capacidades y por tanto, erramos en lo que nos proponemos, calculamos mal, juzgamos mal nuestras posibilidades.

Incluso a veces tanto optimismo hace que esperemos que algo salga bien, pero no nos ponemos a hacer lo necesario para que salga bien. Cierto nivel de optimismo, a veces llama a la inacción.

Las emociones no se deben estigmatizar porque si uno las experimenta, se siente doblemente mal: se supone que uno no puede aburrirse, uno no puede enfadarse, uno no puede estar triste.

Mujer sola

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La tristeza no es agradable, pero el que no lo sea no quiere decir que no sea una reacción relativamente normal ante ciertos elementos del entorno y que sea una reacción a veces saludable.

¿Cómo no vas a estar triste cuando sufres una perdida? Las pérdidas, grandes o pequeñas, van asociadas con cierta tristeza y eso es normal y es sano.

Lo que no es sano es sentirse mal además por estar triste, porque se nos castiga doblemente: por un lado, se nos castiga por la propia emoción y por el sufrimiento que lleva.

Y, por el otro, está la idea típica de este mensaje positivo de la felicidad sobre la responsabilidad personal, que nos hace sufrir por sentirnos culpables porque somos nosotros los que no estamos haciendo lo que deberíamos hacer para salir de esa tristeza o para no sentirla.

Se nos dice: «Es que eres tú, te estás quedando ahí, anclado en esa tristeza. Si no haces nada por salir es porque no te estás esforzando lo suficiente». Ese mensaje de culpa es un castigo doble.

Usted ha hablado de las personas que aun sintiéndose bien, sienten que necesitan estar aún más felices, que no han llegado al máximo de su felicidad y la siguen buscando. ¿Por qué pasa eso?

Esa es una de las cuestiones centrales de muchos de los argumentos que presentamos en el libro, lo que denominamos como happycondriacos.

Hacemos un juego con la idea del hipocondriaco, que es la persona que cree que siempre tiene algo, que está enferma, aunque verdaderamente no le esté pasando nada.

El happycondriaco tiene esta constante obsesión con una idea que resulta insaciable.

Hombre enviando caritas felices

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La idea no es que uno esté mal y entonces quiere estar mejor, sino que, sobre la base de este discurso en el que la felicidad es una meta que no tiene fin, hay gente que también se pregunta cómo podría estar mejor de lo que ya está, aunque esté bien.

Y es que el no estar del todo bien es síntoma de que te falta algo y esto es una cuestión perversa de este discurso: no es que te ofrezca estar bien cuando estás mal, es que siempre te ofrece estar mejor aunque estés bien, porque ese ‘mejor’ nunca tiene fin. Siempre uno puede ser más feliz.

Es este happycondriaco obsesionado con que siempre está mal, aunque esté bien. Como el hipocondríaco, cree que está mal porque no está lo suficientemente feliz. Es decir, cree que, por ejemplo, no ha desarrollado todo su potencial, que no se conoce del todo a sí mismo, que siempre podría sacar mejor partido de sus pensamientos, de sus emociones, que puede ser más eficiente en algo.

¿Cuándo llegamos a ser felices? Es algo que no se nos dice desde este discurso. Nadie nos dice: «Usted ya es feliz, no haga más».

Lo que se nos dice es que uno nunca llega a ser del todo feliz y que aunque uno esté feliz, no debe bajar la guardia, porque siempre tiene que estar constantemente alerta, no vaya a ser que uno se relaje sobre sí mismo y entonces pierda todo eso que ha conseguido respecto a su felicidad.

Es muy parecido al discurso del desarrollo personal: ¿cuándo uno se ha desarrollado personalmente? ¿cuándo ha descubierto su potencial? 

Son preguntas que no tienen respuesta, porque contestarlas implicaría ponerle un punto y final al negocio. No le permitiría añadir actualizaciones a su producto.

En parecido a los productos de consumo: si compra un software o un teléfono celular, nunca va a tener la mejor versión porque las mejores versiones van a estar por salir.

¿Qué vacío encontraron en la sociedad los mercaderes o gurús de la felicidad, como usted los llama, para expandir sus ideas?

Ahí se da una confluencia de múltiples cambios culturales y económicos, como por ejemplo el creciente individualismo, la expansión del libre mercado en todos los ámbitos de la vida.

Y, por supuesto, el surgimiento de este discurso científico, la idea de que esto se puede estudiar científicamente, de que hay una garantía científica detrás, un conocimiento contrastado, objetivo, que no es una ocurrencia de ciertas personas.

Mujer con una bola gigante subiendo una colina empinada

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Eso también ayuda a darle cierta credibilidad a este tipo de discursos, un marchamo científico, que, en el libro, también ponemos muy en duda: la idea de que algo como la felicidad se pueda estudiar científicamente.

Creo que lo que han encontrado es que hemos tenido varias décadas de dificultades económicas y sociales crecientes e importantes.

Yo creo que cuanta más sensación tenemos de que es imposible cambiar lo que está a nuestro alrededor, cuando no confiamos en que los políticos vayan a ayudar a arreglar las cosas, cuanta más impotencia sentimos, cuando lo que al fin y al cabo importa, que es que el bienestar social, que nos debería dar a todos la garantía para estar bien, disminuye, se resquebraja, hay una especie de retracción hacia uno mismo.

Uno empieza a pensar más en sí mismo y no tanto en los demás, en lo que puede hacer por uno y no tanto en lo que puede hacer por los demás. Uno piensa más en cambiarse a uno en vez de cambiar las circunstancias porque cree que no variarán.

Esa sensación no sólo de individualismo creciente, sino de sentir que hay pocas posibilidades de hacer cambios grandes en el mundo, es también un factor importante que pesa en lo que nos ofrecen: nos bastamos nosotros mismos. Va a la idea de sálvate tú, sálvese quien pueda, pero sobre todo, sálvese usted sin necesidad de preocuparse por los demás o de esperar ayuda de los demás.

Y en ese proceso el bien común va quedando a un poco de lado, ese proyecto de sociedad ¿no?

Yo creo que sí. Y es curioso porque la idea de bienestar, el estado de bienestar, siempre ha sido una idea del Estado del bienestar, es decir, social, político, económico.

La idea de bienestar siempre se ha asociado a ese Estado, a esa sociedad, que ponía ciertas bases de justicia, de equidad, de dignidad sobre las cuales se construía, donde había un cuidado para todos.

Gente sonriendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Cabanas reivindica la alegría, especialmente la que es compartida, «frente al discurso individualistas de la felicidad».

Y ahora, cuando se habla del bienestar, en realidad es el bienestar personal. 

Esa idea de bienestar o de felicidad se ha ido sustituyendo: preocúpese de usted, nadie lo va a rescatar, haga lo que mejor le convenga, ocúpese de su salud.

En realidad, son cosas falaces, pues vemos que la idea de salud individual es una cosa muy poco importante cuando se compara con la salud social. Lo vemos con el coronavirus. Uno puede cuidarse todo lo que quiera, pero en realidad lo que importa es que todo el mundo tenga un nivel de salud alto o de lo contrario no sirve de nada preocuparse por uno mismo.

Algo así pasa con la felicidad. Es decir, uno puede preocuparse por sí mismo y sin embargo darse cuenta de que uno no puede estar bien si alrededor las cosas no va bien, porque somos seres sociales. Queramos o no dependemos de todos.

Si no hay un bienestar social, no va a haber un bienestar individual. Pero, todos estos discursos están sustituyendo esa idea de bienestar social por la de bienestar individual. Y yo creo que es un error.

¿Tiene sentido empecinarse en buscar la felicidad?

No tiene sentido, al menos no la felicidad tal y como nos la prometen hoy en día.

Hay estudios interesantes que afirman esta paradoja de la felicidad: cuanto más uno se empeña en ser feliz, más está boicoteando su propia felicidad.

Es muy parecido a como cuando uno quiere salir de fiesta con la idea de que la va a pasar fenomenal y luego llega a la fiesta y es un día normal. Uno la pasa peor porque creía que iba a ser mejor de lo que es. Es decir, basta con empeñarse en disfrutar para no disfrutar.

Camino hacia 2022

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

También se le llama la paradoja hedónica y ha sido una cuestión de reflexión filosófica.

John Stuart Mill, uno de los grandes defensores de la felicidad, al final de su vida dijo que no valía la pena hacer de la felicidad la meta principal de toda nuestra vida, porque ni sabíamos qué era la felicidad, ni dónde buscarla y porque cuanto más nos empeñamos, más nos íbamos a frustrar persiguiéndola.

La respuesta es que debemos salir de todo este discurso de la felicidad y para ello debemos dejar de obsesionarnos con ella.

Muchas personas hacemos resoluciones para el año que está por comenzar. 

¿Qué le diría a alguien que ha pensado: «Este año voy a ser feliz o me voy a esforzar por ser más feliz»?

Hacer propósitos es algo normal que mucha gente hace, es una convención social, como también lo es no cumplir ninguno o casi ninguno, así que nadie debe preocuparse por eso. Todos estos propósitos están hechos para no ser cumplidos, lo cual es curioso.

Le diría que no haga muchos y que si quiere hacer el de la felicidad, que por una vez haga uno distinto: en vez de «voy a ser más feliz» que haga «voy a hacer que alguien sea más feliz», que es distinto.

No está centrado en nosotros, sino en otros. Es decir, que esa felicidad no vaya hacia nosotros, sino que vaya hacia otros. Eso está fuera de esa paradoja del hedonismo y seguramente sea más beneficioso para todos, si lo que buscamos es la felicidad de los demás y no la nuestra propia.

Ese sería mi consejo de propósito de Año Nuevo.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE REPONSABLE: BBC News Mundo. Por Margarita Rodriguez. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/Salud/Salud Mental/Relaciones personales

 

 

 

 

Qué es el «desvelo en venganza» que practican millones de jóvenes trabajadores en China.

Muchos empleados en China trabajan el notorio «horario 996»: desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio «horario 996» en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

«Estaba casi deprimida», dice. «Me privaron de toda mi vida personal».

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud.

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado «bàofùxìng áoyè», o «procrastinación a la hora de dormir».

La frase, que también podría traducirse como «la venganza de quedarse despierto hasta tarde», se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando «las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche».

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 «Me gusta» en Twitter, Kenneth Kwok escribió: «Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir».

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él «le pertenecía a otra persona» y que solo podía «encontrarse a sí mismo» cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es «genial» porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Gu Bing

FUENTE DE LA IMAGEN – GU BING

Gu Bing trabaja mucho su sacrifica su sueño para tener tiempo libre y divertirse.

Límites borrosos.

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, un directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

«Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano», señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más «normales».

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

«Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo».

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

«Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento», dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

«El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto», dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Jimmy Mo

FUENTE DE LA IMAGEN – JIMMY MO

Jimmy Mo dice que casi nunca se acuesta antes de las 2 am.

«Un círculo vicioso»

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor «represalia».

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker «Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams», el neurocientífico es contundente: «cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida».

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optarían por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

«Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separamos del trabajo», dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

«Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño», señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un «lugar de trabajo saludable y eficiente», señala.

«En realidad, es una medida de productividad», explica. «Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa».

Trabajador en China

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

«Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)», señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: «saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo», asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

«A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa», señala. «Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado».

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

«Es una venganza», dice sobre su hora de acostarse tarde. «Para recuperar algo de tiempo para ti».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Worklife por Lu-Hau Liang. Diciembre 2020

Sociedad y Cultura/Salud/China