Ha quedado tan lejos…

Hoy compartí una frase que me enviaron. 

Según pasan los años,  solo en mi sentimiento único y personal; me pregunto casi siempre sí aquel amor primero; que estremeció mis emociones y resulto allá lejos inalcanzable, no me interesa ya cualquiera fuera su razón, es aún hoy oculto y propiedad de esa nuestra intimidad que no compartimos con nadie; sigo pensando en que será de ella, de su sonrisa dulce y ternura infinita; sí habrá tenido buena vida; sí fue amada y tan feliz como lo merecía; y tantas, tantas otras cosas.

Y será la respuesta que no podré obtener jamás…pero insistiré en ella sin rendirme fácil; a pesar del silencio como única respuesta.

Continuo cada tanto e insisto en pensar en ella. 

¿Y a ella…la arrullaran a la distancia, estos recuerdos que fluyen al igual que nuestra vida?

Basta ya…

No deseo continuar

siéndote manso,

no me interesa ya servirte

como alguien a quien recurres

para ser escuchada

cuando algo  te molesta,

o bien cuando te confundes

en algo de tu vida,

aumentando aún más

este sabor de hastío

en que la rutina y tus rollos

más los míos

acabaron con nuestro amor

que yace ya, solo vacío.

 

Te mantienes alejada,

aunque a mi lado estés

desde hace tiempo,

lo noto en las pequeñas cosas

en los pequeños diálogos

construidos con excusas

y monosílabos sin sentido.

 

Son solo cuento, para evitar

el silencio, la agonía

de algo que se muere

sin remedio.

 

No será fácil,

explicárselo a los niños.

¿pero más vale que así sea,

no lo crees?

que mentirles y mentirnos la vida

que nos queda.

 

Ambos ya lo sabemos,

hemos hablamos tanto

y tantas veces de esta asfixia

compartida sin razón

que ya es hora,

de que volvamos a ser aquellos

que fuimos

para nosotros mismos,

ya que solo

nos queda una pequeña parte

de esta vida para volver

a emocionarnos quizás,

con un amor del bueno.

Lo mejor de cada uno, para el otro…

Quizás nos leemos todos los días; o bien cada tanto o casi nunca. O bien, como en mi caso, me tomo esos días sabáticos que tan bien hacen.

Pero da igual; solo sé que te considero alguien cercano con quien comparto o disiento sobre determinadas cosas, que en su mayoría son tan pueriles que no valdría la pena ni nombrarlas; porque así somos – sin sosias; bien diferente uno del otro-

Pero deseo; solo si me lo permitís, que veas en mi a alguien al que podes recurrir; porque como me dijo un entrañable amigo, las situaciones difíciles se hacen fáciles cuando dos personas se ocupan y ayudan, entre sí.

Te deseo el más bello año de tu vida. Solo te sugiero que seas misericordioso con quien lo necesita.

“Vivir y dejar vivir” es una hermosa frase de cabecera -si las hay-

Te envío ese abrazo del alma; que es el más fuerte de todos.

¿Y por qué no?

Sexta entrega

Esta vez no paso demasiado tiempo…al otro día, me envío una figura de una lechuza que ahora están tan de moda, como aquellos emoticones que tuvieron su momento; pero con un ¿?…que no logre comprender. Fue tal mi desconcierto, que le envié un stickers agitando los brazos y demostrando mi alegría por la respuesta.

No mi actitud a esta altura, ni yo la entiendo. Pero, obviamente le pregunte las razones de esa lechuza como preguntando y agregue;

-¿Debo tomarlo como una respuesta de que no estás de acuerdo con lo que escribí o acertar con alguna adivinanza?

Luego de más de media hora; su respuesta llegó:

-Ya son las 1:30 pasado el mediodía y estuve esperando la señal, ya que en esta zona es muy frecuente, quedarse sin celular.  Te cuento, hoy tuve un almuerzo con unos amigos  de la infancia, con los cuales una vez al mes nos reunimos para festejar, generalmente algún cumpleaños. Y aproveche (¿?) para salir a caminar con mi perra Jaira; y así poder leer tu mensaje-

Ya esto me resultaba demasiado. No me parecía descubrir una adolescente que se encuentra en falta; era más que eso “una persona adulta evitando que la descubran. ¿Descubrir qué?”

Pero no quise interrumpir. Continúo escribiendo, dándome una nueva y enésima sorpresa, a las cuales no acabo de acostumbrarme.

-“Te juro que has venido a mi vida; como el mejor condimento que le faltaba. Porque busco estar contigo, porque hay cosas que como vos la decís, una las siente de manera diferente. Para que entrar en detalles. Pero nos divertíamos mucho, creo que conmigo te aflojabas y colgabas esa personalidad arrolladora que aparentaba “soberbia”, pero es propia de los que se esconden y son unos dulces como vos, Bon o Bon (aclaro que es una golosina demasiado dulce, para mi gusto).”-

-Quedé atónito con la lectura de sus reflexiones; pero mi “alter ego” prefirió continuar con su relato;

-“Gracias por comprender las razones, de mi permanente agradecimiento a Dios. Cada vez que tengo cita con el cirujano, para realizarme los controles médicos; él mismo me dice que no entiende como pudo haberse estabilizado toda mi columna vertebral; de la manera que ocurrió. Así es, que siempre doy testimonio de agradecimiento al Espíritu Santo. Ah…te aclaro, en eso que me dijiste que vos no habías sido mi primer amor. Tú no recuerdas, pero yo te veía cuando venias de vacaciones con tu familia a la villa y siempre en el mismo chalet. Casi siempre paso por allí y hoy especialmente que salí con mi auto, me detuve cinco minutos frente al lugar y un abanico de recuerdos llegaron a mi mente.-“

Lo que expresaba era cierto; salvo por un detalle: la primer ocasión que fui a la villa con mis padres; yo tenía en aquel entonces no más de quince años. Y no la recordaba realmente, como tampoco haberla visto a pesar de que con los años supe que vivía en esa hermosa localidad. Por contrario; si recordaba a una adolescente rubia y de ojos celestes, hija de polacos que en aquel entonces, con la que nos sentíamos atraídos, pero con esa inocencia del camino de lo que llamamos atracción, más que amor. Aleje esos recuerdos de mis pensamientos y continúe leyendo;

“-Sabía que tenías hijos; cuando pregunte por ti a un amigo común. Bueno dime; cuantos hijos tienes; -¿seguís casado? ¿Eres feliz o la careteas? (alguien que cuando le preguntan si es feliz, pone cara de “yo no fui” y responde con gestos)-“

Iba a continuar leyendo, pero me detuve. ¿Qué es ser feliz? Hay realmente unívoca definición para todos nosotros, de lo que representa la felicidad. Seguramente no; creo que son solo destellos en nuestra vida. Muchas veces, un suspiro o bien una serie de ellos. Son fragmentos. Emociones, en momentos únicos. ¿Existe un estado de felicidad permanente? En lo personal, creo que no. Cuando lo soy en un aspecto, seguramente dejo de serlo en otro. Y eso, a pesar de que el ser humano es indivisible y único. Continúe leyéndola;

“-El psicólogo que te recomendé, él fue quien me aconsejo que me alejara de vos y yo le propuse que te alentara a que fueras tu quien tomara esa decisión. Me sentí culposa, pero siempre supe en aquellos años de vos y tu tratamiento (¿?). La mujer de tu hermano, me contuvo muchísimo con su experiencia al igual que una de tus hermanas. En una oportunidad, creo haberla visto en el Hospital Garraham, ¿Adriana se llama, verdad?  Yo estaba con la Dra. Baque, con quien realice un viaje de placer a Italia. Volviendo a tu hermana; estoy segura de que era ella; muy bella como siempre y además buena persona. Me imagino que debe tener una familia hermosa. ¿No? Ah… en cuanto al poema ya te comente, que no soy nada buena como para poder decirte si es bueno o no… soy tan básica; pero luego de releerlo solo te doy mi opinión; no quiero que te enojes (¿?) pero tienes que buscar más dentro de ti, para arrancar todo eso que te estalla dentro de tu piel.  Aunque sea mezcla de ficción y realidad. Lo que si me encanto fue “Mi primer amor”. Una pena que no haya sido yo, la que lo inspiro. Eso, me dejo un poco triste. Bueno, mi amigo íntimo, te envío el número de mi celular y el particular; en cuanto a este si te atiende otra persona; no cortes la comunicación, por favor, y pregunta por la familia Aranjuez, que hace tres años que no viven más aquí y continuamente los llaman de bancos o entidades financieras. Bueno, es tarde y debo levantarme temprano mañana. Tengo que realizar unos trámites. Un cariño grandote y abrazo de OSO (espero que te llegue todo esto que he estado escribiendo; porque continuo sin conexión de internet)-“

Volví a quedarme de palmas y me pregunte:

  • ¿Cuánto de nuestra vida la realidad se enmaraña con la ficción, al construir recuerdos distintos para dos personas, que se encontraron en el mismo lugar y al mismo tiempo? –

Y solo atine a escribir Ok

Había pasado ya más de una semana, y sin noticias. Pensé para mí; que los temores que dejaba entrever en sus comentarios, le impedirían comunicarse. Y en realidad prefería que así fuera; no deseaba que tuviera problema alguno; ni yo tampoco sentirme involucrado en él.

Siempre me pregunto, cuando tomo mi celular –no me considero de esos tipos, que viven pendiente de él y van hablando por la calle, sin mirar siquiera cuando cruzan un semáforo- la inventiva de los tipos que se dedican a crear nuevos y nuevos emoticones, que se bajan gratis (¿?) cada día…

Y esto va a cuento…de que repentinamente escuche el murmullo del teléfono; y  me permitió visualizar la visita de un dulce cachorro de cocker spaniel que en dibujito, apareció en la pantalla tirándome besos en repetición. Era extraño, pero cada vez que intentaba alejarme, nuevamente se comunicaba. No le contesté.

Al otro día; cerca del mediodía supe de los motivos de tan largo silencio.

“- ¿Hola, cómo estás? No te imagines cosas. Cayo un rayo en la zona donde me encontraba, quemo varios cables del tendido eléctrico por lo que estuvimos sin energía ni internet. Ahora estoy en la villa, escribiéndote desde un local de telefonía. Mi celular, sirve solo para mensajes comunes de texto. ¡Ahora, seguro que me extrañaste y esto te servirá para una nueva entrega. Jajajaja! Cariños y hasta que regrese la tecnología y pueda comprarme un nuevo teléfono. Cariños, de nuevo.-“

A esta altura, ya me parecía como dice el Nano Serrat esas denominadas “una de piratas”. Le mandé unos stickers tirándose al piso y otro con un parche en el ojo, escribiéndole: “ Esperaré a que salgas de la zona de rayos y centellas! Au revoir…

El boxeador

Las blancas sienes

muestran los vividos años

las rugosas manos

los trabajos diarios

Su andar cansino

y el aliento corto

muestran su lucha constante

en su pequeño mundo

El ermitaño, la gente le dice

el monstruo, la madre a sus hijos

con recelo, de él todos hablan

sin saber que detrás de él

decenas de historias, se recuerdan

Hace mil tiempos, su fama era mentada

en sus puños de acero

y en sus bolsillos rotos

se alimentaba una esperanza.

Era la época del Mono, de Prada

de tantos otros

con su atado de ropa

llego una mañana

a esa extraña estación de Buenos Aires.

Quiero triunfar se dijo

y comenzó el arduo camino de los golpes

tuvo triunfos en cadena, pero

sus derrotas, fueron aplastantes

hasta que un día,

no pudo ver el sol de la mañana

no pudo escuchar el llanto de su hijo.

Limosnas le arrojaron

aquellos que lo usaron

desprecios le dieron aquellos otros

que en algún momento, lo vivaron.

Y ahora, al verlo acurrucado

en ese sucio rincón de la estación

no puedo dejar de escapar una lágrima

como única manera de llegar a él

y de aliviar el daño, que le han hecho.

“Ilusión”

Solo estoy, desde hace tiempo

Y ya con pocos años, mayor me siento

No he tenido padres, nadie me lo ha dicho

Y mi guía solo ha sido el gris orfanato

Que mis años han cobijado.

 

Hoy he cumplido la edad, en que libre soy

Y al trasponer el enorme portal de aquel lugar

En donde solo la amistad con mis pares

Era como el oxígeno nuestro de cada día

Lo que nos unía como iguales en la desdicha.

 

Yo me pregunto ¿Qué es ser libre, hoy?

Que hare en un mundo nuevo, tan desconocido

Y tan luminoso, como al que nunca conocí.

 

En este atardecer de otoño

Donde las hojas ocres caen al piso

Lo hacen en silencio que como yo

Pensativo y sentado en una de sus sillas

Juego con mis lápices sobre los cuadernos

Que sobre una mesa he apoyado

En la pequeña plaza que me sirve

De breve descanso en el largo

Camino desandado sin prisa ni tiempo

Que me apure hacia un destino, aún desconocido.

 

Llevo pocas cosas en mi bolso,

Las necesarias para alguien

Que no necesita demasiado

Solo un poco de amor y de cariño

Pero eso que es silencio, sin ser grito

Eso que abraza tan fuerte, como único

Sorpresivo y esperado, al mismo tiempo

Es desde siempre lo que he necesitado

 

Abrazo compartido, que me permita

Incorporarme y ver el lado bueno de las cosas

Crecer sin resentimientos, alcanzando

El rango de hombre en que me he convertido

Para recorrer un nuevo mundo

Más allá del horizonte.

 

Estas palabras que siempre he escrito

En la eterna soledad de mi cuarto

Pido a Dios, pueda compartirla con alguien tan amado

Como una ninfa, que se despoje desu manto

Para que me abrace más que fuerte, y para siempre.

“Apología de la estupidez”

Que sería apología de la estupidez

En el amor de cualquier hombre

Al sentir, luego de años de pareja

Que un día, su mujer se comporta

Como nunca antes en la cama

Desnudando su cuerpo, abalanzándose

Sobre el mismo, que azorado

La ve cabalgar alocada y frenéticamente

Dando rienda suelta a aquello

Que dentro de ella, siempre se mostró oprimido

Sorprendido, ese hombre se preguntara

Una y mil veces:

¿Qué está pasando aquí, quien es esta mujer?

¿No puede ser mi mujer, es otra acaso?

De pronto, una luz fulgurante estalla en su cabeza

Y como un millar de campanas tintinean

Y descubre sin que persona alguna se lo diga

Que quien cabalga encima

Estuvo engañándolo con otro

Mientras él era prisionero de esa estupidez

Que dejo de ser apología, para ser una verdad

Ominosa y merecida, que por vez primera

Le hace ver que el amor incondicional

Solo  le resulta, una verdadera estupidez.

“Decisiones”

Cuando a mi vida llegaste

Te ofrecí lo que tenia

Amor profundo, en el que ya no creía

Para mí un renacer, para ti una ilusión 

Y lo aceptaste, pero sabes

He dudado siempre

Si fue ese amor lo que te atrajo a mí

O tú deseo de huir de aquella casa

Y de todo aquello, que te ahogaba.

 

Aprendí a conocerte en poco tiempo

No fue nada fácil para ambos

Tú el remanso, yo la vorágine

Sin saberlo supe de tus miedos

De tristezas e infinitas frustraciones

Creí ser el roble para tu desesperanza

Y así desandamos un largo camino

Con grandes alegrías, y algunas tristezas

De pérdidas, cosas simples y comunes de la vida.

 

Hasta que ya desde hace tiempo

Nuestro camino, chocó con cruces imprevistos

Resquemores, reproches y mentiras

Imperceptiblemente, nos hizo ver como el desamor

Dañaba y corroía nuestras mentes, olvidando todo aquello

Que en su momento fue un sueño de dos

Para quienes solo el amor bastaba.

 

Te digo adiós, sin rencores ni reclamos

Solo me atrevo a decirte

Que quiero llevarme de los años compartidos

Esa vida en común, que mientras duró

Por lo menos en mi caso, resulto plena.

Pensar de a dos…

Cuando te da lo mismo, lo que piensa el otro

Cuando sientes que estás lejos, aunque lo ves próximo

Cuando lo que diga, sepas que, lo dice sin deseo

Cuando la duda te aprisione, porque ya no le crees nada

Cuando te atormentes, de vivir la vida que se te está yendo

Cuando no sepas ya que hacer, porque ya lo que pudiste lo intentaste

Cuando  no puedas ser otro, del que sos y distinto al que se pretende.

Para que insistir, porque no te dejas ir y haces lo mismo, con el otro

Sería mejor así, evitando crear odio y algunos rencores que no son buenos

Sólo tienes que hacerlo y pensar ya no en dos, aunque también en dos

Si algo de lo vivido, durante tanto, te demanda ser noble sin inclinarte

Pero reconociendo que ambos se amaron, e hicieron por el otro

Lo que el amor dictaba en cada tiempo transcurrido.

Sólo di adiós y recibirás la misma respuesta, eso verás, será más sano

Para aquellos que desandaron ese largo camino que es el compartir

Durante tanto tiempo, sin dobleces ni ataduras por el solo hecho de dar

No interesa quien dio más, o quien dio menos, ambos han dado lo que han podido

No interesa la cantidad de lo dado, más bien sí lo ofrecido, a ambos, les resultó honesto

Si es así, ¿Qué esperar? Disfrutemos de la vida, y de lo poco que de ella queda.

“Usted”

¿De amor me hablas?

que sabes tú de amor

si piensas que solo es

pasión desenfrenada,

que todo se resuelve

en una cama.

 

Hoy, quizás así lo sientas

pero,  ¿mañana? no se mañana…

Cuando la rutina de lo vano

invada vuestros cuerpos,

y la piel de ambos

ya no sea aquella,

iluminada y fresca

que los atrapó

en esa cálida noche de verano,

de hace poco tiempo

cercana y próxima.

 

Bien que lo sabes

pero lo niegas,

como se niega al sol

cuando enceguece.

 

Anda;  no me hagas caso

no pienses en mañana

disfrútalo hoy que si puedes,

mañana es tan lejos

y tan cerca a la vez,

que quizás

no llegues a tiempo.