Pienso en lo que pudo ser…

Llueve
hace rato,
los charcos
decoran
el verde
parque,
transformado
en minúsculas
islas de
verde césped,
rodeadas
por el agua.


Las gotas
de lluvia
hacen
“globitos”
sobre el
agua,
que como
bendición
cae del
cielo
encapotado.


No me
pregunten
porqué;
pero es
en estos
momentos,
en que
pienso
en ella.


En su orgullo
impenetrable,
ni siquiera
por la verdad,
y eso no puedo
ni debo
compartirlo,
ya es hora
para nosotros
de no hacer
tonterías,
que pueden
dañar al otro
o a uno mismo.


Seguirá
ella con
su orgullo
malherido,
sin razón
que lo amerite,
quizás
encuentre
a alguien
que se ajuste
a su medida.

Pero no es mi caso,
no me ajustaría
a nadie
que en lugar
de preocuparse,
haga silencio
de radio,
porque ello
es el rostro real
de la indiferencia,
que negó a ambos
un futuro posible.

Cómo engañar a tu cerebro para que libere sustancias químicas que te hacen feliz.

BIENESTAR

Existe un vínculo entre el cerebro humano y las emociones , que puedes aprovechar para aprender a ser feliz.

El sistema límbico es la parte del cerebro que controla nuestras emociones, motivación y comportamiento. El cerebro actúa como un mecanismo de supervivencia que produce sustancias químicas que le permiten a nuestro cuerpo saber lo que es bueno y malo para nosotros, y eso incluye encontrar la felicidad.

Nuestro cerebro está siempre alerta y tiende a concentrarse en la negatividad para protegernos del daño. Pero nadie quiere que su cerebro esté alerta y enfocado en la negatividad todo el tiempo. 

¿Sabía que en realidad puede aumentar las sustancias químicas del cerebro para “sentirse bien” que pueden hacerlo sentir feliz? Solo necesita aprender a aprovechar estos cuatro químicos principales: dopamina, oxitocina, serotonina y endorfinas.

Si bien los eventos y situaciones cotidianas activan estos neurotransmisores automáticamente, hay formas de alentar al cerebro a producirlos, lo que nos permite crear y repetir sentimientos de felicidad.

Las personas verdaderamente felices saben qué las hace más felices, qué es lo que libera esos químicos. Y cuando se liberan esos productos químicos, nos sentimos más motivados, productivos y experimentamos un mayor bienestar.

Para comenzar a ser feliz, aquí están los 4 químicos cerebrales conectados a sus emociones que aumentarán su felicidad.

1. Dopamina

A menudo conocida como la “droga de la felicidad”, es responsable de motivarnos a actuar, tomar decisiones y sentir placer cuando alcanzamos nuestras metas.

La dopamina es la forma que tiene el cerebro de darnos palmaditas en la espalda por un trabajo bien hecho cuando marcamos un gol, sacamos una ‘A’ o cruzamos la línea de meta, por ejemplo. ¿Experimentas procrastinación, dudas sobre ti mismo o letargo? Los niveles bajos de dopamina podrían ser los culpables. Es hora de fabricar algunas victorias para el ‘equipo tú’.

Aquí hay formas de aumentar sus niveles de dopamina:

  • Crear mini líneas de meta para cruzar en lugar de solo una final grande cuando se logra una meta nos ayuda a sentirnos bien durante un período de tiempo más largo.
  • Iniciar actos de bondad hacia los demás le da al cerebro una dosis de dopamina.
  • Dejar de fumar. Un estudio reciente mostró que los fumadores tenían un 15-20% menos de capacidad para producir dopamina que los no fumadores, pero es reversible si deja de fumar.

2. Oxitocina

Cariñosamente conocida como la “hormona del abrazo”, se libera a través de interacciones sociales como dar (o recibir) obsequios, hacer contacto visual, dar o recibir afecto (como un apretón de manos, un abrazo o una palmada en el hombro), dar a luz o tener relaciones sexuales.

Aquí hay formas de aumentar sus niveles de oxitocina:

  • Haga contacto visual durante sus conversaciones.
  • Recibir un masaje.
  • Abrace a un amigo, acaricie a su mascota o comparta un momento más íntimo con un ser querido.
  • Meditación y oración.

3. Serotonina

¿Estás de buen humor? Puedes agradecer a la serotonina. La serotonina es el fármaco antidepresivo preferido del cerebro . Surge cuando sientes que tu vida y tus esfuerzos importan.

¿Se siente ‘hambriento’ (hambriento y enojado)? Dado que el 80 por ciento de la serotonina existe en el estómago, saltarse las comidas reduce la serotonina, lo que puede provocar mal humor.

Aquí hay formas de aumentar sus niveles de serotonina:

  • Expresar gratitud.
  • Aumente su exposición a la luz solar. Esto produce vitamina D que, a su vez, desencadena la serotonina.
  • Ten pensamientos positivos. La serotonina no distingue entre realidad e imaginación, por lo que cuando la imaginación o la memoria están activas, produce serotonina como si el evento fuera real.
  • Ejercicio. Incluso el ejercicio discreto estimula la serotonina, por lo que la jardinería, pasear perros o jugar con sus hijos cuentan.

4. Endorfinas

Si alguna vez te golpeaste el pulgar con un martillo, te golpeaste el dedo del pie o experimentaste un “subidón de corredor”, entonces sabes cómo se sienten las endorfinas. Actúan como la morfina para aliviar el dolor y el estrés.

Aquí hay formas de aumentar sus niveles de endorfinas:

  • Comer chocolate. El chocolate contiene fenetilamina que estimula las endorfinas.
  • El ejercicio libera endorfinas . Tan solo 30 minutos pueden hacer el truco.
  • Encuentre oportunidades para reír. Se ha demostrado que la risa libera endorfinas.
  • Usa aromaterapia. Ciertos aromas influyen en la producción de endorfinas: intente difundir vainilla, lavanda o menta en el aire, en su baño o en su próxima taza de té o café.
  • Cuando diseña sus experiencias y hábitos diarios en torno a este conocimiento, puede activar estos productos químicos, aumentar su productividad y, lo que es más importante, aumentar de manera proactiva su felicidad.

Imagen de portada: Gentileza de Terra

FUENTE RESPONSABLE: Terra

Felicidad/Como encontrar la felicidad/Coaching

Recuerdo a mi hermana…cada día

En septiembre de 2020, luego de 42 días de hospitalización falleció mi querida y adorable hermana Alicia. Ingresó al Sanatorio Italiano por un diagnóstico de una enfermedad terminal, pero con tratamientos específicos hubiera podido alcanzar una sobrevida según informaron los profesionales médicos entre 4 y 5 años. En plena pandemia y una sociedad absolutamente desconcertada, le hicieron durante su internación 4 hisopados con resultados negativos. Ya la visitaban los servicios de kinesiología y nutrición, ya que le darían el alta ambulatoria para continuar con el tratamiento. Pero súbitamente; los valores se dispararon y debieron trasladarla a terapia intensiva. Fue así, que le detectaron por saliva COVID19. Allí, donde solo podíamos esperar el parte de los médicos o comunicarnos por teléfono, sin poder verla ni siquiera unos minutos, rezabamos para que lo superara con la angustia y tristeza que nos embargaba a todos, junto a sus tres hijos y sus familias. Hoy festejará su cumpleaños, y como de costumbre lo festejamos como con todos aquellos que se fueron de vacaciones…con un hasta luego. Y cuando sucede, es costumbre que escriba unas líneas. De corazón; quiero compartirlo con aquellos que no conozco, pero sé que con algunos es como sin verles el rostro, coincidimos en muchas cosas por los dialogos virtuales que nos cruzamos. Sepan disculpar…Les deseo un viernes maravilloso y mejor fin de semana. Daniel

Hola Ali querida!! ¿Cómo estás? Con qué alegría debes estar festejando tu cumpleaños junto a mamá,papá y Carlos. No me quiero imaginar a todos de la familia que se fueron de vacaciones a ese lugar maravilloso, que como decía la “vieja” debe ser un vergel. ¿Con torta y todo va la cosa? ¿No me digas que también hay piñata? Ahhh…pero solo una velita. Ja…ja. ¿Como decíamos cuando estaba en tu casa y me servías a cuerpo de rey con tanto cariño, preparando siempre lo que me gustaba y tan prolija, como buenos obsesivos que somos los Capurro. ¡No sabes cuanto te extraño, hermana! Ese tip tuyo de cada día, cuando me llamabas y me preguntabas “¿Cómo anda? Mira que hablábamos a veces mañana y tarde, y siempre teníamos algo que contar, o recuerdos hermosos para volverlos al presente. Quedate tranquila; que tus hijos como sus familias están bien, cada tanto nos contactamos. Los criaste para que principalmente fueran buenas personas, con ambiciones de progresar pero sin soberbia, con mucho esfuerzo y humildad. Fíjate que con tu querubín Maxi es con quien más nos wasapeamos o hablamos por teléfono. Están bien, haciendo su camino para un mejor futuro. Bueno, hermana querida se que en algún momento nos vamos a ver y ahí me sumaré a los festejos, como vos a los míos y de los demás, que están contigo. Te envío un beso enorme, desde esta lejanía en la que cada día te extraño mas y en mis personales diálogos con Dios te traigo “al presente”. Dales a los “viejos”, a Carlos también un beso grande, como a todos quienes ves cada día, en ese celestial lugar, inflamado de la pureza más absoluta.

Fuimos felices…

Sí lo sé,
fui cobarde
al no decirte
que me iba,
la vida contigo
era una telaraña
tóxica de
desacuerdos,
enojos pueriles
hasta vanidades,
pretendíamos
competir sobre
quien tenía
la razón,
hasta en
el más pequeño
velado y estúpido
motivo cual fuera.

Cuando echaste
un velo
de sombra,
enterandome
del engaño,
al recibir
un llamado
de un
desconocido,
atendiendo
tu teléfono
cuando te
bañabas,
el que
pregunto
por ti,
por un momento
ambos
quedamos
perplejos.

Pero supe
que por
los cruces
de cada día,
lo nuestro
se había ido
transformando
en dos almas
en pena
ya sin rumbo.

No dude mas,
incapaces ambos
ya de amarnos,
solo actuábamos
en público
por apariencias,
la esencia
se había
difuminado
hace tiempo,
tome mis cosas
subí al auto,
sin dejarte
una nota
o esperarte.

¿Para qué?
¿Justificarte?
¿Excusarte?
La verdad
es preferible,
a mentirse
toda una vida,
guardemos
aquellos lejanos
momentos
en que fuimos
o creímos
ser felices.

Imagen de portada: Gentileza Pinterest

Y tu que dirías?

Pensó que él la llevaría al departamento que estaban remodelando para vivir allí cuando se unieran, aprovechando esa situación para hacerle el amor ya que luego de cinco meses, todo se detenía en la frontera de los abrazos, besos y roces.


No obstante, a pesar de que la vida de él hasta que llegó a conocerla, era un continuo de noches tumultuosas, mujeres y alcohol, cuando la conoció además de ser mayor en ocho años, ella le resultó un ángel tan inocente en que supuso que el destino la puso frente a él, para así darle contenido a una vida ya vacía por lo errante que todo a su alrededor, lo inundaba.

Ella tenía veinte años, él ocho más viviendo desenfrenadamente en ambientes de la noche en donde lo sexual y el consumo de sustancias, era algo normal para aquella época. Se prometió a sí mismo que si deseaba conservarla, que además de amarla tan profundamente como lo sentía, debería respetarla como a ninguna, si bien todas sus relaciones fueron siempre consensuadas.

Llegaron al departamento, en remodelación, materiales, latas de pintura por acá y allá, herramientas sobre el piso, todo un caos. El fue a preparar un par de cafés a la cocina.

Ella, mientras tanto miraba entre sorprendida y feliz, el lugar que sería su hogar, muy distinto al suyo en donde debía bajar la cabeza y limitarse a lo que su madre dijera. Su salvavidas había sido conocerlo y enamorarse de él por su personalidad y la seguridad que le transmitía.

La piel seduce siempre, y al pasar el la tomo de la cintura…de ahí la pasión pudo más, se sacaron la ropa el la ayudó y puso una colcha en el suelo, le beso hasta el alma , le lamió cada centímetro de su cuerpo, llegó hasta el pubis llegando ella al primer orgasmo.

Ella más que excitada, esperaba esa penetración que terminará con su virginidad; deseaba sentirlo dentro de ella…y sucedió algo inesperado, que para muchos espectadores imaginarios pudo haber parecido estúpido.

El se detuvo…le murmuró al oído que solo faltaban dos semanas; que deseaba respetar la promesa que se había hecho a sí mismo, porque finalmente en ella estaba representado el amor de su vida.

Ella bajó la vista…se besaron suavemente y permanecieron abrazados…

Imagen: Gentileza Pinterest – Iwona Rutkowska

Hará falta un milagro?

Qué hay de cierto
en aquella
frase hecha
que dice,
“que no es
bueno que
el hombre
este solo”.


Porque
casualmente,
en mi caso
es cuando
al atardecer,
ya deje
de lado
mis rutinas,
intrincados parches
que cubren
mis silencios,
diciéndome
para convencerme
inútilmente,
que todo
siempre resulta
soportable.

Ahí me veo
como el hombre
que soy ahondando
en su interior,
preguntándome
hasta cuando
el engaño,
o bien cuando,
en qué momento
el maldito ego
se suicidará,
reconociendo
que son puras
excusas,
que quitan
de a poco
el aliento de una
realidad que es brutal.

Que debo
reconocer no
estar completo,
que me falta
ella, esa mujer
que no se
quien será,
mi complemento
en paz y armonía,
para poder vernos
compartir, disentir,
reír, enriquecernos
mutuamente,
respirando ambos
la libertad
traducida
en la confianza,
que nos ha
dado los años
vividos y sufridos.

Deberé diferencia
r
verdades relativas
que ya no son tales,
y convencerme
que dos almas
entrelazadas
en la adoración
y comprensión,
pueden y deben
hacer mucho
más que uno,
para aliviar
tanto
dolor negado y perceptible.

Gente grande,
creo escuchar
por allí,
las zonceras
me zumban
los oídos,
por lo que
hace días
que vengo
diciéndome,
“no busques
más excusas”,
es terriblemente
malo que
te encuentres solo.

Imagen: Gentileza de Pinterest – Fred Blackmith.tumblr.com

Jamás

De a poco
con tu silencio
te fuiste yendo,
el compromiso
que habías asumido
se esfumó,
entre las tinieblas
de tu mundo
que aún hoy
no comprendo.

Fue así
que decidí
no insistir
ni siquiera
por orgullo,
más por el dolor
que siempre
atraviesa
aquello de
mentir por omisión.

La vida ya
me es corta,
para seguir
creyéndote,
en esas
idas y vueltas,
sin final
ni certezas.

Por eso
solo me alejo
sin rencor
alguno,
lo que no
me es propio,
para llevarte
conmigo
como un
ilusorio recuerdo.

Imagen: Gentileza Unsplash.com

No deseo despertar…

Me detengo
inquieto
frente a un
gran pórtico,
tan majestuoso
que detrás de él,
debe haber
algo aún más
maravilloso,
que esa madera
de roble lustrada
y esos manijones
de bronce,
que de tan dorados
me ciegan
al reflejarse
en ellos
el sol del mediodía.

Se que
nuevamente
es un sueño,
pero no
quiero despertar,
empujo
el pesado pórtico,
y a mis ojos
un paisaje
de exuberante
belleza
me recibe.

Camino
tras la sorpresa,
me interno
en él,
y arribo
a una cascada,
en donde
ninfas atrevidas
se bañan
acompañándose
con sus cantos.

Todas son
diosas menores
espíritus divinos
que juegan
con la naturaleza,
pero una de ellas
es la más hermosa.

Me acerco temeroso
le pregunto
por su nombre,
algo asustada
me responde
con leve sonrisa
“Carmentis”.

Creo que
su libertad
amorosa,
no impide
que intente
seducirla,
tomo sus manos
se estremece,
la abrazo
suavemente
rozando sus labios
con los míos,
se que ya no
despertaré,
que finalmente
he encontrado
por fin
el lugar divino.

Imagen: Gentileza Pinterest – flickr.com

No tardes…

Como lastima
tu silencio,
cuanto
hubiera
preferido,
que me
llamaras
y me dijeras,
todo aquello
que guardas
en secreto.

Como recuerdo
tal cual tesoro
aquel abrazo
de reencuentro,
cuánto necesito
de vos
en este preciso
momento,
en que
se aceleran
mis latidos
al pensarte,
en que
un abrazo
tuyo
sería la forma
silenciosa,
de decirme
que existe
la esperanza.

Es como
brindarme
la cura
de mi dolor,
en silencio
sin preguntas
ni reproches,
solo ese abrazo
al igual
que las miradas,
nos fundirán
y nos acercaran,
alejando
las tristezas
de nuestras
almas
hoy tan alejadas.


Imagen: Gentileza Pinterest