Virginidad, el mito del himen roto que persiste en pleno siglo XXI pese a no tener base en la ciencia.

La virginidad es una farsa, dicen Ellen Støkken Dahl y Nina Dølvik Brochmann, y armadas con un aro de esos para jugar hula hula forrado con una delicada película de plástico transparente, se proponen explicárselo a su audiencia.

Brochmann lo sostiene y Dahl lo rompe de un poderoso manotazo.

La escena, representada durante una conferencia TED en Oslo por estas dos médicas y escritoras noruegas, ilustra de forma contundente una idea con la que la mayoría de nosotros hemos crecido: que la primera vez que una mujer tiene una relación sexual vaginal el himen se rompe y, como consecuencia, sangra. Y en ese momento se pierde la virginidad.

Si bien la charla de las autoras de «El libro de la vagina: todo lo que necesitas saber y que nunca te has atrevido a preguntar» tuvo lugar en 2017, y el hecho de que el himen no sufre un cambio tras el coito es un dato reconocido por las ciencias médicas desde hace más de 100 años, la idea de que esta parte del cuerpo femenino puede revelar su historia sexual sigue siendo prevalente en nuestra sociedad.

«En la cultura popular actual hay muchos ejemplos sobre el mito del himen: en la televisión, en libros. Todavía se cree que la mayoría de las mujeres sangran la primera vez que tienen una relación sexual y que es posible notar una diferencia entre las mujeres que son vírgenes y las que no lo son», le dice Dahl a BBC Mundo.

«Es muy práctico creer que la naturaleza nos ha dado una suerte de prueba de virginidad en el cuerpo femenino, si lo que quieres es controlar la sexualidad de las mujeres», añade.

Y aunque la OMS y la ONU consideran las pruebas de virginidad (que implican un examen vaginal para verificar si el himen está «intacto») como una violación a los derechos humanos y abogan por su prohibición, estas se siguen practicando en una veintena de países (incluidos Reino Unido y Estados Unidos), así como la himenoplastia, un procedimiento quirúrgico que ofrece «reparar el himen» pese a que este no queda roto.

Abierto, elástico y con un agujero

¿Cómo es entonces realmente el himen y qué le sucede exactamente después de la primera relación sexual?

Diagrama del himen

Lejos de ser una delicada membrana que cubre la entrada de la vagina, «el himen es más parecido a una coleta para el pelo (como las que se ven en la foto de más abajo) o una goma elástica», indica Brochmann en el video de TED que tiene millones de visualizaciones.

Su forma, en líneas generales, es como de la de una rosquilla o medialuna, con una gran agujero en el medio. Es además una estructura hiperelástica capaz de acomodar al pene sin sufrir daños.

«La mayoría de los hímenes son trocitos de carne —carúnculas himeneales— bien distintos en cada mujer. Pueden ser dos, tres trozos más grandotes, o cuatro o cinco trozos más pequeños, como pequeñas lenguitas o pétalos, del mismo color que la mucosa de la vagina», le explica a BBC Mundo Marta Torrón, fisioterapetuta del suelo pélvico y experta en fisiosexología, que dedica gran parte de su tiempo a la divulgación.

«Por eso, porque son del mismo color (y porque no estamos acostumbradas a mirarnos la vulva y la vagina), las mujeres no saben que esos trocitos son su himen, y que lo tendrán toda la vida», añade.

Banda para el pelo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.Dahl compara al himen con una banda elástica recubierta de tela.

Es decir, «el himen no es una membrana cerrada que se rompa y desaparezca (tras la penetración). En la mayoría —en el 99% de los casos— el himen está abierto y eso es lo normal».

En caso de que no lo estuviera, estaríamos frente a un «himen imperforado, algo que se considera una malformación, y que necesita de una intervención, ya que así no podrá salir el flujo ni la menstruación y por supuesto, no podrá tener coito», señala Torrón.

Su apariencia puede ser tan variada como lo puede ser la del clítoris, la vulva o cualquier otra parte del cuerpo de una mujer.

Fundamentalmente, nada hay en su aspecto que revele un antes y un después del coito, como de tanto repetirse hemos llegado a creer. Por lo tanto, no existe ningún procedimiento médico que permita determinar si una mujer ha tenido sexo vaginal o no.

«En todos estos años he visto a miles de mujeres, miles de vaginas. En la mayoría de los casos, tú no puedes saber si han tenido coito o no», enfatiza Torrón.

Un estudio que data de 1906, por ejemplo, reveló que el himen de una trabajadora sexual no había sufrido cambios, manteniendo un aspecto similar al de una joven que no había tenido relaciones sexuales.

Otro más reciente, llevado a cabo en 2004, observó que de 36 jóvenes embarazadas 34 conservaban su himen intacto.

En resumen, el himen puede permanecer tal y como es no solo después de la penetración, sino también incluso durante todo el embarazo.

Himen como sello de virginidad

Sin una base científica, la virginidad se muestra como una construcción social, un concepto profundamente arraigado desde hace siglos en muchas culturas para controlar el placer y la sexualidad de las mujeres, coinciden las expertas consultadas por BBC Mundo.

Dibujo de Vesalius

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Vesalius escribió que no todas mujeres vírgenes tenían himen.

No obstante, no fue sino hasta el siglo XVI cuando se estableció por primera vez una conexión entre la idea de la virginidad y una parte específica del cuerpo femenino.

El vínculo del himen «con la virtud florece en las fantasías de los hombres a lo largo de la historia hasta el siglo XVI, cuando el famoso anatomista flamenco Andreas Vesalius descubrió unos restos de carne alrededor de la abertura vaginal durante la disección de los cadáveres de dos mujeres vírgenes», explica Eugenia Tognotti, profesora de Historia de la Medicina de la Universidad de Sassari, en Italia.

«Vesalius escribió en su libro de anatomía humana (que contiene una de las descripciones más tempranas de la anatomía del himen casi correcta), que no todas las mujeres vírgenes tenían himen», le dice Tognotti a BBC Mundo.

Sin embargo, más tarde, añadió que el «llamado himen ‘intacto’ puede ser una ‘prueba de virginidad'», continúa la historiadora.

Con esta última aseveración, «sin saberlo, Vesalius le dio al himen el significado simbólico que se volvería dominante durante los siguientes cinco siglos, pese a los avances en el conocimiento de la anatomía femenina que demuestran que el himen, como muchas otras partes del cuerpo, varía enormemente en forma y tamaño».

Sangre en las sábanas

Otras de las ideas que prima en el imaginario popular es la del sangrado.

La sábana con gotas de sangre —o el pañuelo teñido de rojo en otras culturas, como la gitana— en la noche de bodas, constituye una prueba del honor preservado de la mujer.

Sábanas con sangre

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La mayoría de las mujeres no sangra tras la primera relación sexual.

Para empezar, «la gran mayoría de las mujeres no sangra en esta situación y muchas se sienten culpables o raras. ‘¿Por qué no he sangrado?’, se preguntan. ‘Pues porque tu cuerpo es normal, lo conoces y has entendido cuando tener coito’, le diría», comenta Torrón.

«Sin saber cómo funciona su cuerpo, el coito puede dañar la mucosa (la piel interna de la vagina) y por eso se sangra, pero no porque se rompa el himen», aclara la experta y añade que, con la excitación, la «vagina se hace larga y ancha».

Y en el caso de que el himen —un tejido además con poca vascularización— sufra una pequeña laceración, «este tiende a recuperarse rápidamente, como cualquier otra mucosa del cuerpo», explica Dahl.

¿Y qué hay de cierto en la idea de que el himen puede romperse por andar en bicicleta, practicar algún deporte brusco o por la inserción de una tampón?

«Por andar en bicicleta definitivamente no, porque (el himen) es una estructura que está dentro de la vagina. A menos que manejes la bicicleta con el asiento dentro de la vagina, eso sería muy difícil», dice Dahl bromeando.

«La idea de que andar en bicicleta, bailar o montar a caballo puede llegar a cambiar tu anatomía interna yo la encuentro absurda», agrega.

Lo mismo afirma la fisio sexóloga española. «No hay nada de cierto en esto. Nada. Como no tenemos ni idea de la realidad del cuerpo, intentamos dar explicaciones a por qué no hay sangrado».

«La explicación real es que tu himen y tu vagina son elásticos»

Acabar con el mito

Para Torrón, es importante divulgar esta información sobre el himen, que pesa «no solo en las personas religiosas», para borrarla del pensamiento colectivo.

Mujer en el hospital

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En muchos países aún se realizan pruebas de virgnidad, pese a que la OMS y la ONU las condenan por ser una violación a los derechos humanos.

Pero además del impacto que pueda tener sobre la salud y el bienestar sexual de las mujeres, es crucial erradicar estas nociones falsas por la influencia que tienen en el campo de la medicina forense, dice.

«Cuando llega una mujer que dice que ha sido abusada y que ha habido penetración, le valoran la vagina y si el himen está íntegro, si no ven lesiones, dudan de ella», explica.

Dahl considera que, información aparte, es importante dejar de preocuparnos de si una mujer es virgen o no.

«Porque el problema es la idea de que una mujer tenga que ser virgen y están utilizando un malentendido biológico para construir sus argumentos».

«Por eso, el proyecto más importante que tenemos por delante es dejar de pensar que las mujeres deberían ser vírgenes».

Imagen de portada: Gentileza de TED TALK.Ellen Støkken Dahl (derecha) y Nina Dølvik Brochmann (izquierda), desmienten el mito de la virginidad durante una charla TED utilizando un aro de hula hula para representar la idea del himen que muchos aún tienen en su mente.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Laura Plitt. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Sexo/Ciencia/Medicina/Salud/Salud de la Mujer

Billie Eilish: «Exponerme a la pornografía a los 11 años dañó mi vida sexual».

Eilish dijo que el ver pornografía de niña la dejó «devastada».

La cantautora y compositora estadounidense Billie Eilish describió cómo sufrió de pesadillas después de estar expuesta a pornografía «abusiva» desde los 11 años.

En una conversación con la estación de radio digital SiriusXM, la estrella de 19 años dijo que, tras reflexionar sobre las consecuencias de su contacto con ese contenido, se siente «devastada».

«Exponerme a la pornografía a los 11 años dañó mi vida sexual», dijo. Y explicó que esa experiencia no le permitió «decir no a cosas que no eran buenas» cuando empezó a tener relaciones sexuales.

«Fue porque yo pensaba que eso era lo que se suponía que me atraía», contó la artista que ha ganado siete premios Grammy.

Eilish, que está a punto de cumplir 20 años, ha estado en el ojo público durante gran parte de su adolescencia.

Tiende a vestir ropa ancha y holgada y habla con frecuencia de su imagen corporal y de cómo su figura fue sexualizada en su adolescencia.

El tema de la pornografía surgió en la entrevista cuando se hizo referencia a la canción Male Fantasy («Fantasía masculina»), de su último álbum Happier Than Ever («Más feliz que nunca»).

En esa balada, canta sobre estar sola en casa distrayéndose con pornografía mientras recuerda una relación sentimental rota.

Le contó al conductor del programa Howard Stern que ahora piensa que la pornografía «es una vergüenza», después de haber visto de niña contenido que describe como «violento» y «abusivo».

En particular, Eilish criticó la manera en que la pornografía refleja los cuerpos de las mujeres y sus experiencias sexuales.

«No entendía por qué eso era algo malo. Pensé que era la manera en la que aprendías a tener relaciones sexuales». Y añadió que su madre quedó «horrorizada» cuando se le contó.

«Yo lo defendía y pensaba que era una más del grupo de chicos listos que hablaba de eso. Y pensaba que era genial porque no tenía problemas con eso y no veía qué tenía de malo».

La cantautora dice creer que el ver ese contenido cuando era tan joven «destruyó» su cerebro y le produjo pesadillas.

Señaló que es un «verdadero problema» que la pornografía puede distorsionar lo que es normal durante el sexo, incluyendo el asunto del consentimiento.

Esa opinión la comparten expertos y organismos que se enfocan en el bienestar de la niñez, incluyendo a Unicef. Coinciden en que la exposición a la pornografía en edad temprana puede ser dañina.

Indican que la pornografía abusiva y los actos misóginos cometidos en ella pueden conducir a la normalización de estos y que pueden llegar a afectar la salud mental de los niños, entre otros efectos negativos.

GETTY IMAGES.Billie Eilish es conocida por vestir en ropa holgada para evitar que el público centre la atención en su cuerpo.

Eilish también comentó otra variedad de asuntos en su entrevista, incluyendo cómo es salir con alguien estando bajo la mirada pública y cómo fue contraer la covid-19 a mediados de este año a pesar de estar vacunada.

A los 18 se convirtió en la más artista musical más joven de la historia en ganar los cuatro principales premios Grammy en un mismo año, cuando en 2020 se llevó las estatuillas de nueva artista, álbum, disco y canción.

Eilish le confesó a Stern que su fama le creó dificultades para salir con alguien.

En cuanto al contagio de covid-19, dijo que estuvo enferma durante casi dos meses.

Y añadió que, de no estar vacunada, tal vez hubiera muerto: «Quiero dejar bien claro que es debido a la vacuna que estoy bien. Creo que si no hubiera estado vacunada, hubiera muerto, porque estuve mal».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo

Sociedad y Cultura/Sexo/EE.UU./Música/Salud de la Mujer/Mujeres

Muerte de joven «afeminado» conmociona a China en medio de la cruzada del gobierno para que los hombres sean «más varoniles».

La muerte de Zhou Peng reabrió el debate sobre la presión que ejerce el gobierno chino en temas de género.

Zhou Peng, de 26 años, apareció muerto hace poco en la provincia de Zhejiang, en el oriente de China, en un aparente suicidio.

Poco antes de que encontraran su cadáver, al parecer, publicó una carta en internet en la que reconocía que había sufrido acoso por ser «demasiado afeminado».

«Se supone que los chicos deben ser traviesos, pelear y decir groserías. Los chicos que son demasiado callados y educados son afeminados y llamados mariquitas», escribió.

«Puede que me pareciera un poco a una niña cuando era más joven, pero me vestía ‘normalmente’ y no intenté imitar a las niñas», escribió el joven fotógrafo, que también usaba el seudónimo de Ludaosen.

«Sin embargo, fui intimidado en la escuela, abusado verbalmente, condenado al ostracismo, amenazado… y me gritaron todo tipo de insultos», se lee en la carta.

Su muerte ha provocado conmoción en el país asiático, donde el gobierno ha impulsado una campaña para que los jóvenes sean «más varoniles»

La policía china no dio detalles sobre la muerte, solo dijo que habían descartado el homicidio.

Pero para los cientos de miles de usuarios de las redes sociales que compartieron la carta de 5.000 palabras en el sitio de microblogging Weibo se trató de un caso de suicidio.

Los debates

Además de suscitar debates fervientes sobre la salud mental y el acoso, la carta también planteó preguntas sobre cómo debería verse un hombre chino o cómo debería comportarse.

«Tenía una apariencia delicada y una personalidad aparentemente gentil. Todos estos son puntos buenos y, sin embargo, fue intimidado solo porque no estaba en línea con los ideales masculinos tradicionales», comentó un usuario de Weibo.

«¿De cuántos otros chicos se han reído por su mirada suave y su voz delicada? ¿Quiénes somos nosotros para dictar lo que es aceptable o no? No han hecho nada malo», añadió.

Otro escribió sobre cómo el caso trajo recuerdos «vergonzosos» de cuando él y sus compañeros de clase se burlaban incesantemente de un chico que pensaban que era «afeminado» durante sus años escolares.

«Pensando en retrospectiva, estoy tan avergonzado. Solo estábamos bromeando, pero podría haber causado un trauma real», escribió.

Los datos sobre el acoso en China son escasos, pero un documento de la Revisión de Servicios para Niños y Jóvenes de 2019, que envió cuestionarios a más de 3.000 jóvenes, encontró que más del 35% de los encuestados se identificaron como víctimas del acoso tradicional.

Mientras, más del 31% dijo haber sido víctima de ciberacoso.

La investigación indicó que ser hombre, asistir a un internado, un bajo rendimiento académico y una mala relación con los padres se encuentran entre los principales factores para ser acosados.

No se permiten «mariquitas»

La intolerancia de los hombres supuestamente «afeminados» no es exclusiva de la cultura china, pero el gobierno de Pekín respalda abiertamente la postura, incluso la promueve activamente.

Soldados del ejército de China

FUENTE DE LA IMAGEN – BARCROFT MEDIA/GETTY IMAGES

A principios de este año, el Ministerio de Educación llamó a las escuelas a reformar su oferta de educación física, en un aviso con un título que no dejaba dudas sobre su objetivo final: «Propuesta para prevenir la feminización de los adolescentes varones».

El texto aconsejaba contratar deportistas jubilados y personas con antecedentes deportivos para ayudar a desarrollar el deporte con miras a «cultivar la masculinidad de los estudiantes».

La convocatoria tuvo lugar meses después de que el principal asesor político chino, Si Zefu, expresara su preocupación de que existía una tendencia entre los jóvenes varones chinos hacia la «feminización», que «inevitablemente pondría en peligro la supervivencia y el desarrollo de la nación china» a menos que se «gestionara eficazmente» la situación.

Luego, en septiembre, el regulador de radiodifusión de China emitió una prohibición sobre la aparición de hombres «afeminados» en canales de televisión y transmisión de videos, incluso utilizando un término chino despectivo.

Los programas, según el documento, no deben presentar «hombres mariquitas y otras estéticas anormales», decía en un aviso, que utilizaba el término niang o, un insulto para los hombres «afeminados».

El doctor Wang Shuaishuai, un experto en cultura digital de la Universidad de Ámsterdam, le dijo a la BBC que se quedó «sorprendido» cuando vio el término escrito en una comunicación oficial.

Xi Jinping

FUENTE DE LA IMAGEN – AFP

El presidente Xi ha utilizado una política llamada de «lobo guerrero».

«Ahora, los jóvenes van a pensar que está bien usar este insulto de género para atacar a otros», comenta.

«Porque si el gobierno aprueba este tipo de lenguaje, ¿quién más puede decir que está mal usarlo en la escuela?», agrega.

«Lobo Guerrero»

No es una coincidencia que el impulso de la masculinidad en China se esté produciendo en paralelo a la forma agresiva de diplomacia internacional del presidente Xi Jinping, dijeron expertos a la BBC.

«Crear un sentimiento de ‘nosotros contra el mundo’, meterte en peleas con países de todo el mundo, posar agresivamente y promover políticas para la ‘autosuficiencia’, son actitudes que no concuerdan con la suavidad de la metrosexualidad», opina el doctor Jonathan Sullivan, director de programas de China en el Instituto de Investigación de Asia de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra.

En un cambio en la estrategia del exlíder Deng Xiaoping de mantener un perfil bajo, China ha adoptado en los últimos años lo que los observadores han denominado la «diplomacia del lobo guerrero».

Grupo chino TF Boys

FUENTE DE LA IMAGEN – VCG/GETTY IMAGES

TF Boys (foto) son extremadamente populares, pero los medios cuestionan si son buenos modelos a seguir.

Tomando su nombre de las películas homónimas al estilo de Rambo, en las que las fuerzas especiales de élite chinas se enfrentan a mercenarios liderados por Estados Unidos, la estrategia se caracteriza por que los diplomáticos chinos utilizan una retórica de confrontación, a veces incluso abusiva.

Este enfoque culminó con un discurso desafiante pronunciado en julio, cuando Xi advirtió que China no sería «intimidada» u «oprimida» por potencias extranjeras.

«La demanda de Xi de una postura nacional sólida y el relieve de una expresión de masculinidad más dura están conectados», opina Sullivan.

Al mismo tiempo, el ataque a los hombres «afeminados» en la televisión se produce en medio de una represión más amplia contra las celebridades y las grandes tecnologías, las cuales tienen una influencia increíble en los jóvenes de China.

Una vez más, dicen los observadores, esto tiene que ver con la agenda más amplia de Xi de moldear su versión de la nueva China, una que es «socialista con características chinas», sin espacio para influencias extranjeras aparentemente desagradables.

«Muchas de las estrellas jóvenes más importantes de China en los últimos años han desafiado los ideales masculinos tradicionales, gracias en gran parte a la influencia del pop coreano», dice Wang.

«Pueden usar aretes o maquillaje, y los fanáticos jóvenes los adoraban por eso. Pero la sociedad china todavía es muy conservadora en general, y el gobierno quiere mantener eso».

Celebridades y ciudadanos comunes.

Celebridades masculinas jóvenes como el grupo TF Boys y el cantante y actor Lu Han, celebrados por sus rasgos delicados y frescos, tienen millones de fanáticos que llegan a extremos para mostrar su amor por ellos.

Cantante Lu Han

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Lu Han y TF Boys son conocidos como «pequeña carne fresca» de China.

Y dado que muchas de estas celebridades populares «afeminadas» aparecen en sitios de transmisión de video propiedad de las grandes tecnológicas, a diferencia de la televisión estatal, se convierten en «objetivos obvios», opina Wang.

«En este caso, también puede verse como otra parte de la campaña en curso de China contra las grandes tecnológicas, que el gobierno ve como una amenaza a su capacidad para controlar a sus ciudadanos», agrega.

Pero mientras que las celebridades tendrán que repensar su imagen por el momento, el mayor temor de Wang es la seguridad del ciudadano común.

«La violencia de género, el acoso y la intimidación probablemente aumentarán, porque el gobierno esencialmente ha hecho que estén bien vistas», dice.

«Es terriblemente triste».

Imagen de portada: Gentileza de Weibo

FUENTE RESPONSABLE: BBC New. Por Waiyee Yip. Diciembre 2021

Sociedad y Cultura/China/Sexo

Alcohol, sexo y vestimenta en Qatar: qué se puede y qué no.

Rumbo al Mundial

El primer Mundial de la FIFA en Oriente Medio será una invitación a sumergirse en una nueva cultura, y también implicará respetar estrictas normas de conducta.

La Copa del Mundo del año que viene será muy diferente para los hinchas en Qatar, donde consumir alcohol en público estará estrictamente prohibido, y las relaciones personales estarán muy restringidas, según The Huffington Post.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, alentó días atrás a los miembros de la comunidad LGBT a asistir al Mundial. «Todos son bienvenidos» al evento del 21 de noviembre al 18 de diciembre, señaló No obstante, eso podría suponer un problema, de acuerdo con el medio.

«El comportamiento homosexual es ilegal en Qatar», advirtió el Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí. El código legal qatarí prevé penas de prisión de hasta tres años por «inducir, instigar o seducir a un varón de cualquier manera a cometer sodomía o cometer acciones ilegales o inmorales».

En cuanto a las parejas heterosexuales, pueden «tomarse de la mano» en Qatar, pero no mucho más en público. «Mostrar afecto e intimidad en público está mal visto», según la Autoridad de Turismo del país, consultada por The Independent.

Cómo vestirse

En un aparente guiño a los espectadores occidentales, las mujeres pueden llevar pantalones cortos y polleras, así como en las playas, informó por su parte The Times. Pero tanto los hombres como las mujeres deben llevar ropa conservadora en los edificios gubernamentales, los museos y los mercados.

«Se espera que los visitantes (tanto hombres como mujeres) muestren respeto por la cultura local, evitando la ropa excesivamente reveladora en público», sostuvo la autoridad turística. «En general, se recomienda a hombres y mujeres que se aseguren de llevar los hombros y las rodillas cubiertas».

¿Qué sucederá con el alcohol?

El alcohol en la Copa del Mundo se venderá en las denominadas «zonas de hinchas», como puede ser el Fan Fest, y en partes de los estadios, pero algunas zonas permanecerán libres de alcohol. El consumo de bebidas alcohólicas en público y el comportamiento en estado de ebriedad están estrictamente prohibidos y pueden acarrear penas de prisión de hasta seis meses, según el Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí, informó The Independent.

Las restricciones serán, sin duda, un tema a considerar en el evento internacional.

La preocupación es especialmente grande para los miembros de la comunidad LGBT, y para las mujeres. En este país es ilegal mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, y las mujeres inmigrantes que quedan embarazadas fuera del matrimonio se arriesgan a ser encarceladas, según The Huffington Post.

Cadena 3 pone primera

Consultado sobre estas informaciones, el cónsul de Qatar en Argentina, Mohamed Ali Al Naemi, afirmó a Cadena 3 que «hay muchos prejuicios e información falsa sobre el país», y que justamente el Mundial «será una oportunidad ideal para conocer la cultura de primera mano».

En ese sentido, Cadena 3 se convertirá en la primera radio que visitará todas las sedes y las principales ciudades del país organizador del Mundial 2020.

El encargado de iniciar la serie de viajes de la Gran Cadena Federal a Qatar será Raúl Monti, quien el próximo sábado 4 de noviembre viajará a Doha, donde además cubrirá la Copa Árabe 2021.

Imagen de portada: Gentileza de Cadena 3. Integrarse a una cultura distinta.

FUENTE RESPONSABLE: CADENA 3. Córdoba. Argentina. 

Por Marcos Caligaris. Diciembre 2021

Sociedad y Cultura/Qatar/Mundial/Sexo/Vestimenta/Alcohol

¿Cuál es la función del orgasmo femenino?

Algunos científicos consideraron el orgasmo femenino «superfluo».

Voltaire ridiculizaba en «Cándido» la idea de que todo ha sido creado para el mejor fin de los posibles. «Observen que las narices se han hecho para llevar anteojos, por eso usamos anteojos», decía su personaje, el optimista profesor Pangloss.

Según aquella primera visión de la evolución biológica, que Darwin y Wallace describirían un siglo después, todos los rasgos de las especies servían, como las narices de Pangloss, para un propósito ventajoso. En la segunda mitad del siglo XX, el paleontólogo Stephen Jay Gould introdujo la idea de que la utilidad podía aparecer posteriormente, como sucede con los anteojos de Pangloss.

En dos artículos anteriores, ¿Por qué los hombres somos los primates con el pene más grande? y ¿Por qué el parto humano es tan doloroso?, me ocupé de algunos de los cambios provocados en el linaje humano como consecuencia de la tendencia evolutiva hacia la bipedestación que distingue al género Homo entre los primates.

En ambos destaqué que caminar sobre las extremidades inferiores había trastocado la forma de la cópula, que en los humanos es frontal, cara a cara, una circunstancia excepcional en los mamíferos (salvo su práctica ocasional por los bonobos). También las características de nuestro paroxístico orgasmo, cuya importancia evolutiva ha sido discutida, pero que puede ser interpretado como otra adaptación a la bipedestación.

A pesar de su complejidad neuro-endocrino-muscular, el orgasmo masculino puede ser resumido como una compleja cadena de movimientos de contracción que culminan con una repentina sensación de intenso placer. Esta va acompañada de la eyaculación, una violenta eyección de fluido que impulsa a los espermatozoides dentro de la vagina.

En el hombre el orgasmo es un requisito obligado para que se produzca la eyaculación, pero las mujeres no lo necesitan ni para producir cada uno de los 300 óvulos mensuales que producen durante su vida fértil, ni para tener hijos.

Entonces, ¿qué función tiene el orgasmo femenino desde el punto de vista evolutivo? Aunque ha sido un tabú social y un enigma biológico, algunas evidencias permiten clarificar el asunto.

Ilustración de una película

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El tabú en torno al orgasmo femenino influyó en un tratamiento pictórico discriminatorio en la cultura popular.

 

«Subproducto evolutivo»

En su libro «Sexo en solitario» el profesor de Berkeley Thomas Laqueur sostiene que «desde la antigüedad hasta el siglo XIX, la asunción general era que las mujeres experimentaban orgasmos al igual que los hombres, pero también que el orgasmo era necesario para la concepción».

Si lo primero es absolutamente cierto, lo segundo es incorrecto. Así lo había adelantado en 1967 el zoólogo Desmond Morris en El mono desnudo y también lo demostraron los estudios de Masters y Johnson, basados en diez mil actos sexuales humanos (La sexualidad humana).

Esto confirmó que lo que provoca en la mayor parte de los casos el orgasmo femenino es la estimulación del clítoris. Un área que no es contactada por el pene durante la copulación y que, por lo tanto, no interviene en el proceso de la inseminación.

En el ensayo «Pezones masculinos y ondas clitorídeas», parte del libro «Brontosaurus y la nalga del ministro», Stephen Jay Gould sostenía que, como lo importante es que los espermatozoides lleguen hasta los óvulos y para conseguirlo basta con el orgasmo masculino, el femenino debía ser contemplado como «superfluo». 

Una especie de accidente evolutivo, un resultado secundario de la necesidad del orgasmo masculino.

Según Gould, hay un orgasmo femenino simplemente porque el clítoris es el equivalente anatómico del pene (ambos tienen el mismo origen embrionario). 

Por ello, estimulación, erección y orgasmo se dan en ambos. Para Gould, el orgasmo vía clítoris es un artefacto del desarrollo. No tiene significación adaptativa alguna.

La polémica provocada por Gould resucitó en 2005 cuando Elisabeth Lloyd, profesora de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Indiana, publicó un libro, «The Case of the Female Orgasm: Bias in Evolutionary Science» (El caso del orgasmo femenino: Prejuicios en la ciencia de la evolución). 

En este concluye que el orgasmo femenino no tiene ningún sentido evolutivo (salvo el de disfrutar, que no es poco). Como Gould, considera que es un subproducto de la evolución.

La idea del «subproducto evolutivo» es de Darwin, quien lo consideraba como cualquier rasgo que sea arrastrado de otros. 

Los pezones de los hombres son un ejemplo claro. Los poseemos porque compartimos con las mujeres la misma arquitectura fijada por un diseño embrionario común, hasta que la aparición de la testosterona y de los estrógenos dirige al feto indiferenciado hacia uno u otro sexo. 

Mientras que en las mujeres sirven para la lactancia, en los hombres serían un subproducto sin valor adaptativo alguno.

Pero esto no necesariamente se aplica al orgasmo femenino.

Fisonomía del aparato reproductivo femenino

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La bipedestación, que causa que la vagina se abra en posición vertical, puede ser un factor evolutivo que generó el orgasmo femenino.

Fisiología del orgasmo

Para empezar, en ambos sexos se ha desarrollado el placer por el sexo. Este placer es la causa próxima de las relaciones sexuales, cuyo fin último es el éxito reproductivo. 

Si además consideramos las pautas que caracterizan al orgasmo femenino, la conclusión resulta aún menos convincente.

Durante el orgasmo en ambos sexos se producen considerables aumentos de las pulsaciones (desde 70 a 80 a 150 pulsaciones por minuto), de la presión sanguínea (de 120 hasta 250 mmHg en el clímax) y de la respiración, que se hace más profunda y rápida hasta que, al acercarse el momento del orgasmo, se vuelve jadeante. 

Al final, el rostro se contrae, con la boca muy abierta y los orificios nasales dilatados, a la manera de los atletas en su máximo esfuerzo, faltos ya de aire.

Lo que distingue al orgasmo femenino son una serie de contracciones rítmicas en la zona perineal, de la vagina y del útero. 

Tales contracciones tienen una función absorbente del esperma descrita por Baker y Bellis en la revista Animal Behaviour que, además, aumenta su retención en el conducto vaginal, como sostiene Paul R. Ehrich en «Human natures: Genes, Cultures, and the Human Prospect» (Naturaleza humana: genes, culturas y la perspectiva humana; no publicado en español). 

Por eso, las hipótesis evolucionistas que mayor apoyo tienen entre los científicos se refieren al papel del orgasmo como un mecanismo de retención del esperma en el interior del tracto sexual femenino.

Por último, si consideramos que el orgasmo es seguido por un considerable período de agotamiento y sueño, se puede deducir que otra de sus funciones adaptativas es inducir al reposo horizontal tras la cópula. Esto favorece la retención del esperma y aumenta así las posibilidades de la mujer de ser fecundada.

Esa indolencia poscoital, seguida o no del reparador cigarrillo, es otra diferencia del orgasmo humano con respecto a otros primates, lo que resulta fundamental en la hembra del único mamífero cuya vagina, como consecuencia de la adquisición de la marcha erguida, se abre en posición vertical. Esto favorece, dicho sea con todo respeto, la caída gravitacional del fluido espermático.

*Manuel Peinado Lorca es Catedrático de Universidad. Departamento de Ciencias de la Vida e Investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos, Universidad de Alcalá. Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y es reproducido aquí bajo la licencia Creative Common

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation – Junio 2020

Sociedad y Cultura/Sexo/Salud/Salud de la Mujer

Tu regalo

Tal
como ninfa
presuntuosa,
hace
que mis manos
la tomen
de su diminuta
cintura,
en donde
predomina
su cadera
tan perfecta,
como la
redondez
de sus pechos
de miel.

Me dice
que hoy
ella se ocupa,
que desea
hacerme
esta vez,
su regalo
que obedezca
como cual
esclavo.

Le pregunto
¿Qué regalo?
No me da
ni siquiera
tiempo,
ella quiere
ocuparse
de todo,
y se lanza
a la aventura.

Me pone
boca arriba
sobre su cuerpo
sl igual que ella,
sus piernas
sempiternas,
sus codos
flexionados
haciendo
más liviano
mi cuerpo.

Su lengua
comienza
en forma
circular,
hacer lo
que sabe
me excita,
más que
ninguna
otra cosa,
me moja
con su boca.

Me toma
con sus manos
la cadera,
la humedad
de sus labios,
el aliento
tibio que
me desplaza,
hace que
como un ruego
le pida ya
de que pare.

Es imposible,
no cesará
hasta verme
satisfecho,
para luego
demandar
lo que más
le gusta
y a su
manera,
presuntuosa
como toda
ninfa, tal
como siempre…

LOS PLACERES DE VENUS

10 curiosidades sobre el sexo en la antigua roma

Aunque muchos aspectos de nuestra sociedad derivan directamente de la antigua Roma, otros son muy diferentes. Los romanos veían la sexualidad de un modo bastante distinto al nuestro y algunas de sus costumbres nos llegan a resultar chocantes.

No importaba tanto qué hacías, sino quién lo sabía

Aunque la sociedad romana tenía (como todas) una serie de reglas acerca del sexo, en la intimidad muchos no las respetaban. Pero el problema no era hacer algo considerado “indigno”, sino quién lo sabía y sobre todo quién podía demostrarlo. La acusación por parte de otro hombre libre podía arruinar la carrera de un senador, si provenía de una mujer plebeya tenía más posibilidades de salir airoso (no así si era noble, pues una patricia tenía su honor y una plebeya no), y si era un esclavo quien le acusaba entonces no tenía que preocuparse de nada. El estatus social lo era todo en Roma y el valor de la palabra era proporcional a la importancia de quien la esgrimía; por ello, un hombre o una mujer de alto rango podían permitirse sus placeres, asegurándose siempre de que no lo supiera nadie cuya palabra fuera tomada en serio.

Foto: iStock / irisphoto2

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Cupido y Psique Antonio Canova

No existía el concepto de homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad…

Todas las etiquetas que hoy aplicamos a la sexualidad no tendrían ningún sentido para un romano: para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. Los hombres podían tener relaciones con miembros del mismo sexo o del opuesto y nadie les criticaba por ello, siempre que la otra persona tuviera menos estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros). En el caso de las mujeres casadas tenían que llevarlo con discreción porque estaba en juego su honor, pero las libertas o las extranjeras podían permitirse una mayor libertad ya que los romanos no las consideraban miembros de pleno derecho de la sociedad.

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La virginidad masculina era algo inaceptable

La virginidad masculina era algo inaceptable

Era común que los hombres, ya en su adolescencia, frecuentaban los burdeles o tuvieran relaciones con las sirvientas o esclavas. La virginidad masculina era algo extremadamente mal visto en la sociedad romana porque el hombre tenía que ser siempre un dominador. En cambio, la mujer (sobre todo si era de clase alta) sí tenía la obligación de llegar virgen al matrimonio, principalmente por una cuestión moral: había que evitar que la mujer conociera el placer del sexo porque se consideraba que este conocimiento podía inducirla al adulterio.

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También era inaceptable para un hombre ser la parte “sometida”

Un hombre podía practicar sexo con quien quisiera, pero siempre debía ser la parte dominante. Ser penetrado por otro hombre equivalía a ponerse en una situación sumisa, todo lo contrario al ideal romano: la acusación de haber sido la parte pasiva en una relación podía bastar para arruinar la carrera de un político, como estuvo a punto de sucederle a Julio César en su juventud.

Peor aún era la acusación de haber practicado sexo oral a una mujer, aunque fuera su esposa, ya que para los romanos la boca era el instrumento de la política, el comercio y todas las actividades importantes, y “ensuciarla” equivalía a despreciar su importancia para la comunidad.

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Mercado de esclavos en Roma, Jean-Léon Gérôme. Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”

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Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”

Para la mentalidad romana, un esclavo era una propiedad de la que podía disponer como más le conviniera, incluyendo para el sexo. Lo importante, de nuevo, era respetar la jerarquía social: ni un hombre ni una mujer debían hacerse penetrar por sus esclavos ni practicarles sexo oral; no debían darles placer de ningún modo pero ellos estaban obligados a dárselo a sus amos. 

Las mujeres, debido a su honorabilidad, estaban más limitadas, pero también podían disponer de sus esclavas para fines sexuales; de hecho, era preferible que emplearan a otras mujeres porque, en el peor de los casos, nadie podría acusarlas de haberse dejado dominar haciéndose penetrar por un esclavo.

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Thermopolium Pompeya

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Las tabernas ofrecían los servicios sexuales de sus camareras

Los “fast food” y tabernas romanas no solo ofrecían comida y bebida, sino también los servicios sexuales de sus camareras. Por ello, este era uno de los oficios considerados “infames” (indignos) y generalmente recaía en mujeres de muy bajo estatus social, como esclavas, libertas pobres o extranjeras. 

Pero si la necesidad apretaba, no era imposible que el propietario de una taberna llegase a prostituir a sus propias hijas, sabiendo que eso las condenaba a no salir nunca de los estratos más bajos de la sociedad.

Se podía identificar a las prostitutas por el color de los cabellos y la ropa

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Se podía identificar a las prostitutas por el color de los cabellos y la ropa

Las prostitutas tenían una consideración social incluso peor (refiriéndonos a las de clase baja, no a las ricas cortesanas), por lo que cualquier miembro “respetable” de la sociedad quería evitar ser visto junto a ellas. Por ese motivo, las prostitutas debían resultar fácilmente identificables. 

El modo más evidente era teñirse el cabello de colores claramente artificiales, como azul y naranja. También se las podía reconocer por su ropa: mientras la típica mujer romana usaba una vestimenta muy recatada, las prostitutas usaban ropa sencilla, ligera (lo que también les permitía desvestirse y vestirse rápidamente) y resaltando las formas del cuerpo.

Mosaico erótico Pompeya. La prostitución era extremadamente barata

Imagen: CC

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La prostitución era extremadamente barata

Y cuando decimos extremadamente barata, no es una exageración: un servicio sexual económico podía costar lo mismo que una copa de mal vino, alrededor de uno o dos ases. 

Este precio no solo se aplicaba a los peores burdeles, sino incluso a los ya mencionados servicios de las camareras, y se explica porque a esos lugares sólo acudían las clases bajas y las mujeres que se prostituían (y menos frecuentemente hombres) eran esclavas o libertas pobres, que no tenían ninguna esperanza de ascenso social. 

Totalmente distintas eran las meretrices, el equivalente a las hetairas griegas: mujeres cultas y ricas que no solo proporcionaban sexo, sino también una compañía agradable. Sin embargo, por mucho que gozaran de un mayor respeto por su riqueza, para la moral romana seguían siendo indignas y en ningún caso equiparables a una “auténtica” mujer, que debía ser pudorosa.

Mosaico erótico Pompeya 2. La “pornografía” era considerada de buen gusto

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La “pornografía” era considerada de buen gusto

No es extraño que las excavaciones revelen mosaicos u objetos de temática sexual: lo que hoy se llamaría pornografía era algo muy aceptado por los romanos, hasta el punto de usarlo como motivo de mosaicos, estatuas y objetos personales como espejos. 

En Roma se consideraba que el sexo era un regalo de Venus, la diosa del amor, y si era un regalo no había que ocultarlo ni despreciarlo. 

Esto puede parecer contradictorio con la importancia que daban al pudor, pero en realidad no lo es: se era libre de gozar de los placeres de Venus, siempre que se hiciera según lo considerado correcto socialmente.

Estatua mujer romana. La pedofilia era socialmente aceptada (hasta cierto punto)

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La pedofilia era socialmente aceptada (hasta cierto punto)

Tener relaciones sexuales con menores de edad, incluso muy jóvenes, no era motivo de escándalo, al contrario: podía estar incluso bien considerado porque la diferencia de edad era un signo de dominación. 

De hecho, los romanos solían iniciarse en el sexo con muchachos o muchachas muy jóvenes, apenas entrados en la pubertad, y no era raro que un romano rico dispusiera de esclavos jóvenes cuyo único propósito fuera complacerle sexualmente; el sexo con la propia esposa generalmente tenía fines procreativos, ya que muchos matrimonios eran alianzas políticas y no tenía por qué haber amor de por medio.

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC Por Abel de Medici