Humanidad ampliada: un mundo moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo.

Guillermo Oliveto, especialista en el análisis y la comprensión de las conductas humanas, escribió “Humanidad Ampliada”, un libro publicado en octubre de 2022 por Editorial Planeta.

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El libro “Humanidad Ampliada” fue escrito por Guillermo Oliveto y pensado junto a Almatrends, porque les parecía que “era necesario entender cómo se reconfiguraría el futuro de la sociedad contemporánea después del shock 2020/2021, una instancia límite a nivel global de la que tanto la tecnología como el consumo salieron potenciados.”

Big Data, Algoritmos, Burbujas, Cámaras de Eco, Fake News, Inteligencia Artificial, Hábitat Viral y Hábitat Emocional (ambos desarrollados por Sil Almada), Caverna Digital, Clase Media, Hipertrofia del deseo, Sociedad de la Decepción, Hipercomplejidad, El consumo como ansiolítico, Utopías, Distopías, y Retrotopía, Sensatez, Esperanza Realista y el Buen Vivir, son algunos de los conceptos que se presentan en un ensayo que invita, sobre todo, a pensar.

Durante la pandemia, mientras la mayoría de la sociedad temía por su día a día, Guillermo y Sil Almada, fundadora de Almatrends Lab, supieron correrse de la escena y mirar desde afuera qué es lo que estaba sucediendo. Pensador del futuro, siempre creyó que la normalidad tal como la conocíamos regresaría pronto. Aunque con algunos ajustes, la vida cotidiana se parecería mucho más a la que teníamos de lo que en ese momento podía suponerse. Algo que en general la sociedad veía como lejano, impensable y hasta imposible.

«No me considero predictor del futuro, pero si un pensador del mismo. Trabajo para analizarlo y proyectarlo. Es muy importante tomar perspectiva de los fenómenos y analizar cómo sigue la película.»

Guillermo Oliveto, analista y pensador de las conductas humanas, ensayista.

Pero antes de comenzar a analizar el futuro y las distintas versiones del mundo pos pandémico que podemos leer en su libro, tuvo que comprender el presente que estábamos atravesando y también el pasado; porque el ensayista explica que: “lo que viene no se puede pensar, si no se comprende lo que ocurrió.”

Guillermo cuenta que entendió que lo que se estaba viviendo en la pandemia era un “momento limite inédito y una instancia de reflexión”. Es por eso que, a partir de un proceso introspectivo, logró ubicarse en el lugar de un pensador humanista, para desde esa mirada entender los hechos.

Además, para poder definir los futuros posibles que desarrolla en su texto, se apoyó en las tendencias globales del laboratorio “Almatrends”. Todas sus hipótesis se nutren de múltiples fuentes de información, así como de la generación de data y research propios. Están por ello, basadas en evidencias.

¿Por qué el nombre “Humanidad Ampliada”?

El libro plantea un mundo marcado y moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo, y explica cómo las personas se comportan frente a ellas, específicamente durante y post shock pandémico. El autor enfatiza: “el titulo plantea que estas dos fuerzas, la tecnología y el consumo, amplían la condición humana pero el desafío es que no la desvirtúen.”

Adictivos o reacios

El autor explica que no sirve demasiado criticar el rápido avance de la tecnología y tampoco del consumo, porque “igualmente van a suceder y no vamos a modificar nada”. Sí es importante saber a qué decir que si y a qué decir que no, desarrolla Guillermo en su texto. Agrega que en muchos aspectos son las personas, de manera individual, quienes tienen la responsabilidad de poner sus propios límites y saber cuáles son las alertas.

Más allá de esto, él, en su libro, intenta alejarse de esta dicotomía que suele estar presente en el común de la sociedad (tecnología sí o no, consumo sí o no), para concentrarse en un debate más complejo, que explique el funcionamiento de estas dos fuerzas y el comportamiento humano frente a ellas.

El mundo post pandemia

Sin duda, Guillermo explica que sin el shock que atravesó al mundo hace dos años atrás, la evolución tanto de la tecnología como del consumo, hubiese sido más lenta. Aclara que: “iba a ocurrir igualmente, pero al ser más lento, definitivamente no estaríamos viviendo hoy la Revancha de la Vida que domina las conductas de aquellos que tienen la capacidad económica para concretar sus deseos: desde volver a viajar, hasta llenar la cancha o agotar en horas los tickets de los recitales.”

Guillermo señala que “después de tanto malestar, el bienestar no tiene precio” y por eso en una parte de la sociedad se está viviendo una especie de “años locos”. Cita como ejemplo el último verano europeo, que fue uno de los más caros de la historia y en simultáneo un boom. Del mismo modo lo que ocurre a nivel local con los bares, restaurantes y los inéditos 10 River de Coldplay.

El grueso del libro es muy útil para reflexionar sobre los futuros posibles e intentar responder una pregunta que atraviesa todo el ensayo de punta a punta: ¿Vamos bien o vamos mal?. Guillermo explica que, entre los estudiosos del tema, había dos hipótesis sobre el comportamiento de la sociedad post pandemia: la primera era que se volverían más austeros por el temor a enfrentar otro momento límite sin ahorros y la segunda era que salieran más gastadores por haber tomado conciencia de la finitud. “Yo considero que por lo menos hasta el día de hoy, está absolutamente comprobado que la opción ganadora fue la segunda”, concluye Guillermo.

Para Guillermo, la frase que resume su libro es: “Para una humanidad ampliada es necesario tener una mentalidad ampliada”

Se pregunta (y nos desafía a preguntarnos): ¿Aquellos que critican a la tecnología, están dispuestos a dejar pasar la posibilidad de que la Inteligencia Artificial permita detectar enfermedades de forma prematura y así mejorar y extender la calidad de vida? ¿Y los que se rasgan las vestiduras frente a la sociedad de consumidores acaso contemplan que el consumo es el 70% del Producto Bruto Mundial y por ende el principal motor del empleo? ¿Los que quieren volver al pasado recuerdan que hace apenas 2 siglos el 90% de la población global era pobre y analfabeta?

Estos provocadores interrogantes, entre muchos otros, llevan al lector por un camino de reflexión que dista de ser lineal y que se atreve a lidiar con un mundo que ha dejado de ser complejo para volverse ahora hipercomplejo.

La tecnología y el consumo amplían la condición humana contemporánea, la potencian, la expanden y la llevan hacia posibilidades desconocidas en los 200.000 años de historia del homo sapiens.

¿Estamos analizando con profundidad hacia donde nos dirigimos? Humanidad Ampliada, fue pensado y escrito como un nuevo aporte de este autor, al proceso de pensamiento que los futuros posibles traen como oportunidades y también cómo desafíos. ¿Vamos bien o vamos mal? 

Imagen de portada: Contenido LAB “Humanidad ampliada”

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Lifestyle.16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Pandemia de Coronavirus/Humanidad/Post pandemia/Tecnología/Economía/Psicología/Consumo.

IA predice cómo lucirán los humanos en unos años debido al uso desmedido de la tecnología.

¿Alguna vez te has imaginado o preguntado cómo será la apariencia de los humanos en el futuro? Como sabemos, el humano actual comparte una serie de características anatómicas con nuestros antepasados más cercanos, sin embargo, hay otras tantas peculiaridades que nos hacen diferentes. Todo ello es el resultado de varios de años de evolución, recordemos que este es un proceso realmente lento que puede ser imperceptible durante millones de años.

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En este sentido, ¿será posible que en menos de 1000 años exista un cambio físico importante en los humanos? Según una inteligencia artificial desarrollada por investigadores del Toll Free Forwarding, el uso desmedido de la tecnología podría tener efectos negativos sobre nuestro cuerpo que con el tiempo ejercerán un cambio significativo en la apariencia de los humanos, propiciando que luzcan de una manera muy diferente a lo que hoy.

De este modo, tomando los datos de investigaciones científicas y opiniones de expertos sobre el tema, cuya evidencia revela los efectos negativos que la tecnología puede tener en nuestros cuerpos, se creó un modelo de cómo sería un humano en el futuro, al cual apodaron ‘Mindy’. El resultado es impresionante, te contamos todos los detalles a continuación.

Humanos con joroba

IA predice cómo lucirán los humanos en unos años debido al uso desmedido de la tecnología.

Según Toll Free Forwarding, para el año 3000 se espera que los humanos tengan la espalda y cuello arqueados, esto sería el resultado de la postura irregular que obligamos a nuestro cuerpo a tomar mientras pasamos horas viendo hacía abajo nuestro teléfono o hacía arriba la pantalla de las computadoras.

«Pasar horas mirando tu teléfono tensa el cuello y hace que tu columna pierda el equilibrio. En consecuencia, los músculos de su cuello tienen que hacer un esfuerzo adicional para sostener su cabeza. Sentarse frente a la computadora en la oficina durante horas y horas también significa que su torso se estira frente a sus caderas en lugar de apilarse recto y alineado», se describe en Toll Free Forwarding.

Además, se sugiere que esto mismo hará que los humanos sean más pequeños, pues al contraer el cuello mientras se utiliza el teléfono celular o la computadora, se torna una posición erguida que, en general, disminuye nuestra tamaño.

Garra en mano y codo de 90 grados

El uso desmedido de la tecnología, en especial de los teléfonos celulares, también podría tener un efecto en la anatomía del brazo y la mano, según se indica, dado a la postura poco natural que adoptamos con nuestras manos tras pasar horas en el móvil, las manos y los dedos se podrían curvar, propiciando que tengan la apariencia de una garra rígida.

De hecho, es seguro que algunas personas ya experimentaran los efectos negativos de esta postura, presentando un dolor de leve a intenso en sus manos después de pasar horas con el celular.

Por otro lado, debido a la misma postura, se predijo que es posible que los codos de los futuros humanos se mantengan en 90 grados (codo de teléfono inteligente), esto se propiciaría por la posición típica del brazo al sostener los teléfonos inteligentes durante el uso general y las llamadas telefónicas.

Cráneo más grueso

Según la predicción realizada, los humanos desarrollarán un cráneo más grueso que les permita proteger de mejor manera al cerebro de la radicación emitida por los teléfonos inteligentes, la cual se ha comprobado que puede tener efectos negativos sobre la memoria y está clasificada como posible cancerígeno para los humanos.

Este cambio se cree que podría estar acompañado de una reducción del cerebro, supuestamente porque los avances tecnológicos facilitaran la vida a tal grado que la supervivencia de los individuos no requerirá mucho esfuerzo.

Se indica por Toll Free Forwarding que «la teoría de la evolución apuntaría a un ser humano más pequeño en el futuro. Esto se debe en gran parte al hecho de que la supervivencia ya no depende de ser la persona más grande y fuerte de la especie, en cambio, el éxito reproductivo ahora depende de una amplia variedad de métricas, incluidas las capacidades financieras, por ejemplo».

Como bien sabemos, la luz azul emitida por los dispositivos electrónicos tiene efectos negativos en nuestra salud, generando trastornos del sueño, dolor de cabeza, fatiga visual, entre otras complicaciones, de este modo, según se indica, Mindy tiene un segundo párpado, el cual se podría desarrollar para limitar la cantidad de luz dañina a la cual están expuestos nuestros ojos.

Un segundo párpado

«Los humanos pueden desarrollar un párpado interno más grande para evitar la exposición a la luz excesiva, o el cristalino del ojo puede desarrollarse evolutivamente de modo que bloquee la luz azul entrante, pero no otras luces de alta longitud de onda como el verde, el amarillo o el rojo», se indica.

Por último, aunque esto podría parecer algo catastrófico y alarmante, debemos tener en cuenta que la evolución es un proceso realmente lento y complejo, que no implica que dentro de un par de años una nueva característica, anatómica o fisiológica, aparezca de repente.

En cambio, para lograr un cambio que sea perceptible, normalmente se requieren millones de años y muchas generaciones de éxito reproductivo, entre muchas más cuestiones.

Imagen de portada: Gentileza de Enseñame de Ciencia.

FUENTE RESPONSABLE: Enseñame de Ciencia. Por Aura Ramiréz. 13 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Inteligencia Artificial/Humanos/Cambios/ Tecnología.

 

Qué dice la ciencia sobre las personas sin ningún parentesco que se parecen mucho físicamente.

Agnes viajaba en un tren cuando un hombre se le acercó y le empezó a hablar sobre temas de los que ella no tenía idea.

El sujeto no tardó en darse cuenta de que «ella no era quien creía que era».

Y tampoco se demoró en contarle que conocía a su doppelgänger, término en alemán para referirse a los dobles.

Agnes se animó a conocer a la amiga de su compañero de tren y, a través de Facebook, vio a Ester. Después, se reunieron personalmente.

«Nos llevamos muy bien de inmediato. No es solo nuestra apariencia, sino también nuestras personalidades que se parecen».

Para Ester, «es extraño y maravilloso ver parte de ti en otra persona».

Pero hay algo en particular que lo hace «muy especial: que Agnes y yo seamos tan parecidas en carácter e intereses».

«Tenemos los mismos gustos: música, ropa, tatuajes».

Cuando Ester tenía 32 años y Agnes 28, posaron para François Brunelle, quien compartió con BBC Mundo la historia de las dos holandesas.

El fotógrafo canadiense recuerda que cuando las vio se sintió «muy feliz de ver cuánto se parecían».

Y es que el artista lleva años retratando a personas, en diferentes partes del planeta, que no son parientes y se parecen mucho.

Así las fotografió en 2015:

Agnes (izquierda) junto a Ester.

FUENTE DE LA IMAGEN – FRANÇOIS BRUNELLE. Agnes y Ester.

Agnes y Ester son solo dos de cientos de participantes del proyecto de Brunelle «I’m not a look-alike!» («No soy un parecido»).

Quizás ya lo has visto en las redes sociales, como también te habrás encontrado con alguno de los cientos de artículos que hay en internet con fotos de personas no famosas que se parecen a figuras públicas o de celebridades que se parecen mucho entre sí.

De hecho, una de esas comparaciones que se ha popularizado en años recientes es la del fundador de la escudería Ferrari, el italiano Enzo Ferrari, y la del futbolista alemán de origen turco Mesut Ozil, y que nosotros también nos animamos a presentarte como viste al inicio de este artículo.

Lo que Brunelle quizás no imaginó cuando arrancó con su proyecto es que se convertiría en la base de una investigación científica pionera.

Fue contactado por un grupo de expertos del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, de Barcelona, que trata de entender las similitudes físicas entre individuos que no tienen vínculos familiares.

Manel Esteller, director del instituto y profesor de Genética en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, lideró el estudio y le contó a BBC Mundo los fascinantes hallazgos.

Bajo la lupa

En agosto, los resultados de la investigación, que comenzó en 2016, se publicaron en la revista especializada Cell Reports.

Con el título Look-alike humans identified by facial recognition algorithms show genetic similarities («Humanos parecidos identificados por algoritmos de reconocimiento facial muestran similitudes genéticas»), los autores explicaron que el estudio, a nivel molecular, tenía como objetivo «caracterizar seres humanos aleatorios que objetivamente comparten rasgos faciales».

Cuatro parejas, incluidas en el estudio, que muestran similitudes en su ADN.

FUENTE DE LA IMAGEN – FRANÇOIS BRUNELLE. Cuatro parejas, incluidas en el estudio, que muestran similitudes en su ADN.

Son los individuos que por su «alta semejanza», llamamos coloquialmente dobles o gemelos desconocidos.

Los investigadores contactaron a Brunelle y de su proyecto salieron las 32 parejas voluntarias.

Las fotos de sus rostros fueron analizadas con tres softwares de reconocimiento facial, como los que se usan, por ejemplo, en los aeropuertos, en la policía o para desbloquear el celular.

«Son programas que te dicen cuán similar es una cara en comparación con otra», explicó Esteller.

En gemelos, por ejemplo, la similitud detectada por esos programas alcanza 90%-100%.

En el estudio, se utilizaron para determinar el grado de «semejanza» de los rostros de las parejas y encontraron «una tasa de similitud elevada».

«El número de pares que fueron correlacionados por al menos dos programas fue muy alto (75% de similitud en 25 de 32)», indicó el instituto en un comunicado.

De acuerdo con Esteller, eso está «muy cerca de la capacidad humana para reconocer gemelos idénticos».

En la mitad de las parejas, los tres programas encontraron correlaciones, es decir, 16 pares extremadamente parecidos.

Los resultados

Los investigadores analizaron «el material biológico» de los participantes, algo que fue un poco «complicado» de obtener porque estaban «en distintos países», señaló el doctor.

Gráfico del estudio con una imagen espejo de dos personas

FUENTE DE LA IMAGEN – INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN CONTRA LA LEUCEMIA JOSE. Así, muestras de ADN de la saliva fueron recogidas y analizadas.

«Estudiamos ese material biológico, el genoma y dos componentes más: el epigenoma, que son como las marcas químicas que controlan el ADN, y también el microbioma, el tipo de virus y bacterias que poseemos».

El genoma, la genética, fue lo que terminó poniendo a «las parejas juntas», mientras que la epigenética y el microbioma -aspectos relacionados con el entorno- los distanció.

«Lo que el estudio está demostrando es que lo más importante en estos casos es que (las parejas) tienen una genética similar, una secuencia del ADN semejante, y (el parecido) no es debido a que tengan familias en común, no hay ninguna relación entre ellos».

«Se debe a que eventualmente, el azar, seguramente, ha creado zonas o secuencias del ADN idénticas de estas personas».

De hecho, los investigadores se remontaron «siglos y siglos atrás» en la historia familiar de los voluntarios y «no encontramos ningún pariente común entre ellos».

Entre secuencias

Las secuencias a las que hace referencia el experto son determinantes para formar los aspectos característicos de nuestro rostro.

ADN

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El que dos personas se parezcan tanto es «como comprar una lotería»: es muy difícil que te toque el premio, pero podría llegar el golpe de suerte.

«Esas dos personas, a pesar de no ser familiares, eventualmente tienen variantes genéticas que les confieren una misma forma».

Es decir, ciertas características de su ADN son similares.

Imagina que ambas personas comparten una variante que les hace las cejas más pobladas, otra que les hace el grueso de los labios mayor, otra que les hace tener cierto tipo de barbilla y así sucesivamente.

«En su conjunto todas esas variantes hacen que sus caras sean parecidas».

«La semejanza se puede expresar con un porcentaje y tiene que ver precisamente con los distintos grados en que se comparten las variantes genéticas».

Más allá de lo físico

Este estudio es pionero en el ámbito de la genética porque, como lo señala Sarah Kuta en la revista Smithsonian, aunque «puede parecer obvio que las personas con rasgos faciales similares también tendrían algo del mismo ADN, nadie lo había probado científicamente hasta ahora».

Dos hombres parecidos

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Imagen genérica de dos amigos parecidos.

Pero también hay algo que va más allá de lo físico.

A los voluntarios, se les pidió rellenar un cuestionario con más de 60 preguntas sobre sus hábitos de vida «para ver si también se parecían en eso y en algunos casos hubo semejanzas», indicó el profesor.

«También se analizaron otros aspectos físicos como el peso, la edad, la altura, etc.»

El estudio encontró que en las 16 parejas muy parecidas, «muchos tenían pesos similares y el análisis de sus factores biométricos y de estilo de vida también mostró que había similitudes».

«Los rasgos de comportamiento como el tabaquismo y el nivel de educación se correlacionaron en pares parecidos, lo que sugiere que la variación genética compartida se relaciona no solo con la apariencia física, sino que también puede influir en los hábitos y el comportamiento comunes», señala el comunicado.

Uno de los aspectos en los que a Esteller le gustaría profundizar con esta investigación es en su potencial aplicación en la biomedicina.

«Hemos identificado genes y sus variantes que son importantes para determinar la forma de la cara y, por tanto, de la nariz, la boca, la frente, las orejas, y que también podrían estar implicadas en patologías».

«A partir de una cara podríamos deducir en parte el genoma de esa persona y eso puede ser útil para el cribado, el despistaje inicial de enfermedades genéticas».

El objetivo sería poder estar atentos a cualquier mutación que la haga propensa a desarrollar una determinada enfermedad para ayudarla a evitarla.

Cuestión de números

Los investigadores reconocen que el estudio es pequeño, pero creen que posee la «potencia estadística correcta», por lo que confían en que sus hallazgos no cambiarán si se hace en un grupo más grande.

Ilustración de dos personas parecidas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Debido a que la población humana ahora es de 7.900 millones, es cada vez más probable que ocurran estas repeticiones similares», indicó Esteller en el comunicado.

«El análisis de un conjunto más grande proporcionará más variantes genéticas compartidas por estos pares individuales especiales y también podría ser útil para dilucidar la contribución de otras capas de datos biológicos para definir nuestros rostros».

Entonces, ¿es muy probable que tengamos un doble?

«Una persona que sea 100% idéntica a uno de nosotros es difícil, pero una persona idéntica a nosotros en 75%, 80% probablemente ya esté caminando por ahí porque ya hay muchas personas en el mundo y, por tanto, estamos cerca en el número de piezas del ADN», le respondió el doctor a BBC Mundo.

Así es que el hecho de que existan muchos genes similares y de que hayan millones de personas, podría hacer que la probabilidad estuviese de nuestro lado al momento de encontrar a alguien que se parezca a nosotros.

Tras años fotografiando a extraños que se parecen mucho físicamente, Brunelle se siente fascinado.

«Supongo que la gente es igual en todas partes, una vez rascas la superficie un poquito.

Somos una especie, ¡cualquiera que sea nuestra apariencia!»

Y si quieres ver las fotos completas de Ozil y Ferrari, aquí te las mostramos:

Mesut Ozil

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Entre 2013 y 2021, Ozil jugó para el Arsenal de Inglaterra.

Esta foto, tomada en 1999, muestra a Luca Di Montezemolo, CEO y presidente de Ferrari en esa época, delante de una foto de Enzo Ferrari.

FUENTE DE LA IMAGEN – MICHAEL COOPER/GETTY IMAGES

Esta foto, tomada en 1999, muestra a Luca Di Montezemolo, CEO y presidente de Ferrari en esa época, delante de una foto de Enzo Ferrari, quien murió en 1988.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Un parecido que ha dado mucho de qué hablar en internet: Mesut Ozil, futbolista alemán de ascendencia turca, nació en 1988 y Enzo Ferrari, fundador de la escudería Ferrari, nació en Italia en 1898.

FUENTE RESPONSABLE: Margarita Rodríguez BBC News Mundo. 11 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Tecnología

 

 

 

 

«Es altamente probable que internet colapse en algún momento y que todo deje de funcionar».

«Error 404»: ese es el mensaje que vemos en la pantalla cuando un dispositivo no es capaz de conectarte a un sitio de internet, bien porque este ha desaparecido del servidor o porque el enlace es incorrecto.

Es también el título del libro de la periodista española especializada en ciencia y tecnología Esther Paniagua (Madrid, 1986), un ensayo impactante en el que plantea, entre otros asuntos, la posibilidad de que internet colapse y el caos y el pánico se adueñen del mundo, por que nadie -ni siquiera los gobiernos o los Estados- está preparado para enfrentar el escenario apocalíptico que seguiría.

En ese contexto, lo que la autora busca con su trabajo es precisamente llamar la atención sobre esa aterradora posibilidad antes de que sea demasiado tarde.

BBC Mundo habló con Panigua en el marco del Hay Festival Arequipa, que se realiza entre el 3 y el 6 de noviembre en esa ciudad peruana.

No es que yo lo crea, que me despierte un día pensando eso.

Es una afirmación que viene de la ciencia, que han hecho muchos expertos, entre ellos el filósofo y teórico de la conciencia Dan Dennett, un referente en el campo de la neurociencia, alguien a quien admiro mucho y cuyos libros he leído.

A partir de una entrevista en que él le dijo a Toni García, un periodista amigo mío que lo entrevistó, que «internet se vendrá abajo y viviremos oleadas de pánico mundial», yo empecé a investigar, y me di cuenta de que aquella frase tenía fundamento.

Empapado del conocimiento de los tecnólogos y otros especialistas que lo rodean, Dennet piensa en las consecuencias sociales que tendría un apagón de internet y en lo que nos ha llevado a que esas consecuencias sean peores de lo que deberían o podrían ser.

La portada del libro "Error 404"

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA DEBATE. La portada del libro de Ester Paniagua.

¿Es entonces una cuestión de tiempo que internet colapse?

Yo no diría que es seguro al 100% que internet colapsará en algún momento y que todo dejará de funcionar, pero creo que es altamente probable.

Lo que obviamente no tengo es una fecha, igual que no la tiene nadie. Puede pasar mañana, dentro de cinco años, de diez o nunca, aunque creo que «nunca» es la menos probable de todas las posibilidades.

Y más allá de lo obvio, ¿qué sucedería si cayera internet?

Todo, absolutamente todo depende de internet y eso hace que sea especialmente vulnerable.

Hemos convertido todo en un ordenador: desde las infraestructuras críticas a los hospitales, las administraciones públicas, las universidades, las empresas, nuestros cuerpos, nuestra ropa, nuestros electrodomésticos. La electricidad.

Así que si se cayera, todo dejaría de funcionar, y se produciría además un efecto en cadena, dominó, porque afectaría incluso a servicios que no están conectados a la red.

Ya hemos visto simulacros muy reales pero a escala muy pequeñita de lo que podría pasar.

Un ciberataque en 2021 contra el principal proveedor de telecomunicaciones de Bélgica dejó K.O. a la mayoría de los servicios gubernamentales, incluidos servicios hospitalarios críticos, el parlamento, las universidades, etcétera. Y eso que solamente duró unas pocas horas.

Los expertos de los servicios de inteligencia aseguran que sería a partir de 48 horas cuando comenzaría a cundir el pánico, cuando la gente empezaría a temer por su supervivencia.

¿La caída de internet haría a la gente temer por su supervivencia? ¿No es un poco apocalíptico?

Claro, pero es que entre todo lo que dejaría de funcionar estarían los mercados y los supermercados.

Sin internet no podrían facturar, no podrían cobrar más que en efectivo, pero nosotros no podríamos sacar efectivo del banco. Así que aunque los productos estén ahí, no los podríamos comprar.

¿Y qué pasaría si no podemos acceder a alimentos o a medicinas porque no tenemos efectivo? Ni siquiera los expertos en seguridad nacional son conscientes de hasta dónde llegaría ese efecto en cascada.

Dices en tu libro que podríamos quedarnos sin internet en menos de 30 minutos.

Así es. Es algo que descubrí en el proceso de investigación para mi libro.

En 1998, un grupo de hackers éticos o hackers buenos, fue llamado a comparecer ante el Senado de Estados Unidos, dada la preocupación que había ya por aquel entonces de que se cayera internet y con él todo el comercio electrónico asociado, que entonces aún era incipiente.

Un centro de conexión a internet

FUENTE DE LA IMAGEN-GETTY IMAGES. Las infraestructuras que permiten a internet funcionar son altamente vulnerables a ataques, sostiene la autora en su libro.

Esos hackers declararon que en 30 minutos eran capaces de derribar toda la red a través de vulnerabilidades en un protocolo base de internet que, por decirlo de manera sencilla, hace que la información fluya de la forma más eficiente posible.

Es como el GPS de internet, que cuando quieres llegar de un punto a otro de la red -por ejemplo, escribiendo el nombre de una web o haciendo clic en algo- decide cuál es la forma más rápida de hacerlo.

Fue precisamente una actualización de ese protocolo lo que, según la versión de Meta, hizo que el 4 de octubre de 2021 se cayeran todos los sistemas de la familia Facebook, desde WhatsApp a Instagram, y solo con eso ya cundió el pánico.

Esa es una de las posibles vías de caída de internet, pero no la única.

Hay muchísimas otras, ¿no?

Cierto. Un ataque contra Google o Amazon, por ejemplo, supondría cargarse la mitad de la red, con las consecuencias que eso tendría para las personas y las empresas que guardan su información en las nubes..

También están nuestros teléfonos, que son además un blanco muy fácil, aunque también duraría poco tiempo, porque las operadoras se darían cuenta y lo resolverían seguramente en un plazo inferior a esos dos días que tenemos de margen previo al desastre, probablemente en cuestión de horas.

O puede ocurrir que un fenómeno de la naturaleza, como una tormenta magnética, haga caer todo. Es algo extremadamente improbable, pero si ocurriera sería nefasto, la caída más catastrófica y más distópica, ya que afectaría no sólo a la red sino a dispositivos como los satélites y otras muchas tecnologías.

En «Error 404» hablas también del sistema DNS y cuentas que está protegido por 14 guardianes, algo que admito que desconocía. ¿Cómo es posible que una red global esté en manos de 14 personas?

Es una historia de película.

El sistema DNS es crucial, es el sistema de nombres de dominios. Lo que hace es traducir los nombres de cada web y asignarles una dirección IP, para permitir que todo lo que está online esté conectado. Sin esa especie de base de datos, aunque las cosas conectadas estén ahí, no podríamos acceder a ellas.

Es tan importante que la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), un órgano de gobernanza de la red, decidió en 2010 crear una capa de seguridad digital que estuviera protegida por una serie de personas.

La caída de Internet no es cuestión de si pasará, sino de cuándo pasará (…) Puede pasar mañana, dentro de cinco años, de diez o nunca, aunque creo que «nunca» es la menos probable»

Esther Paniagua

Periodista y escritora

Debía de ser un grupo de tamaño razonable: ni muchas personas, para evitar la dispersión, ni demasiado pocas, para evitar que pudieran ponerse de acuerdo entre ellas para atacarlo.

Al final, decidieron que fuera 14, siete y siete, porque hay un sistema de protección en la costa este de Estados Unidos y otro en la costa oeste.

Los guardianes se juntan cada seis meses para ir actualizando el sistema DNS y renovar las claves digitales. Cada uno tiene una llave física asociada a las capas de protección digital y la tiene que llevar cuando se reúnen.

Todo esto lo sé porque pude entrevistar a uno de ellos.

Otra posibilidad que mencionas es que sean los propios gobiernos los que decidan apagar internet…

Exacto. Es un hecho, no es una posibilidad.

El mayor caso que cito en el libro es el de India, que apagó internet durante siete meses.

Y aunque el gobierno lo hizo adrede como represalia por las protestas en la Cachemira india y se preparó para ello, fue bastante caótico: afectó a todas las empresas, a los organismos públicos, a la red de comunicaciones, provocó restricciones en la libertad de movimientos, cierre de carreteras y de fábricas, accidentes industriales.

Fue un desastre y, obviamente, hubo pérdidas de miles de millones de euros.

Un hacker frente a un computador

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.La escritora sostiene que en la actualidad hasta un niño puede provocar la caída de parte del servicio de internet. A propósito o por accidente.

Y hay otra cosa en la que seguí profundizando después de publicar el libro en español, que agregué en las traducciones posteriores, que me parece muy preocupante.

¿Y cuál es?

Los cables submarinos. Y esta vía es muy vulnerable.

He seguido investigando y documentando después de escribir el libro, y así me enteré de que todo Yemen, un país con 30 millones de habitantes, se había quedado sin internet en 2020 a raíz de un fallo en un cable submarino provocado por el ancla de un barco (que algunas fuentes atribuyen a los hutíes, un grupo rebelde involucrado en el conflicto yemení).

Ese cable transportaba el 80% del tráfico en internet del país. El 20% restante va por otro cable.

Pero cuando todos esos millones de personas intentaron conectarse a través de ese segundo cable, este colapsó, con lo cual se quedaron todos sin internet.

Eso nos hace ver la vulnerabilidad de esas infraestructuras físicas. Porque además de un ataque intencionado, esos cables pueden cortarse por error, como de hecho ha sucedido en varias ocasiones.

Dices que hasta un niño podría llevar a cabo un ciberataque contra internet.

Así es. Y esa es otra de las cosas que quería subrayar con este libro: la facilidad, cada vez mayor, de llevar a cabo un ciberataque.

Igual que en los comienzos de internet era muy difícil para un usuario básico crear una web y ahora es facilísimo, antes hacer un ciberataque era muy complicado y ahora es muy sencillo. No se necesitan ni siquiera conocimientos avanzados en informática.

Y además cada vez es más barato, del mismo modo que antes los computadores costaban un riñón y no salían de los centros de investigación y ahora todos en nuestra casa tenemos tres, porque un celular o una tablet también son computadores.

Ya tenemos muchos casos de chicos que incluso sin pretenderlo, jugando, han llevado a cabo ciberataques.

Y dado que hay tantas formas de apagar internet y que ello tendría consecuencias funestas, ¿tienen los gobiernos y los Estados algún plan para evitar el caos que conllevaría una caída masiva de la red?

La respuesta corta es no. No hay ningún plan específico para internet.

Las teleoperadoras están obligadas a tener planes por si hay caídas, y se confía en que esas empresas estén haciendo su trabajo. Y Red Eléctrica (la empresa estatal española responsable de las redes de transmisión de energía) también cuenta con protocolos de actuación en caso de apagón.

Pero a nivel gubernamental no hay nada. Si hay una caída de internet habrá que ver por ejemplo cómo se organiza a la gente.

Ese es uno de los principales temores de Daniel Dennett, quien dice que no tenemos botes salvavidas.

El mundo internectado por Internet.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

En la actualidad no hay servicio o institución, pública o privada, que no esté conectada a Internet y, por lo tanto, cualquier falla dejaría a la humanidad en una posición extremadamente vulnerable.

Antiguamente, cuando pasaba algo grave, la gente se reunía en las iglesias y allí se organizaba. ¿Hoy a dónde vamos? ¿Al ayuntamiento? ¿A la biblioteca?

La sociedad cada vez está más fragmentada, más polarizada y más individualizada. Y el estar así, separados los unos de los otros, puede hacer que las consecuencias de un evento como la caída de internet sean aún peores.

Tu libro también repasa las grandes decepciones que ha supuesto internet, que ha hecho aumentar las desigualdades, la desinformación, el discurso del odio, la manipulación, el control. ¿Aún estamos a tiempo de reinventar internet y que sea una red de conocimiento, de solidaridad y de ayuda mutua como soñábamos en sus orígenes?

Más que de reinventarlo, estamos a tiempo de empezar a gobernarlo adecuadamente para que se convierta en eso que queríamos que fuera y, si no, para que al menos deje de ser el nido de polarización, de manipulación y de vigilancia en el que se ha convertido y dejen de violarse nuestros derechos de forma sistemática.

Al principio, con esa idea utópica, dejamos que internet se comercializara y se convirtiera en lo que es hoy por la ausencia de mecanismos de gobernanza.

La escritora española Esther Paniagua

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.Paniagua advierte en su libro que los gobiernos del mundo no han tomado previsiones para evitar un colapso de la red de redes y sobre todo para reaccionar ante semejante escenario.

Y ahora tenemos que solucionarlo poniendo esos mecanismos.

Una propuesta que me parece muy interesante es vincular el comercio digital, la posibilidad de vender y de hacer negocio online, al cumplimiento de las normas de privacidad y ciberseguridad.

El comercio debe estar supeditado a que se cumplan esas obligaciones. Ya tenemos de hecho muchas normas en ese sentido, lo que pasa es que no se cumplen. Y algunas no son lo suficientemente severas.

El comercio de datos personales, por ejemplo, es algo que directamente debería estar prohibido.

Shoshana Zuboff, autora de «El capitalismo de la vigilancia», dice que igual que en su día prohibimos el comercio de seres humanos y la esclavitud, porque denigraba a las personas y violaba sus derechos, por el mismo motivo habría que prohibir el comercio de datos personales.

Si no se hace, ¿cómo podríamos estar en cinco años?

Pues en una situación en la que los ciudadanos y especialmente las minorías cada vez estén más marginadas y cada vez sean más víctimas de sistemas basados en recopilación de datos que les discriminan por razón de género, de edad y de raza, para que por ejemplo no puedan acceder a determinadas ofertas de empleo, o no sean seleccionados para un empleo, o asciendan menos, o no tengan acceso a un crédito para comprar una vivienda.

Seguirán aumentando las desigualdades sociales, por una parte, y reforzando los privilegios, por otra. Los ricos serán los únicos que podrán disfrutar de un derecho tan importante como la privacidad.

Puedes leer toda nuestra cobertura del Hay Arequipa haciendo clic aquí.

Imagen de portada: Esther Paniagua (Por Miguel González)

FUENTE RESPONSABLE: Irene Hernández Velasco. HayFestivalArequipa@BBCMundo. 1° de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/Comercio electrónico/Internet/Ciber crimen/Tecnología.

 

La IA de Google crea a sus propios hijos IA y son impresionantes: esto ya no se detiene.

Paso a paso, la Inteligencia Artificial sigue adquiriendo espacios, y ahora crea a sus propios hijos en Google. Una cosa impensable hasta hace poco.

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La Inteligencia Artificial (IA), o el intento de recrear la inteligencia humana en máquinas o computadoras, continúa conquistando espacios en nuestro día a día. Y ahora, incluso, puede crear ¡a sus propios hijos! Ocurrió en Google: la IA de la empresa diseña a su propia IA, con sus creaciones pasando de analizar palabras a difundir imágenes complejas.

Y todo en cuestión de meses. Esto ya no se detiene.

Los ingenieros de Google explican que su sistema AutoML (aprendizaje automático automatizado) obtiene una IA controladora, que consideraríamos como “el padre”, que propone diseños para una Arquitectura de IA “hija”.

Logo de Google – Archivo | Inteligencia Artificial de Google

“Nuestro enfoque puede diseñar modelos que logran precisiones a la par de los modelos de última generación diseñados por expertos en aprendizaje automático”, indican los ingenieros en la publicación. Agregan que los “niños” de la IA tienen “ciertas características de diseño que parecen no tener un uso claro para sus propios investigadores”.

Recordemos que la Inteligencia Artificial trabaja en base al aprendizaje automático y el aprendizaje profundo. Los investigadores alimentan al programa para que aprenda a desarrollar soluciones, entrenándolo constantemente. Luego, la IA propone de forma autónoma, sin intervención humana, cada solución.

Pero en el caso de Google, fue mucho más allá.

Explica el portal IFL Science que los conjuntos de datos en los que se centró Auto ML eran “relativamente simples” y, en los últimos meses, los ingenieros han estado analizando cómo trata el procesamiento y el reconocimiento de imágenes.

Aunque aún los seres humanos son mejores que la IA en el manejo de imágenes, Auto ML puede seleccionar ahora objetos específicos en imágenes mejor que cualquier otro sistema por computadora. Es cuestión de tiempo que la tecnología se difunda aún más.

La Inteligencia Artificial de Google y su IA “hija”, así funcionan

Inteligência Artificial (IA) (Tara Winstead / Pexels)

El ejemplo que destacan es contundente para entender el cambio.

“Supongamos que tiene una imagen de una persona escalando una montaña”, indica IFL Science. “La nueva IA ‘hija’ de AutoML, denominada NASNet, puede, con una tasa de precisión del 82.7%, seleccionar los elementos individuales: una persona, su bastón, su mochila, las nubes, el Sol, etc”.

Pero la Inteligencia Artificial infantil diferente utilizó conjuntos de datos que presentaban catálogos de palabras e imágenes en color, con muchos más detalles que su antecesora.

Los nuevos tiempos de la IA son cada vez más decisivos. ¿Debemos preocuparnos?

Imagen de portada: Inteligencia Artificial (zf L/Getty Images)

FUENTE RESPONSABLE: Fayer Wayer. Por Kiko Perozo. 8 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Inteligencia Artificial/Google/Ciencia/Tecnología

 

¿Comenzamos a preocuparnos? Científicos crean una Inteligencia Artificial capaz de leer la mente con solo escanear el cerebro.

Investigadores de la Universidad de Texas en Estados Unidos crearon esta Inteligencia Artificial, un paso adelante en la evaluación del cerebro.

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Uno de los grandes temores de los seres humanos va camino (por ahora muy lejano) a hacerse realidad: que cualquier persona pueda leer la mente. En lo más intrínseco de nuestro ser, que constituye el punto más protegido de nuestra privacidad. El primer paso se está dando con la Inteligencia Artificial.

Científicos de la Universidad de Texas en Estados Unidos crearon una Inteligencia Artificial capaz de leer la mente con solo escanear el cerebro.

Liderados por Alexander Huth, profesor de Ciencias de la Computación en la Universidad de Texas, los investigadores son capaces de ver, gracias a la IA, qué estaba pensando una persona en un momento determinado. Para ello utilizan escáneres cerebrales tomados mediante resonancia magnética.

Su investigación fue publicada en Biorxiv, bajo el título Reconstrucción semántica de lenguaje continuo a partir de grabaciones cerebrales no invasivas. Además de Huth participaron Jerry Tang, Amanda LeBel y Shailee Jain.

“Aquí presentamos”, indican los científicos, “un decodificador no invasivo que reconstruye el lenguaje natural continuo a partir de representaciones corticales de significado semántico, registradas utilizando imágenes de resonancia magnética funcional”.

Así logró la Inteligencia Artificial leer la mente (precariamente) de un sujeto de estudio

Business Insider explica que los investigadores registraron los datos de la resonancia magnética funcional de tres redes cerebrales asociadas al procesamiento del lenguaje:

  • La red prefrontal.
  • La red del lenguaje clásico.
  • La red de asociación parietal-temporal-occipital.

Pero (y aquí está la clave de todo) lo hicieron mientras los sujetos de estudio escuchaban un podcast con 16 horas de historias narradas.

El modelo predictivo de la Inteligencia Artificial, entrenado con las historias narradas, debía conocer y predecir cómo respondía el cerebro ante determinadas secuencias de palabras.

IA (peshkova – stock.adobe.com)

La IA no consiguió transcribir lo exactamente pensado, pero sí coincidió con varias palabras claves.

Un ejemplo es que una de las personas estudiadas generó en su mente una imagen con las siguientes palabras:

“Aquella noche subí al que había sido nuestro dormitorio y, sin saber qué más hacer, apagué las luces y me tumbé en el suelo”.

La Inteligencia Artificial identificó esta frase:

“Cuando volvimos a mi dormitorio, no tenía ni idea de dónde estaba mi cama y supuse que dormiría en ella, pero en lugar de eso me acosté en el suelo”.

Es un primer paso apenas, que buscará perfeccionarse en el futuro, pero que no deja de generar algo de inquietud. ¿En un futuro será posible leer la mente de las personas?

Imagen de portada: Inteligencia Artificial. GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Fayer Wayer. Por Kiko Perozo. 2 de noviembre 2022.

Inteligencia Artificial/Ciencia/Tecnología.

Así será la increíble Proteus: una estación submarina gigante para los astronautas de las profundidades

El nieto del legendario Jacques Cousteau sigue el legado de su abuelo y quiere construir este auténtico monstruo bajo el agua.

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Cuando hablamos de la exploración subacuáticas, el apellido Cousteau está destinado a aparecer en algún momento en la conversación. En este no hablamos de Jacques, el legendario explorador y biólogo marino, si no de Fabien, su nieto. Siguiendo los pasos de su abuelo, Fabien Costeau quiere desvelar los secretos del fondo del mar, y su nuevo y titánico proyecto marcará un antes y un después en el sector. 

Fue presentado en Marbella, durante el Space and Underwater Tourism Universal Summit (SUTUS), una cumbre donde se mostraron al mundo grandes proyectos, tales como un hotel turístico en el espacio, o Proteus, la gigantesca estación submarina.

Proteus es el gran proyecto con el que Fabien Costeau quiere hacer crecer la exploración submarina. Se trata de una estación sumergida a cientos de metros bajo el agua y que servirá de base a los acuanautas para realizar sus investigaciones. Pocas cosas más alien hay que el fondo marino, y es por eso que las similitudes del los perfiles de explorador espacial y submarino son tan semejantes. Proteus aspira a convertirse en lo que ahora mismo es la Estación Espacial Internacional, pero bajo el agua.

Astronautas de la ESA entrenando bajo el agua. Imagen: ESA

Esta estación servirá para entrenar a los acuanautas y para que los expertos puedan llevar a cabo investigaciones del lecho marino. El diseño que Cousteau ha presentado en la cumbre es 10 veces más grande que Aquarius, la estación localizada a 4.5 km de la costa de Cayo Largo en Florida, a unos 20 metros bajo la superficie marina. Estas gigantescas nuevas instalaciones prepararán a los científicos a las altas presiones del fondo del mar y les permitirá vivir en un entorno subacuático durante meses.

Diseño de conceptual de la estación submarina Proteu. Imagen: Fabien Cousteau, PROTEUS

El 95% de la superficie total de los océanos está todavía inexplorada

Cousteau recuerda que el ser humano solo ha explorado un 5% de los océanos de la Tierra, y siendo un ecosistema tan importante para nuestro planeta, vale la pena estudiarlo:

Los estudios que los acuanautas realizarán a bordo van dirigidos a salvar la vida y la biodiversidad marina, a la vez que prestan apoyo a la investigación de los que estamos en la tierra. Hay muchas cosas que podemos aprender sobre la fisiología y la psicología humana en estos entornos tan extremos

Esta estación incluirá el uso de hidroponía, lo que permitirá a los habitantes cultivar plantas frescas para alimentarse. El hábitat estará alimentado de manera sostenible por fuentes híbridas, incluidas la eólica y la solar, e incluirá una instalación de producción de vídeo a gran escala para proporcionar transmisión continua en directo con intención educativa. Por el momento no hay una ventana de lanzamiento para que empiece la construcción de Proteus, pero el proyecto parece estar ya bastante definido.

Imagen de portada: Astronautas de la ESA entrenando bajo el agua. Imagen: ESA

FUENTE RESPONSABLE: Urban Tecno. Por Mario Seijas, 6 de octubre 2022.

Sociedad/Tecnología/Estación submarina/Proteus/Investigación.

Raymond Kurzweil, un inventor y visionario del futuro

Es un escritor, científico e inventor estadounidense, además es músico, empresario, escritor y científico especializado en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial.

Desde 2012 es director de Ingeniería en Google. Es un experto tecnólogo de sistemas y de Inteligencia Artificial, es actualmente presidente de la empresa informática Kurzweil Technologies, que se dedica a elaborar dispositivos electrónicos de conversación máquina-humano y aplicaciones para personas con discapacidad y canciller e impulsor de la Universidad de la Singularidad de Silicon Valley.

Raymond Kurzweil es un pionero de Ley de rendimientos acelerados e historia de la tecnología, el cambio acelerado es un incremento en la tasa de progreso tecnológico.

Creció en el distrito de Queens de la ciudad de Nueva York. Sus padres eran judíos que emigraron de Austria justo antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Su padre era músico y compositor y su madre se dedicaba a las artes plásticas. Su tío, un ingeniero de Laboratorios Bell, le enseñó los fundamentos sobre ordenadores. En su juventud fue un ávido lector de libros de ciencia ficción. En 1963, a la edad de quince años, creó su primer programa de ordenador. Diseñado para procesar datos estadísticos, el programa fue usado por los investigadores de IBM. Más adelante, en el instituto, creó un sofisticado programa de reconocimiento de patrones que analizaba las obras de compositores clásicos y sintetizaba sus propias canciones en un estilo similar.

Sus aptitudes para la invención eran tan impresionantes que en 1965 fue invitado a un programa de televisión de la CBS, I’ve got a secret (Tengo un secreto), donde interpretó una pieza para piano que había sido compuesta por un ordenador que él mismo había construido. Más tarde, ese mismo año, ganó el primer premio en la International Science Fair for the invention y obtuvo también un reconocimiento en la Westinghouse Talent Search, donde fue felicitado personalmente por el presidente Lyndon B. Johnson.

En 1968, durante su segundo año en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), Kurzweil inició una empresa que usaba un programa de ordenador para identificar alumnos entre escuelas e institutos. El programa, llamado «Select College Consulting Program», fue diseñado por él mismo y comparaba miles de diferentes criterios sobre cada colegio con las respuestas a un cuestionario enviado por cada alumno.

Cuando cumplió 20 años vendió la empresa a Harcourt, Brace & World por 100.000 dólares, más royalties.

En 1970 obtuvo su licenciatura en Ciencias de la Computación y Literatura por el MIT.

En 1974 Kurzweil inició su empresa más ambiciosa, Kurzweil Computer Products, Inc., para buscar una tecnología que fuese capaz de enseñar a los ordenadores a reconocer caracteres impresos de una amplia variedad de fuentes. Así, Raymond y sus colegas crearon el primer OCR «omni-font» (para cualquier tipo de letra). La aplicación más interesante de esta tecnología era la capacidad que otorgaba a un ordenador para leer en voz alta un documento impreso para personas ciegas. Esta idea introdujo nuevos obstáculos en su empresa, pues en esa época no existían todavía ni escáneres para ordenador, ni sintetizadores de voz. Así pues, además del primer OCR completo, la empresa de Kurzweil desarrolló finalmente el primer escáner para ordenador y el primer sintetizador texto-a-voz que, combinados, se erigían en la primera máquina lectora de documentos impresos para ciegos.

El cantante Stevie Wonder se interesó por este invento de Kurzweil. Ambos entablaron una gran amistad que llevó a Kurzweil a realizar investigaciones en el campo de la música generada por ordenador.

En 1980 Kurzweil vendió la empresa Kurzweil Computer Products a Xerox, compañía que vio una oportunidad en estas tecnologías de volver al protagonismo, pero desde los medios electrónicos.

Kurzweil siguió como consultor de Xerox hasta 1995. Kurzweil Computer Products llegó a ser una empresa subsidiaria de Xerox, conocida como ScanSoft durante mucho tiempo y ahora como Nuance. En la actualidad el OCR desarrollado por Kurzweil se llama Nuance Textbridge y ocupa una posición predominante en el mercado.

En 1982 se fundó Kurzweil Music Systems a resultas de la idea de Stevie Wonder de usar los ordenadores para obtener sonidos similares a los interpretados con instrumentos tradicionales. Se inventó así en 1984 el sintetizador Kurzweil 250 (K250), primer instrumento por ordenador capaz de reproducir de forma realista el sonido de otros instrumentos de una orquesta. Con él se realizaron test en los que músicos profesionales se mostraron incapaces de distinguir el sonido emitido por el sintetizador del emitido por el instrumento real remedado.

Kurzweil también inició la empresa Kurzweil Applied Intelligence para el desarrollo del reconocimiento de voz por ordenador. En 1987 se lanzó al mercado el primer sistema de reconocimiento de voz. Esta tecnología tenía importantes aplicaciones médicas, siendo utilizada en la actualidad en el diez por ciento de las salas de urgencias en Estados Unidos.

En 1996 Kurzweil fundó su cuarta empresa, Kurzweil Educational Systems, que rápidamente ocupó una posición predominante en el campo de la tecnología texto-a-voz. La empresa obtuvo importantes beneficios, gran parte de los cuales se trasladaron a la fundación privada de Kurzweil, que fomenta tecnologías para la ayuda a estudiantes ciegos.

Durante los 90, Ray Kurzweil fundó la Medical Learning Company. Los productos de la compañía incluían un programa educativo de ordenador interactivo para doctores y un paciente simulado por ordenador. Alrededor de esa época, Kurzweil empezó KurzweilCyberArt.com, un sitio web que desarrolla programas de asistencia a procesos artísticos creativos. El sitio ofrece la descarga gratis de un programa llamado AARON (un sintetizador visual de arte desarrollado por Harlod Cohen) y de «Kurzweil’s Cybernetic Poet», que automáticamente crea poesía. Durante este periodo también comenzó KurzweilAI.net, un sitio web enfocado a la presentación de noticias de desarrollos científicos, publicidad de ideas de alta tecnología, pensadores y críticos de ese estilo y promoción de discusiones relacionadas con el futurismo entre la población general, a través del fórum Mind-X.

En 1999, Kurzweil creó un fondo de inversión libre llamado “FatKat” (Financial Accelerating Transactions from Kurzweil Adaptive Technologies, que en español sería «Transacciones Financieras Aceleradores de las Tecnologías Adaptativas de Kurzweil») que salió al mercado en 2006. Kurzweil había establecido que su objetivo último era mejorar el desempeño del software de inversiones de FatKat A.I. y mejorar su habilidad para reconocer patrones en «las fluctuaciones monetarias y tendencias de los títulos de propiedad». Kurzweil predice en su libro de 1999, “La era de las máquinas espirituales”, que los ordenadores demostrarán algún día ser superiores a las mejores mentes del mundo financiero para la toma de decisiones sobre inversiones rentables.

En 2001, la banda canadiense de rock Our Lady Peace publicó un álbum titulado Spiritual Machines («Máquinas Espirituales»), basado en el libro de Kurzweil. La voz de Kurzweil aparece en el álbum, leyendo extractos de su libro.

En junio de 2005, Ray Kurzweil introdujo el K-NFB Reader, un dispositivo de bolsillo consistente en una cámara digital y una unidad de procesamiento. Como la Kurzweil Reading Machine, de hacía 30 años, el K-NFB Reader está diseñado para ayudar a los invidentes a leer en voz alta textos escritos. Esta nueva máquina es portátil y recoge el texto a través de imágenes digitales de la cámara integrada, mientras que el dispositivo antiguo era grande y necesitaba un escaneado del texto.

Ray Kurzweil realizó una película llamada «The Singularity is Near: A True Story About the Future» (La singularidad está cerca: una historia real basada en el futuro) basada, en parte, en su libro de 2005 The Singularity Is Near. La película tiene partes de ficción y partes de no ficción. Kurzweil ha entrevistado para la misma a veinte grandes pensadores como Marvin Minsky y hay una línea narrativa que acompaña e ilustra algunas de las ideas, donde un avatar de ordenador (Ramona) salva el mundo de robots microscópicos autorreplicantes.

Además de la película de Kurzweil, se ha hecho un largometraje documental independiente sobre Ray, su vida y sus ideas, llamado Trascendent Man («El hombre trascendente»). Los realizadores Barry y Felicia Ptolemy siguieron a Kurzweil, documentando su ruta global narrada. Estrenada en 2009.[13]​ «El hombre trascendente» documenta la búsqueda de Ray para revelar a la humanidad su último destino y explora muchas de las ideas encontradas en su bestseller “La singularidad está cerca», incluyendo su concepto de crecimiento exponencial, expansión radical de la vida y como trascenderemos nuestra biología. Los Ptolemys han documentado que uno de los objetivos de Ray sería devolver la vida a su padre usando la Inteligencia Artificial. La película también documenta las críticas que se posicionan en contra de las predicciones de Kurzweil.

Kurzweil dijo durante una entrevista en 2006 que estaba trabajando en un nuevo libro centrado en el funcionamiento interno del cerebro y cómo esto podría aplicarse a la construcción de la IA (Inteligencia Artificial).

Mientras fue entrevistado en febrero de 2009 para la revista Rolling Stone, Kurzweil dijo a su entrevistador, David Kushner, que deseaba construir una copia genética de su difunto padre, Frederic Kurzweil, a partir del ADN encontrado en su tumba. Este objetivo podría alcanzarse mediante el despliegue de varios nanorobots que enviarían muestras de ADN desde la tumba y construirían un clon de Frederic que podría recuperar recuerdos a partir de la mente de Ray

Kurzweil ha recibido muchos premios y reconocimientos, el principal de ellos, en 2002, es su ascenso al National Inventors Hall of Fame (Cuadro de honor de inventores nacionales), creado por la oficina de patentes de los Estados Unidos.

En diciembre de 2012 es contratado por Google como director de ingeniería, centrándose su trabajo en el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural.

Es uno de los creadores de Singularity University, una universidad de avanzada tecnológica.

Fuente: Grupo de Facebook Personalidades judías de todos los tiempos. Compilado por Raúl Voskoboinik.

 

Imagen de portada: Raymond Kurzweil

FUENTE RESPONSABLE: Aurora. Israel. 5 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Tecnología/Inteligencia Artificial

 

Transhumanismo: la idea, entre descabellada y utópica, de lograr anular la muerte.

Una corriente filosófica que postula trasplantar el cerebro humano a máquinas para ser mejores y no morir

En el futuro, según este movimiento intelectual y filosófico, la ciencia y la tecnología harán posible que los humanos y las máquinas puedan integrarse. Los reparos bioéticos y los límites (difusos) entre la ciencia y la ficción.

La tecnología, como producto cultural, ha transformado, transforma y transformará a la humanidad. Desde hace décadas –aunque en el presente cada vez adquiere más fuerza– existe un movimiento intelectual y filosófico que postula el transhumanismo. ¿Qué implica? 

El reemplazo del homo sapiens por una versión mejorada: más inteligente, más fuerte, mejor adaptada y capaz de desarrollar habilidades renovadas. Gracias a la convergencia tecnológica, postulan sus voceros, será posible mejorar a la especie tanto física como emocionalmente y conducir al tan anhelado progreso global.

Bajo esta premisa, los transhumanistas son personas que aceptarían, eventualmente, integrar sus cuerpos de manera definitiva con las máquinas.

En los hechos, ya está sucediendo: buena parte de la población occidental destina una parte considerable de su tiempo pegada a sus teléfonos celulares y a múltiples pantallas. Pero este colectivo va más allá: apuntan a crear cuerpos mecánicos, a traspasar el contenido de los cerebros a computadoras muy sofisticadas para conseguir la inmortalidad.

En este sentido, los conceptos tan arraigados de especie y evolución podrían dejar de tener sentido por completo. ¿Se podría seguir hablando de seres vivos? ¿De qué manera podría redefinirse el concepto de ser humano? ¿Qué sucedería si la gente comenzara a morir cuando lo dispusiera? ¿Cómo se reformularía la identidad? ¿Dónde quedaría la subjetividad? Lo que aún significa más: ¿dónde quedarían las creencias, las religiones y todos los remedios simbólicos que se emplean para afrontar el miedo a perecer?

La idea que sostienen es sencilla: el humano, a pesar de contar con todas las chances de construir un mundo mejor, profundiza la desigualdad, promueve la violencia y, con ella, el aniquilamiento de sus pares y el ambiente. 

Los transhumanistas proponen un cambio como necesario y  urgente.

La biología y la tecnología confluyen para brindar respuestas, solo que las promesas pueden sonar un tanto utópicas. O distópicas, según como se lo mire. 

¿Y si la inmortalidad, finalmente, fuera posible?

El problema de las proyecciones de los transhumanistas es que envuelven problemas éticos de difícil solución. De hecho, ya bastante revuelo provoca reflexionar en torno a los trabajos del futuro y responder al interrogante de si las máquinas podrían reemplazar a los seres humanos en sus trabajos.

El transhumanismo plantea que, a partir de las tecnologías, sería posible detener el envejecimiento, el dolor y, en último término, la mortalidad. ¿Cómo? 

Desde su perspectiva, en un futuro cercano, gracias a las bondades de la ciencia y la tecnología (y de aportes sustantivos provenientes de la ingeniería genética, la nanotecnología y la biología sintética), sería factible conservar la esencia de cada individuo en una computadora y vivir para siempre en entornos virtuales.

A partir de aquí, el anhelo de la inmortalidad que la ciencia, la religión y el arte han intentado comprender, imaginar y representar, respectivamente, podría convertirse en una realidad. 

Desde las leyendas en torno al Santo Grial, el congelamiento moderno de Walt Disney (bajo la técnica de criogenización, que implica la preservación de los cuerpos a bajas temperaturas), pasando por la piedra filosofal de Harry Potter y Las intermitencias de la muerte de José Saramago, hasta aterrizar, sin escalas, en algunos capítulos emblemáticos de la serie Black Mirror.

En Las intermitencias de la muerte, el nobel portugués José Saramago se pregunta qué pasaría si un día cualquiera de cualquier año la gente dejase de morir. Si se interrumpiera, en efecto, el ciclo de la vida. Si la vida fuera eterna pero no solo para unos pocos sino para todos y todas. 

Para empezar, narra que la suspensión de la muerte por tiempo indeterminado causaría problemas económicos, políticos, religiosos y morales. 

Con una “huelga de muerte”, el autor describe –del mismo modo que ocurrió con la pandemia– el descalabro que se inicia con las autoridades sanitarias que, pronto, advierten cómo la infraestructura se ve desbordada. Si la muerte abandona su letalidad y se toma un descanso, los viejos –explica el autor– se convierten en un estorbo y la vejez eterna se ubica como el único destino de la humanidad. 

Pronto, es tal la incertidumbre que los personajes de Saramago claman a coro: “Si no volvemos a morir no tendremos futuro”. La moraleja es explícita: la muerte es necesaria, la muerte funciona.

En “Sociedad pantalla. Black Mirror y la tecnodependencia”, el filósofo Esteban Ierardo analiza cómo en un capítulo de Black Mirror (San Junípero) se aborda la inmortalidad digital, lograda a partir de la construcción tecnológica. “El hombre diseñado para nacer y morir, supera en la inmortalidad virtual la angustia ancestral por la muerte, pero dentro de un cielo que, por ser artificial, quizá solo ofrezca una pálida inmortalidad irreal”, señala el analista cultural.

Desde su punto de vista, el conflicto en torno a la muerte y la inmortalidad (el deseo de superar la muerte física) recorre la historia de la humanidad, desde los hombres de las cavernas hasta los cascos de realidad virtual. 

En el siglo XXI, el transhumanismo cree en un planeta en que las civilizaciones se liberen de las enfermedades y de la degeneración que provocan. La información mental alojada en el cerebro podría, piensan, migrar a un soporte informático para desarrollar nuevas subjetividades.

Desde aquí, el transhumanismo es un “movimiento que aspira a la reinvención del hombre, a la superación del cuerpo orgánico a través de un posthumano u hombre postorgánico”. Y continúa: “La idea directriz del movimiento es que el irrefrenable avance tecnológico provoca el rediseño de lo humano mediante el mejoramiento artificial de sus capacidades físicas e intelectuales. 

El hombre mejorado que en su primera fase multiplicará su tiempo de vida posible, aumentará su longevidad para, luego, beber el elixir de la vida inmortal”.

Bioética: más preguntas que respuestas

Con computadoras que cada vez se vuelven más inteligentes –con la capacidad de experimentar aprendizajes cada vez más complejos y no solo útiles para la automatización de tareas repetidas–, llegará un momento en que la humanidad podría pasar a ser artificial de manera definitiva. 

Así es como las ficciones futuristas, lejos de constituir meras imágenes ilusorias, constituyen una posibilidad. E, incluso, para muchos humanos, una chance deseable. La vieja discusión en torno a los Apocalípticos e Integrados de Umberto Eco parece reeditarse una vez más.

En 2045, según Ray Kurzweil, referente de Sillicon Valley y del transhumanismo, sucederá un proceso denominado “Singularidad tecnológica”: un punto de inflexión para la inteligencia artificial, en donde podría producirse de manera definitiva este salto tecnológico y las computadoras superarán en complejidad a las personas. A partir de aquí, si los humanos se integrasen de manera definitiva a las máquinas, sobrevendrían algunos interrogantes más. 

Por caso: ¿quiénes podrían y quiénes no acceder a esa condición posthumana? ¿La brecha tecnológica podría incrementar aún más la brecha económica? Los humanos que no se integren a las máquinas: ¿deberían obedecerlas? 

Si bien la intención es ir hacia un futuro mejor, ¿hay alguna certeza al respecto? En definitiva: ¿qué asegura que las máquinas que los humanos crean no se volverán contra los propios humanos? Las mismas preguntas de hace décadas que se realizan en un mundo cada vez más aterrador. 

Imagen de portada: Gentileza de Página 12.

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Pablo Esteban. 3 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Transhumanismo/Biología/Tecnología/Ética.

Científico de GBU resuelve uno de los santos griales de la química física luego de 17 años de investigación.

¿Cómo se le puede llamar a un científico que pasó 17 años persiguiendo obstinadamente la solución a un problema de química de más de 200 años que sintió que nunca recibió una respuesta satisfactoria utilizando métodos que ningún otro científico pensó que podrían conducir a la verdad?

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El profesor Ehud Pines es un iconoclasta. ¿Cómo se le puede llamar a un científico que pasó 17 años persiguiendo obstinadamente la solución a un problema de química de más de 200 años que sintió que nunca recibió una respuesta satisfactoria utilizando métodos que ningún otro científico pensó que podrían conducir a la verdad? Ahora, está reivindicado cuando la prestigiosa revista Angewandte Chemie publicó un artículo de portada que detalla cómo su experimento fue replicado por otro grupo de investigación mientras se sometía a rayos X para revelar la solución que Pines ha defendido todo el tiempo.

La pregunta en cuestión es: ¿Cómo se mueve un protón a través del agua? En 1806, Theodor Grotthuss propuso su teoría, que se conoció como el Mecanismo de Grotthuss. A lo largo de los años, muchos otros intentaron una solución actualizada al darse cuenta de que, estrictamente hablando, Grotthuss era incorrecto, pero siguió siendo la respuesta estándar de los libros de texto. Hasta ahora.

Ehud Pines sugirió, basado en sus estudios experimentales en la Universidad Ben-Gurion del Negev en el Departamento de Química, junto con su estudiante de doctorado Eve Kozari, y los estudios teóricos del Prof. Benjamin Fingerhut sobre la estructura de los grupos de agua protonada de Pines, que el protón se mueve a través del agua en trenes de tres moléculas de agua.

El tren de protones «construye las vías» debajo de ellos para su movimiento y luego desmonta las vías y las reconstruye frente a ellos para seguir adelante. Es un bucle de pistas que desaparecen y reaparecen que continúa sin cesar. Varios científicos propusieron ideas similares en el pasado, sin embargo, según el profesor Pines, no se asignaron a la estructura molecular correcta del protón hidratado que, por sus propiedades estructurales trimétricos únicas, conduce a promover el mecanismo de Grotthuss.

«Los debates sobre el mecanismo de Grotthuss y la naturaleza de la solvatación de protones en el agua se han acalorado», dice el profesor Pines, «ya que este es uno de los desafíos más básicos en química. Comprender este mecanismo es ciencia pura, empujando los límites de nuestro conocimiento y cambiando una de nuestras comprensiones fundamentales de uno de los mecanismos de transporte de carga y masa más importantes de la naturaleza».

Si bien en los últimos años estudios teóricos adicionales confirmaron los hallazgos de Pines del protón hidratado acomodado por una cadena de tres moléculas de agua, la mayoría de la comunidad científica mundial que trabaja en el campo se mostró reacia a aceptar el modelo emergente de Pines para la solvatación de protones y movimiento en el agua. Entonces, Pines contactó a colaboradores de mucho tiempo en el Instituto Max Born en Alemania.

Formaron un equipo de investigación internacional organizado por el Dr. Erik Nibbering y replicaron el experimento, radiografiando el sistema químico. El experimento de rayos X, que requirió un equipo especialmente diseñado que costó millones de dólares y fue financiado por el Consejo Europeo de Investigación, confirmó los hallazgos de Pines. El experimento de absorción de rayos X (XAS) midió el efecto de la carga de protones en la estructura de los electrones internos de los átomos de oxígeno individuales del agua. Como predijo Pines, se encontró que tres moléculas de agua son las más afectadas por la presencia del protón, cada una en un grado diferente y, junto con el protón, forman cadenas o «trenes» de tres moléculas de agua protonadas.

«Todos pensaron en este problema durante más de 200 años, por lo que fue un desafío suficiente para que decidiera abordarlo. 17 años después, me complace haber encontrado y demostrado la solución», dice Pines.

La próxima edición de los libros universitarios de química puede reemplazar la descripción del Mecanismo de Grotthuss con el «Mecanismo de Pines», una idea que le hace cosquillas a Pines. Pero es simplemente una curiosidad en comparación con la revelación de comprender este mecanismo básico de uno de los mecanismos más comunes. y procesos fundamentales en la naturaleza.

Imagen de portada: Ehud Pines. Foto: Creative Commons

FUENTE RESPONSABLE: Aurora. Israel. 1 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Tecnología