Covid: ¿cuándo llegará la próxima generación de vacunas que nos protejan frente a las nuevas variantes del coronavirus?

En la práctica, el proceso de actualizar las dosis es más complicado de lo que se pensó en un principio.

Después de un año y medio desde que se administraron las primera dosis, las vacunas contra la covid-19 deben actualizarse para combatir las subvariantes de ómicron, como la BA.1. BA. 4 y BA. 5.

Se espera que entre septiembre y octubre de 2022 estén disponibles, acorde a lo planificado en las agencias reguladoras de medicamentos y farmacéuticas como Moderna y Pfizer, ambas productoras de vacunas ya aprobadas y usadas a gran escala en gran parte del mundo.

«Es sumamente recomendable y necesario que tengamos nuevas vacunas», considera el pediatra e infectólogo Renato Kfouri, director de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.

En la práctica, el proceso de actualizar las dosis es más complicado de lo que se pensó en un principio.

El principal obstáculo fue la aparición rápida e imprevisible durante el año pasado de nuevas variantes de Sars-Cov-2, el coronavirus responsable de la pandemia actual. Por ejemplo, cuando los investigadores estaban trabajando en el desarrollo de una vacuna para combatir las variantes alfa y beta, el surgimiento de la delta ya se había convertido en un problema.

La buena noticia es que las vacunas que actualmente están disponibles y que se administran en tres o cuatro dosis, en función del grupo de edad y de las condiciones de salud, siguen protegiendo contra las formas más graves de covid asociadas a la hospitalización, intubación y muerte.

La BBC habló con distintos expertos para comprender los contratiempos y las posibles soluciones para aumentar la protección de las personas contra la covid-19 en el futuro.

Etapas inevitables

En diciembre de 2020, cuando las primeras vacunas estaban a punto de estar listas, una de las informaciones que más circulaba tenía que ver con la eventual facilidad para actualizar las dosis.

«Al principio se decía que ese proceso sería muy rápido, que en unos 20 días se podrían tener nuevas vacunas», recuerda la médica y epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin de Vacunas, en Estados Unidos.

«A medida que pasaba el tiempo, vimos que no era del todo así».

El proceso para hacer las modificaciones en la formulación original no es tan complicado. En las vacunas ARNm, como las de Pfizer y Moderna, o en las de vectores virales, como las de AstraZeneca y Janssen, basta con modificar la secuencia de genes que «enseñan» a nuestro propio organismo a producir la proteína S, una estructura en forma de espiga que se asienta en la superficie del coronavirus y se adhiere a los receptores de las células para iniciar la infección.

Coronavirus.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las nuevas versiones del virus son cada vez más infecciosas y con capacidad de eludir la respuesta inmune.

Cabe recordar que la primera generación de vacunas se desarrolló a partir del virus «original», detectado en Wuhan (China) a finales de 2019.

La espiga (proteína S) es la parte del virus que más mutaciones genéticas ha sufrido a medida que aparecen nuevas variantes.

El proceso de «editar» la secuencia de genes que hay en la vacuna es sencillo y se puede hacer en el laboratorio en pocos días.

Pero es precisamente en la siguiente etapa donde aparecen los mayores obstáculos.

«Las vacunas modificadas deben pasar por ensayos clínicos para ver si funcionan, si causan alguna respuesta inmune y si son igualmente seguras», detalla la médica Sue Ann Costa Clemens, directora del Grupo de Vacunas Oxford-Brasil en Reino Unido.

«Si todos esos resultados son satisfactorios, entraríamos en la fase regulatoria en la que los países analizan los datos y deciden si las vacunas estarán disponibles para su uso», añade la especialista, que también es jefa del Instituo de Salud Global de la Universidad de Siena, en Italia.

En el mejor de los casos, si el proceso se hace rápido, toma al menos unos meses en completarse. Eso sin contar el tiempo que se necesita para producir y distribuir los millones de dosis del producto.

La cuestión principal es que el coronavirus funciona a una velocidad completamente diferente: desde la aparición de la variante omicron a finales de 2021, en pocos meses han surgido diversas subvariantes aún más infecciones y con la capacidad para eludir la respuesta inmune.

Solo en la primera mitad de 2022, el mundo vio cómo BA.1 (la primera subvariante de ómicron) fue seguida de la subvariante BA.2 y, recientemente, por las subvariantes dominantes BA.4 y BA.5.

Una profesional sanitaria vacuna a un menor.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las vacunas que actualmente están disponibles protegen contra los síntomas más graves.

Además de este desfase, las nuevas versiones parecen tener más capacidad para escapar de la respuesta inmune fruto de la vacunación y de previas infecciones de covid. De hecho, el número de personas que se están infectando por segunda o tercera vez aumenta cada día que pasa.

Pero, ¿qué vendrá después? ¿Cuál será la futura variante o subvariante por la que preocuparse? Nadie sabe la respuesta.

¿Cómo resolvemos esta ecuación?

Tenemos un problema tanto a corto como a largo plazo. En los próximos meses, las agencias reguladoras y las farmacéuticas deben discutir cómo acelerar ese proceso de pruebas y aprobación para ampliar la inmunidad de las personas más susceptibles a los efectos de la covid-19.

En esta línea, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), parece haber dado un primer paso.

A finales de junio, los representantes de la agencia determinaron que la dosis de refuerzo que se utilizarán en ese país a partir de otoño (finales de septiembre para el hemisferio norte), deberán tener algún tipo de protección contra las subvariantes de ómicron, de preferencia contra la BA.4 y la BA.5.

Incluso antes de este anuncio, las farmacéuticas ya estaban trabajando para actualizar sus productos. Por ejemplo, Moderna anunció que estaba probando una vacuna capaz de proteger contra el coronavirus «original» y también contra la subvariante BA.1.

Los últimos resultados divulgados por la empresa, que aún deben ser revisados por investigadores independientes, indican que la nueva versión de las vacunas doblan la producción de anticuerpos neutralizantes contra la BA.1 en comparación con las dosis más antiguas.

Profissional de saúde prepara vacina contra a gripe

FUENTE DE LA IMAGEN – MINISTERIO DE SALUD DE BRASIL. Para poder adelantar las cepas que predominarán cada temporada, es necesario que el virus se estabilice.

Pfizer también está avanzando en una vacuna actualizada contra la BA.1 y los primeros datos que la empresa ha compartido también indican un aumento de la respuesta inmunitaria.

Los dos laboratorios dicen estar trabajando en fórmulas específicas para ampliar la protección contra las subvariantes BA.4 y BA.5. En este caso, esto se encuentra en una fase aún inicial y los resultados previos pueden demorarse aún un poco en ver la luz.

Independientemente de cómo vaya a desarrollarse este proceso en los próximos meses, sí hay un consenso en torno a encontrar el modo de disminuir la ventaja del virus en esta carrera, de modo que las dosis que se utilicen en las próximas campañas de vacunación se acerquen más a la variante que haya en circulación en ese momento.

«Lo que necesitamos es que la vacunación contra el coronavirus sea algo similar a lo que actualmente tenemos para la gripe, para la que las autoridades sanitarias analizan y determinan las cepas que probablemente circularán con mayor intensidad en cada temporada», propone Garrett.

«A partir de ahí sería posible producir vacunas sin necesidad de ensayos clínicos más largos y con todo el proceso de aprobación reglamentaria», añade.

Sin embargo, para que este escenario sea una realidad, será necesario que la circulación del coronavirus se estabilice.

«Estamos ante un panorama imprevisible, en el que todavía no podemos predecir qué variante circulará en los próximos meses», analiza Kfouri.

Mirar al presente con vistas al futuro

Los expertos entienden que el uso de las vacunas bivalentes, es decir, que protegen contra el virus «original» y también contra la variante de ómicron, como proponen las farmacéuticas, puede ayudar a resolver el problema a corto plazo. Pero el futuro de la vacunación pasa necesariamente por soluciones más integrales.

«Tenemos que cambiar nuestra estrategia. No sirve de nada limitarse a adaptar las vacunas con cada nueva cepa que surge», señala Clemens, quien también es asesora principal de la Fundación Bill y Melinda Gates.

«Necesitamos desarrollar soluciones capaces de protegernos no sólo del Sars-CoV-2, sino de toda la familia de coronavirus, que tienen el potencial de causar otras pandemias en el futuro», añade la investigadora.

Vacuna de ARNm

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Crear vacunas nuevas es un negocio de muy alto riesgo y muy caro.

Estos proyectos, que incluyen tecnologías como las vacunas de nanopartículas o soluciones aplicadas por la nariz, están aún en una fase muy temprana y no se verán resultados más sólidos hasta dentro de uno o dos años.

Garrett habla de la necesidad de invertir de modo masivo en este tipo de investigación. «Crear vacunas es un negocio de muy alto riesgo. Las posibilidades de que una que funcione bien y sea aprobada ronda el 7 % de media», calcula.

«Como estamos hablando de algo muy arriesgado y muy caro, los gobiernos tienen que hacer una alta inversión con las empresas farmacéuticas. Porque sin un incentivo, estas empresas por sí solas no asumirán el riesgo», dice.

Para hacernos a una idea, el gobierno de Estados Unidos invirtió US$18.000 millones en la Operación Warp Speed, que sirvió de base para el desarrollo de vacunas y tratamientos contra la covid-19 y ayudó en la creación de las vacunas de Janssen, AstraZeneca y Moderna.

Hasta que todas estas ideas sean una realidad, es importante seguir las orientaciones de las autoridades sanitarias y estar al día con la vacunación.

Al fin y al cabo, como se ha mencionado anteriormente, las dosis que tenemos actualmente siguen protegiendo en la mayoría de los casos contra los síntomas más graves y que pueden derivar en hospitalización, intubación o, incluso, muerte.

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FUENTE RESPONSABLE: André Biernath. BBC News Brasil. 20 de julio 2022.

Sociedad/Pandemia de coronavirus/Salud/Investigación médica/

Vacunas contra el coronavirus.

 

Por qué puedes seguir con tos después de recuperarte de covid y qué puedes hacer para aliviarla.

La tos es un síntoma socialmente incómodo, particularmente desde que llegó la pandemia de covid-19.

El problema es que la tos puede persistir durante semanas o meses después de que la infección por coronavirus haya desaparecido.

Alrededor del 2,5% de las personas siguen tosiendo un año después de haberse infectado con covid.

Una tos recurrente puede socavar tu capacidad para trabajar, dejarte con facturas médicas y provocar aislamiento de situaciones sociales porque no querer que otros crean que estás propagando covid.

Como médico de cabecera, tengo pacientes que preguntan si hay algo que pueda curar su tos post-covid.

Esto es lo que les respondo.

Tos

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La tos es un reflejo causado por la reacción de unos receptores que tenemos en la parte posterior de nuestras gargantas.

¿Qué causa la tos cuando te enfermas con covid-19?

No es sorprendente que el covid provoque tos, porque el virus afecta nuestro tracto respiratorio, desde nuestras fosas nasales hasta nuestros pulmones.

La tos es una de las formas en las que el cuerpo se deshace de irritantes no deseados como virus, polvo o mucosidad.

Cuando detecta algo «extraño» en el tracto respiratorio, se activa un reflejo para provocar tos tratando de eliminar el irritante.

Lo que sucede es que aunque este es un mecanismo de protección efectivo, también es la forma en que se propaga el virus del covid.

Y esta es una de las razones por las que el virus ha viajado de manera tan efectiva y rápida por todo el mundo.

Mujer tosiendo

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¿Por qué arrastramos la tos después del período infeccioso?

La inflamación es un proceso defensivo que utiliza nuestro sistema inmunitario para combatir el coronavirus.

Los tejidos inflamados se hinchan y producen líquido.

Esto puede durar mucho tiempo, incluso después de que el virus haya desaparecido.

La tos puede persistir por cualquiera de las cuatro razones principales, todas las cuales implican inflamación:

  • Si las vías respiratorias superiores (fisuras nasales y senos paranasales) permanecen inflamadas, el líquido producido gotea por la parte posterior de la garganta provocando un «goteo posnasal». Esto le hace sentir la necesidad de «aclarar la garganta», tragar y/o toser.
  • Si los pulmones y las vías respiratorias inferiores están afectados, la tos es la manera que tiene el cuerpo de tratar de eliminar el líquido y la hinchazón que detecta allí. A veces no hay mucho líquido (por lo que la tos es «seca»), pero la inflamación del tejido pulmonar aún provoca tos.
  • Las vías neurales pueden estar donde acecha la inflamación. Esto significa que el sistema nervioso está involucrado, ya sea centralmente (el cerebro) y/o periférico (nervios), y la tos no proviene principalmente de los propios tejidos respiratorios.
  • Una causa menos común pero más grave puede ser que el tejido pulmonar se cicatrice a causa de la inflamación, una afección denominada «enfermedad pulmonar intersticial». Esto debe ser diagnosticado y manejado por especialistas respiratorios.
Mujer tosiendo

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Curiosamente, las personas pueden experimentar una variedad de síntomas posteriores a la covid, incluida la tos, independientemente de si estaban lo suficientemente enfermas como para ser hospitalizadas.

Algunos pacientes me dijeron que no se sintieron particularmente mal durante su infección por covid, pero la tos postinfecciosa los está volviendo locos.

¿Cuándo deberías hacerte una revisión?

Debemos tener cuidado de no etiquetar la tos como una tos posterior a la covid y pasar por alto otras causas graves de tos crónica.

Una cosa a tener en cuenta es una infección bacteriana secundaria, además de covid.

Los signos de que puede tener una infección secundaria incluyen:

  • Un cambio en el tipo de tos (sonidos diferentes, más frecuentes)
  • Cambio en el esputo/flema (aumento del volumen, presencia de sangre)
  • Desarrollar nuevos síntomas como fiebre, dolor de pecho, palpitaciones o empeoramiento de la disnea.

Otras enfermedades potencialmente graves pueden causar tos crónica, como insuficiencia cardíaca y cáncer de pulmón, por lo que si tiene alguna duda sobre la causa de su tos, hágase un chequeo.

Miel

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La miel es un buen remedio.

¿Qué remedios probados ayudan a la tos?

Si la tos se debe principalmente al goteo posnasal, responderá a las medidas para reducirlo, como chupar pastillas, enjuagues salinos, aerosoles nasales y dormir boca arriba.

Algunas personas pueden desarrollar hipersensibilidad a la tos, donde el umbral del reflejo de la tos se ha reducido, por lo que la tos se desencadena con mucho menos.

Es una respuesta común a los resfriados y nuestros cuerpos pueden tardar un tiempo en «restablecerse» a un estado menos sensible.

Si una garganta seca o con cosquillas desencadena el reflejo de la tos, las soluciones incluyen sorbos de agua lentamente, comer o beber miel y respirar lentamente por la nariz.

Bebida con miel y limón

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Lo mejor es agua caliente, limón y miel, aconsejan expertos.

Al respirar lentamente por la nariz, el aire que golpea la parte posterior de la garganta se calienta y se humedece al pasar primero por las cavidades nasales.

Por lo tanto, es menos probable que se desencadene el reflejo de la tos y, con el tiempo, la hipersensibilidad debería estabilizarse.

Si la causa se origina en una inflamación en los pulmones, los ejercicios de respiración controlada y la inhalación de vapor (en una ducha caliente o mediante un vaporizador) pueden ayudar.

La mucosidad espesa también se puede volver más acuosa al inhalar solución salina a través de un dispositivo llamado nebulizador, que convierte el líquido en vapor y lo administra directamente a la mucosidad acumulada en los pulmones.

Esto hace que sea más fácil despejar la tos.

Inhalador

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¿Hay otras opciones?

Se ha demostrado que la budesonida (un inhalador de esteroides), cuando se administra poco después de un diagnóstico de covid, reduce la probabilidad de necesitar atención médica urgente.

Además de mejorar el tiempo de recuperación.

Desafortunadamente, no hay buenos ensayos sobre el uso de inhaladores de budesonida para la tos posterior a la covid.

Sin embargo, de forma anecdótica, ha sido de ayuda para algunos pacientes que tienen tos posterior tras enfermar, cuando nada más los ayuda.

Todavía se están realizando ensayos con tabletas de esteroides para tratar la tos posterior a la covid y no se recomendarán a menos que se demuestre que dan como resultado una mejora significativa.

paracetamol

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Quizás solo necesites una dosis de paracetamol, advierte el doctor Van Tulleken.

Los antibióticos no ayudarán

De manera preocupante, algunos países tienen pautas que sugieren el uso de antibióticos para tratar la covid, lo que demuestra qué frecuente es este malentendido.

A menos que haya una infección bacteriana secundaria, los antibióticos no son apropiados y pueden contribuir al desarrollo de resistencia a los antibióticos.

La tos posterior a la covid puede durar semanas, ser debilitante y tener una variedad de causas.

La mayoría de las formas de manejarlo son simples, baratas y se pueden hacer sin necesidad de intervención médica.

*Natasha Yates es profesora asistente de Medicina General en la Universidad Bond.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

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FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Natasha Yates. 12 de julio de 2022.

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Covid en Corea del Norte: «Habrá un número de muertes mayor al habitual, pero sus ciudadanos no van a iniciar una rebelión porque están desorganizados, aterrorizados y aislados».

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, se enfrenta a su mayor reto desde que asumió el poder hace una década.

Tras dos años sin reportar un solo caso, la covid-19 se propaga sin control con más de 3,5 millones de contagios y 70 muertes reportadas, aunque expertos estiman la cifra real en miles.

Con el país en emergencia sanitaria, Kim ha intensificado sus lanzamientos de misiles: 17 este año y tres recientemente, entre ellos uno intercontinental que pone a Estados Unidos al alcance de un ataque nuclear.

Y la tensión con Corea del Sur se ha elevado en los últimos meses, en los que Pyongyang ha amenazado a su vecino con un ataque nuclear preventivo.

Corea del Norte, un país comunista con armas atómicas cuyo gasto militar es de un tercio del PIB, donde el servicio militar dura 10 años, acusado de tener una brigada de hackers dedicada a robar activos y criptomonedas, donde es obligatorio lucir un pin con el retrato de los Kim y criticar al líder se paga con la vida según relatan los que logran salir, nunca deja de estar en el foco ni de despertar un fuerte interés, curiosidad o fascinación.

Pero es tan hermético que muy pocos saben qué ocurre dentro o, al menos, poseen conocimiento, medios y fuentes privilegiadas para asomarse a su realidad e interpretarla.

Uno de ellos es el académico ruso Andrei Lankov, profesor de Estudios Coreanos de la Universidad Kookmin en Seúl y director del medio especializado NK News.

Lankov, que en la década de 1980 estudió en la Universidad Kim Il-sung de Pyongyang, ha escrito ocho libros sobre Corea del Norte y muchos lo consideran el mayor experto en este país.

En esta entrevista telefónica nos ofrece importantes claves sobre la actualidad norcoreana, sus retos e intenciones en un momento crucial en su historia.

Kim Jong-un en un desfile

FUENTE DE LA IMAGEN . KCNA

¿Cómo cree que pudo Corea del Norte contener la covid-19 hasta hace poco?

Con el aislamiento total. Ningún otro país se aisló tanto del mundo exterior. Desde la primavera de 2020 nadie pudo ingresar a Corea del Norte y solo se permitió salir a un pequeño número de diplomáticos extranjeros y expatriados. El comercio se redujo al mínimo y cerraron las conexiones de tren con China y Rusia.

Su estrategia era mantener ese aislamiento durante algunos años hasta que acabara la pandemia en el mundo, luego obtener vacunas gratuitas para los 25 millones de norcoreanos y que el asunto quedara solucionado.

¿Qué fue lo que falló?

En algún lugar, de alguna manera, alguien con covid logró pasar. Probablemente nunca sabremos quién fue el «paciente cero». ¿Un contrabandista? ¿Un espía de regreso de una misión? ¿Un trabajador ferroviario que visitó China? La cosa es que alguien trajo la infección y comenzó a extenderse como la pólvora entre una población desnutrida y no vacunada.

¿Quién es culpable de la situación actual?

En realidad, nadie. Los altos mandos de Corea del Norte hicieron una apuesta. Sabían que podían permitirse un nivel de autoaislamiento que sería inaceptable en cualquier otro país y trataron de aprovechar esta ventaja. Podrían haber tenido éxito, pero no fue así.

Pero Kim Jong-un culpó a trabajadores «irresponsables», entre otros.

Si eres un político, necesitas chivos expiatorios, ¿verdad? Especialmente si diriges un régimen autoritario. Si hay alguien a quien culpar sería al propio Kim y sus asesores cercanos, pero yo no los culparía, ya que su estrategia no necesariamente parecía incorrecta. Apostaron al todo o nada y perdieron.

Kim Jong-un

FUENTE DE LA IMAGEN – KCNA

A Kim Jong-un le funcionó su estrategia de aislamiento total por dos años.

¿Por qué nadie está vacunado en Corea del Norte?

Tengo firmes sospechas de que el 0,01% de la élite sí se ha vacunado.

Pero, en general, su lógica es clara: no querían invitar a extranjeros para que no trajeran la enfermedad, ni siquiera de países aliados, y sin extranjeros no es posible realizar campañas de vacunación a gran escala. Y tampoco tienen capital, equipos ni experiencia para desarrollar una vacuna propia.

¿Cuán grave cree que es la situación real de la covid en Corea del Norte?

Creo que las cifras reportadas por los medios estatales son correctas, con una excepción importante: subestiman las muertes. Si la tasa de mortalidad normal de ómicron se estima en el 0,015% deberían tener miles de muertes, y más teniendo en cuenta el lamentable estado de salud de la población.

¿En qué condiciones se encuentra el sistema de salud norcoreano?

Si comparas a Corea del Norte con otros países con el mismo nivel de ingreso per cápita, está bastante bien. El problema es que hablamos de países muy pobres.

Corea del Norte tiene muchos médicos pero carece de suministros y equipos. Sus hospitales rurales funcionan esencialmente con tecnología de principios del siglo XX. Esto significa que si surge un brote, como es el caso, casi no hay acceso a recursos como ventiladores pulmonares.

Hospital norcoreano en 2002

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Aunque esta foto de un hospital de Sinuiju (norte del país) es de 2002, el académico asegura que las condiciones en los centros de salud de las zonas rurales no han cambiado mucho desde entonces.

¿De qué modo la pandemia ha cambiado Corea del Norte?

Corea del Norte ha sufrido el doble impacto de pandemia y sanciones. En 2017 le impusieron sanciones inusualmente duras que dificultan o imposibilitan la mayoría de transacciones con el exterior.

Cuando llegó la pandemia su comercio exterior se había reducido casi a la mitad del nivel normal. La pandemia fue un golpe adicional, por lo que hoy prácticamente no tiene intercambios económicos con el mundo exterior.

¿Y cómo afecta esto a los norcoreanos de a pie?

A menudo se pasa por alto o se subestima que los primeros 6 años de Kim Jong-un (2012-2017) fueron bastante exitosos y la economía creció rápido.

Esta mejora cesó por las sanciones y luego la pandemia. Ha bajado el nivel de vida. Si no hay una hambruna generalizada es porque China está decidida a mantener a flote a Corea del Norte: le envía cereales, fertilizantes y combustible, en pequeñas cantidades pero suficientes para evitar un desastre humanitario grave.

¿Por qué China hace eso?

Pekín tiene sus diferencias con Corea del Norte y no ve con buenos ojos su desarrollo de armas nucleares. Sin embargo, la ve como un colchón que mantiene a las fuerzas estadounidenses alejadas de las fronteras chinas.

Y ahora que China mantiene una confrontación abierta con EE. UU., el valor estratégico de Corea del Norte se ha incrementado drásticamente.

misil intercontinental Hwasongpho-17

FUENTE DE LA IMAGEN – KCNA

Corea del Norte asegura que en su lanzamiento de prueba el nuevo misil intercontinental Hwasong Pho-17 recorrió más de 6.000 kilómetros.

Además de China, ¿cuáles han sido las principales fuentes de ingresos de Corea del Norte en los últimos dos años?

Su gobierno está involucrado en todo tipo de actividades ilegales. Tenemos informes recientes sobre operaciones de crimen cibernético dirigidas a los principales bancos y empresas de todo el mundo.

¿Qué evidencias apuntan al gobierno de Corea del Norte como autor de estas operaciones de ciberdelincuencia?

La piratería es conocida por los problemas a la hora de rastrear a los autores. Sin embargo, creo en los informes de los expertos en seguridad informática. Tal vez influya que mis propias computadoras sufran frecuentes ataques de piratería organizados por algunas personas que hablan mal inglés pero que están muy, muy, interesadas en robar datos relacionados con Corea del Norte.

¿Es el cibercrimen una fuente de ingresos importante para Pyongyang?

Es una contribución significativa pero nadie, excepto un pequeño grupo de personas en el gobierno de Corea del Norte, puede decir cuánto ganan con estas actividades.

Hemos sabido de atracos masivos, como el robo al banco central de Bangladesh o recientemente a una empresa vietnamita de juegos online. Sin embargo, es difícil lavar y usar ese dinero. Que yo sepa, no han logrado acceder a la mayor parte del dinero que han robado.

¿Qué sabe sobre esos dos ataques cibernéticos en específico y la implicación del gobierno de Corea del Norte?

Nada, aparte de lo que leo en periódicos y en los informes de acceso libre.

Kim Jong-un describió el brote de covid-19 como la mayor convulsión en 70 años. ¿Cree que podría conducir a cambios políticos o de otro tipo en Corea del Norte?

Corea del Norte tiene una gran cantidad de población vulnerable y habrá un número de muertes mayor al habitual.

Sin embargo, sus ciudadanos no van a iniciar una rebelión porque están desorganizados, aterrorizados y aislados. Si nos ponemos en el peor de los casos morirá el 0,5% de su población, pero hace 20 años tuvieron una hambruna masiva donde murió el 2 o 3% de la población y apenas hubo impacto político.

Personas en Pyongyang

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El culto a los líderes de la dinastía Kim es casi una religión en Corea del Norte y la disidencia se paga con prisión o muerte.

Así, la amenaza no es la pandemia en sí sino una reacción extrema del gobierno: por ejemplo, si hacen como China y confinan las principales ciudades se podría paralizar lo poco que aún funciona en la economía, provocando graves dificultades económicas y tal vez descontento político.

Corea del Norte ha apoyado incondicionalmente a Rusia en la invasión de Ucrania. ¿Ve alguna motivación en particular?

La diplomacia de Corea del Norte no tiene una motivación ideológica sino muy pragmática. Quieren que Rusia, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, les devuelva el favor vetando en ese órgano las resoluciones para sancionar a Corea del Norte por sus pruebas nucleares y de misiles.

¿Qué opina de la hipótesis planteada en algunos medios de que Corea del Norte refuerza sus capacidades nucleares y de misiles para invadir el Sur?

No es algo realista. Corea del Norte sueña con eso, pero no lo va a hacer en el corto plazo. Sin embargo, en el fondo, para Pyongyang la invasión de Ucrania es una buena lección: nunca, jamás, entregues tus armas atómicas.

Ucrania tenía muchos dispositivos nucleares tras el colapso de la Unión Soviética y accedió a entregarlos a cambio de promesas de seguridad e integridad territorial. Estas promesas se rompieron y nadie movió un dedo para defender a Ucrania.

Hablemos de Kim Jong-un, ¿hay algún desafío o amenaza a su liderazgo dentro del país?

Kim Jong-un

FUENTE DE LA IMAGEN – KCNA

Pienso que hoy es el líder indiscutible. La élite de Corea del Norte quizá nunca ha oído hablar de los padres fundadores de EE.UU. pero sus políticas se definen con una frase de Benjamin Franklin: «Debemos mantenernos unidos o, con toda certeza, nos ahorcarán por separado».

Los altos mandos norcoreanos entienden que han de mantenerse unidos porque la inestabilidad podría causar el colapso del régimen y el país probablemente sería absorbido por el Sur como le sucedió a Alemania Oriental. La élite de Corea del Norte entiende que está no ya en un barco, sino en un submarino, sin opción de escape.

Y, si estás en un submarino, no vas a matar a tu capitán.

Imagen de portada:Andrei Lankov, que vive en Seúl desde 2004, es considerado el mayor experto en Corea del Norte.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Atahualpa Amerise. Junio 2022.

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CORONAVIRUS. Vacuna de Pfizer: el efecto secundario que nadie vio venir.

Precaución: Informo al lector que cada noticia de editorial es chequeada previamente antes de subirla a mi blog. En este caso, por la falta de mayor información, recomiendo verificarla debidamente al considerar que posiblemente cuenten con otras fuentes. Muchas gracias.

Una mujer de 41 años reveló que dos semanas después de aplicarse la dosis de refuerzo comenzó a sufrir una dolorosa afección en la piel que le provocó «pequeñas grietas» en los labios.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor adonde está escrito en “negrita”.

Aunque los casos de coronavirus vienen bajando lentamente tras el impacto de la variante Ómicron en diciembre y enero, el mundo superó este fin de semana los 500 millones de infectados desde el inicio de la pandemia. Y por estos días, hay preocupación por las nuevas mutaciones del Covid-19, que han aparecido en las últimas semanas.

En este contexto, la vacunación contra el virus avanza, también lentamente, y el 65% de la población mundial ha recibido al menos una dosis del suero contra el coronavirus. A nivel global se llevan administradas 11.470 millones de dosis según datos del sitio OurWorld Data.

VACUNA DE PFIZER: EL EFECTO SECUNDARIO QUE NADIE VIO VENIR.

Aunque los ensayos clínicos son un método eficaz para comprobar si las vacunas son seguras y efectivas, hay algunas experiencias sobre el impacto de la inmunización que, claramente, provocan asombro.

Ese fue el caso de una mujer que luego de colocarse la vacuna de refuerzo de Pfizer, contra el Covid, aseguró que «envejeció 20 años en solo tres días».

Michelle Flower tiene 41 años y es oriunda del Reino Unido. Apenas se conoció su historia no tardó en viralizarse a través de las redes sociales. Flower reveló que dos semanas después de aplicarse la dosis de refuerzo comenzó a sufrir una dolorosa afección en la piel que le provocó «pequeñas grietas» en los labios.

La afección se siguió propagando por lo que le diagnosticaron urticaria. Para tratarla, su médico de cabecera le recetó esteroides. «Me duele tanto que no puedo abrir la boca correctamente», confesó la mujer.

En ese contexto, Michelle afirmó que su sistema inmunológico se dañó permanentemente como resultado de la vacuna, ya que se volvió dependiente de los esteroides. Incluso, ella cree que fue diagnosticada erróneamente.

Después de unos meses, Flower se auto diagnosticó con dermatomiositis -una enfermedad inflamatoria caracterizada por la debilidad muscular y el sarpullido en la piel-, ya que se enteró de que la madre de su amiga había presentado los mismos síntomas al suero de Pfizer, según señaló el portal YorshireLive.

Flower se auto diagnosticó con dermatomiositis -una enfermedad inflamatoria caracterizada por la debilidad muscular.

Frente a esa situación, la británica reveló que estuvo varios días sin poder conciliar el sueño y llorando de dolor. «Es como tener una quemadura de sol muy, muy mala. Mi cara está ardiendo y picando. Tengo los labios más adoloridos del mundo, es como tener herpes labial», manifestó en diálogo con el diario londinense The Mirror.

Para aminorar los síntomas, Flower explicó cuál es el tratamiento que lleva a cabo en la actualidad. «La única crema que encontré para aliviar el dolor es una E45 -utilizada para tratar y calmar la piel seca, el picor y la descamación- que me da unos 20 minutos de alivio».

Y añadió que, a pesar de su desesperación, ella no está en contra de las vacunas pero que sí «las personas deben ser conscientes de que hay efectos secundarios graves que las afectan».

Imagen de portada: Gentileza de El Cronista.

FUENTE RESPONSABLE: El Cronista. Abril 2022

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Covid: qué es la inmunidad híbrida y cómo te protege contra las infecciones como la del coronavirus.

En octubre de 2020, un equipo de virólogos de la Universidad Rockefeller de Nueva York se embarcó en un proyecto de un año para tratar de anticipar qué formas peligrosas de covid-19 podrían surgir en el futuro.

Si bien el espectro de nuevas variantes aún no preocupaba a los líderes políticos y a los ciudadanos de todo el mundo, los científicos eran muy conscientes de que, casi con certeza, el virus mutaría para volverse más infeccioso y virulento.

El objetivo de los científicos de la Rockefeller era crear una versión artificial de la proteína de espiga de covid-19 -la proteína que el virus usa para penetrar en nuestras células- que pudiera evadir todos los tipos conocidos de anticuerpos protectores que se habían encontrado en la sangre de los sobrevivientes de covid.

Durante los siguientes 12 meses, jugaron con diferentes combinaciones de mutaciones en la superficie de la proteína de espiga hasta que encontraron un conjunto de 20 que parecían hacerla particularmente resistente a cualquier cosa que el sistema inmunitario pudiera lanzarle.

Para probar esta «Frankenspiga» cultivada en un laboratorio, la insertaron en lo que los virólogos llaman un pseudo tipo de virus, uno que ha sido diseñado para que no tenga suficiente material genético para replicarse, lo que permite a los científicos modificarlo y comprender cómo se comporta sin ningún riesgo de que se escape.

Inicialmente, las cosas se desarrollaron como se esperaba. Cuando los virólogos expusieron su virus recién diseñado a muestras de sangre tomadas de personas que se habían recuperado de covid-19 o que habían sido vacunadas contra la enfermedad, eludió hábilmente todos los anticuerpos que tenían.

Pero entonces sucedió algo sorprendente. Cuando lo probaron en la sangre de personas que se habían recuperado de covid-19 en 2020 y luego también fueron vacunadas muchos meses después, sus anticuerpos pudieron unirse al virus y neutralizarlo por completo.

«Ver esto fue realmente increíble», dice Michel Nussenzweig, profesor de inmunología molecular de la Universidad Rockefeller y uno de los científicos involucrados en el proyecto.

«Una de las cosas más importantes que hemos aprendido de la pandemia es cómo la respuesta de nuestro sistema inmunitario difiere dependiendo de si hemos sido infectados naturalmente, vacunados o ambos». (Por supuesto, esto no significa que sea una buena idea infectarse intencionalmente, ya que cada infección conlleva riesgos).

Durante los últimos cuatro meses, los hallazgos del equipo de Rockefeller se han observado repetidamente en la vida real.

Las personas que se recuperaron de una infección por covid-19 en el pasado y luego se vacunaron parecen ser más resistentes a las nuevas variantes, desde la delta hasta la ómicron.

GETTY IMAGES. Las células B se descubrieron por primera vez en pollos en la década de 1960.

Los inmunólogos tomaron muestras de sangre de estos individuos y descubrieron que tenían una especie de «superinmunidad», denominada inmunidad híbrida por la comunidad científica.

Estas personas no solo producen niveles astronómicamente altos de anticuerpos, mucho más que aquellos que acaban de recibir una doble vacuna y la de refuerzo, sino una gama mucho más diversa de anticuerpos, que tienen una mayor probabilidad de encontrar puntos débiles virales, incluso en una forma altamente mutada de covid-19.

Un estudio reciente de científicos en Boston y Sudáfrica encontró que las personas que habían sido infectadas previamente con una forma de covid-19, antes de recibir dos dosis de vacuna y una de refuerzo, tenían una mayor inmunidad contra la variante ómicron, lo más parecido en la vida real al virus artificial de Rockefeller.

«Una vez que las personas que han tenido covid-19 se vacunan con una vacuna de ARNm, se ve que producen una respuesta de anticuerpos que es tres veces mayor que aquellos que recibieron la vacuna sin infección previa», explica Nussenzweig.

Pero la razón por la que estas personas muestran respuestas tan potentes se debe a una faceta de nuestro sistema inmunológico que ha sido pasada por alto durante mucho tiempo, un tipo de glóbulo blanco conocido como células B de memoria.

Estas células se generan en respuesta a un virus y lo recuerdan en caso de que el patógeno regrese alguna vez.

Durante mucho tiempo, sabíamos relativamente poco sobre estas células y cómo se comportan. Pero a través de investigaciones sobre el VIH, el ébola, las enfermedades autoinmunes y ahora la covid-19, estamos comenzando a comprender cuán vitales son para determinar nuestras respuestas tanto a las infecciones como a las vacunas.

De las gallinas al VIH

En la década de 1890, el fisiólogo alemán Emil von Behring, un hombre que se hizo conocido como «el salvador de los niños» debido a su trabajo ganador del Premio Nobel sobre tratamientos para el tétanos y la difteria, propuso la existencia de células que pueden recordar encuentros pasados con una infección particular, y generar anticuerpos cuando la encuentran de nuevo.

Tomaría otros 70 años obtener pruebas para las ideas de von Behring. En la década de 1960, los inmunólogos descubrieron que los pollos a los que se les había destruido con radiación la bursa, un órgano inmunológico importante en las aves, carecían de ciertas células necesarias para producir anticuerpos.

Estas llegaron a conocerse como células derivadas de la Bursa o células B.

A mediados de la década de 1970, se descubrió que estas células se forman en humanos en la médula ósea, antes de migrar a los ganglios linfáticos o al bazo.

Ahora sabemos que a lo largo de nuestra vida, constantemente producimos nuevas células B.

El organismo contiene hasta alrededor de 10.000 millones de ellas, equivalentes a la longitud de 100 campos de fútbol, si las alineas en una fila, y cada célula B contiene receptores que pueden reconocer diferentes tipos de formas de antígenos en la superficie de un virus.

vacuna

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La evidencia sugiere que las vacunas de ARNm provocan una respuesta de células B de memoria más fuerte contra covid-19 que otros tipos de vacunas.

Esto es importante porque, si bien las células B no se unen a los virus, pueden convertirse en células plasmáticas cuando detectan una amenaza.

Estas células plasmáticas producen anticuerpos dirigidos contra el mismo antígeno viral que su célula B nativa.

Un grupo menos diverso de células B significa menos anticuerpos que podrían ser capaces de neutralizar el virus.

Una de las cosas que la covid-19 ha enseñado a los inmunólogos es que las personas que tienen una mayor diversidad de células B están mucho más equipadas para defenderse de un nuevo patógeno y, en particular, de las variantes en constante evolución de la covid-19.

Esto se ve afectado por la edad, las condiciones de salud subyacentes y también simplemente la genética.

«Todos tendrán un repertorio diferente de células B con las que responderán a cualquier infección», señala Ali Ellebedy, profesor asociado de patología e inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington. «Incluso si tienes hermanos, tendrán diferentes respuestas de células B».

A medida que envejecemos, ocurren dos cosas con la respuesta de las células B. En primer lugar, el cuerpo comienza a producir una variedad más pequeña de células B, lo que significa que hay menos posibilidades de que tengan receptores que reconozcan los antígenos en un nuevo virus.

Y, lo que es más importante, tardan más en movilizarse contra una amenaza, por lo que los patógenos particularmente letales pueden abrumar al sistema inmunitario antes de que se ponga en marcha.

Son estos mismos factores los que han hecho que las personas más jóvenes con problemas de salud subyacentes sean más vulnerables a la covid-19.

Pero cuando tu cuerpo combate una infección o recibe una vacuna, esto desencadena un ingenioso truco inmunológico.

Algunas de las células B se convierten en las llamadas células B de memoria que pueden circular por el torrente sanguíneo durante décadas, listas para reactivarse y lanzar una respuesta de anticuerpos en caso de que el virus regrese alguna vez.

Dichos anticuerpos también desempeñan un papel en la supresión de infecciones crónicas que permanecen latentes en el cuerpo durante gran parte de nuestras vidas, como el virus de Epstein-Barr.

Parece que estos virus son capaces de reactivarse cuando el cuerpo está debilitado, como parece ser el caso de una proporción de pacientes con covid de larga duración.

Pero hay muchos matices en la respuesta de las células B de memoria. Una de las cosas que los inmunólogos han aprendido de los estudios de los sobrevivientes del ébola es que las infecciones graves parecen provocar cantidades mucho mayores de células B de memoria que las vacunas solas.

«Cuando tienes una infección grave, las células de tu cuerpo producen una gran cantidad de virus», dice Nussenzweig.

«Está en todo el sistema respiratorio, la nariz, los pulmones, las vías respiratorias superiores, la mucosa. Todo el sistema inmunitario está involucrado en la respuesta y está respondiendo a todos los elementos de ese virus, por lo que esta es una posible razón por la cual las infecciones naturales podrían conducir a una mejor memoria del sistema inmunológico».

prueba de covid

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las personas que han sido vacunadas contra la covid-19 y expuestas al virus pueden tener una «inmunidad híbrida» beneficiosa.

Durante los últimos seis meses, Nussenzweig ha estado estudiando las sutiles diferencias entre la infección natural por covid-19 y la vacunación.

A través del aislamiento de cientos de células B de memoria de personas que han sido infectadas o vacunadas en varios momentos, descubrió que la infección natural parece dar como resultado células B de memoria que luego evolucionan continuamente.

Esto significa que producen anticuerpos que tienen más probabilidades de proteger contra nuevas variantes del virus.

La principal revelación para los inmunólogos es que este efecto ocurre con mayor fuerza cuando las personas han sido infectadas y luego vacunadas.

Ahora los científicos buscan comprender si podemos ajustar los regímenes de vacunación de tal manera que las inyecciones por sí solas puedan provocar esta respuesta de inmunidad híbrida.

Si es así, esto podría proporcionar a la humanidad un arma crucial contra las nuevas variantes de covid-19 y futuras pandemias.

La próxima pandemia

En 2007, un grupo de investigadores de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón se embarcó en una misión para intentar comprender por qué algunas respuestas inmunitarias a ciertas infecciones o vacunas parecen ser más duraderas que otras.

Compararon los anticuerpos producidos por una serie de tecnologías de vacunas comunes, que van desde la vacuna contra el sarampión, que se administra a las personas con una forma debilitada del virus completo, hasta las vacunas contra el tétanos y la difteria, que contienen antígenos virales individuales, junto con anticuerpos generados por patógenos comunes, como Epstein-Barr o citomegalovirus.

El documento resultante mostró que la vida media de los anticuerpos varía drásticamente según el tipo particular de virus o vacuna.

Si bien los anticuerpos generados para suprimir el citomegalovirus podían permanecer en el cuerpo casi indefinidamente, la respuesta al tétanos disminuyó después de unos años.

«Esto nos mostró que la programación celular que da origen a las células B de memoria es muy diferente dependiendo de la naturaleza de la infección o del inmunógeno», afirma John Wherry, director del Instituto de Inmunología de la Universidad de Pensilvania.

Ahora la covid-19 ha brindado una oportunidad única para comparar diferentes tecnologías de vacunas para el mismo virus para tratar de comprender qué conduce a la respuesta inmune más duradera y efectiva, al observar cómo responden las células B de memoria con el tiempo.

Hasta ahora, parece que las vacunas de ARN mensajero, como las producidas por Pfizer, Moderna y Novartis, parecen funcionar mejor, aunque los investigadores todavía están tratando de descifrar exactamente por qué.

«Estas vacunas producen una respuesta de células B de memoria mucho más robusta», explica Ellebedy. «Si las comparas con la vacuna contra la influenza, por ejemplo, la respuesta es al menos 10 veces mayor».

vacuna

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Los científicos están trabajando en una nueva generación de vacunas que generen células B de memoria.

El intrigante descubrimiento de la inmunidad híbrida en los últimos meses ha llevado a los científicos a analizar diferentes regímenes de vacunas contra la covid-19 para ver si mezclar y combinar varias inyecciones puede provocar una respuesta inmunológica igualmente poderosa.

Nussenzweig señala que los primeros datos concretos sobre esto comenzarán a surgir más adelante en 2022 y podrían ayudarnos a comprender cómo usar mejor las vacunas y las inyecciones de refuerzo contra otros virus, desde la influenza hasta el VIH.

«Vamos a tener una gran cantidad de datos clínicos e inmunológicos que nos informarán sobre las mejores prácticas», dice.

«Por ejemplo, ¿si le damos una vacuna de refuerzo a las personas que no han sido infectadas, se fortalecen sus células B de memoria además de los anticuerpos que ya están circulando? ¿podrán esas personas manejar mejor una infección posterior de covid-19?».

Wherry predice que la creciente comprensión de las células B en general, a través de la covid-19 también podría generar beneficios en el ámbito de la inmunoterapia contra el cáncer.

Explica que ahora sabemos que las células B producen anticuerpos contra ciertas partes en los tumores, de la misma manera que lo hacen contra un virus.

Las células B también trabajan en conjunto con otros actores del sistema inmunitario, como las células T y las células dendríticas, para crear un entorno beneficioso para atacar ese tumor, y uno de los objetivos de las futuras inmunoterapias es estimular la interacción entre estas células.

«Esa pequeña interacción de tres células está asociada con un mejor resultado para todas las terapias contra el cáncer», señala. «Cada vez que sucede eso, la respuesta es mejor».

Saber cuál es la mejor manera de activar nuestro sistema inmunitario también jugará un papel muy importante para permitir que los sistemas de atención médica respondan rápidamente y reduzcan la mortalidad cuando ocurra la próxima pandemia, algo que la mayoría de los científicos creen que es inevitable.

«Habrá una próxima vez», dice Nussenzweig. «Han surgido tres virus SARS en los últimos 20 años y han causado grandes problemas. No sabemos qué ocurrirá la próxima vez, así que tenemos que estar preparados».

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FUENTE RESPONSABLE: BBC Future. Por David Cox. Febrero 2022

Pandemia de coronavirus/Ciencia/Salud/Vacunas contra el coronavirus

Ómicron: 5 buenas noticias para acabar el año.

La pandemia no ha terminado, y no sabemos cómo ni cuándo terminará. El nivel de incertidumbre sigue siendo muy alto.

Todavía hay muchas cosas que no sabemos de ómicron y predecir cómo evolucionará el virus es muy arriesgado.

No podemos descartar que incluso la situación empeore, pero también podemos encontrar algunas buenas noticias que nos permiten seguir siendo moderadamente optimistas.

1. La infección por ómicron supone un menor riesgo individual de hospitalización y fallecimiento.

Cada vez hay más evidencias de que la infección por esta variante supone un menor riesgo de hospitalización. Los primeros análisis que llegan de Sudáfrica sugieren un riesgo reducido de hospitalización entre las personas infectadas con ómicron en comparación con las infectadas con otras variantes, en el mismo período de tiempo.

Además, una vez hospitalizadas, las personas infectadas con ómicron tenían un riesgo reducido de enfermedad grave en comparación con las personas infectadas por delta. Es probable que parte de esta reducción se deba a una alta inmunidad de la población.

En otros países empieza también a ser ilustrativo el desacoplamiento entre infectados por ómicron y el número de pacientes que entran en UCI y fallecen por covid-19, aunque todavía sea difícil determinar si la nueva variante es menos virulenta o si es efecto de la inmunidad de la población (infecciones previas y vacunación), o por ambas cosas a la vez. En Sudáfrica se notifica un 65 % menos de hospitalizaciones; en Escocia, un 60 %; y en Inglaterra, un 40 %.

Un reciente informe del Imperial College de Londres concluye que las personas que contraen ómicron tienen una menor probabilidad de necesitar atención hospitalaria en comparación con la variante delta.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, en su informe de evaluación de riesgos para la variante, ya califica de «riesgo relativo moderado» la posibilidad de hospitalización por ómicron, comparado con delta (aunque admite que todavía no hay datos sobre la gravedad una vez en el hospital o la mortalidad).

2. En algunos países los casos caen en picada.

En Noruega, Holanda, Bélgica, Alemania, Sudáfrica o Austria ya ha comenzado a disminuir el número de casos. Es posible que en varios de estos países se mezclen el efecto de delta y ómicron. Algunos, además, llevaban varias semanas con restricciones.

Variantes del coronavirus

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Pero si nos fijamos en Sudáfrica, donde el efecto de ómicron parece más evidente, el aumento ha sido explosivo y exponencial y la caída también parece ser muy rápida. Algunos sugieren unas cuatro-cinco semanas de subida hasta llegar al máximo y otro tanto de bajada.

Quizá esta sea la mejor noticia. Aunque la posibilidad individual de hospitalización sea menor, un muro vertical de casos es tremendamente peligroso para el sistema sanitario y lo puede llevar al colapso. Por eso, la caída en picado de casos es una muy buena noticia.

3. Las vacunas protegen frente a ómicron.

Las personas con dos dosis permanecen protegidas frente a la hospitalización, aunque hayan perdido parte de la protección frente a la infección.

Probablemente esto es debido a que la mayoría de las vacunas proporcionan una respuesta celular que no se ve afectada por esta variante. También hay datos que demuestran que una tercera dosis de las vacunas ARN mensajero tienen una potente capacidad neutralizante contra ómicron.

Además, ya se están desarrollando nuevas vacunas universales frente al SARS-CoV-2 y todas sus variantes, incluida ómicron.

Vacuna

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4. Hay fármacos eficaces contra ómicron. 

La revista Science presenta en su portada al medicamento Paxlovid, un nuevo antiviral oral, inhibidor de la proteasa viral, con una capacidad de disminuir el riesgo de covid-19 grave en más de un 90 %. Este antiviral ya ha sido aprobado por la FDA.

El Paxlovid es un inhibidor de una de las proteasas del SARS-CoV-2, la denominada 3CL. El tratamiento se combina con otro inhibidor de las proteasas, el ritonavir, que ha sido empleado contra el VIH.

Como la variante ómicron no presenta mutaciones en esas proteínas que son la diana de Paxlovid, es muy probable que este fármaco sea igualmente eficaz con la nueva variante en la vida real. Al menos, según ha informado la empresa Pfizer, los ensayos in vitro así lo demuestran.

Pero todavía hay más. El anticuerpo monoclonal Sotrovimab, de la empresa GSK, también parece que es eficaz contra ómicron. Se trata de un anticuerpo que se une a una zona concreta (epítopo) en el SARS-CoV-2 compartida con el SARS-CoV-1 (el virus que causa el SARS), lo que indica que ese epítopo está muy conservado. Esto dificulta que se desarrollen resistencias en las nuevas variantes.

Laboratorio

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El Remdesivir, un inhibidor de la ARN polimerasa viral, es otro antiviral que en pacientes no hospitalizados con síntomas covid-19 resultó en un 87 % menos de riesgo de hospitalización o muerte que el placebo. 

Gilead, el fabricante de Remdesivir, ha llevado a cabo un análisis de la información genética de ómicron y no ha encontrado mutaciones que afecten a la diana de este fármaco, por lo que es muy probable que este antiviral siga siendo activo contra esta variante.

Hasta la fecha, la actividad antiviral de Remdesivir ha sido confirmada in vitro contra todas las otras variantes del SARS-CoV-2, incluyendo alfa, beta, gamma, delta y épsilon.

5. Ómicron infecta menos las células pulmonares.

Al menos en modelos celulares y en hámsteres. Es verdad que no tenemos el dato en humanos, pero existen varios trabajos preliminares que sugieren que la variante ómicron se multiplica peor en células pulmonares, lo cual podría ser indicativo de su menor virulencia (aunque habría que comprobar qué ocurre en otros órganos).

Trabajadoras de la salud.

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Todavía la situación es muy delicada, sobre todo por el explosivo aumento de casos que están llevando al sistema sanitario al colapso. Si antes 1 de cada 100 casos acababa en el hospital, ahora, gracias a las vacunas, son 1 de cada 1.000, pero si aumenta de manera exponencial el número de casos, las hospitalizaciones también aumentarán y colapsará el sistema, como ya estamos viendo. Por eso tenemos que ser muy cautos.

De todas formas, estas noticias, aunque preliminares, son buenas noticias y nos permiten seguir siendo optimistas. 2020 fue el año del virus, 2021 el de las vacunas de ARN mensajero y ojalá 2022 el comienzo del fin de la pandemia.

*Ignacio López-Goñi es catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, España.

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FUENTE RESPONSABLE: THE CONVERSATION. Por Ignacio López-Goñi. Diciembre 2021.

Pandemia de coronavirus/Ciencia/Salud/Variante Ómicron/Vacunas contra el coronavirus.

 

 

 

Covid: «Cuando las personas no tienen inmunidad son fábricas de variantes»

La detección de la variante ómicron en Sudáfrica a fines de noviembre supuso la aparición de nuevas incógnitas con respecto a la pandemia para el mundo entero.

Esto ocurre, además, en tiempos en que una mitad del mundo está vacunado, e incluso dando dosis de refuerzo, y otra mitad está con bajas o muy bajas tasas de inoculación.

El médico John Swartzberg, profesor emérito de la cátedra de enfermedades infecciosas y vacunación de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.), entiende que no haber logrado una vacunación masiva a nivel planetario, ya sea por falta de acceso a las dosis en algunos países como por el rechazo a las inyecciones contra la covid en otros, genera miles de millones de fábricas virales una por cada uno de esos individuos.

Serán ellos quienes producirán la próxima variante del coronavirus.

Swartzberg cree que, además, que el hemisferio norte puede padecer en las próximas semanas lo que él denomina una «tridemia», es decir, tres pandemias a la vez, y cree que la variante que aparezca en el mundo tras ómicron será la que transformará al SARS-CoV-2 de una pandemia a una endemia.

Este es un resumen de la entrevista que Swartzberg mantuvo con BBC Mundo.

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¿Cómo analiza el curso de la pandemia a tres semanas de la detección de ómicron en Sudáfrica?

Tengo una imagen bastante clara de las posibilidades para las próximas seis u ocho semanas y estoy muy preocupado por los tiempos potencialmente difíciles, más difíciles que los que estamos atravesando ahora.

En EE.UU. y en gran parte del mundo vemos en este momento un resurgimiento de delta. La pandemia de delta no ha desaparecido a pesar de que las noticias hablan mucho sobre ómicron. Todavía estamos en medio de una pandemia por la variante delta que está causando una morbilidad y mortalidad significativas, y luego, superpuesto a eso, está ómicron.

Ómicron en EE.UU. era el 0,7% de los casos hace una semana y ahora es de 2,8%, cuatro veces más. Si esto continúa así veremos a ómicron como la variante dominante en EE.UU. a principios de enero, mientras todavía estamos lidiando con la delta. A esto se le llama doble pandemia.

Pero mi preocupación es que no solo vamos a tener una doble pandemia, sino que vamos a tener una tridemia: ómicron más delta más influenza.

El año pasado tuvimos poco contagio de influenza, tanto en el hemisferio norte como en el sur, pero este año es posible que sea promedio. En un año promedio tenemos algunos cientos de miles de hospitalizaciones y entre 25.000 y 35.000 muertes en exceso en EE.UU.

Si se suman ómicron, delta e influenza al mismo tiempo en estos meses de diciembre, enero y febrero, realmente podríamos estar en un lugar muy difícil en las próximas ocho o diez semanas en EE.UU.

¿Cree que la gente ahora está más relajada respecto a las medidas no farmacológicas contra el covid y por eso volverá la influenza?

Si me hubieras preguntado antes de ómicron, la respuesta habría sido «sí». 

Hubo un gran brote de influenza el mes pasado en la Universidad de Michigan y también en la Universidad de Wisconsin. Eso ocurrió porque la gente estaba más relajada, y la influenza se propaga de la misma manera que el covid.

Pero si me preguntas ahora, cuando la gente está preocupada por ómicron e irán a buscar su vacuna de refuerzo o se vacunarán por primera vez debido a ese miedo, espero que eso también impulse a la gente a vacunarse contra la influenza y a tener mayores cuidados.

Así que no estoy seguro de poder decir que la gente está más relajada en este momento. Diré que, sin duda, ómicron llegó en una mala época del año, porque el clima frío (en el invierno boreal) lleva a la gente a estar en lugares cerrados y eso es peligroso. Además, es temporada de fiestas, cuando la gente suele viajar y reunirse para celebrar. Es el momento perfecto desde la perspectiva de ómicron, pero es un muy mal momento para nosotros.

Porcentaje de infectados con cada variante, según el país. Información de los casos detectados en las últimas dos semanas. Gráfico que muestra el porcentaje de infectados con cada variante según el país. Los datos corresponden al 13 de diciembre de 2021, salvo en los casos de Austria, Brasil, Ghana, Hong Kong, Irlanda, Japón, Malasia, Maldivas y Nigeria, que son al 29 de noviembre de 2021. Los restantes países del mundo no fueron incluidos por no tener cifras actualizadas del porcentaje de infectados con ómicron..

El 46% de los habitantes del mundo recibieron la pauta completa de la vacuna contra la covid. ¿Cuál es el riesgo de que haya personas que aún no se han vacunado?

Cuando las personas que no tienen inmunidad contra este virus se infectan se convierten en fábricas virales; producen miles de millones de partículas virales. Y si las personas son fábricas virales se convierten en fábricas de variantes, porque algunas de esos miles de millones serán una variante.

La mayoría de las variantes no tienen éxito, pero alguna lo tendrá. Ese es claramente el problema que tenemos. No tenemos suficientes personas con inmunidad, lo que permite que el virus siga encontrando hogar en seres humanos que funcionen como sus fábricas virales para producir más partículas virales, y eso significa más variantes.

La única forma de romper ese ciclo es vacunar a los seres humanos en una tasa mucho más alta que la que tenemos hoy en todo el mundo. De nada sirve que EE.UU. vacune a toda su población si el resto del mundo no está vacunado. El virus no reconoce nacionalidades. Simplemente buscará y encontrará seres humanos para infectar. Donde sea que estén, allí irá; en EE.UU, en Sudamérica, en África o donde sea.

¿Qué se puede esperar de una futura variante? ¿Debería ser menos dañina que ómicron?

En general, un virus respiratorio hace que estornude y tosa pero no me hace sentir muy mal, porque si tengo fiebre alta, dolores terribles en el cuerpo y no puedo levantarme de la cama, no podre contagiar a otros. Si los síntomas son mínimos pero solo produce tos y estornudos, igual voy a trabajar y hago cosas con otras personas. Eso propaga el virus y es su escenario ideal.

Si con ómicron el coronavirus evolucionó hacia un virus menos grave, esa evolución puede continuar y volverse más benigno. Sería algo muy bueno.

¿Es entonces ómicron el preludio de que la pandemia se transformará en endemia?

Puede ser. Dependerá de cuán benigna sea la enfermedad que causa. No es fácil ver más allá de dos meses, pero una posibilidad es que ómicron sea tan transmisible que infecte a casi todo el planeta. Y si no se convierte en una enfermedad realmente grave podría volverse endémica.

Pero mi suposición es que ómicron será primero reemplazada por otra variante, que será más apta para convertirse en una infección endémica. De todas formas este virus, el SARS-CoV-2, tiene muchos trucos bajo la manga, sigue mostrando estos trucos y sigue sorprendiéndonos. No tengo idea de cuánto tiempo tomará, pero sé que llegaremos allí.

¿Hasta cuándo cree que se deben contabilizar los casos, las hospitalizaciones y las muertes por covid?

Mientras siga siendo una enfermedad grave y amenace la capacidad de nuestros sistemas de salud, debemos vigilarlo muy de cerca con esos tres parámetros. Una vez que se convierte en una enfermedad mucho más benigna, no amenace la capacidad de nuestros hospitales y tengamos muchas menos muertes, podremos relajarnos.

Algunos antivacunas afirman que la vacunación no tiene sentido porque los vacunados también se enferman y transmiten la enfermedad. ¿Qué dice al respecto?

Vaya a cualquier hospital ahora mismo o vaya a una UCI y vea quién está hospitalizado con covid. Hay entre 10 y 15 pacientes no vacunados por cada vacunado. 

Es cierto que las personas pueden contraer la infección a pesar de haberse vacunado y sí, estamos viendo más infecciones en vacunados con ómicron de las que vimos con delta (y vimos más con delta que con alfa). Todo eso es muy cierto. Pero esas infecciones en vacunados son mucho menos graves y en general no llevan a las personas al hospital.

Hace 13 o 14 meses hablábamos de que las vacunas necesitarían un 50% de eficacia contra el contagio para ser aprobadas por la OMS. Algunas mostraron un 95% de eficacia, lo que superó con creces nuestras expectativas. Y no solo eso. También prevenían la transmisión, así que estaban haciendo mucho más de lo que esperábamos, y todos pensaron: «¡Vaya, esto es genial! Esto es lo que podemos esperar de las vacunas».

Francamente, esa era una expectativa no realista y ha sido decepcionante que las vacunas no prevengan las infecciones como nos gustaría. Sin embargo, afortunadamente nos protegen contra la hospitalización y la muerte.

Algunas personas recibieron dos inyecciones, pero ya no quieren una tercera.

Esta es una pandemia que está evolucionando, y nuestro conocimiento sobre cómo funcionan mejor las vacunas y cómo usarlas mejor aún está en evolución. El hecho de que ahora necesitemos una tercera dosis es una realidad. Y puede que necesitemos otra en seis meses o en un año, en dos o en diez. Nadie tiene la respuesta en este momento.

De todas formas, creo que hay una muy buena posibilidad de que no necesitemos otra durante un buen tiempo después de la tercera. Lo que la gente tiene que asumir es que «es lo que es». Después de un tiempo de haber recibido las dos dosis, la inmunidad disminuye y necesitamos una tercera inyección para mantenernos con vida y mantener con vida a nuestros seres queridos. Así que póntela. 

Es probable que no necesitemos una cuarta dosis, pero es una posibilidad, y si así fuera tendremos que recibir una cuarta dosis. Eso es lo que tenemos que hacer cuando estamos en medio de una pandemia.

Hay pocas letras restantes del alfabeto griego para nombrar variantes de covid. ¿Cree que se llegará al final del alfabeto?

No, no agotaremos el alfabeto griego porque tengo suficiente confianza en nuestra ciencia y en mis semejantes, hombres y mujeres, de que encontraremos una manera de salir de esta pandemia. Con esto quiero decir que confío en que se conseguirá vacunar a suficientes personas como para frenar la aparición de nuevas variantes.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Felipe Llambías. Diciembre 2021.

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Covid: por qué es importante la tercera dosis contra la contagiosa variante ómicron.

La muy mutada variante ómicron ha propinado un golpe serio a la habilidad de las vacunas para protegernos del contagio del virus que produce covid.

Dos dosis de algunas vacunas no ofrecen casi ninguna protección contra una infección de ómicron, aunque todavía reducen considerablemente el riesgo de que te enfermes de gravedad y tengas que recibir asistencia hospitalaria.

Todas las vacunas se desarrollaron para combatir la primera versión del virus que surgió hace dos años.

¿Puede entonces una tercera vacuna o dosis de refuerzo de esas mismas vacunas originales marcar el cambio, o será que ómicron ya burló la protección que nos pueden dar?

Afortunadamente para nosotros, aunque que el contenido de las jeringas puede ser idéntico, una dosis de refuerzo no es simplemente más de lo mismo para el sistema inmune.

La protección que te da una tercera dosis es mayor, más amplia y con más memoria que la que tenías antes.

Escuela de covid

El sistema inmune tiene que aprender cómo se combate el coronavirus.

Una opción es que descubra cómo hacerlo sobre la marcha, cuando realmente te encuentras con el virus. Sin embargo, existe el riesgo de que se equivoque y termines seriamente grave.

Las vacunas funcionan más como asistir a la escuela: un entorno seguro donde tu sistema inmune puede aprender más sobre covid.

La primera dosis es la educación de escuela primaria que te da las bases fundamentales.

La segunda y tercera dosis son comparables a enviar tu sistema inmune a la escuela secundaria y a la universidad para profundizar dramáticamente su conocimiento. No es que se esté simplemente repitiendo la escuela primaria una y otra vez.

«El sistema inmune queda con un conocimiento y entendimiento más profundo del virus», explicó el profesor Jonathan Ball, un virólogo de la Universidad de Nottingham, Inglaterra.

Dijo que a pesar de todo lo que se habla de los viles trucos de ómicron, un sistema inmune altamente entrenado presenta «un ambiente increíblemente difícil y hostil» para el virus y sus variantes.

Una clase de universidad

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Una dosis de refuerzo es como enviar al sistema inmune a educarse en la universidad.

Los anticuerpos son los principales beneficiarios de esta educación.

Esas son unas proteínas pegajosas que se adhieren al exterior del coronavirus. Los anticuerpos neutralizantes pueden entorpecer el virus para que no pueda invadir tus células. Otros permanecen allí como el equivalente de una señal de luz intermitente de neón que anuncia: «maten este virus».

Una serie de estudios de laboratorio y datos del mundo real mostraron que los anticuerpos neutralizantes que tienes después de recibir dos dosis de una vacuna de covid eran menos efectivos contra la variante ómicron.

El profesor Danny Altmann, un inmunólogo del Imperial College en Londres, dijo que quedabas con «absolutamente nada» y eras «presa fácil para una infección».

Así que, hay que regresar a las clases.

Cada dosis de la vacuna desata otra ola de evolución de anticuerpos en el sistema inmune. Va en busca de mejores anticuerpos que puedan adherirse más firmemente al virus. Es un proceso llamado maduración de la afinidad.

«Tus anticuerpos adquieren mejor forma a medida que pasa el tiempo, se vuelven más refinados y más sofisticados», comentó el profesor Altmann.

Si estos anticuerpos pueden adherirse más fuertemente al coronavirus, les quedaría más difícil a las mutaciones de ómicron ayudarle a liberarse. Y aunque la nueva variante ha mutado considerablemente, sigue siendo el mismo virus fundamental y tiene partes que no han cambiado nada.

Dosis adicionales de la vacuna también hacen que el sistema inmune amplíe su repertorio de anticuerpos a medida que encuentra nuevas maneras de atacar el virus.

Varios países han acelerado sus programas de vacunación contra la covid, ofreciendo en particular las dosis de refuerzo.

Cuestión de números

No se trata únicamente de la calidad de los anticuerpos, también aumenta la cantidad con las dosis de refuerzo.

«Tienes más (anticuerpos), su concentración en la sangre aumenta y no sabemos por cuánto tiempo, pero entre más veces te vacunes la memoria inmune perdura más», señaló el profesor Charles Bangham de Imperial College.

El impacto de todo esto está claro en los mismos estudios que demostraron que dos dosis eran más débiles contra ómicron. La protección contra los síntomas de covid aumentó casi al 75% después de la tercera dosis.

En otras áreas del sistema inmune, la dosis de refuerzo también les están dando a nuestro cuerpo la delantera contra futuras variantes.

Las células B son la parte del cuerpo que produce anticuerpos en masa. Después de la dosis de refuerzo, algunas se desarrollan para producir esos anticuerpos súper pegajosos y altamente refinados. Otros pueden detectar el coronavirus, pero se mantienen sin madurar y flexibles.

«Estos pueden salir en diferentes direcciones y cuando proliferan empiezan a perseguir la nueva variante», dijo el profesor Ball.

Y luego vienen las células T que, una vez más, se vuelven más abundantes y mejor preparadas para atacar los virus de la covid en respuesta a la dosis de refuerzo.

Ilustración de anticuerpos atacando un coronavirus

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Las células T usan un truco diferente para detectar el virus y patrullar nuestro cuerpo en busca de cualquier señal de que las células están siendo infectadas de covid. Las células T reconocen parte del coronavirus que el mismo virus encuentra más difícil de mutar.

Así que, mientras ómicron se escabulle de nuestro sistema inmune, cada dosis de vacuna y, en efecto, cada infección, nos están dando a las defensas de nuestro cuerpo más herramientas para darle caza.

Todo esto es un buen augurio para las vacunas que nos protegen de enfermarnos gravemente.

«La inmunidad contra un virus casi nunca es absoluta -casi siempre te puedes volver a re infectarte y lo que quieres es que esa infección sea tan trivial que ni sabrás que la tienes o es muy leve», concluyó el profesor Bangham.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC James Gallagher Corresponsal de Ciencia y Salud. Diciembre 2021.

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Covid: cómo se determina el final de una pandemia.

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Cómo se determina el final de una pandemia | BBC Mundo

Es quizás el deseo más anhelado en el mundo desde que los primeros casos se propagaron por todos los continentes: el fin de la pandemia del covid-19.

¿Pero qué debe ocurrir para que finalmente se decrete su extinción?

Lograr detener la transmisión global del virus del SARS-Cov-2 (que causa la enfermedad del covid-19), requiere de una serie de condiciones con respecto a la inmunidad de la población que deben alcanzarse.

Aunque las nuevas variantes y la desigualdad en las campañas de vacunación son obstáculos para el fin pronto de esta emergencia sanitaria, los expertos auguran que al igual que las epidemias del pasado, el covid-19 llegará a su final.

En este video te explicamos los escenarios que deben materializarse para que las autoridades puedan determinar el fin de la pandemia.

Presentación y guion: Ana María Roura. Edición de video: Agustina Latourrette. Editora: Natalia Pianzola, Mar Pichel.

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FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo

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Covid: «Muchos de los que ingresan contagiados están sin vacunar y piden una dosis, pero ya es muy tarde».

Un número sin precedentes de enfermos con covid-19 y otras afecciones marca el comienzo del que podría ser el invierno más duro en los últimos 70 años en uno de los hospitales más grandes de Inglaterra.

En el Royal Victoria Infirmary (RVI) de Newcastle hay decenas de pacientes que esperan atención en los pasillos con infartos, fracturas, resfriados comunes y por supuesto, con covid-19.

Así lo comprobó el periodista de la BBC Jim Reed, quien visitó el centro sanitario la noche del 2 de diciembre y la mañana del día 3.

La enfermera jefe Jenny Cain entró en el RVI hace 17 años como practicante. Durante la mayor parte de la pandemia fue responsable de una de las salas covid del hospital, pese a que su marido es clínicamente vulnerable y está a la espera de un trasplante de órganos.

Para evitar complicaciones, decidieron dividir la casa de la familia por la mitad y mantener la distancia durante meses.

«Hubo muchas muertes en las salas covid, fue emocionalmente agotador», dice al reconocer que el personal está «muy cansado».

«La adrenalina nos hizo seguir adelante durante mucho tiempo y luego, cuando se ha calmado, todo el mundo ha decaído».

Aunque el número de pacientes con el virus en el RVI bajó de 70 a 40 en el último mes, gracias a la «diferencia enorme» que empiezan a marcar los refuerzos de las vacunas, Jenny reconoce que muchos de los ingresados no están vacunados y a menudo piden que se les aplique alguna dosis «cuando ya es muy tarde».

Este 12 de diciembre, las autoridades sanitarias británicas elevaran de tres a cuatro el nivel de alerta ante la propagación de la variante ómicron del coronavirus.

En una declaración televisada horas después, el primer ministro, Boris Johnson, instó a la población a recibir las vacunas de refuerzo.

«Ahora está claro que dos dosis de la vacuna simplemente no son suficientes para dar el nivel de protección que todos necesitamos. Pero la buena noticia es que nuestros científicos confían en que con una tercera dosis, una dosis de refuerzo, todos podremos volver a aumentar nuestro nivel de protección», dijo.

La enfermera jefe Jenny Caín con sus colegas en una de las salas de medicina general.

La situación actual preocupa al personal sanitario porque va más allá del virus.

«No es lo ideal», dice el doctor Jim Connelly, médico especialista que dirige el departamento de emergencias. «Nadie quiere que los pacientes sean tratados en un pasillo», agrega.

El panorama es mucho más difícil este invierno boreal. El rendimiento de los hospitales en Inglaterra se encuentra en su peor nivel registrado, con tiempos de espera de entre tres y 13 horas en urgencias, algo nunca antes visto.

«En los últimos meses, el volumen [de pacientes] ha sido mayor que nunca», afirma el doctor, quien reconoce que aunque el personal «quiere dar lo mejor que puede, a veces no es posible porque el volumen es demasiado grande».

Doctor Jim Connelly

El doctor Jim Connelly reconoce que la atención está desbordada.

El retraso en la atención de adultos mayores y pacientes con enfermedades graves durante las cuarentenas, ha generado una acumulación de citas pendientes para intervenciones quirúrgicas y tratamientos vitales.

Por estos días en el RVI la ocupación de camas está alrededor del 90%.

Por esa razón Jenny no para de hablar por teléfono: intenta encontrar camas para los pacientes, resolver los problemas de personal y liberar espacio para que los que aún esperan en urgencias puedan ser trasladados a una sala.

People waiting in corridors in A&E

En los momentos de mayor afluencia, algunos pacientes en espera de tratamiento son retenidos en camillas en los pasillos.

Si se le pregunta al personal cómo se siente, a menudo aparecen palabras como cansado, agotado, quemado. Sin embargo, tras casi dos años de pandemia, sigue habiendo una sensación de determinación y resistencia, incluso ante la amenaza inminente de otra ola de covid.

«Ha sido una auténtica montaña rusa emocional», reitera la enfermera Jenny.

«Ha habido de todo: orgullo y recompensa, disgusto y cansancio. Pero el trabajo en equipo y el personal han sido fantásticos. Fantástico. No iría a ningún otro sitio».

Imagen de portada: Gentileza de BBC News Mundo

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021

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