Antigua Roma. Gladiadores y gladiadoras. Parte 2/2

Combate

Una vez decididos los emparejamientos se realizaba un combate de entrenamiento utilizando armas sin filo. A continuación, el organizador, su representante o un invitado de honor revisaban las armas que se iban a utilizar en los combates programados. Finalmente, como punto culminante de la jornada, se celebraban los combates, que eran tan ingeniosos, variados y novedosos como el organizador podía permitirse.

f6 copia

La mayoría de los combates duraban entre diez y quince minutos. En los munera de finales de la República, se podían haber disputado entre 10 y 13 enfrentamientos en un día. Esto supone más de un combate al mismo tiempo en el transcurso de una tarde.

Los espectadores preferían ver luchas por gladiadores cualificados y bien emparejados con estilos de lucha complementarios para que el combate fuera lo más reñido posible. Un enfrentamiento cuerpo a cuerpo de varios gladiadores poco cualificados era mucho menos costoso, pero también menos popular.

Se podía desarrollar una modalidad de combate en la que el vencedor volvía a enfrentarse contra un nuevo gladiador. En este caso la mayoría de los combates eran de mala calidad. Los combates entre gladiadores experimentados y bien entrenados demostraron un considerable grado de destreza escénica, de la que recibían educación en los ludus [8] como parte de su entrenamiento.

Ganarse a los espectadores era fundamental y entre los especialistas la bravuconería y la habilidad en el combate a veces eran estimadas por encima de la mera mutilación y derramamiento de sangre.

En ocasiones se podían realizar combates incruentos con armas romas durante la parte principal del munus. Suetonio describe un munus excepcional de Nerón, en el que nadie fue asesinado, ni siquiera los enemigos del Estado.

Se esperaba que los gladiadores entrenados observaran las reglas de combate establecidas. En la mayoría de los enfrentamientos se empleó un árbitro principal y un asistente, que aparecen en mosaicos con bastones largos para amonestar o separar a los oponentes en algún momento crucial del combate.

Los árbitros solían ser gladiadores retirados, cuyas decisiones, juicio y discreción eran generalmente respetadas. Podían detener los combates por completo o hacer una pausa para que los combatientes descansaran o tomaran un refrigerio. En los combates había unos asistentes, los incitadores, que utilizaban una fusta o un hierro al rojo vivo para incitarles u obligarles a luchar con más ímpetu.

f4 copia

Cualquier acto de rebelión de un gladiador contra un árbitro era impensable por la educación recibida en el ludus, y porque los arqueros apostados en nichos tras las gradas abatirían a cualquier gladiador que intentara atacar a estos asistentes.

En los intermedios entre combates salían a la arena los bufones y animadores que realizaban duelos incruentos durante las pausas para entretener a la multitud mientras los gladiadores descansaban. Luchaban con látigo, palos o armas de madera y no tenían casco ni escudo, solo envolturas protectoras en la parte inferior de las piernas y la cabeza.

En las pausas también podían actuar acróbatas, saltimbanquis y otros artistas, que iban acompañados de música, interpretada en interludios, para marcar las distintas partes del munus o creando un crescendo frenético durante los combates y acentuando las fases más críticas. Los golpes podían ir acompañados de toques de trompeta.

El mosaico de Zliten en Libia nos muestra a músicos tocando un acompañamiento de juegos provinciales, con gladiadores y prisioneros atacados por bestias. Sus instrumentos son una trompeta larga y recta, un gran cuerno y un órgano hidráulico Representaciones similares de músicos, gladiadores y bestiari se encuentran en un relieve de una tumba en Pompeya.

SU ORGANIZACIÓN

Los primeros munera tenían lugar en o cerca de la tumba del difunto y eran organizados por su munerator [9] que era la persona que hacía la ofrenda. 

En la época republicana, los ciudadanos particulares podían poseer y entrenar gladiadores, o arrendarlos a un propietario de una escuela de entrenamiento de gladiadores. A partir del Principado los ciudadanos particulares solo podían celebrar munera y tener sus propios gladiadores con el permiso imperial.

La legislación del emperador Claudio exigió que los cuestores, el rango más bajo de la magistratura romana, financiaran personalmente dos tercios del coste de los juegos de las comunidades de sus pueblos pequeños. Los juegos más importantes los organizaban los magistrados superiores, que podían permitirles. Los más importantes y fastuosos de todos eran pagados por el propio emperador.

Victoria y derrota

En un combate un gladiador podía vencer, rendirse o morir a manos de su rival; también podía darse el caso, si un combate que se prolongaba en exceso, en que el organizador ordenara detener el combate sin que hubiera vencedor.

Los ganadores recibían los aplausos y vítores del público y se le entregaba la palma de la victoria, una corona de laurel y un premio del organizador o incluso dinero y regalos de una multitud agradecida, que el vencedor ponía en una bandeja de plata que también le entregaban.

También podían concederle la espada de madera símbolo que suponía alcanzar el nivel más alto de la profesión y que, en el caso de los gladiadores esclavos o condenados, conseguir la emancipación.

Marcial describe una pelea entre Priscus y Verus, que lucharon de manera tan pareja y valiente durante tanto tiempo que cuando ambos admitieron su derrota, el emperador Tito otorgó la victoria a cada uno. Flamma fue premiado con la libertad en cuatro ocasiones, pero decidió seguir siendo gladiador.

f3 copia

Su lápida en Sicilia incluye la grabación: “Flamma, secutor, vivió treinta años, luchó treinta y cuatro veces, ganó veintiuna, luchó hasta el empate nueve veces, fue derrotado cuatro veces, un sirio por nacionalidad. Delicatus escribió esto para su merecedor camarada de armas”.

Un gladiador podría reconocer la derrota y solicitar la gracia e indulto, levantando el dedo probablemente el índice de la mano izquierda, en un llamamiento al árbitro para que detuviera el combate y se dirigía al organizador cuya decisión, que podía ser la salvación o la muerte, solía depender de la respuesta de la multitud.

La muerte se consideraba una pena justa por la derrota en los primeros tiempos de los munera. Posteriormente, a los que luchaban bien se les podía conceder el perdón según el capricho de la multitud o del organizador.

Durante la era imperial, la celebración de encuentros anunciados sin posibilidad de condonar la sentencia de muerte sugiere que el missus [10] se había convertido en una práctica común.

El contrato entre el organizador y su lanista [11] podía incluir una indemnización por muertes inesperadas, que podría ser unas cincuenta veces superior al precio de alquiler del gladiador.

Bajo el reinado del emperador Augusto, la demanda de gladiadores comenzó a superar la oferta, y los combates sine missione fueron prohibidos oficialmente. Un desarrollo económico y pragmático que se impuso para que coincidiera con la noción popular de la justicia natural.

Cuando los emperadores Calígula y Claudio se negaron a perdonar a los combatientes derrotados pero populares, su propia popularidad se resintió.

Los gladiadores que luchaban bien tenían más probabilidades de ser perdonados. En un combate pompeyano entre combatientes con carros, a Publius Ostorius, con 51 victorias en su haber, se le concedió la libertad tras perder contra Scylax, con 26 victorias.

Por lo general los espectadores decidían si un gladiador vencido debía ser perdonado o no, en cualquier caso la decisión final de la muerte o de la vida correspondía al organizador, que indicaba su decisión con un gesto descrito por fuentes romanas como el pulgar vuelto o al revés, una descripción demasiado imprecisa para una reconstrucción del significado del gesto o de su simbolismo.

Vencedor o derrotado, un gladiador estaba obligado por juramento a aceptar o poner en práctica la decisión de su organizador “el vencedor no era más que el instrumento de su voluntad”.

Un gladiador podía esperar pelear en dos o tres munera al año. Un número desconocido habría muerto en su primer combate. Pocos gladiadores sobrevivieron a más de diez, aunque uno sobrevivió a unos extraordinarios 150 combates.

Muerte y disposición del cadáver

Si no había muerto durante el combate, un gladiador al que se le negaba la misio era rematado por su oponente. Para morir bien, un gladiador nunca debía gritar ni pedir clemencia. Una «buena muerte» redimía al gladiador de la deshonra de la derrota y servía de noble ejemplo para los que lo observaban.

Porque la muerte, cuando está próxima, da incluso a los hombres inexpertos el valor de no tratar de evitar lo inevitable. Así que el gladiador, que a lo largo de la lucha se ha mostrado débil, ofrece su garganta a su oponente y dirige la espada vacilante hacia el punto vital.

Algunos mosaicos muestran gladiadores derrotados arrodillados preparándose para el momento de la muerte. El punto vital del que habla Séneca parece haber sido el cuello. Se han descubierto restos de gladiadores en Éfeso que lo confirman.

f2 copia

Mientras el vencedor daba la vuelta al ruedo dos asistentes disfrazados de Mercurio y Dis Pater accedían a la arena. 

El personaje de Mercurio aplicaba sobre el cuerpo del vencido un hierro al rojo para verificar que estaba realmente muerto y el de Dis lo golpeaba con un mazo hasta matarlo si este se estremecía al aplicarle el hierro candente o, si no lo hacía, le daba tres mazazos como símbolo de que tomaba posesión del muerto, tras lo cual se depositaba en una litera de Libitina, diosa de los muertos y el inframundo, y era retirado de la arena.

Un estudio patológico moderno confirma el uso probablemente fatal de un mazo en algunos, pero no en todos los cráneos de gladiadores encontrados en un cementerio de gladiadores.

Los gladiadores que se deshonraron a sí mismos podrían haber sido sometidos a las mismas indignidades que los noxii, negándoles la relativa misericordia de una muerte rápida y arrastrándolos fuera de la arena como si se tratara de carroña. No se sabe si el cadáver de un gladiador de este tipo podría ser redimido de una mayor ignominia por parte de amigos o familiares.

Los cuerpos de los noxii y posiblemente de algunos damnati [12] eran arrojados a los ríos o abandonados sin enterrar. La negación de los ritos funerarios y del memorial condenaba a la oscuridad al difunto y a vagar sin descanso por la tierra como si fuera una espantosa larva.

Los ciudadanos comunes, los esclavos y los libertos solían ser enterrados más allá de los límites de la ciudad, para evitar la contaminación ritual y molestia física de los vivos. Los gladiadores profesionales tenían sus propios cementerios separados. La mancha de la infamia era para siempre.

Esperanza de vida

Un gladiador podía esperar pelear en dos o tres munera al año. Un número desconocido habría muerto en su primer combate. Pocos gladiadores sobrevivieron a más de diez, aunque uno sobrevivió a unos extraordinarios 150 combates. Se registra otro que falleció a los 90 años de edad, presumiblemente mucho después de su retiro.

f1 copia

El historiador y arqueólogo francés Georges Ville, basándose en datos de las lápidas de gladiadores del siglo I, calculó que la edad media de su muerte era de 27 años y que la mortalidad entre todos los que accedieron a la arena era de 19/100.

Sin embargo, el historiador alemán Marcus Junkelmann cuestiona el cálculo de Ville sobre la edad media de muerte; considera que la mayoría no habría tenido una lápida y que la muerte se habría producido en una etapa inicial de su carrera, entre los 18 y los 25 años de edad.

Entre el primer y último periodos del Imperio el riesgo de muerte para los gladiadores derrotados subió de 1/5 a 1/4, quizás porque la misio se concedía con menos frecuencia. Las profesoras británicas Hopkins y Beard estiman con ciertas dudas un total de 400 arenas en todo el Imperio romano en su máxima extensión, con un total combinado de 8.000 muertes al año por ejecuciones, combates y accidentes.


[1] El vocablo munus era entendido como un regalo que obliga al intercambio, y proviene de la raíz “mei”, que es propiamente dar en cambio, más el sufijo “nus”, que distingue a las nociones de carácter social.

[2] Los samnitas fueron una de las antiguas tribus itálicas, que habitaron en el Samnio que era una región montañosa de Italia meridional entre el siglo VII a. C. y el siglo III a. C. Esta tribu de origen latino estaba emparentada con los Sabelios, establecidos justo al norte de sus territorios.

[3] El sestercio, del latín sestertius, semistertius, es una antigua moneda romana de plata, cuyo valor equivalía a un cuarto de denario, a la centésima parte de un áureo, y a dos ases y medio.

[4] Venatio, en la Antigua Roma, es el nombre que recibían los espectáculos que se celebraban en el circo o en el anfiteatro y en el que intervenían animales exóticos y salvajes, dentro de la celebración de los juegos romanos.

[5] Los munera (en singular, munus) eran las obras o servicios públicos que determinados ciudadanos ricos de alto estatus ofrecían a favor del pueblo romano. Entre los munera más apreciados se encontraba el combate de gladiadores (munus gladiatorium).

[6] Los ludi eran juegos públicos celebrados en beneficio y para el entretenimiento del pueblo romano. Los ludi se llevaban a cabo como parte de determinadas fiestas religiosas en la Antigua Roma, siendo en ocasiones su principal característica. También se presentaban como parte del culto estatal.

[7] Los gladiadores romanos Noxii, no son realmente verdaderos gladiadores. Estos combatientes solían ser criminales o prisioneros de guerra, que daban pocas oportunidades para convertirse en un hábil gladiador.

[8] El Ludus era también el lugar donde se entrenaba a los gladiadores. Dichas escuelas, tanto estatales como privadas, fueron creadas debido a la creciente demanda de gladiadores en la Antigua Roma, resultando las más sobresalientes la de Capua, Pompeya o Rávena, además de las existentes en la propia Roma.

[9] El que daba un espectáculo de gladiadores en honor de los muertos.

[10] El enviado

[11] El lanista era un personaje esencial en los munera gladiatoria, un auténtico mercader de carne humana. Vivía en estrecho contacto con piratas y traficantes. Obtenía sus gladiadores, en primer lugar, de los prisioneros de guerra.

[12] Malditos

Imagen de portada: Gentileza de Nuevatribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nuevatribuna.es/ Por Edmundo Fayanás Escuer. Septiembre 2021

Antigua Roma/Sociedad y Cultura/Historia/Gladiadores/ Gladiadoras/Munus/Organización/Vida

No al dolor, si hay amor…

Para que
quejarme
si en este
instante
el dolor
lacerante
en mi
roto cuerpo.
me impide
caminar
ni siquiera
cien metros,

Cada paso
es como
un latigazo
que resulta
sorpresivo
y se lanza
contra mi
traicionero
sin aviso,
como
si deseara
que el dolor
fuera
mas intenso
cada día.

Pero debo
afirmar que
los dolores
del cuerpo,
son menores
a los sufridos
por mi golpeado
corazón,
que añora
tiempos de aquellos
regados por
efímeros momentos
plenos de felicidad
e instantes
de amor intenso.

He sido feliz
al amar
y ser amado,
como bien
dice Fito,
no se puede
vivir
sin amor,
entonces
recurro
a esas letras,
para hacerle
burla al dolor,
dirigiendo
mi mente
a lo mas
sublime
de nuestra
corta vida,
amar
a quienes
supieron regalarme
momentos únicos
de alegría,
esas bocanadas
de aire puro,
que barren
con cualquier
dolor.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Kiribati, el país superpoblado del Pacífico Sur que será inhabitable en menos de 15 años.

El futuro incierto de sus habitantes ha hecho que muchos se pregunten qué pasará con todas estas personas una vez que el Pacífico haya reclamado sus hogares.

Perdido en medio del océano Pacífico, las islas que conforman el archipiélago de Kiribati están en peligro de desaparecer debido a la subida del nivel del mar vinculada al cambio climático.

Este archipiélago, conformado por 33 islas de las cuales solamente 20 están habitadas, tiene una extensión de 811 kilómetros cuadrados, menor que la de ciudades como Londres o Ciudad de México.

Pero en algunas partes la densidad de su población es extrema. Como en el atolón de Tarawa, donde reside más de la mitad de los habitantes de esta nación.

No es solo uno de los países más pequeños y aislados del mundo, también uno de los vulnerables al aumento de las temperaturas.

De hecho, se espera que sus islas sean sepultadas por el océano dentro de 10 o 15 años, dejando sin hogar a las más de 100.000 personas que hacen vida en ellas.

Durante años, las autoridades kiribatianas han estado alertando a líderes mundiales sobre la difícil situación de su nación, cuyos residentes pronto se verán obligados a abandonar su tierra natal.

Y según un estudio de la Environmental Justice Foundation (EJF) realizado en 2017, el cambio climático creará la mayor crisis de refugiados que haya visto el mundo en la próxima década.

Tarawa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Tarawa, la capital, pasó de tener poco más de 1.600 habitantes en 1947 a más de 50.000 en la actualidad.

Refugiados climáticos

Kiribati depende económicamente de las exportaciones de copra y cocos, la pesca, la ayuda exterior y las remesas enviadas por sus trabajadores en el extranjero.

Debido a la precariedad de su economía, pero también a condiciones climáticas y ambientales, este pequeño país comparte los mismos problemas que muchas naciones en desarrollo, como dificultades para proporcionarles agua, comida y servicios a sus habitantes.

Esto ya ha hecho que ciudadanos kiribatianos generen solicitudes de asilo por motivos medioambientales en otros países.

Ioane Teitiota, un kiribatiano que pudo haberse convertido en el primer refugiado víctima del cambio climático en el mundo, emprendió durante cuatro años una batalla legal contra el gobierno de Nueva Zelanda tras solicitar refugio en ese país en 2013, alegando que su vida y la de su familia estaban en peligro.

Una vivienda en Kiribati parcialmente bajo el agua.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Estudios aseguran que el cambio climático podría crear la mayor crisis de refugiados que haya visto el mundo en la próxima década.

Pero las autoridades neozelandesas rechazaron su solicitud indicando que «el aumento del nivel del mar puede hacer que la república de Kiribati sea inhabitable en un plazo de 10 a 15 años, como lo señala (Teitiota), (pero) este tiempo podría permitirle a la República de Kiribati intervenir, con la asistencia de la comunidad internacional, para tomar medidas destinadas a proteger y, cuando sea necesario, reubicar a su población».

En su discurso, Teitiota mencionó problemas como la sobrepoblación de Tarawa Sur -que ha hecho que la violencia y la inseguridad aumenten- además de la escasez de agua potable y la erosión,

Esto no evitó que el hombre fuera deportado de Nueva Zelanda en septiembre de 2015.

Panorámica de Kiribati.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Kiribati alberga la reserva marina más importante del Pacífico Sur.

Sobrepoblación

Tarawa Sur es la capital de Kiribati y su población pasó de poco más de 1.600 en 1947 a más de 50.000 en la actualidad, el éxodo de personas hacia esta localidad se ha debido principalmente a que otras islas de la nación se volvieron inhabitables por la subida del nivel del mar.

Esto la ha convertido en uno de los lugares más densamente poblados de la Tierra.

Si bien en Kiribati llueve frecuentemente, los tanques necesarios para recolectar agua de lluvia son escasos.

Y gran parte de la población local depende de acuíferos para beber agua y la existencia de estos también está en peligro.

«Si el agua de mar llegara a la cima, tendría un efecto inmediato y catastrófico, causando salinidad durante 15 meses a dos años; esto podría hacer que el agua no se pueda beber», le explicó Peter Sinclair, asesor de recursos hídricos de la Comunidad del Pacífico a la BBC en 2014.

La deportación de Ioane Teitiota es ilegal para la ONU

Ioane Teitiota.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Ioane Teitiota pudo haberse convertido en el primer refugiado víctima del cambio climático en el mundo.

Pero en lo que fue una decisión histórica, el Comité de Derechos Humanos consideró ilegal que gobiernos devuelvan a personas a países donde, debido a los efectos del cambio climático, se exponen a factores que pueden poner en peligro sus vidas o puedan ser sometidas a un trato inhumano o degradante.

También sostuvo que «los efectos del cambio climático en estados receptores pueden exponer a las personas a una violación de sus derechos».

Para Kate Schuetze, investigadora sobre Oceanía de la organización Amnistía Internacional, la decisión «sienta un precedente global»,

«El mensaje es claro: no es preciso esperar a que los Estados insulares del Pacífico desaparezcan bajo las aguas para comenzar a cumplir con la obligación de proteger el derecho a la vida», explica.

Otras naciones también están en peligro

Esta resolución del comité sugiere que las futuras denuncias podrían prosperar cuando haya suficiente evidencia de que los efectos del cambio climático en los países afectados pueden «exponer a las personas a una violación de sus derechos».

Maldivas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Otras naciones como Maldivas también están en peligro de volverse inhabitables.

Estados como Kiribati y Tuvalu solo están a un par de metros sobre el nivel del mar, por lo que Schuetze cree que su población «está expuesta a graves impactos climáticos, como el acceso limitado a tierras habitables, agua potable y medios de subsistencia».

Por tal razón, según ella, los gobiernos deben tener en cuenta esta peligrosa realidad y la amenaza inminente que el calentamiento del planeta supone para las vidas y los medios de subsistencia de los pueblos del Pacífico».

Kiribati también alberga la reserva marina más importante del Pacífico Sur.

Pero la decoloración severa y frecuente de sus corales debido al calentamiento global en los océanos dificulta la reproducción de los arrecifes en la zona, lo que empeora aún más los peligros del aumento del nivel del mar.

Aunque las islas del Pacífico se encuentran entre los emisores más pequeños de gases de efecto invernadero, sufren desproporcionadamente las consecuencias del cambio climático.

Y la falta de acción de varios países de participar en debates ambientales podría dar paso a que no solo Kiribati desaparezca, sino otras naciones como Maldivas y Tuvalu.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Enero 2020

Refugiados y solicitantes de asilo/Cambio climático/Ciencia/

Contaminación marina/Sociedad y Cultura/Salud/Vida

Por qué sigue siendo un misterio científico que algunas personas puedan vivir más de 100 años.

Un hombre de 35 años tiene solo un 1,5% de posibilidades de morir en sus próximos 10 años; el mismo hombre tiene a los 75 años un 45% de posibilidades de morir antes de cumplir los 85.

Claramente, el envejecimiento es malo para nuestra salud. Pero si vemos el lado positivo, hemos logrado un gran progreso entendiendo los mecanismos fundamentales que controlan el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la vejez.

Varios procesos biológicos estrechamente vinculados, a veces llamados «sellos distintivos del envejecimiento», que incluyen nuestro suministro de células madre y la comunicación entre las células, actúan para mantenernos saludables en la primera parte de nuestras vidas. Los problemas surgen cuando comienzan a fallar.

Actualmente se están haciendo ensayos clínicos para ver si el atacar algunos de estos sellos distintivos puede ayudar a mejorar afecciones relacionadas con la edad, como la enfermedad renal diabética, aspectos de la función inmunológica y la fibrosis pulmonar, entre otras. Hasta aquí todo bien.

Pero desafortunadamente, quedan grandes preguntas sin respuesta en la biología del envejecimiento.

Para evaluar cuáles son y cómo abordarlas, la Federación Americana para la investigación del envejecimiento (AFAR), una organización benéfica, convocó recientemente una serie de reuniones con científicos y médicos destacados en el área.

Los expertos coincidieron en que es clave comprender qué tiene de especial la biología de los humanos que viven más de un siglo.

Los centenarios representan menos del 0,02% de la población de Reino Unido, pero han superado la esperanza de vida de sus pares por casi 50 años (los bebés nacidos en la década de 1920 tuvieron de media una esperanza de vida de menos de 55 años). ¿Cómo lo hicieron?

Los hijos de los centenarios son más saludables

Sabemos que los centenarios viven tanto tiempo porque son excepcionalmente sanos.

Perros.

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

Los perros pequeños suelen vivir más que los grandes.

Gozan de buena salud durante unos 30 años más que la mayoría de las personas normales y, cuando finalmente se enferman, solo lo están por un período muy breve.

Esta «compresión de la morbilidad» es claramente buena para ellos, pero también beneficia a la sociedad en su conjunto.

En Estados Unidos los costos de atención médica de una persona que tiene 100 años o más durante sus últimos dos años de vida son aproximadamente un tercio de los de alguien que muere a los 70 (una época en la que la mayoría de los centenarios ni siquiera necesitan ver a un médico).

Los hijos de los centenarios también son mucho más saludables que el promedio, lo que indica que están heredando algo beneficioso de sus padres. Pero, ¿es esto genético o relativo al entorno?

Los centenarios no siempre son cuidadosos con su salud.

¿Son los centenarios el modelo de un estilo de vida saludable?

Entre la población en general, vigilar su peso, no fumar, beber moderadamente y comer al menos cinco porciones de frutas y verduras al día puede aumentar la esperanza de vida hasta en 14 años en comparación con alguien que no hace ninguna de estas cosas.

Esta diferencia es mayor a la que se observa entre los habitantes de las áreas más y menos desfavorecidas de Reino Unido, por lo que, intuitivamente, se esperaría que desempeñara un papel cuando se trata de vivir más de un siglo.

Pero sorprendentemente, este no tiene por qué ser el caso.

Persona de la tercera edad viendo por la ventana.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

¿Hay una genética especial que explique por qué hay personas que viven más de 100 años?

Un estudio encontró que cerca del 60% de los judíos asquenazíes con más de 100 años han fumado mucho la mayor parte de sus vidas, la mitad vive con sobrepeso durante el mismo período de tiempo, menos de la mitad hace ejercicio frecuentemente y menos del 3% es vegetariano.

Los hijos de las personas que viven 100 años o más tampoco parecen ser más cuidadosos con su salud que la población en general.

Sin embargo, en comparación con sus pares que consumen el mismo tipo de alimentos y cuentan con el mismo nivel de riqueza y peso corporal, los centenarios tienen la mitad de la tasa de prevalencia de enfermedades cardiovasculares.

Hay algo innatamente excepcional en estas personas.

El gran secreto

¿Podría deberse a una genética especial? Si es así, hay dos formas en las que podría funcionar.

Los centenarios podrían portar variantes genéticas inusuales que prolongan la vida o, en cambio, pueden carecer de otras más comunes que causan enfermedades y trastornos en la vejez.

Varios estudios, incluido nuestro propio trabajo, han demostrado que los centenarios tienen tantas variantes genéticas malas como la población en general.

Algunos incluso portan dos copias del gen de riesgo común más grande que se conoce en torno a la enfermedad de Alzheimer (APOE4), pero aun así no contraen la enfermedad.

Entonces, una hipótesis de trabajo plausible es que los centenarios tienen variaciones genéticas beneficiosas y raras en lugar de carecer las que causan desventajas. Los mejores datos disponibles apoyan esta hipótesis.

Dos personas de la tercera edad.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Más del 60% de los centenarios tienen cambios genéticos que alteran los genes que regulan el crecimiento en la vida temprana.

Esto implica que estas personas son ejemplos humanos de un tipo de extensión de la vida observada en otras especies.

La hormona del crecimiento

La mayoría de la gente sabe que los perros pequeños tienden a vivir más que los grandes, pero pocos creen que se trata de un fenómeno generalizado en todo el reino animal.

Los ponis pueden vivir más que los caballos y muchas ratones de laboratorio con mutaciones enanas viven más que sus pares más grandes.

Una posible causa de esto son los niveles reducidos de una hormona del crecimiento llamada IGF-1, aunque los humanos centenarios no son necesariamente más bajos que el resto de nosotros.

Obviamente, la hormona del crecimiento es necesaria en una etapa temprana de la vida, pero cada vez hay más evidencia de que los niveles altos de IGF-1 en una edad adulta o en la vejez se asocian con un aumento de la enfermedad durante la tercera edad.

Los mecanismos detallados en torno a esto siguen siendo una incógnita abierta, pero incluso entre los centenarios, las mujeres con los niveles más bajos de la hormona del crecimiento viven más tiempo que las que tienen mayores niveles. También tienen una mejor función cognitiva y muscular.

Sin embargo, eso no aclara la duda. Los centenarios también son diferentes del resto de nosotros en otros aspectos. Por ejemplo, tienden a tener buenos niveles de colesterol, lo que sugiere que puede haber varias razones para su longevidad.

En última instancia, los centenarios son «experimentos naturales» que nos muestran que es posible vivir con una salud excelente incluso si te han trasmitido genes no tan buenos o incluso si se elige no prestar atención a los mensajes relacionados con la salud. Lo importante es tener mutaciones raras y de las que ahora se entiende poco.

Comprender exactamente cómo funciona esto debería permitirles a los científicos desarrollar nuevos medicamentos o intervenciones para procesos biológicos en los tejidos correctos en el momento adecuado.

Si esto se convierte en una realidad, tal vez más de nosotros podremos pasar al próximo siglo.

Pero, hasta entonces, no aceptes los consejos de estilo de vida saludable de las personas de 100 años.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES-Hideko Arima celebrando su cumpleaños número 101 en su pequeño bar en Tokio.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation* Por Richard Faragher y Nir Barzilai. Noviembre 2021.

Sociedad y Cultura/Longevidad/Salud/Genética

La rivalidad entre hermanos cuando son niños (y por qué a veces llega hasta la edad adulta).

Cuando Roseanne era pequeña cuenta que habían muchos conflictos entre ella y sus hermanos gemelos, casi 3 años más jóvenes.

«Eran una pareja, un equipo, así que siempre eran dos contra uno», asegura Roseanne, quien tiene 46 años, es madre y vive en Nueva Jersey, EE.UU.

Según ella, parte de ese conflicto perdura incluso ahora y ocasionalmente puede parecer que nada ha cambiado desde la infancia.

«Éramos muy diferentes. Simplemente parecía que estábamos en mundos distintos y creo que eso es parte del problema con mis dos [hijos] ahora».

Roseanne tiene un hijo de 16 años y una hija de 14 que no se llevan bien desde que estaban en la guardería.

«La disputa es agotadora», describe. «Durante mucho tiempo, hemos evitado hacer cosas juntos como familia porque simplemente no queremos escucharlos. No podemos sentarnos a la mesa durante 10 minutos [sin que se agredan]. Cada uno está constantemente pendiente del otro, haciendo comentarios y presionando».

Hermanos con aparatos electrónicos.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los hermanos pelean. Y como sabe casi cualquier persona que tenga un hermano, es común algún tipo de rivalidad.

«Los niños tienen mucha menos capacidad que los adultos para reflexionar sobre lo que les molesta o para controlar sus impulsos. Entonces, como todos sabemos, pelean mucho», asegura el doctor Raymond Raad, cofundador de RIVIA Mind, un centro de salud mental en la ciudad de Nueva York.

En muchas familias, las peleas entre hermanos son educativas. Ayudan a los niños a aprender a manejar los conflictos y les permite interactuar mejor con los demás.

Para algunos, la rivalidad disminuye en la edad adulta y se convierte en algo de lo que reírse en las fiestas familiares.

Pero para otros, permanece.

Una encuesta de 2.000 adultos en Reino Unido, en el marco de una promoción para el programa de televisión Succession (en el que se muestra una rivalidad constante entre hermanos), mostró que más de la mitad de los consultados todavía siente que está compitiendo con sus hermanos.

El 51% de estos adultos dice tener una relación competitiva con sus hermanos que perdura en el tiempo. Y esa competencia es prácticamente por todo, desde la propiedad de la vivienda hasta quién es el anfitrión de las reuniones familiares.

Algunos expertos coinciden en que estos conflictos se prolongan.

Hermanos jugando al basquet.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La rivalidad entre hermanos parece no sorprender durante la infancia. Pero muchos, como Roseanne, todavía experimentan el conflicto, incluso después de que todos los hermanos se mudaran del hogar que compartían.

¿Por qué se mantiene esta competencia? ¿Podremos superarla alguna vez?

Comparación y conflicto

«Como seres humanos, estamos orientados a la comparación», explica Shawn D. Whitehead, profesor de desarrollo humano y estudios familiares en la Universidad Estatal de Utah, en EE.UU.

«Los hermanos proporcionan un punto de comparación natural. Están en tu hogar, creciendo contigo, generalmente tienen una edad parecida. Están en el mismo entorno y en la misma casa, por lo que nos proporcionan una buena medida comparativa», describe.

Por ejemplo, es fácil para los hermanos comparar su éxito académico o atlético, o disputar quién es el niño «favorito», ya que a menudo tienen experiencias similares (como asistir a las mismas escuelas). Y cuanto más cerca están las edades de los niños, más intensa puede ser la rivalidad.

Esta inclinación natural a compararnos con otras personas puede ser un gran impulsor de la competencia entre hermanos, especialmente porque ellos tienden a ser las personas con las que pasamos más tiempo durante la infancia y, posteriormente, las que más conocemos, dice Raad.

Puede parecer «natural» que hermanos en los mismos entornos con pasatiempos similares se enfrenten. Sin embargo, los hermanos que no compiten en las mismas actividades también encuentran formas de competir.

Whitehead dice que algunos hermanos tratan de diferenciarse en un esfuerzo por reducir la competencia, especialmente si tienen una edad similar a la de sus hermanos. «Eso, en teoría, reduciría la rivalidad», dice Whitehead. «Pero la investigación arroja resultados mixtos».

Eso concuerda con la experiencia de Roseanne, tanto con sus propios hermanos como con sus hijos. Ella dice que ser diferentes es un factor importante del conflicto.

La hija de Roseanne tiene talento atlético, mientras que su hijo es dotado académicamente. La mujer asegura que, dado que su hija debe esforzarse mucho más para tener buenas calificaciones, sus diferencias se han convertido en un constante punto de discordia entre los hermanos.

«Muchos maestros e incluso algunos miembros de la familia siempre comentan lo inteligente que es mi hijo», cuenta Roseanne. «Sé que es un punto de presión para mi hija».

Dos hermanas a punto de correr.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

También es común que la competición se intensifique en la adolescencia, opina Raad, ya que «los padres o los entornos escolares o deportivos crean la expectativa de que todo es una competencia».

Pero incluso cuando los hermanos desarrollan identidades independientes más tarde en la vida, las diferencias pueden continuar generando competencia y conflicto, especialmente con hermanos y hermanas que se criaron en el mismo hogar, pero terminaron siendo muy diferentes entre sí.

Incluso si sus caminos se bifurcan, afirma Raad, «eso no significa que no pelearán por cosas más adelante en la vida».

El factor de equidad

Otro factor importante de la rivalidad entre hermanos es la equidad, una idea que, según Whitehead, es muy importante para los niños.

«Es más probable que los padres otorguen privilegios a los niños más pequeños antes de haberlo hecho con los niños mayores», añade.

«Como padre, cuando le dices a un niño de 12 años, ‘puedes quedarte despierto hasta los 10’, es probable que el otro niño de 10 años también lo haga, porque [los padres] no quieren pelear».

Hermanos peleando en el auto.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Cuando los niños más pequeños obtienen el permiso antes que un hermano mayor, «eso puede hacer que el mayor sienta que las cosas no son justas. Eso crea conflicto», agrega Whitehead.

Y resulta que los hermanos no necesariamente «superan» ese deseo de justicia y eso sigue siendo uno de los factores que pueden llevar la rivalidad entre hermanos a la edad adulta, dice Raad.

«Entre las personas que tienen conflictos, parece haber un pensamiento implícito de que venimos del mismo lugar, de la misma familia, por lo que es justo que seamos similares, pares», afirma.

«Los problemas surgen cuando uno de los hermanos siente que algo es injusto en su vida. Existe la percepción de que uno de ellos es más bonito, más inteligente, más exitoso, y le da al otro la sensación de que la genética se ha distribuido de manera desigual», detalla.

En la edad adulta, la cuestión de la equidad entre hermanos se aplica a cosas como el éxito profesional, qué tan felices son las personas en sus matrimonios, etc., añade Raad.

«A diferencia de los amigos, donde puedes decir, ‘oh, somos tan diferentes, venimos de lugares tan distintos’, existe la idea de que como los hermanos tienen el mismo origen, debería estar en el mismo lugar», analiza.

Una suave motivación

Sin embargo, cierta rivalidad entre hermanos adultos no es necesariamente del todo mala.

Más de una cuarta parte de los encuestados de OnePoll dice que compite con sus hermanos y hermanas por sus objetivos profesionales y para el 15%, la rivalidad los ha motivado en sus carreras.

Para casi dos de cada 10 adultos existe una fuerte creencia de que la rivalidad entre hermanos los ha llevado a lograr más en sus vidas. Entonces, una cierta rivalidad puede ser saludable y simplemente natural.

Dos hermanos con traje expresando una mirada de rivalidad.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pero no es un hecho que todos los grupos de hermanos compitan por el resto de sus vidas. Para muchos, la lucha se desvanece a medida que se vuelven adultos.

Los expertos coinciden en que no hay ninguna razón por la que la rivalidad entre hermanos desaparece en algunas familias y persiste en otras.

«El mejor predictor de tu relación adulta es la infancia, pero también hay espacio para el cambio», cree Whitehead.

La intensidad de una rivalidad puede desvanecerse con el tiempo y la distancia, por lo que los hermanos que terminan viviendo lejos geográficamente o que no se ven con tanta frecuencia, naturalmente pueden chocar menos, opina.

La cantidad de cambios que experimenta una familia también puede afectar las rivalidades, agrega.

«Vemos cambios en torno a los grandes eventos como cuando alguien se casa, tiene un hijo, pierde a un padre. Todos ellos pueden ayudar a reorientar las relaciones», enumera.

Cuando grupos de hermanos son protagonistas, esos grandes momentos pueden unirlos y ayudar a derribar las barreras.

Pero, en última instancia, dice Whitehead, el factor determinante por el cual las familias superan la rivalidad es la personalidad.

«La relación entre hermanos es única y multifacética», describe «y a menudo hay tantas diferencias dentro de las familias como entre ellas».

Sin embargo, los expertos sugieren que los padres pueden ayudar a los niños pequeños a reducir la rivalidad natural y protegerlos de enfrentamientos más graves en el futuro.

«Los padres deben modelar las habilidades sociales y de resolución de problemas», asegura Raad.

«Puedes tener un conflicto en tu casa, eso es saludable, pero ser capaz de modelar cómo abordar ese conflicto sin que se intensifique ayudará a tus hijos en el futuro», puntualiza.

Hermanas mujeres adultas.

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES

Alentar a los hermanos a formar relaciones cercanas en la edad adulta, incluso si eso significa una discusión ocasional, puede marcar una diferencia significativa.

«Esas relaciones realmente duran toda la vida», dice Whitehead. Y cuando nos volvemos adultos mayores «nuestros hermanos se vuelven aún más importantes para nosotros. Cuando nuestros padres se van, son la última conexión que tenemos con nuestra familia de origen».

«Había mucha tensión entre mis hermanos y yo en nuestra casa mientras crecíamos», recuerda Roseanne. «Pero ahora, estamos juntos, enviamos mensajes de texto y charlamos sobre mi madre, ese tipo de cosas, y me he acercado a al menos uno de ellos, aunque me tomó mucho tiempo».

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Worklife noviembre 2021. Por Kate Morgan.

Sociedad y Cultura/Familia/Relaciones

 

La carta de Cortázar a Pizarnik

París, 9 de septiembre de 1971

Mi querida: Tu carta de julio me llega en septiembre, espero que entre tanto estás ya de regreso en tu casa. Hemos compartido hospitales, aunque por motivos diferentes; la mía es harto banal, un accidente de auto que estuvo apunto de. Pero vos, vos, ¿te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta, y sin embargo no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza -y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte.

Quiero otra carta tuya, pronto, una carta tuya. Eso otro es también vos, lo sé, pero no es todo y además no es lo mejor de vos. Salir por esa puerta es falso en tu caso, lo siento como si se tratara de mí mismo. El poder poético es tuyo, lo sabés, lo sabemos todos los que te leemos; y ya no vivimos los tiempos en que ese poder era el antagonista frente a la vida, y ésta el verdugo del poeta. Los verdugos, hoy, matan otra cosa que poetas, ya no queda ni siquiera ese privilegio imperial, queridísima. Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria.

Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra. Escribíme, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip (¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo.

Julio

Imagen de portada: Gentileza de Slideshow

FUENTE RESPONSABLE: El buen librero. Publicado el: 25 noviembre 2021.

Julio Cortázar/Alejandra Pizarnik

Astrónomos identifican los sistemas estelares donde extraterrestres podrían estar observando la Tierra.

CIENCIA Y ECOLOGÍA

Si deseas conocer mas sobre este tema, cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Al igual que desde la Tierra buscamos indicios de vida en exoplanetas, nuestro planeta también ha podido haber suscitado la curiosidad de 1.715 sistemas estelares cercanos.

Los astrónomos tomaron una técnica utilizada para buscar vida en otros planetas y le dieron la vuelta: en lugar de buscar lo que hay ahí fuera, trataron de ver qué lugares podrían vernos a nosotros. 

Los astrónomos calcularon que 1.715 estrellas de nuestro vecindario galáctico –y cientos de probables planetas similares a la Tierra que giran alrededor de esas estrellas– han tenido una vista sin obstáculos de la Tierra durante la civilización humana, según un estudio publicado en la revista Nature.

«Cuando miro al cielo, parece un poco más amigable porque es como si alguien estuviera saludando», dijo la autora principal del estudio, Lisa Kaltenegger, directora del Instituto Carl Sagan de la Universidad de Cornell. 

«Esconderse no es realmente una opción»

Aunque algunos expertos, como el difunto Stephen Hawking, advierten que no hay que acercarse a los extraterrestres porque podrían perjudicarnos, Kaltenegger dijo que no importa. Si esos planetas tienen vida avanzada, alguien ahí fuera podría llegar a la conclusión de que hay vida aquí basándose en el oxígeno de nuestra atmósfera, o por las ondas de radio de fuentes humanas que han barrido 75 de las estrellas más cercanas de su lista. «Esconderse no es realmente una opción», dijo.

Una de las formas en que los humanos buscan planetas potencialmente habitables es observándolos cuando cruzan por delante de la estrella que orbitan, lo que atenúa ligeramente la luz de las estrellas. Kaltenegger y la astrofísica Jacqueline Faherty, del Museo Americano de Historia Natural, utilizaron el telescopio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea para darle la vuelta a eso, buscando qué sistemas estelares podrían observar a la Tierra cuando pasa por delante del Sol.

Las investigadoras identificaron, a una pequeña distancia cósmica de 326 años luz, esos 1.715 sistemas estelares a los que se añadirán 319 más en los próximos 5.000 años.

«Nosotros somos los extraterrestres»

«Desde el punto de vista de los exoplanetas, nosotros somos los extraterrestres», dijo Kaltenegger, y los sistemas estelares identificados por el estudio «tienen un asiento cósmico de primera fila para ver si la Tierra alberga vida».  

El equipo quería saber qué estrellas tienen la perspectiva adecuada para ver la Tierra, pues el vecindario solar es un lugar dinámico donde estas entran y salen del lugar preciso.  

La Zona de Tránsito Terrestre

De los sistemas estelares que han pasado por la Zona de Tránsito Terrestre durante el periodo de 10.000 años examinado, 117 objetos se encuentran a menos de 100 años luz del sol y 75 de ellos han estado en el buen lugar desde que las estaciones de radio comerciales de la Tierra comenzaron a emitir al espacio hace aproximadamente un siglo.

Siete sistemas estelares albergan exoplanetas

Del total de 2.034 sistemas estelares hay siete que se sabe que albergan exoplanetas, los cuales han tenido o tendrán la oportunidad de detectar la Tierra. 

El sistema Ross 128, con una estrella enana roja situada en la constelación de Virgo, está situado a unos 11 años luz y es el segundo sistema más cercano con un exoplaneta del tamaño de la Tierra. 

De existir, los habitantes de ese exomundo podrían haber visto a la Tierra transitar por el Sol durante 2.158 años, comenzando hace unos 3.057 años, aunque perdieron su punto de vista hace unos 900 años. 

El sistema Trappist-1, a 45 años luz, alberga cuatro planetas que están en la zona habitable de su estrella, pero no podrán detectarnos hasta dentro 1.642 años y lo harán durante 2.371 años. 

«Nuestro análisis muestra que incluso las estrellas más cercanas suelen pasar más de 1.000 años en un punto de vista en el que pueden ver el tránsito de la Tierra», indicó Kaltenegger.  

Desde la Tierra hay iniciativas en marcha y futuras para estudiar los exoplanetas cercanos, como el próximo lanzamiento del telescopio espacial James Webb y «uno podría imaginar» que esos mundos tienen planes similares, imaginó Faherty. 

«Este catálogo –consideró– es un intrigante experimento mental por el que uno de nuestros vecinos podría encontrarnos».

Imagen de portada: Ilustración de la Zona de Tránsito Terrestre.

FUENTE RESPONSABLE: DW Made for minds.FEW (EFE, AP)

Exoplanetas/Extraterrestres/Sistemas estelares/Tierra/Sociedad/Vida/Planetas/Estrellas.

Renombrado físico advierte que el contacto con extraterrestres podría «acabar con la vida en la Tierra».

CIENCIA Y ECOLOGÍA

Si deseas conocer mas sobre este tema, cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

«La búsqueda de extraterrestres ha alcanzado un grado de sofisticación tecnológica y de riesgo asociado que necesita una regulación estricta a nivel nacional e internacional», escribió Mark Buchanan.

Buchanan argumentó que cualquier alienígena con el que nos encontremos será probablemente mucho más avanzado tecnológicamente que nosotros. «Por una sencilla razón: la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia son mucho más antiguas que el Sol». 

En los últimos meses, ha aparecido una serie de encuentros de pilotos de la Marina con ovnis que aparentemente cruzaron el cielo a velocidades hipersónicas y desafiaron las leyes de la física. La teoría de que los extraterrestres podrían estar detrás del avistamiento –y no adversarios de EE. UU. como China o Rusia, como han sugerido algunos exfuncionarios militares estadounidenses– ha ganado un amplio reconocimiento, aunque aún no se haya esclarecido la naturaleza de los sucesos.

No obstante, el físico Mark Buchanan, antiguo editor de la revista científica Nature y de la revista New Scientist, escribió un artículo en el Washington Post que hace referencia a los videos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, incluido uno que mostraba a los aviones de la Armada encontrando «fenómenos aéreos no identificados». 

En su artículo, argumentó que lo más probable es que todos debamos estar agradecidos de no tener todavía ninguna prueba de contacto con civilizaciones extraterrestres. «Intentar comunicarse con los extraterrestres, si es que existen, podría ser extremadamente peligroso para nosotros». «Tenemos que averiguar si es prudente -o seguro– y cómo manejar esos intentos de forma organizada», añadió. 

Screenshot Youtube | UFO-Untersuchung

Avistamientos como este han sido confirmados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Regulación estricta a nivel nacional e internacional 

«La búsqueda de extraterrestres ha alcanzado un nivel de sofisticación tecnológica y de riesgo asociado que necesita una regulación estricta a nivel nacional e internacional. Sin supervisión, incluso una persona –con acceso a una poderosa tecnología de transmisión– podría tomar medidas que afecten al futuro de todo el planeta», escribió. 

Buchanan argumentó que esto se debe a que cualquier alienígena con el que nos encontremos en última instancia será probablemente mucho más avanzado tecnológicamente que nosotros. «Por una sencilla razón: la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia son mucho más antiguas que el Sol». 

Civilizaciones millones de años más avanzadas que la nuestra. 

«Si las civilizaciones surgen con bastante frecuencia en algunos planetas, entonces debería haber muchas civilizaciones en nuestra galaxia millones de años más avanzadas que la nuestra. Muchas de ellas probablemente habrían dado pasos significativos para comenzar a explorar y posiblemente colonizar la galaxia». 

Dados los posibles riesgos de establecer el primer contacto, podría ser «más prudente esperar», escribió el físico, argumentando que necesitamos decidir colectivamente cómo abordar esta discusión y llegar a «desarrollar una regulación sensata». «Debería ocurrir ahora. O pronto», concluyó. «Antes de que sea demasiado tarde». 

Imagen de portada: Gentileza de DW Made for minds.

FUENTE RESPONSABLE: DW Made for minds. Por Mark Buchanan. Junio 2021

Extraterrestres/Aliens/Ovnis/Contacto/Espacio/Vida/Peligro.

«Cuando uno comprende mejor el núcleo de su vida puede revertirlo en actuaciones concretas».

El filósofo Josep María Esquirol es, según su propia filosofía, un resistente, alguien que propone un pensamiento a contrapelo, opuesto a la dirección que a muchos nos parece que toma el mundo.

En una época en que la tecnología y la ciencia prometen llevar al humano más allá de sí mismo, Esquirol (1963, Sant Joan de Mediona, Barcelona, España) apuesta por explotar primero todo el humano que tenemos dentro, frenar ciertas aspiraciones transhumanistas, mirarnos al interior y acentuar rasgos de nuestra condición para fortalecernos.

Esquirol practica lo que él acuña filosofía de la proximidad.

Su propuesta está recogida en volúmenes como «La resistencia íntima: Ensayo de una filosofía de la proximidad» (Acantilado, 2015) y su más reciente «Humano, más humano: Una antropología de la herida infinita» (Acantilado, 2021).

Como parte de nuestra cobertura del Hay Festival de Arequipa 2021, BBC Mundo conversó con Esquirol sobre su propuesta filosófica.

¿En qué consiste la filosofía de la proximidad y cómo se diferencia de otras filosofías?

Procuro no utilizar demasiadas etiquetas ni conceptos simplistas que aparentemente sitúan las cosas, pero en realidad no te dejan pensar demasiado bien.

Intento buscar un adjetivo que describa mi manera de hacer filosofía, el tipo de camino y pensamiento que procuro andar.

Me pareció que la palabra proximidad era adecuada.

Primero porque intento hacer una filosofía en donde la abstracción nunca se desconecte de lo concreto.

Es lo que en la filosofía contemporánea se ha llamado el mundo de la vida, de las experiencias fundamentales.

Y en cierto modo, la palabra proximidad recoge eso.

Quiero siempre que los verbos sean más radicales que los sustantivos. Y aunque hable de proximidad, en realidad lo que cuenta es el verbo que está detrás.

¿Y cuál es el verbo que está detrás? El hecho de aproximarse. A las cosas, a las situaciones, y sobre todo, a los demás.

Convertir al otro en el prójimo, acercarse a él.

Josep María Esquirol en su escritorio.

FUENTE DE LA IMAGEN – JORDI ESTEBAN

Además de defender una «filosofía sin lujos», Esquirol también apuesta por profundizar más en lo humano que llevamos dentro ante ciertas tendencias transhumanistas.

¿Tiene que ver esto con el hecho de que defiendas una filosofía sin lujos?

Cuando hablo de filosofía sin lujos, me refiero básicamente a que el pensamiento filosófico es una propuesta que explica, dice cosas y defiende cosas.

Sin embargo, no pretende explicarlo todo, no es una teoría omniabarcadora u omnie explicativa. No pretende dar un sentido global y reconoce sus límites.

Por eso hablo de filosofías sin lujos, modesta.

¿Y hay alguna forma de aplicar esto en nuestro beneficio?

En eso soy prudente y procuro no elaborar recetas fáciles que podrían resultar un poco forzadas.

Al final en cada ámbito profesional o de la vida lo que cuenta es la experiencia de cada cual.

Lo que pretendo entonces es acentuar algunos rasgos de nuestra condición humana para poder fortalecer y alimentar la vida de las personas.

Pero no creo que sea propio de la filosofía estar dando recetas de pasos a seguir.

Solo intento profundizar en comprender y ayudar a que los demás participen de esta comprensión.

Cuando uno comprende mejor el núcleo de su vida puede revertirlo en actuaciones concretas.

Esquirol firmando un libro.

FUENTE DE LA IMAGEN – JORDI ESTEBAN

El último libro de Esquirol se titula «Humano, más humano: Una antropología de la herida infinita».

Como parte de esta filosofía, rechazas de cierto modo algunas corrientes que piden ir más allá de lo humano porque te parece que no hemos terminado de explotar lo humano en sí. ¿Podrías explicarlo?

Hay aspectos cotidianos de la vida de las personas que no por ser cotidianos son superficiales. Todo lo contrario, tienen mucha profundidad.

En mi filosofía intento recuperar la fuerza y riqueza de la vida cotidiana frente a ciertos planteamientos teñidos de un romanticismo superficial, que exalta lo extraordinario y las aventuras más especiales.

Una especie de caricatura de romanticismo que no creo que le hace bien a las personas. En este sentido quiero recuperar la hondura de lo cotidiano.

Vivimos bajo una serie de discursos ideológicos que nos piden superarnos como humanos.

Se habla de todo lo que conseguiremos con las innovaciones tecnológicas y demás, pero opino que estas ideas transhumanistas nos desvían de lo más fundamental, que es profundizar todavía más en lo mejor que tenemos como humanos.

Tenemos todavía mucho terreno por recorrer.

Hay algo muy valioso de lo humano que tiene que ver con la sensibilidad, la fraternidad, que sin ninguna duda, desde el punto de vista social y colectivo, no hemos profundizado lo que deberíamos.

¿En qué momento crees que el humano ha empezado a menospreciar la cotidianidad?

Es difícil hacer este tipo de diagnósticos culturales e históricos.

Me parece que, sin que esto sea muy riguroso, hay dos elementos que han intervenido en la huida de lo sencillo, que por cierto no tiene por qué ser banal, porque lo sencillo también puede ser muy profundo.

Uno de ellos, como decía antes, es una herencia romántica algo deteriorada, un romanticismo de segunda categoría que ha derivado en la superficialidad.

El otro elemento tiene que ver con el pensamiento contemporáneo y el existencialismo.

No me refiero al existencialismo de autores como Sartre, sino de una cierta herencia también bastante superficial y pobre, que a veces ha tomado la forma de un lenguaje de autoayuda y que insiste en que la vida es decisión, un proyecto, una expansión.

Este tipo de lenguaje también ha ayudado a dejar de lado esta sencillez de la vida cotidiana en favor de proyectos extraordinarios y decisiones extraordinarias que han constituido nuestras vidas.

Josep María Esquirol.

FUENTE DE LA IMAGEN – JORDI ESTEBAN

¿Es por eso que te parece más importante construir más mundo en lugar de más futuro?

Obviamente no hay ningún problema en hablar de futuro ni en preparar cosas para el día de mañana.

Pero sí que es cierto es que hay un tipo de discurso de prepararse para el futuro que tiene un carácter un poco fatalista.

Cuando la gente dice que hemos de prepararnos para el futuro, estamos entendiendo el futuro como algo que viene y respecto a lo cual tú tienes que prepararte.

En este sentido me pareció mucho más plástico que en lugar de construir el futuro, deberíamos hacer que el mundo sea todavía más mundo, más habitable, más bello, más justo.

¿Confías en que profundizar más en lo humano y construir más mundo sean posibles con tanto estímulo externo, tanta distracción, con la velocidad que a veces parece que se mueve el mundo?

Soy consciente de que este planteamiento va a contracorriente. Sé que el contexto del mundo occidental tiene en este momento otra orientación y respira otra cosa.

Pero hay que resistir.

Que algo sea a contracorriente, a contrapelo, no significa que no tenga sentido o valor.

No sé que va a ocurrir en el futuro y nadie lo sabe.

Por eso deposito confianza en las cosas que tienen sentido, en profundizar la cotidianidad, en mi caso, en lo que respecta a mi valor como docente y escritor.

¿Eso supone para ti ser un buen resistente?

El buen resistente es una persona que sabe apreciar lo que vale la pena y que se esfuerza por ello aunque la civilización y la sociedad del momento no lo potencie.

El resistente siempre se mueve en un tipo de marginalidad que puede terminar siendo muy fecunda.

El resistente, precisamente, confía en ser fecundo a pesar de esa marginalidad.

Este artículo es parte del Hay Festival Arequipa digital, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza del 1 al 7 de noviembre de 2021.

Imagen de portada: Gentileza de Jordi Esteban

FUENTE RESPONSABLE: HayFestivalArequipa@BBCMundo por José Carlos Cueto. Noviembre 2021.

Filosofía/Sociedad/Futuro/Comprensión de lo humano en la cotidianeidad.

 

Descubren el mecanismo genético compartido entre las aletas de los peces y los dedos humanos.

Los peces de hace 350 millones de años ya llevaban las ‘instrucciones genéticas’ que hoy forman a los dedos humanos.

Un nuevo estudio revive uno de los temas más álgidos en la biología evolutiva: la explicación de cómo los peces lograron adaptarse al medio terrestre hace unos 350 millones de años y a partir de ellos, la diversificación de organismos tetrápodos (vertebrados con cuatro pies) de los que somos parte.

La investigación aporta evidencia definitiva de que el mecanismo de formación de los dedos en humanos y de las aletas en los peces parte de procesos genéticos similares pero estructuras distintas, una clave que reafirma que nuestra historia evolutiva (y la de todas las criaturas terrestres) se remonta a las especies de peces primitivos.

peces aletas dedos

Foto: Hiroaki Ono / Yomiuri / The Yomiuri Shimbun via AFP

A partir de técnicas CRISPR, el equipo desactivó el gen Gli3 en un grupo de peces medaka, un gen cuya actividad define el número de dedos que se forman a partir de las células.

En el caso de los humanos, el Gli3 limita la formación de cinco dedos en el desarrollo embrionario; sin embargo, cuando presenta mutaciones y una actividad anormal, polidactilia, es decir, manos o pies con seis o nueve dedos.

El resultado fue que los peces sin actividad del gen desarrollaron aletas más grandes y con más huesos que el resto, una condición que recuerda a la polidactilia humana.

“MEDIANTE MÉTODOS MOLECULARES Y GENÉTICOS, CONCLUIMOS QUE LAS ALETAS DE LOS PECES Y LOS DEDOS HUMANOS SE FORMAN MEDIANTE MECANISMOS PARECIDOS, PERO NO IDÉNTICOS, Y QUE NUEVOS GENES SE FUERON INCORPORANDO A ESTAS REDES DE REGULACIÓN QUE CONTROLAN EL DESARROLLO DE LA EXTREMIDAD PARA DAR LUGAR AL ESQUELETO DE LOS BRAZOS Y PIERNAS COMO SE CONOCEN EN LA ACTUALIDAD”, EXPLICÓ JAVIER LÓPEZ-RÍOS, BIÓLOGO DEL CENTRO ANDALUZ DE BIOLOGÍA DEL DESARROLLO (CABD) Y AUTOR DEL ESTUDIO.

peces cebra

Foto: Getty Images

De ahí que sea posible concluir que hace más de 350 millones de años, antes de que un linaje específico de peces evolucionara hacia el medio terrestre, la vía Shh-Gli3 se encargaba de controlar el tamaño de las aletas y por lo tanto, tanto dedos humanos como aletas guardan una «relación ancestral muy profunda entre ellas».

Imagen de portada: Gentileza de NATIONAL GEOGRAPHIC

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Alejandro López. Noviembre 2021.

Genética/Evolución/Evolución humana/Sociedad/Vida